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Izquierda Socialista de Valladolid en la defensa de los Servicios Públicos

OPINIONES

En España no sobran funcionarios sino defraudadores y los dirigentes patronales que los encubren

 

Miércoles, 14 de Diciembre de 2011

 

 

El presidente de la patronal española ha vuelto a insistir en que sobran funcionarios en España y que hay que poder despedirlos igual que a los trabajadores de la empresa privada (Nada nuevo, pues desde que llegó al cargo viene diciendo que en "Hay más de 150.000 funcionarios del Estado que no tienen trabajo que hacer").

 

 

Veamos qué hay de verdad en ello.

 

 

En España el porcentaje de personas adultas que trabajaban para el sector público en 2008 era del 13% del total de la población activa, uno de los más bajos de la UE-15 (16%). En los países europeos cuyas economías son de las más competitivas y eficientes del mundo, según la OCDE, ese porcentaje era aún mayor: 26% en Dinamarca, 22% en Suecia o 19% en Finlandia.

 

 

En España, pues, no sobran sino que faltan funcionarios, al menos en comparación con nuestros países vecinos en donde las cosas funcionan mucho mejor. Y eso es el resultado, principalmente, de que nuestro Estado de bienestar está menos desarrollado porque el gasto social es aquí bastante más bajo que en la Europa de los 15 (aproximadamente el 72% de su media).

 

 

Pero eso no es lo peor de lo que no sabe o de lo que oculta el líder de la patronal.

 

 

El número de empleados públicos en España es de unos de 3,1 millones y se calcula que el coste de sus nóminas es más o menos de unos 115.000 millones de euros anuales.

 

 

El colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estima que la evasión fiscal de las grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas alcanzó los 42.711 millones de euros en 2010 (Actualidad Gestha: El 72% del fraude fiscal lo hacen grandes empresas). O sea, el 37% de lo que cuestan los más de tres millones de empleados públicos españoles, y casi la mital de los 92.000 millones de deficit público de ese ejercicio.

 

 

Es evidente, pues, que la patronal no propone reducir el número de funcionarios (como también recortar el gasto en educación, en salud, en pensiones o en servicios a las personas dependientes) porque aquí se gaste mucho en esos conceptos sino porque quieren que las grandes fortunas y los grandes capitales defrauden aún más y paguen todavía menos a Hacienda.

 

 

Y, por otra parte, es verdaderamente aberrante y demencial que un dirigente empresarial prefiera que haya 115.000 personas menos sin ingreso en la economía, debilitando así la demanda y los beneficios de miles de pequeños y medianos empresarios afiliados a su propia organización patronal, solo para evitar que la exigua minoría de privilegiados a quien defiende (que no la totalidad de los empresarios) contribuya como los demás al progreso social.

 

 

La conclusión es sencilla: en España no sobran funcionarios sino defraudadores que usan para encubrirse a los dirigentes de la patronal. Y dicho esto, no hay que olvidar que es imprescindible -como en cualquier otro ámbito que tenga que ver con la asignación de recursos- que la administración pública sea lo más útil y eficiente posible. Lo que sucede es que en el caso español esto, como acabamos de ver, no tiene que ver con proporcionarle menos recursos sino más (por ejemplo, España es uno de los países europeos que menos gasto público dedica a luchar contra el fraude y a obtener ingresos fiscales) y con emplearlos mejor y más al servicio de la creación de riqueza y bienestar, que es algo muy distinto a los recortes que se vienen realizando y que se quieren seguir llevando a cabo. 

http://www.juantorreslopez.com/

 

MANIFIESTO POR UN SOCIALISMO PARA EL S.XXI.

MANIFIESTO POR UN SOCIALISMO PARA EL S.XXI.
( EL P.S.O.E. ANTE SU XXXVIII CONGRESO)

 

Las profundas y arraigadas raíces que emanaron en 1879 de la voluntad emancipadora de la clase trabajadora se elevaron sobre tierra firme otorgando sombra y cobijo a los humillados y ofendidos por el capitalismo. Es la semilla que crece desde aquel 2 de mayo la que, bajo las siglas del P.S.O.E., extiende sus ramas y reparte sus frutos a todos aquellos que requieren de su noble presencia para que les represente y de voz a los que no la tienen, y hoy, 132 años después, cuando el fantasma de la crisis económica recorre Europa y los resultados electorales del pasado 20 de Noviembre han marchitado las hojas del Partido Socialista hasta hacerlo decaer en una profunda depresión otoñal, las fuertes raíces de su militancia deben nutrirle de la sabia filosofía que lo sustenta.

 

Que un Partido esté en crisis no es síntoma de gravedad cuando el paciente no está herido de muerte, pero conocido el diagnóstico, toda crisis implica un cambio, y ese cambio requiere un nuevo rumbo para que los rayos de sol devuelvan sus hojas a lo más alto del bosque parlamentario. Así, siendo sus raíces fuertes y de sólidas convicciones, la concurrencia democrática de las bases que lo sustentan es la que debe liderar un nuevo proyecto para esta nueva época apasionante e incierta que nos ha tocado vivir, y es ese cambio de rumbo el que requiere el retorno a los orígenes ideológicos que nos permitan extender sus fuertes ramas hacia todos los rincones de la sociedad para que en ellas se posen una mayoría de ciudadanos que creen en la Justicia Social y la Dignidad Humana como valores irrenunciables.

 

Quizá el ejecutivo saliente se dejó caer en la ausencia de previsión de una crisis que tocaba a nuestras puertas desde el otro lado del Atlántico y que durante la primera legislatura mostraba indicios evidentes de una tormenta que se avecinaba cual tarde soleada de verano en cuyo cielo se descubre un horizonte de nubes crecientes y amenazantes, mas durante los años boyantes y de riqueza que se creaba sobre los pilares inestables del endeudamiento, no se supo construir el techo que nos protegiera una vez llegada la tormenta.  Quizá fue la falta de coherencia de mensajes que anunciaban brotes verdes la que nos hizo caer en el estado actual, pero lo cierto es que se perdió el rumbo, y el camino elegido se convirtió en una senda de piedras con forma de políticas que no emanaban de nuestras esencias y, aunque mal explicadas, queremos creer que fueron necesarias para no caer en las garras de la intervención. Fue la propia crisis económica la que eclipsó las dignas políticas sociales y de extensión de derechos civiles, pero el elector se olvidó de ellas porque las nubes del desempleo no le dejaban ver el sol.

 

Siendo así conscientes de que Europa está en manos conservadoras, son las fuerzas progresistas las que deben asumir una postura alternativa que haga frente a los errores que se están cometiendo en ese ímpetu de devolver deuda con más deuda, frenando así las aspiraciones de crecimiento de los países e hipotecando el futuro de generaciones de jóvenes que quieren un futuro óptimo para su país. Nosotros los Socialistas anhelamos una Europa Social que se levante sobre sus pilares fundacionales de paz y progreso, y esa tarea pasa por una mayoría progresista en los parlamentos. Así, siendo conscientes de que mientras sigan existiendo diferentes formas de entender las relaciones humanas seguirán en pie las diferentes ideologías, los Socialistas debemos tomar consciencia de que formamos parte de un mismo proyecto común, y que las aspiraciones personales deben estar supeditadas a las pretensiones del partido. Lástima de aquellos que se alejan de las filas socialistas por no encontrar un banco donde apoyar sus posaderas y retornan para acariciar la espalda del nuevo conductor. Bienvenidos aquellos que desinteresadamente iluminan de luz las Casas del Pueblo con ideas y proyectos para un futuro mejor.

 

Hoy es la hora de los y las Militantes de este Partido, y son estos los que deben poner en marcha una máquina de 132 años de antigüedad pero con un potente motor que conserve y perfeccione un Estado Social y Democrático de Derecho para las generaciones presentes y futuras, y eso solo es posible mediante el retorno a la cúspide electoral. Hoy todos nos vestimos de Pablo Iglesias, de Largo Caballero o de Giner de los Ríos. Hoy todos nos vestimos de Felipe y de Guerra porque todos debemos ser líderes y protagonistas de un cambio democrático para ganar el futuro, y es que no podemos permitirnos un P.S.O.E. hoy debilitado ante unos conservadores con un gran poder institucional. Que nadie diga que no lo hemos intentado. Es la hora de un horno de buenas y nobles ideas, y no se ha de ver más que la luz.

 

José Luis Garrido

 

Puntualización de Pérez Rubalcaba a Ridao

ALFREDO PÉREZ RUBALCABA  06/12/2011

Entre la opinión y el insulto hay una línea que un medio de comunicación serio nunca debería traspasar. Lamentablemente, el artículo La crisis, compañeros, firmado por José María Ridao, lo hace. Por supuesto, respeto profundamente la expresión de opiniones ajenas, y espero que se me crea si digo que tras bastantes años en la vida pública, sé encajar una crítica negativa. Faltaría más. A lo que no acabo de acostumbrarme, debo reconocerlo, es al ataque personal, y mucho menos al insulto y a las mentiras. Pero cuando esos ataques aparecen publicados en un diario que siempre he tenido como referencia del buen periodismo, se me hacen simplemente inadmisibles.

 

Un principio insoslayable de la profesión periodística, aunque se ejercite en el ámbito de la opinión, es apoyar las afirmaciones con datos, especialmente cuando esas afirmaciones comprometen la honorabilidad de una persona. Nada de eso hace el señor Ridao en su artículo, en el que las acusaciones ad hominem se suceden sin que en ningún momento su autor se tome la molestia de explicar en qué se basa para formularlas.

 

No me refiero a afirmaciones como la que hace sobre mi propuesta para financiar parcialmente el déficit de la sanidad pública con subidas del alcohol y del tabaco, donde omite que de lo que se trata es de financiar solo eso, el déficit, y de hacerlo, además, de manera parcial. Sin duda es una manipulación, pero cualquier lector puede comprobar que lo es.

 

Otra cosa bien diferente es adentrarse en el territorio de las ofensas. Decir de alguien que se dedica a "hacer el fino trabajo jesuítico de la insidia", además de un tópico engolado, es una acusación que se convierte en insulto si quien la lanza no da más explicaciones. Y otro tanto sucede cuando se habla de "marrullerías", sin tomarse la molestia de aclarar en qué pudieron consistir. Atribuirle a alguien una frase como "... si menos, refreno mi desaforada ambición", no es solo un ejercicio de irresponsabilidad y de mentira, pues jamás he pronunciado tal frase; además es, simplemente, increíble pues es difícil imaginar a nadie diciendo eso de sí mismo.

