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Izquierda Socialista de Valladolid en la defensa de los Servicios Públicos

OPINIONES

Continuismo o ruptura: ¿Hacia donde se encamina el PSOE?

José Manzanares Miembro de la Corriente de Izquierda Socialista (PSOE)

 

Cerrada la fase de avales de militantes (76.488 válidos) a diferentes candidatos a la Secretaría General del PSOE, se acerca el día (13 de julio) de votación a cada uno de los tres candidatos que ha superado el 5% de avales del censo de afiliados: Eduardo Madina (25.238); José Antonio Pérez Tapias (9.912) y Pedro Sánchez (41.338). Más allá de una valoración crítica de esta fase del proceso, que deberá ser mejorado para próximas experiencias: límite “por arriba” del número de avales, “igualdad de oportunidades” de los precandidatos, segunda vuelta… Como ha declarado Pérez Tapias: “todos los avales son iguales”, es decir, los tres candidatos están en la misma posición de salida para, conocidas sus alternativas sobre el Ideario socialista hoy, Modelo de Partido y su relación con los ciudadanos (ver debate “a tres” del 7 de Julio) hacer posible, por primera vez en nuestro sistema de partidos, la mayor experiencia conocida de “democracia interna” (un afiliado un voto) para la elección de cargos orgánicos. Resultado que deberá ser ratificado por los 900 Delegados en el Congreso Extraordinario los próximos días 26 y 27 de Julio. Quizás el escaso tiempo para la campaña y la etapa veraniega sean dificultades a superar con un esfuerzo añadido de los militantes (“boca a boca”) para hacerse presentes en las urnas de sus Agrupaciones el 13 de julio.

 

 

En efecto, se trata de superar ciertas anomalías (falta de neutralidad) provocadas por los denominados “aparatos” (Secretarios Generales, de Organización…) que, en todos los niveles organizativos, incluidas las Agrupaciones Locales, se han posicionado a favor de un candidato: Pedro Sánchez (Andalucía, País Valenciano, Madrid…), en primer lugar y Eduardo Madina, (Asturias, Extremadura, País Vasco…) en menor medida. Es claro, que Pérez Tapias no ha gozado del beneplácito de esos “aparatos” y que sus avales han requerido de un mayor trabajo organizativo, al no disponer de los censos: teléfonos, e-mail…  Ahora, en esta fase del proceso (voto individual, reflexivo y secreto) el militante se sitúa ante su propia dignidad y responsabilidad.

 

Así las cosas: ¿Qué hay de nuevo en los actuales candidatos a la Secretaría General del PSOE?. Si analizamos la trayectoria, perfil y apoyos de los  candidatos, observamos “más de lo mismo” o (“continuismo”) en Pedro Sánchez y, en menor medida, en Eduardo Madina. Sólo Pérez Tapias aparece como un candidato de “ruptura”, de “reconstrucción del Proyecto socialista”. Veamos.

 

1. El balance de los errores recientes cometidos por el PSOE o “cómo se ha llegado a su hundimiento electoral”. Ni Sánchez, ni Madina han dicho nada al respecto hasta ser pre-candidatos, ni abordado con claridad lo ocurrido en política económica, fiscal, laicidad… en los recientes Gobiernos socialistas, especialmente durante la última etapa de Rodriguez Zapatero. No sólo respaldando la reforma del artículo 135 de la CE, sino recientemente, en las votaciones ante la abdicación del anterior Rey Juan Carlos. Justo lo contrario de Pérez Tapias, que no votó el citado artículo 135, sino que ha prometido restituir su redacción anterior. Además, ha hecho explicita su apuesta republicana, posibilitando en su momento una consulta popular al respecto. Sin un reconocimiento de políticas erróneas, no socialistas, el PSOE no podrá recuperar la credibilidad y la confianza de su electorado, ni la ilusión, autoestima y compromiso de sus militantes.

2.Las propuestas ideológicas y programáticas. Releyendo las declaraciones de cada candidato: En Pedro Sánchez, destaca la idea generalista de “Unidad y cambio”, evitando “el error del Congreso de Sevilla”, pero, sin despejar las ideas fuerza para esa unidad y cambio que el PSOE necesita: politica económica (Banca pública…), gobierno de coalición PP-PSOE o la reforma constitucional (referéndum catalán, Monarquía/República…), entre otras cuestiones clave. Además, llaman la atención poderosos “apoyos mediáticos” o “ciertos padrinazgos”. En el caso de Eduardo Madina, recientemente, se observa una radicalización del discurso: quizás para “distanciarse” de Sánchez y “aproximarse” a Pérez Tapias. Pero, la “trayectoria de silencio” en su etapa parlamentaria resta coherencia a estos cambios. Por el contrario,  en las “15 claves de la candidatura” de Pérez Tapias: www.pereztapias.es aparece: un posicionamiento claro ante el desempleo: “política económica socialista frente a la antipolitica neoliberal”; “nuevo pacto constitucional” (Estado Federal plurinacional, mayor protección de los derechos sociales y económicos, referéndum Monarquía/República…) o “articulación de alianzas contra las políticas de austeridad: eurobonos…” de la “Troika” en la UE.

 

3. El modelo de Partido. Este aspecto resulta de especial importancia, en medio de la desafección ciudadana hacia los partidos y, entre los socialistas, para que el PSOE sea una “verdadera” herramienta de transformación social. Los tres candidatos apuestan por mayor democracia interna. Pero sólo Pérez Tapias, realiza una propuesta “rupturista” en el modelo de Partido, al anunciar que si es elegido Secretario General del PSOE, promoverá de inmediato unas Primarias abiertas, evitando ser “juez y parte” para elegir Presidente de Gobierno, no presentándose a las mismas. Se iniciaría así una separación entre Partido (legislativo) y Gobierno (ejecutivo), incluidos todos los cargos institucionales… que, quizás hubiera evitado algunos fracasos, corrupción y políticas erróneas; por ejemplo, con las medidas de Mayo de 2010 y la citada modificación del citado artículo 135 de la CE. O, ante las tentaciones de un “Gobierno de coalición PP-PSOE”, explícito o “en  la sombra”, entre otras.

 

En resumen,”Sanchez y Madina no tienen un perfil ideológico propio e identificable” (Josep Borrell). Solo en el caso de Perez Tapias aparece con claridad un “giro a la izquierda” como demandan, según diferentes encuestas, tanto los militantes como el electorado socialista. La sensatez, responsabilidad y compromiso de todos y cada uno de los militantes socialistas pueden  producir la “ruptura” con las políticas no socialistas. En esta segunda fase del proceso los tres candidatos, al contrastar ante la militancia socialista sus opciones de futuro para el PSOE y su proyecto de sociedad, pueden emerger algunas sorpresas. El voto personal y secreto es un “arma  de construcción” democrática. Así ocurrió en los procesos de Primarias Borrell/Almunia o Morán/Leguina. Ahora, puede darse una situación parecida.

 

El PSOE se juega mucho. Pero también la izquierda y el país: “O con los poderes establecidos o con los ciudadanos”, ofreciéndoles y comprometiéndose con un “modelo de sociedad” alternativa a la actual, a favor del crecimiento sostenible, con empleo digno y con derechos, los Servicios Públicos de calidad y una democracia plena, en España y en la UE (frente a la exclusión, la pobreza, la desigualdad y los totalitarismos de todo tipo: frente al “democidio”, citando a Pérez Tapias). El próximo día 13 de julio, 198.456 afiliados socialistas tienen la palabra…! 

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Pablo Iglesias y los supuestos defensores de los derechos humanos

Por Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra

 

Es una constante en la narrativa del establishment (es decir, la estructura de poder) político y mediático español denunciar al gobierno venezolano, durante el mandato del gobierno Chávez, por sus supuestas violaciones de los derechos humanos. Se presenta a Venezuela como una dictadura cruel y sangrienta, la más oprimente existente en América Latina. Una de las voces más promovidas en esta campaña es la del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, presentado en los mayores medios de información españoles como un autor especialmente sensible a las violaciones de los derechos humanos en América Latina. Y últimamente hemos estado viendo como este mismo establishment se ha movilizado para destruir la persona de Pablo Iglesias y el movimiento que fundó, Podemos, denunciando su trabajo realizado para el gobierno venezolano, presentado como dictatorial, carente de sensibilidad democrática.

 

El establishment político y mediático español y sus portavoces han guardado, mientras tanto, un silencio ensordecedor sobre lo que ocurre en Honduras. Este silencio va parejo a la atención mediática por lo que está pasando en América Latina y en las fronteras del sur de EEUU con la infancia. Hoy es noticia mundial que se han detenido casi 50.000 niños (sí, ha leído bien, niños) en su intento de atravesar solos la frontera de México con EEUU huyendo muchos de ellos de Honduras. Pues bien, según Dan Beeton (“The Child Migration Crisis and the Legacy of the Honduran Coup”, del Center for Economic and Policy Research, de Washington DC), el 28% de estos niños son de Honduras. Sin embargo, en ninguno de los grandes medios se ha relacionado a estos niños con Honduras.

 

¿Qué pasa en Honduras?

Si usted es lector de estos medios, la conclusión a la que llegará es que no pasa nada. La atención se centra en Venezuela, gobernada por un partido de izquierdas. Honduras no tiene ninguna cobertura mediática, y ello a pesar de que hoy es uno de los países más violentos en el mundo, con mayores violaciones de los derechos humanos. Está gobernado por las derechas, por partidos (conservadores y liberales) que pertenecen a la misma sensibilidad y familias políticas (pertenecen a las Internacionales Conservadoras y Liberales) que las derechas españolas, es decir, PP, CiU, UPyD y C’s. Honduras (país con algo más de 8 millones de habitantes) es definida como la capital mundial de los asesinatos políticos, los cuales están ocurriendo los siguientes hechos silenciados por los establishments políticos y mediáticos españoles (incluyendo los catalanes):

 

Una mujer es asesinada cada 13 horas. Según un informe de la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, el feminicidio ha aumentado un 92% desde que tuvo lugar el golpe militar en el año 2009 liderado por un partido liberal. El equivalente en España serían 3.623 feminicidios.

 

116 miembros de movimiento sociales han sido asesinados desde el golpe del año 2009. El equivalente en España serían 668 asesinatos.

 

Más de 30 periodistas han sido asesinados desde el golpe, sin que –según Reporteros sin Fronteras- ninguno de los asesinos haya sido imputado. El equivalente en España habría sido de 173 periodistas.

 

74 abogados, conocidos defensores de los derechos humanos, han sido asesinados desde el año 2009. El equivalente en España serían 426 abogados.

 

18 miembros del partido del Ex presidente Manuel Zelaya, (depuesto por el golpe militar) han sido asesinados. El equivalente en España serían 104 miembros.

 

100 activistas del movimiento campesino de protesta frente a la Dinant Corporation han sido asesinados, y sus tierras expropiadas, durante este periodo. El equivalente en España serían 576 campesinos.

 

El clima de terror ha sido generalizado, pues sostiene una de las estructuras sociales más injustas de las muchas existentes en América Latina. La pobreza es sangrante y ha empeorado desde el año del golpe.

 

Esta situación ha generado una protesta por parte de 108 miembros del Congreso de EEUU, que han escrito una carta al Ministro de Asuntos Exteriores, el Sr. John Kerry, exigiendo que se interrumpa cualquier ayuda al gobierno hondureño, y denunciando los abusos existentes en aquel país, que han conducido a la huída de personas (incluyendo niños solos) de esta situación de miseria, pobreza, terror y represión. Desde que sucedió el golpe militar, el número de niños solos que intentan huir a EEUU, a través de la frontera, ha aumentado en 1.272 veces. Y los liberales y conservadores españoles no dicen ni pío. Este silencio es un indicador de su inexistente compromiso con la libertad y con los derechos humanos que constantemente cacarean.

 

El País y sus silencios ensordecedores, incoherencias e hipocresías.

 

Mientras se daba este silencio ensordecedor sobre la enorme violación de los derechos humanos que está ocurriendo en Honduras, ha habido una algarabía casi histriónica contra el gobierno Chávez (que fue uno de los más exitosos en reducir la pobreza, incluyendo la infantil). Este doble estándar se muestra en la agresividad frente al fundador de Podemos, Pablo Iglesias, acusándolo de haber recibido dinero del demonio, el gobierno Chávez. El diario El País ha sido uno de los mayores acusadores, denunciado que Pablo Iglesias recibió dinero como consecuencia de sus servicios prestados como asesor. Lo que El País no ha dicho es que este rotativo ha recibido 4 millones de dólares del gobierno Chávez por los servicios proveídos por este periódico, vendiéndole (su casa editorial) un millón de ejemplares de El Quijote. Es más, El País colaboró con el gobierno Chávez al sacar un prólogo de Vargas Llosa y sustituirlo por otro, escrito por el Premio Nobel José Saramago.

 

Imagínese el lector por un momento que esto lo hubiera hecho el diario Público. Habría habido una movilización mediática liderada por El País en contra de Público por ser un instrumento del gobierno venezolano, servil y dócil al Presidente Chávez. Ni que decir tiene que El País no ha dicho ni pío de todo esto. Para leerlo tiene que ir al último número de la revista Mongolia (Julio/agosto 2014, pagina 61), que lo explica con gran detalle.

 

Estamos viendo, pues, el intento de destruir por todos los medios imaginables un movimiento que se considera amenazante a la estructura de poder financiero, económico, y por lo tanto financiero y mediático, de este país. Y el establishment responsable de tal agresividad tiene la osadía de justificar sus manipulaciones y falsedades bajo el argumento de que son ellos los defensores de los derechos humanos. El grado de incoherencia, por no decir hipocresía, del establishment español alcanza niveles auténticamente hiperbólicos.

