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Se muestran los artículos pertenecientes al tema OPINIONES.

El ascenso de la extrema derecha en Europa

 

Notas sobre el auge de la extrema derecha en Europa

 

1.- La extrema derecha no es el fascismo, aunque en algunas cosas se le parezca. Podríamos decir al modo de Emmanuel Terray que la extrema derecha “se mueve en el espacio intermedio que separa a la derecha clásica del fascismo”. Si en la derecha hay siempre una pulsión a favor del orden establecido, no es el caso del fascismo que pretende la construcción de un Estado nuevo, que alienta a las masas contra las élites, que cree en la violencia y en la guerra como estado superior de la realización humana y que hace del vínculo directo entre el líder y las masas la forma suprema de la política. No hace falta recordar que para Carl Schmitt el estado nazi y el estado bolchevique tenían una cosa común: era las dos formas de estado modernas.

 

Esto no significa que no haya espacios de proximidad entre la extrema derecha y el fascismo. Buena parte del programa –sobre todo por lo que hace a la exaltación nacional, la defensa de una identidad excluyente conceptualmente cercana a la idea de raza y a la identificación pueblo patria- es compartida.

 

La derecha democrática se mueve actualmente entre los parámetros del llamado neoliberalismo económico y el conservadurismo social. Los neoliberales ponen el acento en la desregulación de la economía, en el papel ancilar de la política supeditada a las exigencias del poder financiero global, en el cosmopolitismo, en la globalización sin fronteras, en la prioridad del crecimiento y del beneficio empresarial sobre la redistribución y la cohesión social.

 

Aunque el crecimiento de momento sólo beneficie a unos pocos, a la larga acabará reportando beneficios a todos, como el agua que cae del cielo. El escritor suizo Jonas Luescher bautizó este argumento como teoría del estiércol de caballo: “Cuanta más avena demos al caballo, más abundante será su producción de excrementos y los pajarillos tendrán más para comer”.

 

Apoteosis de la idea de desigualdad y del desprecio del neoliberalismo por el común de los mortales. El conservadurismo apuesta por la continuidad, por la tradición, por los valores cristianos, por el orden por el marco patriótico y nacional. Ambas concepciones raramente se dan en estado puro, y más bien se han ido acoplando en la medida en que el neoliberalismo marca los límites de la gobernanza económica y el conservadurismo aporta la cobertura política, para hacer más llevaderas las incertidumbres que el proceso de globalización genera en los ciudadanos. François Fillon es un ejemplo casi perfecto de ello: él mismo se presenta como liberal en lo económico y radical conservador en la tradición de la derecha católica francesa.

 

En este contexto, la extrema derecha representa la radicalización de los valores conservadores para encuadrar a unas clases medias y populares que se sienten abandonadas e indefensas. Los valores fundamentales son compartidos: orden, autoridad, jerarquía, desigualdad, defensa de las instituciones, nacionalismo fundamental, prioridad a los nacionales, lo que vería es el nivel de intensidad. Volviendo a Emmanuel Terray: “Si la derecha clásica sólo admite la violencia si se ejerce en los límites fijados por la ley; la derecha extrema la contempla como un medio entre otros, a utilizar en función de las circunstancias”. Y así el rechazo al extranjero se convierte en xenofobia, el patriotismo en nacionalismo identitario y chauvinismo, la lucha antiterrorista en guerra al Islam, la autoridad en autoritarismo.

 

Y una última precisión conceptual: hay que abandonar la inflación de palabras usadas con intencionalidad política, ya que nada significan: no aportan conocimiento sino confusión; no sirven para entender sino para fomentar la ignorancia. La razón de su uso es estrictamente descalificatoria. Simplemente, se trata de colocar una etiqueta al adversario que le marque como excluido. Me refiero especialmente a populismo y antisistema. Y ahora está entrando en escena una tercera que camina rápidamente hacia este papel de gadget ideológico para todos los servicios: posverdad.

 

A juzgar por los discursos oficiales, Marine Le Pen, Trump, los Grillini, el independentismo catalán y Podemos tienen en común que son populistas y antisistema. Magnífico recurso para descalificar a todo aquello que desborda los estrictos límites del monopolio tradicional del poder, sin aportar información ni conocimiento alguno. Lo único que une a cosas tan dispares es que son diferentes expresiones al malestar generado por los estragos provocados por los años nihilistas en que se creyó que todo era posible, que no había límites al capitalismo, que acabaron con la crisis de 2008, y por la gestión que de ella hicieron los gobiernos conservadores y socialdemócratas. Pero la extrema derecha, ya sea en su versión norteamericana –Trump- o en su versión francesa –Le Pen- no tiene nada de antisistema, al contrario, es el plan B autoritario del sistema, y el independentismo catalán será anticonstitucional pero sumamente respetuoso con el sistema económico y social.

 

Igualmente, populismo es una palabra que atrapa todo, que ya no significa nada. Sus definiciones más solventes son dos: hacer promesas a la ciudadanía a sabiendas que no podrán ser cumplidas. Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Nada se ajusta tanto a esta definición como la campaña electoral de Rajoy de 2011. La otra definición gira en torno a la conversión del pueblo en sujeto político de cambio, bajo liderazgos personales fuertes. Pero el pueblo es un concepto demasiado amplio, que sólo adquiere sentido desde la pluralidad que lo constituye. Algunos dirigentes de Podemos han hecho suya la idea de populismo, para identificar la construcción de un nuevo relato de base popular. Pero que poco tiene que ver con el uso descalificativo que se hace del término populismo, y con los otros movimientos identificados como tales. En cuanto a la posverdad -`presentar como novedad la apelación a los sentimientos y a las emociones en política’-, me parece ridículo. La novedad es que la viralización de las mentiras las convierte en verdades con grandes dificultades para combatirlas. Para revisar el crecimiento de la extrema derecha en Europa hay que despojarse de estos tópicos.

 

2.- En general, toda Europa viene sufriendo un desplazamiento a la derecha desde los años 80. La inseminación de la derecha clásica por el llamado neoliberalismo, que ha dado lugar a una síntesis a menudo llamada neoconservadurismo, en un contexto de inseguridad e incertidumbre creciente; y la incapacidad de la izquierda para dar respuesta al desamparo de las clases medias y populares hundidas por la crisis, ha dejado espacio libre al crecimiento de la extrema derecha en Europa. La derecha clásica ha sido radical en las devastadoras políticas económicas, pero discreta y prudente en el discurso público. Y la extrema derecha, sin complejos a la hora de levantar la voz, ha canalizado las iras de muchos sectores. Y ha conseguido arrastrar a buena parte de la derecha –e incluso a la izquierda en algunos casos- para hacer su propia agenda.

 

La extrema derecha se nutre de las crisis de las clases medias. Como ha descrito Marina Subirats, desde los años 90 se fue construyendo la ilusión de que toda la sociedad era una inmensa clase media, con unos pocos ricos en la parte de arriba de la pirámide que habían optado por la secesión, y unos sectores marginales, casi invisibles, por la parte de abajo. Unos compraban en Zara y otros incluso en Louis Vuitton pero la quimera de la felicidad estaba construida con los mismos mimbres mentales del consumismo de masas. Esta ilusión se quebró con la crisis de 2008 que rompió a las clases medias por la mitad. Los que conservaron el empleo y pudieron mantener su trabajo profesional, favorecidos por la caída de la inflación, pudieron trampear la crisis razonablemente, pero se sintieron asediados por una de los sentimientos que más rápidamente se propagan en las clases medias: el miedo. Los que perdieron posición y se encontraron ante un abismo que creían ya superado para siempre, entraron en el desconcierto y la angustia. Y muchos de ellos abandonaron a los partidos en los que habían confiado al sentirse traicionados y se dejaron llevar por el rechazo a la política o por las promesas de redención comunitarista que ofrecía el discurso duro de la extrema derecha. La izquierda vio cómo su propio electorado se iba al otro lado del espectro. Y la derecha, pero también la socialdemocracia, optaron por el mimetismo de la extrema derecha: seguridad, xenofobia y miedo, con lo cual no hicieron más que reforzarla.

 

3.- La ciudadanía, en su desamparo, necesitaba chivos expiatorios: los encontró en los inmigrantes y en las élites. La crisis de los refugiados –a la que Ángela Merkel intentó inicialmente responder con franqueza, pero acabó acomodándose al estado general de opinión- reforzó el discurso contra los extranjeros, convirtiendo a los nacionales en víctimas y presentando a los inmigrantes como privilegiados que nos roban bienes y derechos. Desde esta perspectiva se han ido desplegando todos los tópicos del discurso de extrema derecha: excepción nacional, antieuropeísmo, repliegue identitario, prioridad a los autóctonos, comunitarismo, rechazo a la diversidad cultural. Los atentados del terrorismo yihaidista han reforzado el rechazo al extranjero, convirtiendo a los musulmanes en principal chivo expiatorio.

 

El complemento ideológico de la extrema derecha es el discurso antiélites, que les permite presentarse como lo que no son: una alternativa al sistema. En realidad, la extrema derecha es el plan B del sistema: la vía más directa hacia el autoritarismo posdemocrático. Pero se trata de capitalizar la reacción de la ciudadanía contra unas clases dirigentes y contra una clase política que, escondida detrás del discurso de los expertos, se ha ido alejando de la ciudadanía y desconectando de ella. Y para ello se presenta como personas ajenas a los que mandan, cercanas al pueblo y parte de él. Autenticidad popular como fondo de legitimación: somos como todos. El discurso antiélites es también una respuesta a una política que está transformando la democracia por la vía de la transferencia de la soberanía hacia la aristocracia de los expertos. Es decir, hacia la liquidación de la democracia liberal.

 

4.- La derechización de Europa debilita enormemente los valores de las grandes tradiciones liberales y republicanas europeas. Como si la enorme inundación producida por la globalización, que siguió a la caída del muro de Berlín, siguiera todavía activa. Primero, se llevó por delante al comunismo, después a la socialdemocracia, ahora tocaría al liberalismo. La razón crítica, la conciencia universal expresada en el imperativo categórico kantiano, la idea de humanidad como portadora de derechos básicos de todas las personas, las libertades civiles, se sienten amenazadas. Y el principio republicano es reemplazado por un comunitarismo de la peor especie. Y lo grave de la situación es que la derecha abandona el liberalismo ideológico –que no el económico- para hacer suya la agenda de la extrema derecha. Lo hemos visto en Francia donde la derecha católica, tradicional y conservadora ha desplazado al más liberal de los candidatos de las primarias, Alain Juppé, a favor del neoconservadurismo de François Fillon.

 

Y no olvidemos que la derecha española ha sido pionera en este sentido. Mariano Rajoy intentó imponer una contrarreforma en los primeros años de su mandato. El presidente quiso demostrar que la derecha había recuperado el poder sin complejos, y puso en acción al arsenal católico, conservador y centralizador. Desde la impunidad de la mayoría absoluta, implementó tres proyectos estrella que encargó a los tres ministros con más carga ideológica del Gobierno: la ley de Educación de Wert, la ley Mordaza de Fernández Díaz, y la del Aborto, en manos de Alberto Ruiz Gallardón. La propina fue la reforma laboral. Los tres ministros ya no están, sacrificados a mayor gloria del presidente. La reforma del aborto quedó en intento. La Lomce ya ha decaído, envuelta en una promesa de pacto sobre la educación. Y la ley Mordaza está en el punto de mira de la oposición. España resiste, en parte porque la reacción contra la crisis nihilista ha venido de la izquierda y no de la extrema derecha.

por Josep Ramoneda

http://www.espacio-publico.com

26/01/2017 09:10. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

‘LA INSOPORTABLE CONTRADICCIÓN DE UNA DEMOCRACIA CÍNICA’

JOSÉ ANTONIO PÉREZ TAPIAS / AUTOR DE ‘LA INSOPORTABLE CONTRADICCIÓN DE UNA DEMOCRACIA CÍNICA’

“El sacrificio de Pedro Sánchez fue una operación de Estado”

 

José Antonio Pérez Tapias (Sevilla, 1955) vuelve a casa por Navidad. Lo hace, concretamente, en la Editorial de la Universidad de Granada, institución donde ejerce como profesor y ocupa el cargo de decano de la Facultad de Filosofía y Letras. El libro se titula La insoportable contradicción de una democracia cínica, una recopilación de textos —varios de ellos publicados aquí, en CTXT— escritos entre 2015 y 2016 en los que analiza y contextualiza la situación política de nuestro país y la Unión Europea durante ese tiempo. 

La crisis de la democracia es el denominador común de un libro que recorre el deterioro de las instituciones y la pérdida de afecto de la ciudadanía por sus líderes políticos. Lo hace desde la izquierda, apuntando directamente al partido en el que milita Pérez Tapias, el PSOE. A través de la aparición de la “nueva política”, el resurgimiento del populismo de derecha y situaciones tan dramáticas como la de los refugiados, La insoportable contradicción de una democracia cínica trata de arrojar algo de luz en una cronología de acontecimientos que deja un panorama desolador para el europeísmo y la socialdemocracia. 

¿Se encuentran los sistemas democráticos en un punto de no retorno?

Están en un momento crítico, crucial. Estamos viendo cómo en muchísimos países se está dando una crisis de representación política, con una distancia muy grande entre la ciudadanía y sus representantes. Y esa distancia es un síntoma claro de que algo está fallando en los sistemas democráticos. Por tanto, es ahí donde urge encontrar esas soluciones que vayan en el camino de una democracia más participativa, donde esa conexión entre ciudadanía y representantes sea mucho más viva y fluida, y donde además la participación democrática no quede restringida al momento electoral.

La democracia es el sistema político de los Estados de Derecho que hoy pueden presentarse como tales, y está ocurriendo que los mismos Estados se están viendo relegados a una situación de impotencia grave respecto al mercado y los grandes poderes financieros. Esa misma crisis del Estado frente al mercado está repercutiendo también en la legitimidad con que se perciben las instituciones democráticas, de forma que la ciudadanía pasa a desconfiar de los gobiernos porque no responden a las expectativas o a los programas electorales. Y ocurre tanto en el ámbito de los Estados nacionales como en el ámbito de los supranacionales, como es la Unión Europea. Hace unos años hablábamos de un déficit democrático y hoy nos encontramos con una Unión Europea que tiene mucho de antidemocrática en su funcionamiento.

 

¿Qué representa el proyecto europeo para la supervivencia de la democracia?

 

La Unión Europea era vista como un lugar donde se había consolidado el Estado de bienestar, con una serie de políticas sociales que respondían a ciertos derechos sociales y un espacio de democracias consolidadas. Eran elementos fundacionales, donde los derechos políticos y civiles estaban suficientemente consagrados y fortalecidos. Y lo que nos hemos ido encontrando .................

 

¿Se trata de un modelo agotado, entonces?

 

Yo he llegado a decir que como proyecto político la Unión Europea está muerta. Lo que la mantiene hasta ahora es el euro. Por conservar el euro la propia Unión Europea está autodestruyéndose, con políticas económicas que van en una dirección muy contraria a las demandas y necesidades de la ciudadanía. Una Unión Europea sometida a las dinámicas de un mercado global desde una posición política muy débil: desde Europa se pensaba que se podía difundir a otras latitudes el modelo social europeo, y estamos viendo que el camino que se está recorriendo es a la inversa. En ...........

 

¿Aún tenemos oportunidad de tener voz o hemos quedado relegados a un plano de trágala permanente?

 

Una de las tareas de la acción política es ensanchar los márgenes de lo posible. No vale quejarse de que no hay margen, lo que hay que hacer es conseguir esos márgenes. Posibilidades hay. Lo que necesitamos es la suficiente inteligencia y voluntad política para lograr ese ensanchamiento transformador. Hay quienes lo han intentado, pero en unas situaciones tan difíciles que les ha sido imposible. Es el caso ...............

 

En su libro habla del drama de los refugiados y el auge de la xenofobia en Europa durante 2016. Más allá de las políticas xenófobas, ¿podremos hacer frente a las ideas que empiezan a arraigarse en la ciudadanía? 

La situación se complica por esas fuerzas xenófobas ultranacionalistas que canalizan un rechazo al otro, una especie de alergia, como digo en algunos pasajes del libro, adoptando una posición de exclusión. Hay mucha ceguera política en eso, mucho interés. Respondiendo al título del libro: unas notables dosis de cinismo. Porque las mismas contradicciones que se presentan ante esta situación ni siquiera se afrontan con un discurso decente u honesto, sino que se hacen valer en favor de la ley del más fuerte. ........................

 

¿Estamos asistiendo a una era política alimentada por la miseria? 

 

La política actual está alimentándose, tanto en el ámbito europeo como en el español, de un cinismo enorme. El capitalismo es un capitalismo cínico, porque ni siquiera necesita la cobertura ideológica o la manutención de cierta hipocresía social y apariencia, sino que se presenta descarnadamente: viene generado desde las élites económicas de un capitalismo omniabarcante e inmisericorde, contaminando la vida de las sociedades y contaminando la política a todos los niveles. Y así, .............

 

Hablaba sobre la falta de una democracia participativa y la necesidad de una representación política real. ¿Es un problema de instituciones o de la mediocridad política de quienes las ocupan? 

 

En una situación de crisis como la actual, en la que además se solapan las crisis, las instituciones (y la democracia española en general) necesitan una reforma constitucional en profundidad. En estos momentos de crisis se evidencia cómo falla la articulación de lo que llamábamos décadas atrás los factores objetivos y los factores subjetivos. Por una parte, las instituciones, que en sus propias dinámicas van formulando patologías en su funcionamiento por mecanismos muy oligárquicos y estructuras muy viciadas. Por otra, ...........

 

En el libro le leemos hablar, inevitablemente, sobre la crisis del PSOE. ¿Se ha contagiado el partido de ese cinismo democrático? 

 

Estamos ante un clima social muy consolidado, como he dicho, contamina todo. Este cinismo político penetra por todos los poros de las organizaciones y por eso nos encontramos cosas que para cualquier observador externo, o interno, son muy chocantes, si no escandalosas. Que en un partido político se pida juego limpio por quienes a todas luces no han practicado ese juego limpio que en democracia es exigible forma parte de ese discurso instalado en el cinismo político. Lo vemos constantemente, en el caso del ........................

 

¿Se parecen cada vez más Susana Díaz y Mariano Rajoy?

 

Podría decirse que tienen elementos en común, pero creo que en este caso los estilos personales son muy distintos, lo cual no quiere decir que sean virtuosos. Todos sabemos que Rajoy es el “maestro” del inmovilismo político, y desde luego en cuestiones de cinismo va bien servido. Pero los modos en los que actúa Susana Díaz responden a otras características. Puede sobreactuar ...............

 

¿Es Pedro Sánchez el Tsipras del PSOE? 

 

Pedro Sánchez, a través de sus manifestaciones y sus modos de actuar, ha hecho un recorrido muy interesante y muy costoso en términos políticos y personales. Se vio muy constreñido como secretario general porque le cortaron las alas y le ataron de manos y pies a la hora de, con los resultados electorales obtenidos, buscar alianzas de gobierno en el caso de que el PP no pudiera formarlo. Cuando Pedro Sánchez abre el camino de la izquierda ................

 

Podemos se cuela en cada página para servir de gancho entre la nueva y la vieja política. Con lo visto en las últimas semanas, ¿ha quedado la “nueva política” en poco más que caras nuevas?

 

En todo esto también hay ciertos excesos de confianza. Cualquiera puede pensar que lo que les pasa a los otros no le pasa a uno mismo, y no es así. Las organizaciones son capaces de generar ciertas dinámicas muy parecidas en unos partidos y otros. Hay que estar muy vigilante y ejercer importantes dosis de autocrítica para que estas situaciones no se produzcan y saber encauzarlas, tanto ...........

 

¿Es posible, en algún caso, una “nueva política”? 

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entrevista

05/01/2017 13:28. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El redescubrimiento de la clase trabajadora en los países a los dos lados del Atlántico Norte

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales. Universidad Pompeu Fabra

 

Independientemente del mérito o demérito que pueda tener la palabra populismo para definir lo que está ocurriendo en gran parte de los países de la Unión Europea y en EEUU (tema para otro artículo), la realidad es que este término se está empleando para ocultar un fenómeno mucho más llamativo e importante, que es la necesidad de recuperar categorías analíticas que ayuden a entender la realidad que nos rodea y que han sido deliberadamente marginadas por los establishments político-mediáticos de tales países desde los años ochenta, tales como los conceptos y términos de clases sociales y conflicto de clases. En cada uno de los mayores eventos que han supuesto verdaderos tsunamis políticos en los países a los dos lados del Atlántico Norte (los cuales han cogido por sorpresa a sus establishments político-mediáticos), tales como la victoria del candidato republicano Trump en EEUU o el Brexit en el Reino Unido, ha habido un elemento en común: la movilización de la clase trabajadora (clase social que supuestamente había desaparecido en el análisis y la narrativa de tales establishments) en contra de políticas públicas neoliberales impuestas (y digo impuestas pues no estaban en sus ofertas electorales) por partidos gobernantes que han estado aplicando dichas políticas, las cuales han estado dañando enormemente el bienestar y calidad de vida de las clases populares, hasta tal punto que en EEUU, por ejemplo, su esperanza de vida ha ido descendiendo como resultado de la aplicación de dichas políticas.

 

En estos países, mediante los movimientos que sus establishments político-mediáticos definen como populistas, la clase trabajadora ha jugado un papel clave en el rechazo y movilización contra tales políticas públicas, rechazo que se ha hecho extensivo a dichos establishments, percibidos correctamente como sensibles hacia los intereses de los poderes financieros y económicos, y espectacularmente insensibles hacia el bienestar de las clases populares, que constituyen la mayoría de la población. De ahí que una característica de estos movimientos de rechazo haya sido su profundo malestar con las instituciones llamadas representativas, así como con los instrumentos políticos que históricamente habían estado al servicio de la clase trabajadora (donde se habían originado), los cuales han sido percibidos como parte de aquellos establishments (y que cuando han gobernado han aplicado las mismas políticas que las de sus adversarios políticos, representantes de los partidos próximos -y derivados- de las clases dominantes). Ni que decir tiene que otras clases han intervenido en estos movimientos también, incluidos sectores de las clases profesionales y amplios sectores de las clases medias que se han ido proletarizando, consecuencia de las políticas públicas neoliberales que han afectado también negativamente su bienestar y calidad de vida. Pero la movilización de la clase trabajadora frente a las políticas llevadas a cabo por los gobiernos e instancias superiores (como las instituciones de gobernanza de la Unión Europea en el caso de Europa, instrumentos de las clases dominantes) ha sido determinante en tales movimientos llamados populistas.

El redescubrimiento de la clase trabajadora por las derechas y ultraderechas

 

En realidad, la concienciación sobre este hecho explica la respuesta de las estructuras de poder frente al protagonismo de la clase trabajadora, llegando al nivel de que el Partido Conservador británico, dirigido por la nueva primera ministra del Reino Unido, la Sra. Theresa May (uno de los partidos gobernantes en la Unión Europea que ha aplicado con mayor intensidad las políticas neoliberales), se ha erigido en el partido de la clase trabajadora (sí, ha leído bien, así lo definió la Sra. May), recuperando, en su discurso, la narrativa de la lucha de clases (la clase trabajadora frente a los establishments político-mediáticos británicos y europeos) que incluso las izquierdas tradicionales habían abandonado. La utilización de un mensaje soberanista frente a los poderes fácticos extranjeros, con un discurso claramente antiestablishment con marcado acento de conflicto con las estructuras del poder, está caracterizando a esta derecha, convertida en la ultraderecha, en una situación con ribetes parecidos a lo que ocurrió en los años treinta del siglo pasado, cuando aparecieron y se expandieron el nazismo y fascismo, que hay que recordar que se llamaron a sí mismos nacionalsocialistas.

 

Una situación semejante ha ocurrido en EEUU, donde la movilización de la clase trabajadora blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora estadounidense) ha jugado un papel determinante en la victoria de un candidato, Donald Trump, que se presentó como su representante (“I love the little people, forgotten in this country”) frente a un establishment político-mediático altamente impopular, y con un programa que tenía elementos atractivos para dicha clase trabajadora, como la eliminación de los tratados de libre comercio, que han facilitado la pérdida de puestos de trabajo en EEUU.

 

Esta situación de pujanza de este discurso de clase es un indicador más del enorme coste que ha significado para las izquierdas tradicionales su abandono del discurso de clases, un vacío que han llenando las nuevas derechas que hábilmente lo han recuperado para fines electorales que han sido altamente exitosos. La copia mimética por parte de las izquierdas de los términos utilizados por las derechas, refiriéndose a la mayoría de la población como personas pertenecientes a las “clases medias”, sin hacer referencia a la clase trabajadora (que continúa siendo la gran mayoría de las clases populares) ha tenido sus costes, hábilmente utilizados por las derechas, convertidas en ultraderechas.

publico.es

21/12/2016 08:48. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Por qué la izquierda portuguesa lo consiguió y la nuestra no

Enrique del Olmo
Sociólogo y militante socialista

El pasado día 19 de noviembre, en el círculo de Bellas Artes de Madrid, y organizado por Marga Ferré, la directora de la Fundación Europa de los Ciudadanos, se celebró un magnífico debate sobre el Gobierno de Portugal con participación de la Diputada de En Marea Yolanda Díaz, y José Gusmão del Bloco de Esquerdas que ha participado en las negociaciones para la configuración del acuerdo parlamentario entre el PS de Antonio Costa, el PCP y el Bloco.

Fue como si nos colocasen un espejo delante de la cara y nos dijese el espejo: ¿Por qué nosotros no? Hay varios elementos que nos permiten acercarnos a una reflexión positiva.

En Portugal lograron un acuerdo para un Gobierno y un programa de medidas de urgencia social, con menor fuerza parlamentaria y electoral que en España a la altura del 20-D. ¿Qué hicieron allí y no aquí? ¿Y qué errores u opciones políticas se tomaron en España que impidieron una salida a la portuguesa, que no dudo que nos tendrían a todos más felices?

La primera cuestión es que en Portugal, en palabras de Gusmão: “El PS tuvo una voluntad de buscar un acuerdo a su izquierda fue capaz de romper el llamado arco de la gobernabilidad (PSD, CDS y PSP)”.

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El segundo tema fundamental. ¿Cuál fue la base del acuerdo?, también nos lo contesta Gusmão: “Otra de las claves del acuerdo fue que todos los partidos de izquierdas fueron muy solidarios y además fijamos unos objetivos muy concretos de mejora de la calidad de vida de gente y pusimos el foco en la devolución de renta a la población y en la devolución de derechos”.

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Tercera cuestión, a pesar de las enormes dificultades, a pesar de ser un país pequeño en la Unión Europea, a pesar de estar aislado por la derrota griega y el fiasco español. El gobierno portugués ha demostrado con hechos que otro camino era posible.  ...........

La cuarta cuestión que situó Jose Gusmão fue la necesidad de que la movilización social vuelva al primera plano.

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Desde el amargor de haber fallado a nuestros compatriotas ibéricos, extraigamos las conclusiones positivas apoyándolos y buscando un camino para revertir este gris panorama del Gobierno de Rajoy.

publico.es


28/11/2016 09:12. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

PSOE, balance de una época

Hace mucho tiempo que en los congresos del PSOE no se discute en torno a la viabilidad del proyecto socialdemócrata, a su capacidad o incapacidad de atraer a la gran mayoría de la población. La deliberación sobre ideas y proyectos fue sustituida por la búsqueda de liderazgos que nos condujeran al gobierno. Desde que Felipe González dejó de ser secretario general (1997), el PSOE se centró sobre todo en encontrar, cuanto antes, un líder nacional que hiciese real el apotegma: “somos un partido de gobierno”. De tanto poner énfasis en conquistar gobierno soslayamos la tarea política primordial de un partido: definir y delimitar el ideario del campo socialista para, de esa manera, fomentar un sentimiento de pertenencia que fuera más allá de los intereses territoriales de cada una de las federaciones que integran el partido. Es decir, se sobrepusieron las aspiraciones territoriales –y algunas veces, las estrictamente locales, para mayor carga de inconsistencia– en debates que deberían haber tenido un sentido transfronterizo, hasta llegar al extremo de adoptar decisiones “verticales” en virtud de los intereses de cada una de las regiones y de sus respectivas “baronías”. Cobró cuerpo la verticalidad y perdió la horizontalidad en los posicionamientos políticos. La oligarquización en la toma de decisiones sustituyó a la democracia deliberativa y, con ello, la vida interna del partido fue volviéndose cada vez más líquida o, si se quiere, más silenciosa compensada, la mayoría de las veces, por la acumulación de cargos institucionales a nivel local y regional. Así pues, el debate ideológico llegó a convertirse en un actor secundario y la escena crucial la protagonizó la elección de quién sería cabeza de cartel en el siguiente concurso electoral.

Lo importante, recargar la batería ideológica y abonar el terreno de las emociones para que la sequía del desencanto no agudizara la sensación de irrelevancia, enmudeció a favor de la incorporación de un modelo presidencialista o cesarista que acabaría por laminar cualquier intento de fortalecer la democracia interna. Lamentablemente, el procedimiento de primarias no ha coadyuvado a extender la democracia deliberativa en los órganos de toma de decisión ni tampoco ha servido para integrar a las minorías discrepantes en las distintas ejecutivas y en las instituciones. Por el contrario, las primarias han sido utilizadas para afianzar el modelo bonapartista y zafar al líder de turno de debates trascendentales a costa de renunciar al sentido último de la socialdemocracia. Quede claro, no estamos en contra de las primarias. Estamos en contra de legitimar las primarias como un proceso en el que “el que gana lo gana todo y el que pierde lo pierde todo”. El sentido de las primarias no puede ser el de sacralizar al líder y convertir a la militancia en monaguillos. No basta con decir “un militante, un voto”; es necesario pero insuficiente para democratizar realmente al partido. Hace falta establecer mecanismos que garanticen mayores cotas de inclusión en las distintas esferas de la vida orgánica e institucional del partido. En anteriores artículos publicados en infoLibre, expusimos algunas propuestas para evitar los efectos perniciosos del sistema de primarias.

Las preguntas que subyacen aquí son: ¿por qué los ciudadanos ya no conectan con nosotros?, ¿por qué el PSOE ha dejado de ser visto como partido impulsor de los cambios sociales?, ¿por qué el PSOE ha perdido el tono vital hasta el punto de ser percibido como una fuerza complementaria del sistema? Hay quienes, con poca memoria, sitúan el momento del gran desapego en el final de la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Es más, para la denominada “vieja guardia”, para quienes prefirieron abandonar el marxismo y deificar a Felipe González, la etapa de Rodríguez Zapatero es un “paréntesis” en la historia del socialismo español. Una época, afirman, para olvidar. Puede que esta lectura del pasado les reconforte pero no responde totalmente a la realidad. El PSOE lleva desfondándose políticamente desde hace mucho tiempo atrás.


Sin duda alguna, el primer trauma post-electoral sobrevino cuando Felipe González perdió las elecciones en marzo de 1996 y no pudo revalidar su mandato como presidente de gobierno. Se perdió por poco, es cierto (el PP obtuvo 9.716.006 votos mientras que el PSOE 9.425.678 votos). Con todo lo que había ocurrido desde 1993 a 1996 apenas hubo una diferencia de 290.328 votos. Quizá ese hecho, haber perdido por tan poco, facilitó que no se debatieran en profundidad las causas del declive socialista y que en el decisivo XXXIV Congreso Federal (junio de 1997), en el que González anunció que no optaría a la secretaría general con el fin de propiciar la renovación del partido y, de paso, arrastrar a Alfonso Guerra a abandonar la ejecutiva, no se trataran las razones de peso por las cuales el PSOE se había desplomado en las urnas y dejado de ser el partido de referencia para amplias capas de la población.

Tres eran los temas que estaban en el tapete y que, por desgracia, la sucesión del liderazgo de Felipe González los evaporó por completo: lo relativo a la tensión entre Estado de Derecho y razón de Estado, lo que incumbe a la economía social de corte socialdemócrata frente a prácticas económicas social-liberales y lo referente al modelo de organización del partido.

1. La zona oscura: razón de Estado

Frente al terrorismo de ETA fueron apareciendo distintos grupos ilegales que pretendían combatir con las armas aquella organización criminal: los Guerrilleros de Cristo Rey, el Batallón Vasco-Español, la Triple A y los Grupos Armados de Liberación (GAL). Todos estos grupos armados tuvieron algún tipo de permisividad, consentimiento o complicidad por parte de algunos altos servidores del Estado. Su existencia ponía en entredicho los propios principios básicos y fundamentales del Estado de Derecho. Por entonces, se hablaba de las “cloacas” del Estado dando a entender que son inevitables y que no hay Estado de Derecho sin esa “zona oscura” del uso de la violencia ilegítima. No obstante, en lo que nos afecta, no debemos eludir la pregunta: ¿por qué con el tema de los GAL se adoptó una actitud abstencionista de dejar hacer, dejar pasar? Desde una óptica de izquierda la pregunta que se nos impone es qué se hizo para transformar determinadas estructuras del Estado. No podíamos ni podemos justificar que en el aparato represor del Estado no se hubiera limpiado a tiempo el lastre dejado por la herencia del franquismo, ni tampoco que la democracia haya entrado tan tarde en una de las zonas más sensibles del aparato estatal. No puede haber razón de Estado ni patriotismo de partido para justificar la existencia de hábitos perversos, tramas político-policiales heredadas de la dictadura en los cuerpos de seguridad del Estado. 

El aplazamiento casi indefinido de la reforma de las fuerzas de seguridad del Estado probablemente fue una de las razones que contribuyeron a la derrota electoral.

2. Sintonía con las políticas neoliberales

Sobre la política económica de los gobiernos de Felipe González cabe hacer una interpretación específica española frente al resto de los países europeos. España tenía pendiente no sólo la incorporación a la Unión Europea, sino también de manera especial la construcción de un Estado de Bienestar. Ambas misiones se identificaron, en el sentir colectivo, como logros de Felipe González. En efecto, suponían un claro avance en temas como la universalización de la sanidad, la universalización de la educación hasta los dieciséis años, el acceso generalizado a la universidad fomentado por una política de becas hasta entonces desconocida, la implantación de las pensiones no contributivas, la superación de una política de beneficencia por un pilar incipiente de servicios sociales y un impulso muy importante en una red de infraestructuras públicas, etc.

Unos cambios profundos en nuestro país que tuvieron su principal reflejo en nuestros municipios. Los socialistas gobernábamos en las principales ciudades de España y lo hacíamos acompañados de un impulso ciudadano de cambio ante un hábitat muy desolador: había que superar las ciudades o barrios “dormitorios”, carentes de todo tipo de servicios. Y no hay duda de que las ciudades comenzaron a cambiar. Así nacían hospitales y centros de salud, colegios y escuelas infantiles, universidades, viviendas públicas y rehabilitación de entornos urbanos, complejos deportivos y culturales, etc. Una micro política que sin duda contribuyó al bienestar social y que sedimentaba fuertes redes de solidaridad a través de unos nuevos servicios sociales.

Pero, paradójicamente, serían estos logros y una cierta autocomplacencia los que frenaron el verdadero debate que se cernía sobre el auge de las políticas neoliberales en Europa. En el ámbito nacional, el problema con que se enfrentó el gobierno socialista era cómo gestionar la crisis económica de los años ochenta del siglo pasado, cuya característica principal era la pérdida de rentabilidad del capital a largo plazo. Los efectos de aquella crisis fueron: el decrecimiento de la inversión productiva, la aparición del paro estructural, el desequilibrio entre consumo y producción y, sobre todo, el nacimiento de la economía especulativa. Si queremos ser justos en la valoración, no perdamos de vista el contexto internacional: la economía neoliberal se consolidó como paradigma dominante a partir de los gobiernos de Reagan y Thatcher. Dichos parámetros neoliberales tuvieron, en efecto, un claro influjo en la economía política española. Ecos de estos planteamientos neoliberales fueron lo que en la segunda mitad de los ochenta se propuso como “saneamiento económico”: la primacía del control de la inflación sobre la creación de empleo, una política macroeconómica dirigida hacia el control de la oferta monetaria y de los tipos de interés, una política fiscal que favorecía a la renta del capital sobre la renta del trabajo y todo ello se aderezaba con una retórica que elogiaba las virtudes del mercado. Fue la época en la que imperó un uso funesto del concepto de “modernidad”: era utilizado para convertir al mercado en el agente fundamental de la eficacia económica, para eliminar las normas reguladoras de las relaciones laborales, para justificar el abaratamiento del coste salarial y las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social, para promover la precarización del empleo con el objetivo de ser competitivos, etc. Y en paralelo se daba a entender que los sindicatos de clase eran una rémora para la modernización y el progreso.

En este período también se produjo una gran concentración de la riqueza, lo que por entonces se calificó “socialización de las pérdidas y privatización de los beneficios”. Ni siquiera el más sano de los “posibilismos” o “gradualismos” podía justificar la dualización social que provocaba la aplicación de las premisas neoliberales. Y sostener que aquella política económica era la única posible constituye un verdadero desatino del pensamiento socialista, ya que implica reconocer explícitamente que había y hay que salvar los privilegios de quienes se benefician del statu quo. Triste noticia: defender la estabilidad no es sino defender el orden constituido. Y si ese orden es injusto, como ocurre en la sociedad capitalista, significa renunciar a la justicia social. Estamos convencidos de que la solución al desempleo no pasa necesariamente por la precarización del trabajo, de que la única vía para incrementar la demanda no es el recorte salarial y, en fin, de que el crecimiento económico es compatible con la justicia social, es decir, con el reparto de la riqueza y de las oportunidades. Para ello hubiera sido necesario que: 1) las grandes compañías transfiriesen anualmente un porcentaje mínimo de sus beneficios a los fondos de los asalariados, de tal manera que se hubiese garantizado el destino de los excedentes hacia el empleo; 2) se incrementara la influencia de los trabajadores en el proceso económico con el fin de avanzar hacia la economía social de mercado; 3) que existiera una mayor proporcionalidad en la presión fiscal entre el IRPF y el Impuesto de Sociedades; 4) interpretásemos en sus justos términos el artículo 128 de nuestra Carta Magna: Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.

Es evidente que en materia económica se habían adoptado medidas que nos alejaban extraordinariamente de las señas de identidad de la socialdemocracia clásica. El caso más notorio fue la reforma del mercado laboral de 1994, siendo catalogada por los sindicatos como auténtica “contrarreforma”. No menos significativo fue que aquella ley contó con el respaldo de la derecha y causó desconcierto en las bases sociales de izquierdas y un profundo rechazo de los sindicatos. Paradójicamente, la ley se presentó como un instrumento para la creación de empleo y no tan paradójicamente como un mecanismo para flexibilizar la rigidez del mercado de trabajo. ¡¿Cuánto tiempo llevamos con el mantra de la rigidez del mercado de trabajo?! 

Sin duda alguna, toda esta sintonía con las políticas neoliberales incidió en el desgaste del gobierno socialista y ha tenido efectos sociales y electorales negativos.

3. El precio de la cohesión interna

Uno de los rasgos inherentes del proyecto socialista es la participación en la toma de decisiones y en los resultados económicos, sociales y culturales. Entendemos como un derecho inalienable intervenir en la toma de decisiones. Sin embargo, la situación del PSOE era a todas luces preocupante: se había convertido en un instrumento devaluado ya que la relación partido-gobierno, desde 1982, daba sobradas pruebas de sumisión, sucursalismo y seguidismo acrítico y acéfalo del partido respecto al gobierno. En aquellos años regía la máxima “se gobierna desde la Moncloa y no desde Ferraz”.

Asimismo, se aplicaba la tan manida “cohesión interna” como disolvente de la pluralidad. Es decir, se confundía cohesión interna con amordazamiento de la disidencia, con hacer de la disciplina un instrumento de control hasta el extremo de convertir el partido en una marioneta movida por muy pocos hilos y, en el peor de los casos, por uno solo. En la vida interna del PSOE se tendía fragmentar el debate alrededor de las zonas de influencia de los líderes regionales en vez de auspiciar el mismo en torno a posicionamientos políticos e ideológicos globales. Es el momento en que aparecen con intensidad las baronías territoriales como contrapeso a eso que se denominó “guerrismo”. Iniciamos el camino hacia un modelo de partido y de debate que consagraba el peso de cada federación, la fuerza de cada líder regional y, en consecuencia, se iba territorializando el discurso hasta llegar a perder el sentido global del pensamiento socialdemócrata. De forma que el discurso socialista ya no lo vertebraban las distintas corrientes o alas de pensamiento sino que los acuerdos o desacuerdos dependían de la región a la que se pertenecía y, por consiguiente, de lo que mantuviera el líder regional de turno.

En concomitancia con lo anterior, las Agrupaciones Locales fueron perdiendo entusiasmo, afán por el debate, y los militantes redujeron su capacidad política a cotizar, a realizar tareas puntuales en las campañas electorales y a apoyar pasivamente decisiones que no le habían sido consultadas. Con esta dinámica de funcionamiento, lógicamente los militantes carecían de recursos formativos para contrarrestar los ataquesdirigidos tanto por el neoconservadurismo como por el neoliberalismo contra el socialismo. 

Esta falta de respuesta del partido también contribuyó a la pérdida progresiva del voto entre la juventud y el respaldo social en las poblaciones de más de cincuenta mil habitantes.

4. No solo la corrupción

Es incuestionable que tanto los casos de corrupción como la financiación ilegal fueron la causa primordial de la pérdida de las elecciones. Pero, como decimos, sería erróneo atribuir tal pérdida sólo a la corrupción. La apropiación indebida de fondos reservados y la instrumentalización de la política como plataforma económica personal contribuyeron a deteriorar aceleradamente nuestra credibilidad. Comenzó a ser una broma de mal gusto hablar de “cien años de honradez”. Esas conductas delictivas e inmorales minaron el ánimo de muchos militantes y también alcanzaron de lleno en nuestros votantes y simpatizantes, pues desmoralizados perdieron la confianza en el PSOE.

Como vemos, todas estas cuestiones estaban sobre la mesa y eran ineludibles abordarlas y, sin embargo, en aquel XXXIV Congreso de 1997 de lo único que nos ocupamos fue de la sucesión del líder carismático. Para colmo de males el “dedo” de Felipe González impuso que su sucesor fuese Joaquín Almunia. La elección de Almunia significaba, desde la perspectiva de los procedimientos, el triunfo de la “dedocracia” sobre la democracia y, desde un punto de vista político, la victoria del ala liberal del partido. Añadamos que nada de lo que hizo González en ese Congreso fue censurado o criticado por el periódico de referencia de los progresistas españoles; al contrario, su línea editorial era la pauta-guía del proyecto socialista.

Ahora bien, ¿en qué centraron las causas de la derrota electoral aquellos que se vivieron implicados en los gobiernos de Felipe González? Podríamos hacer la pregunta de otra forma: ¿cómo se perciben a sí mismos quienes vincularon su vida política al proyecto de Felipe González? Según ellos, el derrumbe electoral se debía únicamente a dos causas: la corrupción y el enfrentamiento con los sindicatos. Ello puede verse en el balance que hacen de la época en el libro de María Antonia Iglesias, La memoria recuperada, Aguilar, Madrid, 2003. Ninguno de los próximos a Felipe González puso el acento en la política neoliberalque venía practicando el gobierno como causa de la desafección al proyecto socialista.

El eje de la política económica se resumía en la ecuación neoliberal: “menos regulación = más modernización = más crecimiento y empleo”. Contra ella se levantaron los sindicatos de izquierdas. Paradójicamente corrobora dicho balance el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al valorar dicha época: “Dentro de cincuenta años, cuando los historiadores describan la política económica de los gobiernos de la democracia (UCD, PSOE y PP) no apreciarán muchas diferencias entre la orientación de las mismas […] porque sus elementos esenciales fueron los mismos: la apertura de la economía española, las reformas estructurales para mejorar el funcionamiento de los mercados y las políticas macroeconómicas ortodoxas. Cuando ahora, tan sólo siete años después de que los socialistas hayan dejado el gobierno, se nos pide resaltar algunas características de la política económica socialista, hay que sacar la lupa para encontrar algunas diferencias con las políticas de UCD y del PP…” (escrito para el libro de María A. Iglesias, Op.cit., pág. 903) Atendamos: Fernández Ordóñez nos recomienda “sacar la lupa” si queremos ver diferencias económicas entre la derecha y la izquierda. Quizá por esta razón Rodríguez Zapatero optó por él para que fuera la máxima autoridad del Banco de España.

Hay más, si repasamos las distintas valoraciones que hicieron de la huelga general del 14 D de 1988 quienes se vivieron identificados con el proyecto felipista, observaremos que existe una apreciación común sobre las causas de la misma: todo queda resuelto en un problema personal y psicológico del líder de la UGT, Nicolás Redondo. Fue el exministro de economía, Carlos Solchaga, quien mejor relató la supuesta patología psicológica del líder sindical: “Donde, en el caso de González, destacaba la seguridad y confianza en sí mismo; en el caso de Redondo brillaba su inseguridad personal y su desconfianza hacia todo el mundo. Redondo no podía concebir el ejercicio del liderazgo sin el uso de una autoridad con frecuencia brutal que pretendía extender a todo el mundo: desde un secretario provincial de la UGT a un ministro de la Nación. Si González era capaz (en el caso de que los tuviera) de superar sus rencores personales en los debates internos, eran proverbiales los odios africanos de Redondo (particularmente el que fue incubando contra el propio Felipe González)” (C. Solchaga, El fin de la edad dorada, Taurus, 1997, pág. 146) A la saga de Solchaga van José María Maravall, Javier Solana, Joaquín Almunia, Rosa Conde y una larga lista de eso que se llamó “renovadores”. No se consideró lo que atinadamente señaló el historiador Manuel Tuñón de Lara: que los sindicatos, si no se manifestaban contra la deriva socioliberal de la socialdemocracia española, corrían el riesgo de terminar por deslegitimar su propia figura de representantes efectivos de los intereses obreros.

La simplificación de los renovadores no pudo ser más estrambótica: todo el problema del PSOE se reducía a dos sujetos, Alfonso Guerra y Nicolás Redondo. A partir de aquí, concluyeron que el declive del PSOE se debía fundamentalmente a la corrupción y desligaron de las causas el haberse abrazado alegremente al neoliberalismo económico. Es indudable que la infección de la corrupción había corroído las entrañas del PSOE (caso Filesa, Juan Guerra, Aida Álvarez, etc.), había anidado en el Banco de España (caso Mariano Rubio, Gescartera, etc.), había inoculado en el Ministerio del Interior (caso Mario Conde y Perote) y, lo que era más grave, había contaminado a las Fuerzas de Seguridad del Estado (caso Roldán, Amedo, Domínguez, etc.). El panorama, no nos engañemos, era pestilente. Los renovadores pusieron el ojo pura y exclusivamente en la corrupción obviando las consecuencias del significativo abandono de las políticas económicas propias de la socialdemocracia, convencidos de que la adopción de los postulados neoliberales no produjo un alejamiento significativo de la base social. Los socialistas españoles fueron quienes realmente inauguraron la Tercera Vía aunque no tuvieron, como Tony Blair, un teórico de referencia: Anthony Giddens. En España primero fue la praxis, luego la teoría, esto es, la acomodación de las ideas a los hechos.

PSOE, balance de una época (parte II)

5. El debate siempre pospuesto

Sirva esta ineludible exposición para explicar por qué habría sido imprescindible iniciar este debate en el XXXIV Congreso y, sin embargo, la sustitución de Felipe González se llevó por delante aquella inaplazable tarea. Joaquín Almunia, previamente designado por el máximo dirigente, fue elegido secretario general. Quienes asistieron a aquel Congreso trataron de que fuese posible una elección de los delegados entre Josep Borrell y Almunia. La autoridad del líder lo impidió. Se impuso el dedo de González pero inmediatamente se cuestionó la legitimidad de origen de Joaquín Almunia. Lo que supuso que en abril de 1998 se convocaran elecciones primarias para candidato a la presidencia de gobierno y Josep Borrell le ganara a Joaquín Almunia por un margen, en lo que sabemos, de 21.394 votos. Todo el mundo lo entendió como el triunfo de la militancia sobre el aparato y los más perspicaces lo leyeron como “una cierta reparación de una mala noche” en el XXXIV Congreso. El triunfo de Borrell logró romper el hielo entre el partido y los ciudadanos. Volvíamos a levantar el ánimo pero la alegría duró poco: en mayo de 1999 renunció como candidato debido, por una parte, al escándalo de fraude fiscal de dos colaboradores suyos cuando era Secretario de Estado de Hacienda y, por otra parte, a la falta de apoyo de la dirección del partido. Ciertamente Borrell y su equipo no supieron contrarrestar las zancadillas que les tendían desde el aparato.

En el año 2000 concurrimos a la cita electoral con Joaquín Almunia de candidato y, en un desesperado intento de que el derrumbe no fuese mayúsculo, fuimos cogidos de la mano de Francisco Frutos, líder de Izquierda Unida. La operación era rocambolesca: el ala social-liberal del partido unida a los viejos comunistas. ¿Quién daba crédito? Resultado: un aplastante fracaso, perdimos 16 escaños en el Congreso. La misma noche electoral (marzo de 2000), Almunia presentó la dimisión irrevocable. Justo es reconocer la elogiable actitud de Almunia. Se creó una gestora, presidida por Manuel Chaves, encargada de organizar el XXXV Congreso, en el que resultó elegido José Luis Rodríguez Zapatero.


Si con la renuncia de Felipe González no hubo debate, con la formación de la gestora aún más se imposibilitó la reflexión sobre la deriva del partido socialista. Una vez más, se aplazaba el debate por el acuciante quehacer de buscar un nuevo líder. Como sabemos, en aquel XXXV Congreso, celebrado en julio de 2000, se presentaron cuatro candidaturas, encabezadas por Matilde Fernández, Rosa Díez, José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero. Contra todo pronóstico ganó Zapatero, un joven de León, con mucha vida política en el interior del partido, con experiencia parlamentaria pero sin jugar ningún papel destacado en la institución, que no había ido a la manifestación de apoyo a Vera y Barrionuevo en la cárcel de Guadalajara.

Una nueva generación de jóvenes que no habían vivido directamente las inclemencias de la represión franquista, pero que se hacían cargo de la memoria de sus abuelos, tomaba el mando. La audacia de esa juventud la expresó sin complejos Rodríguez Zapatero cuando aseveró: “No estamos tan mal”. Tal vez ese optimismo no impostado atrajo el voto de los/as delegados/as de ese Congreso a la vez que la concepción del poder de José Bono produjo cierto espanto en algunas federaciones. No obstante, la cuestión que se nos plantea es si Rodríguez Zapatero había hecho la misma evaluación que hacemos nosotros de todo aquel período.

Con relación a la corrupción, en una entrevista que le hicieron Marco Calamai y Aldo Garzia (Zapatero, Ediciones Península, 2006, pág. 41), le preguntaron cuál de los errores de la vieja guardia no estaba dispuesto a asumir. En su opinión, el peor error era “no reconocer los errores. Apenas llegó a la secretaría general, decidió dejar de pagar a los abogados de Vera y Barrionuevo por el caso del secuestro de Segundo Marey. Es el momento en el que tanto Joaquín Leguina como José Luis Corcuera lanzan furibundas descalificaciones contra la medida. Y, por si fuera poco, posteriormente nombró Fiscal General del Estado a Conde Pumpido, cuyo voto había sido decisivo para condenar al ex-ministro del Interior y al ex-secretario de Seguridad del Estado por el secuestro de Marey. Aquí no acaba el pleito con la generación anterior: en la etapa 2000-2004 se produce un doble giro desconcertante para la vieja guardia. Primero, en lo que respecta a la política mediática, concede una importante entrevista a Pedro J. Ramírez, entonces director del diario El Mundo, enemigo acérrimo de Felipe González. El mensaje era nítido: el Grupo Prisa, el periódico El Paísprincipalmente, dejaba de ser el buque insignia del PSOE. Y, segundo, al producirse un cambio de ciclo en Cataluña con Joan Maragall a la cabeza, Zapatero entendió que había que variar la posición con relación al nacionalismo periférico. Convergencia i Unió ya no podría servir de sostén al gobierno nacional a cambio de obtener muy buenas contrapartidas por parte del gobierno central. Política que el perspicaz Jordi Pujol etiquetaba de “peix al cove”, que él mismo tiene a bien traducirla en sus Memorias como “aprovechar lo que puedas pescar, coger lo que se pueda” (Op. cit., pág. 85, Destino, 2013). Tal vez estas sean las razones por la que se acusó a Zapatero de haber hecho una “prejubilación masiva” en la organización. Imputación no se ajusta a los hechos: ¿no formaron parte de su primer gobierno Solbes y Bono?, ¿no fue Borrell candidato al Parlamento Europeo?, ¿no nombró a Almunia para la Comisión Europea?, etc.

A nuestro juicio, donde erró Rodríguez Zapatero fue en la estimación contemporizadora que realizó de la política económica de los gobiernos de Felipe González. Boyer, Solchaga y Solbes no fueron para él economistas discordantes con la tradición socialdemócrata. Ello explica que, una vez en el gobierno, nombrara a Pedro Solbes ministro de Economía y Miguel Sebastián, firme defensor de la desregularización económica, se convirtiera en su asesor áulico. Es cuanto menos llamativo observar que Rodríguez Zapatero pretendía superar la contradicción entre la ejecución de políticas económicas basadas en el dogma neoliberal y las reivindicaciones sindicales contra el desmantelamiento de los derechos laborales mediante la formulación del “republicanismo cívico” y su atractiva teoría de la libertad como “no dominación”. La obra del profesor Philip Pettit, Republicanismo, le había sido útil, según él, para ir “más allá de Felipe González”. Se trataba de ir más allá del concepto liberal de libertad como “no interferencia” y mostrar que las fuerzas que rigen el mercado no son ciegas sino que tienen los ojos bien abiertos y que para obtener grandes beneficios son capaces de poner en riesgo la salud de la gente y/o del planeta. Se ve que todo esto era “un decir” porque la práctica fue proporcionalmente inversa a la teoría de la libertad como no dominación. Probablemente el juicio más certero de la última etapa de Zapatero lo registró el novelista Juan José Millás en su artículo “El enigma”: “Sabemos que el destino de todos nuestros presidentes es salir mal de la Moncloa. Sabemos que Zapatero creía que escaparía a ese destino. Ya sabemos que no. Sabemos que dijo que no nos decepcionaría. Sabemos que nos decepcionó (quizá se decepcionó a sí mismo)” (El País, 03-04-2011) En efecto, Zapatero estuvo firmemente convencido de que a él los sindicatos no le harían una huelga.

Es verdad que Zapatero cumplió con su palabra cuando sacó a las tropas españolas del territorio iraquí. No nos falló, lo que le acarreó severas críticas del entorno felipista y de la derecha española, además de ocasionarle un distanciamiento en el contexto internacional. Frenó también de inmediato la aplicación de la Ley Orgánica de Educación promulgada por el gobierno de Aznar, con el voto en contra de la oposición parlamentaria. Es obvio que en sus gobiernos se tomaron en serio la consecución de los valores postmateriales: matrimonio entre personas del mismo sexo, ley contra la violencia de género, etc. No menos importante fue promover el cuarto pilar del Estado del bienestar: la atención a la dependencia, aunque no se dotó de un sistema de financiación nacional para hacerla realmente efectiva. Asimismo, demostró una gran altura de miras cuando reorientó la política geoestratégica de Aznar, completamente subordinada a los intereses de los neocons estadounidenses. España volvió a mirar a Europa, a eso que los neoconservadores calificaron con desprecio “la vieja Europa”: Francia y Alemania. Estas medidas supusieron un verdadero avance social y cultural pero todo comenzó a venirse abajo a partir de los ajustes realizados en mayo de 2010 con el objetivo de recortar el déficit público en torno a unos 15.000 millones de euros. La necesidad de atajar el déficit se impuso en la eurozona. La disciplina de la austeridad fue implacable: se trataba de salvar la economía a costa del empobrecimiento de la mayoría de la población. El dictamen neoliberal hacía que los costes de la crisis recayeran sobre los ciudadanos. El giro de 180 grados que dio la política de Zapatero generó un gran desconcierto en la ciudadanía. Y ese amoldamiento a los patrones neoliberales difuminó el perfil de izquierda del gobierno. Si en mayo propuso un plan durísimo para reducir el déficit, en el debate sobre el estado de la Nación del 14 de julio reconoció sin ambages que lo único que podía hacer era “cambiar de rumbo”: “Donde antes se necesitaba gasto público e inversión, hoy se necesita austeridad y reformas […] Voy a ejercer al máximo el principio de responsabilidad de un gobernante, que es precisamente gobernar. Voy a seguir ese camino, cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste” (Diario de Sesiones del congreso de los Diputados, Nº 178, pág. 20, Año 2010).