 

Desde hace un tiempo algunos medios de comunicación españoles han amparado con entusiasmo la práctica de la descalificación personal y el insulto. Por fortuna, EL PAÍS ha permanecido al margen de esa deriva tóxica, y estoy convencido de que el artículo que ha motivado esta carta es solo una excepción.

elpais.com

 

La crisis, compañeros

JOSÉ MARÍA RIDAO  05/12/2011

Salvo en un circo desternillante o en una horrorosa pesadilla, nadie daría crédito a la noticia de que un candidato que ha cosechado los peores resultados electorales de la historia de su partido aspira seriamente a dirigirlo. Pero es que el Partido Socialista, este Partido Socialista que se jactaba de haber formado el único Gobierno verdaderamente de izquierdas que ha conocido la democracia en España, no ha decidido aún si lo que ofrecerá a los ciudadanos es eso, un circo o una pesadilla.

 

El candidato derrotado se sacude las solapas con aire de haber sufrido una caída tonta y le echa la culpa al secretario general, todavía presidente del Gobierno en funciones. Este, a su vez, mete la cabeza bajo tierra y no se le ocurre, ni por lo más remoto, que alguien deba asumir la responsabilidad de una catástrofe que ha dejado al Partido Socialista fuera del Gobierno central y la práctica totalidad de las autonomías y los grandes Ayuntamientos. Y la ejecutiva, entre tanto, se mantiene hierática y silenciosa como una esfinge en la solemne elevación de su estrado, contemplando el vacío sin mover una pestaña.

 

Si el Partido Socialista ha llegado a esta situación que amenaza su condición de alternativa política en España es porque la lógica del aparato, la única que conocen sus actuales dirigentes, la única que han aplicado allí donde han estado, se ha impuesto en la derrota de 2011 con tanta o más fuerza que en la victoria de 2004. Ante fracasos tan rotundos como los de mayo y noviembre, nada de decir a los ciudadanos que su mensaje ha sido escuchado; nada de dimitir y dejar paso a una gestora; nada de preocuparse por recomponer un partido que ha salido de las últimas citas electorales como un juguete roto. Estará roto, de acuerdo, reconoce la lógica del aparato, pero lo único que importa ahora es quién se lo queda.

 

Y para decidirlo, nada mejor que inaugurar una pasarela de aspirantes con la corte de los milagros de dirigentes vapuleados en sus respectivas circunscripciones y, pese a todo, resueltos a desfilar con los ojos morados, los brazos en cabestrillo, muletas para apoyar el paso renqueante, andrajos y chichones envueltos en gasa yodada. Cuando se les pregunta, pero, hombres y mujeres de Dios, quién os ha puesto así, responden con la misma cara de espanto, exactamente la misma, con la que Boris Pasternak retrató en Doctor Zhivago al fugitivo de una aldea de los Urales a la que un líder partisano había pegado fuego; solo que donde el fugitivo susurra mirando hacia atrás como si le persiguieran todavía "Strelnikov, camaradas", la corte de los milagros que aspira a la secretaría general de los socialistas entona al unísono "la crisis, compañeros".

 

Quizá sea el momento de decir que hasta aquí hemos llegado; la crisis, claro, pero no solo la crisis. La crisis y una forma extravagante de gobernar durante los años de bonanza que se convirtió en suicida cuando cambió el ciclo; la crisis y una campaña electoral en la que el candidato apuntó en todas direcciones, sin excluir la de las ideas luminosas como financiar la sanidad con subidas del alcohol y del tabaco; la crisis y una persecución de la crítica en la que miembros destacados del Gobierno y su fontanería repartían credenciales de izquierdismo mientras que el candidato, entonces también miembro del Gobierno, se encargaba de hacer el fino trabajo jesuítico de la insidia; la crisis y la docilidad de los sectores de opinión que saludaron desde las gradas de la insufrible metáfora deportiva con un clarividente "hay partido" las marrullerías del candidato para hacerse proclamar a la búlgara. Ahora resulta que tampoco mandó decir a sus portavoces tanto oficiales como espontáneos "si más que Almunia, me presento; si menos, refreno mi desaforada ambición", y unos y otros se convencen de que el objetivo ahora es lograr que se olvide o se silencie lo que parecía un compromiso.

 

Ni los actuales dirigentes del Partido Socialista, ni el entorno de opinión que jalea a unos contra otros, aunque siempre contra Zapatero, del que ahora que no manda se escriben ordinarieces para ocultar que no se hicieron críticas cuando mandaba, parecen conscientes de la magnitud del problema que han creado. La izquierda puede convertirse en una fuerza residual en España; habrá quien se regocije, pero habrá también quien se pregunte, más allá de sus estrictas preferencias, qué es lo que suele suceder cuando fracasa la posibilidad de la alternancia en medio de una tormenta económica casi perfecta. Y la respuesta no es un circo, no; es una pesadilla.

elpais.com

 

Tantas prisas

SANTOS JULIÁ  04/12/2011

Nadie ha salido indemne de la derrota, ni por tanto nadie hay a la vista que pueda saltar a primera fila del escenario con el marbete de "nuevo". Se agotaron las nuevas o terceras vías, las fantasías sobre los comienzos de "un tiempo nuevo" acariciadas cuando la socialdemocracia clásica fue sustituida por una especie de republicanismo cívico. No hay tampoco ninguna nueva generación a la vista, ni ha quedado ningún dirigente territorial asentado en una mayoría suficiente para aspirar al gobierno. Por decirlo con un concepto de moda, la derrota ha sido transversal: ha atravesado generaciones: tan derrotado Rubalcaba como Chacón; como territorios: la sangría de votos ha sido más espectacular en Barcelona que en Madrid; y, si las hubiera habido, también habría arrastrado a todas las corrientes ideológicas, desde socialdemócratas de estricta observancia a liberal-socialistas.

 

Y esto es solo parte -aunque principal, en lo que a nosotros atañe- del problema, porque lo ocurrido en España es el último capítulo de un largo mutis de la izquierda, iniciado por el socialismo francés, continuado por la socialdemocracia alemana, agravado por el laborismo británico y que ha acabado por engullir a los socialismos antes llamados del sur: Portugal, Grecia, ahora España, hace ya décadas Italia. En la Unión Europea solo quedan, gobernados por socialdemócratas, algunos islotes dispersos, sin capacidad ni ánimo para imprimir su sello en el rumbo que tomen los acontecimientos.

 

De manera que lo que hoy está en juego no es únicamente el futuro de los socialistas españoles sino el de la entera socialdemocracia que se debate para no caer por debajo del 25% de votantes en casi todos los Estados europeos. En tales condiciones, es difícil comprender las prisas que ha mostrado el comité federal del PSOE para cerrar su caso convocando, sin margen para una mínima reflexión colectiva, un congreso del partido. Quedan cuatro años hasta las próximas elecciones y no hay en el futuro inmediato agobios de gobierno: tiempo más que suficiente y ocasión que ni pintiparada para haberse tomado las cosas con más calma, para examinar colectivamente las causas genéricas y específicas de la derrota, para dar cuenta de la huida de cuatro millones y pico de votantes.

 

Lo primero, lo más urgente, habría sido romper el encapsulamiento, restablecer lazos con la ciudadanía, escuchar las voces de la calle. Porque cuando un partido sufre un revés de tal magnitud, y la familia de referencia una caída tan generalizada, es que algo se ha roto en la relación sobre la que se edifica la política democrática: la que convierte a un político concreto en representante de ciudadanos concretos. Más importante que elegir un secretario general habría sido multiplicar las ocasiones de ejercicio de democracia deliberativa y participativa, recoger la emoción política de los movimientos sociales, averiguar por qué motivos los socialistas han sido objeto de tan masiva e irritada deserción.

 

Más aún, seguramente ha llegado la hora de replantear sobre otras bases el Estado de bienestar, proponiendo fórmulas que hagan visible que el deber de su mantenimiento nos concierne a todos, de modo que se visualice una responsabilidad compartida. Como es urgente también plantear otra relación entre Estado y mercados, ahora que sabemos adonde conduce la desregulación acompañada de endeudamiento ilimitado; ahora que la práctica del laissez-faire a escala planetaria -a la que también ha sucumbido la socialdemocracia- nos ha llevado a la catástrofe arrastrados por la codicia de gestores de entidades financieras. Por no hablar de la necesidad de repensar Europa como marco de nuestra política, la Europa de verdad, no solo Bruselas como lugar para el retiro dorado de políticos amortizados.

 

En resumen, había materia para abrir un tiempo de reflexión y debate que hubiera llenado de contenido la llamada de Willy Brandt cuando comenzaban a temblar los cimientos del Estado de bienestar: atreverse a más democracia, una extensión de la consigna ilustrada: atreverse a saber, atreverse a pensar. Si para eso se necesitaba demorar la elección de secretario general y confiar la dirección del partido durante seis meses a una comisión gestora, bienvenida la comisión. Al final, sin embargo, se ha impuesto la jugada en corto, el ansia de mantener todo bajo control, el miedo a perder también Andalucía... consideraciones banales cuando lo que nos jugamos es el futuro de la socialdemocracia y de su más preciada creación, el Estado de bienestar.

elpais.com

La mayor inmobiliaria española

Francisco Parra Rodriguez.

 

 

El único político socialista que va a mantener su cargo tras la debacle socialista es el singular presidente del Banco de España, guardián como ninguno de la ortodoxia monetarista y singular martillo de la herejía keynesiana, que periódicamente nos recuerda lo sano que resulta para la economía reformar la legislación laboral, facilitando el despido, disminuyendo el poder de los sindicatos en la negociación colectiva, y en suma disminuyendo los salarios presentes y futuros de trabajadores y funcionarios para que aumente la competitividad de nuestras empresas y disminuya el déficit público.