 

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CANDIDATOS A SECRETARIO GENERAL (S.G.): SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

CANDIDATOS A SECRETARIO GENERAL (S.G.): SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

 

Ante los acontecimientos que estamos viviendo durante estos dos meses, dentro y fuera del PSOE, de los cuales algunos se mofan pensando en lo entretenidos que estamos con nuestros “jaleos”, otros pensamos que en este juego nos apostamos un resurgimiento del partido, que ya muchos dan por muerto.

 

Algunos medios se han dedicado en estos últimos días a generar sospechas acerca de los candidatos a ocupar la Secretaría General del Partido Socialista Español, eso en el mejor de los casos, porque los más “mediáticos” o los de más influencia social, se han regocijado con dos candidatos, ocultando o medio dejando de soslayo a un tercero. A veces ocurre, que los últimos son los primeros, y esa tercera vía, es el candidato de IZQUIERDA SOCIALISTA. Una alternativa con la que muy pocos o casi nadie contaba, ¿Por qué?, pues sencillamente porque los miembros de la corriente de opinión, según algunos, sólo están, estamos,  para hablar, para debatir y para hacer propuestas, pero son tan “pobrecillos” que nunca presentarán una alternativa, pues no tienen aspiraciones de éxito. Y cierto es, cierto que no buscamos el estrellato personal y sí el éxito del bienestar social desde el consenso de equipo y decisiones consensuadas, esto es así que hasta en esta ocasión, a nuestro queridísimo José Antonio Pérez Tapias, le hemos rogado que fuese nuestro futuro y nuestra ilusión. Menudo peso y responsabilidad te hemos echado José Antonio. Y al resto de los lectores, os animamos a que consideréis “la tercera vía”.

 

Volviendo a los medios de comunicación, cuando ya han ido constatando que la partida la jugaban tres personas y no dos: Pedro, Eduardo y Juan Antonio, ha perdón José Antonio, hasta esto ha sido así, no conocían ni su nombre, menos mal que lo de Pérez Tapias es más difícil de confundir. Pues bien, cuando al fin se han dado cuenta de que existían tres, se han dedicado a divulgar, presuntamente, que son los tres la misma cosa, e incluso, a sembrar el descrédito sobre sus semejanzas e igualdades. Han llegado a escribir: Ricos, jóvenes, diputados y rentistas”, refiriéndose a que todos tienen un sobrado patrimonio, han sido o son diputados, que son jóvenes (alguno, no tanto). Y en lo de joven, puede que el que tiene 59, sea el más joven en un cuerpo algo más vapuleado. La jovialidad de sus ideales y sus directrices marcadamente socialistas nunca se han marchitado, así es Pérez Tapias.

 

Rebatimos que ser rico, no es delito, porque un individuo puede serlo por méritos propios y esfuerzo personal, cierto es, que algunos lo son por ocupar escaños, otros por un golpe de suerte y otros por malas formas. En cualquier caso, nos interesan más las riquezas de otra naturaleza, que son las del bagaje cultural e intelectual y la elegancia del saber estar, que esa no se consigue de la noche a la mañana, y podemos afirmar que nuestro filosofo Pérez Tapias, en esto sin desdeñar a nadie tiene el listón muy alto.

 

Analizando lo de diputados, algunos lo han sido marcando diferencias, sin dejarse imponer lo que un partido socialista nunca debió aceptar, y ese fue el caso de Pérez Tapias, que nadó contracorriente cuando la mayoría “perdió el culo” por un cambio expres en la Constitución, aunque ello supusiera poner en jaque nuestro estado del bienestar. Esa Constitución que tan intocable es para temas mucho más banales.

 

Lo de “rentista”, creemos que  no merece la pena ni mencionar, pues cada uno alquila o hace con sus bienes lo que le resulta más práctico, además, mejor es alquilar o ceder inmuebles que desahuciar familias, aunque por ello se obtengan beneficios.

 

En cuanto a la belleza física, que también se ha escuchado estos días en las redes sociales como reclamo de alguno de los candidatos, para alcanzar la Secretaría General, sinceramente y con todos los respetos, es una solemne “petardada”, porque aunque suene a tópico, de poco sirve la belleza exterior, si la interior brilla por su ausencia. No estamos en un concurso de Mises, perdón en este caso de “Misters”, se trata de elegir a la persona más capaz de dirigir el barco, de saber y poder sacarlo a flote y el que elija el mejor camino. Desde Izquierda Socialista, no nos gusta tener un LIDER, que consiga objetivos pastoreando rebaños, preferimos un Director de equipo, y Pérez Tapias, lo ha dicho y lo cree: “SOMOS EQUIPO”.

 

Por lo tanto semejanzas entre candidatos hay algunas pero diferencias TODAS.

 

Izquierda Socialista de Valladolid manifiesta algunas diferencias:

-                 El SG ha de ser la persona que vele y dirija el partido, (en exclusividad).

-                 El SG ha de ser sólo Secretario y no Presidente del Gobierno, (de hay la exclusividad del punto anterior. (Pérez Tapias, ya ha descartado presentarse a las primarias).

-                 El SG ha de tener un programa previamente diseñado y bien establecido, sin improvisaciones, nos consta que Pérez Tapias tiene más que definido el camino.

-                 El SG no ha de ser una persona que crea en ÉL, ha de ser la persona en la que creen los demás.

-                 El SG ha de ser una persona que no entre en el juego de las descalificaciones, ese juego que llevamos soportando durante más de diez años.

-                 El SG no ha de ser el que más nos imponga la publicidad, como si se tratase de un frasco de perfume, a veces, lo que más nos ocultan es lo que más brilla, y por ello no ha de ser mostrado, no vaya a ser que se descubra.

-                 …

Nos hemos dejado seducir por la emoción y lo que pretendía ser un pequeño texto se ha convertido en algo más farragoso, en cualquier caso agradecer a todos los que lo leáis vuestro interés y, os animamos a modo de campaña que los que sois militantes consideréis a PÉREZ TAPIAS. Pues, como hicieron los turolenses o sorianos: “Pérez Tapias, también existe”. Y para que veáis que él tiene argumentos y programa, os invitamos a que busquéis sus 15 CLAVES De PROGRAMA, (en http://www.pereztapias.es/ ).

 

Fdo.: Amelia Lapeña Rincón

(Miembro de izquierda Socialista en Valladolid)

Pérez Tapias, una esperanza para el PSOE

José Manzanares | Miembro de la corriente Izquierda Socialista (PSOE)

 

Inmersos en el anuncio de la abdicación del Rey Juan Carlos I y las consecuencias políticas desatadas: mantenimiento del  actual “estatus quo” constitucional o una consulta democrática  vinculante sobre Monarquía o República, el PSOE ha convocado un Congreso Extraordinario para los días 26 y 27 de julio, para elegir nueva Secretaría General pueda reconducir al PSOE hacia un renovado protagonismo político, perdido desde noviembre de 2011 y agravado con los resultados de la Elecciones al Parlamento Europeo del pasado 25 de marzo.

 

Sin duda, estamos en una encrucijada histórica para España. En efecto, de cómo se resuelvan ambos procesos en esta etapa, tanto el modelo constitucional como el debate interno de ideas y personas al interior del PSOE, dependerán importantes consecuencias para nuestro futuro como ciudadanos, por el decisivo papel que la actual Constitución Española y el protagonismo político del PSOE han tenido en nuestros últimos 35 años. Se habla de “nuevos tiempos”, “segunda transición”… necesaria, ante los importantes problemas que tenemos en la “agenda politica”: crisis de identidad de la UE; modelo socioeconómico ineficiente e injusto para la mayoría de los ciudadanos; sistema político “agotado”; desafío del “soberanismo”… Todo ello, en medio de la desconfianza ciudadana en nuestras instituciones y de una creciente contestación social y recomposición del “mapa político” que ha venido gobernando nuestro país.

 

Dejando aparte si España necesita un “nuevo proceso constituyente”, nos centraremos en el actual proceso que se vive en el PSOE y las posiciones para remontar tanto su credibilidad como el necesario “liderazgo político y social”, antes los retos a que nos enfrentamos.

 

Ya se han analizado profusamente los resultados de las Elecciones al PE del 25 de marzo que pueden resumirse en una alta abstención, final del “bipartidismo”, con un rotundo rechazo de las negativas políticas de austeridad (neoliberales) desarrolladas en España y en la UE, con gobiernos socialistas y conservadores, hundimiento del PSOE y ascenso de fuerzas de izquierda: IU, PODEMOS, BILDU…

 

Así las cosas, sería necio que los socialistas no contemplaran en su “orden del día” estos temas en el próximo Congreso Extraordinario. Parece ser que, desde el “aparato” del PSOE (CEF, “barones”…) se pretendiera focalizar o limitar el citado cónclave en las personas. Por el contrario, el resultado está siendo otro: las diversas posiciones que han emergido en el proceso previo a la convocatoria de Congreso Extraordinario han modificado, en parte, aquellas intenciones con la petición de “un afiliado un voto”, debate sobre las causas de nuestra derrota y como rectificar, convocar Primarias abiertas a candidatos a la Presidencia de Gobierno, CC.AA y Municipios…

 

En este contexto, la corriente de opinión Izquierda Socialista (IS-PSOE), decidió en su Coordinadora Federal del 31 de mayo, presentar candidato propio a la Secretaria General del PSOE a José Antonio Pérez Tapias, exdiputado socialista en la última legislatura de Rodriguez Zapatero y actual Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada. Pérez Tapias no votó la modificación del artículo 135 de la CE y su primera declaración ha sido:

“Mi candidatura tiene el objetivo claro de reubicar al PSOE a la izquierda para profundizar en la democracia, dar un tratamiento diferente al abordaje de la crisis, del crecimiento de las desigualdades y al problema institucional, sobre todo en el ámbito territorial que tiene el Estado”.

 

¿Parece utópico que un candidato con estos planteamientos a la Secretaría General del PSOE, tuviera “algún recorrido” en este proceso?. No tanto. Pérez Tapias recoge las inquietudes, propuestas y alternativas que la corriente de opinión de Izquierda Socialista viene trabajando políticamente desde su constitución, a partir del 28 Congreso del PSOE (1979) cuando Felipe González planteó abandonar el marxismo. Con el compromiso de Luis Gómez Llorente, Antonio García Santesmases, Manuel de la Rocha, Vicent Garcés y Juan Antonio Barrio, entre otros militantes de base, Izquierda Socialista se posicionó claramente contra la OTAN (1986), a favor de los sindicatos UGT y CCOO en la convocatoria de Huelga General del 14-D (1988), contra la reciente reforma del artículo 135 de la CE (agosto de 2011) o, estos días,  solicitando un Referéndum entre Monarquía y República.  

 

En todos los Congresos del PSOE, hasta la reciente Conferencia Política, Izquierda Socialista  ha apostado por el abandono de las políticas neoliberales, el desarrollo de una fiscalidad progresiva y un Estado de Bienestar homologable con otros países de la UE,  la Banca Pública, la derogación de la recientes reformas laborales, la República como modelo de Estado, la laicidad y la denuncia de los Tratados con la Santa Sede, la democracia interna (corrientes de opinión, primarias…), la honestidad en la vida política, Estado Federal, entre otras muchas alternativas que, sin duda, estos días tendrá ocasión Pérez Tapias de “poner sobre la mesa” .

 

Valoramos este paso como “histórico” en el PSOE, ya que, hasta este momento Izquierda Socialista no había presentado candidato propio a la Secretaria General en ningún Congreso. Se pretende no sólo hablar de personas, sino de “personas con ideas y un modelo de Partido” que respalde un Proyecto de Gobierno, no sólo de alternancia, sino de “transformación social”, democrático, que tenga en cuenta en primer lugar a las personas  y territorios más desfavorecidas. En nuestro caso, y ahora, en convergencia con otras fuerzas de izquierda en España y en la UE.

 

Es previsible que Pérez Tapias e IS.-PSOE no lo tengan fácil. El primer reto será conseguir más de 10.000 avales que apoyen su candidatura en toda España entre los militantes socialistas, hasta el 27 de junio y, posteriormente, en la votación a Secretario o Secretaria General del PSOE el próximo 13 de julio, entre los más de 200.000 afiliados al PSOE. Con todo, la fuerza, coherencia, pertinencia de las ideas y propuestas de Izquierda Socialista, así como la honestidad, responsabilidad e idoneidad de Pérez Tapias, seguro que serán una “ventana de esperanza” para muchos socialistas.

 

Es tiempo de discutir serenamente, sin imposiciones. La actual etapa que atraviesa el PSOE (¿la más difícil de su historia reciente?) se presenta como la última oportunidad de recuperar  la “hegemonía” política del PSOE en la izquierda, así como para contribuir a superar positiva y democráticamente el  delicado momento económico, político y social por el que atraviesa nuestro país.

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Un paso adelante

ANTONIO GARCÍA SANTESMASES

 

Este lunes 2 de junio la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha aprobado una resolución favorable a la participación directa de los afiliados en la elección del secretario general del partido. Son varios los posibles candidatos que van apareciendo ante la opinión pública (Eduardo Madina, Carmen Chacón, Pedro Sánchez, Susana Díaz); el sábado 31 de mayo dio un paso adelante otro candidato, menos conocido, portavoz de Izquierda Socialista, José Antonio Pérez Tapias. Vayan estas reflexiones apresuradas, ¡y a qué negarlo llenas de emoción!, como apoyo al compañero que se lanza a esta aventura.

 

Me gustaría comenzar contestando a una pregunta: ¿por qué se milita en un partido político? Muchos contestarán que para ejercer un cargo público y no cabe duda que son muchos los militantes de un partido político que en algún momento de su vida han ejercido de concejales, de alcaldes, de diputados, de miembros de un gobierno autonómico o han ejercido cargos en la administración del Estado. Pero es evidente también que en los partidos grandes los cargos públicos siempre serán una minoría dentro del conjunto de los afiliados. Para muchos vincularse a una organización es algo distinto que sólo se puede explicar desde los sentimientos y los valores que se comparte.