Fue responsable, es verdad; pero ¿con quién?, ¿con los mercados o con los ciudadanos? Asumió, de golpe y porrazo, la ortodoxia neoliberal: prioridad absoluta a la reducción del gasto y al recorte del déficit sin el más mínimo gesto de repartir las cargas de la crisis entre las grandes fortunas. ¿Era la única política posible? Pensamos que no y no somos unos irresponsables. Otra política económica hubiese requerido otro equipo económico, es decir, romper la hebra social-liberalque se venía tejiendo desde los años ochenta en el modelo económico de la socialdemocracia española.

Aún hoy estamos pagando las consecuencias del “cueste lo que cueste”. La izquierda giró hacia la derecha apelando a lo “inevitable”, esto es, resignándose a una suerte de fatalidad cuando, en realidad, los hechos no respondían a otra cosa que a un dictado incuestionable y absolutamente político. Las exigencias de una nación, Alemania, y de su brazo económico, el BCE, cayeron en suelo español como una catástrofe. Y, paradójicamente, el deber patriótico se mutó en salvar a la banca financiera.

6. Fallamos a la ciudadanía

Esta es la triste historia de por qué fallamos a la ciudadanía. Para mayor desasosiego falta la coda final: el 27 de septiembre de 2011 el PSOE y el PP votaron conjuntamente la reforma del artículo 135 de la Constitución con el fin de establecer la prioridad absoluta del control del déficit sobre otras medidas económicas. Mandamos a Keynes al cuarto oscuro y nos sentamos en el porche a la espera de que amainase la tormenta. Pero de camino al cuarto oscuro tropezamos con una hoja del Diario de Sesiones antes citado en la que Rodríguez Zapatero le decía a Rajoy: “Es verdad que había una medida original, la había, fue la que más eco tuvo, que era reformar la Constitución para impedir el déficit. Una reforma que, como saben, es rápida, dado cómo es nuestro procedimiento de reforma constitucional, y que sería muy eficaz para combatir la coyuntura de la crisis económica. Esa ha sido toda la reforma original que le hemos oído en los últimos meses y que no tiene ni fundamento, ni eficacia, ni capacidad” (pág.22). Lo que el 14 de julio de 2010 no tenía “ni fundamento, ni eficacia, ni capacidad” el 27 de septiembre de 2011 tiene sustento, es efectivo y es competente. Cambio de rumbo a toda marcha y sin airbag. El trastazo electoral estaba de sobra anunciado. Ni siquiera el hecho de que ETA, vencida, dejara las armas pudo ser puesto en valor. Un triunfo de la democracia sin precedentes en la historia de España en la lucha contra la violencia terrorista pasó de largo durante la campaña electoral. La envestida económica pesó como una losa y había que salvar los muebles con urgencia. Cómo, buscando un nuevo liderazgo.

Y nuevamente el PSOE diluye el debate, no quiere hacer un balance. Vuelve a persistir en el error
. El 27 de mayo de 2011 el Comité Federal propone que Alfredo Pérez Rubalcaba sea el candidato del partido a la presidencia de gobierno. Pérez Rubalcaba, pupilo de Felipe González y afín al grupo Prisa (ahora forma parte del consejo editorial de El País), se hizo cargo de afrontar las elecciones sabiendo que estaban perdidas. Al tiempo, se propuso suceder a Zapatero en la secretaría general del partido. Se empeñó en liderar la travesía del PSOE. ¿Cómo interpretarlo? Volvía el pasado para solventar el futuro. Dicho mejor, el futuro era el pasado. Carmen Chacón, que había sido ministra de Urbanismo y Vivienda y ministra de Defensa en el gobierno de Zapatero, fue su contrincante en el XXXVIII Congreso Federal. Chacón perdió por veintidós votos y, entre otras razones, no sólo porque fuera de otro partido, el PSC, sino por ser catalana.

En un acto celebrado en Madrid, Pérez Rubalcaba enérgicamente afirmó: “El PSOE ha vuelto, compañeras y compañeros. Ha vuelto…” No es que el PSOE se hubiera ido de viaje, no; lo que volvía era el felipismo. El PSOE volvía a ser el PSOE, es decir, las riendas estaban otra vez bajo la influencia de Felipe González. Había que borrar cuanto antes la etapa de Rodríguez Zapatero. Se trataba de eliminar la huella de Zapatero: su aventura en Cataluña, en la política internacional con el diálogo de civilizaciones, en rehabilitar al republicanismo a través de la memoria histórica, etc. Había que pasar la página cuanto antes pero sin hacer un debate, ni sopesar los aciertos y las sombras. El PSOE marchaba hacia adelante con la vista puesta en el retrovisor. Y así nos fue en las elecciones europeas. Tras la severa derrota electoral, Pérez Rubalcaba tomó la decisión acertada: el 25 de mayo de 2014 anunció su futura salida como secretario general en el siguiente Congreso Federal, convocado para el mes de julio. No obstante, antes de despedirse definitivamente del Congreso de los Diputados culminó su labor parlamentaria avalando la continuidad de uno de los ejes capitales de la Transición española: la Monarquía. En la toma de posición sobre el proyecto de ley orgánica para hacer efectiva la abdicación del Rey Juan Carlos I, Pérez Rubalcaba puso de manifiesto la entera fidelidad de los socialistas al acuerdo constitucional de 1978 y, después de precisar que en dicha sesión parlamentaria no se estaba votando la sucesión del Rey Juan Carlos I en su hijo el Príncipe de Asturias porque eso ya se había votado en 1978, esgrimió con contundencia los argumentos por los que el PSOE votaría a favor de esa ley orgánica. Hizo una consideración definitiva para fijar la posición sin titubeos: “Permítanme que me haga retóricamente algunas preguntas. ¿Podría esta Cámara no hacer esta ley? No, no podría. Tiene que hacerla porque así lo establece la Constitución. Y una segunda pregunta. ¿Puede esta Cámara votar no a una ley que recoge la voluntad expresada libremente por el Rey? O, dicho de otra manera, ¿qué significaría un voto negativo a esta ley? Pues que o bien esta Cámara entiende que la abdicación no está bien formulada por parte del Rey, lo que no es el caso, o que este Congreso no autoriza la abdicación del Rey, lo que, entre otras cosas, comportaría el dislate de que esta Cámara le dijera al Rey que debe seguir siéndolo aunque él no quiera. En resumen, la Constitución nos mandata para hacer esta ley y, a mi juicio, no cabe otra posibilidad que votarla afirmativamente si la voluntad libre del Rey de abdicar está correctamente acreditada, como es el caso” (Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, Nº 204, pág. 9, 11-06-2014).

Nunca mejor dicho que todo lo que estaba diciendo era pura retórica, es decir, presentaba un falso dilema al modo de una disputa teológica para terminar concluyendo no que había otra vía: votar sí o sí la ley orgánica. Lo que para el PSOE había sido producto de la “convención” en 1978termina siendo, en 2014, resultado de la “convicción”. Antes asumimos la monarquía por conveniencia, ahora la cristalizábamos por convicción. Prueba de este salto cualitativo lo revela el mismo Pérez Rubalcaba al referirse a la intervención de Luis Gómez Llorente en el debate constitucional. Curiosamente rememoró sólo una parte del discurso de Gómez Llorente, aquella en la que señala que la monarquía no es incompatible con el socialismo, pero se le “olvidó” traer a la memoria un apartado esencial de su alocución: “Por otra parte, es un axioma que ningún demócrata puede negar, la afirmación de que ninguna generación puede comprometer la voluntad de las generaciones sucesivas. Nosotros agregaríamos que se debe incluso facilitar la libre determinación de las generaciones venideras” (Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, Nº 64, pág. 2195, 11-05-1978) Esto es, Pérez Rubalcaba, en plena crisis de la institución monárquica, cerró la puerta a que se abriera un referéndum sobre la continuidad de la monarquía. No sólo estaba legitimando el consenso de 1978 sino también estaba apuntalando el sistema. Un gran servicio a la institución, un flaco favor a la causa republicana.

7. No caigamos en la farsa

Tampoco sobre esta cuestión se pudo discutir en el XXXIX Congreso celebrado en julio de 2014. Ahora todo se centraba en quién ganaría las primarias. Así se desvanecía toda esperanza en que el partido iniciara una profunda reflexión sobre sus aciertos y sus errores. Concurrieron tres compañeros: Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. La personalización de la campaña y la individualización del liderazgo impidió que realizáramos una evaluación acerca de la crisis de la socialdemocracia que fuera más allá de la coyuntura. Todo el debate se sustanció en una puesta en escena en Ferraz con los tres candidatos dirigiéndose a unos pocos militantes y, sobre todo, a las cámaras de televisión. El mismo formato del debate imposibilitaba que se tratara con mesura la encrucijada en la que nos encontrábamos. Fue un acto electoral, no una jornada donde se pusiera sobre la mesa qué había que rectificar y hacia dónde tenía que ir el partido. Como sabemos, Pedro Sánchez obtuvo más apoyos y, en el Congreso Federal, formó una ejecutiva sin contar para nada con Eduardo Madina ni con Pérez Tapias. Interpretó que el ganador “se lo lleva todo” y que el perdedor “pierde todo”. Un lamentable comienzo, pues pretendía retrotraerse al modelo de organización bonapartista, aunque sin carisma alguno. Incluso su secretario de organización, César Luena, tuvo posteriormente la osadía de hablar de “El PSOE de Pedro Sánchez”. Todo un despropósito o, si se quiere, un partido que empezaba a ser estrafalario. Lo que mal empieza, asevera Aristóteles, mal acaba.

En El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, Karl Marx matiza una afirmación de su maestro: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra como farsa” (Op. cit., pág. 241, Espasa Calpe, 1985). En efecto, mal asunto sería caer nuevamente en el error. Demasiado mal lo hemos hecho en los últimos meses. No caigamos en la farsa de que el estancamiento en que se halla el PSOE se arregla con unas simples primarias. Y menos aún corregirán este desatino quienes han sido los máximos responsables de situar al PSOE al borde del precipicio.

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Mario Salvatierra, miembro del comité federal del PSOE; 
Enrique Cascallana, ex alcalde de Alcorcón y ex senador; 
Juan Antonio Barrio, ex diputado nacional 
José Quintana, ex alcalde de Fuenlabrada y actualmente diputado en la Asamblea de Madrid

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21/11/2016 09:15. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Por qué Pedro Sánchez vale hoy más que ayer

Después del golpe de Estado impulsado por Susana Díaz en el PSOE, Pedro Sánchez vale mucho más hoy que ayer. Sin lugar a dudas, tras la dimisión de 17 miembros del comité federal, Sánchez ha ganado muchos enteros, no sólo entre la propia militancia socialista, sino más allá. Las traiciones se pagan y lo que está viviendo el secretario general del PSOE es una puñalada trapera, una auténtico “motín de la oligarquía”, como califica Alberto Garzón en su arriesgado artículo (por aquello de opinar de cuestiones internas de terceros).

 

Lo que ayer sucedió en el PSOE quedará grabado en su historia como un día de vergüenza. Escuchar a políticos como Emiliano García-Page exigir a Sánchez que pida perdón a Felipe González y dimita tras las revelaciones de éste es inaudito. Ya fue ayer esperpéntico escuchar a González patalear diciendo que se sentía engañado porque, según él, en julio el todavía secretario general del PSOE le aseguró que el partido se abstendría para permitir un Gobierno de Rajoy. Y fue esperpéntico porque precisamente a primeros de julio el comité federal del PSOE se unió en el no a Rajoy.

 

Curiosamente, ese mismo comité federal que aprobó impedir un Gobierno de Rajoy es al que pertenece García-Page y al que pertenecen los otros 16 miembros que ayer dimitieron. Entonces, ¿de qué se quejan? Aquella decisión no fue cosa sola de Sánchez, también de ellos mismos. Sin embargo, cuando se monta un golpe de Estado, no se atiende a razones, sólo hay sed de sangre.

Y esa oligarquía del PSOE, esos amotinados son los mismos socialistas a los que la participación en democracia les agrada… hasta que les molesta. Los 17 dimitidos predican la participación cuando el resultado de ésta coincide con sus parecer, pero la detestan con que sólo exista el riesgo de que disienta. Lamentable. Esto se ha evidenciado cuando se han negado en redondo a que sea la militancia la que decida los próximos pasos. José Antonio Pérez Tapias está muy acertado al dudar que “los dimisionarios puedan mirar a los militantes a la cara”.


Las elecciones no se ganan con mítines en plazas o pabellones polideportivos, no se ganan en platós de televisión. Se ganan con la militancia, porque esa militancia es la que funciona como un altavoz, como una onda expansiva para captar votos, para ilusionar, para persuadir. Y la militancia del PSOE, hoy por hoy, está decepcionada, está cabreada. Pedro Sánchez puede gustar o no, pero lo que es innegable es que ha hecho más por la militancia que cualquiera de los 17 dimitidos. Lo que ha quedado patente es que hay intereses ocultos en defenestrar al actual secretario general que, lejos de dimitir, debería aprovechar la coyuntura para hacer limpieza en el comité federal.


Pedro Sánchez debería contar con la suficiente flexibilidad estatutaria para poder renovar ese comité y, dado que han renunciado quienes no comparten el actual proyecto -el mismo, no olvidemos, que aprobaron hace dos meses-, contar con nuevas incorporaciones que remen en la misma dirección. ¿Y quién marca esa dirección? La militancia, le pese cuanto le pese a Susana Díaz y sus acólitos. Acólitos, por otro lado, que no son únicamente esos 17 dimitidos, sino otros tantos dirigentes que ayer mismo se pronunciaron a favor del golpe de Estado… pero no dimitieron. Que sean íntegros, dimitan también y, entonces, dejen de ‘chupar del bote’. A eso se le llama integridad y honestidad; a todo lo demás, vileza.

David Bollero

 

publico.es

29/09/2016 14:01. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

REGENERAR EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRATICO

mayoral220916

¿Alternativas de Gobierno? Podemos comenzar descartando una; la que en cualquier país europeo dotado de una democracia solvente sería prácticamente imposible: la de un partido cuyo candidato ha sido recientemente rechazado en dos ocasiones en su intento de investidura por la mayoría parlamentaria del Congreso de los Diputados. Lo normal sería dar paso a otro candidato y a otro partido que gestionase otra mayoría parlamentaria distinta, sin tratar de descalificarla y boicotearla por todos los medios posibles, empecinándose contumazmente en un obsceno propósito de retener el poder.

 

Pero este, con ser grande, no sería el mayor de los despropósitos debidos a los perfiles abusivos y ventajistas de la manera demostrada de hacer política para la ocupación y explotación de las instituciones y servicios del Estado por parte del partido conservador. En cualquier país “de nuestro entorno”, donde por motivos mucho menores “el que la hace la paga”, pero de verdad, el PP y el Jefe de Gobierno habrían tenido que abandonar el poder hace tiempo, como consecuencia de las grandes responsabilidades en las que han incurrido debido a la metástasis que ha alcanzado la corrupción, afectando a su estructura partidaria y al manejo de las instituciones, servicios y establecimientos públicos. Lo que ha originado un importante efecto de desmoralización y degradación de la conciencia cívica de una parte no desdeñable de la sociedad, acentuada por la ostensible sensación de impunidad tantas veces transmitida por arrogantes detentadores de poderes y privilegios. Porque hasta aquí los repetidos escándalos, por abominables que hayan sido, no han causado apenas efecto sobre la férrea voluntad de mantenerse en el poder y, si acaso, unos tímidos propósitos de enmienda, divulgados solemnemente como si fuesen auténticos arrepentimientos.

 

Pero lo que ya supera todo lo política y racionalmente soportable es la pretensión de considerarse los inevitables e insustituibles salvadores de la Nación y de los restos de todos los naufragios que ellos mismos han provocado. Garantes de la supervivencia de nuestra Constitución, de la unidad de la Patria, salvadores de nuestra economía, de nuestras pensiones, de nuestro empleo, promotores de la “marca España”, etc., etc., e incluso adalides en la lucha contra los corruptos, como llegó a proclamar uno de sus meritorios jóvenes dirigentes, cuando acusaba a las restantes fuerzas políticas de haberles dejado solos y abandonados en la lucha contra la corrupción. Aquí ya se hace realidad una versión castiza del cuento de Borges, “El impostor inverosímil Tom Castro”, en su Historia Universal de la Infamia, en el que un “palurdo desbordante de vasto abdomen”, procedente de los bajos fondos de Londres, consiguió hacerse pasar contra toda lógica y evidencia por un elegante y culto aristócrata inglés, “un esbelto caballero de aire envainado” que había desaparecido en un naufragio varios años antes. Una lección sobre cómo la impostura puede triunfar, siempre que alguien tenga la osadía de actuar con “insensata ingeniosidad” para urdirla e imponerla, y otros, embargados por la angustia y el deseo de salir de la incertidumbre, asuman ciegamente la aceptación de cualquier cosa que se les ofrezca, aunque en nada se parezca a la realidad objetiva de las cosas.

 

Aunque algunos ya no se lo crean, o lo hayan olvidado, nuestra Constitución contiene el compromiso de crear un Estado social y democrático de derecho. Un modelo de Estado que ha sido objeto de un persistente proceso de degradación durante los cuatro años de gobierno del señor Rajoy. El Estado social se ha visto dañado y ha sufrido el efecto derivado del retroceso de los derechos sociales y sus servicios públicos instrumentales, y de leyes involucionistas como la LOMCE, las privatizaciones en la Sanidad, o las de contrarreforma laboral con el consiguiente crecimiento de la desigualdad y la marginación de cerca de un tercio de la población total del país. El Estado democrático ha visto severamente afectada su estructura y equilibrio durante el Gobierno de la derecha, por su afán de control sobre el Tribunal Constitucional, mediante la designación de magistrados ultraconservadores o descaradamente afines a su partido, la politización de los órganos superiores de la justicia y del Consejo del Poder Judicial, la conversión de los medios públicos de comunicación en instrumentos de propaganda del Gobierno, eliminando el estatuto de neutralidad e independencia con el que habían sido dotados por los socialistas, la limitación de las libertades, como la realizada por la Ley Mordaza. Y, lo que es más letal para la efectividad de los poderes del Congreso de los Diputados como órgano en el que reside la soberanía nacional, y no me refiero solamente al abuso de los decretos leyes y otras prácticas nefastas, entre las que últimamente han incluido la Presidencia de las Cortes como mera delegada de La Moncloa en la Carrera de San Jerónimo. Me refiero a la negativa de un Gobierno que alega estar en funciones a comparecer, dar cuentas y ser controlado por un Congreso de los Diputados, que está, por principio, siempre en la plenitud de sus facultades supremas soberanas. Tratar este asunto capciosamente como un simple conflicto de competencias administrativas, nos da una idea de quienes son realmente los que nos gobiernan aún, y de la escasa talla que tienen como demócratas, por su limitado compromiso con los elementos más esenciales de la democracia.

 

No existe nada más contrario al Estado de Derecho que la corrupción, cuya esencia consiste en hurtar fraudulentamente bienes públicos utilizando al mismo poder público, en burlar y violentar las leyes, abolirlas singular y arbitrariamente, con la complicidad, autoría o encubrimiento de autoridades o funcionarios, y lograr ilegítimos lucros y privilegios de carácter partidista o individual. La corrupción es la derogación del Estado de derecho. Es una práctica generalizada en las sociedades con Estados débiles o fallidos. Y, en este punto, debido al lamentable estado que hoy ofrece la imagen de nuestro país, todos podríamos compartir el lamento de Quevedo en una época también de desmoralización pública y de generalizada corrupción, “Señor excelentísimo, mi llanto ya no consiente márgenes, ni orillas”. Hasta aquí hemos llegado. Un paso más y nos convierten en república bananera señoreada por bandas y organizaciones para delinquir. Y, para rematar, no podemos olvidar otra faceta de la frívola farsa a la que hemos asistido: quienes farisaicamente aún se atreven a proponerse como adalides de la regeneración democrática han sido los mismos que suprimieron la educación ética para la ciudadanía democrática como materia común y obligatoria, para sustituirla por la religión y la educación financiera elemental.

 

Sobre una posible expectativa de rectificación y cambio del PP, para abrirse lealmente a pactar y garantizar un programa concertado de reformas, revisando las más dañosas que ellos mismos han introducido y moralizando la vida pública, podemos decir, como en el Dante !Perded toda esperanza! Vista su insincera negociación con Ciudadanos, carente de ilusión, y su actuación en el último debate de investidura realizado en el Congreso, más los arraigados vicios adquiridos que singularizan el comportamiento tortuoso de esta fuerza política, más bien podría esperarse lo contrario, que una vez reinstalados en el poder sería de temer, no solamente su tendencia natural al sofisma patriotero para justificar sus intereses e incumplimientos, sino lo que todavía sería peor, ufanos por su triunfo sobre todos los demás, acentuarían sus tendencias autoritarias, centralistas, egolátricas y antisociales. Por eso queremos creer que es ingenua -pues no es posible que sea indocumentada- la opinión de aquellos que por principio plantean que el lugar del PSOE es la oposición, dejando por tanto la puerta abierta a una posible abstención, ya que alguien tiene que gobernar y ahora el “turno” corresponde al PP. E igualmente infundada parece, si tenemos en cuenta lo anteriormente dicho, aquella opinión que empareja a PSOE y al PP como defensores de la Constitución de 1978, considerándolos a la par como los únicos valedores reales del actual “régimen” democrático. No es verdad. No todos han actuado de igual manera. El comportamiento de unos y otros para cumplir y hacer cumplir la Constitución no ha sido el mismo. Lo que para los socialistas ha sido letra viva, valores y compromisos básicos a cumplir, para esta actual versión castiza del viejo conservadurismo hispánico ha sido código cerrado, letra rígida y compromisos olvidados, salvo en la utilización de la Carta suprema como arma de combate contra los nacionalistas.

 

Desde la oposición, y contando con un Congreso mayoritariamente contrario al partido conservador, dicen algunos, se podría conseguir la derogación de leyes y reformas perpetradas por este y efectivamente controlar su acción de Gobierno. Sería algo así como una coalición negativa que también habría que montar y pactar con “podemitas e independentistas”, paradójicamente dedicada a no dejar gobernar a quien se afirma y se cree que debe gobernar, que naturalmente querrá por principio hacerlo, hasta donde pueda, a su manera y conforme a sus intereses. Algunos avezados políticos no reparan en la irrealidad de este planteamiento. Porque omiten el juicio que es preciso realizar sobre el funcionamiento de una Cámara de composición e intereses plurales, no concertados sino para dar algún golpe de mano ocasional, en la que ocupa un papel central un experto tahúr en el juego del mercadeo parlamentario, capaz de nadar cual tiburón entre las turbulentas aguas en las que flotan rivalidades y celos de tantos aislados sujetos partícipes en la partida.

 

No se trata de una simple metáfora. Porque, una vez lograda la investidura y teniendo a su disposición todos los recursos y resortes del poder que posee el Gobierno del Estado, que no son pocos ni simples, el partido que gobierna, si sabe manejarlos (y estos han demostrado ser consumados “viejos zorros”, para hacerlo), tiene importantes ventajas de partida que no tienen los demás para tomar iniciativas y amañar con dádivas, contraprestaciones y pactos coyunturales, y enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado, o leyes de contenido económico, y un sinfín de oportunidades que conocemos en la práctica parlamentaria, para jugar con ventaja y salvar lo sustancial de sus políticas y sus intereses como partido, manteniendo prioritariamente su situación de preeminencia y aislando a los adversarios que estorben. Hasta que la coyuntura le sea propicia para dar por finalizada la legislatura y acabar el juego. Si con algún pretexto genérico e indemostrable, como el de garantizar la -se entiende buena- gobernabilidad del Estado, el PSOE entrase en este jardín enmarañado, entregando la llave al PP (el zorro guardando las gallinas) tras una “abstención técnica” (¡vaya concepto!), podría sufrir seguramente un desgaste acelerado y generalizado, superior al que experimentaría participando en una conjunción política que intentase y fuese capaz de poner en pie una alternativa de Gobierno para la regeneración democrática y la restauración del malparado Estado social y de derecho. Entre elegir el camino de facilitar la permanencia en el poder de un partido lastrado por el descrédito y las políticas antisociales, o el de asumir el riesgo de liderar una alternativa novedosa, juntamente con fuerzas políticas plurales y críticas, en este momento la tendencia del electorado socialista y de las bases militantes es mayoritariamente favorable a asumir la senda del riesgo y no la de facilitar la continuidad de la indignidad.

 

Una vez que el pueblo español ha decidido, al menos por ahora y no se sabe por cuánto tiempo, rebajar el valor del viejo bipartidismo, se ha abierto un escenario político diferente en el que han entrado nuevos actores, a los que se han repartido más papeles. La cuestión es saber si los nuevos actores de izquierda y los viejos partidos nacionalistas forman o no parte de la obra, si están o no están excluidos de cualquier combinación parlamentaria para participar, ellos también y en la parte que sea atribuible a su responsabilidad, en la solución de problemas que nos afectan a todos, embarcados en el mismo Estado. Porque si algunos han de estar marginados del diálogo para la búsqueda de soluciones compartibles de gobernabilidad, como pretenden PP y Ciudadanos y algunos veteranos y nuevos “barones” socialistas, resultaría que de los 350 diputados que tiene la Cámara, solamente 250 tienen un papel activo para decidir y pueden ser actores en la representación de la obra en el escenario. Pero el resto, hasta 100, quedan como actores pasivos, fuera de las tablas y excluidos de la obra. ¿Es este el camino para evitar que la representación final acabe en drama? ¿Se trata de otra versión renovada de la tragedia de las dos Españas y del auto de fe sobre la anti España? ¿Es sostenible, razonable y posible forzar al ostracismo a casi un tercio del Congreso, en un país en el que es preciso encontrar con urgencia una solución de gobernabilidad para todos y de todos, sin líneas rojas, ni tabúes irracionales e interesados por parte de nadie?

 

Solamente el PSOE, si está unido y legitimado en sus decisiones por sus máximos órganos de participación democrática, y no condicionado por malos usos oligárquicos, es entre todas las fuerzas políticas en presencia, quien tiene la capacidad y la experiencia necesaria, históricamente demostrable, para proponer e impulsar una conjunción política novedosa, capaz de lograr compromisos básicos para tratar las cuestiones fundamentales relativas a la regeneración y revitalización del constitucional Estado Social y Democrático de Derecho, y a la distensión del más grave conflicto territorial heredado, con la consiguiente ulterior apertura de un serio diálogo con los nacionalistas, cuya deriva independentista tanto ha crecido en Cataluña, como ha ocurrido otras veces cuando ha gobernado la derecha conservadora, seguramente debido a la reacción de desordenada rebeldía de los “separatistas” frente a las viejas y viscerales pulsiones centralistas y autoritarias de los “separadores”. El PSOE no ha sido, ni es, como ha demostrado en sus más de cien años de historia, ”separador”, ni “separatista”, pero sí decidido continuador de la tradición federalista republicana. Por eso está llamado a actuar, con los diputados que tenga, como impulsor y eje articulador en la actual encrucijada española. Se trata de un servicio que los socialistas deben prestar, seguramente con algún sacrificio, al pueblo español y a las nacionalidades que lo integran.

fundacionsistema.com

28/09/2016 13:43. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El ataque frontal a las pensiones públicas

Vicenç Navarro - Consejo Científico de ATTAC España

 

Parece, a primera vista, una paradoja que uno de los grupos de la población que votó más a favor del Partido Popular ha sido el de los pensionistas, precisamente uno de los grupos poblacionales más perjudicados por las reformas que se han realizado durante estos años en los que tal partido gobernó España. Tales reformas continúan teniendo un impacto devastador en los beneficios que reciben estas personas a través de la Seguridad Social. Una de las causas de tal paradoja es la baja calidad de los medios a través de los cuales la población, incluyendo los ancianos, recibe información. Estos medios se caracterizan por su escasísima diversidad, dominados en su gran mayoría (en el caso de los medios públicos) por partidos políticos de persuasión neoliberal o socioliberal, o por intereses financieros, es decir, los bancos, a los cuales deben gran cantidad de dinero y a los que no quieren antagonizar (en el caso de los medios privados). Estos intereses financieros no desean que se conozca lo que está pasando con las pensiones públicas en este país, pues son ellos (y a través de su claramente excesiva influencia sobre el Estado y sobre los partidos neoliberales y conservadores, como el Partido Popular) los que han liderado el mayor ataque frontal a las pensiones públicas que se conoce en la Unión Europea de los Quinze (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al español). Y aquellos que crean que esta frase es una exageración, les aconsejo que vean los datos.

España es el país de esta comunidad europea que tiene unas pensiones más bajas y que las verá reducirse más marcadamente en los próximos años, de manera que si la pensión cubría en el año 2011 (cuando el gobierno Rajoy inició su mandato) como promedio el 72,4% del salario que el pensionista recibía cuando trabajaba, será el 56% en el 2060 (según la Organización Internacional del Trabajo), una de las bajadas más intensas en la UE-27. El impacto de las reformas iniciadas por el PSOE y desarrolladas al máximo por el PP, es devastador, pues, a partir de ellas, las pensiones no se actualizan para mantener la capacidad adquisitiva de los pensionistas, ya que no se corrige la pensión según la inflación. En su lugar, el gobierno Rajoy diseñó una fórmula que discrimina a los pensionistas de mayor edad, de manera que, a mayor edad, mayor reducción de las pensiones. Es importante señalar que esto ya se está aplicando. Lo que ocurre es que los pensionistas no lo han notado todavía porque estamos en un periodo de deflación, una situación atípica, pues la inflación en la mayoría del periodo anterior a la deflación ha sido siempre mayor en España que el promedio de la UE.

 

El silencio, cuando no ocultación, de los medios

Estas reformas y sus consecuencias apenas han salido en los mayores medios de información y persuasión del país. En su lugar, tales medios presentan una visión idealizada de las pensiones públicas, presentándolas como exuberantes, pagadas, además, por los jóvenes, a los cuales se les informa que, debido a tales exuberancias, las pensiones públicas no sobrevivirán y colapsarán, dejándoles a ellos sin ninguna pensión. Se estimula así un conflicto etario, presentando a los ancianos como explotadores de los jóvenes. Un ejemplo de ello es un programa reciente de la televisión pública catalana, TV3, controlada por el partido de sensibilidad liberal, Convergència Democràtica de Catalunya (ahora Partido Demócrata Catalán), que ha gobernado casi siempre en Catalunya (excepto en los años del tripartito). En tal programa  sobre las pensiones (“30 minuts”, 03.07.16), uno de los entrevistados (la mayoría de los cuales eran próximos, cuando no representantes, a la banca y a las Fundaciones establecidas y financiadas por la misma, como FEDEA) añadió que las pensiones públicas son las más generosas, no solo de la UE, sino nada menos que del mundo (sí, lee bien, del mundo), lo cual no es cierto y se puede mostrar fácilmente.

Pero esta situación es aún peor, pues los porcentajes de sustitución de las pensiones se calculan sobre el nivel salarial promedio que en España es, por cierto, de los más bajos de la Unión Europea de los Quince (UE-15). Los indicadores adecuados para tales comparaciones son los que comparan la capacidad adquisitiva de los ancianos pensionistas, viendo qué es lo que una persona anciana, tras 35 años de trabajo, recibe del Estado, en España, y en los otros países de la UE-15. Verán, si lo hacen así, que esta cifra (consecuencia del escaso nivel de su salario) es de las más bajas de la UE-15. En realidad, España se gasta en pensiones mucho menos de lo que debería gastarse por su estructura demográfica (que es muy semejante al promedio de la UE-15) y por su nivel de riqueza. El gasto actual en pensiones de jubilación es un 7,8% del PIB según EUROSTAT, uno de los más bajos en la UE-15. De todo esto, el programa de TV3 no dijo nada, tal como era predecible. En realidad, la mayoría de argumentos que se utilizan para defender la postura neoliberal de que hay que reducir las pensiones son argumentos que no se sustentan en base a la evidencia científica existente.

 

La falsedad del determinismo demográfico

Es casi imposible leer un artículo sobre la supuesta insostenibilidad de las pensiones de jubilación sin que aparezca el argumento de que la transición demográfica que estamos viendo en nuestros países, con un número cada vez mayor de ancianos y un número menor de jóvenes (que supuestamente deberían pagar las pensiones públicas de los primeros), está creando un problema gravísimo que hará imposible mantener tales pensiones. Este argumento se repite constantemente. No deja de ser paradójico que este argumento se esté utilizando ahora también, cuando España está exportando más y más jóvenes, resultado de la enorme crisis que está viviendo, situación que es más que probable que continúe. España no tiene un problema de falta de jóvenes. El problema es la falta de trabajo para los jóvenes.

Ahora bien, supongamos que todos los jóvenes estén trabajando y ninguno tenga que irse de España para conseguir trabajo. ¿Sería entonces cierto y válido el argumento de que a menos trabajadores, menos aportaciones a la caja de la Seguridad Social para los jubilados? La respuesta también sería que no. En realidad, existe hoy una percepción bastante generalizada de que tenemos un problema grave con la introducción de robots, que están sustituyendo a los trabajadores. Según esta tesis, habrá en el futuro un superávit de trabajadores y, en parte, el aumento del desempleo será resultado de las nuevas tecnologías, sustitutas de los trabajadores. Tales nuevas tecnologías están, supuestamente, incrementando la productividad, de tal manera que lo que hacían antes veinte trabajadores, ahora lo hace uno. Siguiendo el mismo argumento, se puede y debe argumentar que, si antes se necesitaban tres trabajadores para pagar la pensión de un jubilado, dentro de cincuenta años se necesitará sólo el cuarto de un trabajador para sostener a un jubilado.

No se puede argumentar, por un lado, que nos faltarán trabajadores y, por el otro, indicar que va a haber un exceso de trabajadores debido a los robots y otras tecnologías. Es más, la robótica no necesariamente destruye puestos de trabajo pues, que lo haga o no, depende de varios factores, siendo uno de ellos la demanda de productos producidos por la robótica, la cual puede depender, no sólo de los salarios de los trabajadores,  sino también del nivel y del número de pensiones. A mayor nivel de pensiones y mayor número de pensionistas, mayor es la demanda de productos y servicios, y, con ello, mayor estímulo económico y mayor creación de riqueza. El mayor crecimiento de la productividad en EEUU fue durante el periodo post II Guerra Mundial, 1947-1975, cuando el crecimiento de la demanda fue mayor (debido a la expansión salarial y del Estado del Bienestar), mostrando que no es la tecnología en sí, sino el contexto en el que opera, lo que explica que la tecnología puede o no incrementar la productividad (para una crítica de la revolución digital y su supuesto impacto, ver mi artículo “La falacia del futuro sin trabajo y de la revolución digital como causa del precariado”, Público, 12.07.16).

 

¿Qué debería hacerse?

El mayor peligro para las pensiones públicas han sido las políticas neoliberales (y, muy en especial, las reformas laborales) que, además de destruir empleo, han causado un enorme deterioro del mercado de trabajo, con un gran bajón de los salarios y un gran aumento de la precariedad, cambios que falsamente se presentan como consecuencia de la revolución digital, cuando, en realidad, son resultado de la contrarrevolución neoliberal y socioliberal. Las reformas liberales iniciadas por el PSOE y expandidas por el PP, con la aprobación de Convergència Democràtica de Catalunya y Ciudadanos, significaron un ataque frontal a las pensiones. De nuevo, el programa de TV3 no dijo ni pío de ello. La necesidad más importante para garantizar las pensiones en España es alcanzar el pleno empleo con salarios altos, lo cual es posible si hay voluntad política. Si hubiera en España el mismo porcentaje de población (hombres y mujeres) que trabaja que en Suecia, y tuvieran los mismos salarios y la misma carga fiscal, no tendríamos ningún problema para sostener las pensiones. La reducción de los salarios y la precarización de la población trabajadora (que han estado ocurriendo durante los años del gobierno Rajoy, consecuencia de sus políticas) han significado una enorme amenaza a la viabilidad del sistema de pensiones públicas.

 

La necesidad de redistribuir las rentas como medida de apoyo a las pensiones

Debería ser obligatorio que las cotizaciones sociales para las pensiones fueran progresivas, de manera que los dirigentes del IBEX-35 cotizaran a la Seguridad Social un porcentaje de sus salarios, si no superior, al menos igual al que cotizan sus empleados. Ello es necesario, no solo por razones de equidad financiera (corrigiendo la falta de progresividad en las cotizaciones sociales), sino por consideraciones de justicia social. La explotación que existe en el actual sistema de pensiones no es el tan manoseado conflicto etario, sino el conflicto social. Es injusto que, en términos proporcionales, la persona de limpieza de los edificios dirigidos por los directivos y gestores del IBEX-35 pague más a la Seguridad Social que los dirigentes que pertenecen a una clase social que vive, como promedio, ocho años más que la persona de limpieza. Así, el retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, aprobado por el PP y por el PSOE, significa que la persona de limpieza tiene que trabajar dos años más para pagarles sus pensiones a los dirigentes del IBEX-35, que vivirán ocho años más. Ello significa una injusticia enorme, de la cual los medios mantienen un silencio ensordecedor.

Las cantidades que se podrían obtener para las pensiones si el pago por cotizaciones sociales se corrigiera para ser más progresivo podría alcanzar la cifra de más de 7.500 millones de euros al año. ¿Por qué no se hace? La respuesta es fácil de entender: los ricos tienen mucho más poder político y mediático que los demás, y mucho más que los pobres.

Lo que la banca prefiere es indicar que las pensiones públicas son insostenibles, y de ahí que promueva que la gente joven se vaya rápidamente a la banca y a las compañías de seguros para hacerse un plan de pensiones privado. Y, por si fuera poco, piden al Estado que les paguen un subsidio de más de 2.000 millones de euros al año para sostener tales pensiones. Este subsidio público –que podría ir a enriquecer las pensiones públicas- es la exención fiscal que no se paga al Estado para estimular la privatización de las pensiones. Hay que tener en cuenta que las pensiones privadas son mucho más vulnerables que las públicas, como se ha visto en la crisis financiera actual, que tuvo un efecto devastador en tales pensiones, quedando los beneficios prácticamente anulados para millones y millones de personas.

 

El silencio mediático se ha roto hace unos días. El saqueo del Fondo de Reserva de la Seguridad Social

Este silencio sobre el ataque a las pensiones se rompe de vez en cuando, y las últimas noticias muestran que el gobierno Rajoy ha estado sacando dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, 8.700 millones, para poder pagar la paga extra de julio a los pensionistas, hecho que se conoció en los días siguientes al día de las elecciones del 26 de junio, pues el gobierno Rajoy quiso ocultarlo hasta el último momento. Este gobierno ha reducido este Fondo durante su mandato, creando un agujero de nada menos que   41.600 millones, alrededor del 4% del PIB, según el propio Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Y la pregunta que debe hacerse es: ¿hubieran los pensionistas votado al gobierno Rajoy si hubieran conocido todos estos datos presentados en este artículo?

Unidos Podemos y PSOE introdujeron reformas que iban en la buena dirección, en el intento de resolver el gran problema de las pensiones (aunque las de Unidos Podemos eran más realistas y ambiciosas que las del PSOE). Entre ellas, ha tenido más visibilidad la propuesta de financiar las pensiones, sobre todo las no contributivas, con fondos generales del Estado, siguiendo las huellas de varios países (como Dinamarca) que financian las pensiones públicas a través de las contribuciones del Estado.

Es necesario, sin embargo, que exista un cambio sustancial en el origen de los ingresos al Estado (sea este central, autonómico o municipal) antes de realizar tal medida, pues hoy la gran mayoría de los ingresos deriva de las rentas del trabajo, rentas que, por cierto, han disminuido como porcentaje de las rentas totales, a costa de un crecimiento de las rentas del capital, que ha alcanzado unos niveles sin precedentes. Hoy, en España, las rentas del capital han alcanzado casi la mitad de las rentas totales del país, un hecho no conocido hasta ahora. La pobreza del Estado del Bienestar en España se basa, precisamente, en este hecho, en la excesiva dependencia que los ingresos al Estado tienen de las rentas del trabajo, que han ido disminuyendo y disminuyendo (mientras que las rentas del capital –que pagan muchos menos impuestos- han ido aumentando). De ahí que sea imperativo que las rentas del capital sean gravadas, al menos, al mismo nivel que las rentas del trabajo, aunque sería preferible que, para reducir las enormes desigualdades existentes en España, se gravasen incluso más que las derivadas del mundo del trabajo. Esto corregiría el enorme déficit de ingresos al Estado y de las transferencias (como las pensiones), así como de los servicios públicos del Estado del Bienestar (como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, entre otros), todos ellos muy poco financiados en España.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

23/08/2016 10:28. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El PSOE y el Trilema de Münchhausen

JOSÉ ANTONIO PÉREZ TAPIAS

<p>Susana Díaz y Pedro Sánchez</p>

Susana Díaz y Pedro Sánchez

LUIS GRAÑENA
10 DE JULIO DE 2016

 

El Partido Socialista intenta algo parecido a lo que se nos narra en el delicioso librito Las aventuras del Barón de Münchhausen. Entre éstas es especialmente recordado el pasaje en el que el barón, en un trance de sus aventuras bélicas contra los turcos, cayó a un lodazal, sin otro recurso para salir del mismo que tirar de sus propios cabellos, lo cual, en el fantasioso relato dieciochesco, acabó siendo operación tan exitosa que el noble consiguió no sólo salvarse él, sino salvar también a su caballo, quedando así acreditada la resistencia de su propia cabellera. Es cierto, sin embargo, que hay cosas que sólo pasan en los cuentos, o en su equivalente contemporáneo de los relatos de ciencia ficción.

 

¿De qué intenta salvarse el PSOE tirando de sus figurados cabellos propios? Es muy compleja y está plagada de cortantes aristas la situación en que se mueve el más que centenario partido que en España ha representado la tradición socialista. La verdad es que no sorprende que se haya visto arrojado a un pozo del que no es fácil salir, pues si la clamorosa pérdida de votantes no hace sino verificar el deslizamiento hacia un fondo que aún podría hundirse más abajo, lo peor de tan tenebroso lugar es que en él se pisa sobre el embarrado suelo de las propias contradicciones. El peligro es que el mucho patalear en él a causa de un desconcierto rayano en el pánico puede provocar un verse cada vez más atrapado en esas oscuras arenas, en vez de lograr salir de ellas emulando al envidiado barón.

 

La verdad es que el PSOE afronta un endiablado trilema, que recuerda a ese otro al cual el filósofo Hans Albert le dio precisamente el nombre de “trilema de Münchhausen", refiriéndose con él a las salidas en falso que se pretenden cuando se trata de fundamentar el conocimiento: no valen ni un regreso al infinito al remitir indefinidamente una premisa a otra, ni un círculo lógico que siempre sería vicioso, ni un cortar por lo sano zanjando dogmáticamente la cuestión. Para Albert pretender una fundamentación última de un conocimiento verdadero es tarea imposible, y ya podría tirarse de los pelos todo cuanto quisiera el barón de turno, que no haría más que acentuar su inmersión en un escepticismo irresoluble. ¿Le pasará eso al PSOE? ¿Cuál es su trilema, que, como la denominación indica, es más y peor que un dilema?

 

Una primera posibilidad, que es la que precisamente el PSOE ha ratificado en su último comité federal, recogiendo lo que venía diciendo en campaña electoral, es mantenerse indefinidamente en el “no” a la investidura al candidato del PP para la presidencia del gobierno. Sin duda, es posición coherente, y se refuerza encadenando los motivos para la negativa. La cuestión que surge, no obstante, es si el PSOE la podrá mantener indefinidamente, pues surgen dudas en la opinión pública acerca de su capacidad de resistencia. Una negativa que no sea capaz de disipar dudas respecto a ella se convierte en factor de desgaste; por ello, si no se sale de ahí, puede derivar tal posición un extremo del trilema, es decir, una salida que comporta alguna contradicción con consecuencias negativas.

 

Una segunda posibilidad, o segundo “cuerno” del trilema que el Partido Socialista afronta, es la relativa a la abstención a la que pueden empujarle las evidentes presiones ejercidas desde fuera y desde dentro del mismo partido, con la cual, tras haber dado un “no” al candidato de la derecha, acabaría cediendo para su investidura atendiendo a invocaciones (de ninguna manera indiscutibles, sino todo lo contrario) a la “responsabilidad de Estado” o al “interés de España”. Cualquier observador atento a la dinámica del PSOE puede certificar por adelantado el coste negativo de tal opción, que lleva a calificarla como mala salida: a la tremenda dificultad de convencer a propios y ajenos de la conveniencia y justeza de dar el salto desde un enfático “no es no” a una vergonzante abstención que no salva la coherencia, se añade el hecho de contribuir a que se perciba la posición socialista como connivente con el PP, dejando libre un amplio campo de oposición que otros, como Podemos, ocuparían de inmediato.

 

La tercera, que ciertamente aparece como “cuerno” del trilema que ensarta mortalmente a quien no se mantenga a distancia, es la posibilidad de acabar propiciando unas terceras elecciones. Es lo que puede ocurrir por sostener que al candidato popular no se le apoya ni por activa ni por pasiva, si éste, como consecuencia de ello –aunque no sea exclusivamente por el PSOE, se le apuntará a su cuenta-, no logra la investidura, produciéndose una nueva situación de bloqueo institucional. El mero mentar unas terceras elecciones provoca tales temores en todos que bien se puede pensar que en ese caso se trata de una especie de inédito horror vacui, ya que es una excepción, toda vez que en política se ocupa de inmediato cualquier vacío que se produzca. En tan insólitas circunstancias como las actuales, nadie quiere imaginarse en esa situación, la cual se vislumbra como catástrofe política por las imprevisibles reacciones que pueda tener el electorado convocado a votar de nuevo. Se teme sobre todo el vacío que en torno a él tendría que soportar el partido sobre el que recayera la acusación de culpabilidad por haber permitido llegar a tal extremo. Y al PSOE le tiemblan sus más profundas entretelas al verse con muchas cartas para que le tocara tan horrible papel.

 

Con estas tres posibilidades sobre la mesa, no hay solución para el trilema, que por eso es tal. Sucede entonces que el PSOE, con su secretario general a la cabeza, echa el resto intentado la operación del barón: escapar de la encerrona tirándose de los pelos. Es así como defiende simultáneamente el “no” a apoyar en la investidura al candidato popular, no a la abstención y no a terceras elecciones. Pero cualquiera sabe que esas tres cosas a la vez es algo imposible, de ahí el escepticismo ante la solidez del “no”, la desconfianza ante la negativa incluso a la abstención y la seguridad de que se huye ante la expectativa de nuevas elecciones. Es decir, en el orden factual de la política, digan lo que digan otros barones y baronesas, no hay lugar para un exitoso barón de Münchhausen. ¿Está todo perdido para el PSOE, sin alternativa frente a esas tres malas salidas que tan terrible trilema supone?

 

Quizá convenga tener en cuenta que las tesis del falibilismo ilimitado de Albert no sólo han sido discutidas, sino que han recibido interesantes respuestas que apuntan a una alternativa al trilema que él planteaba respecto a la imposible fundamentación última en cuanto a pretensiones de conocimiento verdadero. Tal como estaba expuesto, el trilema es sin salida, pues todas comportan contradicciones o negatividades que las invalidan. La cuestión estriba en presentar una alternativa más allá de las salidas dibujadas, una alternativa en un plano distinto, como intentó, por ejemplo, Karl-Otto Apel con una fundada justificación de las pretensiones de verdad desde una órbita distinta, teniendo en cuenta los insoslayables presupuestos con que operamos en la misma comunicación lingüística, incluso para formular la crítica a las falsas vías de fundamentación señaladas por el trilema de Albert. Por tanto, salvando las distancias…, la cuestión para que el PSOE, y con él otras fuerzas políticas, no se vea mortalmente atrapado en el trilema que le afecta pasa por presentar una alternativa.

 

La alternativa posible no es otra que darle consistencia al “no” que se defiende contra un candidato del PP, desde presupuestos ético-políticos ineludibles en una democracia constitucional. Es decir, la exigencia de no apoyar al candidato de un partido que no sólo pretende seguir aplicando políticas antisociales y autoritarias, sino que no muestra voluntad de hacer frente efectivamente a la corrupción que le afecta, implica que las razones del “no” se asuman de manera consecuente y dinámica.

 

Decir “no” al candidato de esa derecha no debe ser mero paso táctico o una posición de coyuntura a la espera de nuevas condiciones, sino una cuestión de principios susceptibles de ser compartidos por un amplio espectro del arco parlamentario. Y es a ese espectro al que el candidato socialista, si se llega a constatar que el candidato Rajoy no obtiene una mayoría suficiente, ha de dirigirse apelando a las razones de dignidad democrática que avalan un “no” que al presentar de nuevo su candidatura para la presidencia del ejecutivo se transformaría en un “sí” a un gobierno alternativo. El trilema de Münchhausen, sin ilusorias cabelleras, podría ser así superado, salvo que un ataque de resignación atenazara a la izquierda y a otras fuerzas políticas de manera que no nos libráramos de hundirnos en el lodazal. Pero posible alternativa, ¡claro que la hay!

 

 

AUTOR

  • José Antonio Pérez Tapias

    Es miembro del Comité Federal del PSOE y profesor decano de Filosofía en la Universidad de Granada. Es autor de Invitación al federalismo. España y las razones para un Estado plurinacional. (Madrid, Trotta, 2013)

ctxt.es

11/07/2016 09:28. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Es Ciudadanos un partido de centro?

Vicenç Navarro

 

Una peculiaridad de España, incluyendo Catalunya, es que, a consecuencia del enorme descrédito de las derechas en este país (acentuado sobre todo a partir del fin de la dictadura de derechas que gobernó España durante casi cuarenta años), no hay ningún partido que se presente como partido de derechas. De ahí que las derechas deseen presentarse como partidos de centro. Parecería, pues, que en España un partido se presenta como de centro cuando le avergüenza presentarse como un partido de derechas. Es así, pues, como se definen a sí mismos el PP y Convergència, y ahora también Ciudadanos, que es la versión renovada del PP (refiriéndose a él, a nivel de calle, como el “Frente de Juventudes del PP”). Objetivamente, el PP pertenece, en el Parlamento Europeo, a la familia conservadora-liberal, y Ciudadanos y Convergència a la misma familia liberal. Fuera de España, sin embargo, a las familias políticas conservadoras y a las liberales se las conoce como derechas. No así en este país, donde se las conoce e identifica como centro.

 

Esta diferente manera de definir los partidos políticos, sin embargo, crea bastantes confusiones. Por ejemplo, miembros del Parlament de Catalunya pertenecientes a Ciudadanos y al PP forman parte de la Asociación Catalana de Comunicación, Investigación y Estrategia Políticas (ACCIEP), que está promoviendo la fundación estadounidense The American Enterprise Institute, que es conocida en EEUU por su proximidad al Partido Republicano, un partido claramente de derechas (en realidad de ultraderecha). Su director es Arthur C. Brooks, autor de la Biblia de la ultraderecha estadounidense llamada Camino a la libertad: cómo ganar la lucha a favor de la libre empresa (The Road to Freedom: How to Win the Fight for Free Enterprise), un panfleto a favor del capitalismo sin guantes, en su versión más pura. Dicho libro es hoy el punto de referencia intelectual de la ultraderecha estadounidense y de América Latina.

 

Este señor fue invitado por la tal asociación a dar sus puntos de vista sobre Catalunya, conferencia en la cual definió los problemas de España y Catalunya y las posibles soluciones para este país. Según el Sr. Arthur C. Brooks, el problema de España (incluyendo Catalunya) es que el capitalismo de aquí es demasiado blando, con excesivas reglas y protecciones: se necesita un capitalismo más puro y más duro. Según él, hay demasiados impedimentos para que este pueda expresarse tal como es. También dijo que Europa debería “americanizarse”, que quiere decir adoptar el sistema económico y social de aquel país que, se caracteriza por su escasísima protección social.

 

En respuesta al “peligro” de que las nuevas fuerzas progresistas emergentes llegaran a gobernar, subrayó que permitir que España (incluyendo Catalunya) se convirtiera en país socialdemócrata sería una enorme pérdida para el mundo. Y hablando de Catalunya, su consejo fue que Catalunya debería transformarse en el Hong Kong de Europa. Hong Kong es la ex colonia británica situada en el continente chino que tiene menos protección social y laboral en aquel continente. Supongo que, para Ciudadanos (y para el PP), las declaraciones de tal personaje son declaraciones de una persona de centro.

 

La hipocresía de Ciudadanos (y del PP)

 

Una última observación. Muestra la baja talla intelectual de la derecha española (PP y Ciudadanos) que esté intentando centrar su estrategia electoral en la situación venezolana, en un intento de identificar la coalición Unidos Podemos con el gobierno que ha sido elegido en aquel país, y que según las derechas se ha transformado en una dictadura. La complicidad de los grandes medios de información y persuasión en promover esta percepción de lo que ocurre es absoluta, campaña dirigida por El País, un rotativo que también, por cierto, se define de centro. Tal diario también ha intentado convencer (como también lo han hecho el PP y Ciudadanos) a su decreciente audiencia de que Podemos está financiado por el gobierno venezolano, en contra de la evidencia existente y confirmada por los tribunales españoles, que han concluido, todos ellos, que ello no es cierto.

 

Independientemente de las simpatías que uno tenga por aquel gobierno, es necesario recordar dos hechos que muestran la enorme hipocresía de las derechas en España. Uno es que todos los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos indican que es en Honduras donde tales derechos están siendo violados diariamente, con asesinatos continuados de dirigentes de movimientos sociales, periodistas y sindicalistas, realizados con la autoría y/o complicidad del Estado y de los partidos gobernantes que pertenecen a las mismas familias políticas –la conservadora y la liberal- a las cuales pertenecen el PP y Ciudadanos. Incluso en el caso (más que improbable) de que las acusaciones de violaciones de los derechos humanos hechas por las derechas españolas en contra del gobierno venezolano fueran ciertas, tales violaciones  palidecen frene a las que están ocurriendo en Honduras. Pues bien, tales partidos y tales medios (que se definen todos ellos de centro y grandes defensores de los derechos humanos) han permanecido en un silencio ensordecedor sobre lo que ocurre en Honduras, mostrando, con este silencio, que en realidad los derechos humanos no les importan en absoluto. Lo que les importa es utilizarlos vergonzosamente para atacar a Unidos Podemos en España. Su interés en Venezuela parece traducir su deseo de alejarse de España, donde la aplicación de las políticas de austeridad que el PP y Convergència han estado imponiendo a España y a Catalunya, con el aplauso de Ciudadanos, ha dañado enormemente los derechos laborales y sociales de sus clases populares. De ahí su interés de que la atención se desplace hacia Venezuela. Así de claro.

nuevatribuna.es

02/06/2016 09:48. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Para los que se autoproclaman: “Soy de izquierdas”

 

Se dice en el Reino de España con demasiada ligereza y contundencia: “Soy de izquierdas”. Abundan personas que alardean de ser de izquierdas, aunque  luego sus actuaciones contradicen de pleno a sus palabras. Hay mucha gente que además de decir que son de izquierdas, están convencidos de serlo, y sin embargo son medularmente de derechas. Lo dicen probablemente para sentirse mejor, porque decir que se es de derechas después del franquismo, no queda bien y no está muy bien visto en determinados ambientes. La realidad es que numerosas encuestas confirman que mayoritariamente la población española aparece escorada hacia la izquierda. No obstante, la autoafirmación ideológica tan al uso, hay que cuestionarla y matizarla. 