 

 

Ahora, haciéndose eco de los trasuntos que se debaten en los despachos de Genova, se le ocurre apadrinar la idea del banco malo. Buena herencia nos va a dejar MAFO, tras un crecimiento explosivo del crédito que no supo o no quiso controlar, impulsar una reforma del sistema financiero cuyo único resultado evidente ha sido el liquidar la centenaria institución de las cajas de ahorros, ya que los bancos, SIP, FROB o lo que hasta ahora ha sobrevivido al antiguo sistema financiero sigue pasando apuros a la hora de obtener crédito. El caso es que ahora abandera la idea de convertir al Banco de España, es decir al decimonónico edificio situado al inicio de la gran vía madrileña, en la mayor inmobiliaria española ¿cotizará en bolsa?.

 

 

Muchas veces me pregunto como ha sido posible que el Banco de España que se ha dotado de los mejores expedientes de las facultades españolas, con programas formativos de excelente calidad, publicaciones de impecable factura técnica, sistemas estadísticos incuestionables, e incluso habiendo desarrollado un software estadístico sobre series temporales que es utilizado en medio mundo, haya sido engañado por los de la boina, es decir por los Oliva, Amorós, Pego, Paredes, etc… . Claro que cuando uno oye los discursos del martillo de herejes y las soluciones que ofrece a tan difícil situación económica, de estar este aconsejado por un curial de expertos en economía financiera, cuantitativa, monetarista o como quiera que se califique tal escuela, comprende que un avispado gestor de los ahorros de provincias haya podido embolsarse de forma legal suculentas primas e indemnizaciones dejando la caja quebrada y maltrecha. En la economía racionalista que los sobresalientes alumnos aprenden a modelizar en las facultades de económicas, no hay ecuación para la avaricia, la que manifestaban los especuladores inmobiliarios, los incautos que pretendían hacerse millonarios comprando y vendiendo pisos, ó los políticos corruptos que gestionaban el suelo que va a acabar en los balances del Banco de España.

 

 

Ayer otro insigne socialista español, también experto en abroncar a los trabajadores de media Europa por los elevados salarios que impiden la competitividad de la UE, nos sorprendió con la primicia de que los países de la UE, han dedicado un 12% de su PIB a rescatar el sistema financiero, que también parece rescatado a medias a tenor del desgobierno que reina en el mundo del euro, sumergido en un circulo vicioso en donde se reclaman elevadas primas para las deudas de los PIIGS, sobre todo en los días anteriores en los que estos países anuncian nuevas emisiones, que hacen que los balances de los bancos tenedores de dichas deudas se devalúen, y en la exigencia de nuevas garantías de capital estos deban desprenderse de ellas, bien cambiándoselas al BCE o ofertándoselas a mismos mercados financieros que ante la avalancha de bonos van a exigir nuevas primas que hacen de los saneamientos fiscales de los estados papel mojado, y les llevan por la vía rápida a una recesión por falta de demanda interna, y a una imposibilidad fiscal de hacer frente a los servicios de una carga de deuda consecuencia tanto del inicial rescate bancario como de la consiguiente elevación de los intereses de la deuda pública. Y hay que tener presente que son esos díscolos trabajadores europeos los que con sus impuestos y menores salarios han de hacer frente a tales obligaciones, porque los capitalistas tienen su dinero a buen recaudo (http://www.elpais.com/articulo/reportajes/secreto/suizo/toca/elpepusocdmg/20110918elpdmgrep_7/Tes).

 

 

En España el gobierno cambió y sin la menor duda facilitará el que los trabajadores con sus salarios presentes, futuros o en especie, que es lo que es la educación y sanidad que el estado paga en nuestro lugar, hagan frente al desaguisado, incluido banco malo inmobiliario. Que vuelva el crédito a los hogares y empresas, que la competitividad se recupere y con ella el empleo, eso estará por ver, ya que la propia evidencia muestra que los sobresalientes crecimientos de las exportaciones españolas ( 13,5% en tasa real en 2010 y 8,7% en el tercer trimestre del 2011 según la contabilidad nacional) y la mayor afluencia de turistas no se han traducido en apenas crecimiento del empleo, y como es incuestionable que el dinero suizo se toque, van a tener que ser los hogares de los trabajadores españoles los que con sus impuestos y mermados salarios, hayan de dar fuelle a la demanda interna. En la economía de Alicia en el País de las Maravillas que se enseña a los aventajados alumnos de nuestras facultades puede que esto sea hasta incluso posible.

parrafj.wordpress.com

 

Mata (PSPV) cree que es momento de

VALENCIA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

 

   El abogado y miembro de Izquierda Socialista Manuel Mata, que en 2010 presentó su candidatura a primarias para el Ayuntamiento de Valencia, ha publicado un artículo en su blog en el que bajo el título ’Esperanza socialista’, reflexiona sobre los resultados obtenidos por el PSOE en la Comunitat en las generales de este domingo, en el que insta a identificar las causas del retroceso y a hacer autocrítica, porque, según asegura, "no podemos seguir así". Mata considera que es momento de "enderezar el rumbo", revisar el modelo de partido y construir otro proyecto.

 

   Mata sostiene la necesidad de que el futuro secretario general del PSPV sea elegido en unas primarias con "voto directo y secreto, a doble vuelta y en el que participen los militantes y quienes se identifiquen con nuestras ideas en una convocatoria pública y ciudadana". En esta línea, opina que se debe reconstruir la estructura comarcal de partido.

 

   Así, Mata ha aludido a la "tendencia imparable" de descenso de votos del PSPV en la Comunitat y a un "menguante respaldo electoral" que ha llevado en los comicios del domingo a cosechar "los peores resultados" de la historia de los socialistas valencianos desde las elecciones de 1977. El miembro de IS cree que no puede "seguir así" y lamenta que cuanto "peor" gestionaba las competencias la Generalitat gobernada por el PP, "más respaldo electoral obtenía" y "mayor desafección" ha habido de los electores socialistas a sus siglas y líderes.

 

   "Sin perfil político propio, el PSPV ha perido gran parte de su credibilidad, malgastando la confianza de mucha gente", ha criticado, y ha apuntado que el resultado de las elecciones debe ser un "punto de inflexión", que obliga a dar "urgente respuesta" desde la izquierda y el valencianismo a las "esperanzas" de los ciudadanos. En esta línea, recalca que no pueden seguir sumando renuncias no cediendo posiciones por temor a la pérdida de votos.

 

   Por ello, sostiene que ha llegado el momento de "cambiar y modernizar el programa" y la organización de los socialistas para preparar el futuro, así como concretar una propuesta política nueva que acerque la formación a sus apoyos "tradicionales" y "atraiga nuevas fuerzas". Para Mata, solo el socialismo democrático "puede ser la esperanza" de la humanidad y subraya que el modelo de partido se ha ideo alejando "de una sociedad cada vez más diversa".

 

   "Un modelo basado en el poder omnímodo del secretario general, con una extrema jerarquización y una militancia que se ha vuelto acrítica por exceso de responsabilidad mal entendida, con sensaciñon creciente de pérdida de protagonismo. Es un modelo que ha supuesto la pérdida sistemática de militantes, su alejamiento del cuerpo electoral y la desafección de los sectores más dinámicos. Un modelo que ya no sirve", apunta en su artículo.

 

   Mata insta a decir "basta" y a "enderezar el rumbo, construir la necesaria alternativa política y social, contando con las opiniones de los militantes y los no militantes, abriéndonos realmente a la ciudadanía". En esta línea, insta a construir un "nuevo proyecto" desde "la absoluta y radical igualdad de los hombres y mujeres que lo intehran" y que los dirigentes accedan a los cargos orgánicos "en fucnión del mérito y la capacidad, con compromiso social constatado, con la honradez, democracia, libertad e igualdad como banderas".

 

"TRANSFORMAR EL SOCIALISMO"

   Por su parte, el socialista Francesc Romeu, que fue director de Accesibilidad, innovación y Sostenibilidad de Renfe y aspirante a la secretaría general del PSPV, recalca en su blog, en un escrito titulado ’Vamos a transformar el socialismo’, que las urnas "han hablado" y es momento de "ponerse a trabajar con urgencia" y de dar un "nuevo sentido" a este partido en el que cree que hace falta "un nuevo discurso, un liderazgo fuerte y nuevas formas para ganar su confianza y su respeto".

 

   "Nos queda mucho camino por hacer, debemos eliminar lo viejo y lo caduco, dejar atrás las viejas estructuras y volver a ser una esperanza de futuro", dice, porque advierte de que los socialistas no se "riden".

 

   Asimismo, considera que ahora se abre "un camino difícil para el PSOE, pero que es sin duda, una oportunidad, un necesario momento de transformación que los socialistas sabremos afrontar con fuerza y responsabilidad, y, sobre todo, sabremos aprovechar para constuir los cimientos de un nuevo proyecto que nos prepare para ser lo que siempre hemos sido: partido de gobierno", apunta.

 

   Romeu declara estar preparado para recuperar el liderazgo social y "protagonizar" la transformación del futuro y para seguir trabajando para dar un "nuevo sentido" al socialismo.

 

europapress.es

 

Carta de Pablo Iglesias a las Mujeres

Pablo Iglesias, quien fuera padre fundador del Partido Socialista Obrero Español el 2 de mayo de 1879, con ocasión de la situación que vivía la mujer en la época que le tocó vivir, expresó:  “Del Partido Socialista forman parte las mujeres, y es natural que así sea, porque si los hombres necesitan emanciparse, ellas lo necesitan más, por ser mayor su esclavitud”.

 

Así, aunque la voluntad emancipadora tiene una vigencia temporal permanente mientras permanezca la desigualdad de derechos y oportunidades, quién sino el Partido Socialista el que, inspirándose en sus noble ideario, garantizó una mejor protección jurídica a las mujeres maltratadas por sus esposos mediante una ley que es vanguardia en la lucha contra la violencia de género, y quién sino el Partido Socialista el que marcó los caminos de la igualdad mediante una ley de igual nombre, y quién sino el Partido Socialista el que facilitó el acceso a una autorización de residencia a aquellas mujeres extranjeras que, siendo victimas de violencia de género o explotación sexual, omitían una denuncia por el temor a una expulsión, quedando así impune el delito, y quién sino el Partido Socialista el que dignificó la relación laboral del servicio doméstico integrándola en el régimen general de la Seguridad Social para saber que son estos, aunque podrían haber sido más ejemplos, los que nos permiten subrayar la idea de que las mujeres encontrarán en el Partido Socialista Obrero Español el reconocimiento de su igual dignidad por ser también su partido. Por lo tanto, como el voto nos hace iguales a todos, la mujer debe saber que su partido es el que se representa mediante la rosa y el puño y dónde sino en las urnas para manifestarlo.
 