 

Los afiliados son llamados a colaborar en las campañas electorales, a repartir propaganda, a acudir a los grandes mítines, a representar al partido como interventores o como apoderados en las campañas electorales. ¿Nada más? También pueden acudir a actos en su barrio, a charlas en su agrupación, y a la elección de delegados que los representen en los congresos del partido. La novedad que se introduce, y es de suma importancia, es que en esta ocasión pueden participar en la elección directa de su secretario general.

 

Optar por ese mecanismo tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sus luces y sus sombras. La ventaja inequívoca es que llama a la participación directa de los afiliados en un tema decisivo; el inconveniente estriba en que puede abonar todavía más la deriva presidencialista a la que se ve condenada cada vez más la democracia representativa. Nuestra democracia es parlamentaria pero desde el partido grande hasta el más pequeño todos los candidatos insisten en que se sienten presidentes del gobierno. Elegimos diputados a un parlamento pero actuamos como si eligiéramos directamente al presidente del gobierno. Otro día volveré sobre las consecuencias negativas de este presidencialismo pernicioso.

 

El hecho es que, tras la convocatoria del congreso extraordinario por parte del la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, se abre una oportunidad para que las bases del partido puedan escuchar y debatir con los distintos candidatos acerca de sus propuestas ante la situación actual: ¿cómo hemos llegado a esta situación?; ¿cuáles son las causas del malestar que ha penetrado en tantos sectores de nuestra sociedad?; ¿cómo afrontar los retos del futuro?

 

Hemos llegado a esta situación de angustia e incertidumbre porque los resultados electorales muestran que hay una gran crisis del proyecto socialista. El Partido popular ha perdido muchos votos desde noviembre del 2011 pero todavía no ha cuajado nada a su derecha y sigue teniendo la posibilidad de alcanzar acuerdos con un partido liberal que puede surgir de una coalición entre UPyD y el partido de los Ciudadanos. Mucho más complicada es la situación del PSOE, donde a su izquierda van creciendo los nacionalismos, emerge Podemos y se produce un ascenso de Izquierda Unida.

 

En esta circunstancia son muchos los que hablan de crisis del bipartidismo. El término es muy equívoco porque desde el comienzo de la transición lo que ha habido es cuatro partidos estatales -AP, UCD, PSOE y el PCE- y dos fuerzas nacionalistas ( CIU y PNV). Suarez no logró ni consolidar la UCD ni articular una fuerza liberal entre el Partido Popular y el PSOE. Anguita sí logró hacer crecer a Izquierda Unida en torno a una cifra parecida a la que hoy suman Podemos y la actual Izquierda Unida.

 

En esa circunstancia imaginemos un resultado de la suma de Podemos e Izquierda Unida superior a la que consiguió Anguita y una caída del Partido Popular en las próximas elecciones. Es previsible que si el Partido Popular no logra alcanzar una mayoría con UPyD (más Ciudadans) sean muchas las voces que reclamen una salida a la alemana para preservar la unidad nacional, el euro y la corona. De ahí la necesidad de mantener abierta la hipótesis de la gran coalición, sugerida por Felipe González, y de tener controlado el liderazgo del Partido Socialista.

 

Que esta sea la perspectiva de fuerzas económicas, mediáticas y políticas no es sorprendente; son maniobras de palacio que se dan en toda democracia; el obstáculo ante el que se encuentran es que no se sabe qué piensa de todo esto la militancia socialista. Por ello algunos pensaron que la mejor formula para tener manos libres y actuar según conviniera en cada momento era buscar una elección por aclamación de la secretaria general del PSOE andaluz, apoyada por distintos líderes regionales.

 

La solución ha fracasado porque, es de sentido común que si la situación es tan grave, es imprescindible contar con un secretario o secretaria general con plena dedicación al liderazgo que tiene que asumir. Ello es incompatible con ejercer la presidencia de Andalucía.

 

Al fracasar esta opción solo cabe que los candidatos se pateen las agrupaciones y den respuesta a las dos interrogantes que se abren ante nosotros. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Y, ¿qué debemos hacer? El motivo del desconcierto está, entre otros, en el brusco giro de la política del gobierno de Zapatero a partir de mayo del 2010. Giro que no implicó únicamente golpear a los derechos sociales, recortar los salarios de los funcionarios, congelar las pensiones y reformar el mercado laboral. Implicó también reformar la constitución del 78. Hubo algunos diputados socialistas que se opusieron a este giro. Algunos figuraban en las listas socialistas como independientes como era el caso del anterior secretario de CCOO; otros eran militantes socialistas, eran miembros de Izquierda Socialista y no secundaron al presidente del gobierno en su decisión, no ampararon la reforma del artículo 135. Fueron excluidos de las listas. Entre ellos ( Juan Antonio Barrio, Manuel de la Rocha) estaba José Antonio Pérez Tapias. Pérez Tapias no sólo no secundó aquella decisión sino que argumentó por qué era un error profundo desde un punto de vista democrático.

 

Un militante del PSOE escribía a un diario madrileño una carta donde pedía a los distintos candidatos a la secretaria general del PSOE que se pronunciaran acerca de los desahucios, de la reforma laboral, del Euro, o del derecho a decidir; todas esas interrogantes están contestadas en los escritos de Pérez Tapias. Al dar un paso adelante Pérez Tapias se presenta con una reflexión política desparramada durante años en infinitos escritos de prensa, en su blog y en múltiples publicaciones donde ha profundizado en los grandes temas que preocupan hoy a las izquierdas: la educación intercultural, la ciudadanía europea, la laicidad inclusiva, la democracia deliberativa, los distintos rostros de la nación y donde, como hace en su última obra, nos ha invitado a pensar acerca del federalismo.

 

Esa capacidad intelectual, reconocida hace muchos años en la comunidad académica, se ejerce desde una ciudad como Granada, donde los socialistas siempre han contado con grandes intelectuales. Fernando de los Ríos fue diputado por Granada, lo fue también Pedro Cerezo y lo ha sido José Antonio Pérez Tapias. Todos ellos lograron que la combinación entre el alma republicana y el alma obrera pudiera dar al proyecto socialista un sentido. El socialismo es una pasión por la igualdad pero es también una defensa de la libertad de conciencia, de la libertad de cátedra, de la libertad de pensamiento, de la autonomía moral y del derecho a crear y recrear identidades colectivas. Identidades que son en ocasiones culturales, en otras nacionales y en otras religiosas. Pocos pensadores tienen el mundo socialista del fuste del hombre que ha decidido dar un paso al frente.

 

Pero Pérez Tapias tiene que conseguir los avales para poder acceder a la campaña por la secretaria general del PSOE. Si supera este primer obstáculo tiene una gran posibilidad de explicar cómo debemos afrontar el problema del federalismo, la identidad europea, la combinación entre el reconocimiento de las identidades y la lucha por la igualdad. Argumentos no le faltan pero tiene que superar la barrera, me temo que esos líderes regionales que hablan por todos los afiliados no estarán por la labor. Pero puede que los militantes sí.

 

Y lo creo por lo que he vivido durante este año. Llevo meses recorriendo España presentando un libro de homenaje -Luís Gómez Llorente: educación pública y socialismo- dedicado al fundador de Izquierda Socialista. En todos los lugares me he ido encontrando con gentes que están descorazonados porque no saben quienes son, qué lugar ocupan en el espectro político; optaron de jóvenes por el socialismo y han vivido tal cantidad de cosas que no saben qué significa hoy ser de izquierdas ni cómo encarar el futuro. Muchos son militantes del PSOE y del sindicato UGT; otros luchadores por la escuela pública; no faltan los defensores de una laicidad inclusiva y los partidarios de un cristianismo de izquierda; unos y otros estaban esperando que alguien encabezara una bandera distinta y diera un paso al frente. Estaban hartos del discurso monocorde de líderes intercambiables. José Antonio Pérez Tapias ha tenido la valentía de dar ese paso. Ahora solo necesita los avales para poder competir. El mío- con toda mi admiración la decisión que ha tomado, consciente como soy de las dificultades que le esperan y de los obstáculos que tendrá que esquivar- ya lo tiene.

 

Antonio García Santesmases es catedrático de Filosofía Política de la UNED. 

publico.es

No es época de cambios, es cambio de época

-Patricia Hernández-

Que lo que vivimos no es una época de cambios sino un cambio de época se percibe con mayor nitidez si cabe en esta semana con la abdicación del rey y las reacciones que le han sucedido.

 

Es cierto que la sucesión está lo suficientemente regulada en la Constitución, pero a quienes “ni creemos en el origen divino del poder, ni compartimos la aceptación de carisma alguno que privilegie a este o aquel ciudadano por razones de linaje” (Gómez Llorente, en la defensa del voto particular del PSOE sobre la defensa de la República como forma de Gobierno. 2 de Mayo de 1978) nos “chirrían” las herencias en las jefaturas del Estado. Seguía Gómez Llorente afirmando que “si democráticamente se establece la monarquía, en tanto sea constitucional, nos consideramos compatibles con ella”.

 

Y así ha sido. el PSOE ha respetado un pacto constitucional que ha permitido afianzar la democracia en España y llevarnos a cotas de bienestar y progreso que nuestros abuelos nunca soñaron.

 

Pero no es menos cierto que la Constitución no es inmutable y que cada vez parece más claro que la Carta Magna ha cumplido un ciclo, y al más que evidente debilitamiento del Estado Social, se suman ahora la crisis del modelo territorial y el descrédito de las instituciones que exigen que nos pongamos manos a la obra sin más dilación.

 

La Constitución se redactó, vivió y sirvió como instrumento para garantizar un Estado Social que hoy está claramente en cuestión, con unos cuatro millones de españoles y españolas que no ingresan ni un euro a fin de mes, con más de 700.000 hogares en los que no entra ni sueldo alguno, ni prestaciones, ni ayudas de ningún tipo, y con una generación entera que asume que vivirá peor que sus padres.

 

El instrumento que permitió poner en marcha mecanismos para acabar o corregir las desigualdades está ‘roto’. No se puede hablar de otra forma de un sistema que lleva a que los chicos y chicas, los hijos de trabajadores y trabajadoras, no puedan llegar académica y, por lo tanto, profesionalmente al máximo de sus capacidades, sino al máximo que sus padres puedan pagar. Un sistema que permite que los mayores dejen de tomar las medicinas que necesitan y sólo tomen las que pueden pagar… Es evidente en este escenario, que el pacto social está resquebrajado; es evidente que en estos años han roto ese pacto del Estado Social.

 

La Constitución ha cumplido una misión histórica. Pero 36 años después, y con consensos agrietados, como queda patente también en el diseño territorial, debemos abrir un proceso de reforma sin miedo, que aborde todas las cuestiones. También, la de la jefatura del Estado.

 

Los menores de 57 años no pudieron votar la Constitución. Lo que significa que se suman ya al menos dos generaciones que no han podido dar su opinión en este asunto clave. Y es el momento de que la sociedad en su conjunto, las nuevas generaciones de las que hablaba el Rey, desde luego, elijan en qué modelo de sociedad quieren vivir.

 

Es el momento también de hablar de la jefatura del Estado. No se proclama la República en una plaza, o en el balcón de tu vivienda aprovechando que el rey abdica. Vivimos (afortunadamente) en una democracia con una Constitución vigente, pero tampoco se dice “esto no se toca” o “de esto no se habla”. Ya está bien; debate reflexivo sí, pero debate.

 

Una nueva generación del PSOE debe comprometerse a poner en hora la Constitución y hablar de todos los temas con responsabilidad, sí, pero con coherencia con nuestras ideas y principios que son netamente republicanos.

 

No se trata de la Ley Orgánica de artículo único que dice: 1, El Rey abdica; 2, La abdicación se hará efectiva cuando se publique la ley en el BOE. No se trata sólo de un problema técnico del artículo 57.5 de la C.E. Se trata de un problema político mayúsculo: la sociedad ha cambiado, España ha cambiado y esto no se resuelve con inmovilismo, ni con repetir “no hay consenso” como un mantra que sólo pretende cerrar un debate. Porque esa cuestión va a más, y no se va a detener exclusivamente con la llegada al trono de Felipe VI.

 

Soy consciente de que la República no es la solución a los problemas reales de la gente, pero también lo soy de que es falso aquello de que la Monarquía es la garante de la democracia y la concordia. De manera que la reforma de una Constitución que ha cumplido un ciclo debe ser profunda. Y el PSOE no puede ni debe renunciar a defender sus ideales republicanos que le llevaron, ya en el 78, a plantear un voto particular en defensa de la República.

 

Patricia Hernández, diputada del PSOE, 

Ver todos los artículos de Patricia Hernández.

Felipe VI logrará el 18 de junio que se diga que el PP y el PSOE son iguales

Parafraseando al célebre cantante negro Antonio Machín, que explicaba aquello de cómo querer a dos mujeres a la vez y no estar loco, habría que avisar, y con urgencia, al PSOE de que no puede haber en el socialismo español dos pesoes a la vez y sí acabar loco. La cúpula de Ferraz aplaude la abdicación del Rey, Juan Carlos I y, desde luego, la entronización de su hijo, y sucesor en el trono, Felipe VI.

 

Pablo Iglesias, el fundador de UGT y PSOE
Sin embargo, una parte de las bases, de simpatizantes y de votantes, considera que ha llegado la hora de abandonar La Monarquía y rescatar a la República, fusilada literalmente por el golpe militar del 18 de julio de 1936 y la guerra incivil. El PSOE de Pablo Iglesias [el fundador de la UGT y del PSOE, no nos equivoquemos de persona] nació republicano. Y el Partido Socialista formalmente lo ha seguido siendo. Es verdad que Juan Carlos I contribuyó a democratizar la España de Franco. Pero también es verdad que antes fue Rey gracias a Franco.