 

Dicen que son de izquierdas, y emiten frases en relación a la población inmigrante o minorías étnicas, claramente racistas y xenófobas, como  “los inmigrantes nos quitan nuestros puestos de trabajo y se aprovechan de las subvenciones públicas”, “no hace falta que vengan los refugiados”, “vienen a parir aquí porque les resulta gratis” o “conozco a un gitano que tiene dos pisos”, y además contratan a chicas sudamericanas o rumanas para cuidar a sus padres ancianos o sus hijos pequeños con unos sueldos de miseria. Dicen que son de izquierdas, y llevan a sus hijos a centros educativos concertados o privados dirigidos por congregaciones católicas, para que no compartan pupitres y no se mezclen con gitanos, inmigrantes o disminuidos psíquicos. Dicen que son de izquierdas, y cuando tienen necesidad de atención sanitaria recurren a clínicas privadas, para que su esposa embarazada no tenga que guardar fila detrás de una senegalesa, ecuatoriana o ucraniana. Dicen que son de izquierdas,  y les parece una estupidez después de 75 años con los problemas que tiene España, perder el tiempo en desenterrar los cuerpos yacentes en cualquier carretera comarcal o basurero de las afueras de cualquier pueblo de los 125.000 republicanos asesinados por los fascistas, precisamente por defender los principios y valores de la izquierda. Dicen que son de izquierdas, y defraudan a Hacienda todo lo que pueden, aceptando facturas sin IVA o pagando con dinero negro la compra de su vivienda. Dicen que son de izquierdas, y cuando los sindicatos, a los que atacan vorazmente con más vehemencia incluso que la derecha o la clase empresarial españolas, convocan una huelga general por cuestiones tan intrascendentes como la vigente Reforma Laboral, no la secundan con la contundente excusa “es que tenemos que pagar la hipoteca”. Dicen que son de izquierdas y compran la ropa en cualquier gran Centro Comercial, sin importarles que haya sido fabricada en un suburbio de alguna ciudad asiática, donde trabajan hombres, mujeres, niños y niñas en un régimen de esclavitud. Dicen que son de izquierdas, y se regocijan con la rebaja del sueldo a los empleados públicos, y no se indignan como debieran por la eliminación de cientos de miles de plazas públicas en educación, sanidad o servicios sociales, sin apercibirse de que ello supone un grave e irreparable deterioro del Estado de bienestar.  Dicen que son de izquierdas, y les molestan las prestaciones por desempleo por su alto costo, al considerar a los parados como vagos y defraudadores, tal como dijo nuestra ínclita vicepresidenta del Gobierno y aquella diputada de infausto recuerdo cuando emitió “Que se jodan”. Dicen que son de izquierdas, y les resulta intolerable el matrimonio entre personas del mismo sexo. Dicen que son de izquierdas, y compran la prensa de derechas, por lo que la de izquierdas tiene gravísimos problemas económicos, que propician su desaparición o está a punto de hacerlo. Dicen que son de izquierdas, y les parece irrelevante e intrascendente que el alcalde de su localidad, el presidente de su comunidad autónoma, ministros o jefes de Gobierno asistan codo con codo con las autoridades religiosas católicas a actos litúrgicos de misas y procesiones multitudinarias, Jornadas Mundiales de la Juventud, beatificaciones de los mártires católicos, incumpliendo el artículo 16 de nuestra Carta Magna, que especifica con claridad meridiana la aconfesionalidad del Estado. Dicen que son de izquierdas, y les parece normal, por lo que no la cuestionan, la institución monárquica, siendo una reminiscencia caduca del Antiguo Régimen. Dicen que son de izquierdas, y les resulta imposible el entender y el asumir que determinados ciudadanos del Estado español, pretendan ejercer el derecho de autodeterminación, profundamente democrático. Dicen que son de izquierdas, y pusilánimes permiten que se arrojen por el sumidero de la historia todo un conjunto de conquistas sociales heredadas de las generaciones que nos precedieron y que ya no disfrutarán las venideras. Dicen que son de izquierdas, y acongojados no se rebelan en masa ante tantos atropellos por parte de nuestros gobernantes envalentonados y crecidos, que algún día los expertos calificarán como una especie de suicidio colectivo, perverso e imprevisible, y que nos está devolviendo al siglo XIX. Dicen que son de izquierdas, y luego no votan a los partidos de izquierda, ya que si lo hubieran hecho,  el PP no hubiera alcanzado el gobierno.

 

De verdad, estas actuaciones me sorprenden sobremanera, ya que parecen estar muy lejos de la esencia de una autentica ideología de izquierdas, cuyos valores incuestionables son la defensa de la libertad, igualdad y fraternidad, y la justicia social.

 

Para todos aquellos a los que me he referido en las líneas precedentes, les quiero transmitir alguna reflexión de Luigi Ferrajoli. Es opinión muy generalizada en esta vorágine neoliberal que la distinción entre derecha e izquierda sea cada vez más cuestionada. Al respecto Ferrajoli discrepa. Nos dice que quien niega tal distinción, su pretensión en realidad es negar el papel y la razón de ser de la izquierda e ignorar la cuestión social. La idea de que todos los partidos son iguales y de que la política es algo sucio y perverso es el lamento tramposo e interesado de quien busca la destrucción del espíritu cívico. Además añade un segundo criterio diferenciador, ya advertido porNorberto Bobbio: el valor de la igualdad y de la igual dignidad de las personas en la cultura de la izquierda, valor ajeno a la cultura de la derecha. Con precisión nos dice que la identidad de la izquierda proviene de la conjunción de un Estado liberal mínimo y de un Estado social máximo: consistente uno en un paso atrás de la esfera pública para garantizar las libertades, y el otro un paso adelante para garantizar los derechos sociales (DS). En cambio, la derecha defiende lo contrario: derecho penal máximo-en España ley mordaza-, y Estado social mínimo, promovido por los neoliberales. En definitiva, la identidad de la izquierda está más de acuerdo con los valores constitucionales: con el principio de igualdad, con el de la dignidad de las personas, con el de la solidaridad social y, sobre todo, con el conjunto de los derechos fundamentales, que equivalen a todos-desde los derechos de libertad a los DS- a otras tantas leyes del más débil, alternativas del más fuerte, que serían las vigentes en ausencia de las primeras.

 

Mas, si no fuera bastante por lo expuesto recurro a una definición de “izquierda" del humorista italiano, Sergio Staino: "Es una disposición mental y ética que precede a la elección política. Es una actitud de bondad fundamental hacia el hombre y el mundo, un sentimiento íntimo de benevolencia".

 

Cándido Marquesán Millán


nuevatribuna.es

23/05/2016 08:33. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Gracias, señora CIA

A lo largo de mi vida he oído ya muchas veces el mismo mantra repetido en diversas variantes: “tú no sabes lo que es vivir una guerra”; “somos la primera generación de españoles que no vamos a vivir una guerra”; “por suerte, en Europa ya no hay guerras”. Ocurre que la guerra, como dijo el juez Holden en Meridiano de sangre, siempre ha estado ahí: “Antes de que el hombre existiera la guerra ya lo esperaba”. Nunca pasa de moda, así sea vestida con palos y piedras, con hachas de hueso, con lanzas de bronce o con espadas melladas. En 1139, en el Concilio de Letrán, el Papa Inocencio II prohibió el uso de la ballesta por considerarla un arma diabólica. El 1 de julio de 1916, durante el primer día de la batalla del Somme, los soldados británicos al asalto de las trincheras alemanas sufrieron más de 50.000 bajas sólo porque los generales todavía no habían comprendido el lenguaje tartamudo y mortal de las ametralladoras. En agosto de 1945, cuando los pobres civiles ya se habían acostumbrado a soportar bombardeos, los cielos de Hiroshima y Nagasaki estallaron con un resplandor semejante a mil soles.

 

Desde entonces la humanidad creyó que el siguiente conflicto sería un horror atómico, un borrado general de la especie en que dejaríamos el planeta en herencia a ratas y cucarachas. El mundo contuvo la respiración durante la crisis de los misiles cubanos y fantaseamos con la posibilidad de la destrucción general animados por un temor que quizá ocultaba un deseo secreto. Pero la especie no tenía ninguna gana de cancelar el juego mientras seguía despellejándose meticulosamente a base de matanzas locales. A cada generación humana le ha tocado vivir una guerra -una por lo menos- y la única característica común a todas ellas es que ninguna se parece a la anterior. La época de las guerras napoleónicas dio paso a la guerra de trincheras y de la guerra de trincheras con defensas estáticas, se pasó al blitzkrieg. La nuestra, la guerra que nos ha tocado vivir y en la que llevamos inmersos más de una década, es una derivación de los conflictos imperialistas en Oriente Medio, una guerrilla terrorista urbana que dio comienzo oficialmente el 11 de septiembre de 2001 con el ataque contra las Torres Gemelas. A todo el mundo le sorprendió, aunque lo vivimos como una película anunciada desde mucho tiempo atrás. Lo raro es que no hubiese ocurrido antes, después de los sanguinarios golpes de estado promovidos por la CIA en Irán, Guatemala, Indonesia, Grecia o Chile.

 

Debemos agradecer una vez más a la CIA que ayer las calles de Bruselas se tiñeran de sangre y que toda Europa ande acojonada de miedo. Del mismo modo que Bin Laden aprovechó a fondo el entrenamiento proporcionado por el ejército estadounidense en Afganistán, los mercenarios del Daesh, antes ISIS, no dejan pasar la ocasión de devolver los favores prestados por sus patrocinadores saudíes y por el desmantelamiento de las fuerzas de Sadam en Irak. Cuando Hollande, tras los atentados de noviembre en París, amenazó con bombardear al ISIS, se olvidaba de que la aviación francesa ya había bombardeado campos de entrenamiento en Siria un par de meses antes. Las bombas no explotan porque sí, porque lo diga Alá o porque a un talibán se le caliente la barba. El espanto, la atrocidad que estamos viviendo en Europa en los últimos años (Madrid, Londres, París, Bruselas) no es más que una metástasis de la devastación causada en Alepo, en Kabul, en Bagdad. Millones de muertos, millones de refugiados, millones de huérfanos. Sólo en el último mes se contabilizan una docena de atentados terroristas en el mundo (dos en Siria, tres en Somalia, dos en Turquía, uno en Costa de Marfil, uno en Nigeria, uno en Pakistán, uno en Irak), pero para nosotros sólo cuentan las víctimas europeas. Donald Trump, el infernal papanatas que los republicanos han elegido como candidato, ha hecho una pregunta que destapa el hedor de su lógica racista e islamófoba: “¿Se acuerdan cuando Bruselas era bonita y segura?” El problema no es que no recordemos cómo eran Irak o Siria antes de que los estadounidenses empezaran a meter las narices allí. El problema es que no nos acordamos de nada.

David Torres

hpublico.es

23/03/2016 08:18. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

De aforados a forrados

Ramón Hdez. de Ávila

 

 

Qué acierto del gran Nebrija. Nuestro primer gramático. Gracias a él tenemos los hispanohablantes uno de los idiomas más ricos y perfectos del planeta, elevado a categoría de arte desde hace siglos, donde tanto el vulgar como el culto apenas si tienen diferencias notables; un receptor de bajo nivel como otro superior se hacen entender con un grado u otro de compresión, construcción y giros, no sólo en su tierra sino en diversas partes del anchuroso mundo. Una lengua capaz de expresar hasta los más indescriptibles pensamientos o las ideas más absurdas con palabras sencillas, y por si no bastara, en mil tonalidades y acentos. Un lenguaje en el que podemos entendernos, aunque como dijo Marco Aurelio los dioses han dado el habla al humano para que oculte sus pensamientos.

 

Contrariamente, nuestro buen Nebrija concebía la lengua como un catalizador político, importante en una nación que era todo un imperio. Idea que venía de la unidad que representaba la edad media, superada con el reinado de los Reyes Católicos, de los que nuestro insigne gramático fue cronista. Como gozaba de su plena confianza, le encargó la reina Isabel fijar el castellano en unas normas sencillas que todos pudieran entender. “Que se escriba, como se habla”, dicen que le dijo. Nuestro intelectual no debía disponer de tiempo, porque seguro que la reina, que era mandona en todas las Españas y ninguna se le resistía, debía querer el encargo pa’ayer, pues preveía el destino universal de una lengua que sonaba lindo, y atravesaría mares y continentes junto a las carabelas. Con la cantidad de menesteres como debía realizar a diario, el señor de Nebrija disponía por tanto de poco tiempo; tenía que corregir exámenes, revisar galeras de imprenta en Salamanca, redactar los discursos de los reyes, rezar el breviario, traducir libros de tantos idiomas como dominaba... No le quedaba tiempo, y eso que entonces no había cine, ni discos, ni fútbol, ni tele, ni radio, ni internet para distribuir información que entonces iba a bordo de diligencias cuando no a uña de caballos galopando de posta en posta, que no pista. Dadas las materias que le ocupaban, decidió no complicarse mucho ni complicar a sus descendientes y alumnos. Y una tarde, quizá en momentos de reposo y cuitas de imperios, consejos y aventuras allende los mares, se dijo: cuanto menos trabajo me den estas florituras idiomáticas, más tiempo tendría en dedicarme a menesteres importantes de gobierno y sociedad; así que, pensó nuestro buen intelectual, voy a tratar de no empeñar mi tiempo en asuntos de lengua, que luego cada cual ha de usarla como le apetezca, y cuanto más fácil y menos vuelta haya que dar a un concepto para que exprese un pensamiento, mejor para mí, mejor para el concepto y mejor para el hablante. Y se quedó tan ancho. ¡Ay!, este Nebrija o Lebrija... Es más, se dijo, si consigo que una misma palabra, sin cambiar un ápice, dicha en un tono u otro exprese uno u otro pensamiento y actitud, mejor que mejor. Y si no por el tono, por el contexto o por el simple cambio de una letra, que cuanto menos se complique más entendible será. Una palabra que con una breve variante pueda significar cuantas más cosas mejor, y con menos galimatías; si con una letra cambio su sentido y significado, me doy por satisfecho. Y así, fue, se “sacó” de la manga un “saco” –con una simple tilde o acento ortográfico, también se arregla-  un saco de cambios que con un simple signo cambiaba el texto, el contexto, el tema y el rema, el sujeto y el objeto psicológicos.  Y de texto, contexto, tema y rema, sujeto y objeto, me permito hablar ante las andanzas, asechanzas y chanzas de esta fauna de políticos y crápulas sin escrúpulos que pueblan nuestra península ibérica donde ni los lobos más feroces causan tantas desgracias. Porque son eso, lobos disfrazados de corderos, con perdón del lobo, animal muy digno, noble y beneficioso (por eso quedan pocos). Pero valga el dicho.

 

El tema: la corrupción sistémica. El rema: los casos particulares y en equipo. El sujeto: los altos cargos. El objeto: la finanzas del partido. El texto: la democracia impropia. El contexto: los privilegios, prebendas y aforamientos de unos pocos en detrimento de otros muchos. El resultado: Llegar a forrarse pocos, e indignarse muchos. Y así nos va.

 

Me indigno ante tanto indigno de desempeñar cargos decisivos que empeñan y deciden la vida del ciudadano y su empeño y decisión están guiados por el bien propio y su afán de usura y megalomanía, y derroche a troche y moche.

 

Me indigno ante los constantes discursos y palabrería de quienes nos quieren hacer tragar  ruedas de molino.

 

Me indigno ante una democracia impropia donde un partido se convierte en su caudillo para acaudalar bienes y trabajos ajenos, y monta una trama mafiosa para financiarse privando de derechos elementales a los resignados ciudadanos.

 

Me indigno cuando repaso los derechos de pernada, la ignominia de la esclavitud, las patentes de corso, las licencias para matar, las leyes hechas a medida de quien las dicta, los aforamientos y privilegios de unos frente a la caída del peso de la justicia a inocentes...

 

Me indigno ante tanto discurso contrario a la realidad, y no puedo por menos que echar mano del dicho ese de que una mentira repetida muchas veces en un medio como la tele, se convierte en verdad.

 

Me indigno ante las maniobras del poder por manejar opiniones, cifras y situaciones a su favor de una gestión desastrosa, tratando de convencernos de que España progresa, avanza, y me viene a la cabeza aquel discurso de antaño que dijo el otro: ¡Españoles! -fundamental empezar así, y si se repite, un tanto más a favor-: ¡Españoles! ¡Después de cuarenta años al borde del precipicio, hemos dado un paso adelante!

 

¡Que lo digan! Así. Que lo digan y no repitan más eso de que en cuanto a los casos de corrupción, aislados, por supuesto, de unos quinquis que no queremos en nuestro partido -de fútbol será-, no vamos a dejar pasar ni uno... o una más, que no se entendió muy bien. Porque claro, claro, no es que hable muy claro el buen señor, más “rajao” que nadie ante la que le viene encima.  Tampoco tiene una “barbera” que le arregle las barbas, o si la tiene está aforada por arte de birlibirloque, que el partido protege y defiende a los suyos, y con todas las de la ley, si han sido durante años sus benefactores, que para eso le han hecho engordar arcas y campañas en una bien estructurada trama donde todos chupaban del bote, del sobre o de la bolsa de basura, que esta gentuza no hace ascos a nada. Una trama cuyo centro, como no podía ser de otra manera, nació en Madrid y extendió sus tentáculos por toda la geografía, levantando aquí monumentos sacados de una maqueta monstruosa, tipo guerra de las galaxias, por su alto coste, que como habitáculos no sirven para nada, campañas de imagen para cantar y contar sus loas, con Papa incluido, por eso del perdón de los pecados por el robo a mansalva, y el derroche en mil obras inútiles con mordidas para gloria de sus cuentas bancarias. Cantidades ingentes de dinero, millonadas, que han ido a para a sus bolsillos y a Suiza mientras pregonaban descaradamente, sin pudor, y sin vergüenza que no se podían hacer colegios y había que conformarse con barracones, que no se podían contratar médicos, maestros, bomberos... porque no había dinero.... No hay dinero. Ya no queda. ¡Esa es la única verdad! Todo me lo he llevado yo, junto a mi equipo y mi partido, que hemos hecho las cosas bien.

 

Que lo digan y que añadan que son casos aislados, y que les van a dar de baja en él... Pero les aforo, les nombro lo que sea, incluso virrey de las Indias... Como hay tan pocos aforados en España... Es su sistema, un comportamiento de estructura mafiosa en el que, al igual que los sicarios en el crimen organizado, tienen sus recompensas, y su protección mientras tengan tengan la boca cerrada. Así no hay quien les toque. De aforados a forrados. ¿O es a la inversa? También. Todo con tal de aumentar una lacra del pasado que no debe tener cabida en una democracia. Y en España hay más de 280.000 aforados en uno u otro grado, aunque en el mayor, cual intocables, aunque sean delincuentes peligrosos, se cuentan unos 10.000, cosa que no sucede en ningún otro país, ni siquiera en los menos demócratas. Pero qué se va a esperar de un país que, ya lo dijo el otro, “es diferente”... Qué mayor descaro puede haber en una democracia con un partido en el gobierno cuyo sistema predominante es la corrupción de sus más altos dirigentes y cargos públicos. Con la corrupción hemos topado, querido Sancho... ¿O no te llamas Sancho, sino Sánchez? ¿Habrá remedio querido Sancho? O Sánchez, o como sea el que venga. Puede que todo valga con tal de que salgan cuantos antes los que están. Que el precipicio está cerca.

nuevatribuna.es


12/02/2016 08:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Exigir responsabilidades políticas, único freno a la corrupción

Javier Franzé
Profesor de Teoría Política. Universidad Complutense de Madrid

 

Rita Barberá sigue en política activa no porque sea aforada, sino por lo mismo que evitó el retiro de Felipe González por el caso GAL o el de Mariano Rajoy por el caso Bárcenas: porque en la cultura política de este país la responsabilidad política no prima sobre la responsabilidad jurídica.

 

La corrupción no se reduce a robar bienes públicos, ni corrupto es idéntico a delincuente. Esta caracterización estrecha impide identificar la corrupción y frenar su imperio. Se puede dañar lo público sin robar y se puede ser un corrupto sin delinquir.

 

La corrupción es la apropiación privada de lo público. El criterio para evaluar la corrupción —siguiendo a L. M. Diez-Picazo, La criminalidad de los gobernantes— es el uso que las organizaciones y los dirigentes políticos hacen de lo público, no sólo en términos materiales (apropiación o no de bienes materiales públicos), sino principalmente en términos inmateriales: apropiación o no de bienes inmateriales públicos, como la confianza depositada por la ciudadanía para el cuidado y gestión de lo de todos.

 

En la gestión de esa confianza se halla la clave, porque siempre que hay apropiación de lo material (dinero o recursos) hay apropiación de lo inmaterial (confianza), pero no al revés. Por eso el criterio es político, no jurídico.

 

En definitiva, la responsabilidad política radica en la evaluación de la conducta de los cargos políticos –entendida como acción y omisión— respecto del encargo de cuidar lo público que reciben de la ciudadanía, para analizar si cabe mantener o no la confianza dada. Lo público puede ser postergado de manera directa (apropiación de bienes públicos) o indirecta (amaño de un concurso público a cambio de sobornos).

 

Veamos ahora cómo acaba imponiéndose en el debate público de este país el criterio de la responsabilidad jurídica.

 

¿Qué dicen los partidos o sus dirigentes ante los casos de corrupción? Básicamente, echan mano de tres argumentos. 1) El sospechado tiene derecho a la presunción de inocencia hasta que la Justicia demuestre lo contrario. Si alguien lo tilda de corrupto antes de que se expida la Justicia, está faltando a las reglas del Estado de Derecho. 2) El sospechado desconocía la actividad de sus subordinados, y por lo tanto que no es culpable de nada. Como en el caso anterior, este argumento invierte la carga de la prueba y acaba victimizando al verdadero responsable, que ahora se presenta como traicionado. 3) El partido no es corrupto, sino sólo unos pocos. No podemos controlar a todos. Este partido está integrado en su amplísima mayoría por militantes honestos que se sacrifican por el bien colectivo.

 

Estos tres argumentos pivotan por completo en la responsabilidad jurídica: hay responsabilidad cuando hay delito o falta (1) y ésta se circunscribe al que la cometió (2 y 3).

 

El problema es que  la contraargumentación  –en especial en el progresismo o la izquierda–suele replicar que los indicios o la imputación son suficientes para determinar la  corrupción del sospechado y/o del partido. Esta contraargumentación, al exponer los indicios o la imputación como pruebas suficientes, acaba reforzando la primacía de la responsabilidad jurídica sobre la política. Al hacer esto, es funcional al argumento que pretende desarbolar, porque éste le achaca no respetar la presunción de inocencia.

                                       

 

Si el argumento juridicista es coherente pero no comprende –o no le conviene hacerlo— la especificidad de la responsabilidad política, el contraargumento mencionado es igualmente miope ante la responsabilidad política y, además, acaba siendo incoherente en el terreno jurídico, donde las pruebas mandan.

 

El único modo de salir de este círculo vicioso encandilado por lo jurídico es abordar el problema de la corrupción desde el criterio de la responsabilidad política, que rebate los tres argumentos mencionados. Veamos.

 

En cuanto al argumento 1, cabe decir que en la amplia mayoría de los casos, la falta de responsabilidad política se produce antes que la falta jurídica. Cuando Rita Barberá afirma que  “en el Ayuntamiento de Valencia, que yo sepa, no se ha amañado ningún contrato ni ha habido ninguna mordida ni ninguna desviación para financiar ilegalmente nada” está exculpándose jurídicamente, pero autoinculpándose políticamente, porque parte de la responsabilidad de una alcaldesa es conocer cómo se adjudican los contratos públicos. Esto no depende, como se ha dicho en estos días, de la personalidad en este caso de Barberá, presuntamente afecta a controlarlo todo. Aunque no lo fuera, es el cargo, la responsabilidad pública, la que le obliga a conocer esas contrataciones.

 

Podría darse el caso de que un responsable político fuera imputado y luego declarado inocente. Aquí la responsabilidad política prima también: mientras esté imputado debería ser apartado del cargo, pues esa condición, por la duda que supone respecto de la conducta pública, es ya incompatible con cualquier confianza.

 

Lo dicho para el argumento 1 vale también para el argumento 2. En política –a diferencia del ámbito jurídico– el desempeño de un cargo implica la responsabilidad política respecto de la actuación de los subalternos. Los fallos de éstos en el cuidado de lo público suponen la impericia del que los nombró y así su incapacidad para cuidar lo público. Es el caso de Felipe González cuando afirmó que se había enterado de los GAL por la prensa, o el de Rajoy aduciendo que Bárcenas lo había traicionado, y el de Cristina de Borbón cuando dice desconocer las actividades de su marido (que no es su subordinado, pero la posición de Cristina de Borbón en la Corona y en el Estado es incompatible con el desconocimiento que aduce).

 

Willy Brandt debió abandonar su cargo de primer ministro cuando se supo que en su círculo de confianza se encontraba un espía de la República Democrática Alemana. Brandt no conocía la verdadera identidad de su subordinado, e incluso colaboró para que se lo descubriera. No obstante, cayó en desgracia política, pues apareció ante la ciudadanía como incompetente para conocer e impedir actividades contrarias al bien común. Era jurídicamente inocente, pero renunció. Actuó con responsabilidad política pues no se apropió del recurso público que se le había encomendado, la confianza para la defensa del bien común.

 

El argumento 3 es el más falaz de todos. Un partido no es como una organización delincuente, de la que forma parte sólo aquel que esté férreamente comprometido con el fin criminal que se persigue. El carácter abierto de un partido hace que siempre haya al menos un afiliado no comprometido con la corrupción y que pueda ser utilizado para argumentar, abusando de la aritmética, que la totalidad de la organización no es corrupta. Pero todo partido tiene una dirección que es responsable de la conducta de la organización como tal, lo cual se comprueba cuando se ganan y se pierden elecciones, por ejemplo. Por lo tanto, la responsabilidad política determina que el partido es su conducta como organización, no la suma de los comportamientos individuales de sus miembros.

 

La primacía del criterio político tiene además la ventaja de permitir ver la corrupción de conductas legales. Por ejemplo, el cobro por parte de una dirigencia partidaria de sobresueldos provenientes de donaciones privadas, o la aceptación de regalos institucionales por parte de responsables políticos. Si la dirección de un partido cobra sobresueldos, aunque los legalice y tributen a Hacienda, está poniendo en peligro la defensa de lo público ante los intereses particulares privados. ¿Qué confianza puede despertar una organización que se financia de ese modo? En ese sentido, no es delito tampoco que un responsable político consuma con cargo al presupuesto público ostras y gin tonics, pero no se condice con el cuidado de lo común.

 

La primacía del criterio político ilumina también que la condena pública no debe recaer exclusivamente en el Estado y en sus dirigentes políticos, sino también en las empresas y agentes privados corruptores. Lo común no es responsabilidad exclusiva del Estado: si una empresa soborna o acepta pagar comisiones para obtener una obra pública está revelando que su criterio de actuación —al privilegiar la ganancia a cualquier coste, minando el criterio meritocrático— no puede ser confiable en términos del cuidado de lo común. De este modo, el criterio político permite desacreditar el discurso que vincula la corrupción al tamaño del Estado.

 

Pero, en verdad, el impacto más negativo de la argumentación juridicista es que alimenta perversamente la disminución de la exigencia ciudadana respecto de la corrupción. Perversamente, porque lo hace en nombre de los derechos individuales y del Estado de Derecho. Y rebaja esa exigencia porque oculta el criterio político. Éste no depende –como el criterio jurídico— de pruebas materiales, sino de exigencias ético-culturales que, si no son ejercidas por la ciudadanía, hacen que en efecto los responsables de lo público sean vistos al fin como inocentes, con lo cual recomienza el círculo vicioso de la corrupción.

 

publico.es

04/02/2016 13:30. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Lo que no se conoce sobre el dirigente que lidera la campaña de la austeridad contra Grecia y España

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

 

Cualquier lector que haya seguido de cerca las noticias sobre Grecia recordará que una figura clave de la imposición de las políticas de austeridad al pueblo griego, que han tenido un impacto devastador para aquel país, fue el Presidente del Eurogrupo, el Ministro de Finanzas de Holanda, el Sr. Jeroen Dijsselbloem, que lideró el ataque (y no hay otra manera de decirlo) a Grecia, forzándola a que aplicara las recetas neoliberales que han causado tanto daño, no solo a las clases populares griegas, sino a las de todos los países -incluyendo España- cuyos gobiernos han aplicado dichas recetas.

 

Tal personaje fue especialmente duro en las exigencias fiscales, acusando al gobierno Syriza de no hacer el trabajo que tenía que hacer, a saber, recoger fondos públicos para pagar las deudas que el gobierno griego había heredado del gobierno conservador liberal anterior. Y este mismo señor ha estado presionando con particular insistencia y mano dura al gobierno español para que haga más recortes y ajustes del gasto público, aplicando las mismas políticas públicas que causaron un enorme daño al pueblo griego, liderando el sector más duro del Eurogrupo, el cual forman los Ministros de Economía y Finanzas de los países de la Eurozona, que él preside. Después de Grecia, Dijsselbloem ha escogido España como su punto de mira, exigiéndole unos recortes de nada menos que de 9.000 millones de euros, que desmantelarían todavía más el ya muy subfinanciado Estado del Bienestar español.

 

España es uno de los países con un gasto público social por habitante en sanidad, en educación, en escuelas de infancia, en servicios domiciliarios, en vivienda social, en servicios sociales y un largo etcétera, más bajos de la UE-15. Pero tal personaje ha puesto como prioridad de su labor el que se gaste incluso menos, pues según él, el déficit público de España es hoy el problema mayor que tiene este país, punto de vista que, por cierto, es ampliamente sostenido por la mayoría de economistas neoliberales que tienen gran proyección mediática en los medios de información y persuasión españoles (incluyendo los catalanes).

 

¿Quién es este personaje, el Sr. Dijsselbloem?

 

Lo que no se conoce –porque no se ha publicado en ninguno de los mayores medios de información- es quién es este señor. Dicho personaje ha jugado un papel clave en convertir Holanda en un paraíso fiscal en el que las mayores empresas europeas (incluyendo españolas) y norteamericanas evitan pagar sus impuestos en los países donde se realiza la producción, la distribución o el consumo de sus productos. La política impositiva de tal país está diseñada para atraer a compañías multinacionales que establecen su sede en Holanda. Las ventajas fiscales y subsidios públicos, así como su tratamiento sumamente favorable a las rentas del capital, son bien conocidos en el mundo financiero y empresarial.

 

Ello explica que haya muchas compañías que establezcan su sede en Holanda (desde la compañía minera canadiense Gold Eldorado a la estadounidenseStarbucks, la lista es enorme). En realidad, algunas de estas compañías solo tienen en Holanda una dirección postal, sin edificio siquiera, como es el caso de los grupos musicales Rolling Stones o U2, del Sr. Bono, que se ha hecho famoso a base de cantar sobre la pobreza mundial (ver el artículo de David Hollanders What Europe Needs to Know About The Dutch Tax HavenSocial Europe Journal, 05.01.16). En realidad, muchos de los beneficios fiscales y subsidios, así como las transacciones financieras no son públicos, e incluso miembros del Parlamento holandés no tienen acceso a esa información.

 

Es sorprendente que Holanda, sin embargo, no aparezca en la lista de paraísos fiscales. Y ello se debe a la activa movilización de la coalición gobernante en Holanda, formada por el partido socialdemócrata, al cual pertenece el Ministro de Finanzas, el Sr. Dijsselbloem, dirigiendo la política económica y financiera del país, y el partido radical de derechas, que aprobaron una ley en el año 2013 en la que se indicaba que Holanda no era un paraíso fiscal, por mucho que se le pareciera.

 

El gobierno prácticamente prohibió el uso de tal término, lo cual no fue un obstáculo para que el gobierno holandés haya apoyado la realización de seminarios para empresarios extranjeros (realizados en el extranjero, el último en Ucrania) para enseñarles cómo evitar pagar impuestos en Holanda.

 

Como bien indica David Hollanders, Holanda es un ejemplo de libro de texto de lo que es un paraíso fiscal. Como muestra tal autor, hay 12.000 empresas (que manejan un total de 4 billones de euros) que tienen una sede postal en Holanda, que incluyen el 80% de las cien empresas más grandes del mundo y el 48% de las mayores compañías que aparecen en la revista Fortune.

 

Entre tales empresas con sede postal en Holanda hay empresas portuguesas, españolas (como la empresa que se benefició de la privatización de la empresa pública Aigües Ter Llobregat por la Generalitat de Catalunya —ver Tots els camins porten a HolandaEl Triangle, 23.12.15), griegas y otras, lo cual implica que Grecia, España, Portugal y otros países dejan de ingresar impuestos (millones y millones de euros) a las arcas del Estado debido a las políticas aprobadas por el gobierno holandés, del cual el Sr. Dijsselbloem es uno de los mayores responsables y arquitectos, el mismo personaje que acusa a Grecia y a España de tener excesivos déficits públicos, déficits públicos que no existirían si las grandes empresas pagaran los impuestos que tendrían que pagar si no tuvieran sus sedes fuera del país, incluyendo Holanda, situación favorecida y facilitada por tal señor.

 

Se sabe que el Sr. Jean-Claude Juncker, hoy Presidente de la Comisión Europea, es otro personaje que hacía lo mismo cuando era Presidente y Ministro de Finanzas de Luxemburgo, otro paraíso fiscal donde un gran número de empresas internacionales, incluyendo españolas, tienen su sede. El Sr. Jean-Claude Juncker es también de los que presiona por todos los medios para que se apliquen las políticas de austeridad en Grecia y en España. Pero no se sabía tanto de este otro personaje, el Sr. Dijsselbloem. El cinismo y la indecencia, por no decir falta de ética, de tales personajes alcanzan ya niveles sin precedentes. Y esta es la Europa a la que se nos pide que pertenezcamos.

 

publico.es

02/02/2016 08:47. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El PSOE sabrá lo que tiene que hacer

El presidente de El País ha publicado este lunes un extenso artículo, titulado El arte de la mentira política en homenaje al opúsculo atribuido durante siglos a Jonhatan Swift y escrito en realidad por John Arbuthnot (1667-1735), médico personal de la reina de Inglaterra. Juan Luis Cebrián se ha visto en la obligación de bajar desde el olimpo de la gran empresa, los bonus millonarios y la Real Academia para “incorporarse a las filas de los opinantes” ante la gravedad del “nuevo decurso político”. Denuncia “las mentiras o medias verdades” de “nuestros líderes” y pone deberes a todos ellos y también al rey. Sostiene Cebrián que lo conveniente es un Gobierno de PP y Ciudadanos sin Rajoy y con la “contribución” (se supone que en forma de abstención) del PSOE. Felipe VI, por su parte, debería “propiciar” ese pacto. Todo un planazo. ¡Impresionante!

Vayamos por partes.

  – Tiene razón Cebrián al observar en el arranque de su texto que el uso del embuste en la vida pública no es “un privilegio exclusivo de los políticos”. Se queja (con mucha razón) de “periodistas, tertulianos, blogueros y demás familia” por su contribución a la “confusión ceremonial” a la que asistimos. Esta parte del artículo parece escribirla el Cebrián-académico o quizás filósofo, puesto que él no se incluye entre los periodistas ni entre los “arúspices”. Como si presidir el principal periódico de este país no le otorgara ningún papel ni responsabilidad alguna sobre la opinión pública (o al menos la publicada).

 

 


  – Una vez incorporado a “las filas de los opinantes” (tarea que le produce “sonrojo” al señor Cebrián), explica que hace el esfuerzo ante la coincidencia de lo que denomina “tres eventos singulares”: la “instalación” de un Gobierno independentista en Cataluña, el juicio del caso Nóos que sienta en el banquillo a la hermana y al cuñado del rey y la inminente constitución del nuevo Parlamento del Estado.

    – Critica Cebrián la “incapacidad” de los dirigentes de los principales partidos para reconocer su “frustración y su derrota” en las elecciones del 20-D. Reparte leña a Rajoy por perder 3,5 millones de votos; a Pedro Sánchez por obtener “el peor resultado electoral” del PSOE en “todo el devenir de nuestra democracia”; a Pablo Iglesias y a Albert Rivera porque según él han fracasado en su “intento de derrotar para siempre al bipartidismo”, y a Alberto Garzón porque lo considera “un epítome de la mediocridad imperante en nuestra clase política”. Tiene razón Cebrián en que ha habido “en general muy poca autocrítica, mucho ombliguismo y ninguna generosidad…”, tres aspectos en los que el presidente de El País es indudablemente un maestro. Cabe recordar, eso sí, que cuando Alfredo Pérez Rubalcaba cosechó en 2011 el peor resultado socialista en “todo el devenir de nuestra democracia” hasta aquella fecha, Cebrián publicó un durísimo editorial en el que se exigía la retirada inmediata de… Zapatero.

   – Acierta Cebrián al describir la “lluvia de falacias” que soportamos, entre las que destaca el autoproclamado triunfo del independentismo en Cataluña pese a obtener un 48% de los votos o esa “afirmación machaconamente repetida por el PP y sus cortesanos” de que lo democrático es que gobierne el partido más votado y no el que consiga articular una mayoría parlamentaria.
   
   – Se le ve ya la intención a Cebrián cuando califica de “ensueño” la posibilidad de un gobierno de unidad de la izquierda “cuando no suma suficientes escaños”. Y se le ve la intención puesto que en ningún momento se plantea Cebrián un pacto entre PSOE, Podemos y Unidad Popular con la petición, por ejemplo, a Ciudadanos de que se abstenga para facilitar la tan urgente “estabilidad” o “gobernabilidad”. Se intuye ya que tales rasgos pertenecen en exclusiva a juicio de Cebrián al “centro derecha”. Tampoco se le ocurre plantear un gobierno PSOE-Ciudadanos con la abstención de Podemos.

   – Reivindica Cebrián (“tanto que se habla ahora de memoria histórica”) los méritos de la “tan cuestionada vieja política” en la modernización de España y en su “incorporación al mundo global en un lugar relevante”. Y alerta de que esos logros corren “peligro de dilapidarse”.

   – Para evitar ese riesgo aconseja Cebrián a los actuales líderes que “abandonen sus manías de aficionados” y se hagan cargo de tres retos fundamentales: la respuesta “al desafío independentista catalán”, la “sostenibilidad del incipiente crecimiento económico” y la “implementación de políticas sociales que acaben con los efectos perversos del denominado austericidio”.

   – Cebrián propone como solución a esos tres “retos” un doble acuerdo: por una parte una reforma constitucional que incluya no sólo un modelo federal que dé respuesta al conflicto catalán sino también una nueva ley electoral, garantías sobre la educación y la sanidad públicas y “una definición exigente del laicismo del Estado”. El enunciado breve de estas reformas es muy coincidente con los planteamientos del PSOE.

   – La segunda pata del acuerdo que propone Cebrián desvela por fin el porqué y el para qué del extenso artículo. Propone la “creación de un Gobierno estable y la existencia de una oposición fuerte que encarne una alternativa de poder”. Para que ese Gobierno sea “suficientemente estable” debe estar formado por “las fuerzas que más escaños han obtenido en las elecciones y que pertenecen al centro derecha”. Aquí radica el gran salto que ha dado el presidente de El País respecto a la gran coalición PP-PSOE que promovía hace dos años junto a Felipe González y destacados empresarios. Descartada esa ocurrencia por la oposición total de las propias bases y cuadros socialistas (y ante la evidencia de que supondría el suicidio del PSOE), ahora el ilustre periodista-académico-empresario tiene una nueva propuesta: que gobiernen PP y Ciudadanos, aunque sus escaños no sumen una mayoría ni sus programas incluyan reformas ni parecidas a las que plantea Cebrián.

   – Aquella especie atribuida al Ibex-35 sobre la conveniencia de que creciera el apoyo electoral a Ciudadanos lo suficiente para que garantizara un “gobierno estable” ha dejado de ser especie para concretarse materialmente. Es más, Cebrián considera de una “frivolidad alarmante” que Ciudadanos rechace “incorporarse al Gabinete” y pretenda sólo “favorecer” la investidura del PP. “Las llamadas a la responsabilidad de Albert Rivera suenan a cuento chino si no están acompañadas de su decisión de participar en el poder…”, advierte.
   
   – ¿Y qué debe hacer entonces el PSOE? Cebrián (sin nombrarlo) tiene una respuesta brillante para la formación de Sánchez (y de su amigo Felipe González): “la izquierda de este país, la verdadera izquierda milite donde milite, no debería temer contribuir a una solución de este género”, es decir que debe abstenerse para facilitar un Gobierno de PP y Ciudadanos. Clarividente Cebrián cuando asegura que esta opción “la mantendría (a la izquierda) en la oposición con todas sus consecuencias…” ¡Y tanto! Si hay una posibilidad de convertir a Podemos en la referencia hegemónica de la izquierda consiste en que el PSOE colabore, apoye o sustente un gobierno de la derecha, ya sea vía gran coalición o vía esta extraña criatura política que el presidente de El País pretende engendrar.

   – Claro, un pacto tan disparatado como el que se dibuja necesita ofrecer algún premio a quien se hace el harakiri, o sea el PSOE. Cebrián considera que ya toca una “retirada honrosa de Mariano Rajoy de la vida política”. (¿Puede ser aún honrosa la retirada de quien envió aquellos SMS a Bárcenas?) Quizás con otro u otra dirigente del PP al frente del Gobierno, más “una cifra concreta de varios miles de millones para políticas sociales…” se podría resolver según Cebrián la posible resistencia de la “verdadera izquierda” a su suicidio político.

   – Para completar su impresionante plan, Cebrián recuerda a Felipe VI que, en medio del juicio a su hermana y a su cuñado, tiene una “magnífica ocasión para (…) demostrar la utilidad de la Corona, base casi exclusiva de su pervivencia, propiciando un pacto que beneficie al conjunto de los ciudadanos”. Obviamente, ese pacto es el que se sujetaría sobre los mimbres descritos previamente. Aquí no puede evitar Cebrián que asome una mentalidad ligada a su mejor etapa profesional, a su experiencia periodística en los primeros años de la Transición. Entonces los problemas políticos se resolvían a media luz, en los reservados de restaurantes de lujo o en los domicilios particulares de intermediarios entre dirigentes supuestamente irreconciliables. Quizás se le escapa a Cebrián que quien encarnaba esa forma de actuar era Juan Carlos I, que se vio obligado a abdicar hace año y medio para facilitar una renovación generacional, institucional y política.

El pequeño tratado de Arbuthnot es más que recomendable. Define la mentira política como “el arte de hacer creer al pueblo falsedades saludables con un buen fin”. Pero sobre todo advierte, como apunta Cebrián, que ese arte no es exclusivo de los políticos. En el siglo XVIII no había tertulianos, ni blogueros, ni televisión, ni redes sociales… Tampoco grandes grupos de comunicación cuyos ejecutivos jugaran a condicionar la política en beneficio de sus propios intereses.

      elplural.com

28/01/2016 13:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Las instituciones profundamente antidemocráticas de la supuestamente democrática Unión Europea

Vincenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

 

Uno de los movimientos más importantes que España ha visto en los últimos años ha sido el 15-M, que denunció la falsedad de las instituciones que se definen a sí mismas como democráticas, indicando que en lugar de representar los intereses de la ciudadanía tales instituciones representan los intereses de las grandes empresas financieras e industriales que dominan no solo la vida económica, sino también la política y mediática del país. La evidencia de que ello es así es abrumadora.

 

De ahí el éxito de uno de los eslóganes que apareció con más frecuencia en sus manifestaciones, “Lo llaman democracia, pero no lo es”, un eslogan que resume muy bien el mayor problema de la llamada democracia española. Dicho eslogan fue y continúa siendo altamente popular a nivel de calle en España, como consecuencia de que la gran mayoría de su población está de acuerdo en que las instituciones llamadas representativas no la representan.

 

Tal falta de democracia, que aparece con toda claridad en España, también ocurre en gran medida en las instituciones igualmente llamadas democráticas que gobiernan la Unión Europea, y que incluyen no solo el Banco Central Europeo, sino también la Comisión Europea, el Consejo Europeo, el Eurogrupo e incluso también el Parlamento Europeo.

 

Un ejemplo de ello es lo que ha estado ocurriendo en los países de la Eurozona durante el periodo de la Gran Recesión, cuando las clases populares de tales países han estado sometidas a una serie de políticas públicas que han afectado muy negativamente su bienestar y su calidad de vida. Estas políticas públicas han sido impuestas por la mayoría de gobiernos de la Unión Europea (UE), altamente influenciados por los grupos financieros y económicos que dominan la vida económica.

 

De ahí que las políticas públicas impuestas por tales grupos (como las reformas laborales) vayan encaminadas a mejorar los intereses empresariales a costa de los intereses del mundo del trabajo, con el consiguiente descenso de los salarios y de la calidad del empleo. Un tanto semejante ocurre con los recortes de las transferencias y los servicios públicos del Estado del Bienestar, que han reducido de una manera muy marcada la protección y la seguridad laboral y social de la población, significando un deterioro muy acentuado de la calidad de vida de la mayoría de la ciudadanía.

 

La coaptación de las instituciones llamadas representativas por parte de las grandes empresas financieras y las corporaciones transnacionales

 

Estas políticas públicas se han aplicado para beneficiar a las grandes empresas financieras y empresariales (representadas en España por el IBEX-35), cuyo poder político y mediático es enorme. Un ejemplo de ello es que en pocos días la Constitución Española se modificó para escribir en piedra en dicho documento que el Estado español debe tener como primera responsabilidad en su quehacer cotidiano el pagar su deuda con los acreedores, la mayoría de la cual está poseída y/o gestionada por las instituciones financieras dominantes en España y en la UE.

 

Otro ejemplo de esta excesiva influencia de los intereses financieros e industriales es lo que ha estado ocurriendo con la empresa automovilística alemana, Volkswagen. Desde hace décadas, la comunidad científica internacional que trabaja en salud pública ha alertado del enorme peligro que representa para la salud de la población su exposición al muy tóxico dióxido de nitrógeno que se desprende de la utilización del diesel, siendo los automóviles y camiones los mayores generadores de dicha contaminación.

 

En EEUU, donde la protesta frente a esta situación fue más acentuada que en Europa, el gobierno federal ha ido presionando para que la dependencia del transporte en el uso del diesel vaya disminuyendo. En Europa, sin embargo, la industria del diesel se sacó de la manga el “nuevo diesel”, promocionándolo como no contaminante cuando, en realidad, desde el punto de vista de la toxicidad es incluso peor, debido a que las partículas a través de las cuales tiene lugar la contaminación son más pequeñas que en el diesel anterior, con lo cual su entrada y penetración en el cuerpo humano (hígado, riñones, pulmones y otros órganos) es incluso mayor.

 

La industria automovilística en general, y Volkswagen en particular, era plenamente consciente de ello. Y, por extraño que parezca, las agencias reguladoras de los Estados miembros de la UE también. No era desconocido que el diesel (incluido el nuevo) representaba una amenaza mayor para la salud que la gasolina. En realidad, el número de muertos debido a la exposición al diesel es mayor que el número de muertos debido a accidentes de tráfico como ha señalado Wolfgang Münchau, del Financial Times (09.11.15).

 

Como consecuencia de una mayor conciencia ecológica en EEUU que en Europa, la regulación ambiental es más estricta en aquel país que en el continente europeo. El máximo de emisiones permitidas en EEUU es de 40 microgramos de dióxido de nitrógeno por kilómetro. Los reguladores, sin embargo, han sido siempre mucho más laxos en Europa que en EEUU, permitiendo el doble, o sea, 80 microgramos. En realidad, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea están trabajando (con la ayuda del lobby del automóvil) para que sea 128 microgramos por kilómetro, más del triple de la norma estadounidense. El gobierno español presidido por el Sr. Rajoy ha sido uno de los gobiernos que han apoyado con mayor intensidad esta medida.

 

La complicidad de las mal llamadas instituciones democráticas en el ataque a la salud de los ciudadanos

 

La evidencia del enorme poder de tales lobbies (los más importantes son, además de la banca, las empresas farmacéuticas, las químicas y las del automóvil) en las instituciones llamadas democráticas europeas es contundente. En Bruselas, donde está la sede de la Comisión Europea, la presión de estos lobbies es la que configura la mayoría de normas que rigen la regulación de tales grupos de interés. En otras palabras, son estos lobbies los que prácticamente escriben las leyes.

 

Pero, por si ello no fuera suficiente, la industria automovilística ha utilizado todos los métodos para saltarse las normas (ya en sí mucho más laxas de lo que deberían ser). Y una manera de hacerlo ha sido incluyendo un software que permite falsificar las pruebas que se realizan para medir el grado de contaminación en los coches. En el laboratorio estadounidense donde se descubrió este software (y dado a conocer el pasado 23 de septiembre) la tasa real era 40 veces superior a la permitida.

 

La respuesta inmediata de la compañía Volkswagen, cogida in fraganti, fue que la instalación del software era desconocida por la dirección de dicha compañía (la caradura del mundo empresarial no tiene límites) y que solo afectaba a un número muy reducido de modelos de coche de Volkswagen. En realidad no eran unos pocos. Eran nada menos que 11 millones de vehículos, de los cuales 8,5 millones se habían vendido en la Unión Europea. El Presidente delegado de la compañía a nivel mundial nombró a un nuevo director que era el que dirigía la sección Porsche, que se consideraba limpia (hasta que se descubrió que los Porsche también tenían tal software).

 

Frente a esta realidad, uno esperaría que el gobierno español rápidamente hiciera un cambio de la Constitución, poniendo que la salud de la ciudadanía es el primer objetivo del Estado por encima de todo lo demás. Le aseguro que ello no pasará. No porque los gobiernos no sean capaces de aprobar documentos y leyes muy altisonantes que se leen muy bien y que no sirven para nada (la Constitución española está llena de normas que se ignoran constantemente, desde el derecho al trabajo a la obligación de aplicar las leyes que los propios políticos aprueban y que se saltan a la torera cuando les conviene). Pero usted no verá como el presidente y el jefe de la oposición se reúnen con nocturnidad y alevosía para cambiar la Constitución, pues no se sienten presionados por la población que, en general, ha caído en una especie de fatalismo.

 

La gente sabe lo que ocurre en el país, y de ahí la popularidad de los eslóganes del 15-M. Pero no creen que las cosas puedan cambiarse, sensación que reproducen los grandes medios de información y persuasión. Es cierto y es una nota de optimismo que las recientes elecciones municipales y las últimas legislativas han abierto nuevas vías y esperanzas que pueden cambiar el escenario. De ahí la importancia de cambiar urgentemente las instituciones políticas

 

La necesidad de movilización popular a nivel europeo

 

En realidad, cómo resolver la falta de democracia en España es relativamente fácil de ver. Debería romperse la ligazón del poder financiero y económico por un lado, con el poder político por el otro, impidiendo a la vez la relación entre el primero y el segundo a través también del control de los medios de información y persuasión por parte del poder financiero y económico.

 

La verdad de lo ocurrido, tanto en el caso de la crisis financiera (donde hemos visto el mayor caso de beneficencia pública a un colectivo –los bancos-) como en el caso de Volkswagen, ha sido difícil de conocer debido a que los mayores medios de información y persuasión (todos ellos, tanto los públicos como los privados) están financiados y/o influenciados por aquellos intereses. Hoy la primera reacción de los Estados y de las instituciones llamadas “democráticas” europeas ha sido el de proteger, no la salud de la ciudadanía, sino la salud de los equipos de dirección de la industria automovilística. Y un tanto parecido ha ocurrido en los mayores medios de comunicación. Y desde luego, le aseguro que nadie terminará en la cárcel. Y a esto lo llaman “democracia”.

 

Una última observación. Es sorprendente que en las elecciones del 20 de diciembre el partido más votado fuera el PP, un partido conservador-neoliberal perteneciente a las familias políticas europeas conservadoras-liberales, que son las familias más próximas y más defensoras del establishment económico-financiero (en España el IBEX-35) que han apoyado más a la banca y a la industria automovilística. Hoy el establishment político-mediático desea la continuación del gobierno del PP, con la ayuda de Ciudadanos, otro partido liberal, cuyo principal asesor económico es el más próximo al IBEX-35 de todos ellos. ¿Lo conseguirán? No hay que descartarlo, pues hay una enorme presión, desde la Casa Real a Wall Street, para que ello ocurra.

 

Desean por todos los medios parar esta creciente demanda de separar el poder financiero y económico del poder mediático-político, que transforma los últimos en meras correas de transmisión de los primeros. Estas presiones están centrándose en el PSOE, dividiéndolo para impedir que se establezca una alianza de izquierda a favor del cambio.

 

Mientras, estamos viendo la mayor campaña de agresividad y hostilidad que haya existido en Europa (desde la II Guerra Mundial) por parte del establishment político-mediático europeo, en contra de los partidos como Podemos e Izquierda Unida, En Comú Podem, Las Mareas y Compromís-Podem, que representan una alternativa. Tal agresividad, nunca vista antes,  muestra la inseguridad que la estructura de poder refleja promocionando la represión que siempre ha caracterizado a las fuerzas conservadoras y liberales frente a lo que perciben como una amenaza.

 

Esta avalancha requiere movilizaciones populares de todo tipo. Y es positivo que se creen plataformas que denuncien la falta de democracia en Europa, como la iniciada por el que fue en su día Ministro de Finanzas del gobierno Syriza en Grecia, el Sr. Varoufakis, plataforma y movimiento al cual he dado todo mi apoyo. Pero se necesita ir mucho más allá –como seguro los organizadores de tal campaña son conscientes- pues es urgente que se establezcan coaliciones con movimientos sociales, sindicatos y partidos políticos, a nivel europeo, para transformar profundamente las instituciones de gobernanza de Europa, hoy controladas por el mundo del capital, para ponerlo al servicio de las clases populares de todos los pueblos y naciones de este continente.

publico.es

28/01/2016 12:41. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Es el crecimiento un imperativo del capitalismo?

El capitalismo sin crecimiento puede ser muy perverso pero no hay ninguna ley intrínseca que establezca que este sistema no pueda sobrevivir en un estado de recesión o estancamiento.

John Bellamy Foster ha publicado recientemente un excelente ensayo con el título "Marxismo y Ecología: Fuentes comunes de una Gran Transición". Foster  aboga por un (eco) socialismo del estado estacionario. Sostiene  que "un sistema de satisfacción de las necesidades colectivas basado en el principio de la suficiencia es obviamente imposible desde cualquier faceta, bajo el régimen de acumulación del capital". Y continúa: "el capitalismo como sistema está intrínsecamente orientado hacia la máxima acumulación posible y hacia el máximo flujo de materia y energía". "El crecimiento económico (en un sentido más abstracto) o la acumulación de capital (de forma más concreta) ... no pueden  existir sin resquebrajar el sistema Tierra". "La sociedad, particularmente en los países ricos, debe avanzar hacia una economía del estado estacionario, que requiere un cambio hacia una economía sin formación neta de capital".