José Luis Garrido García

La crisis devora a sus hijos (y al nieto)

FERNANDO VALLESPÍN  11/11/2011

 

Dentro de los países más afectados por la crisis del euro hay algo que ya parece inapelable, todos los líderes de los Estados más afectados por ella se han ido o están a punto de salir de sus cargos. Algunos cayeron al verse obligados a convocar elecciones, como le pasó a Brian Cowen y a su partido en Irlanda, o a Sócrates en Portugal. Otros, como nuestro Zapatero, se vieron impelidos a no presentarse a unas próximas elecciones, también anticipadas. Y, en fin, enseguida les toca a Papandreu y Berlusconi por motivos que ya conocemos. Ninguno de los líderes de los PIIG’S que han gestionado estas turbulencias financieras queda ya en pie, salvo la transitoria y espectral presencia de nuestro presidente, quien, por cierto, ha sido el que al final ha salido más indemne. A expensas de lo que ocurra en Italia, habrá conseguido el gran objetivo que se había propuesto en su última fase de gobierno, que España no sea rescatada. Y, visto con perspectiva, su anticipación de las elecciones ha sido el cortafuegos perfecto que le permite seguir ahí.

 

Lo que no parece que pueda lograr, sin embargo, es que este maleficio no afecte a su sucesor. La contundencia de la derrota del PSOE que anticipaba la encuesta preelectoral del CIS así lo da a entender. El voto de castigo es la explicación más convincente de un resultado que todavía está por producirse, pero que tiene todos los síntomas de una profecía que se autocumple. Es el fatum que persigue a todos los que, de una u otra manera, han llevado el timón de la crisis o han sido tocados por ella en puestos de responsabilidad, como le ocurrió a Rubalcaba. Su última -y siempre relativa- baza fue el debate, que, a mi juicio, ganó por desvelar las ambigüedades en el programa del adversario. Pero no lo hizo con la suficiente contundencia como para recuperar los votos socialistas perdidos.

 

Rubalcaba especificó también con más acierto sus planes de futuro. No supo darse cuenta, sin embargo, o no pudo evitar, que le pasara factura su pasado inmediato. Le faltó un relato que conciliara lo ocurrido estos tres últimos años con lo que es posible emprender para el futuro. Su única oportunidad era limpiar el pasado, justificar lo hecho; sin él toda propuesta se encontraba ya contaminada. No lo hizo, quizá, porque sabía bien que dicho relato ya no tiene credibilidad. Un electorado al que se le exigen sacrificios continuos no se somete fácilmente a un diálogo racional, quiere sangre, exigir responsabilidades a quienes le han llevado a esa situación, aunque sea la misma del resto de los países de nuestro entorno. No soporta que los políticos se pongan las medallas cuando las cosas van bien y recurran a excusas externas cuando pintan bastos. Necesitan pensar que aquellos a quienes eligen tienen capacidad para cambiar las cosas, que no son meras marionetas de imperativos sistémicos sin rostro. Si no, ¿para qué votar?

 

Puede que el PSOE pensara que la factura por la crisis ya se le pasó en las últimas elecciones autonómicas y municipales. Grave error, porque el partido no tomó ninguna medida específica que permitiera detectar que había tomado nota. Ninguna dimisión. Los líderes locales imputaron la derrota a Zapatero y este a la crisis. Al final todos se fueron de rositas, y ya sabemos cómo se produjo la elección del candidato, como el resultado de un mero cónclave del partido, no después de un congreso. No provocó catarsis alguna que permitiera romper con lo anterior. Y de aquellos polvos vienen estos lodos. Lo más sorprendente es que, de resultar una derrota severa, no hay nada de lo que Rubalcaba pueda "dimitir" salvo de su condición de diputado, y seguirá sin haber, por tanto, una verdadera asunción de responsabilidades. Al menos en el plano simbólico.

 

El hecho es que, después del debate, la campaña parece haberse convertido en un trámite vacío, es una campaña sin futuro, un mero ritual que todos esperamos que acabe cuanto antes. Pueden producirse sorpresas, claro está, como que la derrota del PSOE no sea tan abultada como se espera o cuál sea el destino de los partidos pequeños. Pero todos sabemos que las verdaderas sorpresas nos vendrán de Europa y del comportamiento de los mercados. Ahí es donde nos jugamos nuestro futuro inmediato y donde más estamos necesitados de discurso. No deja de ser un misterio que sobre estas cuestiones cayera un espeso silencio en el debate de los dos candidatos.

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La derecha y el Estado de bienestar

El Estado de bienestar es fácil de desmontar, pero muy difícil de recuperar. En Estados Unidos existía la Seguridad Social hasta que Nixon empezó a desmantelarla. Nunca se ha recuperado. Reino Unido tenía el mejor sistema de Seguridad Social del mundo hasta que llegó Thatcher y se lo cargó. Jamás ha vuelto a ser lo que era.

 

Nuestra derecha está dispuesta a vender a precio de saldo porciones de la sanidad y la educación públicas que tanto ha costado construir. Sus amigos están afilando las garras para hacerse con ellos y condenarnos a la beneficencia, como en EE UU. En ese país, mucha gente, enfadada por la situación económica, votó a la derecha radical, el Tea Party, que defiende reducir la presencia del Gobierno Federal y más iniciativa privada, y tras las elecciones se llevaban las manos a la cabeza al darse cuenta de que los pocos beneficios médicos que tenían los mayores los pagaba el Gobierno Federal.

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La izquierda, descolocada

En España da la sensación de que en las elecciones legislativas votamos a la contra. Se apoya a un partido para que no gane el otro. Ahora se vota contra Zapatero. La derecha no tiene dudas. El PP abarca todo el arco político de la derecha. Pero, ¿qué hacer desde la izquierda?

 

En 2004 y en 2008, muchas personas de izquierdas prestaron su voto al PSOE. En la primera legislatura hubo avances sociales: las leyes de igualdad y de dependencia, la regularización de inmigrantes, el matrimonio homosexual, la independencia de la televisión estatal. La segunda legislatura ha sido lastrada por la crisis financiera, la burbuja inmobiliaria y la deuda soberana.

 

El giro del Gobierno en mayo de 2010 ha dejado a la izquierda fragmentada y descolocada. La cosmovisión neoliberal se ha impuesto: se lucha antes por reducir la inflación y aminorar el déficit que contra el desempleo. Solo con austeridad no se creará empleo. Se defiende la desregulación, la privatización, la libre circulación de capitales, el modelo de la empresa privada para las Administraciones públicas. Todo ello pone en cuestión el Estado de bienestar. Es el programa en el que cree el PP y el credo neoliberal lo ha aplicado el Gobierno socialista empujado por la Unión Europea.

 

Ahora desde el PSOE, Rubalcaba apela a las instituciones de la Unión para que apoyen la inversión y haya una salida de la crisis por un camino distinto al de los recortes. En Francia y Alemania la izquierda puede alcanzar el poder y cambiar el rumbo de las políticas económicas en la UE. En España no podemos quedarnos atrás. La gente trabajadora puede terminar por votar en contra de sí mismos por querer castigar a Zapatero y al PSOE.

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Tragedia griega

Francisco Parra

 

 

El euro se está convirtiendo en  una tragedia griega en varios actos. El primero acto data de 1992  cuando en Maastrich se acordó la creación la unión monetaria europea  a través de un plan convergente de cifras macroeconómicas de los países que habían de entrar en el euro, que fue sistemáticamente incumplido por los dos grandes protagonistas del euro: Francia y Alemania que nunca situaron sus presupuestos en los objetivos de déficit y deuda pública, y Grecia que por lo que se ve engaño a todos falseando sus cuentas con de Goldman Sachs; pero al fin y al cabo los planes europeos se hacen para incumplirse y sino repasen los objetivos de desarrollo establecidos en la agenda de Lisboa. El segundo acto, es en la costa oeste americana (en la levantina, en aguas del tigre celta, …), en donde se presta dinero a “cualquiera” para invertir en viviendas, el dinero prestado se empaquetan en “subprimes” que dan la vuelta al mundo hasta que los intereses suben y los créditos incobrables fuerzan a gobiernos a endeudarse para evitar la quiebra del sistema financiero internacional , creo que no me equivoco, el caso es que a la crisis le sucede una prolongada recesión y una extraordinaria contracción del crédito. El tercer acto, sucede en Grecia, en donde no se pagan impuestos y el estado, al amparo del euro, gasta a manos llenas, y cuando el temporal arrecia se empieza a dudar de su solvencia. El cuarto en los despachos de Bruselas, que se inventan uno, dos, tres… planes que siempre  conllevan un duro ajuste sobre las cuentas del estado heleno y un financiación con cuenta gotas, y no satisfechos extienden la disciplina fiscal a todo el orbe euro, en aviso a navegantes; en consecuencia las economías del euro que se exportan unas a otras se frenan en seco y los ingresos de los estados se resienten. El quinto acto en la “city” en donde se asientan los mercados financieros que, primero compraron deuda griega a sabiendas del déficit estructural de dicho estado, en singular ejercicio de rapiña demandaron elevados intereses por su deuda imposibilitando su pago, y luego ante la inminente quita se lo vendieron al Banco Central Europeo, que por lo que se ve es el principal tenedor de deuda pública de ese país. El sexto acto en Frankfort, en la sede central BCE que como no puede o no quiere intervenir en los mercados de deuda publica,  y celoso guardián del IPC europeo, que no de los precios de la vivienda en su momento, aboga por los ajustes fiscales sin preocuparse por las consecuencias que ello implica para el crecimiento económico y el empleo, pero como el banco de bancos ha de garantizar la solvencia de los bancos franceses y alemanes, acaba descargándoles de la deuda griega sobre todo cuando Dexia el tercer banco más solvente europeo según opinión del BCE se hunde. El séptimo acto en Berlín, la todopoderosa Alemania que actuando en clave nacional no desea ni que el BCE compre deuda, ni emita bonos, y solo se limite a dar liquidez o reestructurar Bancos, Alemanes a ser posible, sobre respaldo de bonos griegos, italianos y españoles, solo cuando su banca parece hacer reducido su riesgo, se implica  a fondo en el rescate griego. El octavo acto se vuelve a escribir en Grecia, cuando Papandreu en una hábil estrategia política convoca el referéndum, el enésimo plan europeo sobre la deuda griega empieza a hacer aguas, suben las primas de riesgo, las cotizaciones de los bancos europeos se hunden e Italia tiene que sacar al mercado 63.815 millones de  euros en estos dos meses, España unos 29.579 millones y en Francia 97.662 (http://decigarrasyhormigas.com/2011/10/24/vencimientos-de-deuda/). Ahora a la tragedia griega, le sucederá la ópera Italiana, y a esta la Zarzuela española.