 

Poco a poco
El próximo 18 de junio Felipe VI será elevado al trono en su calidad de Rey y de Jefe de Estado. Si Juan Carlos I y algunos de sus familiares más cercanos/as hubieran sido modélicos y no protagonistas de oscuros escenarios de supuesto enriquecimiento, no precisamente santo, es probable que las ansias de los republicanos se hubieran ido desapareciendo poco a poco. La ciudadanía estuvo, mayoritariamente, entregada al Rey y agradecida, porque defendió, frente a los golpistas del 23-F, a nuestra joven entonces democracia.

 

Derecha sin complejos
Volvamos al PSOE. La derecha, capitaneada por el PP, apoyará sin complejos, al nuevo monarca. El PSOE, también. Rubalcaba y compañía no han marcado alguna que otra diferencia respecto a la Monarquía. Ante la opinión pública, reaparecerá la leyenda de que PP y PSOE son lo mismo. En plena derrota electoral -los socialistas no remontan, mal que nos duela-, surge otra exhibición de paralelismo político para que el nuevo Jefe del Estado sea aupado sin pasar por las urnas.

¿Dogma de fe?
La Constitución debe ser obedecida. Y asimismo, modificada, como sucede en muchos países democráticos. La Constitución no es felizmente un dogma de fe. El PSOE no puede continuar ni un minuto más -con la que le está cayendo a chorros y con tempestades- sin rehacerse a toda prisa. El abismo que abunda en demasía entre el aparato o la cúpula de este partido y numerosos sectores que verían con alegría que una cosa es la bonita canción de Machín y otra que el PSOE no aguante, tal como está ahora, dos pesoes a la vez. Situación peligrosa. ¡Ojo al hundimiento!

Enric Sopena

No pasa un día últimamente en que no me sienta traicionada

No pasa un día últimamente en que no me sienta traicionada

Como socialista, como europea, como demócrata, como ciudadana

 

Traidor el que me promete que cada militante tendrá un voto pero luego se guarda en la manga una estrategia para que en realidad mi participación se limite a votar en una consulta no vinculante, a aquéllos que hayan superado los obstáculos de los avales. Y posteriormente, además, tengo que pasar de nuevo por la criba de los delegados, que moverán mi voto como si fuera un guisante debajo de un cubilete de trilero.

 

Traidor el que sabe del proceso y se llena la boca alegrándose de que, por fin, los militantes lo hemos conseguido. Quien anuncia a bombo y platillo que, gracias al clamor de la militancia socialista, hemos conseguido que por primera vez en un Congreso decidan los militantes directamente. ¿No os da vergüenza? En serio ¿os creéis lo que decís (si es así, deberíais leer más despacio las normas), o sois conscientes del engaño, y pensáis que los tontos somos los demás?

 

Traidores algunos medios de comunicación que han destapado sin lugar a dudas su apoyo a determinados poderes fácticos, al aparato de un partido que está dando sus últimos coletazos. Ha sido evidente cómo han tratado de dar cobertura a una información sesgada y con un interés evidente: que la militancia se diera por escuchada, por satisfecha, cuando en realidad todas las trampas están previstas para que el Partido Socialista Obrero Español siga funcionando como hasta ahora, a pesar de esforzarse por aparentar un cambio y modernizarse (por aparentarlo, vaya). Pero si en algo voy a darle la razón al Secretario General es que, tal y como dijo en la Conferencia Política, “han vuelto”. Y efectivamente, aquí los tenemos, los especialistas en hacer y en deshacer y demostrar que están por encima del bien y del mal.

 

Somos los que decimos las cosas claras los que rompemos el partido, según ellos y quienes les aplauden. Será que ellos lo están haciendo de maravilla, y no sabemos interpretar correctamente la pérdida a raudales de militantes y de votos.

 

Y por mucho que traten de limpiar la cara con algún que otro rostro joven, es evidente que las opciones que nos plantean son de un color gris bastante deprimente. Sin frescura, sin valentía, sin alegría ni la bravura que hace falta en los tiempos que corren. Así no se cambia nada, que es lo que queremos muchos militantes y es lo que exige la ciudadanía.

 

Cambiar una estructura no es cambiar la cara visible y tratar de esconder los cables de la marioneta. Regenerar no es bajar la media de edad, sino analizar seriamente hacia dónde se ha llevado una organización que, prácticamente está a punto de morir. Reanimar al partido a base de ideales, de personas con firmes convicciones y con coherencia y valentía para defenderlas. Ya no sirven los complacientes, los tibios y los grises. Por muy jóvenes que sean. Es tiempo de afrontar con responsabilidad la tarea de limpiar todo lo que se ha acumulado durante demasiado tiempo. Traición a la democracia interna, a la verdadera regeneración, a la ética, al respeto a los compañeros y compañeras.

 

Traidores todos los que os estáis riendo en nuestra cara al haber urdido un plan durante mucho tiempo. Un teatro que termina con un gol por la escuadra. Esta función donde “érase una vez un rey, y otra, y otra….”. Un cuento de miedo donde tus cartas están marcadas y alguien tira los dados por ti continuamente. Traición a todo lo que nos habéis contado: nacimos en una aparente democracia y no contáis con nosotros para hacerla efectiva. Pero esperáis que aguantemos en las listas del paro, encerrados en casa de nuestros padres, con los sueños pisoteados mientras escuchamos vuestras carcajadas, ya insultantes.

 

Traidores los que nos han hecho asumir que somos todos iguales ante la ley, que todos debemos tener las mismas oportunidades, y que la justicia ha de ser la misma. Mantener una institución antidemocrática, que se perpetúa de manera hereditaria -y ninguneando a las mujeres- no es más que un insulto a la ciudadanía. Si este príncipe quería ser rey debería haber sido, entre otras cosas, más consecuente: “Felipe, a las duras y a las maduras. O sea, que si quieres ser un ciudadano normal para casarte con la “plebeya” de la tele, renuncias a tu trono y como todo hijo de vecino, te pones a trabajar y te casas enamorado y tienes hijos y comes perdices. Pero te las pagas tú. Si lo que quieres es llegar al trono, asume que te debes a tu sangre azul, por muy triste que te parezca.”

 

Traición es no consultar a la ciudadanía que en definitiva es soberana y está capacitada para elegir a sus representantes. Y el rey, de momento, lo es. ¿Cómo es posible que sea tan sencillo cambiar la Constitución a la sombra del articulo 135 y ahora plantear una consulta popular sea prácticamente imposible?

 

Traición es pertenecer a un partido político republicano, que fue defendido con la vida de tantos compañeros y compañeras (yo sí los puedo llamar así), que hoy llorarían al escuchar las cosas que han dicho algunos dirigentes que se denominan “socialistas”. No tendría yo la sangre fría para hablar mirando a los ojos de aquéllos que se echaron al monte y acabaron enterrados en cunetas por defender la libertad, la solidaridad, el socialismo y la república. No me creo que queráis preservar la estabilidad del Estado respetando la Constitución; más bien me huele a intereses creados y mantenidos durante mucho tiempo. Y me huele a miedo y a fines que también suenan a traición de valores y principios que sé que no compartimos.

 

Traición la de Europa ahora que resulta que después de habernos contado que íbamos a elegir por primera vez a nuestro presidente en la Comisión Europea, resulta que el Consejo está tratando de imponerse. Traición que los grupos de izquierdas tales como PODEMOS, IU, o el propio PSOE están planteando su apoyo a Juncker, sí, ése a quien atacaron toda la campaña por ser uno de los de la troika y de derechas. Traición por los unos y por los otros. Traición por los de más allá.

 

No tengo imaginación para tratar de adivinar la sorpresa que me espera mañana. Pero sin lugar a dudas habéis conseguido que espere cualquier cosa de vosotros. No confío en vosotros; y por eso decido pelear y gritar bien alto. Para que se me oiga. Y trabajar duro, para cargar mis palabras de razones. Y tengo tiempo para ver todas las veletas girar; para ver cambiar las chaquetas, para observar cómo desfilan los traidores.

 

Los de la falsa democracia, la falsa estabilidad, la falsa europa, la falsa militancia, la falsa participación, la falsa transparencia, el falso socialismo, la falsa verdad y la falsa transición.

 

Entre tanta falsedad parece imposible encontrar algo de autenticidad, y sin lugar a dudas, el proyecto que emprendemos desde Izquierda Socialista de momento es lo único que me lo parece y por eso, apuesto por ello con toda la exigencia y dispuesta a no aguantar traiciones.

elplural.com

Regreso del futuro

La fractura generacional y la crisis institucional amenazan el futuro de la democracia

 

BELÉN BARREIRO 1 JUL 2012 - 00:04 CET

 

Domingo, 21 de junio de 2016. No hace ni una hora del anuncio por parte del portavoz del Gobierno de los resultados de las elecciones. Los pronósticos de los últimos meses se confirman: nos convertimos en el quinto país europeo que pone fin a su tradicional sistema de partidos. El propio ministro portavoz así lo ha expresado: “Hoy, tras la legislatura más turbulenta de la historia de nuestra democracia, el bipartidismo, tal y como lo hemos conocido en las últimas décadas, toca a su fin”.

 

En las filas de los dos principales partidos, el Partido Conservador y la Alianza Social Demócrata, se han producido ya varias dimisiones en cadena. En sus sedes, un puñado de militantes y simpatizantes viven con desesperación estos momentos. Los conservadores han resistido algo mejor que los socialdemócratas. Juntos, en todo caso, no suman más que el 38% del voto.

 

A medio camino entre las dos sedes, en una conocida plaza de la capital, el Partido Radical (PR) celebra lo que hasta hace unas horas era una incierta victoria. La nueva fuerza política se define a sí misma como una “plataforma”: rechaza explícitamente el uso de la palabra “partido”. Se trata de una agrupación variopinta de ciudadanos, asociaciones y movimientos sociales, unida bajo un programa político común, inusualmente breve (no llega a las 40 páginas), pero dotado de contenido, y enormemente ambicioso. Su líder es una mujer de 37 años, capaz, preparada, y sin experiencia política previa. Detrás de ella, en las lista al congreso de los diputados, se alternan sin criterio aparente los nombres de unas pocas personas conocidas, los de algunos políticos provenientes de los partidos tradicionales y los de individuos anónimos, que han dejado temporalmente sus trabajos, muchos de ellos de alta cualificación, para defender un proyecto de “rescate ciudadano”, el lema del PR en estos comicios.

 

Que algo así era posible, se veía venir desde hace tiempo. EL PR nace de dos fracturas. La primera, la que se produjo entre quienes gozan de una vivienda en propiedad y un trabajo estable, y quienes, por haber nacido años más tarde, han visto usurpados una parte de los derechos sociales que sí tenían sus padres. La fractura, por tanto, es aparentemente generacional. En la práctica, sin embargo, la fuente del conflicto no es la edad sino los derechos asociados a la misma. Resulta llamativo que ninguno de los partidos tradicionales haya entendido a tiempo la magnitud de esta nueva fractura social. No es casualidad que los radicales, por lo que indican las encuestas preelectorales, se hayan situado a distancias de alrededor de los 20 puntos porcentuales respecto a esos partidos entre los jóvenes.

 

La segunda fractura tiene, en gran medida, su origen en la crisis institucional que ha convivido con la recesión económica en estos últimos años. Una larga lista de escándalos y errores ha ido salpicando a casi todas las instituciones de la democracia, forjando en la ciudadanía la imagen de una sociedad dividida entre un grupúsculo de privilegiados y una masa de personas que se han ido despertando cada día con nuevas y mayores dificultades.

 

En estos años ha habido abuso de poder en puestos destacados del sistema judicial; tramas de corrupción mal resueltas en algunos partidos; operaciones financieras que han arruinado a miles de familias; o affairescuanto menos turbios en la Jefatura del Estado. Y la lista no es exhaustiva.

 

La crisis de confianza en las instituciones también ha afectado a la Unión Europea, que no ha caído en prácticas corruptas pero sí en políticas equivocadas. En estos años, se ha reducido drásticamente el europeísmo de los ciudadanos, que creen que la UE ha abdicado del proyecto solidario con el que nació. La imposición por parte de los países acreedores de un programa de medidas que ha hundido en poco tiempo a muchos hogares de los países deudores, está en el origen del antieuropeísmo que, como una plaga, se ha extendido dentro de nuestras fronteras. No es esta la Europa que los ciudadanos quieren.

 

Son las dos fracturas, la generacional y la de origen institucional (ya sea por malas prácticas de las instituciones o por políticas erróneas), las que explican lo sucedido el 21 de junio. Al PR se han sumado muchas de las personas nacidas después de 1970, que piensan que nadie les ha ayudado a superar los obstáculos que les impiden elegir su propia vida. Y al PR se han unido también todos aquellos que creen que, con urgencia, se debe hacer frente a la enorme desigualdad de hoy en día. Es el inmovilismo o los titubeos a la hora de afrontar estas dos fracturas sociales los que han terminado por engullir a los partidos tradicionales.

 

Pero aún es 2012. Y esto es España. El Partido Radical no ha nacido. De haberlo hecho, podría haber adoptado una identidad mucho menos atractiva y bastante más peligrosa. El nombre podría haber sido Unión Nacional. Aún es 2012. Hay tiempo para reaccionar. Es urgente, creo yo, hacerlo.

 

Belén Barreiro es directora del Laboratorio de la Fundación Alternativas y ex presidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas.

elpais.com

 

Reflexiones de una humilde militante de Izquierda Socialista.

 

Queridos compañeros de caminos, inquietudes y fatigas:

Una humilde militante de Izquierda Socialista, que siempre ha amado los fundamentos del socialismo, esos que preconizaba antaño el Partido Socialista Obrero Español, los cuales hicieron que sencillos ciudadanos nos ilusionásemos por un futuro lleno de esperanzas, de oportunidades, de libertades y respeto en las ideologías individuales, religiosas, culturales y de asociacionismos, de igualdades entre personas, quiere expresar hoy su sentir profundo.