 

En principio, estoy de acuerdo. Intuitivamente, y dada nuestra experiencia sobre el capitalismo, esta visión  tiene mucho sentido. El crecimiento económico apareció con el capitalismo, y se correlaciona con el crecimiento del uso de materiales y de energía en una proporción casi del 1:1. Pero permítanme ser un poco más escolástico con la intención de promover  y fortalecer (más que  de socavar) el argumento de Foster.

Para empezar, creo que tenemos que distinguir entre los diferentes conceptos que Foster introduce.

  • Primero, crecimiento del flujo de recursos, es decir, crecimiento del uso de energía y materiales.
  • Segundo, crecimiento económico, o sea, crecimiento del PIB (o de algún otro índice representativo del tamaño de la actividad productiva).
  • Tercero, acumulación del capital. Desde una perspectiva marxista, podemos definir el capital como dinero en busca de más dinero a través de la producción de mercancías - circuito D-M-D’ (dinero invertido en mercancías para ganar más dinero) y la acumulación de capital como el proceso de reinversión de la plusvalía en posteriores ciclos de valorización del capital.
  • Cuarto, el "capitalismo". Siguiendo el enfoque marxista de Foster (distinto del institucionalista, más centrado  en la propiedad privada, el trabajo asalariado y las entidades de crédito) se definiría como un sistema en el que el circuito  D-M-D ’es omnipresente y dominante (“el régimen de  acumulación de capital” de Foster).

 

Ahora bien, la vaguedad en evaluar el grado de "dominación", obviamente plantea  la difícil cuestión de si hay sistemas capitalistas que son menos capitalistas o más socialistas que otros (en Cuba, por ejemplo, ciertas partes de la economía permiten circuitos D-M-D’, pero eso no significa que haya un ‘régimen de acumulación de capital’). Esta es probablemente la razón por la que Marx evitó hablar de "capitalismo". Pero sin, al menos, alguna referencia, no podemos evaluar la tesis de Foster de que existe un imperativo de crecimiento dentro del capitalismo.

 

Foster afirma que el capitalismo está intrínsecamente orientado hacia el crecimiento del flujo de recursos o, más específicamente, que: a) el crecimiento económico está intrínsecamente ligado al crecimiento del flujo de recursos, y b) el capitalismo está intrínsecamente orientado al crecimiento económico. Veamos cada uno de estos apartados:

 

Crecimiento económico y crecimiento del flujo de recursos

 

Estoy de acuerdo en que el crecimiento económico va ligado al crecimiento de flujos de recursos y energía y que no existen ejemplos de desacoplamiento absoluto bajo el capitalismo. Esto se debe a que la producción, junto con el trabajo humano, utiliza materiales y energía. Los llamados “aumentos de productividad” implican  la sustitución de trabajo humano por combustibles fósiles (piensen en los tractores).

 

Sin embargo, la mayoría de economistas ambientales contestaría con el argumento de que es posible (aunque no se haya conseguido todavía) crecer de forma sostenible y a la vez  reducir el uso de materiales y de energía mediante el aumento de  la eficiencia,  sustituyendo energías  fósiles por  renovables  y con un cambio estructural desde  la producción primaria hacia los servicios de alto valor añadido, con lo que se podría producir más valor sin un aumento equivalente del flujo (piénsese en un restaurante con una estrella Michelin, o en una compañía online).

 

Yo respondería a este argumento economista que las ganancias en eficiencia sufren un “efecto rebote” (la “paradoja de Jevons”), ya que las ganancias de productividad se invierten en un mayor crecimiento; que los servicios incorporan un montón de energía y materiales, a menudo no contabilizados, que se importan desde otras partes del mundo; y que esta sustitución, mientras sea plausible, no supone un  crecimiento económico, ya que las fuentes renovables (o la energía nuclear) proporcionan mucha menos "energía neta" (energía producida menos energía  utilizada para su producción) que los combustibles fósiles y, por tanto, la productividad y el crecimiento se reducirán.

 

Pero: primero, mis argumentos son empíricos. No puedo establecer una "ley" intrínseca basada en la teoría económica, que demuestre de forma lógica  que el crecimiento y el flujo de recursos siempre estarán vinculados. Ahora bien, Foster propone ’una ley general y absoluta de la degradación del medio ambiente bajo el capitalismo’ aplicable  en cualquier lugar. Esto significa básicamente que los capitalistas, impulsados por la competencia,  buscarán explotar el medio ambiente de la forma más barata posible, y por lo tanto lo degradarán.

 

Téngase  en cuenta que  las “leyes marxistas”, tales como la tendencia del capital a explotar la mano de obra hasta su nivel de subsistencia, se entienden mejor como tendencias estructurales, en condiciones constantes de "los demás factores”, más que como  resultados inevitables (añadir que el resto de  factores no son  constantes  desde  el momento en  que la clase  trabajadora  puede organizarse y reclamar mejores condiciones y que un aumento de  la productividad puede reducir los costos de reproducir la clase obrera, o permite repartir parte de las ganancias al trabajador, etc.).

 

Del mismo modo, si las renovables se vuelven más baratas que los combustibles fósiles o si los servicios más ligeros en materiales terminan siendo más  rentables que las actividades intensivas en recursos, teóricamente podría ocurrir que el capitalismo llegase a  descarbonizarse / desmaterializarse. Creo que es poco probable que esto ocurra, pero todavía no creo que tengamos una ley que lo pruebe.

 

En segundo lugar, mis argumentos no son específicos del capitalismo. Se aplican a cualquier sistema alternativo concebible; el "crecimiento verde" es poco probable, ya sea bajo el capitalismo o el socialismo por los razones que ya expliqué (la paradoja de Jevons, los límites de sustitución y la baja energía neta de fuentes alternativas de energía). El desacoplamiento absoluto entre la economía y el crecimiento del flujo de recursos no se ha observado ni en  las sociedades capitalistas ni en ninguna de las variedades existentes en los países socialistas. Claro, que podemos imaginar un sistema socialista diferente de los existentes, que no tuviese que perseguir el aumento de PIB y que  pudiese redefinir lo que se entiende como bienestar, incluso lo que se entiende como ‘actividad economica’, pero lo que no podría hacer es, solo por cambiar el nombre, que la actividad económica y los flujos de materiales y energía pudieran continuar creciendo. Una sociedad ecosocialista tendrá que ser una ‘sociedad de abundancia frugal’, como la llamó Serge Latouche. 

 

"El imperativo del crecimiento" del capitalismo

 

El segundo argumento de Foster es que el capitalismo está intrínsecamente orientado al crecimiento económico. Esto depende de lo que entendamos por "orientado" e "intrínseco".

 

Si definimos el capitalismo como acumulación de capital y la acumulación de capital como crecimiento, entonces, por supuesto, el capitalismo está intrínsecamente orientado hacia el crecimiento económico. Pero esto sería una perogrullada semántica  que se daría de bruces ante la evidencia del registro histórico de las tasas variables de crecimiento en las economías capitalistas (a menos que concedamos al capitalismo una supremacía económica que no merece, con el argumento de que está destinado a crecer siempre a  largo plazo, salvo en los ciclos y las crisis periódicas).

 

Como Piketty nos ha recordado con citas de Austen y Balzac, el capital, en los siglos XVIII y XIX, gozaba de altas tasas de retorno al capital (5%) mientras que las economías  estaban  estancadas. Grecia ha perdido un tercio de su economía, pero al mismo tiempo se han conseguido enormes ganancias. El capitalismo no está funcionando bien en términos de acumulación agregada, pero los cambios institucionales bajo los dictados de la Troika amplían el reino del  D-M-D.

 

¿Cómo puede continuar la acumulación del capital sin crecimiento? En primer lugar, sabemos que el volumen del capital no solo  aumenta por  la producción de plusvalías, sino también por la desposesión  y la redistribución desde el  trabajo hacia el capital (austeridad, etc). Así, el capital puede crecer sin haber crecimiento económico, al menos hasta llegar el límite en que el trabajo cubra únicamente las necesidades básicas de subsistencia, punto muy alejado de aquel en que se encuentran las economías más desarrolladas.

 

En segundo lugar, incluso si la acumulación agregada de capital  está funcionando mal  y disminuye, una parte de los capitalistas van a seguir invirtiendo dinero y ganando más dinero (beneficios). Aunque algunos de ellos verán reducidos sus beneficios, otros podrán aumentarlos. Los capitales individuales, impulsados por la competencia, tratan siempre de obtener beneficios como nos dice Marx; pero esto no significa que siempre lo logren. Es perfectamente plausible que en una economía estancada o en recesión, existan muchos capitales individuales que continúen haciendo sus beneficios.

 

Lo que está sucediendo en Grecia es una mezcla de estas dos cosas. La acumulación de capital continúa en crecimiento negativo. La austeridad y las privatizaciones redistribuyen el valor a favor del capital y, mientras que los oligarcas y algunos capitalistas que han logrado sobrevivir aumentan sus beneficios, muchos otros han visto cómo sus beneficios se han reducido o bien han quebrado.

 

Cuando afirmo que un capitalismo sin crecimiento o en declive es plausible, no estoy lavando la cara ideológicamente al capitalismo ni tampoco estoy diciendo que un decrecimiento sostenible sea compatible con el capitalismo. Mi punto de vista es que no hay ninguna ley ’intrínseca’ que demuestre que el capitalismo o bien genera crecimiento o bien colapsa si no lo consigue. Un capitalismo sin crecimiento es posible, y es un capitalismo de rostro cruel y, de hecho, es cómo ha sido en muchos períodos y lugares: quiebras, desempleo, reducción de los niveles de vida, bienes comunes privatizados, desahucios y desigualdad creciente.

 

¿Hasta cuándo una economía capitalista puede soportar una ’Gran Depresión’ al estilo griego antes de que colapse y se convierta en alguna otra cosa mejor o peor? Probablemente una situación de depresión no puede prolongarse  indefinidamente, pero no hay ninguna "ley" económica que sugiera que el capitalismo va a llegar a su fin de forma natural, independientemente del impacto que puedan tener las luchas en favor de su transformación. El reconocimiento de una "ley" por sí sola, no nos dice mucho sobre la dirección y las características de esta transformación.

 

En conclusión, no hay ningún imperativo del crecimiento bajo del capitalismo en abstracto, sino sólo en un sentido muy concreto: sin crecimiento el capitalismo se vuelve inestable política y socialmente. El crecimiento desactiva los conflictos distributivos y hace más fácil la vida de los capitalistas. Es por esta razón  que es difícil imaginar naciones donde los poderosos intereses capitalistas reinen aceptando voluntariamente el decrecimiento o un estado estacionario. El crecimiento como objetivo es un imperativo del capitalismo, pero no su realización. Pero a medida que el crecimiento se vuelva más y más difícil de conseguir y el estancamiento se convierta en la nueva norma, se hace más verosímil la aparición de un contra-movimiento, la "revolución social y ecológica por el…. proletariado ambiental" que Foster propugna.

 

Traduccion del Inglés: Neus Casajuana

infolibre.es

19/01/2016 08:12. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Qué tienen en común el PP, Ciudadanos y CDC?

Vicenç Navarro
Autor del libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante (Anagrama, 2015)

 

Uno de los mayores problemas en el debate electoral que ya está teniendo lugar en España a raíz de la votación que determinará la composición de las Cortes Españolas y del gobierno español, es que la centralidad que el tema nacional está adquiriendo en este debate está ocultando el debate que debería ocurrir también a nivel económico y social. En la medida que estos temas aparecen, los medios de información minimizan las diferencias que existen en las ofertas programáticas de los distintos partidos políticos, sin mostrar el impacto tan desigual que la aplicación y desarrollo de las políticas públicas de las distintas propuestas tendrían en el bienestar y calidad de vida de la población.

 

Ello no deja de ser sorprendente, pues estas propuestas y sus consecuencias son fáciles de analizar. Cada uno de los partidos políticos pertenece a familias y tradiciones políticas existentes en Europa, muchas de las cuales han estado gobernando no solo en países de la Eurozona y de la Unión Europea, sino que también han sido dominantes en las instituciones del establishment europeo, tales como la Comisión Europea y el Parlamento Europeo. Existe evidencia más que suficiente para evaluar sus propuestas.

 

No es creíble, por lo tanto, el argumento de algunos partidos españoles, como los partidos conservadores (como el PP) y liberales (como Ciudadanos y CDC), que pertenecen a las mismas familias políticas conservadoras y liberales gobernantes en Europa, que indican que están aplicando, en contra de su voluntad, reformas laborales (que están causando un descenso salarial y un aumento de la precariedad) y recortando el gasto público social y privatizando los servicios públicos. Vimos recientemente al Presidente de la Generalitat de Catalunya, hoy en funciones, el Sr. Artur Mas,  diciendo que él, dirigente de un partido liberal, no era responsable de tener que recortar el gasto público social, atribuyéndolo a las presiones de Frankfurt (sede del Banco Central Europeo -BCE-), de Bruselas (sede de la Comisión Europea) y Madrid (sede del gobierno español). Que haya habido tales presiones no justifica que este gobierno, coherente con su ideología liberal (en realidad, neoliberal), haya ido aplicando lo que los partidos liberales siempre han deseado. La externalización de responsabilidades oculta que la mayor responsabilidad radica en la ideología de tales partidos. El PP, Ciudadanos, CDC y UDC continuarán fieles a las políticas de reformas neoliberales que han afectado el bienestar y calidad de vida de las clases populares. La evidencia de ello es abrumadora. Muchos analistas ya predijimos que las políticas del PP en España y de CDC en Catalunya causarían el daño que han producido. En realidad, las derechas han estado consiguiendo lo que siempre han deseado, es decir, el descenso de los salarios, la disminución de la protección social y la reducción del gasto público (incluyendo el social).

 

Las consecuencias de la continuidad de estas políticas liberales


El mayor peligro que se cierne sobre el bienestar de las clases populares de España es el establecimiento de un gobierno PP-Ciudadanos después del 20 de diciembre. Para aquellos lectores que consideren esta afirmación como partidista y exagerada, les aconsejo que se lean, no solo sus propuestas sobre el mercado laboral de ambos partidos, sino también las propuestas de reformas laborales de los mayores centros de investigación patrocinados y financiados por el IBEX-35 –como Fedea-, que ejercen una enorme influencia en el desarrollo del argumentario académico supuestamente científico que avala las propuestas de tales partidos, los cuales las llevarán a cabo, no ahora, sino después del día de las elecciones. Lo que hoy promueve Fedea, por ejemplo, mañana lo propondrán aquellos partidos. Léanse los artículos del blog Nada es Gratis, respaldado durante mucho tiempo por Fedea (la fundación del IBEX-35) y fundado, entre otros, por el que hoy es asesor de Ciudadanos, el Sr. Luis Garicano, y podrán leer el futuro que le espera a España. En realidad, tales reformas fueron impuestas por la Troika (el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el BCE) a España, y muy en especial a Grecia en el rescate de 2010, y más tarde de 2012.

 

Bajo el supuesto de que el problema mayor que tenía Grecia era la falta de competitividad (como resultado de unos salarios supuestamente hipertrofiados y de una protección social -incluidas las pensiones– excesiva) se exigieron, como condiciones para el rescate bancario (que, por cierto, fue primordialmente un rescate a las bancas alemana, francesa y española, que estaban llenas a rebosar con deuda pública del Estado griego), una serie de cambios que incluyeron, además de enormes recortes del gasto público (y muy en particular del gasto público social), unas reformas de los convenios colectivos que debilitaron enormemente a los sindicatos de clase, es decir, a los sindicatos que representaban a todos los empleados y trabajadores, independientemente de que estos estuvieran o no incluidos en tales acuerdos.

 

                                           

¿Qué hicieron los partidos hermanos del PP y de Ciudadanos en Grecia?


Estas reformas, llevadas a cabo por los partidos gobernantes griegos que pertenecían a las mismas familias políticas (la conservadora y la liberal) a las que pertenecen tanto el PP como Ciudadanos y CDC, consistieron en una descentralización de los convenios colectivos, de manera que los convenios locales y sectoriales pasaron a tener más protagonismo que los convenios que abarcaban a toda la población laboral. Es más, en contra de lo que exigían los convenios laborales anteriores, sustituidos por estos nuevos, los convenios laborales locales y sectoriales podían reducir los beneficios y los salarios acordados a nivel nacional. Se estimuló también el establecimiento de organismos profesionales que sustituyeran a los sindicatos en las negociaciones colectivas, creando grandes fisuras dentro del movimiento reivindicativo laboral. Y el salario mínimo podría reducirse por orden ministerial, sin atender a los acuerdos que se alcanzaran en los convenios colectivos. Como consecuencia de esta medida, los salarios descendieron nada menos que un 20%, un descenso desconocido en cualquier otro país. Todas estas medidas han sido propuestas por el blog Nada es Gratis.


La victoria de Syriza en 2014 cambió esta situación. Los convenios colectivos nacionales no podían ser sustituidos por otros a nivel local o sectorial que redujeran sus beneficios, reforzando además el papel de los sindicatos en las negociaciones colectivas, medidas todas ellas altamente populares que la Troika está intentando de nuevo eliminar, encontrándose con una gran resistencia por parte del gobierno para llevarlo a cabo. Ello ha dado pie a un debate a nivel europeo entre la Troika, por un lado, y la OIT (la Organización Internacional del Trabajo) y la Asociación de Sindicatos Europeos por el otro, sobre el papel de los sindicatos hoy en Europa. Incluso la Dirección General de Empleo de la Comisión Europea ha tenido que reconocer que aquellos países que han podido enfrentarse a la crisis en mejores condiciones han sido precisamente aquellos con sindicatos más fuertes y con convenios colectivos más regulados y desarrollados, que engloban a la totalidad de trabajadores (ver “Greek Collective Bargaining After the Third Memorandum”, de Thorsten Schulten, Social Europe Journal, 09.11.15). Pues bien, el blog Nada es Gratis ha hecho propuestas para debilitar a los sindicatos.

 

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publico.es

04/12/2015 09:19. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La España que bosteza te helará el corazón

Poco recuerdan algunos la corrupción y los recortes del gobierno. Ahora sólo les importa la unidad frente al secesionismo y la seguridad frente al terror. Nada como la amenaza exterior para favorecer al PP

Hay una España que muere y otra que bosteza, escribió Machado y es triste comprobar que sigue siendo cierto más de un siglo después. Hay una España a la que le aburre mortalmente la España que se muere. Es la España que hace que el PP siga encabezando todas las encuestas. Parece que le resbala que el Gobierno nos haya convertido en el segundo país de Europa con más desigualdad, paro, contratación temporal, pobreza infantil y riesgo de exclusión y el primero en desempleo juvenil. Esa España bosteza mientras sube la temporalidad y el paro de larga duración, caen los salarios y el número de parados que reciben subsidio y la deuda española alcanza el 100% del PIB. A la España que se muere, la España que bosteza le suelta esa frase que erróneamente se le adjudica a María Antonieta: “Que coman pasteles”.

 

De la alegre y despreocupada reina francesa dicen los historiadores que no era tanto una insensible como una ignorante que desconocía las penurias de su pueblo. Pongamos entonces por caso que el problema de la España que bosteza es que no lee o se deja engañar por la prensa partidista y el PP cuando le dicen que España va bien, aunque lo nieguen los datos de la Unión Europea y la OCDE. Para lo que no tienen excusa es para la corrupción. No pueden decir que no se han enterado de lo de Bárcenas, Rato, Bankia la Gürtel, la Púnica, las tarjetas black, la financiación ilegal, la destrucción de pruebas o la remodelación de Génova en B. O les da igual o piensan que son todos iguales o no se acuerdan cuando van a votar, o sea, que la España que bosteza tiene poca memoria o poca vergüenza.

 

No pueden decir que no se han enterado de lo de Bárcenas, Rato, Bankia la Gürtel, la Púnica, las tarjetas black, la financiación ilegal, la destrucción de pruebas o la remodelación de Génova en B

 

Nada de esto se recuerda ya. Ahora solo importa salvaguardar la unidad frente al secesionismo y garantizar la seguridad frente al terror. No hay nada como la amenaza exterior para favorecer al PP en la campaña. Es un pegamento que anestesia el pasado y une en torno al Gobierno, como bien dijo Gabilondo ayer. Rajoy solo tiene que apelar a la unidad y la seguridad, valores del derechismo, y esperar que le lluevan los votos. Es cierto que han perdido la mitad de los que tenían por el camino, pero resulta sorprendente que siga ganando en las encuestas el partido de la corrupción, la desigualdad y los recortes de derechos y libertades. Qué tiene que pasar para que no gane el PP en este país.

 

El Salvados de este domingo daba en el clavo con las claves: la izquierda no ha hecho los deberes y ha decepcionado a sus votantes, la clase obrera no sabe que hay una lucha de clases ni siquiera sabe que es clase obrera y el pensamiento dominante ha conseguido implantar la idea de que solo la derecha puede sacarnos de aquí. La hegemonía ha sido tan eficaz que hay clase trabajadora que piensa que la clase pudiente va a ayudarles a salir, aunque los hechos demuestran lo contrario. Los medios del régimen han sido muy persuasivos. Incluso la España que muere tiene miedo al cambio porque teme morirse aún más. Los medios de masas construyen los miedos de masas.

 

Pero ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, como dijo Machado. Españolito, no dejes que muera. Este 20 de diciembre, no dejes que la España que bosteza te hiele el corazón.

 

Hoy a las 12h, hablamos de las cloacas del sistema con su crítico más feroz, Gregorio Morán, que reedita sin las censuras de la primera edición, su polémico libro 'El Precio de la Transición'.

 

En directo en  http://carnecruda.es 

24/11/2015 11:24. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Los nuevos Estados de vigilancia

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España

 

La idea de un mundo situado bajo “vigilancia total” ha parecido durante mucho tiempo un delirio utópico o paranoico, fruto de la imaginación más o menos alucinada de los obsesos de la conspiración. Sin embargo, hay que reconocer la evidencia: vivimos, aquí y ahora, bajo la mirada de una especie de imperio de la vigilancia. Sin que lo sepamos, cada vez más nos observan, nos espían, nos vigilan, nos controlan, nos fichan. Cada día, nuevas tecnologías se refinan en el seguimiento de nuestro rastro. Empresas comerciales y agencias publicitarias registran nuestra vida. Pero, sobre todo, bajo el pretexto de luchar contra el terrorismo o contra otras plagas (pornografía infantil, blanqueo de dinero, narcotráfico), los Gobiernos –incluidos los más democráticos– se erigen en Gran Hermano y ya no dudan en infringir sus propias leyes para espiarnos mejor. En secreto, los nuevos Estados orwellianos buscan establecer ficheros exhaustivos de nuestros contactos y de nuestros datos personales tal y como figuran en diferentes soportes electrónicos.

 

Tras la ola de ataques terroristas que ha golpeado, desde hace algunos años, ciudades como Nueva York, París, Boston, Ottawa, Londres o Madrid, las autoridades no han dudado en utilizar el gran pavor de las sociedades conmocionadas para intensificar la vigilancia y para reducir más la protección de nuestra vida privada.

 

Entendámonos: el problema no es la vigilancia en general, es la vigilancia masiva clandestina. Es evidente que, en un Estado democrático, las autoridades cuentan con toda la legitimidad, basándose en la ley y con la autorización previa de un juez, para poner bajo vigilancia a cualquier persona que consideren sospechosa. Como dice Edward Snowden: “No hay ningún problema si se trata de poner bajo escucha a Osama Bin Laden. Siempre que los investigadores tengan que disponer del permiso de un juez –un juez independiente, un juez auténtico, no un juez secreto–, y puedan probar que existe una buena razón para emitir una orden, entonces pueden llevar a cabo ese trabajo. El problema se plantea cuando nos controlan a todos, en masa, todo el tiempo y sin ninguna justificación” (1).

 

Con ayuda de algoritmos cada vez más perfeccionados, miles de investigadores, de ingenieros, de matemáticos, de estadistas y de informáticos buscan y clasifican la información que generamos sobre nosotros mismos. Satélites y drones de mirada penetrante nos siguen desde el espacio. En las terminales de los aeropuertos, escáneres biométricos analizan nuestros andares, “leen” nuestro iris y nuestras huellas digitales. Cámaras de infrarrojos miden nuestra temperatura. Las pupilas silenciosas de las cámaras de vídeo nos escrutan en las aceras de las ciudades o en los pasillos de los hipermercados. También siguen nuestra pista en el trabajo, en las calles, en el autobús, en el banco, en el metro, en el estadio, en los aparcamientos, en los ascensores, en los centros comerciales, en las carreteras, en las estaciones, en los aeropuertos…

 

Cabe señalar que la inimaginable revolución digital que vivimos, que ya ha transformado tantas actividades y profesiones, también ha trastornado totalmente el ámbito de los servicios de información y de la vigilancia. En la época de Internet, la vigilancia ha pasado a ser algo omnipresente y perfectamente inmaterial, imperceptible, “indetectable”, invisible. Además, se caracteriza técnicamente por una simplicidad pasmosa. Se acabaron los trabajos de albañilería para instalar cables y micrófonos, como en la célebre película La Conversación (2), donde podíamos ver cómo un grupo de “fontaneros” presentaba, en un Feria consagrada a las técnicas de vigilancia, ‘chivatos’ más o menos elaborados equipados con cajas rebosantes de cables eléctricos que había que esconder en los muros o en el suelo…

 

Varios estrepitosos escándalos de esa época –el caso Watergate en Estados Unidos, el de los “fontaneros deLe Canard enchaîné” en Francia–, fracasos humillantes para las oficinas de los servicios de información, demostraron los límites de estos antiguos métodos mecánicos, fácilmente detectables y localizables.

 

Hoy en día, poner a alguien bajo escucha ha pasado a ser algo de una facilidad desconcertante. Al alcance del primero que llega. Una persona normal y corriente que quiera espiar a alguien de su entorno puede encontrar en venta libre en el comercio un amplio abanico de opciones: nada menos que media docena de programas informáticos para espiar (mSpy, GsmSpy, FlexiSpy, Spyera, EasySpy) que “leen” sin problemas los contenidos de los teléfonos móviles: mensajes de texto, correos electrónicos, cuentas en Facebook, Whatsapp, Twitter, etc. Con el auge del consumo en línea, la vigilancia de tipo comercial también se ha desarrollado enormemente, dando lugar a un gigantesco mercado de nuestros datos personales, que se han convertido en mercancías. Durante cada una de nuestras conexiones a una página web, las cookies guardan el conjunto de las búsquedas realizadas y permiten establecer nuestro perfil de consumidor. En menos de veinte milésimas de segundo, el editor de la página visitada vende a los posibles anunciantes la información que nos concierne revelada por las cookies. Apenas unas milésimas de segundo más tarde, la publicidad que se supone que causa más impacto en nosotros aparece en nuestra pantalla. Y así quedamos ya fichados definitivamente.

 

De alguna manera, la vigilancia se ha “privatizado” y “democratizado”. Ya no es un asunto reservado sólo a los servicios estatales de información. Pero, a la vez, la capacidad de los Estados en materia de espionaje masivo ha crecido de modo exponencial. Y esto también se debe a la estrecha complicidad entablada con las grandes empresas privadas que dominan las industrias de la informática y de las telecomunicaciones. Julian Assange lo afirma: “Las nuevas sociedades como Google, Apple, Amazon y, más recientemente, Facebook han tejido estrechos vínculos con el aparato de Estado en Washington, en particular con los responsables de Asuntos Exteriores” (3). Este Complejo de la seguridad y de lo digital –Estado + aparato militar de seguridad + industrias gigantes de la Web– constituye un auténtico imperio de la vigilancia cuyo objetivo, muy concreto y muy claro, es poner Internet, todo Internet y a todos los internautas bajo escucha. Para controlar la sociedad.

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attac.es

20/11/2015 08:59. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Tierra quemada

Nadie parece caer en la cuenta de la devastación que ha sufrido nuestro país en todo lo relacionado con la educación, la cultura y el conocimiento

 

ANTONIO MUÑOZ MOLINA 23 OCT 2015

En las evaluaciones sobre estos últimos años nadie parece caer en la cuenta de la devastación que ha sufrido nuestro país en todo lo relacionado con la educación, la cultura y el conocimiento. En los programas electorales que van adelantándose en los simulacros de debates políticos de la televisión tampoco parece que haya sitio para reflexionar sobre esos problemas, y ni siquiera para mencionarlos. La política consiste sobre todo en hablar a gritos de política. El declive de la enseñanza pública ya no es ni siquiera noticia, a no ser que un profesor resulte gravemente agredido por un papá o una mamá que no hacen nada por educar a su hijo, pero no toleran que la criatura se lleve el más tenue sinsabor en el aula. Un ministro de Educación frívolo y chulesco se fue a París con un cargo opulento dejando a otros la tarea de poner en marcha la nueva ley inútil, confusa y no debatida ni pactada con nadie. Que la ley borrara la Filosofía de la enseñanza no quiere decir que fuera favorable al conocimiento científico. El analfabetismo unánime sigue siendo la gran ambición de la clase dirigente y de la clase política en España.

 

Un profesor universitario de letras que acaba de jubilarse por abatimiento me cuenta que se cansó de corregir las faltas de ortografía de muchos estudiantes con la misma dedicación que si diera clases en Primaria; profesores de ciencias me dicen que hay cada vez menos alumnos en las carreras de Física o Química. En cualquier capital extranjera donde he estado en el último año me encuentro con los mejores entre los que sí han aprendido: descubren la sorpresa de trabajar en atmósferas favorables a la investigación y al estudio, sin el castigo agotador de ir contracorriente; en la mayor parte de los casos aceptan con melancolía la evidencia de que si quieren progresar en lo que hacen, el precio será no poder regresar. Grave es que los nativos tengan vedado el regreso, pero igual de grave es que no haya posibilidad de atraer al talento forastero. Nada es más fácil que un gran matemático de Nueva Delhi encuentre un puesto en una universidad de California, pero es muy probable que ni al más brillante profesor de la Universidad de Jaén se le abra nunca la posibilidad de conseguir una plaza en la de Murcia.

 

Del presidente del Gobierno se sabe que es lector del diario Marca y deLa catedral del marEl ministro de Justicia declara que la tortura pública del toro de Tordesillas es una noble tradición cultural. Las únicas tradiciones culturales que se preservan son las que contienen residuos de barbarie o de oscurantismo religioso. El ministro de Economía y el ministro de Hacienda se aseguran de arruinar el teatro con un IVA del 21%. Las televisiones públicas dedican sus mejores horarios al fútbol, a los chismes del corazón y al adoctrinamiento identitario. Se dan ayudas públicas a los bancos y a los fabricantes de coches, pero no a la industria del libro ni a las librerías. Lo que han hecho por los libros estos Gobiernos recientes es cancelar las compras para las bibliotecas. En las de los Institutos Cervantes no hay novedades de los últimos años, y hace tiempo que se cancelaron las suscripciones a las revistas culturales. El desguace de la capacidad de acción cultural de los Cervantes y su sometimiento cada vez mayor a presiones de políticos y diplomáticos es uno de tantos desastres ocultos de estos últimos años.

 

Hace unos días, en este mismo periódico, Diego Fonseca contaba la historia vergonzosa del legado de Santiago Ramón y Cajal. Treinta mil objetos que atestiguan la vida, los logros científicos y los intereses variados de uno de los grandes héroes intelectuales de nuestro paísestán arrumbados en una sala de reuniones en la sede del Consejo Superior de Investigaciones Científicas: sus papeles, sus fotografías, sus diplomas, sus dibujos prodigiosos, sus microscopios, los objetos que tocaron sus manos y formaron parte de su vida. Entre 1984 y 1997 esos tesoros habían estado amontonados en un sótano. El deterioro de materiales tan frágiles como manuscritos y placas fotográficas es irreversible. Quién imagina que pudiera suceder algo parecido en Francia con el legado de Pasteur, con el de Darwin en Inglaterra. El año pasado Javier Sampedro informó de la desaparición escandalosa de la mayor parte de la correspondencia de Cajal: 12.000 cartas que atestiguarían su vida privada y sus intercambios incesantes con los mejores neurólogos de su época. El profesor Juan Antonio Fernández Santarén, editor de esa correspondencia, ha denunciado la cadena de irresponsabilidades, de negligencia, de pura desvergüenza, que hizo posible tal despojo: alguien robó en 1976 unas 15.000 cartas depositadas en el CSIC. Unas 3.000 cayeron en manos de un librero de viejo, que al menos tuvo el gesto de vendérselas a la Biblioteca Nacional. De las demás no hay ni rastro.

 

He estado leyendo estos días losRecuerdos de mi vida de Cajal, en una excelente edición del profesor Fernández Santarén. En ese libro están algunas de las mejores páginas memoriales que se han escrito en España. Es el relato de un largo aprendizaje, heroico en su amplitud y en su dificultad, el de un chico travieso y rebelde de pueblo, en un país atrasado y deshecho por convulsiones políticas, que descubre primero su amor por los animales, por la botánica y el dibujo, y luego su vocación científica, en la que es decisiva su curiosidad congénita y su talento de artista. Llegado a la investigación justo después de los hallazgos formidables de Darwin y Pasteur, Cajal estableció algunos de los cimientos sobre los que todavía se sostienen la biología y la neurociencia. Si nuestra cultura científica no mereciera más desprecio todavía que la literaria o la artística, seríamos conscientes de que Cajal es una de las pocas figuras de verdad universales que ha dado nuestro país: como Cervantes, o García Lorca, o Picasso, o Manuel de Falla, o Velázquez.

 

A Cajal su educación como dibujante y su sentido estético le ayudaron a dilucidar la anatomía fantástica de las neuronas. Y su mirada de científico le permitió juzgar con más lucidez que cualquiera de los santones del 98 los motivos del atraso español e imaginar políticas sensatas para empezar a remediarlo. Cajal vivió como oficial médico la primera guerra de Cuba y no olvidó nunca los efectos terribles de la frivolidad política, la incompetencia militar, la corrupción que enriquecía a oficiales e intermediarios con el dinero robado a la alimentación y a la salud de los soldados, que morían de malaria y disentería en hospitales inmundos. En su adolescencia asistió a la hermosa revolución liberal de 1868, tan rápidamente malograda; tuvo una vida tan larga que vio también en su vejez la otra ilusión renovadora de la II República. Hasta sus últimos días vindicó los mismos ideales prácticos que lo habían sostenido en su aprendizaje de científico y de ciudadano: curiosidad, educación, esfuerzo disciplinado, ambición lúcida, patriotismo crítico. Que la mayor parte de sus cartas se haya perdido y que su legado permanezca arrumbado en un almacén es una calamidad y una desgracia, pero también es un síntoma de todo lo bajo que hemos caído, de todo lo más bajo que todavía podemos caer.

 

elpais.com

26/10/2015 09:41. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El gran problema

Suele darse la curiosa coincidencia de que cuanto más arriba está un individuo en la escala de prestigio neoliberal más siniestro y miserable

Mar Espinar

 

Suelo leer con asiduidad lo que escriben las personas que dicen estar en mis antípodas ideológicas. Lo hago con aptitud abierta de persona demócrata y actitud crítica de adversaria preparada para el combate. Es un ejercicio rutinario, mi Tai chi personal (porque el Tai chi es una arte marcial, no lo olvides). Siempre aprendo algo. Para escapar del león hay que conocer al león. Y el león es rápido y fuerte.

 

Lo que más me llama la atención de los planteamientos, disertaciones y rebuznos neoliberales que salpican los medios de comunicación es que todos confluyen en un mismo punto: la falta de humanidad. Regalan lecciones de moral a la sociedad (una moral que ellos incumplen sistemáticamente); lanzan augurios acerca de las ventajas de su modelo de convivencia (unos parabienes que se deshacen como papel mojado para la mayoría de la población); repiten mantras  de blancos y negros con la dedicación del fanático (el trabajador es malvado mientras que el empresario es un caballero andante, los funcionarios son vagos en tanto que el sector privado es paradigma de la eficiencia); extienden sus plumas de pavo real para demostrar que el éxito es posible si te esfuerzas (la prepotencia y la chulería de sus gestos, de su lenguaje no verbal, como señas de identidad). Construyen, en definitiva, castillos de naipes usando datos, previsiones y cifras. Los construyen una y otra vez con la tozudez del tonto, porque la realidad se los derriba con la inflexibilidad de la ciencia física. Hablan de prosperidad, competitividad, productividad y libertad a cada instante. Pero nunca le añaden el adjetivo “humano”. No certifican sus operaciones con la prueba del 9 social. Me desespera su falta de memoria a corto plazo. A largo plazo ya ni lo intento.

 

Llegados a este punto la cuestión se bifurca. Están aquellos que se lo creen (como yo me creo la socialdemocracia) y aquellos que no se creen ni una palabra de lo que están diciendo. Los primeros cometen lo que yo considero el error de no seguir la frase de Bertolt Brecht: “cuando uno muera no se trata de haber sido bueno sino de haber dejado un mundo bueno”.  A este tipo de personas dedico parte de mi labor política sin caer nunca en el proselitismo. Procuro, eso sí, sacarles del reverso tenebroso de la fuerza con argumentos intelectuales y coherencia vital. A veces lo consigo, otras no. Hay algunos que hasta te hacen dudar por unos segundos, como si en un combate de boxeo que sabes vas a ganar de pronto recibieras un buen directo que no te tumba, pero te hace ver las estrellas.

 

Ahora bien, también digo: ¡qué triste es la sociedad que denuesta, se burla y recela de quienes amamos la filosofía, de quienes tenemos vocación por transformar la sociedad pensando en los que peor lo pasan! A día de hoy, a poco que hables de temas profundos, utilizando palabras serias que no sean caca, culo, pedo, pis, fútbol y casta te llaman pedante o sinvergüenza (si eres política, claro). No digo yo que salgamos con una sábana blanca alrededor de nuestro cuerpo al ágora todos los atardeceres, pero de ahí a contentarnos con dar credibilidad de peso pesado a verdaderos pesos plumas y no dar un paso hacia delante hay un trecho, ¿no?

 

El otro tipo de personas me parece despreciable. Y suele darse la curiosa coincidencia de que cuanto más arriba está un individuo en la escala de prestigio neoliberal más siniestro y miserable es, expresidentes del Gobierno, exministros, banqueros, poderosos empresarios, y ejecutivos de grandes compañías automovilísticas, etc… Y aquí radica el gran problema. Hay que despertar a la buena gente para que deje de admirar a esta caterva de coprófagos que se enriquecen con las debilidades de las personas. Y hay que despertar a la buena gente con cierta calma, para que no se asusten de nosotros. Eso sí, la alarma ya ha sonado. Puedes llamarme pedante si quieres (sinvergüenza, no te lo admito) pero al conde de Saint-Simon le despertaban al grito de: “¡Arriba, señor conde, que tiene grandes cosas que hacer!”. Así me gustaría despertar a la buena gente. Un saludo.

 

Mar Espinar es concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid

elplural.com

23/10/2015 10:24. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

‘Operación Lozano’: apuntes para una “autocrítica”

Si algo ofende especialmente a esa inmensa mayoría honrada que compone la militancia de cualquier partido político es el desparpajo con el que se imparten lecciones desde el espacio exterior acerca de lo que deben o no deben hacer y pensar los militantes. “¡Te voy a hacer tu autocrítica, camarada!”, contaba Jorge Semprún que solía gritarle otro miembro del comité central del PCE. Pero al menos quien le gritaba era Tano, otro viejo militante curtido en la clandestinidad. Pedro Sánchez ha fichado a Irene Lozano, hasta anteayer diputada de UPyD, para que le haga al PSOE la autocrítica, por la vía de encargarse nada menos que de "una auditoría democrática” y como “símbolo” de que el cambio en el proyecto socialista es “serio y creíble”, según la explicación de la propia Lozano.



Para no caer en el vicio de pretender hacerle a otro su “autocrítica”, los apuntes que siguen responden casi literalmente a las impresiones que nos trasladan militantes socialistas, dirigentes actuales y exdirigentes del PSOE, sobre la llamada operación Lozano con la que Sánchez ha sorprendido a los propios y ha alegrado bastante la semana (y quizás la inminente campaña electoral) a los adversarios.



1.- Con esta apuesta personal, ejecutada sin disimulo como un dedazo, Pedro Sánchez confirma que se juega su vida o muerte política a la única carta de las generales del 20-D. Si gana o puede gobernar mediante pactos, nadie se acordará del asunto y hasta podrá presumir de audacia política. Si pierde está acabado, al menos en el PSOE. (“Siempre podría fichar por Ciudadanos”, bromea con un sarcasmo dolido un diputado que repite en las listas aprobadas este sábado por el Comité Federal).

 

 

 


2.- Pedro Sánchez ha esperado al penúltimo día antes de la cita de ese Comité Federal para colocar la bomba Lozano, directamente y sin periodo de "desintoxicación", en el número 4 de la lista por Madrid, “porque yo lo valgo”, a sabiendas de que la cúpula dirigente del partido no tiene otro remedio a dos meses de las generales que asumir lo que considera un despropósito y minimizar en lo posible los efectos secundarios.



3.- Y las consecuencias de la operación ni siquiera son tan relevantes como las causas que desvelan. Puede confiarse en que el fenomenal cabreo interno en el PSOE quede enterrado por “la piña” que se exige ante una cita electoral crucial, pero resulta imposible ganar credibilidad con fórmulas que colocan de forma indubitada la cosmética por encima de la ética.



4.- Sánchez sostiene que el fichaje de Lozano representa su convicción de que hay que “abrir el PSOE a la incorporación de personas progresistas dispuestas a cambiar España y cambiar el partido”, según ha declarado a eldiario.es. No ha aclarado Sánchez en qué consiste exactamente el “cambio” que representa Irene Lozano. Y no nos referimos al ejercicio de hemeroteca en el que Lozano aparece hace tres cuartos de hora acusando al PSOE de ejercer la “antipolítica”, de “amparar la corrupción” o de tener como ideal “una mezcla de Suiza y Sicilia”. Lozano ha escoltado a Rosa Díez en la defensa de una unidad rocosa de España, que exigía incluso retirar a las comunidades autónomas sus competencias en Sanidad y Educación. ¿Cómo casa esa idea de España con el modelo federal que propone el PSOE en su declaración de Granada y que Lozano se ha hartado de calificar como “ambigüedad calculada” y “cesión a los nacionalismos”?



5.- Desde el entorno de Sánchez se intenta diluir el efecto de la bomba Lozano comparándola con antecedentes como los fichajes de Fernández Ordóñez, el juez Garzón o Rosa Aguilar. Desde muy diferentes sensibilidades del partido, la conclusión es idéntica: recurrir a ejemplos de “la prehistoria” ya indica la debilidad del argumento. Tiene lógica acoger a una filósofa y catedrática de Ética como Victoria Camps para plantear una “regeneración democrática” desde un comité de expertos. Irene Lozano es una excelente periodista y una rigurosa filóloga. Pero no es un referente ético del electorado sino una rival política del PSOE que deja su acta de diputada de UPyD para firmar instantáneamente como número cuatro de la lista de Sánchez. 



6.- Quienes se colocan las gafas del sectarismo para proclamar su indignación ante el calificativo de “tránsfuga” para Irene Lozano deberían repasar el diccionario de la Real Academia, el pacto antitransfuguismo o el simple sentido común, y hacerse una sola pregunta: ¿qué estaría diciendo el PSOE si el PP fichara como número cuatro por Madrid a Irene Lozano? Por supuesto que Lozano no es Tamayo. ¡Faltaría más! Pero equiparar el caso a los citados o este fichaje al de Ángel Gabilondo son ganas de ofender la inteligencia.



7.- Sin embargo, llueve sobre mojado en lo que respecta a la credibilidad de la “renovación democrática”. Pedro Sánchez liquidó a Tomás Gómez y lo sustituyó precisamente por Gabilondo pasándose por el arco del triunfo su aclamada defensa de las primarias como Redoxón del acercamiento del PSOE a las exigencias de la regeneración. Aunque se acepte el acierto en términos electorales, nadie puede negar que la ejecución política de Gómez destrozó la credibilidad del PSOE como avanzadilla y defensor de la democracia interna de los partidos en España.



8.- En aquella difícil tesitura, cuentan desde el propio núcleo dirigente socialista que Felipe González recomendó a Pedro Sánchez (en presencia de dos altos ejecutivos del Grupo Prisa) lo siguiente: “Tira adelante; en el partido se acojonarán y no pasará nada; tú mandas”. A corto plazo resulta indiscutible la eficacia del consejo. Este mismo sábado se ha comprobado: cierre de filas y acatamiento general de la operación Lozano, con el sonoro silencio del PSOE andaluz, a la espera de lo que ocurra el 20-D.



9.- Por encima de los intereses personales de quien va o no va en una lista o es desplazado de la primera fila del partido: ¿aporta el fichaje de Lozano votos a la opción del PSOE y frena la posibilidad de continuismo del PP? Nadie lo sabe, pero de momento ha contribuido a dar una enorme alegría al equipo de Rajoy. Una semana en la que dos ministros principales, Montoro y Margallo, se han lanzado a una pelea del barro; una semana en la que el PP vasco se ha roto y ha dejado a Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría retratadas en otra pelea del barro; una semana en la que Bruselas confirma que los Presupuestos presentados por Rajoy son una filfa; una semana en la que alguien en el Grupo Popular tiene la genial idea de resumir la estrategia del PP en un vídeo insultante para médicos, enfermeras, pacientes y contribuyentes en general… Una semana en la que el PSOE (y cualquier otra opción de gobierno) sólo debía demostrar más solidez que lo que hay… Llega Sánchez y tapa todas las desnudeces del principal adversario con una “ocurrencia” cuyos daños colaterales se desconocen. Rajoy cerró exultante este sábado en Toledo una semana que habría sido más negra que azul: “Nosotros no nos prestamos a fichajes de última hora para que nos regeneren”. (Prepárese el PSOE de aquí a diciembre).



10.- Todos y cada uno de los estudios sociológicos más sólidos sobre la situación política recomendaban al PSOE una prioridad para no hundirse: un relato alternativo al de la falacia del discurso único neoliberal y al sometimiento a los dictados de Berlín y Bruselas. Una solidez argumental que pudiera interpretarse como alternativa de Gobierno. Sánchez propuso hace justo un año revocar la reforma del artículo 135 de la Constitución que Zapatero pactó con Rajoy en el verano de 2011. Nunca más se supo, después de que Pedro Sánchez tuviera que ver en el espejo que él mismo votó aquella reforma y hasta participó en reuniones con el PP para negociarla. Sánchez propuso hace unos días derogar por decreto la reforma laboral del PP pero sin tocar las indemnizaciones por despido, aunque en sólo unas horas rectificó para aclarar que no derogará esa reforma laboral ni tampoco elevará la indemnización por despido, cosa (nada menor) que deja al albur de la negociación entre los agentes sociales.



11.- Si había (y hay) una parcela en la que Rajoy y el PP están acorralados por méritos propios es la credibilidad en la lucha contra la corrupción. Por más que el presidente del Gobierno lo intente, sus SMS a Bárcenas y sus esfuerzos por ralentizar u obstaculizar las investigaciones judiciales delatan la negativa del partido gobernante a asumir responsabilidades políticas. Tiene tarea inmediata Irene Lozano en el PSOE. El carajal en el que ha entrado Pedro Sánchez sobre las exigencias de regeneración es notable. Para Griñán y Chaves por su imputación en los ERE’s, Sánchez exige la renuncia inmediata a todos sus cargos; para su apuesta personal en Galicia, José Ramón Gómez Besteiro, miembro también de la Ejecutiva Federal socialista, Sánchez prefiere esperar a que se abra juicio oral pese a que el implicado confiese haber pagado 36.000 euros en efectivo a un constructor y pese a estar imputado por delitos de prevaricación, tráfico de influencias, cohecho y contra la ordenación del territorio. Esta brújula loca respecto a la corrupción ha facilitado, de hecho, el encaje de bolillos que Sánchez ha practicado para ubicar a Irene Lozano en la lista por Madrid. El mismo viernes, Pablo Bellido, secretario provincial socialista por Guadalajara, ha renunciado a ser candidato tras ratificar la Audiencia Provincial su imputación por presunta estafa en relación con la construcción de un centro para jóvenes en Azuqueca de Henares. De inmediato, Sánchez desplazó a Luz Rodríguez, anunciada número cuatro por Madrid, referente socialista en el área de empleo, al hueco de Bellido en Guadalajara, como adelantó infoLibre. Nadie ha explicado (quizás Irene Lozano consiga hacerlo) el baile de criterios a la hora de tratar las distintas imputaciones y sus consecuencias políticas.



Lo cierto es que las expectativas electorales y las exigencias de estos "tiempos de indignación" reclaman al PSOE (tanto o más que a los demás partidos) contenido, relato, consistencia y rigor. En las últimas semanas, y al margen de la valía individual o personal de la excomandante Zaida Cantera o de su biógrafa Irene Lozano, las decisiones de Pedro Sánchez casan más con una interpretación de impacto mediático, de márquetin cortoplacista o de pura improvisación que de solidez en el discurso y en los principios. Algunos dirigentes socialistas leen la operación Lozano como un intento de frenar el ascenso de Ciudadanos por el centro. El 20-D despejará la duda de si es un acierto o no en términos electorales. Porque si se analiza en relación con la “crisis del bipartidismo” que tantas veces ha proclamado la propia Irene Lozano, a día de hoy no pocos piensan en el PSOE que esta sorprendente operación sólo puede facilitar la caída y profundizar en la desafección del electorado socialista. 

 

infolibre.es

19/10/2015 11:30. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Y nunca pasa nada

Hace justo un año, eldiario.es destapó los negocios como comisionista de José María Aznar: el expresidente del Gobierno había firmado un contrato para llevarse el 1% de cada desaladora que adjudicase el gobierno libio de Gadafi a Abengoa, una empresa española que cotiza en el IBEX. No era ni mucho menos una especulación, ni una información basada en fuentes. Publicamos el contrato íntegro, y también la primera factura de 100.000 euros de adelanto. Aznar no es un señor retirado de la política: es el presidente de honor del PP y también preside FAES, la fundación política que más fondos públicos recibe. Y en sus negocios de comisionista involucró a la oficina del expresidente, que también pagamos los contribuyentes españoles. 

 

Publicamos esa noticia, y no pasó nada. La inmensa mayoría de los medios silenció la información. Muy pocos la recuerdan hoy. Ahí sigue Aznar, dando lecciones de moral a Occidente.

                     

 

Hace unos meses, publicamos los papeles de Naseiro. De nuevo Aznar, como protagonista: acusado por su propio tesorero ante un notario de ser el máximo responsable de la caja B del partido. También probamos, con multitud de documentos, que el dinero negro en el PP existió desde su fundación. Tampoco pasó nada.

 

Hace dos años, contamos en exclusiva que los consejeros de Caja Madrid se repartían sobresueldos con unas tarjetas en negro, las tarjetas “black”. En su momento, tampoco pasó nada. Nuestra noticia fue ignorada por la mayoría de la prensa, pero provocó una auditoría interna en Bankia. Nueve meses después la Audiencia Nacional arrancó un proceso judicial que hoy sigue abierto y que probablemente acabará con condenas. Hoy no hay prácticamente nadie en España que no sepa qué son las tarjetas black. Lo saben porque eldiario.es lo contó, y nuestra investigación terminó en el juzgado. Pero durante meses lo contamos solo nosotros.

 

Hace unas semanas, contamos que el ministro José Manuel Soria pagó 70 euros al día por una suite presidencial con mayordomo privado y dos jacuzzi que al resto de los mortales les sale por 1.300 euros por noche. No era en un cinco estrellas cualquiera: casualmente, el dueño es también canario, amigo del ministro y tiene otro hotel ilegal pendiente de derribo donde el ministro también veranea.  Aquella información nos ha costado una demanda, pero el ministro sigue ahí: sin explicar tal milagroso descuento. Incluso en el Congreso no da más explicación que insultar al periodista que destapó la información. Ni dimite, ni enseña la factura.

 

Ayer publicamos otra exclusiva que afecta al ministro Soria, un informe interno, secreto, que desvela cómo se manipula el sector audiovisual con criterios políticos. Sigue sin pasar nada. Solo ha pasado que el Ministerio de Industria ha amenazado con otra demanda

 

Esta semana hemos contado que Mariano Rajoy cuida a su padre anciano con cargo a los presupuestos de La Moncloa. La cronología de acontecimientos es bastante clara. El padre del presidente tuvo un ictus, la familia contrató a unos cuidadores durante el mes que estuvo en el hospital y después dejó de pagar por sus cuidados. No fue porque ya no hiciese falta. 

 

El propio jefe de los servicios médicos de Presidencia pidió presupuesto a esa misma empresa para continuar con los cuidados al padre de Rajoy en La Moncloa. El presupuesto se rechazó –era un servicio día y noche que salía por unos 5.000 euros al mes– y en su lugar se encargó la tarea de cuidar al padre del presidente a dos trabajadores eventuales –Pilar y Francisco– que pagamos entre todos.

 

El mismo presidente que recortó la ley de Dependencia utiliza fondos públicos para atender a su padre dependiente. Y sigue sin pasar nada. Comparen esto con la actuación del alcalde de Roma, Ignazio Marino, que dimitió por pagar unas cenas familiares con la visa del Ayuntamiento. O con la viceprimera ministra sueca, Mona Shalin, que dimitió por cargar al presupuesto público dos chocolatinas Toblerone.  

 

Os confieso que a veces es frustrante, pero no nos vamos a rendir. Mientras contemos con el respaldo de todos los socios que nos apoyáis, si más lectores os animáis a ayudarnos, aquí seguiremos. Hasta que pase algo. 

 

eldiario.es

16/10/2015 11:47. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

20 propósitos de la intervención militar de Rusia en Siria

La contundente entrada militar rusa en el caótico y complejo paisaje bélico de Siria el 30 de septiembre, y su plan para poner fin al conflicto, han dado un vuelco al equilibrio de fuerzas en la región. La propuesta de Vladimir Putin incluye la formación de una coalición internacional dirigida por la ONU, que integre al ejército sirio y el gobierno de Bashar al Assad para luchar contra el terrorismo, y la celebración de unas elecciones parlamentarias con la participación de la “oposición sana”.  La primera consecuencia  de la magistral jugada diplomática y militar de Putin ha sido hacerse con el mando de la situación de Siria y humillar a la ineficiente Coalición Anti-Estado Islámico (CAEI) de unos 40 países y dirigida por EEUU. Los rusos en unos días al parecer han destruido más posiciones de los yihadistas que la CAEI durante 7000 bombardeos en dos años. El efecto inmediato de su acción ha sido poner nerviosos a los rebeldes y perplejos a sus patrocinadores regionales y mundiales.

 

Objetivos de Rusia

  1. Poner en evidencia la pantomima de la CAEI en su falsa lucha contra el terrorismo. Que la Casa Blanca explique qué hacían los yihadistas afganos – embrión del EI, gestado por la CIA, MI6 e ISI-, en el Despacho Oval en 1983.
  2. Delatar la ilegalidad de las acciones de CAEI. Rusia tiene el permiso del gobierno sirio, y del parlamento ruso, por lo que su acción está conforme al derecho internacional.
  3. Presentarse como un actor mundial, y presentando un plan de paz que cree viable, frente a las políticas de EEUU, responsable de la expansión del terrorismo religioso por todo el mundo. Así que, si alguien busca un líder para el mundo, ese es él: maneja la diplomacia, pero también es un tipo duro.
  4. Mostrar poderío, haciendo que todo el planeta esté pendiente de lo que hace Rusia en Siria, recordando a la crisis de los misiles de Cuba.
  5. Producir brechas en la CAEI: Alemania e incluso Turquía y Arabia apoyan el Plan Putin de paz. Les convenció de que la principal amenaza para la paz es el EI y no Assad.
  6. Reducir la presión sobre el régimen sirio. Pasar de la postura de “Asad debe irse” de la CAEI a la de “de momento, mejor que se quede”.
  7. Fortalecer la posición rusa en Siria, y por ende en Oriente Próximo, lo que le permitiría negociar con Occidente las sanciones que le impusieron por la anexión de Crimea.
  8. Negociar el destino de Ucrania: hasta ahora había preferido una Ucrania inestable en la frontera europea que una integrada en la OTAN. Desde Damasco su voz sobre Kiev tendrá otra melodía.
  9. Ofrecer a Arabia Saudi el cese del presidente sirio a cambio de dejar de financiar el yihadismo en la región.