 

 

Pero lo más curioso de todo, es que un solo movimiento, el único movimiento verdaderamente político de esta tragedia ha puesto el futuro del euro en la picota, es decir en manos de los cabreados ciudadanos griegos, y por una vez parece que ni los engominados financieros de la “city”, ni los sesudos financieros del FMI y del BCE, o los burócratas de Bruselas van a decidir el desenlace del cuento.

Programa dudoso

El Comité Ejecutivo Nacional del PP aprobó ayer por unanimidad un programa electoral que muchos de sus miembros no conocían, con la excepción del resumen presentado a la prensa el día anterior. La escenificación en Santiago de Compostela de un momento, en principio, tan relevante, a pocos días del inicio de la campaña del 20-N, repitió el guion de anteriores actos del PP: ausencia de debate y aclamación de las genéricas proclamas de líder. También el programa popular parece más diseñado para alcanzar el triunfo electoral a lomos del desgaste del Gobierno que para motivar a su electorado con propuestas concretas.

 

Del programa se desprende, a la espera de que se conozca el texto definitivo, que el PP ha decidido jugarse la recuperación económica a la carta de los incentivos fiscales. Es una estrategia arriesgada, que puede dañar el sistema fiscal a través de la maraña de nuevas deducciones y estímulos, y que, además, depende del cumplimiento del objetivo de déficit para este año (6%). De no ser así, las anunciadas rebajas de impuestos podrían sufrir algún retraso. En cualquier caso, el PP propone vaciar de contenido el impuesto de sociedades, generalizando el tipo impositivo del 20% en las pequeñas empresas cuando es un hecho que pocas pagan a más del 18% de tipo efectivo, y recuperar la deducción en el IRPF por adquisición de vivienda, lo que podría favorecer la formación de una nueva burbuja inmobiliaria. Se trata, por tanto, de una estrategia fiscal discutible que equivale a una reducción de ingresos difícil de cuantificar e incompatible con el compromiso de controlar el déficit público. Fiarlo todo a que una rebaja de impuestos animará el consumo y, en consecuencia, la generación de empleo y la recaudación es una fórmula que no siempre se cumple.

 

La estrategia de crecimiento y empleo también ofrece dudas, por inconcreta. Parece fiar buena parte de la recuperación a los "mecanismos no bancarios de financiación empresarial", el "capital semilla" y otros asuntos de poca importancia. La financiación bancaria es el grueso del crédito que necesitan las empresas; el capital semilla y otras modalidades son recursos marginales. Rajoy no puede obviar que una economía cercana a la recesión, con cinco millones de parados, necesita consumo e inversión. Las medidas que propone son, en este sentido, minimalistas en relación con la gravedad de la crisis.

 

En otros asuntos, Rajoy quiere evitar polémicas que podrían movilizar a los deprimidos votantes socialistas. No habló del aborto, y se comprometió en la defensa del Estado de bienestar, mencionando expresamente la sanidad, la educación y las pensiones.

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Cómo las políticas neoliberales serán responsables de la II Gran Depresión y como ésta podría prevenirse

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC

Este artículo documenta las semejanzas existentes en las causas que crearon la Gran Depresión a principios del siglo XX y las que causaron ahora la Gran Recesión, así como las respuestas de los gobiernos (a los dos lados del Atlántico Norte) a la Gran Depresión y ahora a la Gran Recesión. El artículo concluye que, a no ser que se cambien las políticas neoliberales que se están aplicando por los gobiernos (tal como hizo el presidente Franklin Roosevelt en frente de la I Gran Depresión), la Gran Recesión se trasformará en la II Gran Depresión.

 

La situación económica y social que estamos viendo hoy a nivel mundial es muy semejante a la existente en el periodo que precedió a la Gran Depresión, a principios del siglo XX. Como bien dice John Judis en su artículo “Doom” en The New Republic (14.09.11) lo que está ocurriendo ahora en el mundo desarrollado a ambos lados del Atlántico Norte es casi idéntico a lo que ocurrió entonces. En varios países del mundo desarrollado se alcanzó entonces una enorme concentración de las rentas y de la riqueza a costa de un empobrecimiento de las clases populares. Las rentas del capital crecieron desmesuradamente a costa de las rentas del trabajo. Las políticas que varios gobiernos habían estado llevando a cabo a principios del siglo XX habían jugado un papel determinante en esta concentración de las rentas y de la riqueza.

 

 

Esta polarización de las rentas y de la propiedad determinó por un lado, el descenso de la demanda, resultado directo de la disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares, es decir, de la mayoría de la ciudadanía. Ello determinó una ralentización del crecimiento económico y escasa rentabilidad de la economía productiva.

 

 

Por el otro lado, la concentración de las rentas en los sectores más pudientes de la población y escasa rentabilidad de la economía productiva (donde los bienes y servicios se producen) determinó que tales sectores invirtieran, a través de sus bancos, en actividades especulativas, creando burbuja tras burbuja, hasta que explotaron, creando la Gran Depresión. El sistema financiero se colapsó. La causa de la Gran Depresión fue pues la polarización de las rentas, con un descenso de la demanda por un lado (que creó la crisis económica) y por el otro el aumento de la actividad especulativa, (que creó la crisis financiera). Esta última contribuyó enormemente a la crisis económica, pues la falta de crédito hizo insostenible el crecimiento económico que se había ralentizado más y más, resultado del endeudamiento causado por la disminución de las rentas del trabajo.

Una situación casi idéntica ha estado ocurriendo a los dos lados del Atlántico Norte durante estos últimos treinta años cuando los gobiernos han estado aplicando políticas neoliberales tales como la desregulación de los mercados de trabajo que han facilitado el descenso de los salarios y por lo tanto el descenso de la demanda; los recortes de la protección social y del gasto público, incluyendo el social, que también han contribuido a la reducción de la demanda; y la desregulación de los mercados y de las instituciones financieras que han facilitado el surgimiento de actividades especulativas. Estas políticas neoliberales han conllevado un enorme endeudamiento de las clases populares y de las medianas y pequeñas empresas así como una desmesurada actividad especulativa de la banca que creó el colapso financiero. Estas son las causas de la Gran Recesión que puede abocar en una Gran Depresión.

 

 

LAS RESPUESTAS A LA GRAN RECESIÓN A PRINCIPIO DEL SIGLO XX

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El bote de salvavidas de la UE está lleno de agujeros

Por: Ramón Lobo | 28 de octubre de 2011

 

Un jarro de agua fría sobre los optimistas y los mercados eufóricos (bullish: subiendo -de momento- en todas las bolsas). Tras el acuerdo de los presidentes y jefes de Gobierno de la UE sobre la quita a la deuda griega y la creación de un fondo de un billón de euros para países con problemas, han llegado la letra pequeña y la portada sarcástica de la revista The Economist, que muestra a los líderes metidos en un colador transformado en bote salvavidas.

 

 

Asegura que lo aprobado en la madrugada del jueves en Bruselas no pone fin a la crisis del euro, que hay más palabras que hechos y que la compleja ingeniería del plan lo hace débil, poco útil como defensa del euro. Por si hubiera dudas, una segunda pieza, "La cumbre de la nada", analiza el escaso impacto de estas reuniones en los mercados internacionales.

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SEMILLAS DE EDUCACIÓN

Solo las semillas de la educación germinan en progreso cuando aquellas son sembradas bajo la sabiduría del buen maestro, y es precisamente esta sabiduría la que ha de marcar el camino por el que debe atravesar toda política educativa que se precie digna de ser impartida.

 

 

Ortega y Gasset , que situaba los problemas de España en el problema educativo, veía la transformación del país como el proceso mediante el cual la cultura española se iba empapando de la europea hasta ver rotas todas las vías comunicantes con el régimen caduco y tradicional anterior , idea esta compartida por el regeneracionismo a través de los Krausistas españoles de finales del XIX, época de inauguración de la reforma cultural y educativa en España de la mano de Julián Sanz del Río, cuyo pensamiento se materializó en la Institución Libre de Enseñanza dirigida por Francisco Giner de los Ríos bajo la obsesión de regenerar España a través de la educación y que, a su vez, inspiró las misiones pedagógicas de la Segunda República, sin perjuicio todo ello de los ideales educativos de la Escuela Moderna del malogrado Francisco Ferrer.

 

Así, conocidos los antecedentes del atraso cultural de España con respecto a Europa demandado por la intelectualidad de la época y, señaladas las causas de citado atraso, es hoy el momento de destacar el papel de la educación pública por los continuos ataques que sufre de aquellos que no creen en la misma como proyecto de transformación individual y social, siendo preciso revisar el destino de los recortes económicos que solo provocan su deterioro en beneficio de la instrucción privada o concertada y que originan un retorno al elitismo diferenciador que tanto daño nos ha hecho en épocas anteriores , sin dejar de mencionar la creación de guetos educativos allí donde la discriminación es el lamentable devenir de las sociedades multiculturales que no apuestan por la auténtica integración.

 

 

Quien no vea en la educación pública el motor de progreso que debemos salvaguardar estará malogrando el objetivo para el que está prevista, que no es otro que el de la accesibilidad de toda la población al conocimiento y generar niveles de instrucción deseables para la obtención de una ventaja competitiva en la formación de ciudadanos, desde un punto de vista aristotélico, y profesionales que favorezca el desarrollo cultural, tecnológico y científico de la humanidad, por deber ser ese conocimiento patrimonio de la misma.