 

Lejanos quedan aquellos años en los que sufrimos, unos más que otros, porque queríamos que nuestras voluntades o deseos se pudiesen plasmar en las urnas, en unas elecciones democráticas. Recuerdo en este punto a familiares, amigos y conocidos que ya no están entre nosotros, el nerviosismo, la alegría y el entusiasmo que contagiaban hasta a los más pequeños de la casa el primer día que pudieron ir a votar. El hincapié y el esmero que pusieron en decirnos a los que no pudimos en aquella ocasión ejercer el derecho al voto, que nunca olvidáramos cuánto esfuerzo y cuántos años habían empleado en aquel añorado momento, he de reconocer que muchos de los “míos” lloraron, y lloraban de emoción, Después de ver la participación en las pasadas elecciones al parlamento europeo, y en las anteriores nacionales y en las anteriores municipales,…. Se me rompen las entrañas, al comprobar que ni tan siquiera el 50 % de los votantes ejerce su derecho al voto, y no creo que sea mucho pedir que aunque no nos gusten los candidatos, aunque nos sintamos cada día más huérfanos, hemos de ir a votar aunque sea en blanco o nulo, aunque sólo sea por respeto a nuestros antepasados.

 

Y digo yo: ¿A quién despreciamos? ¿A los políticos, al sistema o a nosotros mismos?, la gran mayoría estamos dormidos, me incluyo, actuamos como autómatas. Se lanzan unos mensajes y todos los repetimos: “estamos en crisis”, “todos los políticos son iguales”, “todos unos chorizos”, “los mismos perros con distinto collar”… Y por qué no nos implicamos, porque lo cómodo es dejarse llevar, lo cómodo es quejarse, lo cómodo es no hacer nada, lo cómodo es criticar. Y pienso que eso es lo cómodo pero también lo peor, dejemos de ser autistas y emprendamos la acción, si no se pueden lograr grandes grupos, mejor dicho equipos, ayudémonos entre los que tenemos cerca.

 

Cierto es que del Partido Socialista Obrero Español, sólo queda lo de partido, y no precisamente por lo de equipo, sino por su connotación peyorativa, de división incluso me atrevería a decir de extinción. En cuanto a la palabra socialista ya se “prostituyó” en el segundo gobierno de Felipe González. Se vislumbró un período de resurgir en la primera legislatura de Zapatero para volver a caer en el más fondo del fango en la segunda y más concretamente en mayo del 2010, y ahí es donde yo encuentro que en la sociedad, fuera de la militancia o de la afiliación, entre los que no van a votar, más de un 60 % de la población votante, se encuentran los auténticos socialistas por sus actos. Por supuesto, lo de OBRERO que tendría que ser el pilar hace tiempo que se desplomó o descolgó, si nos hemos olvidado de las masas que sustentaban el sentido de este partido porque iban a ser beneplácitos con él, y lo de español se conserva porque no se puede cambiar de territorio que si no ya veríamos, aunque en realidad España se ha vendido o al menos las empresas que eran rentables. Hasta su símbolo, la rosa roja, se ha ido desdibujando hasta perder su color y sus espinas, precisamente ahora que es cuando más espinoso es el caminar de los obreros, perdiendo derechos y bienestar y ganando cargas de trabajo e impuestos que apenas pueden soportar para pagar una deuda que no les corresponde porque ellos sí que son estupendos gestores, que con mil euros pagan hipotecas y malviven con lo que les queda.

 

Como dice la canción ¿a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga? Pues claro que importa, si sólo hemos sabido actuar como deidades en nuestras grandes poltronas, con grandes sueldos, con coches espectaculares, todo ello aderezado por enormes casos de corrupción con ninguna o casi ninguna consecuencia, cómo es que nos extrañamos de la lejanía y el desprecio que nos muestran los ciudadanos. Algunos de los mal llamados socialistas solamente han pretendido estar calentitos, mirarse su propio ombligo y desdeñar a los que realmente son socialistas y obreros que no llegan a fin de mes, (los que aún tienen empleo), que se quedan sin casa, que ven reducido su salario o que tienen que subsistir por la caridad de sus parientes jubilados o de otras instituciones sociales.

Por no hablar de aquellos que se han quitado la vida, que parece que o se está teniendo en cuenta el suicidio existe aunque se vete hablar de ello. A veces pienso en la sabiduría de los refranes: “no pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió”, o “quien te ha visto y quién te ve”. Y aquí quiero creer que “ni son todos los que son ni son todos los que están”, alguno se salvará y lo agradezco de corazón.

 

Surgen nuevos movimientos sociales, partidos políticos y les deseo lo mejor, porque creo que nacen desde la ilusión de cambiar las cosas, algunos hasta tienen el nombre de una persona, que si volviese a nacer se moriría del susto, Pablo Iglesias.

Sé que desde la ilusión y la motivación son buenos antídotos contra la frustración, pero me temo muy mucho que está lleno de utopías. Me alegra que queráis cambiar las cosas, pero advierto no cometáis los mismos errores. Un líder sí, porque no todo el mundo sirve para el liderazgo, pero no os centréis en las mismas caras, que para mí ha sido el peor de los errores del partido socialista, parece ser que cuatro personas, son las que tienen que estar en cinco sitios a la vez, ni que no hubiese otros relevos cuanto menos igual de válidas, digo yo.

 

Quiero agradeceros compañeros de Izquierda Socialista vuestra comprensión, vuestra amistad, vuestros anhelos que son los míos porque sin vosotros yo ya me habría desilusionado y con vosotros sé que quedan rescoldos del Partido Socialista Obrero Español para rato. Es un contrasentido, que el propio partido nos haya humillado, se haya pensado que somos un grupo de “cuatro” amigos románticos y trasnochados, mis esperanzas están en vosotros, en que se vean nuevas caras que vivan la realidad de la calle y en el entramado social, es decir auténticos socialistas y no “socioslistos” como bien decía una persona a la que yo apreciaba mucho Claudio López Serrano.

 

Por cierto, un Afiliado igual a un voto, pero a ver quiénes son los candidatos porque yo me duermo cada vez que vemos el NODO, digo las noticias.

 

DESATAR EL CONGRESO

El PSOE ha sido abocado a un congreso extraordinario. Así, de golpe, como respuesta al golpe de la derrota en las elecciones al parlamento europeo. Golpe a golpe. ¿O golpe por golpe? Lejos del verso a verso machadiano, muy prosaico ha sido poner la convocatoria del congreso por delante de las previstas elecciones primarias para candidatura socialista a presidencia del gobierno. Eso de controlar los tiempos es tan atributo del poder como modificar el sentido de las palabras.

 

El término "congreso", entre otras acepciones, designa asamblea de delegados de un colectivo, con capacidad para decidir mediante procedimientos democráticos, como es elegir dirigentes de un partido político, por ejemplo. Pero si se utiliza la palabra "congreso" para una reunión de personas cooptadas, susceptibles de ser manipuladas en las decisiones que se tomen, designa otra cosa. Ocurre siempre que un congreso se convoca bajo control para que arroje un resultado predeterminado, de modo que todo se produzca conforme al guión establecido por quienes mandan. Eso es justamente lo que se teme cuando se observa cómo se fragua y se presenta la decisión sobre un congreso extraordinario del PSOE. Si se quiere que éste sea eficaz respuesta ante y para la ciudadanía después de otro desastre electoral más, esa posible percepción de un congreso amañado debe quedar ahuyentada de raíz. ¿Cómo? Con transparencia, participación y juego democrático, a la vez que todo ello propicia auténtica apertura a la sociedad.

 

 

Visto todo, la militancia socialista parece estar acordándose del aforismo inmortalizado por Benedetti a partir de una lúcida pintada en las calles de Quito: "Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas". Pensábamos en primarias y convocaron congreso. ¿Qué hacer tras cambiazo seguramente irreversible? Exigir que se aplique al congreso la lógica participativa de las primarias: elección directa del secretario general conforme al principio un militante, un voto. Y para que la dinámica sea clara, empezar por dimisión efectiva de Rubalcaba y nombramiento de una comisión gestora para sacar adelante, sin favoritismos de aparato, el congreso anunciado. Son condiciones para un proceso democrático creíble. El Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos, debe tomar la palabra para iniciar una partida de juego limpio. Hay que desatar todo lo relativo a un congreso que algunos quisieran atado y bien atado.

 

 

José Antonio Pérez Tapias

Se les terminó el chollo, se terminó nuestro silencio

Parecía imposible y finalmente, sucedió. Batacazo electoral en los comicios europeos. No se engañe, usted también ha perdido. Está claro que unos más que otros; y entre quienes tenían especial interés puesto en esta cita, cada cual pasó la noche en vilo del domingo al lunes por distintas razones.

 

De los de los sobres, los de la superioridad intelectual, por mucho que se empeñen en tratar de vendernos que han ganado, es como venir a presumir de poseer un trozo de piedra brillante en medio de un desierto. Podrá ser objetivamente un mineral valioso, pero desde luego que en estas circunstancias no sirve absolutamente de nada. No soluciona ninguno de los problemas que tenemos y solamente evidencia que vamos a seguir comiéndonos con patatas recortes y más medidas injustas. Por lo tanto, a no ser que tenga algún tipo de cuenta en Suiza, reciba algún que otro sobre o tenga alguna inexplicable razón que se me escapa (será porque no tengo una altura intelectual suficiente para llegar a entender por qué han votado al Sr. Cañete), usted también ha perdido en estas elecciones.

 

Noche de festejo para la gente de Podemos, Izquierda Unida, Equo, Ciutadans, que han conseguido obtener representatividad. Tampoco durmieron. Sin duda sus motivos son otros: han peleado por defender un proyecto diferente (cada cual el suyo) y ayer vieron que estaban apoyados por mucha más gente de lo que calcularon. Es una buena señal, sin duda. Pero desgraciadamente me temo que aunque el cambio está empezando y la gente despierta poco a poco, usted también ha perdido estas elecciones. Porque hasta que no nos pongamos todos a remar en la misma dirección, pues en la izquierda compartimos la mayoría de los mensajes, usted seguirá sintiéndose sólo.

 

Pero sin duda si alguien no durmió ayer fueron aquéllos con los que comparto carnet de militante en el PSOE. El batacazo se veía venir (algunos seguían sin quererlo asumir) y muchos ya lo llevábamos diciendo hace tiempo. Íbamos de cabeza, cuesta abajo y sin frenos. Y no solamente porque de las cien medidas que llevábamos en el programa electoral no se haya oído más que una matraca constante contra las tonterías que soltó por esa gran boca el Sr. Cañete. A pesar de la gravedad de su error, con un mensaje para dejarle en evidencia habría bastado. Faltó pedagogía en los mensajes. Y sobre todo, ¡faltaron mensajes!

 

Una campaña que ha sido la de los “besos y abrazos”, timorata y de puertas para adentro, con abucheos en mercados, actos reventados por ciudadanos indignados, denuncias en juzgados por nombrar a los candidatables de manera nada democrática en sus aparatos oficiales… Encuestas absurdas que nadie creía y datos inflados de subjetividad. Acuerdos de no hablar de primarias para después, repartir mítines entre los candidatables “permitidos” por el aparato, y abrir ya la carrera en una absoluta falta de igualdad de oportunidades para con los militantes que pudieran querer concurrir.

 

Militantes desmotivados, que ni si quiera han votado por los supuestamente “suyos”. Los que han recibido llamadas y cartas de “agradecimiento” por su implicación, mientras su cara se transformaba en una mueca, que al colgar el teléfono o guardar el mail en la “papelera”, han murmurado en muchos casos no entender tanta hipocresía y lejanía. La sensación de estar mandando un autobús a Bruselas lleno de salvavidas y salvoconductos. Perfiles que no responden ni al querer ni al sentir de la militancia; personas que han profesionalizado la tarea de exhibir unas siglas que han quedado vacías de contenido gracias a quienes llevan ocupando sillas y pisando alfombras desde que tienen “memoria”.

 

Y dándose así la situación algunos aparecían hoy con cara de sorpresa, de no entender qué estaba pasando y por qué los datos habían sido tan tremendamente malos. El resto no llegamos a entender que de verdad no nos estaban escuchando durante todo este tiempo. ¿De verdad cuando hemos hablado miles de veces con ustedes, Rubalcaba y compañía, no nos han prestado la más mínima atención?


Reconozco que muchas veces lo he sentido. Hacen que escuchan, pero desde luego si lo hacen les importa muy poco. Utilizan la palabra “partido” para asegurarse su situación. Lo que pensemos la militancia (el verdadero “partido”) y la ciudadanía (esos que les legitiman con sus votos) les resulta totalmente lejano e irrisorio. Hasta ayer.

 

Pero les ha durado poco el grito que han escuchado. Porque han vuelto de nuevo a mirar para otro lado: habíamos acordado, sí, ustedes y los militantes -ustedes y yo, en tal caso- que habría unas primarias abiertas y transparentes después de verano. Habíamos acordado que elaborarían el reglamento de las primarias; que garantizaríamos un juego limpio; que era el momento de la militancia y de la ciudadanía. Que íbamos a ser ejemplares… Habíamos acordado.


Pero resulta que al ritmo de las alfombras el ruido se vuelve sordo. Han acordado hacer un congreso extraordinario para urdir sus deseos. De nuevo. A nuestra costa. Jugarán con nosotros, porque allí somos indios que mover. Teléfonos que se van a descolgar y delegados que van a cerrarse en filas. Un gatopardismo insultante. Están demostrando no creer en la política como servicio público, sino como herramienta a sus intereses personales; están teniendo la desfachatez de hablar de Primarias refiriéndose a lo que sucedió en Andalucía. Y se quedan ustedes tan a gusto. No se están preocupando en absoluto por garantizar que se realicen las primarias en tiempo y forma adecuada. Solamente se preocupan por cubrir expediente y salir airosos de ésta. ¿Por qué no planteamos un reglamento en condiciones para unas primarias realmente ejemplares? ¿De qué tienen miedo?