10.Presumir de ser quien apartó a Assad del poder de forma no violenta, y como recompensa tener la voz cantante en la elección de su sucesor.

11.  Contener el avance de los islamistas. Los chechenos, liderados por el comandante Tarkhan Batirashvili, son el mayor contingente de extranjeros en las filas de EI. En esta tarea, Moscú cuenta con el apoyo de China, que sigue sufriendo continuos ataques terroristas yihadistas.

12. Demostrar la eficacia de la coalición formada por Rusia, Irán, Irak, Hizbolá, al contar con el ejército sirio y los efectivos iraníes y libaneses, que luchan sobre el suelo sirio.  Que Irán haya conseguido que Turquía (patrocinador del Frente Al Nasra y del Ejército de Siria Libre) acepte un alto el fuego para seis meses en seis ciudades sirias, le avala.

13. Empujar al alza los precios de hidrocarburo, ahora que cuatro de los productores mundiales -Rusia, Arabia, Irak e Irán-, están en guerra, y así salvar la economía rusa. Sin embargo, dichos precios se fijan en los despachos políticos (de Arabia Saudi y de EEUU) ignorando la ley de oferta y demanda del mercado.

14. Desactivar el plan de EEUU y Turquía de crear una zona de exclusión aérea en el suelo sirio, para proteger a los yihadistas, y desde allí empezar a desintegrar el país como se hizo en Irak, Yugoslavia y Libia.

15. Cambiar las alianzas de la región: Israel se acerca a Rusia: además de negociar la formación de una Unión Aduanera, coordina con Moscú el vuelo ilegal de los cazas israelíes en el cielo sirio y estudia la posibilidad de que Rusia dirija la explotación del gas del campo Leviatán en el Mediterráneo, para así impedir la tentación de Irán o de Hizbolá en atacarlo algún día. A cambio, Moscú cortaría el suministrar iraní de armas a la milicia libanesa y forzaría a Teherán retirar sus efectivos, una vez pacificado siria.

16. Ganar ventajas respecto a Irán, mostrándole que sólo Rusia puede sostener al régimen. Y eso a pesar de que los cazas rusos están utilizando el espacio aéreo de Irán (y de Irak) para acceder al cielo sirio. El mensaje es: “tener en cuenta los intereses rusos en Irán en vuestro acercamiento a Occidente”.

17. Presionar a Tayyeb Erdogan, (ahora que está muy debilitado por los resultados electorales, soporta el peso de cerca de dos millones de refugiados sirios y se enfrenta a una nueva guerra civil con los kurdos) para que deje de apadrinar a las fuerzas anti-Assad.

18.Conseguir el apoyo de Egipto, el principal país árabe. El general Al Sisi se apunta a liquidar a los islamistas.

19. Regresar al club de “occidente”. Y eso va dirigido a aquel sector de izquierda que aún confunde Rusia con la URSS y piensa que Putin es la reencarnación de Lenin, y no el líder de una élite capitalista que desde 1994 es socio de la OTAN. Otra cosa es que la multilateralidad sea mejor para la paz mundial que la unilateralidad.

  1. Probar los nuevos y sofisticados cazas bombardeos Sukhoy su-34 por primera vez en un campo de batalla.

 

¿Afganistán 2?

Los rusos cuentan con los siguientes factores para no considerar Siria como un segundo Afganistán:

  • Que los yihadistas afganos recibían de EEUU armas avanzadas como los misiles “Stinger”. En Siria, Rusia goza de superioridad militar sobre el enemigo.
  • Que Siria es plano, carece de montañas rocosas, donde caer en emboscadas. Aun así, afirman que no enviarán tropas.
  • En Afganistán se encontraron con la hostilidad de los lugareños, en Siria parte de la población mira a Putin como un salvador.
  • Rusia entra desde mar y aire. Cerrarle el paso por el Mediterráneo provocaría un enfrentamiento directo entre las superpotencias.

Moscú es consciente de que Assad ha perdido el poder sobre el país de forma irreversible. Ahora sólo hay que salvar la región alrededor de Latakia de los alauíes, y allí preservar su importantísima base naval en el puerto de Tartus.

 

Ya dijimos “¡Que viene los rusos!”

El alivio que sintió Barak Obama con la iniciativa de Putin en Siria duró poco. Los republicanos endurecen sus  ataques y burlas a los demócratas, no solo por perder el control sobre otro país de Oriente Próximo, sino también porque EEUU  con Obama ha dejado de actuar como un jugador mundial.

Para ellos, los enemigos de América son Rusia e Irán, y no China como  afirma el presidente.

Obama sigue oponiéndose a enviar tropas a Siria (tampoco lo hizo en Ucrania), por los siguientes motivos: Los fracasos en Irak y Afganistán -donde otro avión de la OTAN acaba de ser derribado por los Talibán que han vuelto a conquistar Kunduz-; la convicción de que tal acción puede animar a Teherán a armarse realmente; la incapacidad de la oposición siria de unirse y formar una alternativa real y viable, y que al contrario de lo esperado, el pueblo no apoyó a los rebeldes, siendo ellos más brutos que el ejército.

Obama también teme que un caos total amenace la seguridad de Israel, o que un hipotético vacío de poder con la caída de Al Assad fuese ocupado por los terroristas yihadistas. Además, Siria carece de la importancia estratégica necesaria para justificar una intervención terrestre y aplicar la doctrina de Responsabilidad de Proteger (R2P) a la población. Por último, lo que no necesita  en la víspera de las elecciones del 2016 es recibir una avalancha de imágenes de sus soldados decapitados o cientos de ataúdes.

Obama debe elegir entre aceptar el plan ruso o chocar con Putin en Siria. Ninguna de las opciones dará votos a los demócratas.

 

Se complica el escenario

A pesar de que Rusia, de momento, ha reorganizado el escenario, se enfrenta a otro en el que el Pentágono ha actualizado los planes de acciones militares contra Rusia, desde Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Bulgaria y Rumania.

Es poco probable que la arriesgada apuesta de Putin, que no incluye ningún plan para aliviar el sufrimiento de la población, cumpla con sus objetivos, sin contar con las consecuencias que dejaría tal intervención sobre las arcas vacías de su país y por ende sobre la población.

No habrá un final feliz para tantos comensales sentados en la mesa de la “última cena” siria.

Lo más probable es que Siria, después de pasar varios años más en su trágico proceso de ‘libanización’, pase a ser ‘balcanizada’.

 

publico.es

08/10/2015 08:57. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

"SIRIOS EN VALENCIA"

Manuel  Mata 

En verano, la orilla del Sena quiere parecerse a una playa. Hay arena, duchas, juegos infantiles, bares y gente en bañador; pero no es una playa. Cuando la crisis de Calais, el pasado agosto, debajo de un puente renombrado había decenas de tiendas de campaña, cuerdas con ropa tendida y jóvenes africanos jugando al fútbol con cualquier cosa redonda que pillaran. Decenas de voluntarios de Cruz Roja les atendían. Al atardecer, acudían jóvenes franceses a enseñarles los rudimentos del idioma. Con papel y bolígrafo, como armas, luchaban contra el abandono.

Seremos ciudad de acogida, comunidad de acogida. Al parecer, el ayuntamiento prevé que el primer contacto con esta tierra sea en el edificio “Veles i vents” . Un gran mirador, plagado de terrazas, diseñado para seguir los entresijos de la America´s cup 2007 será el primer centro en el que se atenderá a los refugiados sirios. Nadie en aquellos días de glamour exultante, de exhibición obcena, de excesos sin fin, podía imaginar un uso de ese calibre para tan peculiar edificio.

La ocasión lo justifica. Cada día en el mundo 42.500 personas tienen que abandonar sus hogares y huir de una guerra. Guerras que se suceden entre protagonistas parecidos, con apoyos parecidos, de las que se beneficia siempre el oscuro mundo de la industria armamentista. Más de sesenta millones de personas son refugiados, un país errante en direcciones múltiples, mucho más poblado que España. Solo pueden recalar en ciudades.

Nos dicen que el ayuntamiento está recibiendo una avalancha de solicitudes de colaboración por parte de nuestros convecinos. Ciertamente será difícil canalizar tanto impulso colaborador.

Ada Colau, Anne Hidalgo y Sypros Galinos, alcaldes de Barcelona, París y Lesbos, a los que se han ido sumando los de A Coruña, Cádiz, Zaragoza, Santiago de Compostela y otras que llegarán, han hecho público un manifiesto “Nosotras, las ciudades de Europa”. Recuerdan que durante años los gobiernos han destinado la mayoría de fondos a convertir Europa en una fortaleza y que ahora las ciudades están preparadas para ser lugares de acogida y dar la bienvenida a los refugiados. Las ciudades no quieren caminar solas, necesitan ayuda, de dentro y de fuera; principalmente de los mismos gobiernos que les negaban el pan y la sal hasta que una foto desveló sus miserias.

El conflicto sirio tapa el ucraniano como éste tapó el eritreo o aquél el iraquí. La barbarie no cesa. Llegamos a la luna, hablamos con una persona a miles de kilómetros por un chisme pequeñísmo o curamos el cáncer pero somos incapaces de llevar paz a la humanidad. Podemos ver desde google cualquier punto del planeta pero somos incapaces de frenar guerras, masacres de inocentes y genocidios.
 El autobús estaba a punto de llegar al cruce de Islas Canarias con Eduardo Boscá. Una señora, entrada en años, le dijo a su vecina que iban a llegar a Valencia una barbaridad de sirios y que eso era una vergüenza. -Nosotros no somos ricos y no estamos para acoger a nadie- Le recalcó. La vecina la miró con una mezcla de desdén e ironía. Abrió el bolso y sacó un libro de bolsillo, “Cometas en el cielo” de Khaled Hosseini. –Tenga, léalo. Es una historia que le le hará entender que lo que ha dicho es una barbaridad. ¡Se lo regalo!-

Manuel  Mata es portavoz del grupo socialista en el Parlamento Valenciano y miembro de Esquerra Socialista del PSPV

24/09/2015 07:45. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Por qué crece el independentismo en Catalunya?

Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, Barcelona

 

La interpretación más generalizada del crecimiento del independentismo catalán que ofrece la estructura de poder económico, financiero, político y mediático basado en la capital del Reino (que no tiene nada que ver con el Madrid popular), que en la terminología anglosajona sería conocido como el establishment español, es que tal movimiento es una criatura del gobierno Mas, el cual, a fin de sobrevivir políticamente (y a base de la gran manipulación de los medios públicos de la Generalitat, TV3 y Catalunya Ràdio), ha movilizado a la población en Cataluña para pedir la independencia. Esta visión ha sustituido a otra, generalizada principalmente en algunos sectores de las izquierdas españolas, que consideraba este independentismo como una mera criatura de la burguesía catalana, que lo utilizaba a fin de optimizar sus intereses financieros y económicos, frente al mundo empresarial y financiero basado en Madrid.

 

Como consecuencia de estas interpretaciones del independentismo y de su crecimiento, la estrategia del Estado central español ha sido intentar asustar a la burguesía catalana con imágenes del desastre que supondría para sus intereses la salida de Cataluña de la Eurozona, dirigiendo sus ataques al Presidente Mas, al cual se le considera portavoz de la burguesía catalana. Esta versión, influenciada por los escritos de Jordi Solé Tura –uno de los padres de la Constitución Española-, ha perdido bastante fuerza ante la evidencia de que los grandes centros financieros y económicos de la burguesía catalana (desde La Caixa a Freixenet) están en contra de la independencia. La pérdida de credibilidad de esta segunda interpretación del independentismo ha dado pie a la primera interpretación, que ve el crecimiento de este como mera creación del gobierno Mas, centrando así toda su estrategia en derrotar a tal gobierno, creyendo que desapareciendo la fuerza política liderada por tal persona desaparecerá el independentismo.

 

Esta es, pues, la versión del porqué el independentismo está creciendo, sostenida por el establishment español. Una de las características de este establishment español es no considerarse nacionalista, atribuyendo tal nombre solo al nacionalismo catalanista, sin nunca reconocer que su visión de España corresponde a y refleja un profundo nacionalismo, intrínseco en el Estado borbónico, que ve a España como una nación indisoluble, centrada en la capital del Reino y dirigida por un Estado central que impone sus decisiones a la periferia. De ahí que ese nacionalismo españolista se haya extendido ampliamente a lo largo de todo el territorio (promocionado por los mayores medios de tal nacionalismo españolista, que van desde los medos de ultraderecha como ABC, La Razón y El Mundo, al centro derecha, como El País)Pues bien, por paradójico que parezca, este nacionalismo españolista es la mayor causa del crecimiento del movimiento independentista. Veamos los datos.

 

Es cierto que el partido conservador-neoliberal que ha gobernado Cataluña ha apoyado activamente a los movimientos como la Asamblea Nacional Catalana, ANC, y Òmnium Cultural, que han jugado un papel clave en canalizar el enfado estimulado por los efectos tan negativos de la crisis económica en el bienestar de la población hacia el sentimiento anti Estado central (que se le ve, correctamente, como el mayor causante de tal crisis), ocultando (a través de su enorme control asfixiante sobre los medios de públicos de la Generalitat, TV3 y Catalunya Ràdio) que el mayor aliado de la aplicación de las políticas públicas que han causado tal crisis por parte del gobierno central ha sido precisamente el partido conservador-liberal presidido por el Sr. Mas.

 

La relación entre los líderes de aquellos movimientos independentistas, ANC y Òmnium Cultural, y el gobierno Mas es estrecha y abarca muchas dimensiones que incluyen desde su financiación (el tesorero de Òmnium fue el Sr. Jordi Sumarroca, uno de los mayores benefactores de CDC -el partido dirigido por el Sr. Mas- y cuya relación con ese partido está siendo investigada por los tribunales, como ha detallado El Triangle en “La presó dels Sumarroca”, 04.08.15) hasta la militancia de sus dirigentes. La hasta hace poco dirigente de la ANC era militante de ERC, el partido que ha ofrecido su apoyo parlamentario al gobierno Mas. El dirigente de dicho partido, el Sr. Oriol Junqueras, en lugar de ser el jefe de la oposición pasó a ser el mayor sostenedor del partido gobernante (sin tal apoyo, el gobierno Mas ya no existiría).

 

Ahora bien, habiendo dicho esto, lo que los nacionalistas españolistas –que cubren un amplio abanico, desde Santos Juliá en El País, a Francisco Marhuenda en La Razón– nunca entienden –porque no quieren entender- es que lo que ellos consideran es la causa del crecimiento del independentismo es, en realidad, consecuencia de la causa real, que es precisamente el enorme carácter opresivo y asfixiante del nacionalismo españolista que existe en el Estado central español, y que ellos promueven y reproducen. Nunca admitirán que el nacionalismo españolista es el mayor causante del crecimiento del independentismo catalán, cuestionando incluso que ellos mismos sean nacionalistas. Su incapacidad de entender esta obvia realidad se debe a su arrogancia e inhabilidad de ser autocríticos, característica de cualquier agente que canaliza una ideología dominante. Esta inhabilidad es un fenómeno bien conocido en la mayoría de los casos de discriminación. El hombre que discrimina a la mujer, por ejemplo, no se da ni cuenta de la naturaleza de tal discriminación. Esta está tan generalizada que ni siquiera se da cuenta de ello, pues, como resultado de su dominio, se ha construido un aparato ideológico que justifica ese dominio, al cual ni siquiera se le ve como tal.

 

Una situación semejante ocurre con el nacionalismo españolista, basado en un enorme dominio consecuencia de su visión de lo que es España, que ve a la España actual como la única posible. Desde el guerrismo en el PSOE hasta las diatribas deLa Razón, el ABC y El Mundo (por no decir de El País), todos ellos consideran el independentismo como un fenómeno y una guía ideológica anticuados, absurdos en el siglo XXI (a pesar de que ha surgido un número considerable de nuevos Estados en Europa en los últimos treinta años), y utilizan cualquier epíteto despectivo para marginarlo. En esta visión de España (que alcanzó su máxima expresión durante la dictadura) no hay más nación en España que la española, centrada en la capital del Reino. Cualquier otra visión se ve como irracional, absurda, anticuada, y una larga retahíla de adjetivos. Y ahí está la raíz del problema. Cada vez que cualquier portavoz de este nacionalismo, sea Felipe González, sea el Ministro de Defensa, el Sr. Pedro Morenés, sea el Sr. Alfonso Guerra (que consideraba al Sr. José Montilla como “contaminado de nacionalismo catalán”), hacía sus declaraciones ofensivas a Cataluña, deleitaba a los círculos nacionalistas catalanes, aumentando el atractivo del independentismo. Tenía que verse el orgasmo mediático que tuvieron los tertulianos de TV3 y Catalunya Ràdio el día siguiente a las declaraciones de tales señores, declaraciones que, debido a la monopolización de la visión de España por los nacionalistas españolistas, facilitaba la presentación que hacen los independentistas catalanes de que es imposible continuar en España, asumiendo que esta España es la única existente o posible.

 

La inviabilidad de la autocrítica

Esta imposibilidad del nacionalismo españolista para aceptar el plurinacionalismo se presenta constantemente. El Estatuto, propuesto por el gobierno catalán presidido por el socialista Pasqual Maragall y aprobado por el Parlament catalán y las Cortes Españolas (dejando un texto “cepillado” –como se anunció en la típica chulería y arrogancia del nacionalismo españolista-), y tras ser aceptado y refrendado por la población en Cataluña, fue vetado en elementos esenciales por el TC (controlado por el PP y el PSOE) con el silencio e intento de trivialización de estos vetos por parte del gobierno Zapatero, además de la campaña anticatalana del PP que se expandió por toda España (con una resistencia muy temerosa y moderada por parte del PSOE). Estas realidades, además del constante incumplimiento del Estatuto por parte del Estado central, y la recentralización por parte del gobierno del PP, son algunos de los muchos agravios que jamás son reconocidos como tales.

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¿Es otra España posible?


Esta no es una pregunta hecha con espíritu provocador. Y no es una pregunta fácil de responder. Hoy la estrategia del Partido Popular es derrotar al independentismo catalán por todos los medios (presentando el catalanismo e independentismo como idénticos). Es un error ver este comportamiento como resultado de una torpeza de tal partido (que es un partido muy minoritario en Cataluña). En realidad, es una estrategia que (por desgracia y como consecuencia de la generalización del nacionalismo españolista a lo largo de España) es electoralmente muy rentable al sur del Ebro. Y de ahí que no cambiará.

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En este contexto, la crisis ha originado toda una serie de movimientos de rebeldía y oposición (iniciados por el 15-M) que cuestionan este Estado y la ideología que reproduce. Y es este movimiento el que ofrece la posibilidad de recuperar la otra visión de una España plurinacional, basada en el desarrollo de una Segunda Transición que establezca un Estado plurinacional en el que los distintos pueblos estén unidos por la voluntad y no por la fuerza, y en el que la relación de solidaridad entre ellos se base en una concepción justa y democrática.

publico.es

22/09/2015 08:37. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

CORBYN Y LA DIGNIDAD DE LA IZQUIERDA

 

José Antonio Pérez Tapias

   Lo imprevisto ocurre y lo improbable, muchas veces, sucede. Cuando ello incide sobremanera en la dinámica de los hechos estamos ante un acontecimiento que marca un punto de inflexión en la evolución de la realidad sociopolítica. Es el caso de la elección de Jeremy Corbyn como líder del Partido Laborista del Reino Unido. Un 60 % de los votantes, en elecciones donde participaba toda la militancia y abiertas, además, a quienes se inscribieron como simpatizantes, dio su apoyo al veterano político laborista, diputado en el parlamento británico y de larga trayectoria. Su compromiso no ha sido sólo con la ciudadanía a la que viene representando, sino también con los movimientos sociales y con causas tan nobles como tratar de impedir -no lo consiguió- que el dictador chileno Augusto Pinochet, estando en Inglaterra, se viera libre, sorteando las actuaciones emprendidas contra él con apoyo en la legislación sobre "justicia universal" y contando para ello con la connivencia de un gobierno laborista. Dicha trayectoria explica que de 232 diputados del grupo parlamentario laborista, sólo 15 le hayan apoyado en el reciente proceso electoral. Pero ahí estaba, en una incansable lucha política desde el seno del laborismo, algo sin duda posible por la misma tradición del partido, por sus características organizativas y por el sistema electoral británico -factores, por lo demás, que hay que tener muy en cuenta antes de trazar precipitados paralelismos con procesos que se dan en la política española-.

 

   Al dar cuenta de tan sorpresivo resultado, no han faltado titulares de prensa subrayando que Corbyn, como nuevo líder laborista, llegaba con la fuerza de tan contundente resultado  para enterrar la Tercera Vía, aquella que Tony Blair puso en marcha como renovación de una socialdemocracia anquilosada y perdedora ante el empuje del neoliberalismo impulsado por Margaret Thatcher. Ésta, como adalid de las políticas del Estado mínimo, de la potenciación del mercado como regulador no sólo de la economía, sino de todos los procesos sociales, y, por ende, de la exaltación de lo privado y la denostación de lo público, marcó la pauta de políticas diseñadas en función de un capitalismo agresivo, implementadas con la difusión de una cultura de "individualismo competitivo" marcadamente insolidario. Por entonces, Kenneth Baker, secretario de Educación en uno de los gobiernos de la "Dama de hierro", dio expresión, con ínfulas de analista sociopolítico, a lo que programáticamente se pretendía: "la era del igualitarismo -dijo con todo su cinismo- se ha terminado".

 

   Cuando ahora llega Corbyn es para desmentir aquella afirmación hecha desde el más puro y duro doctrinarismo neoliberal, afirmación que fue una declaración de guerra contra todos los que en la sociedad británica no formaban parte de las clases pudientes y de las élites oligárquicas. Al Nuevo Laborismo que surgió como "Tercera Vía" entre una socialdemocracia que se veía anticuada y la derecha thatcheriana que arrollaba a aquélla en las elecciones, no le vamos a negar a estas alturas, por no hacer leña del árbol luego caído, la buena voluntad de poner al día planteamientos y programas para hacer frente, entre otras cosas, a la desigualdad creciente en el Reino Unido, en un Estado que era despojado de su patrimonio público a golpe de sucesivas privatizaciones. El sociólogo Anthony Giddens fue uno de los que apadrinaron el exitoso invento para ubicar al Partido Laborista en una nueva centralidad. Inscribiendo la propuesta en un meritorio análisis de las consecuencias de la modernidad -uno de sus títulos-, tejió los mimbres de un proyecto político que se presentaba "más allá de la izquierda y de la derecha", la cual es expresión que hasta el día de hoy hace furor.

 

   El Partido Laborista remontó y pudo gobernar durante varios mandatos, aunque con balance muy discutible, al menos. El historiador Tony Judt nos lo dejó antes de su prematura muerte.  Con su mirada crítica, en su libro Algo va mal, afinó el análisis para llegar al fondo de la cuestión: el Nuevo Laborismo gobernó, sí, pero a costa de desnaturalizarse como formación de izquierda. Es decir, como partido socialdemócrata ganó en su momento, pero claudicando ideológicamente frente a su adversario. Ante Tony Blair perdieron los conservadores; sin embargo, siguió ganando el neoliberalismo, dulcificado en sus modos, pero sin tocar en su núcleo. Se recuperaron políticas redistributivas, pero se consideró intocable la economía. Es la raíz de lo mucho que va mal en la socialdemocracia europea en general, lo cual es lo que aflora en época de profunda crisis, como la que vivimos, cuando no hay excedentes económicos que el sistema permita que se dediquen a sostener el Estado de bienestar. Y las desigualdades se disparan a causa de un capitalismo financiero impasible; es más, desaprensivo.

 

   En nuestros días, los gobiernos, sometidos a las exigencias del capital, con la gran banca marcando el orden del día para que los Estados permanezcan sumisos ante el mercado, no han hecho sino hacer ostentación de su culpable impotencia aplicando las llamadas "políticas de austeridad". Contra eso es contra lo que se rebela Corbyn, y por eso le apoyan militantes y simpatizantes hastiados de una sedicente izquierda que dejó de estar donde la ciudadanía espera que la izquierda esté. A Corbyn se le ha dado la victoria para resituar el laborismo en la izquierda. Dicen que es "radical", pero eso indica, aparte de su voluntad de aplicar soluciones que vayan a la raíz, cómo está el patio político: atestado de conservadores, lleno de neoliberales y bien nutrido de socioliberales que no dejan de ser conservadores bajo etiquetas de izquierda. Teniendo en sus manos una buena radiografía de tal cuerpo político, los que han elegido a Corbyn sabían muy bien lo que hacían y por qué.

 

   Cuando la derecha se da cuenta de lo que el acontecimiento Corbyn significa, enseguida se aplica a desprestigiar su figura, a menospreciar su trayectoria. Y Cameron, el premier conservador del Reino Unido, tiene la cara dura de salir diciendo que Corbyn es un peligro para la "seguridad nacional", extendiendo eso desde la defensa hasta la economía de las familias. Un Corbyn que habla de luchar contra las desigualdades, de hacer frente a las injusticias, de no seguir la política del economicismo neoliberal, no es peligro para nadie, salvo para quienes desde sus posiciones de dominio siguen produciendo empobrecimiento y generando sufrimiento. Cameron sí es un peligro para una democracia tan consolidada como la británica.

 

  Corbyn y lo que supone su elección en el Partido Laborista no constituyen, por lo demás, un fenómeno aislado. A nadie se le escapa que se sitúa en la órbita de otros fenómenos que están en proceso en países como España o Grecia, o dejando entrever nuevos movimientos de radicalización democrática en el ámbito europeo. A Corbyn le van a hacer la vida imposible todo lo que puedan -por desgracia, no sólo desde fuera, sino también desde dentro de su propio partido-, pero son los mismos que actúan al margen de una ciudadanía que, harta de una política de autoritarismo posdemocrático, reivindica una política participativa, solidaria y transformadora. Es esa misma ciudadanía la que ejerce su libertad republicana buscando los caminos de esa nueva política. Promoverla es tarea de una izquierda digna.

 

Publicado en Contexto y Acción  Ctxt.es el 14 de septiembre de 2015

16/09/2015 08:41. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La “crisis de refugiados” sirios fue planeada por Turquía y Arabia Saudí

Entre 2011 y agosto de 2014 Turquía había acogido 1,5 millones de refugiados sirios. Otros 40.000 entraron en octubre, y a pesar de su dramática situación, permanecieron en los campos. ¿Por qué, de repente, miles de ellos no sólo deciden salir de Turquía sino que pueden hacerlo, a pesar del cerco militar? ¿Por qué se les dirige a Europa y no a las petromonarquías árabes del Golfo Pérsico o Irán? Eso sí, la Casa Saud ha ofrecido a Alemania la construcción de 200 mezquitas (wahabitas) para que los supervivientes sirios no olviden el terror del Estado Islámico.

 

Desde 2011, Turquía, Arabia Saudí y Qatar, incapaces de derrotar a Bashar Al Assad, lo han intentado todo con tal de convencer a Barak Obama de la necesidad de acabar con el mandatario sirio. Así, no dudaron en acusarle de derribar un avión turco en junio de 2012, del uso de gases químicos en agosto de 2013 o de ser incapaz de contener al Estado Islámico —monstruo creado por la CIA, el Mosad y el MI6, según el ex empleado de la NSA, Edward Snowden, y financiado por los jeques árabes según Hillary Clinton—, mostrando al mundo, a través del canal catarí Al Jazira, las impactantes imágenes de decapitaciones, de mujeres violadas y esclavas sexuales, de monumentos milenarios destruidos —como el Buda afgano—, y demás barbaries. Y Obama ni caso. ¡Pero si son casi las mismas imágenes protagonizadas por muyahidines (o sea, yihadistas), también Made in CIA, con las que George Bush, hace 15 años, consiguió conmover al mundo e  invadir a Afganistán! En cambio, Obama parece más preocupado por el avance de China que por las peleas vecinales en aquella región.

 

 “Alan” como casus belli

Todo indica que ambos países deciden inundar Europa de refugiados sirios, provocando conmoción social, y ofreciendo de paso a sus mandatarios el perfecto pretexto para “hacer algo serio por el pueblo sirio”.

 

Cuando las fotos de los cuerpos de un centenar de adultos sirios asfixiados o congelados en camiones no hirieron las sensibilidades, se intentó de nuevo con la imagen del cuerpo de Alan (“Roca” en kurdo), niño kurdo-sirio ahogado en una playa turca, acompañado del siguiente pie de foto: “Ha muerto porque Occidente no ha eliminado a Assad, a sabiendas de que toda esta gente huye del terror del Estado Islámico.

 

¡Y objetivo conseguido! En Londres, Berlín y París ya se baraja bombardear a este devastado país, aunque sea ilegal incluso con sus propias leyes. Sorprende que la misma Angela Merkel que semanas atrás hizo llorar a una niña palestina denegando la petición de asilo para su familia de 5 miembros, se vuelva generosa y acoja a miles de sirios. ¡Hipócritas belicistas! Hasta julio de 2015 Alemania ganó unos 7,9 millones de euros por la venta de armas a los jeques árabes, un aumento del 30% con respecto al mismo periodo de 2014, mientras sus medios de comunicación censuran las imágenes de miles de niños y adultos yemeníesasesinados por las bombas de EEUU y Arabia, quienes además han destruido los depósitos de agua y alimentos, centrales eléctricas y hospitales matando a otras decenas de miles de civiles de hambre, enfermedades y heridas.

 

Ocultan que su llamada “Guerra Global contra el Terror”, desatada en Afganistán, Pakistán, Irak, Libia, Siria, Yemen, Somalia, Mali, Sudán, etc., ha generado decenas de millones de desplazados.  


Vuelco radical en Oriente Próximo

Todo cambia en julio de 2015 tras la firma de la paz y el acuerdo nuclear entre Occidente e Irán. Se trata de un cambio cualitativo en el equilibrio de las fuerzas en una región que hasta este momento era favorable a Israel, Turquía y Arabia Saudí. La República Islámica, además de salvarse de un ataque militar de EEUU, había conseguido el compromiso de Obama de no intervenir militarmente en Siria. El rey Salmán de Arabia, temeroso de que Irán con el respaldo de EEUU vuelva a ser el “Gendarme del Golfo Pérsico”, y regrese al mercado del petróleo —por eso sigue manteniendo bajos los precios del crudo, en su  encuentro con el presidente de EEUU en la Casa Blanca —durante la “crisis de refugiados sirios”— no daba crédito al leer la declaración final de la visita: no hubo ni una sola mención a Irán ni a susfechorías en Siria y Yemen.

 

De modo que Ankara y Riad están presionando a los europeos para que pongan fin al Estado sirio, y les urge por los siguientes motivos:

• La situación económica de ambos países ya no les permite seguir financiando a los rebeldes armados.

• La negativa de Assad de aceptar los planes de paz de Irán y Rusia —que preveían elecciones anticipadas y un periodo de transición, sin asignar un papel al presidente en el futuro del país— ha cerrado las vías de una salida menos dramática a la crisis política. Él, que ya es historia, ahora se enfrenta al Plan de Obama: su salida del poder (exiliarse), y la instauración de una administración dirigida por los oscurantistas Hermanos Musulmanes. En mayo pasado, EEUU y Turquía acordaron crear una zona de exclusión en tierra siria, supuestamente para proteger a los civiles, que servirá de base militar para los contras sirios y de acoger a los refugiados. Existe también un “Plan Joe Biden”, vicepresidente y candidato demócrata para las presidenciales de 2016, que es consciente que para ganar aAssad éste no debe sobrevivir a Obama, para lo que propone balcanizar el país en zona alauita, kurda y sunita.

 

Con el caos controlado por el Pentágono en Oriente Próximo, entre los 12 objetivos de acoso a Siria están el cortar las Rutas de la Seda diseñadas por China y seguir chantajeando a Irán, país que está perdiendo también al Líbano, su otra  “profundidad estratégica”, por la crisis política generada por el movimiento indignado de “Apestáis”.

Por su parte, Tayyeb Erdogan convertirá en pesadilla el sueño de los kurdos sirios de fundar su autonomía en el norte del país, mientras que con el ruido mediático de la crisis de refugiados desvía las miradas de la guerra desatada contra los kurdos de su país.

 

 

El regreso al timo de la misión humanitaria

Quienes exigen una intervención militar en Siria para paralizar la huida de los sirios de su tierra ocultan al menos cuatro hechos:

a. Que desde 2012, EEUU, Gran Bretaña, Francia, Turquía e Israel llevan bombardeando este país, además de suministrar armas y dinero a los contrassirios. Según WikiLeaks, Washington, a través de acciones encubiertas, intenta debilitar y derribar su Gobierno desde 2006. Con tantas potencias en el ajo, ¿cómo es posible que se siga diciendo que es una “guerra civil”?

b. Que un ataque militar generaría más refugiados: el asesinato de Moammar al Gadafi fue el inicio del éxodo de los libios y la muerte de miles de sus ciudadanos en el mar.

Las situaciones apocalípticas generadas por la OTAN en los países agredidos ha hecho que sus dictadores asesinados se conviertan automáticamente en mártires, patriotas y mitos populares. La guerra es peor que el régimen de Bashar al Assad, y aunque acabe con otro “chico malo” de EEUU, será también el fin del Estado-Nación sirio.

publico.es

15/09/2015 13:51. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿POR QUÉ EN EL PSOE HAY MIEDO A CATALUÑA COMO NACIÓN?

   ¿Por qué en el PSOE hay miedo a considerar a Cataluña como nación? ¿Y por qué ese miedo se extiende al PSC, que si habla de Cataluña como nación, lo hace en voz baja, a través de protagonistas secundarios, mientras algunas de sus personalidades dicen que ahora tampoco toca abordar eso? Y si no es ahora, en debate previo a las elecciones catalanas del 27 S, en el que se confrontan posiciones políticas respecto al futuro de Cataluña en relación al Estado español, ¿cuándo desde el campo socialista, sin eludir la cuestión, se va a presentar una alternativa sólida y creíble al respecto?

 

 

   El tiempo humano se dilata y en política, como en la vida de cada cual, no se reduce a ser el del mero transcurrir de segundos, minutos y horas. Pero ese tiempo también se contrae. En nuestro mundo finito, el tiempo no es un "recurso" indefinido; los acontecimientos nos emplazan. Y los problemas políticos no se disuelven; o se resuelven o revientan. ¿Puede pasar con la crisis institucional del Estado español? Aunque se revista de (falsa) prudencia, es temerario confiar en que, sin hacer nada serio, todo se arreglará. Eso, con toda razón, se le critica al presidente Rajoy. Pero entre socialistas hay contradicciones sin resolver; no se abordan como se debe y así, como lo reprimido, retornan de la peor manera. Valgan aquí las advertencias de Freud.

 

 

   En cuanto a contradicciones propias y al intento de superarlas, reveladoras han sido las palabras del primer secretario de los socialistas catalanes. Tras las declaraciones de Felipe González a La Vanguardia, acerca de la necesidad de reconocimiento de Cataluña como nación, Miquel Iceta se alegraba de que por fin dejara de ser tabú entre socialistas expresarse en esos términos. Pero él sabe al respecto dos cosas: en primer lugar, que hay socialistas que nunca hemos aceptado tabú alguno en torno a Cataluña como nación; y, en segundo lugar, sabe también que el expresidente González vuelve a poner las cosas difíciles cuando después ha pasado a negar que hubiera hecho declaración semejante, arguyendo que sólo se refirió a la necesidad de reconocer la "identidad nacional" de Cataluña. De nuevo, rodeos eufemísticos en torno a una entrevista que fue autorizada para su publicación por el gabinete del entrevistado, queriendo reducir la identidad nacional a lo propio de una mera identidad cultural sin traducción en términos de nación política. Es el miedo a lo que supone esto último -incluida la utilización electoralista que la derecha haría del asunto- lo que lleva a que en el campo socialista todo se enrede como de costumbre, precisamente el día en que se presenta la asociación "Tercera Vía" -nombre, por sus connotaciones, que no puede ser más desafortunado - para promover el diálogo entre España y Cataluña, más allá del inmovilismo del PP y del aventurerismo independentista de CDC y ERC.

 

 

   Sinceramente, miedo volví a detectar en el último Comité federal del PSOE y por eso apelé a que se superara, si se quiere sacar la posición socialista de su indefinición y apostar en serio por una solución para la crisis del Estado español. No valen propuestas a medias que no aborden lo que quedó encauzado con la Constitución de 1978, pero no resuelto, lo cual no es otra cosa que la cuestión de las naciones tal como se plantea en nuestra realidad política. Hablamos de federalismo, ¿pero qué federalismo? ¿Por qué se tiene miedo a proponer ese federalismo como plurinacional, si es el reconocimiento de esa diversidad nacional lo que puede permitir la unidad y cohesión del Estado? Y si somos conscientes de la necesidad de renovar el pacto constitucional, ante las graves cuestiones pendientes de resolver, ¿por qué el miedo a un proponer un proceso constituyente, lo cual de ninguna manera supone ponerse en el punto cero de nuestra trayectoria colectiva? Hay buenas razones para defender sin miedo un Estado plurinacional, que además es la propuesta que puede percibirse como alternativa real frente a un proyecto independentista que, no por desagradar, deja de existir. Por tanto, lo que toca es superar el miedo y presentar ante la ciudadanía y ante los demás interlocutores políticos una propuesta susceptible de ser compartida por otros muchos. Las viejos dogmas no valen, incluido el de una intocable soberanía o el de una indisoluble unidad de la nación española. Vendría bien conocer mejor la historia, la propia y las ajenas, pues sin miedo y con buena memoria, siendo memoria democrática, habrá futuro para una propuesta respetuosa e inclusiva como es la de un federalismo plurinacional. 

 

 

José Antonio Pérez Tapias 

Publicado en la revista EL SIGLO, nº 1122 (14 septiembre 2015)

14/09/2015 09:11. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La apuesta constituyente

"Se impone acometer un proceso constituyente como propuesta a la sociedad española, atendiendo, entre otras, a las demandas de Cataluña en cuanto a su reconocimiento como nación, para lograr un renovado pacto constitucional", afirma el autor

A finales del siglo XVIII, al hilo de la Revolución Francesa, se hicieron notar quienes, sabiendo que el Ancien Régime había llegado al punto de ser insostenible y que se había agotado el tiempo para los cambios en su propio marco, se resistían, no obstante, a sumarse de lleno al proceso revolucionario. Robespierre lanzó sus dardos dialécticos contra ellos, echándoles en cara que querían "revolución sin revolución". Salvando las distancias de todo tipo que nos separan de aquellos acontecimientos, nos encontramos actualmente en España con una situación algo parecida. Estamos ante una grave crisis institucional del Estado y el agotamiento del desarrollo autonómico del mismo, todo lo cual reclama reformas tan en profundidad que de suyo hay que hablar de la necesidad de un proceso constituyente. Sin embargo, de manera análoga a la crítica que hacía Robespierre a los espíritus timoratos que, viendo la necesidad de cambios revolucionarios, no los apoyaban en serio, ahora cabe hacer una crítica consistente a quienes entre nosotros quieren, en lo que se refiere a la Constitución, reforma sin reforma.

 

Vaya por delante que previamente la crítica ha de ser especialmente contundente respecto a los que no quieren reforma alguna, ni siquiera del Senado para que sea verdadera cámara territorial. El Partido Popular, encarnación mayoritaria de la derecha españolista, se niega a ello. Con miopía política gravemente culpable se niega a ver la imperiosa necesidad de acometer cambios en nuestra carta magna, si queremos que siga siendo válida, es decir, suficientemente legitimada para su función como norma fundamental del Estado. Incluso ante unas circunstancias tan tensas como las que se están dando en vísperas de las próximas elecciones para el parlamento de Cataluña, cuando se ve venir que la candidatura Junts pel Sí, conformada por Convergència y ERC y que promueve su independencia, puede tener amplio respaldo –mayoritario, aunque no sea con mayoría absoluta–, al gobierno del PP no se le ocurre otra cosa que la argucia de una proposición de ley, a tramitar por procedimiento de urgencia en el Congreso, sobre sanciones por incumplimiento de sentencias del Tribunal Constitucional, diseñada ad hoc para lo que pueda ocurrir tras dichas elecciones. Tal proposición constituye en sí misma, más allá de su formalismo, todo un proceder contra la Constitución que se dice defender. Es por ello que una autoridad tan reconocida como la de Francisco Rubio Llorente, que fue presidente de dicho tribunal, haya declarado que es día de luto el de la presentación –marcadamente electoralista– de una reforma como la que propone el PP, la cual "aplastará la Constitución".

 

Pero si analizamos las propuestas de reforma que por otros latitudes del espectro político nos encontramos, podremos apreciar que no se presentan con la suficiente solidez y la necesaria credibilidad. Si nos detenemos en el discurso de la candidatura de Catalunya Sí que es pot, la presencia de Podemos en ella junto a ICV y Equo lleva a que insista en el derecho a decidir y en el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado, pero sin que se perfile con nitidez una propuesta federalista. En el caso de los socialistas, se habla de federalismo abiertamente, pero sin que se concrete suficientemente de qué federalismo se trata, eludiendo insistir en que debiera ser un federalismo plurinacional, a la vez que renunciando a defender el derecho a decidir en una consulta legal –lo cual es giro notabilísimo respecto a lo que el PSC propugnó en las anteriores elecciones y a lo largo de la legislatura, sin explicaciones claras sobre su porqué, habida cuenta de que no se trataba de una propuesta frívola–.

 

Estando así las cosas, todo da la impresión de que los diferentes actores políticos velan sus armas democráticas más mirando de reojo las de sus rivales que poniendo verdaderamente a punto las propias. Eso vale incluso para la propuesta de secesión como elemento fundamental de Junts pel sí, con su explícita posición plebiscitaria, pues su misma propuesta estaría más reforzada si no hubiera dejado tantos cabos sueltos por el lado de la legalidad de los pasos que hipotéticamente se prevén para la independencia de Cataluña. No obstante, guste o no guste, la ventaja de esa candidatura es que ofrece un proyecto que concita la adhesión de amplios sectores de la ciudadanía, y no dejará de hacerlo por el hecho de que se diga que moviliza factores más emocionales que racionales o señalando meramente los obstáculos que dicha propuesta tendrá que afrontar si  fuera el caso que ganara, como si con esa variante de refinada política del miedo se frenara un impulso político de raíces identitarias. Tal es el error de la tan comentada carta de Felipe González  A los catalanes, aparte de odiosas comparaciones del nacionalismo catalán con el nazismo o con el fascismo del siglo pasado.

 

En el campo socialista se refiere,  la Declaración de Granada, que continúa en la órbita de reforma del Estado autonómico en una dirección federalizante, no llega a ofrecer la suficiente coherencia a las respectivas posiciones de PSOE y PSC entre sí. Por eso asoman a cada paso diferencias llamativas, cuando no contradicciones. En definitiva todo estriba en no asumir con todas sus consecuencias lo que reclama la diversidad nacional que se da en el Estado español, para desde ahí diseñar una propuesta coherente de federalismo pluralista –al modo como lo proponía, por ejemplo, Miquel Caminal–. Hay voces muy cualificadas que apuntan en esa dirección incluso desde el seno de la "comisión de expertos" nombrada por la dirección del PSOE para elaborar propuestas programáticas, pero desde ellas no se deja de expresar –como ha hecho el profesor Xavier Arbós– la duda respecto a que una propuesta federalista así pueda abrirse camino. Si eso no lo impiden los argumentos que apoyan el federalismo pluralista, que no tienen nada de débiles, sino las tensiones no resueltas dentro del socialismo español, es que en éste no se ha cobrado plena conciencia del reto que afronta el Estado.

 

La crisis de legitimidad que se cierne sobre el Estado, que puede verse acentuada tras las ya citadas elecciones catalanas, es de tal calibre que bien debería tenerse en cuenta el dicho castellano de "a grandes males, grandes remedios". Remedio a la altura de las circunstancias es ese federalismo del que hablamos, respecto al cual sería óptimo que se asumiera sin temores, aunque conscientes de la complejidad que implica, para de verdad querer "reforma con reforma en serio". El momento actual,  como señalaba ya hace tiempo (noviembre de 2014) el constitucionalista Pérez Royo, es constituyente por las mismas cuestiones que la democracia española ha de resolver, lo cual él mismo lo explicitaba más en cuanto a su contenido subrayando que en los momentos constituyentes no basta una mera reforma constitucional, sino que se impone acometer un proceso constituyente. Sin miedo y sin necesariamente pensar que eso supone partir de cero. No; supone una apuesta constituyente como propuesta a la sociedad española, atendiendo, entre otras, a las demandas de Cataluña en cuanto a su reconocimiento como nación, para lograr un renovado pacto constitucional. Si PSOE y PSC apostaran claramente por ello nadie diría que no hay convincente proyecto alternativo.

eldiario.es

 

10/09/2015 13:32. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

A ritmo electoral

Todas las fuerzas políticas parecen estar más preocupadas en arañar papeletas que en pelear por un auténtico cambio social.

31/08/2015

 

España –al igual que otros países del mundo- está sufriendo una revolución política y social durante los últimos años. Como suele decirse vivimos un presente en el que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. Se necesitan cambios y el clima es propicio para generar confusión; y no es de extrañar que ésta esté mareando a la ciudadanía.

 

Después de treinta años de democracia parece que, de golpe, descubrimos que nos han estado robando desde el principio. Despertamos, según dicen algunos, y al abrir los ojos ya no nos fiamos de nadie. Y de alguna manera todos nos hacemos la misma pregunta: “¿Esto estaba así desde el inicio y yo no me daba cuenta o es que ahora se ha hecho tan insostenible el abuso que resulta evidente que hemos estado gobernados por auténticos caraduras?”

 

Es cierto que las noticias nos bombardean cada día con casos de corrupción obscena, con barbaridades permitidas por el poder judicial (presuntamente), cooperación del ejecutivo (presuntamente) y falta de operatividad del legislativo. Pero no es menos cierto que este compadreo viene dándose durante mucho tiempo, demasiado tiempo. Puede que el teatro de la crisis, esa burda excusa que han urdido los de siempre para que los de siempre paguemos sus derroches, haya sido la gota que haya colmado el vaso. Puede. Pero en cualquiera de los casos lo que se manifiesta de manera flagrante es el hastío de una ciudadanía que ya no confía en nadie, que no cree en la política como herramienta que solucione sus problemas, sino más bien como todo lo contrario (la causa principal de los mismos).

 

Y mientras los que han robado a sobres llenos siguen manejando a su antojo a los medios de comunicación (presuntamente), a los jueces (presuntamente), a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado (presuntamente) algunos han aparecido disfrazados de superhéroes para limpiar toda esta podredumbre y “darle al pueblo lo que se merece”.

 

Poco han tardado también los “vengadores” en cansar a buena parte del pueblo. Mensajes manidos que han resultado servir para un roto y para un descosido, y que la hora de la verdad –cuando tenían que poner toda la carne en el asador- han tendido puentes con aquéllos a los que criticaban (siendo este su mensaje estrella para ganar la confianza de los votantes). De este modo han comenzado ya a desinflar el soufflé que parecía ser la solución de todos nuestros males.

 

Estamos gobernados por un Partido Popular que solamente cree en la democracia para situar a sus peones, bajo una mentalidad neo-franquista, esquilmando los bienes públicos para llenar los bolsillos de sus cuatro amiguetes. Un gobierno que, a pesar de dejar agujeros de deuda en cada lugar donde ha tocado poder, sigue siendo el más votado para sorpresa de la gente decente.

 

Tenemos una oposición liderada por un Partido Socialista Obrero Español que nada tiene de Socialista ni de Obrero, y a juzgar por los dictados que le marcan desde Alemania en la cuna de la gran coalición, tampoco sabemos ya si es Español del todo. Un PSOE ensimismado, ahogado por sus guerras internas, liderado por un equipo carente de contenido ideológico digno de la izquierda, que hace aguas en cada cuestión que se plantea en nuestro país. Sin alternativa, sin fuerza, sin respuesta y sobre todo, sin credibilidad. Perdiendo votos al mismo ritmo que militantes. Sordo y ciego ante las necesidades de millones de ciudadanos que desearían votarle pero que puede que no lo vuelvan a hacer jamás.

 

A lo lejos una Izquierda Unida agonizante; vilipendiada por sus propias filas y rematada por la llegada de Podemos. Una opción que ya no se espera, y de la que sus propios candidatos parecen renegar intentando mezclarse en confluencias que huyen de la palabra izquierda, asumiendo así las profecías del Pablo Iglesias del siglo XXI.

 

Emergentes candidaturas ciudadanas, que huyen por todos los medios de hacer política fundamentada en ideología. Movimientos que dicen ser “de la gente y para la gente”. Pero vaya usted a saber de qué gente hablan. Se pierden en genéricos y parecen hacer suyo el sentido común, el buen hacer, la política con sentido de la responsabilidad. Sin orden ni concierto tienen muchas probabilidades de estar en la cuenta atrás de las batallas fratricidas que un hilo conductor pudiera evitar. Y es que, en definitiva, “la gente” puede ser de mente abierta o cerrada, progresista o conservadora, egoísta o altruista, honrada o ladrona, valiente o cobarde… sin que “la gente” por sí misma sirva para darle la vuelta a este país como a un calcetín, que es lo que nos hace falta. Y para eso, nada puede hacerse sin una hoja de ruta clara, sin una organización fuerte y sin un compromiso colectivo que vaya más allá de los intereses individuales.

 

Los recién llegados, los que se arrogan haber despertado a este país, haber bebido de las esencias del 15M y ser el cambio verdadero, Podemos, parecen estar vislumbrando el panorama después de la fiesta inaugural. Su llegada, aplaudida a bombo y platillo, con todos los focos de televisión, las rotativas echando humo y las redes sociales haciéndoles la ola, se ve ahora cada día más obstaculizada por la terca realidad. La arrogancia de querer asaltar los cielos puede traer consigo, un año después, morder el polvo a los pies de los de siempre: los que se comportan como una banda de ladrones y quienes compadrean con ellos para turnarse en esta fiesta. La falta de humildad, el descaro para denunciar las injusticias combinado con la cobardía de alternativas defendidas con claridad, puede hacer que la formación morada se convierta en la comparsa –junto a la versión de derechas llamada Ciudadanos- del gran banquete del bipartidismo.

 

Las próximas elecciones nacionales pondrán un menú sobre la mesa que levantará las faldas de los actores políticos de nuestro país. Según señalan las encuestas más recientes, ni el PP ni el PSOE podrán gobernar pactando con las comparsas y éstas últimas, deseadas por la ciudadanía como agua de mayo, puede que tengan un papel de simple legitimador de lo que han venido a desterrar, como ya ocurriera en las pasadas autonómicas y locales.

 

Ante este panorama, no es de extrañar que la ciudadanía hastiada y asqueada vuelva a sentir que no tiene a quién entregar su voto de confianza, pues todas las fuerzas políticas parecen estar más preocupadas en arañar papeletas que en pelear por un auténtico cambio social. Es lo que tiene hacer política a ritmo electoral.

 

Beatriz Talegón, exmilitante del PSOE, es presidenta de Foro Ético y miembro de Somos Izquierda

01/09/2015 08:56. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La alemanización de la Unión Europea, incluyendo Grecia

Vicenç Navarro


Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

 


En el discurso que dio el entonces Ministro de Finanzas griego el 15 de julio, el Sr. Yanis Varoufakis, se refirió a las reformas impuestas a Grecia por el Eurogrupo (en el que el Ministro de Finanzas alemán, el Sr. Wolfgang Schäuble, era una figura dominante en tal grupo) como comparables a lo que “ocurrió en Versalles”, cuando los vencedores de la I Guerra Mundial impusieron a Alemania unas medidas de tal dureza que fueron la causa, más tarde, de la aparición de la II Guerra Mundial. Tales medidas eran, ni más ni menos, los pagos que los Aliados exigían a Alemania como reparaciones por los daños creados por ésta a los vencedores durante el conflicto militar. La severidad de tales medidas, claramente sancionadoras impuestas por los vencedores a los vencidos, era la imagen a la que Varoufakis hacía referencia en su discurso, referencia que no pasó desapercibida a nivel internacional.

 

El sr. Varoufakis estaba así denunciando la victimización de Grecia por parte de los estados europeos, liderados por el estado alemán que, debido a su historia, tenía que haber sido especialmente sensible a no reproducir lo que los vencedores impusieron a su propio país a principios del siglo XX. La insensibilidad de este estado y de su gobierno ha sido abrumadora. En los años 50 del siglo XX se perdonó al estado alemán más de la mitad de la deuda pública que tal estado debía a los vencedores de la II Guerra Mundial (incluso a Grecia). Y a pesar de haber sido el máximo beneficiario de las políticas de reestructuración de la deuda pública que hayan existido en Europa, el estado alemán ha sido el que más se ha opuesto a reestructurar la deuda griega. Como dijo el alcalde (del partido conservador) de Londres, el sr. Boris Johnson, “el hombre con la pistola en la sien de Grecia es el Ministro de Finanzas alemán, el sr. Wolfgang Schäuble,… pues son los alemanes los que dirigen la campaña de dominar a Grecia”. Fue precisamente un conocido sociólogo alemán, Ulrich Beck, quien predijo que “era intención de la Canciller Merkel el alemanizar Europa, y que lo estaba consiguiendo”. Hoy, el estado alemán está consiguiendo lo que ni el Káiser ni Hitler pudieron hacer: es decir, el dominio de Europa.

 

El valor de las analogías históricas

Se dirá que las analogías históricas son intrínsecamente limitadas pues la historia nunca se repite por mucho que los parecidos entre dos momentos históricos sean muy notables. Así, se argumentará que este dominio alemán sobre el resto de Europa no se ha conseguido militarmente, y que los estados dominados han aceptado tal relación de dominación (se presenta como “liderazgo”) voluntariamente, deseando su pertenencia a tal Eurozona (donde se produce el dominio alemán), aprobada por las poblaciones de tales estados. El pueblo griego, por ejemplo, desea continuar perteneciendo al Eurogrupo. No es pues una situación alcanzada por la fuerza y/o por medidas militares, sino voluntariamente.

 

Ni qué decir tiene que estos argumentos que cuestionan tales analogías históricas tienen un elemento de verdad. Después de todo, aquellos que vivieron la ocupación nazi de sus territorios (como lo conoció el pueblo griego) saben que lo que ocurre ahora no es lo mismo que lo que ocurrió entonces. Ahora bien, que tengan un elemento de verdad no quiere decir, sin embargo, que tengan toda la verdad. Porque el dominio y la brutalidad con la que fue dominada Europa entonces, y lo es ahora, varía en su forma pero no en su contenido e intento. En ambos casos hubo un dominio brutal, que se ha expresado en la destrucción de un 25% en el PIB de Grecia, con consecuencias humanas duraderas y un sufrimiento enorme. Y esta es la realidad que debe denunciarse y movilizarse para poner fin a tanta crueldad y tanto dolor en aras de una dominación aceptada voluntariamente para ahora conseguir un futuro que nunca llegó ni nunca llegará.

 

Y, una vez más, este enorme poderío y dominio alemán fue promovido y amparado por los otros estados europeos y por el estado estadounidense en su intento, esta vez, de parar a la Unión Soviética, una de las causas del apoyo al establecimiento de la Unión Europea y de la Eurozona. Y este dominio tuvo y tiene unas consecuencias enormemente negativas para la periferia de la Eurozona, incluido España, Grecia, Portugal e Italia.