 

 

Siendo así la educación un derecho fundamental y no un objeto de mercadeo, solo en la inversión en educación pública encontraremos la satisfacción de una igualdad de oportunidades que nos acerca a todos a las mismas puertas del conocimiento para que, una vez atravesadas, transmitamos sus contenidos a las generaciones futuras en pro de construir un país con mayores y mejores niveles de crecimiento económico y cultural, así como con mayores índices de tolerancia social y convivencia democrática. Sea esta la última palabra para su conversión práctica.

 

José Luis Garrido García

 

Gravísimo retroceso

En los debates sobre el programa con que se presentará el Partido Popular a las próximas elecciones generales ha sido propuesta la inclusión en el Código Penal de la cadena perpetua. No sé si finalmente la propuesta figurará en el programa, pero, sea cual sea la decisión que se adopte, creo necesario hacer una reflexión sobre lo que sería un gravísimo retroceso en nuestro ordenamiento jurídico.

 

Basta recordar que la cadena perpetua, aun habiendo subsistido formalmente en el Código Penal de 1870, desapareció en la práctica penitenciaria con aquel texto, puesto que se establecía que los condenados a penas perpetuas serían indultados a los 30 años de cumplimiento de la condena, a no ser que por circunstancias graves el Gobierno no los considerase dignos del indulto, facultad esta última apenas utilizada por los Gobiernos de la época. Quiere esto decir que una restauración de la prisión perpetua nos retrotraería a una fecha lejanísima del siglo XIX, anterior a la revolución liberal de 1868.

 

Con todo, el anunciado cambio legislativo sería algo más que un retroceso histórico y un posible olvido de un mandato constitucional. Porque del mismo parece traslucirse que no toda la sociedad española -y lo que es más inquietante, no toda su clase dirigente- sabe que la modernización del derecho penal es el resultado de la efectiva vigencia de determinados valores. Unos valores, alumbrados por la Ilustración y desarrollados por los ideales democráticos, que se han ido proyectando sobre las respuestas punitivas recibidas por el fenómeno del delito a lo largo de un proceso todavía inacabado. Entre dichos valores, sería oportuno en este momento fijar especialmente la atención en estos tres: la prioridad de la razón, el humanitarismo y la limitación del poder coactivo que el Estado puede ejercer sobre sus ciudadanos.

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RAZONES PARA LA INDIGNACION

1.- Desde que comenzara la crisis, los rescates bancarios han comprometido 5,3 billones de dólares de los estados europeos, esto es, más de 20 veces la deuda pública griega, o más de 4 veces el gasto público en educación y sanidad de todos los países de la Unión.

 

2.- Desde 2009, los beneficios financieros están relacionados con el incremento de los intereses de la deuda pública de los mismos estados que rescataron a los bancos y que por lo tanto se vieron obligados a endeudarse. Un ejemplo claro: los bancos europeos obtienen enormes beneficios gracias a que el BCE les presta al 1% un dinero que después dedican a la compra de deuda griega, española, irlandesa o portuguesa con rendimientos entre el 5% y el 12%.

 

3.- En estos momentos hay en Europa 100 millones de pobres (aquellas familias que no ingresan el 60 % de la media de la renta de sus respectivos países) un 50% más que en el año 2000. En España, durante 2010, un tercio de las familias declaraba no poder llegar a fin de mes.

 

4.- En los últimos tres años se han aprobado las reformas de pensiones más restrictivas de toda la historia de Europa. En Alemania la jubilación se ha prolongado a los 67, y se amenaza con llegar a los 70, en España ha aumentado también a los 67 años, en Francia a los 62. Al mismo tiempo, el dinero depositado en fondos de pensiones privados de los grandes países de la Unión, apoyados con subvenciones fiscales, alcanza los tres billones de euros, esto es, tres veces el PIB de España.

 

5.- Entre 2000 y 2010, los gobiernos de la Unión Europea han reducido diez puntos porcentuales de media el tipo máximo del impuesto sobre la renta, esto es, el impuesto que pagan las rentas más altas. En España, para las denominadas clases medias la presión fiscal sólo ha bajado un punto desde 1993.

 

6.- El fraude fiscal representa en España entre el 20 y el 25% de la recaudación del Estado, 10 puntos más que la media de la Unión Europea. Los cálculos del fraude fiscal lo sitúan entre 60 y 80 mil millones de euros, pero según Gestha, el sindicato de los inspectores de Hacienda, cada año se defraudan 165.000 millones de euros en nuestro país.

 

7.- La inversión sanitaria del Estado español es de alrededor de 65.000 millones de euros al año, bastante menos de lo que supone el fraude fiscal y casi dos puntos menor en relación al PIB que la media de la UE. Recortes y copago se venden como imprescindibles mientras que las primas a los seguros privados han aumentado un 6,8% anual durante el periodo 2006-2010. Las comunidades con mayor penetración del seguro privado (Madrid, Cataluña y Baleares) cuentan con un menor presupuesto sanitario público per cápita.

 

8.- La privatización es presentada como algo inevitable, pero los datos demuestran que no supone ningún tipo de ahorro, sino todo lo contrario. Concretamente en Madrid, la construcción de siete nuevos hospitales ha costado 650 millones de euros, pero la Comunidad habrá pagado al final de los 30 años de concesión 3.750 millones, unas seis veces más.

 

9.- Los recortes en la educación pública tienen que ver con una estrategia de apoyo y fomento del negocio privado. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha elevado de 10..000 a 30.000 euros por miembro de la unidad familiar el límite de renta para la desgravación para aquéllos que confían la educación de sus hijos a centros privados mientras prescinde de unos 2.500 profesores de la educación pública.

 

10.- Desde 2008, en España 350.000 hogares han sido desalojados. En el segundo trimestre 16.464 familias fueron desahuciadas, un 21% más que en el mismo periodo del año anterior. Estos datos son aún más sangrantes considerando que en España hay 3,5 millones de viviendas vacías según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

 

11.- En España la ayuda a los parados sin prestación es de 426 euros durante seis meses, mientras que la inversión militar es de unos 420 euros por habitante al año. En 2010 el Estado invirtió 1.500 millones en compra de armas, más de lo que supone el ahorro anual por el recorte de las pensiones que equivale a 1.400 millones.

 

12.- La alta dirección y los consejos de las empresas del IBEX 35, esto es, 540 personas, obtienen salarios por valor de 615 millones de euros, lo mismo que 40.000 trabajadores con un salario medio.

 

13.- Poco más de 150.000 superasalariados cobran lo mismo que los tres millones de trabajadores que menos ganan en España. El 40 % de los asalariados españoles cobra 850 euros o menos al mes, y el 55 % no llega a los 1.100 euros.

 

14.- Si tenemos en cuenta que en España alrededor del 86% de los nuevos contratos son temporales y que los salarios decrecieron un 10% entre 1995 y 2010 podemos afirmar que la precariedad laboral es la característica que mejor define nuestro mercado laboral.

 

15.- Según los últimos datos, 4.833.700 personas están en paro, una tasa del 20,89% de la población, el doble que la media europea. Los más afectados son jóvenes menores de 25 años (tasa del 46%) y migrantes (sin contar a gente que no tiene permiso de residencia, la tasa es casi del 32%). Para estos últimos la situación es aún más delicada porque para la renovación es necesario tener empleo, cosa muy complicada en estos momentos.

 

http://madrilonia.org/

 

O damos un cambio al modelo capitalista actual o no debería extrañar que puedan surgir fenómenos muy peligrosos

Antonio García Santesmases, uno de los fundadores de la corriente de opinión Izquierda Socialista, integrada en el PSOE a nivel federal, reflexionó sobre la política actual y el auge de las posiciones de ultra derecha en Europa y afirmó que o la izquierda europea logra dar un discurso coherente y fuerte, donde se muestren los hechos, no sólo la teoría, en el que se haga visible la viabilidad del modelo social europeo así como que el Estado de bienestar tiene futuro o el contrato social de posguerra al entrar en cuestión puede hacer que aparezcan elementos muy peligrosos de ultra derecha.

 

Antonio García Santesmases dijo que uno de los problemas más fuertes que tenemos en nuestra sociedad es que la ciudadanía cada vez está más desligada de la política, porque mientras los gobiernos hacen políticas de recortes de derechos sociales y laborales a las capas de la población con menos poder adquisitivo, sin embargo no hacen políticas fiscales más duras a las clases más poderosas, lo que produce una desafección de la población muy importante.

 

 El actual modelo económico y político que se está imponiendo en el continente europeo actúa cada vez con mayor rigor contra las clases populares, que no han tenido culpa de la crisis, mientras se preocupa en salvar a los grandes poderes económicos y financieros que sin embargo han tenido un grado superlativo de culpabilidad en la crisis.

 

 Desde su punto de vista, la insistencia en aplicar ese tipo de políticas neoliberales en países como Grecia lejos de mejorar la situación, está provocando el empeoramiento de la propia crisis, llevando a los ciudadanos a extremos como la desobediencia fiscal, en el sentido de que una vez se rompe el contrato con la ciudadanía es muy difícil exigir luego por parte del Estado.

 

 La forma en que se ha afrontado la crisis ha ido en sentido contrario de lo que se debió hacer, puesto que la realidad es que las medidas adoptadas por el conjunto de países europeos, entre ellos España, ha favorecido el enriquecimiento de las clases poderosas, mientras que ha contribuido a que las clases medias hayan perdido poder adquisitivo y clases más desfavorecidas de la sociedad se hayan empobrecido de manera alarmante, viendo cómo se les ataca en sus derechos fundamentales, así como el recorte de sus prestaciones.

 

 La sociedad española actual no encuentra expectativas de futuro por la salida neoliberal que se ha dado a la crisis, por lo que advierte que en España o damos un cambio al modelo capitalista actual y de construcción europea o no debería extrañar que puedan surgir fenómenos muy peligrosos como está ocurriendo en Europa, como la xenofobia o el odio al extranjero, hasta el auge de la extrema derecha.

 

 Opina que en el momento en que se sustrae a los Estados la soberanía, las decisiones trascendentales se toman de espaldas a los ciudadanos y sin contar con el consenso de todos los partidos, como ha ocurrido con la reforma constitucional, y se toman acuerdos que lesionan cada vez más los derechos de los de abajo, el dirigente político se queda sin recursos, perdiendo su legitimidad, por lo que el grito de salvemos primero a los nuestros que está tomando fuerza en muchos países de Europa coge fuerza en amplios sectores de nuestra población.