 

Y dicen muchas cosas, y como los millones de votos que han perdido de los ciudadanos, la militancia nos sentimos cansada, cabreada y ninguneada. Dedicamos tiempo, energía, esfuerzo para que ustedes vivan mejor que cualquiera -a nuestra costa-. No nos rinden cuentas; nos miran por encima del hombro y encima ni si quiera nos escuchan. ¿Para qué pagamos cuotas, para qué llenamos actos, pegamos carteles, les acompañamos llegando a enfrentarnos con ciudadanos con los que ya no tenemos nada que discutir? ¿Para que ustedes se vayan a Bruselas a cobrar 12.000 euros mientras se ríen de nosotros? Tengan valor y demuestren que pueden vivir con 2.000 euros; donen lo demás para solucionar los problemas que hay en nuestra sociedad. Atrévanse, demuestren lo que significa solidaridad con quienes les pagan el salario. Repartan su riqueza, que de eso hablan ustedes de vez en cuando.

 

Escuchen a sus compañeros y compañeras: ustedes no valen más que nosotros. Aunque sus zapatos sean más caros. Sus zapatos los tienen gracias a nuestro aguante; los votos que hemos conseguido han ido para su beneficio personal (el de ustedes) que siguen saltando de un puesto a otros sin consultarnos. Y además, si decimos verdades como puños nos ningunean, nos insultan y nos tratan de silenciar. Que dimita Rubalcaba no es suficiente; si tienen conciencia de clase trabajadora (esa a la que las siglas se refiere), mírense en el espejo y salgan corriendo. No nos representan: ni a las siglas, ni a su historia, ni a su militancia. No esperen que la ciudadanía pueda hacer milagros.

 

Se acabó. Ya no tienen ninguna excusa para justificar su suspenso. No han conseguido ilusionar a la ciudadanía y se han cargado las ganas de la militancia. Han roto la confianza que se les entregó. Han terminado con nuestra paciencia. Ha llegado el momento del golpe en la mesa: vamos a decidir entre todos y todas; no nos van a silenciar. Por muchos esfuerzos que hagan en influir en medios de desinformación que les bailan el agua para difamarnos. Se les ha terminado el chollo porque muchos no nos vamos a callar.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético

elplural.com

Un ridículo Cañete, representante de un machismo rancio y casposo

Cañete, un “gracioso” prepotente, siempre fue mediocre y ridículo como político, y lleva muchos años viviendo de los chascarrillos para tapar sus propias carencias. ¿Alguien sería capaz, sin pensárselo mucho, de destacar alguno de sus “éxitos”? Sin embargo todos le identificamos de inmediato con el chiste fácil o con los yogures caducados. Y ese personaje patético, que sólo se pone serio para defender sus intereses privados mezclados con lo público, es ni más ni menos que el candidato número uno del partido del gobierno para las elecciones europeas, y aspirante a ocupar un puesto de relevancia como comisario en la UE. ¿No tenían otro mejor?

 

 

En el debate con Elena Valenciano estuvo a su altura, en coherencia con su menguada capacidad intelectual. Obviamente no había preparado su intervención, como en él es habitual, pero ni tan siquiera supo disimularlo, y transmitió la sensación de que es un vago desganado que, eso sí, sabe leer, aunque le falte entonación; al menos entiende su letra, o más bien la de los que le escriben sus discursos.

 

 

Pero si estuvo mal o muy mal en el debate, su actuación “estelar” la tuvo al día siguiente, al sacar a relucir un rancio y casposo machismo para justificar su propio fracaso. Cañete parte de un grave error de inicio al creer que se contrapone con el feminismo, y no es así. Mientras que este último persigue la igualdad entre hombres y mujeres, el machismo trata de degradarlas, hasta límites insultantes. Decir que un hombre no debe mostrar su superioridad ante una mujer indefensa, y que por eso ha sido benévolo en el debate, le descalifica personal, intelectual, moral y políticamente para siempre, y no tiene vuelta atrás, por mucho que quiera disculparse o suavizar sus palabras; puede que tenga palmeros que las aplaudan, pero en estos momentos recibe el desprecio de todos en general, y de las mujeres en particular. ¿Es que los políticos no piensan lo que dicen? Más bien en esta ocasión, y que no sirva de precedente, ha dicho lo que piensa; y es que el subconsciente puede gastar estas bromas tan pesadas.

 

 

Por eso no ha sido un error involuntario sino una transposición en palabras de sus pensamientos más íntimos, como lo confirma su espontaneidad y naturalidad al expresarlas, dentro de un discurso que se antoja meditado previamente. Y no olvidemos que no es la primera vez que hace aflorar su incorregible machismo; ya en el año 2000, siendo ministro de Agricultura, se atrevió a afirmar que “los regadíos hay que manejarlos como a las mujeres”. Parece todo un caballero, un galán de los de antes, que trata la mujer como un ser inferior, y se siente orgulloso de ello.

 

 

¿Y qué dicen las mujeres del PP? Nada, muy poca cosa o miran para otro lado, como ha hecho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aparentemente molesta. Eso sí, Ana Botella le justifica; aunque no sabemos que es peor, si las declaraciones machistas de Cañete, o que salga Ana Botella a defenderle.

            

 

 

Una periodista llamada Mariola Cubells Paví escribía en Twitter: “Imaginad a Mccain decir en el debate con Obama: Me contuve para no mostrar superioridad ante un negro. Si acorralas a un negro pareces racista”. Pues eso, a buen entendedor pocas palabras. Convendría meditar un poco más nuestro voto, aunque los rancios machistas de la derecha, que son muchos, votarán al PP por coherencia. Y así nos va.

elplural.com

Fernando de Silva es abogado 

Confesiones de un banquero arrepentido

  • El ejecutivo Rainer Voss cuenta en un documental los secretos de las empresas de inversiones que provocaron la crisis actual

El rascacielos está vacío. En una planta diáfana, un hombre se asoma al gran ventanal, desde el que se ven los otros edificios que componen el distrito financiero de Fráncfort. El hombre se da la vuelta: "En una sala como esta, un lugar sagrado, una trade room, cabrían un centenar de brokers". Así arranca el documental Master of universe, el Yo confieso de Rainer Voss, ejecutivo alemán de banca, un hombre que delante de una cámara cuenta -eso sí, sin decir nombres ni concretar datos para no pillarse los dedos- cómo se llegó a la crisis financiera desde un punto de vista único: el de un poderoso trabajador de un banco de inversiones.

 

 

Master of universe se proyectó en DocumentaMadrid hace dos semanas y Voss presentó sus sesiones. El alemán dejó la banca en 2008 (tras casi 20 años de trabajo), cuando en su último puesto -no dice el banco, pero un paseo por Internet aclara que fue el Deustche Bank- le acabaron reventando la vida. Voss, que tiene ahora 55 años, no es un radical, cree en el capitalismo, en los mercados de valores, le gustaba ganar dinero. "Lo que me enfurece es en lo que se ha convertido el sistema. Se ha pervertido". Cuenta que en su primer día de trabajo como trader ya ganó más que lo que su padre ingeniero ahorró en toda su carrera. Que algunos días hizo ganar a su empresa varios millones de euros. "¿Mi puesto? Umm, a ver. Primero está el Consejo de Administración, luego un primer anillo o escalafón, y luego uno segundo: ahí estaba yo". Y empieza a recordar su vida y a analizar la crisis de forma iluminadora: "Creamos innovaciones financieras. Logramos que la economía real se subordinara a la financiera. Y sobre todo, se desregularizó el mercado. No te engañes: no existe el libre mercado. ¿La crisis es culpa de la desregularización? No. ¿Es un prerrequisito? Desde luego".

 

 

Voss ganó mucho dinero. Aprendió inglés -hoy lo habla fluido-, se compró una casa de veraneo en Cataluña, dejó de ver a su familia, dormía en la oficina. "No existe el mundo exterior. Te vas de vacaciones con compañeros, de fiesta con ellos. De casa al trabajo en coche y vuelta". Y seguía recolectando ganancias: "Es fácil hacer ganar una millonada con minúsculos movimientos de precios. Si tienes millones de euros a tu disposición para invertir, solo necesitas que el precio varíe un 0,0001% para obtener grandes beneficios. En la pirámide alimenticia mercantil, empresas como Siemens o Volkswagen son más listas que un banco. Y debajo de ellos estarían las compañías intermedias, los Gobiernos locales y los inversores privados. Hay un viejo dicho en las bolsas: los inversores privados siempre pierden. A veces ganan, pero es como jugar a la ruleta". Y recuerda: "Hace dos décadas, una acción estaba unos cuatro años en manos de su dueño. Hoya la media es de 22 segundos".

 

 

No hay grandes lamentaciones: Voss sabía lo que hacía. "Pero sentía que a mi alrededor los valores morales que yo poseía se iban pudriendo, que el sistema y la sociedad se alejaban de mí". Delante de la cámara el exejecutivo para tres veces la grabación: cuando le preguntan por cuánto sabían los clientes de los productos que él les colocaba, aunque en persona explica: "La avaricia, la competición es tremenda. Solo vendes tu producto a clientes sin las mismas oportunidades que tú"; la segunda cuando le inquieren por su familia (tampoco añade mucho más en persona, salvo que sus hijos le recordaron por qué había empezado en la banca: "Para ayudar a la gente"), y la tercera, para hablar del miedo de un trader cuando peligra su trabajo. A cambio aporta grandes titulares: "El próximo país en peligrar en la Eurozona será Francia"; "Los mercados no aprenden"; "Claro que sabíamos que iba a haber guerra en Irak"; "Los bancos tienen un plan B para todo. Bueno, para casi todo. Porque no hay plan B para esta crisis"; "El dinero es como el amor: nunca tienes suficiente"; "¿Cuánto gané? Más de lo que algunos piensan, menos de lo que otros creen. Es como los futbolistas: unos pensarán que ganan poco, otros que mucho".

 

¿Y qué puede hacer un ciudadano normal? "El abatimiento es un sentimiento estéril. Enfádate, levántate, protesta como Occupy Wall Street, escribe a tus políticos. De verdad que la gente que hay en Bruselas es inteligente, competente. ¿Por qué no controlan el sistema financiero? Bueno. es es como si quisieras sacar el dinero del sistema como el aire dentro de un globo y solo tienes una aguja. No quieres estallar el globo-sistema, sería una catástrofe. Debes pinchar con mucho cuidado para que salga el aire poco a poco... mientras los países siguen pidiendo ayuda a paladas. Complejo".

 

 

"Quiero que la gente que vea el documental entienda que el dinero es irrelevante en ese contexto, en el que se mueve tanto. Es más importante la avaricia, la competición, la sensación de pertenecer a una secta, a un movimiento especial. Y que no hay buenos o malos como dicen los medios de comunicación. No hay un grupo de gánsteres. Es todo más complicado, es el mismo sistema el que ha olvidado la moral, es gente que se convierte en culpable sin ser culpable según las reglas del sistema".

 

A Voss le gusta cómo refleja su mundo el documental Inside job y el filme Margin call. "¿Wall street? Bah, es como una ópera". Ahora el alemán lleva camisetas, va en vaqueros: "Me dedico a hacer nada [risas]. Hace 200 años había gente que filosofaba, pensaba y nos parecía bien. Hago eso ahora y parece extraño". ¿Qué opina de la situación actual en España? "No sé mucho... Mira, una vez vine a unas reuniones en la sede de Bankia [en las torres KIO]. Y nada bueno podía salir de un edificio inclinado, en el que te asomabas al vacío desde sus ventanas".

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Marcando las diferencias

  • El 'cara a cara' entre Cañete y Valenciano ha sido una reedición de lujo del "y tú más". Ninguno acabó de explicar qué motivos hay para que los ciudadanos se decidan a ir a votar el 25 de mayo

 

En este debate sobre las elecciones europeas en que Europa estuvo ausente, quedó bien claro que el candidato del PP, Miguel Arias Cañete, vive en un país de las maravillas, tan "maravillosas" como lo fueron, a su juicio, las condiciones del rescate bancario que pagan la mayoría de los ciudadanos españoles no solo con sus impuestos, también con los recortes que ha aplicado el Gobierno de Rajoy a las prestaciones sociales esenciales y a los derechos laborales. Pero la candidata del PSOE, Elena Valenciano, llegó dispuesta a amargarle la fiesta, no tanto por atacar a su contrincante como por demostrar a los votantes indecisos y a los cabreados con el tijeretazo de Zapatero, que PSOE y PP no son lo mismo. Ese es el objetivo fundamental de los socialistas, la única manera que tienen de intentar recuperar el voto, porque si algo les ha hecho daño en los últimos años ha sido el eslogan, precisamente del 15-M, de que los dos grandes partidos hacen las mismas políticas. Ese empeño es el que permitió también que en la TVE controlada por el PP se desgranara la infinita lista de problemas sociales que sufren hoy tantos españoles.

 

Por resumir. Cañete se dedicó -en un original debate leído- a cantar las alabanzas de la política del Gobierno de Mariano Rajoy que, según él, ha conseguido que España vuelva a ir bien, y a atacar a los socialistas sin piedad -y sin preocuparse por la veracidad ni la actualización de los datos aportados- porque tienen, según se desprendía de sus palabras, la costumbre de hundir el país. Es decir, que el candidato del PP arremetió con la herencia que Rajoy se comprometió a no utilizar políticamente en su debate de investidura, hace dos años y medio, y que se ha convertido en su único argumento de legislatura y de campaña electoral. Pero Valenciano se empeñó en desgranar las consecuencias de las políticas de recorte aplicadas por el PP y las penurias que causan en cientos de miles de españoles que se han quedado sin ayudas a la dependencia, sin becas, sin subsidios de desempleo, sin derechos laborales y civiles. "Hay que reducir el déficit y pagar la deuda, pero sin que nos cueste la vida", dijo en su intento de recuperar votantes perdidos en 2011 y de achicar el espacio a su izquierda.

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eldiario.es

La impunidad del piquete empresarial y el castigo del piquete sindical

¿Cuántos piquetes empresariales fueron detenidos en las últimas huelgas generales? ¿Cuántos miembros de esos piquetes empresariales han sido juzgados, cuántos condenados? ¿Cuántos han recibido penas de cárcel?