 

¿Cómo se perpetúa el dominio alemán?

La Eurozona no se puede entender como una suma de países, pues cada país tiene clases sociales que pueden o no compartir los mismos intereses. Alemania, por ejemplo, tiene clases sociales que, aun cuando comparten algunos intereses económicos, otros no los comparten. Y uno de ellos – en el que tales intereses no coinciden – es en el modelo económico de desarrollo dominante, cristalizado en las reformas Schröder-Merkel. Tal modelo económico está basado en la importancia que las exportaciones tienen en el desempeño económico del país. Es, en realidad, el modelo liberal por excelencia, pues su éxito depende de pagar a su clase trabajadora muy por debajo del nivel de su productividad. Esta circunstancia hace muy difícil a los países periféricos (a pesar de tener salarios más bajos que los alemanes) poder competir con las exportaciones alemanas.

 

El gran éxito de las exportaciones alemanas hace que el balance comercial (la diferencia entre exportaciones e importaciones) sea equivalente a un 8% del PIB alemán, que es una cifra elevadísima, muy por encima de lo que la Eurozona considera aceptable. Alemania exporta mucho más de lo que importa. Y ello se debe en parte a la limitada capacidad adquisitiva de la clase trabajadora alemana como consecuencia de sus salarios limitados. En realidad, Oskar Lafontaine, que fue Ministro de Finanzas del Gobierno Schröder, había propuesto que el motor de la economía fuera la demanda doméstica basada en un aumento de los salarios y del gasto público, medidas que, al no ser aprobadas por el canciller Schröder, determinaron su salida del gobierno y del partido socialdemócrata, estableciendo más tarde el partido “Die Linke” (Las Izquierdas), siendo hoy uno de los economistas más lúcidos de la Eurozona.

 

¿Qué ha hecho Alemania en tantos años?

Una cosa que no se ha hecho es lo que deseaba Oskar Lafontaine: aumentar los salarios, con lo cual se hubiera estimulado también la economía alemana y la europea. Lo que el establishment alemán hizo fue exportar los euros acumulados por las exportaciones, prestando a los países periféricos, siendo ésta la causa del crecimiento de la deuda privada y pública en estos países. Tras la burbuja inmobiliaria en España estaban los préstamos de la banca alemana a la española, y detrás de la enorme deuda pública griega estaban los préstamos de la banca alemana a los bancos y al estado griegos.

 

Y cuando los bancos españoles y griegos no pudieron devolver el dinero a los bancos alemanes, el estado alemán prestó dinero a los estados español y griego para que se los prestaran a sus bancos y así éstos pagaran su deuda a los bancos alemanes. Antepusieron así los intereses de sus bancos a todo lo demás.

 

Y para conseguir el dinero que se debía a sus bancos, el estado alemán ha sido capaz de llegar a unos niveles de dureza y brutalidad que incluso sorprendieron a autoridades monetarias del Estado Federal de EE. UU. En las recientes memorias del que fuera equivalente a Ministro de Finanzas del Gobierno Obama, el sr. Timothy F. Geithner, escribe que, en una conversación con el ministro alemán, le sorprendió la dureza que Alemania estaba dispuesta a utilizar frente al gobierno griego (anterior al de Syriza) en caso de que no siguieran las normas que el estado alemán proponía para conseguir el pago de su deuda. Y lo que es más preocupante es el apoyo del Partido Socialdemócrata alemán a las reformas Schröder-Merkel y a las medidas propuestas por la Canciller Merkel como condición del tercer rescate, que significan la continuación de tanto dolor.

 

Una de ellas es la imposición de las propuestas realizadas por el estado alemán (y aprobadas por las instituciones europeas) de que se establezca un fondo de privatizaciones, gestionado por las autoridades europeas, que fuercen al estado griego a privatizar la propiedad pública de tal estado, a fin de recoger 50.000 millones de euros. Una de las primeras privatizaciones ha sido la de los aeropuertos más rentables en las zonas turísticas griegas (a unos precios irrisorios), vendiéndose a una empresa alemana Fraport para su gestión. Esta compañía alemana gestiona varios aeropuertos en aquel país, incluyendo el de Frankfurt. Dígase como se diga, es un pillaje de los recursos públicos griegos hecho bajo la supervisión de las autoridades europeas (en las cuales la influencia del estado alemán es mayor), pillaje que se realiza bajo la amenaza (y que ya se realizó una vez) que el Banco Central Europeo no proveerá dinero ni a los bancos ni al estado griego en caso de que se desobedezca. Hoy lo que estamos viendo en Grecia es la III Guerra Mundial, guerra que está ocurriendo sin disparar un tiro y sin soldados, realizada por individuos con corbata y con una sonrisa en sus labios, prototipo de la burocracia europea y de los establishments financieros, económicos, políticos y mediáticos europeos que están, a la vez que supervisando las privatizaciones, imponiendo unos recortes de las pensiones, el 40% de las cuales no llega al umbral de pobreza en aquel país. En un lenguaje bélico, esta situación se definiría como “la ocupación de Grecia por el estado alemán”. En el lenguaje mediático tales términos no se utilizan por considerarse provocadores, ignorando con ello que no es la narrativa sino la realidad que aquella esconde la que debe denunciarse por haber convertido “el sueño europeo” en una mayor pesadilla para los pueblos tanto de la periferia como del centro de Europa.

publico.es

21/08/2015 08:59. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Aquí nadie es radical

Quien más y quien menos llama radical al adversario, pero todos parecen rechazar ese epíteto. La verdad es que se ha recurrido a él cuando la palabra "populismo" ha sufrido tal desgaste en poco tiempo que deja de servir como término para la estigmatización política del adversario, apunta José Antonio Pérez Tapias.

¡Qué más quisiera que tuviéramos radicales entre nosotros! El problema es que casi todo el mundo se queda a medias. Por eso, cuando hablan de que unos u otros son radicales, no puedo por menos que sentir lo mal que se utiliza esa palabra -otra sometida a usos que la prostituyen- y, a la vez, acordarme siempre de aquella declaración de Marx en su Introducción a la crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel: "ser radical es atacar el problema por la raíz. Y la raíz para el hombre es el hombre mismo". ¡Vayamos, pues, a la raíz de los problemas en lugar de andar tanto por las ramas! Por columpiarnos, el batacazo puede ser enorme.

 

La situación que encontramos al hilo de las descalificaciones cruzadas que muchos protagonistas políticos se hacen utilizando la palabra "radical" es, a poco que se piense, sorprendente. Quien más y quien menos llama radical al adversario, pero todos parecen rechazar ese epíteto. La verdad es que se ha recurrido a él cuando la palabra "populismo" ha sufrido tal desgaste en poco tiempo que deja de servir como término para la estigmatización política del adversario. No sólo le ha afectado el mucho circular de boca en boca hasta perder los contornos semánticos que permitían jugar con su significado; además de verse como moneda con difuso relieve, resulta que los que se acusaban de ser populistas no pueden negar que, efectivamente y cada cual a su manera, lo sean. Así, el temor a verse descritos por un término que, lanzado como arma arrojadiza, vuelve sobre cada cual como bumerán insoslayable, ha hecho que pierda eficacia en la diatriba entre dirigentes políticos o en las intervenciones de tertulianos mediáticos. Es por eso que se empezó a echar mano de la palabra "radical", con amplia tradición de concepto multiuso, para seguir con la ronda de las descalificaciones. Para ello se parte del supuesto de que en verdad todo el mundo descodifica los mensajes entendiendo radical como sinónimo de extremista.

 

Desde el PP se acusa al PSOE de radical echándole en cara que se ponga en manos de los extremistas de Podemos, con lo que comparte su condición; y, de manera inversa, desde el campo socialista se tacha al PP de radical de derechas, puesto que alberga además en su seno a verdaderos extremismos que van desde las nostalgias franquistas a los prejuicios xenófobos. Extremistas, pues, pero lo cierto es que nadie es radical en el genuino sentido de la palabra. De suyo, el líder del partido Ciudadanos se presenta desvelando con desparpajo los trucos del juego, diciendo que ocupa el indiscutible centro entre el extremo del Partido Popular, por un lado, y el extremo del Partido Socialista, por otro. Lo que revela la posición de Ciudadanos, objeto del deseo de los otros ya mencionados en cuanto a pactar con él, es que esa retórica de quienes se descalifican recíprocamente como radicales para decirse extremistas lleva consigo la pretensión de situarse en la mitificada centralidad. Ésta, en el caso de otros partidos de aparición reciente, como Podemos, tiene su equivalente funcional en la transversalidad, predicada de aquéllos que se ven políticamente ubicados en posiciones alejadas del centro. No obstante, tampoco dicha transversalidad, esgrimida para neutralizar la fácil etiqueta de extremistas que en su caso reciben, es asimilable a radicalidad.

 

Si aquí, en verdad, no hay radicales, y debiera haberlos, ¿por dónde tendría que ir ese radicalismo en cada caso para que la política española no fuera un pantanal de medianías y mediocridades? Puestos a imaginar, se puede hacer pensando lo que sería un PP siendo radical a la hora de combatir la corrupción, esa que tanto le corroe internamente y que no ha sido capaz de afrontar de lleno, sino siempre, a lo sumo, poniéndose de perfil. Igualmente, yendo a otro campo sensible, cabe especular con lo que sería un PP trabajando de verdad por esa unidad de España que con tanto ahínco dice defender. Si así fuera, en vez de quedarse siempre en el populismo de su nacionalismo españolista, estaría abriéndose a una reforma constitucional en serio para reganar la unidad del Estado con un planteamiento federalista. Pero parece que no, que tras mucha verborrea patriotera no hay voluntad de atacar de raíz la crisis institucional del Estado.

 

Deteniéndonos en las conocidas zonas tibias del PSOE, ¡cuánta radicalidad echamos en falta! En la misma propuesta federalista de la que hace gala, ¿por qué el Partido Socialista no asume hasta el fondo la solución federal que necesita un Estado con las insoslayables realidades nacionales -en plural- que se dan en su seno? ¿Por qué los socialistas de Cataluña, en vez de convencer a los del resto de España de la conveniencia de una consulta legal para el ejercicio del derecho a decidir, cuya defensa no fue una frivolidad, resulta que recorren el camino inverso, restando credibilidad a una propuesta federal capaz de hacer frente al independentismo? Si vamos por otros derroteros descubrimos igualmente muchos campos donde se atasca una socialdemocracia venida a menos. Falta radicalidad para afrontar coherentemente lo que por muchos se ha reconocido como un error: la cuña neoliberal que, por presiones externas, se introdujo en el artículo 135 de la Constitución. O citando otra cuestión donde el quedarse a medias brilla sin ningún esplendor: habría que ir a la raíz de lo que se está cociendo con el Tratado de libre comercio entre UE y EEUU. En Europa hay que ser radicales defendiendo derechos de los ciudadanos y hasta la dignidad de los Estados.


Otros podrían dejarse también de medias tintas, que a estas alturas difuminan peligrosamente su texto, como ocurre al eludir una clara autodefinición política tras el parapeto del "arriba y abajo" de la realidad social o al quedarse a medio camino, incluso invocando derecho a decidir o plurinacionalidad, pero sin precisar si están o no por una reforma federal del Estado. Hablamos de Podemos, que igualmente, como partido nuevo, podía haber sido más radicalmente democrático en sus procesos electorales internos. Y, por otra parte, ¿no sobra mucha retórica y falta análisis cuando se habla de "unidad popular"? Las izquierdas han de ser radicales también trabajando su pluralidad sin componentes mesiánicos y sin ensoñaciones de falsa hegemonía.

 

Hasta por los territorios soberanistas e independentistas, tan efervescentes ante la convocatoria de elecciones en Cataluña, bien vendría una muy clara asunción de radicalidad democrática, y ello por las mismas posiciones que se quieren defender y para las que se reclama una suerte de refrendo plebiscitario. La lógica del nacionalismo se juega su legitimidad en tanto se acompase con la lógica de la democracia. Por tanto, la radicalización de la democracia tanto debe plantearse hacia fuera como hacia dentro de una comunidad nacional que no debe dejar de ser inclusiva.

 

Ojalá, pues, en medio de tantas polémicas abocadas a lo que parece una Babel doméstica, fuéramos más radicales. Vayamos a la raíz de los problemas, antes de que se pudra y quede bloqueado el camino de las soluciones. "Radical", ¡qué bella palabra!

 

eldiario.es

17/08/2015 09:51. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Cómo robar a todas horas y que nunca te llamen ladrón

28 JUL 2015

La noticia es esta: ‘La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha multado con 171 millones de euros a 21 empresas del mercado de distribución y comercialización de vehículos y en el de la prestación de los servicios de postventa en todo el territorio español. La CNMC considera probado que las empresas sancionadas intercambiaron información comercialmente sensible y estratégica.’

 

Lo que hacían los vendedores de coches es lo mismo que vienen haciendo desde hace años las empresas distribuidoras de combustible de automoción, sobre quienes también la CNMC ha ido emitiendo sucesivos informes a lo largo de los últimos años donde se demuestra que falsean el mercado disparando los precios a toda velocidad cuando sube el petróleo y bajándolos muy, muy, muy leeeeeeentamente cuando el petróleo cae.

 

¿Lo hacen también las compañías de suministro eléctrico ni siquiera? Ni siquiera vale la pena preguntarlo. Nos da igual que lo hagan o no:ningún consumidor percibe que exista la más mínima competencia en ese mercado cuya liberalización iba a traer tantísimos beneficios. Y en efecto, los trajo, pero no exactamente a toda la población, como tantas veces nos dijo Felipe González que sucedería.

 

Lo que hacen las grandes compañías es robarnos. Es cierto que no lo hacen siempre: únicamente cuando no las están mirando, que es casi siempre. O cuando las miran pero es como si no las miraran, que viene a ser lo mismo.

 

Alguien podrá considerar que el verbo robar parece excesivo para casos como estos. ¡Pues claro que lo parece! Precisamente ahí está el truco: en que es robar pero no parece robar. Unos céntimos en la factura de la luz, otros céntimos al poner gasolina, unos cientos de euros en un coche que cuesta unos cuantos miles… es dinero que nos podríamos ahorrar pero las compañías prefieren ahorrárselo ellas, a fin de cuentas, es tan poquito que la gente no se da cuenta, y se da cuenta no suele tener tiempo ni ganas de ponerse a desenmascarar a los ladrones.

 

Las grandes compañías hacen trampa porque saben que nadie las ve. O si las ven no pasa nada. Bueno, lo más que pasa es una multa, pero poco más. Por esa clase de robos nadie va a la cárcel: por eso no parece robar, por eso nadie los llamará nunca ladrones.

 

A los ciudadanos nos ocurre con estos servicios y productos lo que les ha ocurrido tantas veces a tantas comunidades de vecinos con su administrador: que cuando algún vecino se ha puesto en serio a mirar las cuentas en detalle ha comprobado que el administrador, con lo simpático que era, fíjate tú, le estaba sisando a la comunidad, pero la cosa ya no tenía arreglo porque el administrador ya había tomado las de Villadiego.

 

Por lo demás, lo que hacían las compañías de coches ahora descubiertas y multadas es lo mismo que vienen haciendo las grandes multinacionales que burlan al fisco nacional residenciando sus cuentas en paraísos fiscales o semifiscales, que como se sabe son exactamente lo mismo. ¿Alguien será alguna vez capaz de ganarle a toda esta gente? ¿Habrá algún gobernante con la visión y la valentía suficientes para aliarse con otros gobernantes y lograr de una maldita vez que todos estos tipos dejen de robarnos, bien sea por la vía de falsear la competencia, bien por la de no pagar impuestos, bien por las dos?

andalucesdiario.es

29/07/2015 10:56. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

UNA SOCIALDEMOCRACIA RENDIDA

¿Se ha oído alguna palabra relevante y potente de la socialdemocracia europea a lo largo de la dura crisis que soporta Grecia, la cual es también crisis de Europa? A mis oídos, al menos, no ha llegado y rogaría que me transmitiese esa noticia quien tuviera constancia de que alguna voz socialdemócrata descollante hubiera dicho una palabra significativa sobre todo lo que está en juego en torno a la crisis griega, es decir, una palabra que fuera expresión de posición política propia, diferenciada del discurso de la derecha. En tanto que no se corrobora que dicha palabra haya sido pronunciada, no cabe más que concluir que la socialdemocracia europea, una vez más, ha faltado a la cita.

 

 

   Obviamente, tal conclusión implica que declaraciones como las del socialdemócrata Sigmar Gabriel, pronunciadas para condenar la política de Syriza sin marcar distancias con Merkel, de cuyo gobierno forma parte, no dicen nada de una posición con un perfil, aunque fuera tímidamente delineado, de izquierda. Y eso por no hablar de las del presidente del parlamento europeo, el también socialdemócrata Martin Schulz. Por otra parte, Hollande, siendo verdad que trata de que las amarras no se rompan, tampoco ha elevado la voz para disentir de la ortodoxia neoliberal con la que se ha enfocado la crisis griega.

 

 

   Y en cuanto a discurso fundamentado en planteamientos de izquierda, no mucho puede decirse de las opiniones de destacados dirigentes del PSOE. Éstas han ido desde comentar irónicamente como "insólito" que un gobierno pida el "no" en un referéndum que él mismo convoca, como dijo Pedro Sánchez, hasta la descalificación del primer ministro Tsipras que hizo Jordi Sevilla al tachar de "irresponsable" su actuación.

 

 

   ¿No había sensibilidad como para descalificar por irresponsables las actuaciones de la troika, sometiendo a Grecia a la tortura de un plan de "austeridad" tan injusto como ineficaz para promover su salida de la crisis? ¿Hubo que esperar a que Tsipras convocara un referéndum para recabar el apoyo de la ciudadanía en una negociación durísima sobre la reestructuración de la deuda, para que el FMI diera la razón al primer ministro heleno al decir que dicha reestructuración es insoslayable y que incluso una "quita" es conveniente?

 

 

   ¿Nadie podía manifestar una opinión sobre la jugada perversa que suponía tal declaración del FMI, hecha, no para dar la razón a Tsipras y a su ministro Varoufakis, sino para presionar más a la ciudadanía griega para que votara "sí" y provocar la dimisión del primer ministro? Pero esa ciudadanía, derrochando dignidad, votó mayoritariamente "no" a los planes de la troika. Ya me hubiera gustado que el expresidente Zapatero, que entiende de sufrir presiones, en vez de criticar al gobierno griego por la convocatoria del referéndum, se hubiera mostrado más comprensivo, toda vez que él mismo no debiera olvidar que tendría que haber convocado uno para la reforma del artículo 135 de la Constitución, de lamentable recuerdo.

 

 

   Por fortuna, las voces de izquierda se hacen oír desde muchos sitios, tanto desde distintas formaciones políticas -también, aunque sean minoritarias, desde el PSOE-, como desde los movimientos sociales y el mundo académico. Conocidos economistas, algunos de clara filiación socialdemócrata, como Juan Torres o Vicenç Navarro en España, se manifestaron claramente no sólo a favor de Grecia y, por ende, en contra de las posiciones de la troika, rayanas en el chantaje al gobierno heleno, sino también nítidamente a favor del "no" en el referéndum. Otras opiniones muy solventes lo hicieron en términos similares, como fueron los casos de Krugman y Stiglitz, Nobeles de Economía. A ellos se les han sumado voces como las del reputado economista Piketty o la del filósofo Jürgen Habermas.

 

 

   La crítica de Habermas a la política con la que se ha inducido desde instancias europeas, con la complicidad del FMI y la mano visible de Merkel, que los griegos hayan traspasado el límite de lo soportable, ha sido especialmente dura y también relevante al máximo por su condición de ciudadano alemán. El filósofo no se ha ahorrado poner en el punto de mira de sus dardos dialécticos lo que llamó "el gobierno de los banqueros". La crítica a la manera como se está abordando la crisis griega la hace extensiva a las instituciones europeas, las cuales presentan un perfil que llega a ser antidemocrático y de clara sumisión al poder financiero.

 

 

 

   No es mero déficit democrático lo que presenta Europa; es algo peor, que bien se puede expresar parafraseando unas conocidas líneas de Marx y Engels en el Manifiesto comunista: "El poder de la Comisión europea es el consejo de administración de la gran banca (alemana)". De ahí la frustración de un Habermas que, como europeísta convencido, apostaba fuertemente no sólo por el diseño institucional de la UE, sino por la conformación de un demos europeo como ciudadanía que, más allá de fronteras, sostuviera el proyecto de la Unión. Y, por otro lado, el mismo pensador germano, que abogó por una recomposición del socialismo democrático tras la "caída" del muro de Berlín, que habría de posibilitar que la socialdemocracia dejara atrás su sumisión a la lógica del sistema capitalista para así recobrar brío reformista, ha tenido que constatar la deriva de una socialdemocracia que no sale de la órbita sobre la que el neoliberalismo la puso a girar.

 

 

   Que la derecha tome las posiciones que adopta ante la crisis de Grecia, en continuidad con la desastrosa línea de actuación que viene desarrollando desde que la actual crisis entró en Europa, no es de extrañar, por mucho que sea de criticar. Lo que resulta desesperante por la izquierda es la tibieza de la socialdemocracia, su impotencia para presentar batalla con alternativas sólidas y creíbles, su constante llegar tarde a las citas históricas, cuando llega... Si eso se ha comprobado ante la crisis de Grecia y el acoso al que se ha sometido a su gobierno, ante otros momentos y problemáticas la situación es similar: desde el debate sobre inmigración y refugiados hasta la posición de condescendiente subordinación en lo que se refiere al Tratado de libre comercio (TTIP). El fondo de la cuestión viene constituido por los sedimentos acumulados tras décadas de claudicación ante el neoliberalismo hegemónico.

 

 

   Si tomamos como referencia aquella Tercera Vía a la que se acogió Blair, es oportuno remitirse al balance que en su día hizo de ella el malogrado Tony Judt, el mismo que describió a ese posmoderno líder laborista como "un gnomo en el británico jardín del olvido", justo por dar al traste con la memoria de las luchas obreras. El historiador británico, con su cupo de flema, dejó dicho que "algo iba mal" en la socialdemocracia.

 

 

   Hoy es mucho lo que va mal, con un modelo social europeo que en la misma Europa se ve socavado y con una socialdemocracia que parece no sólo secuestrada por el neoliberalismo, sino apresada por una especie de síndrome de Estocolmo en relación a ese neoliberalismo por el que fue abducida. De suyo, los hechos nos dicen que estamos ante una socialdemocracia entregada al que debía ser su adversario, es decir, una socialdemocracia rendida, incapaz de superar la patología política en que se ve sumida. Y el caso es que sigue siendo necesaria una alternativa socialista. La batalla de Grecia, donde el futuro de Europa igualmente se dilucida, así lo muestra. 

08/07/2015 08:57. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

CARTA DE DESPEDIDA

 
Beatriz Talegón

El atentado del 11M fue la gota que colmó el vaso para dar un paso adelante y comprometerme con un partido político de izquierdas.

En mi familia no había tradición de militancia política, pero siempre me educaron en los valores de la igualdad de oportunidades, la justicia social y, sobre todo, me enseñaron a defender aquello que creía justo aunque pudiera perjudicarme hacerlo.
En mis padres encontré siempre los referentes de estos valores. Trabajadores, honrados y sensibles. Nunca me faltó de nada gracias a su esfuerzo diario. Me enseñaron a ser trabajadora y agradecida.

Por eso hoy quiero darle las gracias al Partido Socialista. Desde que comenzó este camino he aprendido mucho, he tenido la suerte de conocer a personas maravillosas que formarán parte de mi vida, he vivido experiencias que han marcado de manera indeleble mi compromiso con la justicia social y me han situado de manera irrenunciable con los que sufren. Durante los años de militancia he peleado, siempre democráticamente, he aprendido a defender mis razones con argumentos; a escuchar a los demás; a consensuar.

He descubierto distintas realidades porque para mí la política es la herramienta para transformar la realidad, no un fin en sí mismo. Y por eso he procurado siempre conocer los problemas para encontrar sus soluciones.

He tenido el honor de representar a millones de jóvenes en todo el mundo, defender sus luchas, compartir sus sueños. He tenido la gran oportunidad de trabajar codo con codo en distintos idiomas, con distintas maneras de entender una misma realidad, descubrir culturas, religiones, historias de países.

He descubierto el encanto de la política en todas sus esferas: desde la magia de lo local hasta lo maravilloso de lo global. Se ha marcado en mi el internacionalismo (y la solidaridad internacional) como la única vía posible para hacer del mundo un lugar donde todos vivamos sin explotar ni ser explotados.

He sufrido las bajezas del politiqueo, las mentiras, los ataques indiscriminados, el "cuerpo a tierra que vienen los nuestros". He sentido soledad, miedo, tristeza, incomprensión, a veces rabia y sobre todo, el fantasma de la desconfianza que todo lo cubre donde hay poder. He aprendido a defenderme con la verdad, los argumentos y la justicia.

He vivido en los últimos años varias vidas enteras. Asomándome al abismo de las miserias más oscuras de personas que han tomado decisiones sin corazón; y al océano infinito de enormes corazones llenos de amor y paciencia.

Con estos últimos me quedo. Con la convicción de que la política sin amor es simplemente un asqueroso juego de poder que no me interesa. Dejo hoy la que ha sido mi casa política durante estos años. Pero no dejo a los que siempre serán mis compañeros, esa familia socialista que he tenido la suerte de conocer. La que es generosa, abierta, honesta y valiente.

La otra, la que también dice llamarse así, pero que solamente busca el poder para asegurarse a través de la política una posición de malentendida superioridad, no me interesa. No tiene sentido dar la batalla de manera continua porque esa no es la manera de cambiar el mundo que yo concibo ni que yo quiero compartir.

Me he empeñado, quizás demasiado tiempo en intentar cambiar las cosas desde dentro. He defendido el republicanismo abandonado por este partido y utilizado a conveniencia cuando ha sido el momento adecuado sin profundizar; he defendido la democracia interna mientras he comprobado las trampas continuas, el ninguneo sistemático y la protección de la dirección a los tramposos en lugar de a los ultrajados; he vivido un partido político absolutamente vacío de ideas políticas, de formación, de criterio; un partido ahogado por su actitud nihilista y arrodillado al marketing capitalista que trata a la ciudadanía (y a la militancia) como si fuera idiota por sistema. He denunciado los abusos cometidos cuando de quitarse del medio a compañeros válidos se trataba; he exigido que fueran apartados los corruptos, los impostores, viendo como eran cada vez más ensalzados.

 He visto cómo se repiten argumentarios sin sentido, cómo los grupos se cierran para aplaudir muy fuerte acallando las posibles críticas. He experimentado cientos de veces la estrategia de aislamiento a quienes vienen aquí a servir y no a servirse.
Pero a pesar de todo esto, una parte de mi seguía convencida de que dando la batalla cada día, en cada trinchera, se podría avanzar.

Desgraciadamente lo sucedido en Grecia ha levantado las faldas de la socialdemocracia europea. Ha mostrado de forma evidente que la Gran Coalición es una realidad. Quienes dicen defender a la ciudadanía le han dado la espalda al gobierno que ha luchado por la dignidad de su pueblo.

 La actitud del PSOE ha sido embustera, jugando con los mensajes para no decir nada, sin atreverse a defender la dignidad de un pueblo sometido a una trampa mortal. Este partido, que decía arrepentirse de la modificación de la Constitución Española en su artículo 135 ha demostrado que, llegado el caso, lo volvería a hacer: volvería a someterse a los dictados de la troika (los mercados financieros insaciables) y dejaría a la ciudadanía con la boca cerrada aplicando recortes. Este partido ha vuelto a tropezar en la misma piedra, y esta vez la ciudadanía griega les ha dado una lección.

 Que el Presidente del Parlamento Europeo, máxima autoridad de la cámara democrática por antonomasia se atreva a preferir un gobierno de tecnócratas en Grecia ha sido el mayor insulto que un socialdemócrata podía escupir. Su campaña indigna del miedo, su posicionamiento sin fisuras junto a la derecha más radical ha dejado claro en qué lado se posicionan.

La actitud del PSOE ha demostrado que se trata de un partido que no es Socialista, que no es obrero y que, desde luego, no cree en la construcción de una Europa social y basada en la justicia y la dignidad de su ciudadanía. Ha insultado al Presidente del gobierno griego, le ha tratado de culpar de las trampas y tropelías que los gobiernos anteriores cometieron (entre ellos el PASOK) y nos ha insultado a todos los socialistas.

La gota que colma el vaso se llama engaño sistemático, se llama gran coalición. Se llama políticos apoltronados que no miran más allá de lo que les genere réditos directos sin arriesgar lo más mínimo en beneficio de los más necesitados.
Me marcho agradecida. Sin rencor. Sin deudas. Con un enorme cariño hacia quienes me han demostrado su integridad. Con mis manos tendidas para trabajar con integridad, amor y sobre todo, con la autenticidad de la izquierda.
Mi compromiso, más fuerte que nunca, por la consecución de los ideales defendidos con los valores firmes: igualdad de oportunidades, solidaridad, libertad.
Salud y República.

 Beatriz Talegón

7 de junio de 2015

07/07/2015 11:24. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El terrorismo financiero contra Grecia

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona

 

Estamos hoy viendo un ataque frontal del capital financiero, hegemonizado por el alemán, y vehiculado primordialmente a través del Banco Central Europeo (BCE), en contra del pueblo griego, ataque que intenta evitar cualquier atisbo de rebelión frente a las políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de las clases populares de todos los países de la Eurozona y muy en particular de Grecia, cuyo gobierno Syriza ha sido el primero en decir “BASTA YA” frente a lo que no hay otra manera de llamarlo como terrorismo financiero (ver el libro del Profesor Juan Torres y yo, titulado Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero). Es en estos momentos cuando hay que entender el contexto político e histórico de lo que está ocurriendo, comenzando por las semejanzas existentes entre lo acontecido en Grecia ahora con lo que sucedió en España en el año 1936.

 

España 1936, Grecia 2015

Existen momentos en la historia de Europa en los que la lucha por la justicia social y por la democracia en un país es también la lucha por la justicia y por la democracia para todos los países del continente europeo. La lucha, mal llamada Guerra Civil en España (entre 1936 y 1939), fue un ejemplo de ello. En el territorio español, un golpe militar en nombre de las minorías que controlaban el país, tuvo lugar el 18 de julio del año 1936, con el apoyo de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, frente a la gran mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que resistieron tal golpe heroicamente durante más de tres años, con escasa ayuda militar de los países gobernados por partidos que se autodefinieron como demócratas, mostrando una gran traición a los principios democráticos que decían sostener.

La derrota de las fuerzas democráticas españolas significó también la derrota de la democracia en la Europa Occidental con la victoria del nazismo y del fascismo en muchos países de aquella Europa, iniciándose la II Guerra Mundial. Y en España, aquella victoria significó el inicio de un régimen dictatorial que se caracterizó por su enorme brutalidad (por cada asesinato político que cometió Mussolini, el dictador Franco cometió 10.000, según el mayor experto en el fascismo europeo, el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York) y que impuso un enorme retraso económico, político, social y cultural en  España. En 1936, España e Italia tenían semejante nivel de desarrollo económico. En 1978, fecha en la que terminó aquel horrible régimen dictatorial, el PIB per cápita español era solo el 62% del italiano. Este fue el coste económico de tal régimen.

 

¿Qué está pasando en Grecia?

Salvando las diferencias que existen en cada hecho histórico, lo cierto es que en Grecia hemos estado viendo una situación semejante, en que la lucha por la justicia social y por la democracia en aquel país es la lucha por la justicia social y por la democracia en todos los países de la Europa Occidental. La pervivencia de la justicia social y de la democracia en los países de la Unión Europea se está jugando hoy en aquel país. Su derrota limitará enormemente, hasta anularlas, tanto la una como la otra, completando un proceso que se inició hace años con la construcción de un sistema de gobierno de la Eurozona, dominado por el capital financiero (hegemonizado por el alemán), que, en una coalición de las minorías gobernantes en cada país, han estado agrediendo al pueblo griego, destruyendo el 25% de su riqueza nacional o PIB, con el desmantelamiento de su ya escaso Estado del Bienestar, saqueándolo, robándole sus propiedades y atacando a sus clases populares, y muy en particular a su clase trabajadora, asalto que se ha estado realizando en colaboración con las élites corruptas y antidemocráticas que han gobernado Grecia durante muchísimos años. Este ataque (y no hay otra manera de definirlo) se ha llevado a cabo en alianza con las minorías que representan a las clases dominantes de los países miembros de la Unión Europea, siendo un aliado importante en esta lucha de clases que está teniendo lugar a nivel continental, las élites corruptas gobernantes del Estado español, herederas de las que dominaron la dictadura fascista en España.

La rama política de este capital financiero –los partidos conservadores y liberales, con la inestimable ayuda de los partidos socioliberales- (que todavía tienen la osadía de autotitularse socialdemócratas, tras haber abandonado cualquier atisbo de parecerse a tal tradición política), han establecido una dictadura en la Unión Europea que ha estado imponiendo políticas sumamente impopulares que carecían de mandato popular (pues no estaban en sus programas electorales), alcanzando su máximo desarrollo en Grecia. Hoy, la riqueza destruida en aquel país, todavía pobre en Europa, es mayor que la riqueza destruida en Francia y en Alemania durante la I Guerra Mundial. Sus pensiones y sus servicios públicos del Estado del Bienestar están siendo diezmados, y los convenios colectivos que defienden al mundo del trabajo están siendo enormemente debilitados, todo ello como consecuencia de las políticas neoliberales impuestas por el establishment neoliberal europeo que controla el gobierno de la Unión Europea y de la Eurozona, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional. Es un ejemplo más del terrorismo financiero que es tan dañino como el terrorismo militar, y que es mucho más extenso.

 

El objetivo político del establishment europeo es destruir cualquier rebelión frente a esta d¡ctadura financiera

Lo que está ocurriendo hoy es el intento de destruir a Syriza, el primer gobierno que, representando los intereses de las clases populares, ha intentado parar tanta barbarie, rebelándose frente a las políticas públicas de austeridad, tal como le mandó  el pueblo griego. Como he indicado en artículos anteriores, lo que la dictadura financiera quiere es no expulsar a Grecia del euro, sino expulsar a Syriza del gobierno. Y cuenta para ello con la clase política griega, corrupta hasta la médula, que controla la gran mayoría de los medios de información y persuasión de aquel país, como también ocurre en España.

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publico.es

30/06/2015 09:37. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Qué está pasando en España?

Comentarios

 

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra


Durante estas dos últimas semanas he estado viajando por España, en respuesta a la invitación para dar conferencias en varios centros académicos, y he tenido la oportunidad de conocer y hablar con muchas de las personas que han estado participando en las últimas elecciones municipales y autonómicas a lo largo del territorio español. En estos viajes he podido constatar que el domingo 24 de mayo, el día de las elecciones, tuvo lugar un terremoto político en muchas partes de este país que alcanzó casi las dimensiones de un tsunami. No solo los datos objetivos, sino también los subjetivos, muestran que ha habido una gran movilización de la población en amplios sectores del territorio español, y muy en particular de las clases populares, en contra de las políticas públicas que le han sido impuestas (y digo impuestas, pues no estaban en las ofertas electorales de los partidos gobernantes y, por lo tanto, carecían de mandato popular), las cuales han tenido un impacto devastador en su bienestar. La gente salió a la calle para votar y decir “Basta ya”. Este voto fue, en gran medida, un voto de protesta frente al establishment político (percibido como mero instrumento de los establishments financieros y económicos, tanto nacionales como internacionales), que los ciudadanos consideraron que no los representaba. El famoso eslogan del movimiento de los indignados 15-M “No nos representan” reflejaba un sentir muy generalizado entre las clases populares en muchas partes de España. De ahí que, en muchas ocasiones, no votaron a los partidos tradicionales, sino a amplias alianzas en las que los movimientos sociales y vecinales tuvieron un gran protagonismo. Y aunque partidos de izquierdas también intervinieron y participaron en estas alianzas, la movilización fue mucho más amplia que la de estos partidos políticos.

 

Uno de los casos más claros fueron las Mareas Atlánticas en Galicia (que gobernarán la mayoría de las ciudades gallegas). Di una conferencia en la Universidad de A Coruña, y cuál fue mi agradable sorpresa que en primera fila estaban los nuevos alcaldes de A Coruña y Santiago, con los cuales tuve la oportunidad de hablar luego extensamente, teniendo también un almuerzo sumamente interesante con una gran persona como Xulio Ferreiro, el nuevo alcalde de A Coruña, que me habló con detalle de su experiencia. Hablé también con muchas otras personas de las Mareas. Sin duda, los protagonistas de esta movilización fueron la gente normal y corriente, que se había organizado, en algunas ocasiones, solo meses antes (como ocurrió en A Coruña), y que crearon el tsunami en el día de las elecciones. Ni que decir tiene que nuevas fuerzas políticas, como Podemos, entre otros, ayudaron en gran medida a este desarrollo. Pero repito que la movilización fue mucho más allá del trabajo de uno, dos o tres partidos políticos. En ciudades donde tales fuerzas políticas apenas existían, también ocurrió el tsunami.

 

Yes, we can. Sí, se puede

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publico.es

La impunidad de la banca

Un buen reflejo de esta percepción social es que las candidaturas encabezadas por Ada Colau en Barcelona y Manuela Carmena en Madrid, comprometidas con la defensa de los más desfavorecidos, hayan cosechado un resultado tan destacado

Los ciudadanos no se han tragado el discurso de la recuperación económica que ha dejado millones de desempleados y familias empobrecidas. Más de 2,5 millones de electores han abandonado al partido del Gobierno en las elecciones municipales y autonómicas del pasado mayo. Ha sido el rechazo más palpable al modelo económico y social del Partido Popular, que ha privilegiado los intereses de la banca a costa del sacrificio de los ahorradores y las expulsiones de decenas de miles de familias de sus viviendas. Una política que ha comportado un aumento de la desigualdad y la pobreza, como están corroborando los últimos informes oficiales nacionales e internacionales.

 

Un buen reflejo de esta percepción social es que las candidaturas encabezadas por Ada Colau en Barcelona y Manuela Carmena en Madrid, comprometidas con la defensa de los más desfavorecidos, hayan cosechado un resultado tan destacado. Es sintomático que Colau haya alcanzado el primer puesto en Barcelona precisamente por su empeño en lograr que las familias más frágiles puedan seguir viviendo en sus casas. Se trata de una causa que muchos ciudadanos han aplaudido.

 

Los bancos, salvados con el dinero de los ciudadanos, no han correspondido con el mismo trato cuando los deudores no han podido hacer frente a sus deudas. Cada vez está más claro que el excesivo coste del saneamiento bancario en España, equivalente al 8,4% de la producción económica, el doble que la media europea, ha sido uno de los principales responsables del recorte de prestaciones económicas y sociales que tanto han deteriorado las condiciones de vida de los ciudadanos. Un estudio del Parlamento Europeo concluye: “El rescate bancario fue más costoso para los contribuyentes de lo que debiera haber sido, incluso teniendo en cuenta el motivo de la estabilidad financiera que se esgrimió para aquella acción”.

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05/06/2015 08:33. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Pactad, pactad, malditos

Los pactos ya son habituales en este país desde hace mucho tiempo y eso significa que no son los partidos que llamamos tradicionales los que más necesidad van a tener de explicar unas u otras alianzas

Si hay algo que los resultados electorales del 24 de mayo han reflejado con nitidez es que hemos ganado en representatividad, en pluralidad política, pero también que ahora evaluaremos qué tal andamos de gobernabilidad. Los ciudadanos han demostrado, con su voto, que están preparados para los conglomerados y los “frentes” pero no tanto nuestros políticos.

 

Los pactos ya son habituales en este país desde hace mucho tiempo y eso significa que no son los partidos que llamamos tradicionales los que más necesidad van a tener de explicar unas u otras alianzas. El PSOE ha cerrado coaliciones y gobiernos con ERC, con ICV, con BNG, con PNV y con CiU. Los socialistas son muy conscientes de ser un partido de gobierno, pero para ello, han tenido que unir fuerzas en áreas periféricas en las que el nacionalismo ocupa un espacio electoral y político preponderante. El PSOE se ha forjado en la explicación de esas alianzas, en cierto grado antinatura, cuando ha habido de sellar acuerdos con la formaciones claramente situadas más a su derecha. El pacto nacionalista de la izquierda moderada entra perfectamente dentro del guión que se ha escrito en las últimas décadas de transición madura. Por ello, para los socialistas no es difícil trenzar un relato de coalición, de acuerdo con otras fuerzas políticas, siempre que entre dentro del marco de lógica de resultado electoral que lo avale.

 

La coherencia en política es crucial y, si bien es cierto que el secretario general del PSOE afirmó rotundo y categórico que no pactaría con el “populismo”, asociado éste claramente a Podemos, sería asumible con una etiqueta, por ejemplo, de “pacto complementario”, como muy hábilmente le escuché decir hace unos días al asesor político Luis Arroyo. El gran riesgo es que el marco se instale y eso acabe construyendo una autopista permanente por la que sus votantes viajen sin límite hacia Podemos. En política se puede dar forma, explicar y relatar cualquier incoherencia exógena, pero tiene un precio.

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04/06/2015 10:41. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Pitar al himno es libertad de expresión

1. Quien decide qué entra y que no entra dentro de la libertad de expresión no es el PP: son los jueces. Y los jueces ya han dicho que pitar himno no es un delito, por mucho que haya quien se golpee el pecho por tamaño “ultraje” al orgullo español. Así lo dictaminó la propia Audiencia Nacional en 2009, cuando rechazó de plano una querella de Manos Limpias tras otra final de copa. Es una protesta que puede “no ser ejemplo de educación ni de civismo”, decía el auto, pero que está amparada por el derecho a la libertad de expresión. 

2. Pitar al rey tampoco es un delito; faltaría más. Ya que el jefe del Estado es el único representante de los españoles que jamás se presenta a examen ante las urnas, qué menos que aceptar las críticas y protestas de unos ciudadanos que no son súbditos, aunque a él no le puedan votar.

3. Si el Gobierno quiere sancionar por ley las pitadas al himno está en su derecho. Pero la ley que tendría que cambiar es la Constitución, que es la que protege la libertad de expresión; no es tan fácil de enmendar. 

4. El PP ha encontrado en este tema una vía de escape para agrupar sus filas y no hablar de su desastroso resultado electoral. Lo van a explotar.

5. Alguien debería preguntarse en el Gobierno qué pasa en Barcelona para que todo un estadio, o la mayor parte de él, abuchee al rey y al himno, símbolo de la unidad nacional. Es evidente que el problema que tenemos es de unidad –o de falta de ella–, pero el PP prefiere combatir el síntoma en vez de la enfermedad.

6. No es la primera vez que un Gobierno cierra el campo de fútbol del FC Barcelona tras una pitada al himno. Ya ocurrió, en 1925. Fue mérito del dictador Miguel Primo de Rivera. ...................

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02/06/2015 08:14. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El votante no tiene quien le escriba

Puede que parte de la gente que se molestó en acudir a votar el 24M haya empezado a preguntarse si alguien ha entendido realmente su mensaje. Los votantes del Partido Popular seguramente están planteándose en serio reclamar que les devuelvan la papeleta, viendo como su partido se preocupa más por quienes no les votaron que por ellos.

 

A los casi seis millones de ciudadanos que dieron su confianza al partido de Mariano Rajoy resulta que son los propios líderes y barones del partido quienes llevan días repitiéndoles que se han equivocado, que han apostado por una fuerza llena de viejos carcamales que piden a gritos renovación, gobernantes prepotentes y poco humildes que además se explican fatal e implementan políticas que sólo han repartido miseria y sufrimiento entre los mayores, los jóvenes, las mujeres, la clase media o los mineros.

 

A los no votantes del PP les va algo mejor, pero tampoco demasiado. Quienes apostaron por un cambio allí donde gobernaba la derecha no parece que optaran simplemente por reemplazar la mayoría de un partido por la de otro, sino por otorgar un mandato a varias fuerzas para que se entendieran. El encargo parece claro: comprométanse y gobiernen de otra manera aunque resulte complicado, les obligue a asumir costes e incluso a incurrir en contradicciones.

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01/06/2015 09:59. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El control oculto de las empresas

Estados Unidos y el mundo están imbuidos en un gran debate sobre los nuevos acuerdos comerciales. Tales pactos solían ser llamados “acuerdos de libre comercio”; en la práctica, eran acuerdos comerciales gestionados, es decir, estaban adaptados a la medida de los intereses corporativos, que en su gran mayoría se encontraban localizados en EE UU y la Unión Europea. Hoy en día, con mayor frecuencia, tales pactos se denominan como “asociaciones”; por ejemplo, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). Sin embargo, dichos acuerdos no son asociaciones entre iguales: EE UU es quien, de manera patente, dicta los términos. Afortunadamente, los “socios” de EE UU se muestran más recelosos.

 

No es difícil ver por qué. Estos acuerdos van mucho más allá del comercio, ya que también rigen sobre la inversión y la propiedad intelectual, imponiendo cambios fundamentales a los marcos legales, judiciales y regulatorios de los países, sin que se reciban aportes o se asuman responsabilidades a través de las instituciones democráticas.

 

Tal vez la parte más odiosa –y más deshonesta– de esos acuerdos es la concerniente a las disposiciones de protección a los inversores. Por supuesto, los inversores tienen que ser protegidos contra los gobiernos defraudadores que incautan sus bienes. Sin embargo, dichas disposiciones no se relacionan a ese punto. Se realizaron muy pocas expropiaciones en las últimas décadas, y los inversores que quieren protegerse pueden comprar un seguro del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones, una filial del Banco Mundial; además, el Gobierno estadounidense y otros Estados proporcionan seguros similares. No obstante, EE UU demanda que se incluyan tales disposiciones en el TPP, a pesar de que muchos de sus “socios” tienen sistemas de protección de la propiedad y sistemas judiciales que son tan buenos como los propios estadounidenses.

 

La verdadera intención de estas disposiciones es impedir la salud, el cuidado del medio ambiente, la seguridad, y, ciertamente, incluso tienen la intensión de impedir que actúen las regulaciones financieras que deberían proteger a la propia economía y a los propios ciudadanos de EE UU. Las empresas pueden demandar en los tribunales a los gobiernos, pidiéndoles recibir compensación plena por cualquier reducción de sus ganancias futuras esperadas, que sobreviniesen a consecuencia de cambios regulatorios.

 

Esto no es sólo una posibilidad teórica. Philip Morris ha demandado judicialmente a Australia y Uruguay por exigir etiquetas de advertencia en los cigarrillos. Es cierto que ambos países fueron un poco más allá en comparación con EE UU, ya que obligaron a los fabricantes de cigarrillos a incluir imágenes gráficas que muestran las consecuencias del consumo de tabaco.

 

El etiquetado está logrando su cometido, ya que es desalentador para los fumadores y disminuye el consumo de cigarrillos. Así que ahora Philip Morris exige indemnizaciones por la pérdida de ganancias.

 

En el futuro, si descubrimos que algún otro producto causa problemas de salud (por ejemplo, pensemos en el asbesto), los fabricantes en lugar de enfrentar demandas judiciales por los costos que nos impone a nosotros las personas comunes, podrían demandar a los gobiernos porque éstos estuviesen tratando de evitar que se maten a más personas. Lo mismo podría suceder si nuestros gobiernos imponen regulaciones más estrictas para protegernos de los efectos de las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

Cuando presidí el Consejo de Asesores Económicos del presidente Bill Clinton, los grupos anti-ambientalistas intentaron promulgar una disposición similar, denominada “expropiaciones regulatorias”. Ellos sabían que una vez promulgada, las regulaciones se frenarían, simplemente porque el Gobierno no podía permitirse el lujo de pagar las compensaciones. Afortunadamente, tuvimos éxito y ganamos la batalla: hicimos que esta iniciativa retrocediese, tanto en los tribunales como en el Congreso de EE UU.

 

No obstante, ahora los mismos grupos están intentando realizar una triquiñuela para pasar por alto los procesos democráticos mediante la inserción de tales disposiciones en las facturas comerciales, ya que el contenido de las mismas se mantiene, en gran medida, en secreto para el público (pero no para las compañías que están presionando para conseguir dichas inserciones). Es sólo a consecuencia de fugas de información, y mediante charlas con los funcionarios del Gobierno que parecen estar más comprometidos con los procesos democráticos que llegamos a conocer lo que está pasando.

 

Es fundamental que el sistema de gobierno de EE UU cuente con un poder judicial imparcial y público, con normas legales construidas a lo largo de décadas, que se basen en principios de transparencia, precedentes y en las oportunidades que otorgan a los litigantes para que apelen las decisiones desfavorables. Todo esto está siendo dejado de lado, ya que los nuevos acuerdos exigen que las partes se sometan al arbitraje, que es un proceso privado, sin transparencia, y muy caro. Es más, esta forma de administración de justicia está a menudo plagada de conflictos de intereses; por ejemplo, los árbitros pueden ser “jueces” en un caso y defensores en un caso relacionado.

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elpais.com

26/05/2015 14:23. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Las ignoradas y/o silenciadas causas de la gran recesión

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía, Universidad de Barcelona


En los últimos años se han ido publicando toda una serie de informes que coinciden en mostrar que algo preocupante y alarmante ha estado ocurriendo en la distribución de las rentas en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte (ver Determinants of functional income distribution – Theory and empirical evidence, International Labour Organization, 2013; Global Wage Report 2012/13.Wages and equitable growth, International Labor Organization;  Effects of Globalization on Labor’s Share in National Income, Anastasia Guscina, Inernational Monetary Fund, 2006). Estos y otros trabajos coinciden en que:

  1. Las rentas derivadas del trabajo han ido disminuyendo (como porcentaje de todas las rentas) desde finales de los años setenta y principios de los años ochenta. Aunque este descenso ha ocurrido en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte (Norteamérica y la Unión Europea), ha sido más marcado en los países europeos que en los países de Norteamérica (EEUU y Canadá). En Alemania y en Francia ha sido bastante acentuado (un descenso de 9 puntos), aunque en España ha sido incluso mayor (10 puntos).
  1. Este descenso de las rentas del trabajo ha ido acompañado de un aumento de las rentas del capital (como porcentaje de todas las rentas).
  1. Las rentas que han crecido en mayor medida dentro de las rentas derivadas del capital han sido aquellas rentas procedentes de la propiedad del capital financiero.
  1. De las rentas del capital no financiero, un porcentaje muy elevado de ellas, un 35%, ha sido en forma de pago de dividendos (a los accionistas) a costa de subfinanciar las compensaciones salariales.
  1. El énfasis en pagar dividendos ha determinado un cambio de actitud del mundo empresarial, enfocado en conseguir la máxima cantidad de beneficios lo más pronto posible (short-term benefits). Los gerentes de las grandes empresas han enfatizado el corto plazo, en lugar del largo plazo, en su comportamiento gerencial. Como consecuencia, los propietarios y gerentes del gran capital no financiero han expandido su dimensión financiera, comprando activos financieros, diluyéndose la línea de expansión entre capital financiero y capital productivo. La gran mayoría de las empresas de automóviles, por ejemplo, financiaron sus propias ventas, convirtiéndose en empresas también financieras, que se expanden a costa de invertir en productos financieros.
  1. El hecho de que las rentas del trabajo hayan descendido como porcentaje de todas las rentas quiere decir que las rentas del capital han crecido más rápidamente que las rentas del trabajo, como resultado de que el aumento de la riqueza y de la renta total se ha distribuido de una manera muy desigual, favoreciendo sistemáticamente, durante este periodo 1980-2014, a las rentas del capital sobre las del trabajo. Es decir, que el mundo del capital ha ido consiguiendo más y más renta a costa del mundo del trabajo.

El contexto político de los cambios económicos

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publico.es


07/05/2015 10:31. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Un mando de la Agencia Tributaria retrasó una denuncia por corrupción que afecta al PP

La delegada especial de la Agencia Tributaria en Castilla y León, Georgina de la Lastra, demoró un explosivo informe que denunciaba el cobro de comisiones millonarias de las eléctricas por parte de altos cargos de la Junta e implicaba a Federico Trillo y Vicente Martínez Pujalte

De la Lastra trabajó antes como alto cargo con el PP, como secretaria general de la Consejería de Hacienda en la Junta de Castilla y León

Según el informe de la Agencia Tributaria, que investiga Anticorrupción, la trama se repartió 110 millones de euros en comisiones de las eléctricas a cambio de acelerar los permisos para nuevos parques eólicos

 

Varios altos cargos del Gobierno de la Junta de Castilla y León (PP) presuntamente cobraron enormes comisiones de algunas constructoras –Grupo Collosa, Parqueolid– y las grandes empresas eléctricas –Endesa, Iberdrola– a cambio de acelerar los permisos para nuevos parques eólicos. En total, la trama se repartió 110 millones de euros, 18.300 millones de pesetas, según la investigación de la Agencia Tributaria que publicó este lunes El País. Por comparar, este botín duplica ampliamente la fortuna atribuida a Luis Bárcenas (47 millones de euros) y es más de cuatro veces superior al supuesto patrimonio de Rodrigo Rato (26 millones). Si son comisiones ilegales, como sospechan la Agencia Tributaria y la Fiscalía Anticorrupción, no estamos ante unos comisionistas cualquiera: se trataría del tipo de mordidas multimillonarias que solo dejan los más grandes tiburones.

 

La investigación la destapó un inspector de la Agencia Tributaria en la oficina de Castilla y León, en Valladolid. Un funcionario, cuyas iniciales son J. T., que detectó unas extrañas inversiones que habían hecho millonarios a varios altos cargos de la Junta y del PP. Apenas 24.400 euros en acciones se convertían, una vez aprobados los permisos correspondientes, en 47,1 millones de euros. El mismo inspector de Hacienda también rastreó otros misteriosos pagos como “asesoría” –por unos trabajos que no acaban de aparecer– a dos importantes políticos del PP: el diputado Vicente Martínez Pujalte y el exministro y actual embajador en Londres Federico Trillo.

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eldiario.es

 

27/04/2015 09:23. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El rigor de Hacienda: la repera patatera

Hay que ver qué cosas pasan con este Gobierno. Ocurre que como tenemos un presidente tan huidizo como Mariano Rajoy, nada debe extrañarnos que sus ministros sigan la huella y corran a esconderse detrás de algún subalterno cuando la tormenta aprieta. ¿Dónde estaba ayer, por ejemplo, el de Hacienda, Cristóbal Montoro, tan rompetechos en otras ocasiones, cuándo hay que explicar que algunos contribuyentes pagan lo que les da la gana, porque se lo llevan crudo a otros países, mientras su ministerio nada hace o, peor aún, los premia con amnistías generosísimas?

 

Pues ni uno ni otro han dado la cara por el escándalo Rato, carne de su carne. Al Congreso solo llegó el director general de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, para decir, rostro de piedra, que Hacienda no filtra ningún dato, o para enfurecernos con esos 20.000 millones que andan por Suiza o los 4.000 de Andorra. Es verdad que una parte del problema es que ningún gobierno ni organización mundial es capaz de acabar con esos países llenos de banqueros peristas sin cuya complicidad no existirían los defraudadores y otras gentuzas.

 

Pero déjenme decirles que en España tenemos algún problema añadido. Bastará para entenderlo saber que este altísimo y respetable cargo ministerial fue capaz, sin sonrojarse, de decir algo tan ridículo como que él conoce los datos y “son la repera patatera”.

¿De dónde los sacarán?

JOSÉ MARÍA IZQUIERDO 

cadenaser.com


22/04/2015 08:32. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Nuestros políticos se están asegurando de que Europa no tenga futuro

En marzo, Susan George, presidenta del comité de planificación del Transnational Institute de Ámsterdam, ­estuvo en Madrid para hablar de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión, el acuerdo de libre comercio conocido como TTIP. Estados Unidos y la Unión Europea negocian este tratado, muy contestado por movimientos y sindicatos a ambos lados del océano Atlántico.