 

 Santesmases afirma que o la izquierda europea logra dar un discurso donde se muestren los hechos, no sólo la teoría, en el que se haga visible que es viable el modelo social europeo y que el Estado de bienestar tiene futuro o el contrato social de posguerra al entrar en cuestión puede hacer que aparezcan elementos muy peligrosos de ultra derecha.

 

Revista san Borondon. 26 de octubre de 2011

sanborondon.info

 

De la vida me acuerdo, pero ¿dónde está?

En su biblioteca, Ana María Moix tiene solo una o dos fotos suyas con otra gente; la mayor parte de los retratos que hay ahí son de personajes que han sido sus maestros. Y su hermano Terenci, por supuesto. Encima de donde se sienta hay dos fotografías grandes (hechas por la gran Colita) de Carlos Barral y de Jaime Gil de Biedma, dos grandes amigos que murieron sucesivamente a finales de la década de los ochenta. Esas dos grandes fotografías señalan casi al esqueleto de la historia personal de la escritora Ana María Moix. Nacida en 1947, fue la nena en aquella gauche divine que se articuló en torno al riesgo editorial que asumió en los años sesenta Carlos Barral. Ella fue pronto poeta (Baladas al dulce Jim), periodista cuyos perfiles eran una de las delicias del histórico Tele/eXprés, la novelista de Julia, de Walter, ¿por qué te fuiste? y de Vals negro... La vida la fue llevando de una vocación a otra de modo que fue también editora exitosa de poesía, descubridora de talentos narrativos... Regresó a la publicación de obra propia a principios de la década de 2000, cuando publicó un libro de relatos cuyo título, De mi vida real nada sé, llevó a nuestro Rafael Conte a hacer, en 2002, este retrato: "Ana María está triste, desde luego, y nos dice por qué: por el paso del tiempo, los desencuentros amorosos y la progresiva presencia de la muerte". Ahora está además enfadada; su enfado, el enfado de Ana María, ha hallado forma de libro. Su Manifiesto personal (Ediciones B) es como un puñetazo en la mesa. No quiere callar ante lo que pasa, está indignada. Es como una carta a la sociedad con la que, como aquel personaje de Günter Grass, rompe los cristales. ¿Tan indignada? Aquí lo explica. Y explica también, ahora con mucho conocimiento de causa, qué es el dolor humano, el que se siente por dentro. Ahora sabe algo de la vida real: cuando nos sentamos ante ella en su casa de Barcelona, a Ana María le acababan de dar esa noticia brutal que unos médicos dicen de una manera y otros de otra, pero que al fin y al cabo tiene un solo titular inequívoco. Tiene cáncer. Lo está afrontando, y su ánimo es alto, el de una persona indignada, en todo caso. Por ahí comenzamos.

 

 

Está enfadada. Como todo el mundo. Todos estamos enfadados y desconcertados por las cosas que estamos viviendo. Cada día hay alguna noticia que te perturba la concepción que tenías de las cosas. Los países se hunden en media hora por una noticia de una agencia económica, que deben estar todas compradas. Qué casualidad que se empezara por Portugal, estando tan cerca España y Grecia, tres países con Gobiernos socialistas, y que los defendiera Strauss-Kahn antes de que a este le hicieran lo que parecía una encerrona. No soy paranoica, pero es mucha casualidad. Y ahora de Portugal no se dice nada desde que está la derecha. ¿Es que de pronto nadan en la abundancia?

 

¿Y España?

 

Aquí ha caído toda la repercusión de la crisis global. Inevitable porque la política se ha dejado comer por la economía. Podrán incluso con Obama. Pero en el caso de España el asunto está agravadísimo por la crisis de la construcción, que se veía venir, que se creó con Aznar, pero tampoco los socialistas -hay que reconocerlo con gran dolor de corazón- pudieron parar esa barbaridad. La crisis de la construcción ha arrastrado a la pobreza a media población española.

 

 

En su ’Manifiesto personal’ cuenta una historia de corrupción que quiso salpicar a Carlos Barral...

En sus últimos tiempos. Unos promotores fueron a verle a Calafell, a su casa junto al mar. Iban en dos Mercedes. Él era senador, lo habían nombrado miembro de la Comisión de Costas. Cerca de Calafell había un terreno de nadie por el que pasaba un arroyo. Aquellos tipos querían construir allí, pero no tenían permiso. Si se callaba, el cheque que le ponían delante sería suyo, además de los Mercedes que habían traído. Carlos empezó a gritar: "¡Yvonne, Yvonne! ¡Estos sinvergüenzas atentan contra mi honor! ¡Mis espadas!". Aquellos tipos se largaron inmediatamente. Carlos murió unos meses después. Y ahora todo aquello está urbanizado.

 

 

Uno de los personajes que le hablan en el libro dice: "Este país ha ido desconfiando de sus ilusiones". No es solo un mal de los políticos, sino del despilfarro de la generación de los ochenta. Empezaron a dominar los gerentes. Lo único que contaba era el dinero, el cargo. Veíamos cómo iba bajando el nivel cultural del país en todo. Y como si no pasara nada. Ahora la gente reacciona más porque nos toca la supervivencia. Poco a poco se fueron perdiendo las ilusiones. Winston Churchill decía aquello de que "la democracia es el peor de los sistemas si exceptuamos todos los demás". No podemos ni debemos prescindir de los partidos políticos y de la democracia. Pero sí hay que atornillarlos en la calle. Creo que los indignados y el resto debemos renunciar a esta moda tonta del voto en blanco. Hay que votar, pero también hay que estar en la calle con plataformas ciudadanas.

 

 

El libro acaba con la expresión de una esperanza suya. Uno de esos personajes que usted cita se va a acampar con los indignados... Los indignados dicen que no hay que votar. Bueno, no lo sabemos; algunos lo dicen. Si el voto en blanco supusiera sillones vacíos en el Congreso, habría que pensárselo. Si no es así, eso sería darle poder a la derecha, es evidente. La derecha no nos va a sacar de aquí, es lo suyo ayudar a las financieras. Lo que está haciendo el Tea Party en Estados Unidos. El Tea Party está en España. Rajoy no es Tea Party, pero otros de su partido sí lo son. No es mi partido, no lo votaré. A lo mejor seré la última del país que seguirá votando a los socialistas. Y, además, al contrario de lo que dijo Felipe González, en una frase durísima, aunque buena, buenísima: "Seguiré militando en el partido, pero he dejado de ser simpatizante". Me parece lo más duro que puede decir dentro del partido socialista, sus razones tendrá; yo, al revés, nunca he militado en el partido, pero soy simpatizante.

 

 

¿Y por qué la izquierda ha dejado de alimentar ilusión? La caída del Muro y del comunismo -nunca fui comunista, por cierto-, por un lado, desinfló a la izquierda. No estábamos a favor del Muro, estábamos en contra de que se impidiera la libre circulación, estábamos en contra de la represión de la libertad de expresión. De repente, aquello se acabó y la izquierda se deshinchó. Algo raro. Pero es que a la vez creo que el capital perdió al enemigo y los Gobiernos se entregaron a él. Lo explica bien Toni Judt. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta los sesenta, el Estado de bienestar despega de manera espectacular por primera vez en la humanidad. Cuando cae el comunismo, deja de existir este enemigo del capital. Y se crea el Estado de capital, y hace concesiones por temor a que en Europa vaya cogiendo auge el comunismo, tengamos una revolución o muchos problemas con los sindicatos. La socialdemocracia sabe crear un Estado de bienestar, pero en cuanto desaparece el enemigo, la socialdemocracia se pone a sumar y a restar igual que el capital, a hacerle las cuentas, a hacer de secretaria del gran capital. ¡Hombre, no! Y hemos acabado con que se está especulando con las deudas externas de los países. Es una barbaridad.

 

 

Dedica mucho espacio del libro a alertar sobre la falta de educación como el germen de todos los males... No hay una educación moral y ética. Los padres se dedicaron a ganar dinero e hicieron dejadez de eso. Creo que el mal fue este individualismo feroz de finales de los setenta y ochenta hasta ahora. La mística esa de tener tres pisos en propiedad, dos coches, gimnasio, sesiones de bronceado porque un ejecutivo ha de ir de punta en blanco... Todo eso desaparecerá pronto, esa es la parte positiva, desgraciadamente, de la crisis. Y digo desgraciadamente porque la crisis la pagarán los de siempre. Esos padres no estaban preocupados por sus hijos, estaban preocupados por elegir una corbata de moda. Yo digo educación moral y ética, pero es que es puramente humana. Jaime Gil de Biedma decía que un factor importante de la inteligencia era la imaginación para ponerte en el lugar del otro. Tenemos poca imaginación para ponernos en el lugar del otro. Si en Estados Unidos te pones en el lugar del negro, no lo escupes. Y si aquí te pones en el lugar del inmigrante, no lo expulsas. La falta de educación ética y moral conduce a asuntos como el de Oslo, donde un chico de la ultraderecha solo puso en práctica las prédicas de los partidos de ultraderecha de toda Europa...

 

 

Tampoco se pone en el lugar del otro el alcalde de Badalona, que es militante de un partido que aspira a gobernar España... Es muy gordo. Badalona es la tercera población más grande de Cataluña, siempre obrera y de izquierda, con una gran densidad de inmigrantes... Y son los hijos de estos inmigrantes (andaluces, gallegos, extremeños) los que ahora están siendo incitados. Pero es que el discurso es este: tu médico de la Seguridad Social ya no va a estar disponible para ti porque tienen prioridad los inmigrantes... Es un discurso venenoso para ganar votos. El voto vil.

 

 

Dice usted que los intelectuales también se han arrodillado ante el Estado del capital. ¿Qué ha pasado? Volvamos a nuestro Carlos. Él alerta en el último capítulo de sus memorias: está cambiando el mundo, el de la cultura. Uno iba a Bocaccio y se encontraba con un jorobado que bebía whisky, fumaba en pipa y te hablaba de Catulo y de Homero. Y ahora, decía, te encuentras con señores vestidos de oscuro, con una calculadora de mano. Estos son los nuevos gestores de la cultura. Y los intelectuales se han bajado los pantalones delante del señor de la calculadora. Es verdad. Ha sido el dinero. Y la fama. Si le preguntas a la gente normal qué quiere que sea su hijo, no te dirá "arquitecto", te dirá "famoso".