 

 

Sí, han leído bien: he dicho “piquetes empresariales”, no sindicales. En cada huelga general los primeros actúan con toda la violencia de que son capaces, pero nunca los vemos. Son discretos, no van por ahí gritando, con silbatos y megáfonos, poniendo pegatinas, como sí hacen los piquetes informativos de los sindicatos.

 

 

Los piquetes empresariales, que a diferencia de los sindicales no han sido reconocidos por el Constitucional ni por ninguna forma de legalidad, actúan en cada huelga. Coaccionan a muchos trabajadores para que acudan a sus puestos de trabajo, obstaculizan la actuación de los representantes sindicales, y a menudo recurren al esquirolaje, como el caso reciente de Coca Cola.

 

 

En las últimas huelgas generales los piquetes empresariales se emplearon a fondo. Sé de muchos trabajadores que no pudieron ejercer su derecho de huelga por miedo al despido o la no renovación del contrato, después de que el jefe de turno pasase lista los días previos para ver quién iba a hacer huelga. Esa es la versión sutil, la de quienes preguntan y dicen que lo hacen por necesidades de organización. Luego está la versión más burda, los que directamente amenazan de despido a quien se le ocurra hacer huelga.

 

 

¿Cuántos de esos violentos piquetes fueron detenidos en la jornada de huelga? ¿Y en los meses posteriores? ¿Contra cuántos cargó la policía? ¿Cuántos han sido condenados? ¿Para cuántos de ellos pidió el fiscal la pena máxima de tres años de cárcel por delito contra los derechos de los trabajadores?

 

 

Busco y rebusco, y solo encuentro unas pocas sentencias contra empresas por vulnerar el derecho de huelga en las dos generales de 2012. Y en todos los casos no ha ido más allá de sanciones económicas, y ni siquiera la máxima posible.

 

 

Ahora veamos qué sucede con los piquetes sindicales. Sin hacer ningún tipo de simetría entre unos y otros, pues estos sí están autorizados, son parte del derecho de huelga. No es delito ir a una empresa para informar a los trabajadores durante una huelga, siempre que no haya coacción. Incluso si se trata de una empresa donde el piquete empresarial ha coaccionado previamente a los trabajadores para que permanezcan en sus puestos.

 

 

En las últimas dos huelgas generales, las de 2012, cientos de miembros de piquetes fueron detenidos en la misma jornada. Y otros muchos recibieron la visita policial o la citación judicial en meses posteriores. La justicia lleva sus ritmos, y ahora vamos sabiendo de los primeros juicios y condenas. Y en todos los casos, de manera sistemática, el fiscal pide la pena máxima por delito contra los derechos de los trabajadores (artículo 315.3 del Código Penal): tres años de prisión. A los que siempre se suman otros delitos, atentado contra la autoridad o lesiones, para acabar pidiendo más años de cárcel, y multas elevadas.

 

 

En la mayoría de los casos se repite el mismo relato de los hechos: un piquete informativo que llega a un centro de trabajo (una cafetería, por ejemplo) que está abierto y con trabajadores dentro. El piquete quiere entrar a informar de sus derechos a los trabajadores, y así comprobar si ya ha actuado el piquete empresarial de turno. Entonces se produce el típico encontronazo sin consecuencias: gritos, pegatinas en la fachada, tensión, llegada de la policía, empujones, carga y detenidos. Luego viene la denuncia, y el parte hospitalario del policía que siempre se luxa un dedo. Conozco varios casos así, como el de los miembros de UGT  José Manuel y Rubén, para quienes el fiscal pide siete años de cárcel para cada uno por un incidente como el relatado, durante la huelga del 29 de marzo de 2012. O el caso de Carmen y Carlos en Granada, pero hay muchos otros, y muy similares.

 

 

Este tipo de incidentes vienen ocurriendo en huelgas desde los primeros años de esta democracia. Pero hasta ahora primaba el derecho de huelga por encima de otras consideraciones, y aunque había denuncias y sanciones, era raro el caso en que se pedían penas de cárcel por sucesos sin gravedad. Hasta ahora, que la justicia ha decidido ser ejemplarizante. Impunidad para el piquete empresarial, mano dura contra el piquete sindical. Está claro el mensaje para futuras huelgas.

 

eldiario.es

La pareja infiel

Estos días se habla de Europa. Sobre todo muchos que nunca hablan de ella se ponen a tratar de dar la imagen de que tienen algo que decir, y para los que llevamos ya un tiempo en el ámbito europeísta nos cuesta creer que pretendan convencer a alguien sin poner un sólo argumento sobre la mesa.

 

No dudo que tengan buenas razones para defender una Europa diferente. Pero desde luego falta pedagogía. Y para conseguir que un mensaje se entienda es necesario hacerlo comprensible, con ejemplos claros, que sirvan como una sencilla historia que nos haga visualizar de una manera más clara todo el jaleo que parece haberse montado y del que todos dicen saber y a la hora de la verdad, la gente no sabe a cuál de ellos elegir (pues les parece que todos dicen lo mismo).

 

Participo de vez en cuando en charlas abiertas donde tengo la oportunidad de compartir mi punto de vista sobre Europa. No es nueva la sensación de que los que acuden a estos encuentros se dividen en dos grupos muy diferentes: los que tienen un conocimiento bastante detallado sobre las instituciones y la política de la Unión y los que todavía consideran que “Europa está ahí fuera”. No es casualidad que  las encuestas nos desvelen que 2 de cada 3 españoles no creen en las instituciones europeas, y quizás por eso en las últimas elecciones del año 2009 hubo un 40% de abstención entre la población joven de Europa (y según las encuestas tiende a aumentar este porcentaje).

 

Cuando comenzamos nuestras charlas siempre partimos más o menos del mismo punto: “Europa no gusta, está demostrando ser un fracaso”. Cuando terminamos el encuentro el mensaje es diferente: “Esta Europa no nos gusta; necesitamos una Europa social, que tenga como prioridad a las personas a través de las políticas sociales”.

 

Lo que está sucediendo no es casualidad. Responde claramente a una serie de medidas que se enmarcan dentro de una estrategia neoliberal. Como bien señalasen los Economistas Frente a la Crisis, “No es crisis, es ideología”. Aunque intenten contarnos la película de que no queda más remedio que hacer los ajustes que se están haciendo, y que hay que apretarse el cinturón para salir de este bache, no son más que excusas para seguir haciendo lo que a unos pocos se les antoja, para vivir bien a costa de la mayoría.

Para entender esta situación de una manera visual me gusta emplear una historia que, si bien quizás simplifique demasiado las cosas, sirve para hacer entender a quienes no tienen ganas ni tiempo de asomarse a leer y a comprender los artículos de los expertos sobre Europa. Para ilustrar lo que nos ocurre cuento la historia de la pareja infiel.

 

Una pareja que se promete fidelidad, amor eterno, cuidarse el uno al otro y que sella su “contrato” en una unión matrimonial. Todo va bien al comienzo: la convivencia es sencilla, puesto que los dos tienen un buen trabajo y las tareas más o menos se van equilibrando sin problema. Llegan los hijos y todo parece ir viento en popa. La pareja trabaja la mayor parte del tiempo fuera de casa, por lo que la comunicación es escasa, pero cuando llegan al hogar todo está en calma: no falta un plato en la mesa, la diversión en el tiempo libre, los hijos obtienen buenos resultados en el colegio y están perfectamente atendidos por una trabajadora del hogar que les prepara la comida y les ayuda con las tareas de la escuela, no tienen problemas de salud, y en general, no tienen quejas. Y quizás por una vida tan llena de actividad, la madre no se percata de la doble vida del padre (disculpen que el rol de la historia sea así, puede darse la vuelta indistintamente).

 

Mariano (por ponerle un nombre) se dedica a salir, con excusa de viajes de negocios y reuniones de trabajo, con “malas compañías” con quienes gasta muchísimo dinero en fiestas, apuestas en casinos y negocios turbios. En casa, como no falta el dinero, nadie le pide explicaciones. Cada vez sus apuestas son mayores y los ahorros familiares comienzan  a debilitarse. Llega al punto de endeudarse, tras algunas apuestas arriesgadas que le salieron “mal”, y como piensa que todavía puede seguir jugando, no se plantea en ningún momento dejar de hacerlo. De hecho entre los “amigotes” se dedican a prestarse dinero, sobre todo algunos multimillonarios no tienen problema en hacer suculentos préstamos a quienes, como Mariano, están dando ya como aval su propia casa, su propio coche, y hasta las cuentas de ahorro de sus propios hijos -las previstas para estudiar algún día en la universidad-. Los intereses son elevadísimos, pero no es momento de pararse a pensar cuando la adrenalina está por las nubes. ¿Cómo puede salir mal?

 

Por supuesto Mariano hace todo esto sin contar con su mujer, porque él considera que Ciudadana (así se llama la pareja) no entendería, y en realidad tampoco tiene por qué entender; al fin y al cabo él es el hombre de la familia y sabe lo que se hace.

 

Después de una temporada de “mala suerte”, Mariano se ve con el agua al cuello. Se ha endeudado tanto que ya no puede seguir jugando sin tomar medidas drásticas. Ha llegado el momento de hablar con Ciudadana. Le cuenta que por motivos de recortes en su empresa van a tener que reducirle el sueldo -una mentira piadosa- y que por lo tanto, lo mejor será ahorrar en todos los gastos posibles en casa. De hecho, llegan a la conclusión de que Ciudadana dejará de trabajar para así poder ahorrar el sueldo de la mujer que ayuda en casa; los niños dejarán las clases extraescolares, y se acabó el salir tan a menudo. Pero Mariano, a pesar de los esfuerzos de Ciudadana, sigue apostando duro con sus “amigotes” (sin contarle absolutamente nada).

 

La cantidad en que se supone que le “han recortado del sueldo” en realidad es para pagar las deudas que tenía pendientes con los que sigue quedando para jugar. Pero esta vez sabe que lo que pone sobre la mesa significa el sacrificio de Ciudadana, la educación de sus hijos, o las gafas que tenían pensado comprarle al pequeño. Tampoco parece importarle.

Como Ciudadana tiene más tiempo ahora que no trabaja fuera de casa, comienza a preocuparse por las cuentas del hogar. Revista los extractos bancarios y descubre que los números no cuadran. Que Mariano no sólo no cobra menos sino que le han subido el sueldo; revisa bien las facturas del teléfono y comprueba las llamadas realizadas, descubriendo todo el engaño. Mariano tenía un seguro sanitario privado a su nombre, un coche de lujo guardado en un garaje, dinero que ella desconocía en cuentas en Suiza con el que de vez en cuando se daba homenajes con sus “amigotes”, descubrió facturas de cientos de miles de euros en fiestas; descubrió que todos sus bienes estaban en peligro y que ella había dejado todo y calculado en cada instante todos los gastos para que en su casa no faltase de nada. No podía creerse semejante engaño.

 

Mientras tanto, Mariano se lo estaba fundiendo a espaldas de su familia, y a su costa: invirtiendo los ahorros y destrozando la salud y el porvenir de su mujer y sus hijos. A Ciudadana le llega una orden de embargo por la deuda que Mariano no pagó, y se ve en la calle con sus tres hijos. Mariano, por supuesto, dice que hay que tener paciencia que esto lo arregla él. Que está teniendo una buena racha y que hablará con los jefes para que le den un poco de espacio y recuperar…

 

En ese momento nos encontramos. Ciudadana ha descubierto la situación: ha destapado a Mariano y a sus compañeros de fiesta. Está preparando las maletas para que su marido se marche de casa. Ella solamente quiere reclamar lo que es suyo, de su familia. Y solamente podrá conseguirlo si da el paso y decide por sí misma cuál es el futuro que quiere para ella y para sus hijos.

 

Cuando hablamos de Europa hablamos de un proyecto que ponga por delante a los ciudadanos (a Ciudadanía y a sus hijos), un lugar donde la gente como Mariano -y los que se lo permiten- no deben seguir jugando con el dinero de todos. Nuestro proceso de divorcio comienza con las elecciones, porque no votar es no decirle al Mariano de turno que “hasta aquí hemos llegado”. Y si Ciudadana se calla y mira para otro lado está siendo una madre irresponsable y una persona sometida a una situación que no debe consentir. Nuestra demanda de divorcio se llama “elecciones” y si no ejercitamos este derecho y echamos a los “Marianos” de casa, ahora que sabemos la verdad, seremos tan cómplices como ellos de lo que le ocurra a nuestras familias.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético
@BeatrizTalegon


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Una grave denuncia

Las afirmaciones del fiscal del Estado exigen una respuesta contundente contra la corrupción

 

El aldabonazo del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, sobre el estado de la lucha contra la corrupción debería hacer reaccionar a los líderes políticos. Es intolerable que no hayan convertido ese combate en una de sus grandes prioridades de verdad, dedicándole medios importantes y abordando reformas legales serias para agilizar los procedimientos y hacerlos desembocar en juicios y sentencias. Prueba de que no es una prioridad es la modificación propuesta por el Gobierno de Rajoy sobre financiación de los partidos, que se encuentra en el Parlamento simplemente en fase de “consulta” a expertos.

 

Pero el fiscal del Estado no se queda en la mera constatación de problemas legales y procedimentales. Además afirma que “las causas más complejas no las instruyen ni el juez ni el fiscal, sino que llegan precocinadas por la policía y la Agencia Tributaria”. Es decir, que la instrucción depende de dos de los más poderosos instrumentos del poder ejecutivo (Interior y Hacienda), frente a los cuales el fiscal y el juez tienen una “capacidad de filtraje crítico muy limitada”.