 

¿Por qué el TTIP es una amenaza y por qué es tan secreto todo lo que rodea al acuerdo?

El TTIP es una amenaza tanto para la gente de EE UU como para la gente de Europa. Es un tratado que tiene muy poco que ver con comercio y que tiene algo que ver con inversión, porque una de las cosas que quieren las corporaciones es tener tribunales privados de arbitraje donde puedan demandar a los Estados si no les gusta alguna medida que hayan aprobado. Y muy a menudo pueden obtener grandes sumas en compensación cuando el arbitraje les sea favorable. Además, las empresas quieren tener el poder de regular y desregular.

 

¿Por qué es secreto? Porque preferirían que la gente no debatiera sobre estos temas. Lo que es bastante normal, porque, por lo que yo he visto, en cuanto la gente se entera de lo que hay en el tratado, no les gusta en absoluto. Los europeos tienen que tener mucho, mucho cuidado con este tratado y oponerse.

 

En Francia, usamos la estrategia de Drácula. Agarramos al vampiro que es este tratado y lo exponemos a la luz del día y en cuanto la gente ve al horrible vampiro, y el vampiro ve la luz del día, se desintegra y se muere. Y eso es lo que queremos. Lo único que se puede hacer con este acuerdo es retirarlo.

 

¿Quién se beneficiará de este acuerdo?

Se puede decir que las corporaciones se beneficiarán igual a ambos lados del Atlántico. Han estado preparando este tratado durante 20 años. Esta gente se conoce muy bien, a través del Diálogo Empresarial Transa­tlántico, que, por cierto, fue instaurado por Bush, Merkel y Barroso. Ellos dicen que “somos una entidad política y nuestro objetivo es armonizar, mejor dicho, integrar las economías de Europa y Estados Unidos”. Yo no conozco muchos europeos, y tampoco muchos estadounidenses que quisieran ver sus economías integradas. Nadie votó eso. Es completamente antidemocrático, como el resto del tratado. Pero tenemos que reconocer que se conocen y que se han estado organizando. Son unas 70 empresas, las mayores de cada lado del Atlántico. Y ellas han puesto las condiciones de lo que quieren en el tratado, así que no hay conflicto entre ellas.


Tampoco habría conflicto entre la gente de Europa y la gente de EE UU. Nuestro movimiento es contra los políticos, contra el Congreso, es contra el presidente Obama, si queréis, porque ellos son los que están presionando. A finales de 2013, y principios de 2014, los sindicatos estadounidenses pensaron que podrían negociar una mejora de sus condiciones, ya que los estándares laborales de Europa son más altos que en EE UU, donde no tienen derecho a negociación colectiva. Estados Unidos no ha firmado seis de los ocho convenios básicos de la Organización Internacional del Trabajo, etc. Los sindicatos pensaron “quizás podemos conseguir mejores condiciones”, pero ya lo han dado por perdido, se han dado cuenta de que esto va a ser una armonización a la baja, no al alza.

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diagonalperiodico.net

09/04/2015 09:47. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

SR. SANCHEZ

SR. SANCHEZ


A los ciudadanos le pueden contar lo que quieran, el papel en forma de noticia todo lo admite.

 

SR. Sanchez, puede decir que hay SOSPECHAS Y + en relación con Tomás Gómez. Yo me pregunto ¿para qué existes los estatutos del PSOE, LA DEMOCRACIA INTERNA, UN MILITANTE UN VOTO, LA PRESUNCION DE INOCENCIA, LAS LEYES, LA ETICA SOCIALISTA,……..? ¿Es que el PSOE no conocía todo lo que había en Parla antes de Tomás Gomez se presentara a primarias?

 

SR. Sanchez, “bajo la sospecha” nos han gobernado los de la patada en la puerta, los de los pacto del otro día, etc. Si toma medidas en el PSOE por simples sospechas entonces debería haber empezado por otros que llevan años imputados y continuar con todos sus representantes, directa e indirectamente, en las CAJAS DE AHORROS, los que colaboraron con los TODOS LOS CASOS DE PRESUNTA CORRUCCION Y EN TODAS LAS COMUNIDADES AUTONOMA, LOS DE LAS PUERTAS GIRATORIAS  que tanto daño han hecho y hacen a su partido, y a la Izquierda en general, a los que engañan a la ciudadanía prometiendo una cosa y haciendo lo contrario cuando gobiernan ¿es que estos no están bajo sospecha de la ciudadanía? ¿Es que todos estos no perjudican la expectativa del voto del PSOE?

 

Pues eso, SR. Sanchez, ya que ha empezado con la limpieza “bajo sospecha” siga y demuestre que no ha sido para quitarse del medio a su oposición interna y que democráticamente le ha ganado el pulso en MADRID. Si no es así demostrará que lo suyo es una forma de gobernar su “reino” o como mejor lo entienden los ciudadanos, su “chiringuito” para mantener el sillón bien remunerado y recordar a los ciudadanos que el que se mueva no sale en la foto, como otros hicieron no hace mucho tiempo. Los ciudadanos seguiremos la evolución de su responsabilidad en los casos de presunta corrupción de los ERES, etc. Estos casos ya no son sospechas ya que tienen imputados y que sepamos, Tomás Gómez no estaba imputado. Y si de Tomás Gomez tiene más información de la que han dado póngala a disposición de la ciudadanía ya que sino el que estará bajo sospecha será Usted mismo, responsable de la situación que ha creado. Bajo sospecha en este país muchos ciudadanos han sufrido muchísimo y después la justicia demostró que eran inocentes.

 

Mi reflexión no es para defender a nadie sino en defensa de la presunción de inocencia para todos, en defensa del estado de derecho, en defensa de la ética y en defensa de la democracia.

Un Ciudadano

TMC

12/02/2015 09:06. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Tapias propondrá en el Comité Federal del PSOE abortar el pacto antiyihadista

El que fuera candidato a liderar el PSOE José Antonio Pérez Tapias, miembro de la corriente Izquierda Socialista, propondrá en el próximo Comité Federal del PSOE "abortar" el pacto contra el terrorismo yihadista firmado con el PP, por considerar que "no es consonante con un partido de izquierda".

 

Bajo el título "el comité federal del PSOE debe abortar el pacto antiterrorista", publicado hoy en su página de Facebook, Tapias escribe un artículo en el que vincula dicho pacto con una "visión bipartidista de la política española que los acontecimientos dejan atrás" y en el que critica la "contradicción" que sustenta la postura de su partido respecto a la presión permanente revisable.

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eldiario.es

05/02/2015 11:52. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Un cambio en marcha

BEATRIZ TALEGÓN

 

Hace unas semanas se hizo pública la convocatoria de Podemos: un llamamiento a la ciudadanía que quisiera salir a la calle para pedir un cambio en la situación de nuestro país. Un encuentro que no tuviera más objeto que gritarle al gobierno actual “se acabó, vuestra hora ha llegado. Los relojes apuntan ya al momento en que este calvario llegará a su fin. Tic, tac, tic, tac…”

 

Mucha gente comenzó a prestar atención a esta convocatoria. Militantes de Podemos, militantes de otros partidos, ciudadanos que están muy lejos de militar, pero todos ellos, todos nosotros, hastiados de ver cómo nuestro país gira en espiral hacia un sumidero maloliente por la corrupción, el desempleo, los desahucios, los recortes de derechos, el ninguneo a la ciudadanía…

 

En un primer momento, a pesar de que la convocatoria estaba hecha por un sólo partido político, pregunté a muy distintas personas si acudirían a la marcha. En mi entorno más cercano las opiniones eran dispares. Por un lado quienes consideraban que era hora de salir a la calle, más allá de siglas, y sumar. Por otro, quienes entendían que esta convocatoria no tenía más finalidad que la de demostrar la fuerza de Podemos, un baño de gloria, un gesto de aplauso a su líder, un sinsentido. Horas de debate sobre la idoneidad de que miembros de otros partidos acudiésemos allí.

 

Desde el principio tuve claro que, como socialista, era necesario tender puentes. Nunca he tenido duda. Por varias razones: mucha de la gente que ahora elige a Podemos como opción de voto ha votado al partido Socialista; muchos militantes de Podemos eran antes militantes socialistas. Entre mis amigos y conocidos muchos defienden con fervor a Podemos. Les escucho, les presto atención. Y casi todos coinciden en el mensaje: “votaré a Podemos para que se jodan el PSOE y el PP. Pero no quiero que gobierne Podemos, me dan miedo”. Curioso pero comprensible planteamiento.

 

Lancé la opción de acudir a la marcha en las redes sociales. Las respuestas mayoritarias eran todas de bienvenida por la gente que milita en Podemos. Sin embargo, mi pregunta no sentó nada bien entre las filas más “oficialistas” del PSOE.

 

Continuaba mi sondeo, y en términos generales, la idea de acudir a la marcha me seguía pareciendo positiva, aunque los debates cada vez se acaloraban más. Pero en un momento determinado llegamos casi todos a un acuerdo: acudiríamos a la marcha si había una invitación expresa por parte de quienes convocaban la marcha.

 

Y así fue. En pocos días Podemos hizo un llamamiento a la militancia de otros partidos, aclarando que no era una manifestación de apoyo a unas siglas, sino una invitación para concurrir. Igualmente, se mantuvieron conversaciones directas, todas muy positivas y en un tono de absoluto entendimiento. Dentro del respeto, algunos considerábamos positivo acudir, siempre y cuando nadie intentase utilizar negativamente nuestra presencia allí. Y para que no hubiese dudas, por mi parte firmé un artículo junto a Enrique del Olmo donde se explicaban claramente nuestros motivos para acudir.

 

Todos dimos los pasos lógicos: diálogo, transparencia y respeto. Como socialistas para nosotros era fundamental participar, a título individual, pero sin perder nunca nuestro compromiso por la defensa del interés ciudadano. ¿Cómo no estar cuando lo que se pide es justo? Era, no obstante, sensible nuestra presencia, pues no faltaría quien intentase utilizarla contra nuestro propio partido. Pero aún así, nos mantuvimos firmes al entender que los socialistas nunca deben perder su lugar, y éste es en la calle, junto a la gente que reclama y exige sus derechos. Siendo, simple y llanamente, uno más.

 

Fuimos muchos los socialistas que nos encontramos la mañana del sábado para acudir juntos a la marcha. Entre ellos, quien para mí es un referente, Vicent Garcés.

 

Quedamos previamente para tomar un café en el Círculo de Bellas Artes. Y allí, por casualidad, tuve la oportunidad de conocer a Jean Luc Melenchón, que había venido desde París para sumarse a la marcha. El socialista del ala izquierda que decidió escindirse y crear el Partido de Izquierda se acercó a nuestra mesa en cuanto se dio cuenta de que Garcés estaba allí. Se alegraron de verse, se apretaron los huesos en un fuerte abrazo, y el francés, socarrón, le preguntó al valenciano si todavía seguía militando y aguantando en el PSOE. Nuestra respuesta no empañó la ilusión que le hizo encontrarnos allí.

 

Mientras tanto, Iglesias, Errejón y Monedero atendían a un grupo de medios de comunicación junto al gran ventanal que se asoma hacia la calle Alcalá.

 

Yo, ilusa de mí, había quedado con todos los compañeros, tanto del PSOE, como de distintos sindicatos y de círculos de Podemos en la esquina del Círculo de Bellas Artes. En cuanto miré por la ventana me di cuenta de que era totalmente imposible encontrarles en ese mar de gente. En a penas quince minutos la calle se había inundado por una marea, donde sólo se veían cabezas y banderas republicanas. Parecía imposible salir de allí.

 

Unos minutos pasaban ya de las doce y fue el momento de salir. En las escaleras de entrada al Círculo se agolpaban periodistas: focos, cámaras, micrófonos. Salimos todos juntos como pudimos y los gritos de “Presidente, Presidente” hacia Iglesias retumbaron por las paredes.

 

Ya en la calle se hacía imposible dar un paso. No había manera de avanzar. Nuestro grupo se dividió, perdimos a mucha gente por el camino. Los empujones hacían avanzar casi sin poner los pies en el suelo.

 

Estuve junto a Iglesias y Monedero la mayoría del tiempo. Y al llegar, los dos, se dieron la vuelta, nos saludaron y nos agradecieron estar allí.

 

Pude ver con mis propios ojos lo que ocurría. La locura colectiva entre una marea de gente invadida por un sentimiento de alegría, mezcla a veces de fanatismo, ilusión y ganas de luchar. Pude ver lo peligrosamente fácil que era acercarse a Iglesias, sorteando las escasas medidas de seguridad. Llegué incluso a preocuparme en algún momento.

 

En todo el trayecto, hasta llegar a la Puerta del Sol no escuché ni un sólo insulto hacia nosotros. No escuché un sólo insulto hacia el PSOE. Todo lo contrario. Quienes nos reconocían entre la multitud nos saludaron y nos agradecieron estar allí junto a ellos.

 

La gente gritaba contra el PP, eso sí. Contra un gobierno que les había quitado sus casas, sus derechos. Incluso Iglesias, en su intervención final, no dijo ni una palabra contra el PSOE. Valoró las voces críticas que piden cambios en sus partidos.

 

Me encontré con bastantes compañeros que querían salir a la calle. Recibí muchos mensajes de socialistas que querían quedar para encontrarnos en algún punto (imposible). Recibí después no pocos mensajes de gente que acudió a la manifestación y quiso agradecer nuestro gesto (muchos de militantes de Podemos). Y también recibí, lamentablemente insultos de algún que otro “compañero” que no ha entendido nada en absoluto.

 

Al llegar a casa escuché las declaraciones que algunos socialistas hicieron durante esa jornada en su encuentro de Valencia. Alusiones faltas de respeto, con un tono casi jocoso que en nada llamaba al diálogo y al entendimiento entre ciudadanos que quieren lo mismo en este país. Afortunadamente el discurso de Pedro Sánchez al día siguiente no entró en ese juego. Afortunadamente no contribuyó a la división de la izquierda. Porque permítanme que les diga que en esa marcha había cientos de banderas republicanas, que se pedía sanidad y educación pública, que se hablaba de igualdad, de justicia social. En esa marcha, no sé si todos, pero la gran mayoría, éramos de izquierdas. Por mucho que Podemos siga con el discurso de “arriba y abajo”, la realidad es que quienes nos hemos preocupado siempre por defender a “los de abajo” hemos sido la gente de izquierda. Los de arriba se defienden solos y sin duda, salen a la calle para defender otras “causas”.

 

En fin, que me sentí satisfecha de comprobar que hay gente con ganas de cambio, convoque quien convoque. Y quizás sería necesario hacer un ejercicio de reflexión: ¿quién puede convocar una marcha por el cambio si no es un partido que aún no ha gobernado? ¿quién debe acudir a un encuentro que exige el fin del gobierno del PP? ¿nos damos cuenta de la necesidad de unir fuerzas?

 

Yo lo tengo claro, ahora toca que alguien más se dé cuenta de que nuestro enemigo es el Partido Popular y sus políticas. Aunque me temo que será difícil verlo cuando se sigue pactando con ellos.

 

Beatriz Talegón es militante socialista y presidenta de Foro Ético
@BeatrizTalegon


05/02/2015 08:35. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La escenificación de un pacto y su credibilidad

 

No es una ingenuidad pactar con quienes mantuvieron siempre una actitud rastrera y desleal en política terrorista. Esta aún fresca la memoria de la gran mentira de Aznar-Rajoy tras el 11-M y los 192 asesinados.

 

Estoy convencido de que Pedro Sánchez actuó movido por la razón de Estado cuando a la vuelta de Paris, tras la manifestación de condena del terrorismo yihadista, mostró su sensibilidad humana y su voluntad política de favorecer un Pacto de Estado anti-terrorista. Se trataba de conectar con la calle, con la inquietud de la ciudadanía, reforzando la ley con nuevos supuestos delictivos, mayores condenas y mejores recursos y mecanismos de respuesta eficaz a la amenaza del fanatismo yihadista.

 

Los antecedentes en España le marcaban el camino a seguir, sin importarle -o quizás sin valorar- que tenía que pactar con quien representa la X de la corrupción, que contaba con escaso margen para la incorporación de otras fuerzas que mostraban escasa disposición a formar parte de cualquier pacto con el PP y a contracorriente de todos los "podemos" instalados en la opinión pública y publicada.

 

Para más desgracia, la apuesta ha coincidido con el debate sobre la reforma del Código Penal y la propuesta de Rajoy de incluir la "cadena perpetua". Demasiado tomate para salir del pacto con un reconocimiento claro y con la credibilidad del PSOE reforzada.

 

No es una ingenuidad pactar con quienes mantuvieron siempre una actitud rastrera y desleal en política terrorista. Esta aún fresca la memoria de la gran mentira de Aznar-Rajoy tras el 11-M y los 192 asesinados. O los ataques electoralistas ante los movimientos de Zapatero, Eguiguren y Rubalcaba por buscar la derrota de ETA. Pactar con Rajoy frente a una opinión pública confusa ante la acusación permanente de que el PSOE está por la gran coalición es casi una temeridad.

 

Por mucha filigrana dialéctica que hagamos, tampoco resulta fácil explicar la contradicción que supone la referencia implícita en el pactado artículo 573 bis a la prisión permanente revisable. Una pena que votamos en contra hace dos semanas en el Congreso, cuando se debatió la reforma del Código Penal, y que vamos a recurrir ante el Constitucional.

 

Es verdad que el PSOE, frente a un inicial intento de trágala del PP, ha incorporado una fórmula que salvará el Pacto aunque se elimine aquella figura del Código Penal cuando se den las condiciones de una nueva mayoría de progreso en el Parlamento.

 

No se puede negar que en el texto de una legislación terrorista - analizar el artículo 573 - la ecuación libertad/seguridad se mueve en la cuerda floja, pero es necesario recordar que siempre en la interpretación de los supuestos y en la aplicación de esas leyes resulta decisivo quien esté gobernando.

 

La escenificación solemne del acuerdo en La Moncloa sí me ha parecido un tremendo error. Y no solo por una cuestión estética, hay algo más. Su sitio hubiera sido el Parlamento, con más fuerzas y más protagonistas. Pero esa foto cierra toda posibilidad a un Pacto más amplio, si es que había alguna posibilidad.

 

¿Alguien piensa que esa dolorosa e innecesaria foto nos ayuda a los socialistas a ganar credibilidad o por el contrario favorece el juego de la confusión que buscan los adversarios del PSOE? No es esta la estrategia a seguir que, para mayor desgracia, ha logrado que el trabajo y las conclusiones de la convención socialista en Valencia haya quedado desfigurada y perdida entre las noticias al día siguiente.

 

Entre callar como militante, repetir el argumentario oficial o romper el carnet en plan tremendista, he preferido "gritar mis temores" en un papel y en twitter, intentando explicar por qué el proceso y el epílogo no me han convencido nada. Pero no daré motivos para que nadie me pueda acusar de indisciplina o deslealtad hacia la dirección en momentos duros para el PSOE.

 

Por cierto, constato el desánimo de buen número de militantes y votantes tras la firma del Pacto y me hago eco de una pregunta: ¿era necesario morir de responsabilidad cuando nuestra actitud frente al terrorismo de todo color siempre fue inequívoca? Si por lo menos esta imagen de unidad bipartidista ha aportado tranquilidad a la ciudadanía y sirve para reforzar el Estado de Derecho, habría merecido la pena tanto desgaste en dar explicaciones. Tengo grandes dudas.

 

eldiario.es

04/02/2015 13:05. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El partido del auténtico Pablo Iglesias

Victorino Mayoral Cortés
Ex Diputado en el Congreso

 

Pablo Iglesias instaba al pueblo trabajador en 1914 a la acción política, imprescindible según él para limitar el poder ilegitimo del “elemento clerical”,  del militarismo y el caciquismo, dignificar el sufragio falsificado y lograr que “los hombres que ocupan el Poder no se burlen, como hoy hacen, de este país”. Era una llamada al activismo político para corregir graves males originados por la estructura social y  económica, la clase política incompetente y el sistema de la Restauración canovista, cobijado por la Constitución de 1876. En el registro de nuestra historia encontramos verificada esta llamada pablista a la acción política en varias ocasiones memorables, como la Huelga y crisis de 1917, la movilización que trajo la II República y el despertar de la Transición democrática, que no fue un simple pacto por las alturas entre minorías, sino fundamentalmente el resultado de un proceso en que el pueblo español había recobrado la memoria antifranquista y tomado la palabra exigiendo respuestas y satisfacción a sus demandas de libertad, justicia y democracia.

También ha vuelto a ocurrir en nuestros días un crecimiento de la acción política, una repolitización de amplios sectores sociales, como consecuencia de los efectos de la demolición de importantes muros del Estado de Bienestar, el paro, el empobrecimiento, la desigualdad y la exclusión social que está originando la gestión neoliberal de la crisis, desde que esta se evidenció en el aciago mayo de 2010, se constitucionalizó en la desgraciada reforma del artículo 135 de nuestra ley fundamental y pasó a ser gestionada por un gobierno conservador que ha venido a consolidar la pérdida de derechos económicos, sociales y culturales, sin olvidar el debilitamiento también de algunos derechos civiles, erosionando la calidad de nuestra democracia y del Estado social que creíamos conquistados.

 

Las Mareas de diversos colores, el amplio movimiento popular del 15-M, las plataformas contra los desahucios y otros colectivos de acción social, sumados a la toma de conciencia generalizada por parte de la ciudadanía de la metástasis de la corrupción producida en el cuerpo de la clase política y empresarial dirigentes, desacreditadas y distanciadas del resto de la sociedad, hasta el punto del famoso clamor del “no nos representan”, han desbordado la iniciativa de los partidos políticos. Todo ello, conforme ponen de manifiesto reiteradamente las encuestas, ha propiciado el desencadenamiento de una vuelta al activismo cívico, cuyo efecto ha sido una importantísima alteración del mapa político hasta ahora existente, afectando principalmente a la izquierda que, aun apareciendo mayoritaria en la suma de sus elementos, ofrece una imagen de fragmentación en dos grandes bloques, correspondientes al PSOE y a Podemos, más una IU estancada en su tamaño habitual. Es verdad que se trata de encuestas y no de resultados de una consulta democrática, pero nadie podrá negar que, del mismo modo que una brújula, están señalando con la persistencia de una aguja magnética las orientaciones que está tomando el electorado.

 

Los avisos, pues, se vienen repitiendo, pese a que las cifras que ofrecen las encuestas no son siempre las mismas. Primero el de la división de la izquierda, dentro de la cual está en este momento, pese a que verbalmente lo niegue, la nueva fuerza partidaria Podemos, como objetivamente refleja la escala de posicionamiento ideológico de algunos estudios de opinión. El segundo aviso, el que más debe preocupar de modo inmediato y directo a los dirigentes del PSOE, es el fenómeno de deslizamiento de importantes cifras de votantes y afiliados socialista hacia Podemos, debido a sentimientos de decepción y frustración que hemos de considerar reales, como pudo ejemplificarse en un reciente  programa de Jordi Évole, en el que Pedro Sánchez tuvo un encuentro con vecinos y  familiares de votantes y afiliados que hasta ahora eran socialistas, pero que expresaban decepción y duda sobre la credibilidad del Partido y, algunos, anunciaban su pase a Podemos. Esa misma situación se repite en otros muchos lugares, incluso entre afiliados tradicionales del PSOE que se están aproximando a la nueva formación política buscando una práctica política y posicionamientos ideológicos y programáticos  que no encuentran en su Partido.

 

La gravedad y relevancia de este segundo aviso a sus dirigentes se acentúa teniendo en cuenta que la mayoría de las encuestas conocidas sitúan al Partido Socialista por debajo de los malos resultados electoras de 2011 (28,7%), por lo que, si no remonta la situación, correría  el riesgo de perder, si no lo ha perdido ya, el papel que hasta ahora ha tenido de alternativa autónoma de gobierno en el Estado y, lo que sería aún peor, dejar de ser la fuerza política hegemónica en el ámbito del centro izquierda; o el drama inconcebible para muchos de verse convertido en el tercer partido nacional, como ya le está ocurriendo al PSC y al PSE, en Cataluña y Euskadi respectivamente.

 

Pero, no nos engañemos, Podemos no tendría capacidad de causar los problemas de pérdidas electorales que según las encuestas padece el PSOE. Por eso es francamente ineficiente la táctica que están siguiendo muchos dirigentes y algunos sectores de opinión tradicionales del Partido, cuya principal providencia consiste en la descalificación descarnada de un contrario que en este momento apenas tiene construida su organización y su perfil político; descalificando al nuevo competidor con un anatema condenatorio que, muy posiblemente, contribuya a hacer irreversible la marcha de aquellos votantes y afiliados que han decidido probar suerte aventurándose con la nueva formación política .Es evidente que la responsabilidad de los males del Partido Socialista no la tiene el éxito de Podemos, aunque sea lo más habitual, humano y fácil echar las culpas de nuestras desgracias al competidor, un competidor que ni siquiera tiene un año de existencia, cuando nuestros males quizás ya venían siendo importantes y endémicos desde hace mucho más tiempo. Es preciso mirar hacia dentro y hacia atrás para reflexionar sobre aquello en lo que el Partido y sus dirigentes se han equivocado, o se sigue equivocando, y ha sido la causa real de la pérdida de credibilidad.

 

Tras cerca de los cuarenta años trascurridos desde que comenzó en Suresnes la última y actual etapa de la vida de un Partido centenario, cuya acción política decisiva y constructiva sobre los destinos de los ciudadanos españoles ha sido innegable durante el siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI, en los que  junto a graves errores, algunos aún no rectificados, ha predominado su contribución a las más importantes conquistas sociales y democrática, es muy necesario que esta organización mire a su interior, compruebe el alcance del desgaste sufrido y los malos hábitos debidos al envejecimiento, así como las causas de la credibilidad perdida por sus equivocaciones y concesiones ideológicas. Porque la credibilidad, como la confianza, no es algo que se regala gratuitamente a cambio de nada, sino algo que se conquista y que requiere esfuerzos y  lealtades  correspondidas con electores y afiliados de base para mantenerse; pero que una vez perdida es difícil recuperar, como estamos viendo le ocurre hoy al Partido Socialista.

 

En el seno del PSOE han convivido y conviven dos almas o tendencias de fondo, la socialdemócrata conservadora, minoritaria pero con gran capacidad de influencia para decidir la política socioeconómica y muchas cosas más del Partido y del Gobierno, y la socialdemócrata sin apellido, mayoritaria, pero sabedora de que sus aspiraciones profundas y objetivos, habitualmente moderados, se ven aplazados y sacrificados a la espera de momentos que casi nunca llegan, y que en las circunstancias presentes de crisis social tan grave y de triunfo tan olímpico del neoliberalismo capitalista sin alma que destruye sin repararos las conquistas del Estado de Bienestar, aprecia con disgusto, no siempre resignado ya, respuestas tímidas e insuficientes de su Partido. Ello explicaría en gran medida la fuga de muchos votantes y afiliados hacia la otra fuerza partidaria. Porque también en el ámbito de votantes y afiliados se ha producido la repolitización que imponen las circunstancias, sin que las aspiraciones de acción política que manifiestan los votantes y afiliados más críticos, activos e ideologizados haya tenido el estímulo, el encauzamiento orgánico y el liderazgo que movilizan a un colectivo deseoso de intervenir en la acción política.

 

Son cuestiones que no se solucionan con la mera elección de un Secretario General, ni con una potente campaña publicitaria para dar a conocer su figura y las propuestas políticas que, según las claves demoscópicas en cada momento, convenga o sea oportuno proponer. Se requiere también la existencia de unos militantes preparados y convencidos de su entrega a un proyecto de transformación, reforma y progreso, y una sólida organización con un programa coherentemente socialista detrás. Colgándose de un aerogenerador o escalando un peñón, solamente se ha hecho conocer a la opinión pública la excelente fortaleza física de una persona, y poco más. Posiblemente haya ocasiones mejores y con más contenido pedagógico para llamar la atención sobre la figura de un dirigente, la solidez del colectivo que lidera y la potencia de sus mensajes a la sociedad. Porque el protagonista principal de toda esta historia es el colectivo organizado como Partido Socialista, que elige a sus dirigentes para realizar su misión política, sin desdibujarse nunca como sujeto principal que vive,  participa y decide democráticamente.

 

No se debe olvidar que la revitalización de un partido desgastado por la erosión de los elementos internos y externos durante cuarenta años, y con dificultades para remontar sus previsiones electorales, requiere como acción prioritaria un duro trabajo interior, humilde, persistente, sin relumbrón aparente, de fortalecimiento orgánico de carácter democrático, de renovación ideológica y revitalización de la actividad y participación en las decisiones y debate entre todos sus militante, no limitándose, como ahora, a la simple acción institucional minoritaria de  los cargos públicos, si se quiere de verdad alcanzar la solidez y credibilidad que le devuelva la confianza  perdida de los españoles. Es necesario para poder seguir realizando en nuestros días misiones iguales o parecidas a las que al comienzo de este articulo mencionaba el Pablo Iglesias histórico, el auténtico y ejemplar fundador del único real socialismo democrático que ha existido en España. Del que dijo el bueno de Don Antonio Machado que su voz tenía “el timbre inconfundible -e indefinible- de la verdad humana”.

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19/01/2015 10:20. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La indolencia de la Junta ante el desplome demográfico

Mientras Mariano Rajoy y su gobierno ya no se conforman con presumir de la incipiente recuperación macroeconómica y han decretado directamente el fín la crisis, hemos conocido en los últimos días el último padrón de población, que, en el caso de Castilla y León certifica el desplome demográfico de esta comunidad autónoma.
 A 1 de enero de 2014 la población censada en Castilla y León ha quedado fijada en 2.494.790 personas, que son 25.085 menos que un año antes. No es un dato coyuntural. Cinco años antes, el 1 de enero de 2009, éramos en esta comunidad 2.563.521. De una simple resta se deduce que en el último lustro Castilla y León ha perdido 68.731 habitantes, que vienen a ser más que los que residen en la ciudad de Zamora. Y por segundo año consecutivo han perdido población las nueve provincias de la comunidad, devolviendo el censo autónómico a los niveles de 2004.

 

Esta sangría demográfica constituye sin lugar a dudas el mayor exponente del fracaso político, económico y social de esta comunidad autónoma. Desde luego fracaso sin paliativos en lo que se refiere al gobierno de Juan Vicente Herrera y un fracaso colectivo de toda la comunidad, que está asumiendo con pasmosa resignación esta debacle. Y la cosa no pinta a mejor, ya que según las previsiones del Instituto Nacional de Estadística, entre 2013 y 2023 Castilla y León está abocada a perder 195.227 habitantes.

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16/12/2014 08:42. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Y todavía dan lecciones de buen gobierno...

Tras el sobresalto de la “operación Púnica”, en torno a la cual ha tratado de colocar una especie de cordón sanitario, el gobierno de Juan Vicente Herrera ha recuperado su agenda habitual, volcada en estos momentos en maquillar los demoledores efectos sociales de los recortes presupuestarios aplicados durante los cuatro últimos años. Pieza al servicio de esa estrategia son los artificiosos Presupuestos de la Comunidad presentados para 2015, unas cuentas cuadradas a martillazos que recrean una realidad virtual con la que el PP pretende minimizar el fuerte desgaste electoral de sus nefastas políticas. Un proyecto presupuestario al que la oposición ha presentado más de 1.600 enmiendas parciales, de antemano destinadas a ser pasadas por el implacable “rodillo” de la mayoría parlamentaria del grupo popular.

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Y así se afirma en la resolución firmada por la directora provincial de la consejería, Emilia Villanueva, quién, para mayor inri, compatibiliza ese cargo con un escaño de procuradora del PP en las Cortes de Castilla y León. Cualquiera día de estos la consejería cerrará el expediente incoado a la empresa con una sanción que no puede exceder los 12.120 euros, y asunto liquidado. Mientras tanto, a Serunión le han vuelto a aparecer gorgojos en el menú servido el pasado 27 de octubre en el comedor escolar de Navarrete (La Rioja).

 

Por el contrario, un contrato que la Junta decidió rescindir unilateralmente fue de de las obras de la llamada Cúpula de la Energía, ese mamotreto de hormigón proyectado como edificio institucional de la desdichada Ciudad del Medio Ambiente. De forma sospechosamente urgente, el consejo de Gobierno de fecha 25 de abril de 2013 decidió paralizar las obras y proceder a la rescisión del contrato. El acuerdo se tomó ocho días antes de que el Tribunal de Justicia de Castilla y León declarara nula la licencia municipal concedida por el ayuntamiento de Garray.

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18/11/2014 14:13. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Transparencia? Dime de qué presumes...

El golpe de efecto de las comparecencias “exprés” de los nueve consejeros de la Junta para informar sobre los contratos adjudicados a la principal empresa implicada en la “operación Púnica” tenía un segundo objetivo. Además de tratar de desmarcar al gobierno autonómico de esa trama corrupta, ese aparatoso despliegue parlamentario intentaba rodear de verosimilitud al Proyecto de Ley de Transparencia y Participación Ciudadana de Castilla y León aprobado el día siguiente por el Consejo de Gobierno. Un proyecto legislativo prácticamente vacío de contenido que no tiene otro objeto que el de disfrazar el alto grado de opacidad y oscurantismo con el que actúa el gobierno de Juan Vicente Herrera.

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10/11/2014 09:52. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Si no queremos, Podemos

Los resultados de las encuestas que estos días se comentan han levantado las faldas a los partidos tradicionales. Aunque algunos se nieguen a reconocer lo evidente, parece ser que muchos ciudadanos van a preferir a los “populistas”, a esos que carecen de propuestas concretas, a esos que practican la política del zaping y que jamás han pegado un cartel. Sí, esos que utilizan las tan temidas redes sociales, que convocan a la gente abiertamente. Que no tienen problema en dar la bienvenida a sus reuniones a militantes de otras formaciones políticas. Esos descarados que de cada tres palabras que utilizan, cinco son “casta”. Esos, esos. Los que según los datos, como sigan las cosas tal y como están, arrasan.

 

Da igual que no hayan gobernado en ningún ayuntamiento y que no vayan a hacerlo. Desengañémonos, la gente quiere ver algo nuevo. Aunque no tengan ninguna garantía de que vayan a cumplir nada (porque tampoco han prometido nada concreto). Total, para incumplir ya están todos los demás y parece de risa que ahora se rasguen las vestiduras porque alguien más quiera repartir el pastel y tomar su trozo. Al menos vienen plantando cara a lo que a la mayoría de los ciudadanos (también a la mayoría de los militantes) nos tiene cansados: las promesas huecas, jugar con la ilusión y la necesidad de creer de la gente.

 

Sí, partidos como el socialista tienen más de cien años de historia, los logros más plausibles en su haber que han conseguido mejorar la vida de muchas generaciones en la democracia de nuestro país. Pero, ¿de qué sirve todo esto si ahora, a día de hoy, tenemos un partido político que, por mucho que se empeñe no consigue conectar con la ciudadanía? Es evidente que el nuevo Secretario General se está tomando en serio lo de cambiarle la imagen al PSOE. No le vamos a quitar mérito pues ha tomado decisiones valientes, como expulsar a algunos compañeros por actitudes algo borrosas. Pero da la sensación de que en estos cien días de pedrosanchismo no se consigue convencer a la ciudadanía. Es como si se tratara de maquillar y vestir de seda a la mona… que mona se queda.

 

Nadie puede negar las intenciones. Pero en política, como en la vida, no basta con tener buenos sentimientos, como no basta pedir disculpas cuando pillan a los miembros de tu partido con las manos en la masa, por mucho que el Partido Popular se crea que pidiendo disculpas se limpiará el destrozo que están ocasionando.

 

Llevamos años con avisos contundentes. Pero parece que los directivos no quieren enterarse. Es como si, en el fondo, mientras la pelota fuese de un lado al otro de la pista, no pasase nada. Unas veces ganas tú, otras veces gano yo. Pero no me importa perder si soy el gran perdedor que pone a cero el contador y automáticamente comienza su cuenta atrás para llegar de nuevo.

 

Ahora parece que el panorama va cambiando. Y por mucho que se esfuercen algunos, no es suficiente con cambiar un vestido o poner maquillaje. Lo que la ciudadanía (y muchos militantes) queremos son cambios profundos. Que de verdad arriesguen y pongan en evidencia los agujeros del sistema. Sin duda en los partidos políticos tradicionales tenemos auténticos boquetes que hacen entrar el agua cada vez con más fuerza.

 

De nada sirve tener al capitán con su traje de gala mientras el barco se hunde. Es necesario tapar los agujeros, cambiar maderas que están a punto de vencer, hacerse con nuevas telas para las velas, poner un buen GPS, algún que otro motor. Querer navegar en caravelas cuando ya existen barcos con motor y capacidad de bucear puede ser romántico, pero sin duda es poco útil.

 

Nos están dando señales por todas partes. Y a pesar de ser evidente dónde están los fallos, algunos se empeñan en querer mirar hacia otro lado.

 

Las responsabilidades políticas parecen ser una historia lejana. Incluso cuando existen pruebas para procesamientos e imputaciones los dirigentes políticos están dando una imagen de no querer soltar sus sillones, caiga quien caiga. Y el problema es que caemos todos (y cuando digo todos somos la militancia que está en el barco, pero también la ciudadanía que no tiene a quién recurrir).

 

Costaría trabajo sin duda democratizar los partidos políticos. Pero aseguraría unos procesos mucho más seguros, más legítimos, más participativos. Supone pagar el precio de que algunos tengan que perder sus privilegiadas situaciones. Pero o renuncian unos cuantos o perderemos todos. ¿Dónde ha quedado esa generosidad, la de pensar en el bien del partido, del proyecto?¿Dónde ha quedado el proyecto que tienda una mano a las formaciones que, se supone, quieren lo mismo para la ciudadanía?

 

Cada día nos desayunamos un caso de corrupción más alucinante que el del día anterior. Cuando aún no hemos conseguido cerrar la boca de la sorpresa, llega un escándalo mayor. Aunque algunos dirigentes miren para otro lado, las corruptelas siguen ahí y quienes se han beneficiado de ellas no parecen tener mucha intención de asumir su responsabilidad por las buenas.

 

Se trata de asumir de una vez por todas la responsabilidad política, esa que es atemporal y no debe estar sujeta a más criterio que el de la ética y el bien común. Es preferible que alguien sin tacha dé un paso atrás a que otros manchados hasta el cuello insistan en enarbolar unas siglas que por sus actitudes terminan salpicando a mucha más gente sin responsabilidad.

 

Si se quiere que la ciudadanía confiemos en la política como herramienta para solucionar los problemas que sufrimos, en lugar de considerarla como parte del problema, es necesario que se demuestre que no hay más interés que hacer bien las cosas. Decir la verdad, aunque duela, limpiar la propia casa y no dejar duda sobre esta intención a través de los hechos.

 

Mientras se siga mirando hacia otro lado, no será de extrañar que cualquier formación con un poco de ganas de hacer las cosas bien genere más confianza que partidos históricos que no están sabiendo ganarse la confianza de la gente.

 

Echarse las manos a la cabeza no sirve de nada. No tomar medidas drásticas de manera urgente nos pondrá de bruces con lo que ya va siendo más que un rumor.

 

Sin duda, no es sencillo pero es necesario. Dar ejemplo, con contundencia, es ahora una necesidad urgente. Ya no por imagen, sino por convicción. Se trata de querer realmente dar los pasos necesarios. De los hechos, ya hemos deducido que del todo, del todo, no se quiere: las primarias recién celebradas (mejor dicho, las no primarias, en muchos sitios) han sido una oportunidad perdida para poner en marcha la verdadera regeneración democrática. Pero a la vista están los miedos, las sospechas, los temores. Y así no vamos a ningún lado.

 

Para muestra, un botón: algunos hemos propuesto un sondeo recogiendo firmas con la finalidad de instar al Secretario General del PSOE a que anime a Tomás Gómez para presentar su dimisión. Sin duda hay quienes piensan que esto es un ataque personal, una acusación en toda regla a alguien que muchos no tenemos el placer de conocer. No se trata de insultar ni menospreciar a ningún compañero. Se trata más bien de todo lo contrario: ¿para qué mantener a quien no puede responder con contundencia ante la gravedad de los hechos supuestamente cometidos por el Partido Popular?. Si tenemos tan claro que nuestro objetivo es recuperar los gobiernos regionales, ¿por qué no apostamos por proyectos y caras que no tengan ningún tipo de duda ni sospecha, ni se les pueda plantear ningún tipo de responsabilidad, ya sea directa o indirectamente?

 

Una vez más podemos comprobar el ejercicio de cerrar filas en torno a un líder. Sin duda, muestra evidente de que seguimos con los personalismos, con el “estás conmigo” o “contra mí”, cuando debería tratarse de “todos por el bien del proyecto, poniendo por encima de todo los criterios de la ética”.

 

Pero parece ser que no. Que promover este tipo de debates se interpreta como una ofensa a las siglas, por parte de algunos. Nada más lejos de la realidad. Esta actitud es tan absurda como cuando en el colegio el profesor llama la atención del niño maleducado y el padre, en lugar de reprender al hijo, acude indignado a reprender al maestro.

 

Soy de las que opinan que no hay mayor lealtad que decir la verdad donde corresponde, aunque pueda molestar. Que no hay mayor lealtad a un proyecto que señalar aquéllas cosas mejorables.

 

Y sin duda, a la vista está que quienes pueden desarrollar transformaciones profundas parecen no querer. Y precisamente por no hacerlo, los que están diciendo que no saben cómo pero que quieren hacerlo, al final, podrán.

 

Se trata, en definitiva, de que si algunos no queremos, irremediablemente, llegará Podemos.

 

Beatriz Talegón es militante socialista y presidenta de Foro Ético

elplural.com

04/11/2014 13:02. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Compromiso ¿ético? del PSOE

"La ética tiene mucho que ver con los principios. Y de ellos poco se habla en el nuevo código"

Dice Ajo, la micropoetisa que la palabra compromiso es la primera persona de indicativo del verbo “comprar miso”. Me he acordado de ella al leer el compromiso ético que el PSOE presentó hace un par de días.

 

Vaya por delante que lo he firmado, porque no tengo razones para no hacerlo. Pero sin duda que al leerlo me han llamado la atención los puntos escritos y, sobre todo, los que no aparecen. Firmar algo que vengo haciendo durante toda mi vida sin necesidad de comprometerme con nadie más que conmigo misma no me cuesta ningún trabajo. Lo que me sorprende es que algo así de fundamental tenga que ser firmado por alguien.

 

Dicho de otra manera: no hace falta que firmemos este compromiso ético. Por un lado, porque quienes cumplimos con criterios como los que se detallan en este papel (entre otros) no necesitamos firmar nada. Nuestra conducta nos avala.

 

Pero lo más importante, que quienes no cumplieran este tipo de cuestiones debieran ser invitados a abandonar cualquier organización que quiera considerase mínimamente democrática, transparente y honrada.

 

Como digo, no tengo problema en ninguno de los puntos que se plantean. Por parecerme cuestiones evidentes yo no vería necesario hacer todo este número para darnos golpes en el pecho. Pero teniendo en cuenta que ahora es tan importante la imagen, que los titulares de los periódicos se llenen y las camisas blancas luzcan limpias, bienvenido sea el compromiso ético. Ahora bien: estos puntos parece ser que se han decidido en una asamblea participativa que tuvo lugar el sábado. Una reunión amigable -supongo- que en ningún caso tiene legitimidad para adoptar ningún tipo de criterio respecto a cuestiones internas del partido. Esto que le comento es simplemente algo baladí, uno de los detalles que a quienes nos gusta que se hagan las cosas de manera coherente (siguiendo los pasos pertinentes establecidos en estatutos y demás normas de funcionamiento de cualquier organización) nos ha chocado. ¿Por qué los regalos no pueden exceder del precio de sesenta euros? ¿Quién lo determina? Una vez más parece ser que alguno se ha emocionado con sacar titulares olvidando por completo lo que la militancia tiene que decir al respecto. Y eso no me parece una manera de proceder precisamente ética.

 

Eso si, hay quien sabe bien que si se critica al código ético y no se firma, se dará a entender que hay algo que ocultar seguramente. Una suerte de prueba diabólica en la que quien no demuestra su inocencia, será culpable. A tal efecto, firmado queda.

 

Pero lo más llamativo no es lo que acabo de comentar (por si fuera poco). Lo que más me llamó la atención, y en cierto sentido lo que más me molesta, como integrante y responsable de una organización que precisamente se denomina Foro Ético es que nos traten de tomar el pelo con palabras que suenan muy bien pero que son fácilmente corruptibles. A los hechos me remito.

 

No se es ético por aceptar o no un regalo de sesenta euros o de ciento veinte. Son las prebendas y las contraprestaciones las que determinan tal condición. Saber valorarlo y juzgarlo de manera ética es cuestón de honradez, rigor y respeto a uno mismo, y sobre todo, a los demás. Ética engloba muchas otras más cosas y tiene mucho que ver con los principios. Y de ellos poco se habla en este documento.

 

Ética es actuar con coherencia, por ejemplo. Si se pretende dar lecciones de democracia de modo que no presenten fisuras, habría que empezar por revisar los hechos recientes, y los hechos demuestran que la forma de tomar decisiones en este nuevo PSOE deja en evidencia la tecnología “digital” (esto es, a dedo) de una manera casi continua. En el único Comité Federal liderado por Pedro Sánchez resultó llamativo que sus integrantes votaran los documentos sin conocerlos prácticamente (esto es falta de rigor y de ética); y es seguro que no los conocían porque dichos documentos que habían de ser aprobados en el comité se enviaron apenas unas horas antes de la reunión y sin posibilidad de tener los documentos durante la misma (otra falta de honestidad, y por lo tanto, de ética).

 

Quedará muy bien lo de los regalos, lo de no aprovecharse personalmente de ningún tipo de beneficio a nivel personal; pero la ética no consiste en quedar bien de cara a la galería. Es otra cuestión mucho más profunda.

 

Tan profunda como defender los valores que nos representan. Por ejemplo: la república, la igualdad de oportunidades, la democracia… Principios que, de ser respetados, harían del PSOE un partido fuerte que no tendría más código ético que sus acciones, y bastaría con afiliarse para entender que únicamente el carnet de afiliado conlleva la responsabilidad de desarrollar una conducta ejemplar.

 

Pero parece ser que no es suficiente. Ahora es preciso firmar este tipo de compromisos. Desgraciadamente no se especifica si tendrá efectos retroactivos, qué sucederá con los que hayan sido “poco o nada éticos” hasta ahora. Y haberlos, los hay. Es de sobra conocido que tenemos procesados en nuestras filas y habrá que ver qué pretende hacer el Secretario General con ellos. O incluso consigo mismo.

 

Exactamente igual de incoherentes con el compromiso ético de marras son los procesos de primarias que están celebrándose y que han evidenciado las mil y un trampas y obstáculos que a la propia dirección del partido parece no interesarle eliminar. Haber acabado con los avales y garantizar la igualdad de oportunidades de toda la militancia y de todas las candidaturas habría sido ético sin duda.

 

Sin embargo da la sensación de que lo de respetar los valores y los principios y darlos a conocer no debe vender igual ni ser tan sencillo de desarrollar. Me pregunto si recurrir al titular fácil para luego quedar en evidencia es también parte de nuestro nuevo compromiso.

 

Porque viendo lo visto, conociendo a muchos que firman y de buena tinta sé que no podrían, cada vez más, creo que lo de “compromiso” se debe ajustar más a la primera persona del singular del verbo “comprar miso”.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético

15/10/2014 08:23. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Y el dios de Rajoy nos trajo el ébola

Resulta que, según algunas nada disparatadas estimaciones, unos 800.000 jóvenes españoles con estudios superiores han tenido que emigrar de España y el virus del ébola se acaba de instalar en nuestro país. Yo quizá peque de un poco paranoico, pero no puedo evitar el relacionar ambos hechos. Incluso remitiéndome a las cifras. El ébola entró en España por la decisión gubernamental de traerse de África a dos curitas ancianos pertenecientes a la orden de los Hospitalarios de San Juan de Dios, congregación religiosa multimillonaria con no escaso ánimo de lucro. El pasado año movió 13 millones de euros, y no los gastó en caridad, sino en especulación financiera.

 

A pesar de la intención de la pudiente orden de los Hospiatalarios de pagar de su bolsillo las repatriaciones de los dos sacerdotes fallecidos, Mariano Rajoy decidió de repente –y una decisión de Rajoy debería ser noticia de portada— tomar una decisión. Nuestro Gobierno, de nuestro propio bolsillo, pagaría las repatriaciones. Como estamos en una democracia transparente, nadie ha hecho público el coste de ambas repatriaciones. Aunque a mí me han soplado fuentes militares que cada una de ellas, incluyendo personal, avión medicalizado, coches blindados y tanquetas militares custodiando la ambulancia hasta el Hospital Carlos III, y tal, puede haber rondado los 800.000 euros. Pongamos, por redondear, que traer a morir a España a los dos beatos y admirables ancianos millonarios nos ha costado 1,5 millones de euros.

 

A mí me encanta rescatar curitas abandonados de las garras de ébola, pero es que la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios tiene 13 millones de euros a través de su sicav y de un fondo del Banco de Santander, desde donde especula en activos financieros y esos productos tóxicos tan del espíritu. El ébola, nos dirá pronto Dolores de Cospedal, es una nueva plaga bíblica desatada por Dios para frenar el ascenso de los luciferinos de Podemos. Y por eso este piadoso gobierno del PP ha facilitado con su inepcia la acción divina y la entrada del ébola en España.

 

Los 13 millones de patrimonio financiero de la “rescatada” orden de los Hospiatalarios superan en un millón la cantidad presupuestada por Educación para que nuestros jóvenes se vayan de Erasmus a Europa a no parar de follar y a ganar el premio Nobel por descubrir la vacuna del ébola.

 

Que se subvencione el millón y medio de los viajes estigios de dos sacerdotes de una sicav que maneja 13 kilos, mientras se recorta a 12 millones nuestra aportación para que la gente estudie en el extranjero, me parece una inteligente forma de propagar el ébola en España, y el ateísmo, y la gripe aviar, y la estupidez generalizada, y las obras literarias de Ana Botella.

 

Ahora la repatriación de estos dos sacerdotes de una orden millonaria y especuladora le ha costado a nuestro país pasar a la historia como el primero de Europa que aloja el mortal virus, noticia que sin duda va a atraer ingentes masas de turistas, inversiones extranjeras, rodajes de superproducciones hollywoodienses y más proyectos de Eurovegas.

 

Ser la puerta de Africa a Europa, con toda la tranquilidad sanitaria que eso conlleva, le ha permitido al gobierno madrileño del PP, con la connivencia del central, desmantelar el único hospital de referencia para enfermedades raras y despedir a su personal especializado. Y así pasó lo que pasó.

 

Ahora anda el ébola por Madrid. No se sabe si en plan gamberro o de tranqui. Pero de momento estoy seguro de que el Gobierno español va a pagar una cantidad deliciosamente seiscerista a más de una empresa farmacéutica para que nos salve de su idocia. El problema es que ahora, incluso, se le van a poner flamencos a Rajoy los ricos. Porque nadie puede garantizar que el ébola no se cuele en la camita de una niña de Serrano ni en la juguetería de Froilán.

 

Y el ébola no es una coña. Por mucho que nos intenten convencer a los periodistas de que seamos prudentes y de que no creemos alarma en los five tea de las cinco de las marquesas. Pues sí que hay alarma. La media demoscópica de los hechos es irrefutable: nuestro sistema sanitario produce un contagio por cada dos tratamientos. En la calle, por lo tanto, podemos esperar una pandemia, sobre todo si la gestiona la gurteliana Ana Mato. O Mariano Rajoy, que sigue insistiendo en su promesa de gobernar como dios manda. Y Dios, a través de su orden religiosa y multimillonaria con sicav, es el que le ha metido a Rajoy el ébola en España. Ya hay síntomas entre la población. La diarrea de Rajoy no era solo mental. Es sistémica.

 

publico.es

08/10/2014 08:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Estamos de vuelta

Es difícil de entender para quienes no luchan, pero será que encontrar nuestra Galia ha sido la inyección que a muchos nos hacía falta para seguir batallando

 

Han pasado unas semanas desde que escribí las últimas líneas para ELPLURAL.COM. No ha sido por falta de ganas, ni por falta de asuntos de los que hablar. Más bien todo lo contrario.

 

Desde que comenzamos la campaña para las primarias a secretario general en el PSOE la agenda ha estado llena de experiencias, los días parecían no tener horas suficientes para llegar a tiempo a todas partes: reuniones en la coordinación de la campaña en la que tomé parte activamente (apoyando al candidato de nuestro proyecto, José Antonio Pérez Tapias), charlas para explicar el programa que defendíamos, entrevistas con distintos grupos de interés para escuchar sus propuestas… Fueron unos tres meses aproximadamente en los que ni un sólo día dejamos de trabajar con la ilusión de mantener vivo un proyecto que fue al principio casi un sueño y que poco a poco tomó cuerpo.

 

El primer objetivo fue conformar el equipo de trabajo, sumando a gente que quería realmente cambiar el PSOE para bien. Una experiencia apasionante, pues pude disfrutar al ver cómo muchísima gente, tanto militantes como no militantes se sumaron al trabajo voluntario de darle vida a una ilusión. De la noche a la mañana cientos de personas aparecieron por todas partes: alguien se ofrecía para hacer una página web, alguien se ofrecía para llevar al candidato donde hiciera falta, alguien para hacer las fotos y los vídeos, los dibujos, encargarse de las redes sociales, del contenido de las propuestas… Un equipo formado por gente con experiencia (como Vicent Garcés, Andrés Perelló, Juan Antonio Barrio, Santesmases, y otros muchos de quienes no se deja de aprender), por gente joven de aquí, de allá y todos con las mismas ganas. Sin dormir, a penas sin descansar, pero cualquiera sabe que cuando se tienen ganas y se cree en algo, no hay cansancio. Sobre todo nos retroalimentábamos al ver que todo el mundo estaba en cuerpo y alma por la misma causa, y sin duda, vivir algo así merece la pena. Y en la mayoría de los casos, seguimos hoy los mismos al pie del cañón, lo que demuestra que no había más interés que el de construir una alternativa, no llegar por intereses personales. Quien así lo entendió ya ha ido abandonando el barco.

 

Conseguimos los avales, algo que parecía imposible al iniciar la aventura. Porque mirábamos al horizonte y seguíamos pensando que siendo continuamente ninguneados por los medios de comunicación, por muchas de las agrupaciones de nuestro partido donde parecía que solamente había dos candidatos (cuando en realidad había más de diez), lo íbamos a tener muy difícil. Pero sabíamos que no era imposible. Y tuvimos obstáculos de todos los tamaños, en todo momento, pero no nos rendimos y continuamos remando. Gente que se iba conociendo después de haber trabajado juntos durante días y noches sin parar (una de las cosas más bonitas fue poner cara a quienes estaban a cientos de kilómetros y darnos un abrazo que cargaba las pilas para continuar). Todos nos esforzamos aportando lo que pudimos, ideas, talento, donaciones económicas y esa energía hizo que en mi caso, el hecho de estar a punto de dar a luz sumase una ilusión más al proyecto.

 

Llegamos hasta el final. Conseguimos que José Antonio Pérez Tapias pudiera estar entre los tres candidatos finales. Los medios nos dieron cierto espacio, y hasta creímos poderlo conseguir. En cierto modo lo hicimos: porque lo que creamos entonces supuso el reconocimiento a muchas personas que venían trabajando en Izquierda Socialista durante muchos años; y a ellos se sumaron muchos otros que a día de hoy siguen ampliando el equipo.