 

 

Y usted cita algo más que decía Barral: "Comenzaba a hablarse [entonces] de triunfadores, incluso en las carreras del espíritu". Exacto. Y el mundo de la cultura se ha resentido enormemente de esa confusión entre calidad y cantidad de las listas de éxito. Muy bien, el best seller debe existir, pero antes servía para luego poder editar a un autor nuevo que uno creía que prometía. Ahora no. Ahora el que consigue un best seller, lo que busca es otro best seller.

 

 

Le leo, Ana María, algo que escribió Conte: "Ana María está triste, y nos dice por qué: por el paso del tiempo, los desencuentros amorosos y la progresiva presencia de la muerte...". Son temas que siempre me han pesado mucho. En 2011 me siguen pesando y ya me pesaban de joven... Hay unos versos de Jaime Gil de Biedma que siempre me han gustado: "De la vida me acuerdo, pero ¿dónde está?". Con la enfermedad, ahora para mí esos versos son aún más significativos. De la vida me acuerdo, pero ¿dónde está? Estamos llenos de amigos perdidos. Mi universidad fue la gente, no fue la facultad, aunque allí tuve dos o tres buenos profesores, entre ellos Emilio Lledó. Lo demás, en la universidad franquista, era miseria. Así que mi universidad fueron estos amigos de Bocaccio. Me llevaban 20 o 30 años y ya me quedan muy pocos. No siento nostalgia por los sesenta, siento nostalgia por esta gente que valía muchísimo. Dicen que eran unos borrachos que estaban en Bocaccio hasta las seis. ¡Sí, señor, hasta las seis! Pero a las nueve de la mañana Jorge Herralde estaba creando Anagrama, Beatriz de Moura estaba buscando gente para crear su editorial, Barral era el rey de la edición, Castellet creaba la gran editorial catalana que sería Grup 62, la gente hacía cine, Colita, más pobre y mísera que nunca, estaba montando una gran escuela de la fotografía catalana...

 

 

Fue un momento muy enriquecedor. Aprecio tanto estos momentos porque eran encuentros de profesionales y de creadores interdisciplinarios. Oías hablar de arquitectura a Óscar Tusquets cuando empezaba, a Oriol Bohigas, que ya era quien era, o a Rafael Moneo cuando pasaba por aquí y se unía a la tertulia de Bocaccio junto a Jaime Gil de Biedma hablando de literatura. O a Juan Marsé despotricando contra todo y hablando también de novela. Había una comunicación de lenguajes artísticos interesantísimos. ¿Qué se ha hecho de esto? Cuando oigo que alguien joven escribe bien pienso: "¡Madre mía, la que le espera!". También es verdad que incluso antes de estar en Bruguera [donde fue editora de ficción] me hartaba de recibir manuscritos, entre los cuales siempre había un par que valían la pena. Se presentaban aquí y me decían: "¿Qué editorial paga más y promociona mejor?". "Niños, vengo de un mundo en el que nunca oí hablar de dinero a Ana María Matute". Ana María las pasó canutas. Durante 20 años no existió en España como novelista. Ya tenía todos los premios habidos y por haber... todos. Dejó de publicar y dejó de existir. Ella nunca lo dirá porque es una señora muy digna, pero yo lo digo porque lo viví. No estaba en librerías, en nóminas de autores de la posguerra ella no salía. ¿Qué país es ese? Hasta que, afortunadamente, se produjo la resurrección con Olvidado rey Gudú. Se ha primado la tontería sobre la sustancia.

 

 

Dice usted que pasamos de un país pobre a un país de nuevos ricos. Recuerdo que estuve en Verines, en aquellos encuentros de escritores jóvenes que organizaba Víctor García de la Concha. Carmen Riera me llamó para unas conversaciones sobre la edición. Les dije que no teníamos editores. Publicaréis una novela o dos, y si no tienen éxito, llegará un señor con una calculadora que te dirá que las ventas no dan para seguir editándote. El que decide es el de ventas: "Esto no se vende, no es lo que quiere la gente". ¡Y usted qué sabe lo que quiere la gente!

 

 

¿Y cuáles eran los valores de aquella gente de antes de los ochenta: Barral, Castellet, Marsé, Vázquez Montalbán...? Ninguno de los que has nombrado ha renunciado a los valores de entonces. Marsé, afortunadamente, tiene su Premio Cervantes, es un hombre de prestigio, vende libros, es conocido, y me alegro enormemente. No ha renunciado a ninguno de sus valores como creador. Ninguno de ellos ha renunciado al rigor intelectual, ninguno se ha bajado los pantalones para el mercado. Ninguno. Y ahora, ¿qué coño de vida literaria hay? Desaparecieron ellos, casi todos, y me encontré con gente más joven que cuando íbamos a un congreso decían: "Oye, ¿en la editorial te han dado primera o segunda en el avión?". "Segunda". "¡Qué cabrones! ¿Y el hotel es de cinco estrellas o de tres?".

 

 

En su estantería hay fotos de sus amigos de entonces. ¿Qué le dio esa gente? No solo me descubrieron autores, fueron amigos. Tenían la generosidad de perder horas y horas con nosotros, que teníamos 19 o 20 años... Eran muy cariñosos, pero muy pedagógicos. "Esto no se hace, esto es indecente", decían. Pero no estaban todo el día hablando de libros, descubrían música, Conchita Piquer... Decía Jaime: "Fíjate en esa canción, es infame, pero mira qué verso más bueno"... Un saber vivir. Como Pere Gimferrer. He conocido mucha gente inteligente y uno de los que quedan es Gimferrer. Nadie sospecha que junto al gran lector que es esconde un gran talento para la vida práctica. Tú le hablas de que te vas a arreglar un pantalón y de pronto te viene con siete direcciones donde te lo pueden hacer... ¡Un talentazo! Cuando mi hermano Terenci estaba enfermo, me llamaba: "Oye, que tengo tres agencias de cuidadores". Se sabe cualquier cosa.

 

 

¿Cómo los recuerda? A Carlos Barral le gustaba el disfraz; él mismo lo decía: "Paciencia y disfraz". La gorrita, los chalecos, el tanga en Calafell... Tenía su disfraz para cada sitio. Pero tenía una paciencia infinita para aguantar a quien fuera. Jaime Gil no; Jaime era cariñoso también, pero no aguantaba pesados... Cuanto más inteligente es la persona que tienes delante, más categoría humana hay... A Carlos lo recuerdo ahora sentado en la Espineta, su bar de Calafell, con su copita de vino blanco y diciendo: "La vida cada vez se está volviendo más fea". Tenía razón. Yo pienso lo mismo, y mira cuántos años han pasado.

 

 

Hay un personaje fundamental en la vida literaria, y en su propia vida, Ana María: Terenci... ¿El futuro les ha hecho justicia a aquellos amigos, a Terenci? No. A Carlos ninguna, es el caso más claro. No sé qué esperan para mostrar el gran poeta que era. Jaime Gil sí ha sido bien tratado... Mi hermano. Creo que murió con la contradicción de haber querido ser famoso y al mismo tiempo reconocido. Muchos años antes de morir yo le decía: "Decídete ya con la clase de escritor que quieres ser". Él replicaba: "¡Es que en este país no te perdonan que vendas!". Hay gente que dice que Terenci escribía un libro en serio de repente y luego otro con famosas para vender. No. Él lo creía, tenía la misma pasión y le gustaba tanto una cosa como la otra. No hacía esta distinción. Pero la gente sí. Y la crítica también. Murió con esta pequeña herida... Creo que después de muerto le pasó como a Manolo Vázquez. Ya me lo advirtieron en la agencia: una vez desaparecido el autor, cuanto más mediático, más deja de vender. Pasa con todos, menos con Pablo Neruda.

 

 

¿Qué queda de un escritor? La fama. A mi hermano le gustaba mucho la fama. Le encantaba. Él era feliz el Día del Libro porque lo disfrutaba aunque llegara con un callo en el dedo de tanto firmar. Era muy extrovertido a pesar de tener un fondo amargo y depresivo. Todos los amigos le echaban de menos porque les hacía reír, pero él las pasaba canutas por ese fondo triste que arrastraba. Y a la vez tenía una enorme vitalidad y energía que no le permitía abandonarse a la tristeza. Era muy vulnerable. Y tenía una energía tremenda. A lo que hay que añadir que tenía una vida sentimental desastrosa. Excepto los años con Enric Majó, el único amante que tuvo de carne y hueso, el resto fue un desastre. No tuvo una vida sentimental plena.

 

 

¿Y a usted cómo le va? Ahora está rabiosa, además. Sí, estoy rabiosa como todo el mundo. Y como mucha parte de la población, iniciando una enfermedad cuyo tratamiento será duro. Espero no ponerme triste, tienes que hacerte a la idea y ya está...

 

 

Dice Conte: "Y además dice que está triste porque ’de mi vida real nada sé...". En un viaje a Guatemala descubrí esa frase de un poeta que decía algo así como: "De mi vida real todo lo desconozco". Yo lo registré mal, escribí el libro y a uno de los cuentos le puse ese título. A la hora de escribir el epígrafe vi que me había equivocado, pero no lo toqué. Me gustó más la cita y la dejé así... La verdad es que siempre nos estamos sorprendiendo por reacciones y pensamientos propios que nunca habíamos tenido, y la memoria también nos falsea un poco o un mucho la vida.

 

 

Y de la vida real pasada, ¿cuál es la metáfora que se puede contar en este momento en que usted está indignada y mira lo que pasa, como dice en su libro, con ojos de cierta melancolía? Los poemas de Jaime. De la vida me acuerdo, pero ¿dónde está? ¿Qué ha quedado? La memoria, pero la memoria no actúa sobre la realidad. Aparte de lo humano, hablamos de esa creatividad, del coraje y de la ilusión de estas gentes que hemos nombrado, y cómo trabajaron, cómo sufrieron, porque tampoco eran felices. Ni Carlos Barral, ni ninguno de ellos. Los poemas de Jaime, la poesía de Carlos Barral. Esas son las metáforas. Fíjate: para que se hable de mi hermano hemos tenido que hacer este esfuerzo de los premios que llevan su nombre. Para que pueda perdurar lo que queda. Quizá hagan algo que valga la pena.

 

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