 

Si a ello se suman una legislación “insuficiente, enrevesada y con penas no acordes con la gravedad que se demanda por la ciudadanía”, las “prescripciones incomprensibles” y los “indultos a corruptos”, hay que convenir en que Torres-Dulce ha articulado una versión contemporánea del yo acuso. No están claras las razones de haberse callado durante dos años y medio, y esa es la parte de responsabilidad que le toca en el estado de alarma nacional que transmite a la ciudadanía, avisando ahora de que la sociedad está harta de la sensación de impunidad y de que puede deducir de ella una patente de corso para defraudar masivamente.

 

Es verdad que la Fiscalía Anticorrupción tiene limitado su campo de acción si carece de acceso a los bancos de datos de registros de la propiedad y mercantiles, de Seguridad Social y de Hacienda. Y de poco vale que el ministro de Justicia anunciara hace un año la voluntad de configurar una fiscalía con fuertes poderes de investigación, para decir ahora que le parece más conveniente confiar la instrucción a secciones de tres jueces. Titubeos y bandazos es lo que menos se necesita.

 

No faltan ideas contra la corrupción, sino voluntad demostrada de combatirla. Ni se reconocen responsabilidades por los casos Gürtel, Bárcenas, EREs de Andalucía y otros muchos, ni los instrumentos legales existentes producen apenas juicios y sentencias. En ese clima deletéreo, el goteo de datos sobre investigaciones de casos de corrupción que se alargan en el tiempo contribuye a alimentar un ambiente populista de rechazo de las instituciones, en vez de promover la disuasión de nuevas tentaciones corruptas.

 

En España no hay garantía de impunidad, pero todo lo referido a la corrupción afecta con saña al prestigio y a la legitimidad de la democracia. Y el que no quiera verlo está ciego.

 

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Los ricos destruirán la civilización

Con el título de A Minimal Model for Human and Nature Interaction, un grupo de matemáticos de la NASA publicó hace poco más de un año un interesante artículo en el que pronosticaban el final de nuestra civilización en pocas décadas. El artículo ha causado sensación en diversos medios, por el prestigio de los firmantes, algunos de ellos, como Safa Motesharrei de la universidad de Maryland, conocido por sus estudios interdisciplinares que relacionan sistemas de población humana con modelos globales terrestres. Sus conclusiones son escalofriantes, si sus modelos matemáticos no fallan, en pocas décadas nuestra civilización podría colapsar.

 

El modelo presentado tiene solo cuatro ecuaciones que describen la evolución de las elites, del resto de la población, de la naturaleza y de la acumulación de riqueza. Estas variables se han aplicado a distintas civilizaciones históricas, como a los pueblos minoicos y micénicos, las civilizaciones del próximo oriente, los griegos, los romanos, mayas o aztecas. El estudio demuestra como las civilizaciones avanzadas, sofisticadas, creativas y complejas son a la vez frágiles y destructibles. Los autores concluyen que en la mayoría de casos concurren dos circunstancias que acompañan al fin de una civilización, una referente a la explotación desmesurada de los recursos naturales a unos niveles superiores a la capacidad de renovación de los ecosistemas, la otra a la división social entre elites y masa, y la exagerada acumulación de la riqueza en unos pocos.

 

El modelo HANDY (Human And Nature Dynamical Model) que han creado para estudiar la relación entre civilización y medio es asimilable al modelo matemático que define la relación entre depredador y presa, siendo la presa el medio natural donde obtenemos los recursos y el depredador la población humana, pero también es aplicable a la relación entre las elites y las masas. Los autores auguran un colapso en pocas décadas de nuestra civilización, por la interrelación entre la explotación del medio y la desproporcionada concentración de riqueza en las elites. Y, curiosamente, no auguran una revolución, el colapso llega según los modelos matemáticos por la inacción. La situación podría salvarse si las elites fueran capaces de introducir los cambios necesarios para ajustar el sistema, pero les puede la codicia. La codicia inmoviliza a la clase dirigente, y el hundimiento de la civilización actual llega forzada por el inmovilismo, por la falta de adaptación. Los ricos acabarán con su propia gallina de los huevos de oro, por ceguera y codicia. En los modelos estudiados, las elites no pueden modular ni frenar su crecimiento, va contra su propia razón de ser. La falta de adaptación a los cambios medioambientales es la causa principal de la desaparición de una especie, en el caso de una civilización, su falta de adaptabilidad será su sentencia de muerte. El colapso, lo provocarán los ricos, pero no nos engañemos, nos perjudicará a todos.

 

publico.es

El persistente nacionalcatolicismo

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

 

Estamos viendo hoy en España una avalancha de políticas públicas de clara orientación ultraliberal que están dañando el bienestar y calidad de vida de la ciudadanía. Estas políticas incluyen recortes del gasto público social que están empobreciendo e incluso desmontando el ya escasamente financiado Estado del Bienestar español, uno de los que tiene el gasto público social por habitante más bajo de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo al de España. Estos recortes van acompañados de reducciones sin precedentes de derechos laborales, sociales e incluso políticos, afectando muy negativamente a la calidad del sistema democrático (ya en sí, uno de los menos desarrollados en la UE-15). Hoy se están revertiendo las conquistas sociales que se habían conseguido durante el periodo democrático postdictatorial, siendo el caso más llamativo el de la eliminación de los derechos de la mujer de controlar su propio cuerpo, una de las conquistas más significativas alcanzadas por el movimiento feminista en España.

 

Nunca antes, durante el periodo democrático, se había visto un ataque tan frontal al bienestar de la población y, muy en particular, de las clases populares, y, sin embargo, el partido político responsable de llevar a cabo tales políticas ganaría las elecciones legislativas hoy según muchas encuestas, en caso de que estas se convocaran. Ni que decir tiene que ha sufrido un descenso en su apoyo electoral, pero lo sorprendente es que continuaría ganándolas, un caso único en la Unión Europea, donde la gran mayoría de partidos gobernantes que han impuesto estas políticas de austeridad y reducción de derechos laborales y sociales han sufrido enormes descalabros y perdido las elecciones. Es, pues, paradójico que el partido gobernante español, que ha sido el partido que ha aplicado políticas más duras y políticas sociales más reaccionarias (no hay otra manera de definirlas), todavía cuente con el considerable apoyo popular que tiene. ¿Por qué?

 

La continuidad del nacionalcatolicismo

 

Para responder a esta pregunta hay que remontarse a un debate que ha tenido lugar sobre la naturaleza del sistema dictatorial que existió en España desde 1939 hasta 1978, y de la Transición de aquel sistema dictatorial al actual democrático. Este debate sobre la naturaleza de aquel régimen dictatorial ha sido entre politólogos, habiendo sido considerado por muchos de ellos (siendo el más prominente el Profesor de Ciencias Políticas de Yale, EEUU, el Sr. Juan Linz) como un sistema autoritario pero no totalitario, entendiéndose por esto último un sistema claramente ideológico que intentaba configurar todas las dimensiones del ser humano. Según la interpretación del Profesor Linz y sus seguidores, el régimen dictatorial no era totalitario. Era meramente autoritario, es decir, su objetivo era primordialmente reproducir, siguiendo medidas autoritarias, incluso coercitivas, el orden social existente, sin desear configurar la ideología y manera de ser de la sociedad.

 

Frente a esta interpretación había los autores –incluyéndome a mí- que señalábamos que el régimen era mucho más que autoritario: era totalitario, es decir, que intentaba abarcar y configurar todas las dimensiones del ser humano, a través de una ideología totalizante que normativizaba la gran mayoría de las actividades humanas, desde el sexo hasta el lenguaje que la ciudadanía utilizaba, y ello lo hacía a través de la promoción de una ideología que entraba en todos los entresijos del orden social. Dicha ideología incluía un nacionalismo extremo, dominante, y que era percibido como asfixiante para cualquier otra visión de España distinta de la que tuviera el orden dominante. Este nacionalismo iba acompañado de un catolicismo enormemente fundamentalista y conservador, y sumamente intervencionista en todas las esferas de la actividad humana. Este nacionalcatolicismo invadía todas las dimensiones de la sociedad. Frente a esta interpretación de la dictadura como régimen totalitario, el Profesor Linz y otros autores, sostenedores de la tesis de que el régimen era meramente un régimen autoritario, contestaban que, si bien era cierto que el nacionalcatolicismo podría haber imbuido aquel régimen muy al principio de su existencia, esta característica desapareció, convirtiéndose en un régimen meramente autoritario.

 

El nacionalcatolicismo durante el periodo democrático

 

Pues bien, la realidad muestra que no solo el nacionalcatolicismo configuró aquel régimen, sino que esta ideología ha permanecido durante el periodo postdictatorial como la ideología dominante en los mayores medios y fórums del establishment español conservador. Ni que decir tiene que la cultura política y mediática en el país ha cambiado mucho y los elementos progresistas de la cultura, apoyados por las fuerzas progresistas del país, han conseguido cambios notables. Pero la estructura ideológica dominante, reproducida en el establishment político-mediático-económico y cultural español, es una evolución del nacionalcatolicismo, que adquiere mayor prominencia en la cultura de las derechas españolas, las cuales, en el abanico político del espectro europeo, equivalen a las ultraderechas. No hay diferencias notables en la cultura política entre las ultraderechas españolas y las europeas y estadounidenses (como el Tea Party, por ejemplo). Las derechas del establishment español conservador son herederas de las derechas gobernantes durante la dictadura. Y su comportamiento –desde sus tics autoritarios, su falta de sensibilidad democrática, su tolerancia cuando no participación en la corrupción (rampante durante la dictadura), su nacionalismo españolista, su catolicismo reaccionario– es continuista con el de las derechas del régimen dictatorial.

 

Naturalmente que hay algunas peculiaridades que las distinguen. Hoy, por ejemplo, las ultraderechas en Europa están, en general, en contra de la Unión Europea y del euro, mientras que el Partido Popular está a favor, siendo uno de sus mayores promotores. Ello se debe a que la articulación de la ultraderecha española con la gran patronal (tanto financiera como industrial) es más intensa en España que en los otros países.

 

Pero en la mayoría de las políticas económicas y sociales, las semejanzas son más intensas que las diferencias. Definir a este partido, como hacen la mayoría de medios en España, como de centroderecha es una manera incorrecta de definir su orientación política (si consideramos el panorama europeo como el punto de referencia).

 

Lo que llama la atención es que este nacionalismo españolista es el único en España que no se considera nacionalista. Niega la plurinacionalidad de España –una de sus características-, presentándose con distintas variedades, desde la extrema –muy común en la Iglesia Católica y el Ejército- a la más moderada –que aparece en gran número de medios de comunicación y persuasión con sede en la capital del reino, Madrid.

 

La mayor parte de este nacionalismo va acompañado de la versión católica profundamente conservadora, aunque existe también en nacionalismo españolista no católico, como es el C’s y UPyD, que no tiene nada que envidiar al nacionalismo extremo. C’s y UPyD representan también el nacionalismo extremo (de sensibilidad económica liberal), y son los aliados naturales del PP. En realidad, algunos de sus portavoces en Catalunya proceden de la extrema derecha.

 

Este nacionalcatolicismo o su rama meramente nacionalista tiene todavía una enorme capacidad de movilización, pues paradójicamente las fuerzas políticas que se identifican con él se presentan como las más “patrióticas” (y digo paradójicamente porque han sido responsables de las políticas públicas que han dañado más a las clases populares de este país). Este “patriotismo” que define a todos los que tienen otra visión de España como antiespañoles es hegemónico en grandes sectores del territorio central del país.

 

La población, incluidas las clases populares, es fácilmente movilizada a nivel electoral, pues sus sistemas de influencia continúan inalterados. Son incluso las mismas capas sociales, herederas del régimen anterior, las que continúan dominando el Partido Popular, clases muy provincianas, de escasísima cultura democrática (o cultura en general) y de limitadísima experiencia internacional (ver mi artículo “La Marca España”, El Plural, 24.02.14), que continúan dominando la España de siempre.

 

El enorme error de las izquierdas

 

Las izquierdas españolas se adaptaron a este sistema, y no cuestionaron la hegemonía que este pensamiento tenía y todavía tiene en la cultura del establishment español. Ni que decir tiene que tuvieron lugar avances considerables. Pero las izquierdas no presentaron una visión plurinacional y laica, alternativa a la dominante. Se me dirá, con razón, que mucho se consiguió en el periodo de gobiernos socialistas en el avance de los derechos sociales, políticos, y laborales. Pero en el terreno cultural –un terreno clave para configurar la subjetividad popular- el cambio fue muy limitado, en parte debido al enorme control que las fuerzas conservadoras tenían y continúan teniendo de los medios de información y persuasión. Las autoridades responsables de la política cultural de los gobiernos socialistas, incluido el ministro Jorge Semprún, no tuvieron como objetivo cambiar radicalmente la cultura hegemónica del país. Ha contribuido a ello que España sea uno de los países con unos medios más derechizados y con menos diversidad ideológica de la UE-15. Y ahí está el meollo de la cuestión. Es sorprendente la falta de atención de las izquierdas hacia este punto, situación que podrían haber resuelto si hubiera habido conciencia del problema y voluntad política de resolverla. El caso de la inviabilidad económica del diario Público es un ejemplo de ello. En contra de lo que constantemente se lee, Público dejó de publicarse en papel porque no tuvo apoyo entre las instituciones progresistas del país. Si los movimientos sociales como los sindicatos y los partidos progresistas lo hubieran apoyado, hoy este diario (el único que existía de izquierdas en el país) continuaría dando una visión de izquierdas en España.

 

Como consecuencia, hoy existe en España un dominio casi absoluto de los medios por parte de una ideología nacionalcatólica ultraconservadora que, tanto en su versión original como en su deriva exclusivamente nacionalista, domina el sistema reproductor de valores, y que, respondiendo a los intereses económicos que la promocionan, es neoliberal en sus políticas económicas. No es de extrañar que el gobierno central español esté utilizando su nacionalismo (negando que sea nacionalismo) para atacar a los “nacionalismos periféricos”, a los que define como la anti España, ocultando así el enorme ataque frontal al Estado social que está realizando, y está siendo exitoso en este empeño. 

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