 

No son pocas las voces que nos dicen que viendo cómo están transcurriendo los hechos poco tenemos que hacer dentro de un partido que parece negarse a cambiar, por mucho que lo diga su actual dirección. Son muchas personas, tanto militantes como no militantes las que nos animan a formar un partido nuevo, aunando la experiencia de conocer una organización centenaria con la necesidad que la sociedad tiene de un partido consistente de izquierdas. Pero todavía, a día de hoy, seguimos considerando que nuestra presencia activa en el PSOE tiene sentido: por todos aquéllos que necesitan respuestas reales a los problemas del día a día. Por todos aquéllos que siendo socialistas no se resignan (no nos resignamos) a tener que hacer la maleta porque en nuestra casa no nos quieren escuchar, a pesar de que cada una de las denuncias que ha venido haciendo Izquierda Socialista se hayan hecho evidentes con el paso de los años. Seguimos trabajando y seguiremos hasta el día en que realmente no queden más batallas que luchar. Un acercamiento a la derecha por parte del PSOE podría ser ese motivo si llegase el caso.

 

Hace un par de días participamos en el Comité Federal donde expusimos nuestro punto de vista. Sin novedades, manteniendo los mismos mensajes que defendimos durante la campaña, y mucho tiempo antes (le recomiendo que, si le interesa saber lo que allí aconteció, lea esto). Lo hizo Pérez Tapias (Tapiax) en nombre de todos nosotros y aquí seguimos, “los de la irreductible aldea Gala”, apoyando y remando en la misma dirección. Aguantamos contra viento y marea y no dejaremos de ponerlo negro sobre blanco: estamos aquí porque queremos que el PSOE sea realmente la alternativa a esta derecha que está segando los derechos de la ciudadanía, que está destrozando el Estado de Bienestar. Y no queremos que sea la única, pues defendemos la unión con todos los que creen en la izquierda. Consideramos de vital importancia inyectar democracia dentro de las filas socialistas, que desgraciadamente cada día sufre una sangría por no darle voz a su militancia, por no querer escuchar ni empatizar con una sociedad desprotegida. Defendemos un partido político con contenido y con sentido. No posibilista, no pragmático en desmesura.

 

No nos vamos, no nos callamos. No nos resignamos (¿Se ha preguntado dónde están los críticos del PSOE? Pues le invito a leer esto). ¿De qué sirve pasarse la vida tratando de crear algo nuevo desde cero sin tratar de arreglar lo que ya existe y tiene todo el potencial? La respuesta está en un partido con más de cien años de historia, en sus casas del pueblo, en la militancia que sabe bien que su pertenencia a este partido no es cuestión de modas ni de cabreos sobrevenidos. Esa militancia, la que está dolida y callada, la que en muchos casos abandonó el barco es la que queremos y necesitamos recuperar. Y quienes buscan respuestas y sienten que quizá el PSOE no sea la adecuada al menos merecen saber que hay quienes luchamos para que más pronto que tarde lo sea. Que al menos no nos quede la sensación de no haberlo intentando.

 

Trazar las líneas rojas del hasta dónde estamos dispuestos a aguantar será la siguiente decisión que deberemos tomar, no cabe duda. Un PSOE que parece no querer escuchar ni empatizar no tendrá siempre un ejército galo dispuesto a batallar llegado el momento. No sólo de ilusión nos alimentamos. Por eso estamos trabajando duro, para hacer entender que solamente desde la coherencia, desde el compromiso, las ideas y los ideales se puede dar la lucha necesaria al neoliberalismo más atroz que está arrasando tantas vidas. Y desgraciadamente los primeros que lo tiene que entender son nuestros compañeros de partido.

 

Es difícil de entender para quienes no luchan, pero será que encontrar nuestra Galia ha sido la inyección que a muchos nos hacía falta para seguir batallando. La puerta está abierta. Si es usted de izquierdas, si está dispuesto a trabajar por y para los demás y no le pesan unas siglas, será bienvenido. Nosotros estamos de vuelta.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético
@BeatrizTalegon

 

elplural.com

 

19/09/2014 08:59. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Rajoy, Guindos y las malas influencias

A cualquier otra persona, las ásperas palabras pronunciadas por el actual presidente del Eurogrupo le hubieran hecho sonrojar. Pero Mariano Rajoy probablemente ni siquiera se ha inmutado, dada su legendaria maestría en la práctica del dontrancredismo.

 

Jeroen Dijsselbloem sugirió al jefe del Gobierno español que dedique a la lucha contra el paro los denodados esfuerzos que viene desplegando para colocar en su silla a Luis de Guindos. Aunque sólo sea porque a él le queda todavía casi un año de mandato.

 

Al holandés han debido de olerle a cuerno quemado las presiones de Rajoy a sus colegas europeos para birlarle tan apetecible cargo, cuando Dijsselbloem ni siquiera ha decidido si se presentará a la reelección. Y de ahí la indudable brusquedad con que ha reaccionado.

 

Para Rajoy, poner a Luis de Guindos al frente del Eurogrupo sería un trofeo de caza mayor, que podría exhibir ante quienes critican los magros resultados de sus dolorosas políticas de ajuste. Sobre todo por lo que a la creación de puestos de trabajo se refiere.

 

Una prueba de la esterilidad de esas políticas la dieron a principios de semana los servicios públicos de empleo, al desvelar un aumento del paro y una caída de la afiliación a la Seguridad Social en agosto, que dejan en evidencia el discurso triunfalista del Gobierno.

 

Las “vigorosas raíces” de las que presume Rajoy cuando alude a la recuperación no las ve por ninguna parte ni siquiera la OCDE, cuyo último informe advierte que la economía no saldrá del pozo mientras se sigan adoptado medidas depresivas de la demanda.

 

La OCDE menciona en concreto la reducción de los salarios, evidente para todo el mundo menos para el presidente de la CEOE, que ayer vino a decir sin inmutarse que es simplemente una falacia. Dando así la impresión de que vive en la Luna en vez de en España.

 

Ese informe de la OCDE, tan atinado como tardío, es un misil en la línea de flotación de las reformas llevadas a cabo en el sur de Europa por imposición de Alemania y de Bruselas. Y, en particular, de las que con genuino ardor ha aplicado el equipo económico de Rajoy.

 

¿Para que se hizo la reforma laboral sino para desarmar a los trabajadores frente a la oleada de recortes laborales que se avecinaba, entre ellos los de los salarios? Había que abaratar a toda costa la mano de obra y ésa fue la herramienta que se entregó a los empresarios.

 

Hoy ganamos menos y nuestro empleo, si lo tenemos, es de peor calidad; pero la economía no arranca porque no hay dinero para comprar tanto como comprábamos antes. Y porque el motor de las exportaciones muestra serios síntomas de haberse gripado.

 

A este callejón de incierta salida nos han llevado Rajoy y su ministro de Economía. Sí, ése que, no contento con dejar España patas arriba, aspira ahora a extender desde la presidencia del Eurogrupo el ámbito de sus malas influencias.
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Puedes seguirme en Twitter: @vicente_clavero

05/09/2014 14:00. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Recuperación? Estamos entrando en la tercera recesión

No hay duda de que cuando se escriba la historia de la Unión Europea, y de la Eurozona dentro de ella, se mostrará hasta qué punto una religión laica –el neoliberalismo- se puede reproducir a pesar de que toda la evidencia empírica acumulada que muestra, no solo que estaba equivocada, sino también el enorme perjuicio que dicha religión está causando a las clases populares de los países de la Unión. La religión laica se promueve con un espíritu apostólico a base de una fe impermeable a la evidencia científica que señala claramente su enorme falsedad. Hoy, esta fe, reproducida por la mayoría de los medios, está anunciando que España y la Eurozona se están recuperando, cuando, en realidad, estamos entrando en otra recesión. Veamos los datos.

 

Desde que, en el año 2007, empezó la Gran Recesión, que para muchos países ha sido peor que la Gran Depresión, ha habido en la Eurozona nada menos que dos recesiones, consecuencia de la aplicación de las políticas neoliberales. La primera ocurrió en el periodo 2008-2009. Fue seguida de una ligerísima recuperación (con un crecimiento económico de la Eurozona de solo un 0,5% del PIB) en el periodo 2009-2010, para caer de nuevo en otra recesión que duró 18 meses y que anuló el escasísimo crecimiento que había ocurrido en la etapa de crecimiento anterior. En el 2012 se inició otra timidísima recuperación con un crecimiento de solo 0,2% del PIB, recuperación que se está revertiendo de nuevo, iniciando ahora una tercera recesión (el PIB de la Eurozona ha caído un 0,2%), alcanzando tres recesiones en cinco años. ¡Todo un récord! En realidad, la economía de la Eurozona nunca se recuperó desde el bajón de 2007, cuando se inició la Gran Recesión. Las pequeñísimas recuperaciones eran, más que nada, pequeños saltitos desde el fondo del abismo.

 

Estamos ahora en el inicio de la tercera recesión


Lo que es importante subrayar es que esta tercera recesión, a diferencia de las otras dos anteriores, se inicia y está focalizada en los países centrales de la Eurozona, Alemania, Francia e Italia. Las otras dos anteriores se habían centrado en los países periféricos, Grecia, Portugal, España e Irlanda. En cierta manera, esta tercera recesión es la culminación de la Gran Recesión, que, finalmente, ha alcanzado también de lleno al centro y eje de la Eurozona. El PIB de los tres países centrales suma 8,8 trillones de euros, que es el tamaño de la economía de China. Y, puesto que la economía de Alemania (que representa un tercio del PIB de la Eurozona) se basa mucho en las exportaciones, que representan un 56% de su economía, este bajón de la economía del centro de la Eurozona augura un bajón de la economía mundial.

 

Los hechos políticos que están ocurriendo en el continente europeo, de los cuales el conflicto de Ucrania es de gran importancia, han contribuido, aunque no causado, a esta tercera recesión. El golpe de estado ocurrido en Ucrania, con el apoyo de los gobiernos de la Unión Europea y de EEUU, inició una situación de conflicto, reavivando la Guerra Fría, que está ya teniendo un coste económico considerable (ver mis artículos sobre Ucrania: “Lo que continúa ocultándose en la cobertura mediática de Ucrania”, “Cómo el establishment estadounidense quiere presentar mediáticamente lo que ocurre en Ucrania”, “El silenciado movimiento de tropas estadounidenses cerca de Ucrania”, “Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”, “¿Qué está pasando en Ucrania? Su relevancia para la Eurozona” y “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”). Pero la causa principal de la tercera recesión son las políticas neoliberales basadas en la austeridad (los infames recortes y el desmantelamiento del estado del bienestar, la bajada de salarios y el crecimiento del desempleo), que están destrozando el bienestar de las clases populares.

 

 

Y estas políticas se están llevando a cabo para beneficio y gloria de lo que se llamaba antes el capital, hegemonizado por el capital financiero, que ahora se llama el 1%. Hoy, el establishment (es decir la estructura de poder económico, financiero, mediático y político) europeo, centrado en la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, el Consejo Europeo y el gobierno alemán y sus aliados, como el gobierno Rajoy, está llevando a cabo estas políticas con toda crudeza, respondiendo a cada crisis con la predecible respuesta de que el hecho de que no se salga de la crisis es porque se necesitan aplicar incluso con mayor fuerza y contundencia, llevando a la ruina a las clases populares. Tres recesiones en cinco años es el resultado.

 

Y el gran drama es que las izquierdas gobernantes han aceptado y continúan aceptando el dogma neoliberal. Su versión es la versión light de las mismas políticas. No hay más que ver las propuestas económicas de los principales partidos socialdemócratas en la oposición, incluyendo el PSOE (cuyo nuevo secretario general enfatizó en su entrevista en El País como su punto central de su programa económico mejorar la competitividad europea y española), para darse cuenta de que no hay un cambio sustancial de estas políticas, bajo el argumento de que las que promueven son las únicas posibles, acusando de utópicas, demagógicas y toda una serie de epítetos descalificativos a las únicas alternativas que permitirían romper con esta serie de recesiones. La experiencia histórica muestra que para salir de esta recesión crónica (que repito, alcanza dimensiones de depresión en muchos países) es necesario un cambio casi de 180º de la política que se está aplicando.

 

Hay alternativas


Si, por ejemplo, nos centramos en uno de los mayores problemas –el endeudamiento de las familias y de las grandes y pequeñas empresas-, la solución es fácil de ver. Los estados tienen que garantizar el crédito, tomando toda una serie de medidas, desde cambiar la gobernanza del euro y del BCE, estableciendo el crecimiento económico como objetivo de este Banco, hasta aumentar la capacidad adquisitiva de las clases populares con un aumento muy notable y masivo del gasto público, incluyendo gasto en las infraestructuras no solo físicas sino sociales del país, facilitando el alcance de la felicidad (sí, ha leído bien, felicidad) como objetivo del nuevo modelo económico-social y no la acumulación de beneficios del capital. Y todo ello, no ocurrirá sin una profunda democratización de las instituciones que reflejen la voluntad y soberanía popular. Hoy, la demanda más revolucionaria existente en Europa no es la nacionalización de los medios de producción sino la exigencia de que cada ciudadano tenga la misma capacidad de decisión en un país, enfatizando las formas de participación directa (el derecho a decidir a todos los niveles), además de democratizar las escasamente democráticas instituciones representativas. Exigir democracia con toda contundencia y agitación (que debe excluir cualquier forma de violencia) es revolucionario, pues entra en conflicto directo con las estructuras que controlan las instituciones que se autodefinen como democráticas. Ni que decir tiene que la propiedad de los medios de producción, distribución, persuasión y legitimación es clave para definir el grado de libertad, democracia y justicia existente en un país. Pero, a no ser que los sistemas escasamente democráticos cambien, no habrá manera de que todo lo demás cambie.

 

El gran error de muchas izquierdas radicales ha sido limitarse a la agitación sin intervenir en la lucha dentro del estado. De ahí que estas izquierdas deban estar en la calle y en las instituciones, exigiendo cambios radicales (es decir, que van a las raíces del problema de concentración del poder) a los que las estructuras y castas de poder se opondrán por todos los medios. Las clases populares podrán alcanzar lo que desean si se movilizan. El problema principal existente en España no es que la población no sea consciente de las enormes limitaciones de la democracia española, sino que no cree que pueda cambiarse. Pero la historia muestra que sí se puede. En contra de lo que las estructuras de poder han informado, el cambio de dictadura a democracia pasó como consecuencia de la enorme movilización popular, liderada por el movimiento obrero. Fue esta movilización la que terminó con la dictadura. Y estas movilizaciones pueden también forzar el cambio ahora, democratizando auténticamente el país.

Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).

publico.es

28/08/2014 07:49. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El futuro está abierto

Antonio García Santesmases *

Antonio_García_SantesmasesNo nacimos, decía Pere Navarro en su discurso de despedida como secretario general del PSC, para elegir entre España y Cataluña. Y, sin embargo, la evolución de las cosas ha llegado a tal situación que parece imposible sobrevivir políticamente sin tener que elegir entre los dos nacionalismos hegemónicos. ¿Puede el federalismo evitar esa elección? ¿puede el federalismo lograr una convivencia en la que quepan las distintas identidades nacionales?

 

Así como la abdicación del rey marcó la campaña para la elección del secretario general delPSOE, en el momento de su ratificación la gran noticia ha sido la confesión de Jordi Pujol. No estamos ante un hecho cualquiera. Nada menos que el presidente del Gobierno catalán durante 23 años, el hombre que ha encarnado como nadie el nacionalismo catalán desde los inicios de la transición, confiesa que ha mantenido una fortuna económica en un paraíso fiscal.

 

Un hecho de esta magnitud ha provocado que todos los demás sucesos -la despedida deRubalcaba, la elección de la nueva Comisión Ejecutiva Federal- hayan pasado a segundo plano. Todo el mundo estaba pendiente de los efectos de esta confesión sobre la realidad política catalana. El nuevo secretario general del PSOE se refirió al tema contraponiendo la hipocresía de los que ponen por encima de todo la salvaguarda de su patrimonio económico, aunque continuamente alardeen de patriotismo, de los auténticos patriotas, de aquello que no se han envuelto en la bandera y han luchado- como es el caso de los socialistas catalanes- por mantener un clima de concordia, de convivencia, y de entendimiento entre España y Cataluña.

 

Cualquiera que viera el discurso por televisión pudo observar la emoción que embargaba a los socialistas catalanes cuando, por primera vez, se les reconocía en un lugar tan señalado y con tal fuerza su aportación a evitar el choque de trenes entre el neocentralismo del PP y el separatismo de CiU. Han sido tantas las ocasiones en las que, desde las filas socialistas, se les ha reprochado haber sucumbido al canto del nacionalismo catalán, y haber sido incapaces de realizar una política propia, abandonado cualquier perspectiva de izquierda, que no era extraña esa emoción.

 

También era una novedad que todo un secretario general del PSOE citara a uno de los socialistas más lucidos al hablar del federalismo como es Isidre Molas. Antiguo presidente del PSC es Molas una de las grandes figuras del pensamiento socialista; una figura que ha sido ignorada por muchos dirigentes del PSOE que no han querido entender que los socialistas catalanes no eran nacionalistas pero sí eran federalistas.

 

La pregunta, la eterna pregunta es si esta opción federalista que efectivamente Molas ha defendido con tanto rigor a lo largo de su vida política es viable en un panorama político donde para muchos catalanes la España federal es más utópica que la Cataluña independiente. Para muchos de los antiguos votantes del PSC España nunca llegará a satisfacer sus expectativas; España no es capaz de hacerse cargo de las demandas de una nación que requiere un tratamiento singular y por ello necesitan un Estado propio para poder desarrollarse. En la propia exposición de Pedro Sánchez, tan acertada a la hora de reivindicar el papel de los socialistas catalanes, se cometió el error de pedir que se desterrara del lenguaje político palabras como independentismo, equiparando el movimiento secesionista con lacras como la violencia de género, la corrupción o la desigualdad. No fue precisamente un acierto. El independentismo no desaparecerá del lenguaje político porque lo pretenda el secretario general del PSOE, el independentismo es un reto que está ahí y hay que afrontarlo. Son muchos los ciudadanos de Cataluña que quieren formar un todo aparte y no ser una parte del todo. Son muchos los que consideran que hay que unirse para hacer país, pero consideran que España ha dejado de ser su país.

 

Ahí está el drama que tenemos no que afrontar como si fuera una novedad sino que seguir afrontando. Un drama en el que es imprescindible que seamos conscientes del enorme peso del independentismo catalán pero que no ignoremos el enorme peso que tiene igualmente el nacionalismo español. El nacionalismo español sabe mover muy bien sus cartas. Lo ha hecho con extraordinaria habilidad a la hora de enaltecer los valores de la monarquía, en las semanas posteriores a la abdicación. Por cierto en el discurso del nuevo secretario general del PSOE que fue tocando todos los temas casi de una forma exhaustiva y habló del europeismo, del federalismo, del laicismo, de los derechos cívicos, de los derechos sociales, del Estado del Bienestar, del cambio climático, de la discapacidad, de la dependencia, de la inmigración y del exilio económico, de las generaciones perdidas y las generaciones olvidadas, en ningún momento apareció el republicanismo. Hubo sí referencias a Pablo Iglesias y a los dos presidentes socialistas de la democracia pero ninguna a la España de los años treinta y a la memoria republicana.

 

Fue una carencia importante porque el PSOE es heredero de una tradición histórica en la cual no se puede prescindir de la tradición republicana. ¿Podemos hablar en serio de de una reforma de la constitución sin considerar que el tema de la forma de Estado tiene que ser discutido por los españoles? De nuevo aquí pasa como en el tema del vocabulario político. Ni el tema del independentismo desaparece porque así lo quiera el secretario general del PSOE ni la reforma de la Constitución se puede acotar. Una reforma de la Constitución requiere un período constituyente donde se puedan sentar las bases de una nueva convivencia. En ese período no puede haber temas tabú; para llegar a un nuevo texto constitucional, a un nuevo acuerdo que permita resolver todos los problemas pendientes no se pueden poner puertas al campo.

 

La   memoria republicana y la necesidad de un referéndum que permita consultar a los españoles sobre la forma de Estado estuvieron, sin embargo, muy presentes en el debate entre los tres candidatos a la secretaria general del PSOE, especialmente en la intervención de Jose Antonio Pérez Tapias.

 

Sorprendió por ello la completa desaparición del tema en el discurso del nuevo secretario general. Es evidente que la derecha política y cultural no quiere que se hable del asunto. Para ella el prototipo del buen socialista es el nuevo premio Mariano de Cavia que ha recaído enFrancisco Vázquez por un artículo cuyo titulo significativo es España. Animo a los lectores a que retengan el dato y a que aguarden a la ceremonia de entrega del premio donde no sería de extrañar la presencia del nuevo monarca para legitimar al diario ABC que entrega el premio y enaltecer la contribución de los socialistas auténticamente patriotas.

 

Vázquez es premiado por el ABC y Leguina suscribe el manifiesto de Libres e Iguales (los dos son ejemplo de “buenos socialistas” para la derecha cultural y mediática) pero a la vez Ernest Maragall concurre a las urnas como numero dos de ERC y Toni Comin abandona el PSC y son igualmente enaltecidos como buenos patriotas catalanes. No son hechos irrelevantes. Son políticos socialistas muy significativos que han quedado atrapados en el choque entre los dos nacionalismos. Un choque que ha fracturado al electorado socialista de una forma dramática. Algunos como los citados ya han elegido pero son muchos los que no quieren elegir, los que quieren ser a la vez españoles y catalanes, los que no quieren que se fracture un proyecto de convivencia, los que quieren seguir viviendo juntos.

 

¿Es posible asegurar esa convivencia futura? Decía Pérez Tapias, en su campaña a la secretaria general del PSOE, que así como 135 años de historia no garantizan la perdurabilidad de un proyecto político si el PSOE no es capaz de reubicarse en la izquierda, tampoco quinientos años de un Estado garantiza su futuro en las próximas décadas, si no es capaz de hacer las reformas necesarias. Por ello, ahora que las primarias han pasado y que el congreso ha ratificado al ganador, es un buen momento para la reflexión, para como decimos los profesores, aprovechar las vacaciones para repasar lecturas e iniciarse en otras nuevas. Un buen acompañamiento puede ser el libro Invitación al federalismo de Jose Antonio Perez Tapias. Todos los conceptos que se juegan en este tema: la nación y la soberanía, la ciudadanía y la identidad, la memoria y el reconocimiento están en esta obra del Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada que ha logrado lo que parecía imposible: hacer visible a Izquierda Socialista como no lo había estado durante muchos años. Cuando en estas páginas de cuartopoder.es le aplaudía el pasado 2 de junio por dar un “paso adelante” no podía imaginar que tendría tal apoyo en la militancia del PSOE y en su electorado. Ahora que se ha convertido en un referente político e intelectual indiscutible en el mundo socialista es el momento de pensar en la advertencia que lanzó en las primarias.

 

Nada está garantizado. El futuro está abierto. El PSOE puede perdurar o desaparecer como elPASOK, el Estado español puede tener futuro o sufrir crisis permanentes por no ser capaz de imaginar nuevas formas de convivencia desde un federalismo plurinacional como el que Perez Tapias defiende en su libro.

(*) Antonio García Santesmases es catedrático de Filosofía Política de la UNED

cuartopoder.es

29/07/2014 12:26. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Persecución a Cataluña? Nada más lejos de la realidad, el agujero de 20.000 millones fue asumido por el Estado

El exfiscal anticorrupción relata en ELPLURAL.COM la verdadera historia de Jordi Pujol y Banca Catalana

 

Con motivo de las noticias aparecidas en un medio sobre supuestas cuentas bancarias de Jordi Pujol y Artur Mas en Suiza han vuelto a invocar el ‘caso Banca Catalana’, afirmando, con notoria falta a la verdad, que dichas noticias han sido, como entonces lo fue aquel ‘affaire’, un “ataque innoble” del Estado español a Catalunya. Nada más lejos de la verdad.

 

Es evidente que una gran parte de la actual sociedad catalana desconoce la realidad y el alcance de lo que sucedió con dicho banco hace 30 años. Por ello, parece oportuno aclarar algunos datos sobre lo que en realidad fue un proceso penal contra los administradores y presuntos responsables de la crisis de aquella entidad.

 

Banca Catalana era una entidad de crédito en la que Jordi Pujol, como consejero y, especialmente como Consejero Ejecutivo, desempeñó un papel relevante y decisorio hasta su dimisión en 1977, formando parte siempre de su núcleo rector. Él y otros consejeros la administraron, en todo caso, de forma manifiestamente irregular provocando su quiebra.

 

Los fiscales que presentaron la querella criminal en mayo de 1984 contra dichos consejeros – querella que fue admitida a trámite- y dirigieron la investigación estimaron, que dicha administración era constitutiva de varios delitos, como los de apropiación indebida, maquinaciones para alterar el precio de las cosas y falsedad de documentos oficiales y mercantiles.

 

Pero la mayoría de los magistrados de la Audiencia, en noviembre de 1986 -con el voto en contra de siete de ellos, conforme con lo solicitado por la Fiscalía- , decidieron que las conductas atribuidas a los consejeros no eran constitutivas de delito alguno.

 

Desde estos antecedentes, lo que no puede obviarse ni enmascararse es la realidad. En el escrito -de 400 folios- en el que los fiscales solicitaron el procesamiento de los querellados se hace constar que el empobrecimiento, ruina y quiebra de la entidad había originado unas pérdidas por valor de 19.679 millones de pesetas, cifra que expresaba “el perjuicio cierto e incuestionable” de la entidad. Perjuicio causado por las actividades, detalladamente relatadas por los fiscales, como presuntamente delictivas. Entre otras, por ejemplo, la constitución de la Caja B, la creación y utilización de las llamadas “sociedades instrumentales” o también denominadas “simuladas”, los créditos ficticios cuyo importe fue desviado hacía la Caja B en perjuicio de la entidad y otras prácticas irregulares que, en su conjunto, contribuyeron a su vaciamiento patrimonial.

 

Para compensar ese déficit, los administradores, en 1982, “recurrieron al Banco de España para atender perentorias necesidades de tesorería y de liquidez, facilitándoseles, a tal fin, 19.500 millones de pesetas”. Como consecuencia de ello, el Consejo de Administración fue suspendido en sus funciones y sustituido por una Administración provisional que, luego, fue asumida por el Fondo de Garantía de Depósitos, la mitad de cuyos recursos eran fondos públicos. El Fondo asumió el saneamiento del banco, sin que colaborasen económicamente los administradores, pese a que eran los accionistas mayoritarios y habían sido los causantes de la catástrofe financiera.

 

Por tanto, el Estado español, lejos de abandonar a su suerte a un Banco arruinado, acudió en su apoyo para salvaguardar los intereses de sus clientes. ¿Donde estuvo la operación contra Catalunya? Sólo en quienes, como accionistas y administradores, poseían y controlaban la entidad. Pero, continúa deformándose y tergiversándose la realidad para ocultar la responsabilidad de unos gestores, los de Banca Catalana, que emplearon la entidad para fines completamente ajenos al interés de los ciudadanos que, de buena fe, depositaron sus fondos allí y los salvaron, en parte, gracias a las ayudas del Estado español.

 

Ya mas tarde, tras diez años de mandato presidencial de Jordi Pujol, comienzan a aparecer signos de un aprovechamiento patrimonial de fondos públicos con un evidente abuso de poder. No puede olvidarse el titular de El Periódico de Catalunya de 18/3/1990: “Pujol atraviesa el momento mas difícil tras 10 años de mandato”. La causa fue que la Fiscalía de Barcelona abrió una investigación penal contra Lluís Prenafeta, entonces secretario general de la Presidencia, por compatibilizar ese cargo con el de consejero de Iberia de Seguros S.A. Como consecuencia de ello, Prenafeta se vio obligado a dimitir. Entonces, el Fiscal General del Estado impidió que la Fiscalía formulara una querella criminal, obteniendo CiU el apoyo de una institución del Estado para preservar a sus dirigentes de acciones penales.

 

La historia volvió a repetirse: la Fiscalía, en mayo de 1990, abría una investigación por hechos que tuvieron lugar en la década de los ochenta. El Gobierno de la Generalitat había creado la Comisión de ayuda para la reconversión industrial de Catalunya (Caric) con el fin de apoyar, con fondos públicos, a empresas en crisis. La realidad fue que parte de dichos fondos – los llamados avales- se destinó, en condiciones muy ventajosas, a sociedades vinculadas a consejeros o altos cargos de la Generalitat, fondos que posteriormente no fueron reintegrados, causando un grave perjuicio al erario público autonómico.

 

Entre las empresas beneficiadas figuran Industrias Reunidas de Sallent S.A. y Comercial de Cubiertos y Platería S. A., ambas del grupo familiar de los fueron consejeros Joan Vallvé i Ribera y Joan Hortalá i Arau; Iberhospitalia S. A. vinculada al proyecto del Hospital General de Catalunya; Subirá i Cia,S.A. y Puntextil S.A. de la familia del Consejero Antoni Subirá i Claus; Egasa S. A., propiedad de Josep Garrell i Pubill, diputado de CDC y de sus familiares.

 

Posteriormente, las deudas de dichas empresas fueron reclamadas judicialmente por la Generalitat cuando estaban prescritas, consumándose así el perjuicio causado. Por otra parte, se acreditó que el Consejero Maciá Alavedra i Moner estuvo simultaneando cargos públicos con cargos ejecutivos en varias empresas privadas, conducta que era penalmente perseguible. Ante los resultados de esta investigación, la Fiscalía planteó formular una querella criminal por delito de malversación de caudales públicos contra los consejeros Cullell, Oller, Hortalá, Pujol i Figa, Vela, Garrell, Vallvé, Subirá, Basáñez y Alavedra.

 

El Fiscal General del Estado apoyó nuevamente a CiU y prohibió a la Fiscalía el ejercicio de acciones penales por entender que los delitos estaban prescritos; eso sí, en un ejercicio de cinismo, se permitió afirmar que de los hechos descritos se desprendía “un aroma de corrupción”.

 

Luego, ya en los años noventa, llegaron nuevos casos de corrupción que fueron investigados por los Juzgados de Instrucción y recayeron condenas judiciales contra altos cargos de la Generalitat, generalmente vinculados a Unió Democrática según reconocían las propias sentencias. Solo el caso Adigsa, empresa pública dedicada a la promoción de viviendas sociales, sobre graves irregularidades en el proceso de adquisición de viviendas de segunda mano para rehabilitarlas y ponerlas de nuevo en el mercado, está aún pendiente de juicio.

 

Citaré el llamado caso Turisme de Catalunya, en el que se utilizó el Consorci de Promoció Turística para detraer fraudulentamente fondos públicos por importe de 467.453 euros. Los condenados, mayoritariamente empresarios, fueron diez, que repararon antes del juicio el perjuicio causado, por lo que el Tribunal Supremo rebajó las penas eludiendo así su ingreso en prisión. O el caso Departament de Treball, en el que los dos condenados, que ”compartían militancia en el partido Unió Democrática de Catalunya”, contrataron subvenciones y cursos de formación y ocupación través de las sociedades, constituidas por uno de ellos, Gestumer S.L. y Socesca S.L., que no tenían otra finalidad que su enriquecimiento o el de terceros. Así perjudicaron a la Generalitat en 46.157 euros. O el caso Ferrocarrils de la Generalitat, empresa pública, en el que resultaron condenados dos presidentes de la entidad por haber “suscrito un plan oculto y complementario de retribuciones” con la aseguradora Winterthur, por el que causaron a la Generalitat un perjuicio de 2.718.035 euros.

 

Todos ellos fueron penados por delitos, según los casos, de prevaricación, malversación de caudales públicos y falsedad documental.

 

Mas recientemente, han estallado otras formas de corrupción, como el caso Pretoria y el saqueo del Palau de la Música, que están en trámite.

 

Eso sí, cuando son perseguidos o condenados acuden presurosos al supuesto enemigo, al Estado español, para que paralice a los fiscales o se concedan generosos indultos a sus dirigentes o militantes condenados penalmente.

 

Carlos Jiménez Villarejo es jurista y exfiscal Anticorrupción. Él y José María Mena fueron los dos fiscales que presentaron la petición de procesamiento de los 18 exconsejeros de Banca Catalana, entre ellos Pujol

 

elplural.com

29/07/2014 09:05. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Qué pasa en el PSOE?

Por Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

 

 

William Greider es un analista de la revista The Nation que ha escrito extensamente sobre el Partido Demócrata de EEUU, siendo sus artículos un punto de referencia obligatorio para todo aquel que quiera conocer y comprender el comportamiento político del que fue durante muchos años el mayor partido político existente en EEUU. Este partido está perdiendo apoyo popular de una manera muy marcada, de forma tal que es probable que en las próximas elecciones de noviembre tal partido pierda la mayoría en el Senado, pasando este a ser gobernado por el Partido Republicano, con lo cual este último partido pasaría a tener el control de las dos cámaras legislativas del Congreso de EEUU, es decir, la Cámara de Representantes y el Senado. Es también probable que pierda la Casa Blanca en las próximas elecciones presidenciales.

 

William Greider analiza en su último artículo el porqué de este declive. Descarta que dicho descenso del apoyo electoral en EEUU se deba a una derechización de la población estadounidense o del electorado que tradicionalmente apoyaba al Partido Demócrata, que son las clases populares, cuya base es la clase trabajadora estadounidense. La mayoría de esta clase (llamada clase media en aquel país) se ha venido absteniendo, y la minoría que votaba, votaba hasta hace poco predominantemente al Partido Demócrata. En realidad, las encuestas señalan que entre la opinión pública se ha ido acentuando más y más un rechazo hacia el establishment político estadounidense, con una radicalización de este rechazo y enfado que se expresa en el crecimiento de los dos polos opuestos del espectro político. Uno, el Tea Party, la ultraderecha que está tomando el control del Partido Republicano, y el otro el movimiento Occupy Wall Street, así como el movimiento contestatario de izquierdas que está surgiendo con cierta fuerza alrededor de figuras como la senadora Elizabeth Warren y el senador Bernie Sanders, las dos voces más críticas dentro de las izquierdas.

 

La enorme crisis económica que sufre el país y la incapacidad de los dos partidos, el Demócrata y el Republicano, para resolverla en términos favorables al bienestar de las clases populares está cuestionando la legitimidad del sistema político estadounidense y de sus instituciones representativas. Greider se pregunta por qué esta incapacidad. Y la respuesta es fácil de ver. Los aparatos de estos partidos han desarrollado un maridaje y complicidad con los mayores grupos de presión financieros y económicos del país (los principales componentes de lo que se llama en EEUU la Corporate Class, la clase corporativa). Entre estos grupos destaca el entramado de instituciones financieras radicadas en Wall Street, el centro financiero de EEUU. El aparato del Partido Demócrata, incluyendo el Presidente Obama y sus ministros en las áreas económicas y financieras, está ligado (y financiado) por los intereses de Wall Street. En realidad, la popular senadora Elizabeth Warren fue la que criticó y denunció con mayor contundencia estos lazos y complicidades entre el gobierno (tanto el ejecutivo como las dos cámaras legislativas, el Senado y la Cámara de Representantes) y Wall Street. Y esta realidad es ampliamente conocida y percibida por la población. Encuesta tras encuesta se señala que la respuesta mayoritaria a la pregunta “¿quién manda en este país?” es “la Corporate Class, la clase corporativa”, seguida de “Wall Street”, que es hoy el eje de tal clase.

 

Termina Greider con la pregunta “¿qué es lo que hoy explica que el Partido Demócrata esté perdiendo apoyo popular?” Irónicamente, acentúa que este partido siempre hace aparecer en su argumentario electoral la llamada a la lucha de clases, denunciando el incremento de las desigualdades sociales, y presentándose como el defensor del pueblo llano frente a los poderes económicos y financieros, para olvidarse de ella al día siguiente de las elecciones, contribuyendo a reproducir la lucha de clases desde el lado opuesto al cual decía pertenecer en su discurso electoral, sirviendo a aquellos poderes y diferenciándose del Partido Republicano solo en intensidad servil, pero no en voluntad de servicio.

 

La situación en España

Ni que decir tiene que las instituciones políticas y la cultura política en España son muy distintas de las del otro lado del Atlántico Norte. Pero ello no niega que haya también bastantes similitudes. Y una de ellas es el comportamiento del Partido Demócrata y del Partido Socialista. Estamos hoy viendo un declive muy notable del apoyo electoral del PSOE, pasando de ser de unos 11 millones de votos en 2008 a 3,6 millones hoy, siendo las causas del declive muy semejantes en ambos partidos. Y en ambos casos, una causa de este declive es la generalización de la percepción de que tales partidos siguen a pies juntillas lo que los poderes económicos y financieros les instruyen. En el caso del PSOE, el principal indicador de ello fue el Pacto Fiscal, aprobado casi con nocturnidad y alevosía (mediante un cambio de la Constitución, que se consideraba hasta entonces sacrosanta), que priorizaba de manera clara los intereses de la Corporate Class sobre los de las clases populares.

 

El aparato dirigente del PSOE, dirigido por el Sr. Rubalcaba, que había sido Vicepresidente del gobierno Zapatero, una vez elegido Secretario General, actuó con sectarismo, eliminando y purgando cualquier voz crítica de la dirección de tal partido. Carente de cualquier sentido autocrítico, su principal propuesta alternativa a las políticas de austeridad (que el gobierno Zapatero había iniciado) fue la versión light de dicha austeridad, sin nunca proponer un cambio radical favoreciendo políticas redistributivas, expansivas y de creación de pleno empleo, por considerarlo “utópico” o “demagógico”, las expresiones utilizadas por el establishment político para marginar cualquier propuesta que afecte a los intereses de la Corporate Class.

 

En ambos partidos el aparato controla, sin fisuras, su vida política. Las primarias del PSOE han sido un ejemplo de ello. Aquí quisiera responder a los muchos comentarios que recibí (algunos con especial dureza, provenientes de círculos de la izquierda socialista) a mi artículo “Las primarias en el PSOE”, Público, 08.07.14. En aquel artículo no hice distinciones entre los tres candidatos, indicando que no había oído o leído ninguna autocrítica del PSOE en ninguno de los tres candidatos. Varios comentaristas me indicaron que sí que las había habido por parte del candidato Tapias, que había criticado el Pacto Fiscal y la imposibilidad del PSOE de reconocer el carácter plurinacional de España.

 

Pero olvidan mis críticos que yo escribí el artículo antes de que tuviera lugar el debate entre los tres candidatos, no después. Me alegró que Tapias hiciera tal autocrítica, tanto en su desaprobación del cambio constitucional para incluir el Pacto Fiscal, como en su desaprobación de la falta de reconocimiento por parte del PSOE del carácter plurinacional de España. Tal autocrítica le distinguió claramente de los otros dos candidatos. Pero ruego a mis críticos de Izquierda Socialista que hagan la siguiente reflexión: ¿cómo es que yo y millones de españoles como yo no conocimos esta crítica que Tapias hizo a la dirección del partido antes?; ¿cómo es que no solo Tapias, sino las izquierdas en el PSOE, permanecieron tan en silencio y disciplinadas que el país no pudo conocer que había una protesta y rebelión dentro del PSOE?; ¿cómo es que hubo tanto silencio frente a tanto daño?; ¿dónde estaban las figuras de Izquierda Socialista o del guerrismo cuando se estaban aplicando tales políticas? El silencio fue ensordecedor. Es cierto que todos los medios de información están controlados por las derechas. Pero hay fórums digitales, como Público, donde deberían haber salido voces de dentro del PSOE denunciando aquellos comportamientos, y no hubo ninguna procedente ni de Izquierda Socialista ni del guerrismo. ¿El miedo a salirse de la foto? ¿Qué pasó con tanto silencio?

 

En realidad, este silencio fue un error enorme, pues hay una gran desafección entre las bases del PSOE que podría haberse canalizado. Aprovecho para denunciar la manipulación que el candidato vencedor, el Sr. Sánchez (el más próximo al aparato), hizo de la crítica que se ha hecho, con razón, a la casta que dirige el PSOE, indicando que este término era una ofensa a los militantes del PSOE, señalando que tales militantes no son casta, aclaración que era innecesaria pues nadie acusó ni a los electores ni a las bases del PSOE de ser casta. La crítica era a la dirección del PSOE, que ha estado muy distante de lo que sus electores y militantes desean y creen. Una gran mayoría de las bases del PSOE son de izquierdas; las políticas públicas de los equipos económicos del PSOE y su respuesta a la crisis no lo son ni lo fueron.

 

Por último, considero igualmente preocupante que el candidato vencedor, el Sr. Sánchez, acusara al movimiento Podemos de demagógico por incluir la propuesta de no pagar la deuda pública de España en los términos en los que tal deuda se expresa. Como he dicho en varias ocasiones, el término “demagogo” es ampliamente utilizado por las fuerzas conservadoras y liberales de este país para definir aquellas propuestas que afectan a sus intereses. Es de lamentar que el nuevo dirigente del PSOE utilice el insulto como estrategia de desprestigio del adversario. Por lo visto, el Sr. Sánchez no es consciente de cómo se ha generado la deuda pública en España, consecuencia de una estructura de gobierno del euro gobernada por el Banco Central Europeo (BCE), que sirve más a los intereses bancarios que no a las necesidades de los Estados miembros de la Eurozona. El BCE no es un banco central como puede serlo el Federal Reserve Board en EEUU, el Banco de Inglaterra o incluso el Banco de España cuando existía como banco central. El BCE imprime dinero, que se lo presta a unos intereses bajísimos a la banca privada para que esta compre deuda pública a unos intereses elevadísimos, que los Estados tienen que pagar al no estar protegidos por un banco central. En realidad, si el BCE fuera un banco central como el Federal Reserve Board, la deuda pública sería de un 30% del PIB en lugar de un 90%. Es, por lo tanto, justo y necesario que los países más afectados por esta situación, como Grecia, Portugal y España, exijan una redefinición de esta deuda pública. Es predecible que la banca llame a los que hacen esas propuestas “demagogos”, pero es preocupante cuando un dirigente socialista también lo hace.

publico.es

17/07/2014 09:28. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Las gentes de clase media, profesional, universitaria, empresarial está diciendo que BASTA YA

Las clases dirigentes nunca suelen temblar ante movimientos sociales de los desposeídos: saben que siempre contarán con las fuerzas policiales (de todo tipo) para cerrar el camino a un cambio violento. Pero lo complicado para las clases dirigentes es cuando los que lideran un cambio son de clase media. Aquí la defensa se complica muchísimo. Repasad revoluciones recientes: la francesa o la rusa, por ejemplo. Claro que había obreros en sus filas, pero ni Robespierre ni Lenin eran obreros: eran de clase media. En España le ha dado un susto tremendo a la clase dirigente ese movimiento que va desde el 15-M hasta Podemos. Tienen un miedo atroz: la guillotina la hacía funcionar un obrero, pero la inventó un técnico de clase media.

 

El Gobierno de PP ha decidido que los desfases económicos de España los tienen que pagar las clases medias. También algunos sectores laborales, pero siempre bajo vigilancia policial.

 

El PP está sentando las bases para la revolución más peligrosa: la de las clases medias.

 

No pasan por casualidad tres movimientos políticos de largo recorrido: primarias en el PSOE, cambios en IU y sorpresa con Podemos. Son las clases medias las que empiezan a decir que “hasta aquí hemos llegado”.

 

No comprendo cómo los políticos que nos gobiernan no se dan cuenta que resulta insoportable que se hable de movimientos de capitales de cantidades obscenas robadas en un partido o engañadas en la Bolsa y que no pase nada.

 

Porque la realidad es que no pasa nada.

 

Y las gentes de clase media, profesional, universitaria, empresarial está diciendo que BASTA YA.

 

Pasa en el PSOE, pasa en IU, pasa en la calle y, aquí, se llama Podemos.

 

Los revolucionarios eficientes del PSOE, de IU o de Podemos, tienen que acertar en cómo se termina este disparate: nos equivocamos gastando mucho más de lo que podíamos gastar, pero no se nos puede obligar a devolver el dinero a una velocidad que nos lleve a la miseria. Porque tampoco eso le interesa al acreedor.

 

Ni Robespierre ni Lenin, pero un cambio profundo se impone en España.

 

Luis Solana es militante socialista y promotor de Nuevas Tecnologías

elplural.com

17/07/2014 09:17. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Salvar al soldado PSOE

Josep Maria Antentas
 

Profesor de sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB)

 

Un fantasma recorre el sistema político español, el fantasma del hundimiento del PSOE. Un fantasma tan tenebroso para los de arriba como esperanzador para los de abajo. Tan inimaginable como posible. Tan deseado para algunos como temido para otros.

 

Tras el 25-M el bipartidismo está sacudido por un verdadero fracking electoral, cuya punta de lanza es Podemos, que remueve sus profundidades interiores, anunciando un terremoto que aún está por llegar. Prefigurando un movimiento de placas tectónicas electorales que amenaza con engullir hacia las profundidades insondables a un PSOE que, sin embargo, tiene todavía ingenieros hidráulicos para amortiguar su caída. El fracking electoral se acrecentará, y los temblores provocarán vértigo a quienes se miran el mundo desde la cúspide. Cada nuevo sondeo electoral amenaza con ser una verdadera pesadilla para un PSOE desgarrado por una sangría electoral en forma de cremallera que sigue abriéndose. “En ciertos momentos de su vida histórica, los grupos sociales se separan de sus partidos tradicionales. Esto significa que los partidos tradicionales, con la forma de organización que presentan, con los determinados hombres que los constituyen, representan y dirigen, ya no son reconocidos como expresión propia de su clase o de una fracción de ésta”, escribió Antonio Gramsci en sus Notas sobre Maquiavelo. ¿Les suena esta dinámica? Ver abrirse el suelo bajo los pies no es una sensación agradable. Y menos para los amos del mundo acostumbrados a pisar en firme. El campo de lo posible se ha abierto de par a par. Para bien y para mal. De lo posible para nosotros. También de lo posible para ellos. De lo que podemos hacer. De lo que nos pueden hacer.

 

El nuevo secretario general Pedro Sánchez tiene una misión: salvar al soldado PSOE. Una tarea esencial para quienes buscan mantener a flote al Hispanic. No en vano el PSOE es una de las dos patas del partido del Ibex 35. Sin PSOE no hay bipartidismo. Sin bipartidismo no hay régimen. Y hoy es su eslabón más débil. Le harán falta buenas dosis de maquillaje y un buen lifting para conseguir un new lookcreíble (y no sólo hacia fuera: el 15% de votos del candidato de Izquierda Socialista Pérez Tapias muestra un inédito malestar interno en un partido que hace tiempo anestesió a su base). Unas primarias siempre vienen bien. Un candidato joven, también. ¿Pero ello bastará? “Hundido a la Rimbaud, ya sabes que a veces es difícil”, canta Van Morrison. Una frase que debe resumir a la perfección el estado de ánimo de los dirigentes del PSOE tras su sonrisa de cartón piedra, si no fuera porque hace años que debieron de dejar de leer a Rimbaud (francamente lo de “cambiar la vida” ya les pilla muy lejos) para conformarse con el Financial Times y manuales de management empresarial y poco más.

 

En la cuerda floja

 

Salvar el PSOE es paradójicamente tan difícil como hundirlo. Ambas tareas son hercúleas. ¿Misión imposible? De acuerdo, pero ¿cuál de las dos?. Quienes se afanan en reflotarlo se enfrentan a una realidad desconocida. Nunca habían padecido un descrédito como el actual. Nunca se habían enfrentado a un adversario, para ellos tan desconcertante como peligroso como es Podemos, un verdadero torpedo a su línea de flotación. Y quienes suspiramos para relegar al PSOE a los libros de Historia nos confrontamos también a una tarea inédita. A la posibilidad de ver realizado el eterno sueño imposible. Aquello que siempre habíamos deseado por necesario pero también por imposible. Algo tan improbable que apenas cuesta tomarse en serio.

 

Ver tambalearse al PSOE es a la vez hermoso y fascinante. No se contempla cada día algo así. Pero el espectáculo no durará eternamente. O acabará enderezándose o caerá. Sí, el PSOE puede enderezarse. Nunca hay que subestimarlo. Entonces nuestro mayor sueño terminaría en la más cruel de las pesadillas. Se evaporaría tan rápido como llegó. Ver cerrarse la brecha abierta, ver desvanecerse las posibilidades existentes sería tan cruel como desazonador. Sí, el PSOE puede caer. Entonces lo imposible sería factible, lo inimaginable sería real. Se abriría un escenario tan inaudito como lleno de futuros. Tan vertiginoso como apasionante.

 

Hay dos errores estratégicos a evitar ante la crisis del PSOE. Primero, no darse cuenta de la magnitud histórica de la misma y de la oportunidad que con ella aparece. Renunciaríamos así, sin tan siquiera disputar batalla, al hasta hoy impensable objetivo de derribarlo. Ni procede ahora contentarse en ser una minoría combativa pero inofensiva, ni aún menos por supuesto en ser la muleta del PSOE, apuntalándolo siempre que lo necesita a modo de hermano menor acomplejado. Es preciso plantearse en serio el objetivo de articular una alternativa con vocación de mayoría. Sin generar ilusiones falsas, sin prometer victorias rápidas, pero con la voluntad de atreverse, de intentarlo, y de fijarse objetivos hasta hace muy poco inconcebibles.

 

Segundo, hay que sortear el traspié inverso: darlo por muerto antes de tiempo. El PSOE está tocado, pero no hundido. Se arrastra sin rumbo por el ring pero aún está lejos de la lona. Luchará a brazo partido. Posee recursos, anclajes institucionales, redes clientelares, poder mediático, vínculos con el aparato del Estado y el poder económico para intentar salir a flote. Es un adversario duro de pelar. Con un larga experiencia histórica en reinventarse a sí mismo, en resurgir de ninguna parte. Con unos tentáculos sin fin que permiten agarrarse a la nada, sacar fuerzas del vacío para proseguir la partida. Salvar al soldado PSOE es el gran reto de la razón de Estado. Los servicios prestados a la patria, desde la Transición a la austeridad, pasando por la OTAN y las reconversiones industriales, lo merecen. No se deja caer así como así a un soldado tan valeroso. No se encuentran reemplazos solventes rápidos a tan leales servidores. El Ibex 35 no forma de un día para otro sus instrumentos políticos. Esto siempre lleva tiempo. Mejor conservar lo que se tiene que tener que improvisar.

 

Marchando hacia el lado oscuro

 

El PSOE es un zombi, un verdadero walking dead, sin alma ni ilusión, de corazón tan negro como vacío. Pero matar a un zombi, es sabido, no es cosa fácil. Se levantan una y otra vez. Aunque muerto viviente es una etiqueta que no le sienta mal al PSOE, en el fondo, compararlo con los zombis es de mal gusto. Éstos, pobres, no han hecho nada (y, en realidad los auténticos zombis nacidos de la cultura popular y no sus sucedáneos comerciales son una especie de metáfora de las víctimas de un sistema consumista y explotador del que el PSOE es uno de sus administradores). No son culpables de reformas laborales, privatizaciones, renuncias ideológicas por doquier, apoyos a LOAPA, corrupciones, GAL, leyes corcueras, guerras imperialistas y un sinfín de greatest hits innombrables, de efímeras canciones del verano de ignominioso recuerdo. El listado retrospectivo de hazañas tenebrosas del PSOE impresiona a cualquiera. Razón de más para no darlo por muerto. Su última gesta puede ser resurgir a modo de una siniestra ave fénix de la austeridad, tan luminosa para el 1% como oscura para el 99%. Un verdadero “cuervo fénix” cuya sofocante sombra ha sobrevolado en permanencia, a lo largo de este siglo y del anterior, por encima de todas las esperanzas de cambio social para ahogarlas en el realismo gestionario y la cooptación institucional.

 

La socialdemocracia tiene una larga y negra marcha hacia el lado oscuro. Un lado oscuro cuya tenebrosidad se ha rebelado sin límites. Su gestión procapitalista salvaje de la crisis culmina así una larga trayectoria, salpicada de discontinuidades y puntos de inflexión, de integración en las estructuras políticas y económicas capitalistas. Fundada a finales del siglo XIX sobre unas bases cuyo estatalismo Marx ya reprobó en 1875 en su análisis del programa del recién creado partido socialdemócrata alemán en Gotha, la socialdemocracia entraría pronto en una deriva gradualista lineal, en una acumulación pasiva de fuerzas en pos de una imaginaria marcha triunfal hacia el socialismo. Vendría entonces la bancarrota estratégica y moral de la I Guerra Mundial, el aplastamiento posterior de la revolución alemana y las inconsistencias estratégicas ante el ascenso del fascismo en el mundo de entreguerras. Tras la II Guerra Mundial tendría un rol importante en la consolidación del Estado de Bienestar mano a mano con la democracia cristiana. El congreso del SPD alemán en Bad Godesberg en 1959 simbolizó el abandono formal de la perspectiva reformista hacia el socialismo en beneficio de la “economía mixta de mercado”. Atrás quedaban ya los destinos finales de ensueño. El trayecto se interrumpía a mitad de camino. Señores pasajeros el viaje ha terminado. Si el congreso del PS francés en Epinay en 1971 representó los intentos oportunistas de la socialdemocracia de capitalizar el espíritu del 68 y apropiarse de las ansias de cambio social de entonces, los años 80 fueron los de la adaptación progresiva a los nuevos vientos neoliberales. Tras el fracaso del breve intento keynesiano del primer gobierno Mitterrand en 1981, los gobiernos socialdemócratas del sur de Europa, en manos de los Jackson five euromediterráneos Papandreu, González, Soares, Mitterrrand y Craxi, tuvieron un rol decisivo en este viraje. La Tercera Vía de Tony Blair y Anthony Giddens o el “Nuevo Centro” de Gerhard Schröder en los 90 marcó otro punto de inflexión en esta trayectoria. En parte, racionalización teórica de lo que ya se venía haciendo y nuevo salto adelante hacia la asunción de los valores capitalistas, la Tercera Vía aceleraba aún más la integración de forma abierta y sin rodeos de los postulados neoliberales. De ahí a la austeridad permanente quedaba ya sólo un paso. De ella al abismo otro.

 

Incertidumbres

 

El futuro del PSOE, y de nuestras posibilidades de descabalgarlo, se jugará en un curso político que estará marcado, sin duda, por la llegada del momento de la verdad del proceso soberanista en Catalunya el próximo otoño, las elecciones municipales y regionales de mayo de 2015 y las elecciones generales de noviembre del mismo año. Pero este recorrido puede hacerse de muchas maneras posibles. Hay muchas encrucijadas y bifurcaciones en el camino. Demasiados pantanales escondidos. Excesivas arenas movedizas camufladas. Nada es evidente. Ni la secuencia de los acontecimientos ni su relación mutua. Hay abundantes combinaciones posibles, muchos calendarios imaginables. En Catalunya ni la consulta del 9-N está clara, ni la capacidad de resistencia a su eventual desautorización parece garantizada, ni los siguientes pasos están trazados.

 

Rajoy, por su parte, puede estar tentado de adelantar las elecciones generales para aprovecharse de la debilidad del PSOE y jugárselo todo a una carta, evitando así el desgaste que podría suponerle la pérdida de plazas fuertes como Madrid o Valencia en las elecciones autonómicas y municipales. Pero adelantar las elecciones podría ser bueno para el PP, pero malo para el bipartidismo y el régimen si el PSOE no levanta cabeza. La razón de Estado y los intereses partidistas del PP entrarían así en colisión. El resultado de unas elecciones anticipadas podría suponer una estocada certera al bipartidismo y arrojar a ambos partidos a un escenario donde sólo una gran coalición garantizara la gobernabilidad. Un verdadero suicidio para el PSOE. Un verdadero suicidio incluso para un tan disciplinado y leal soldado y servidor del poder financiero. Una última carta a todo o nada. ¿Asistiremos, por el contrario, a intentos de PP y PSOE de pactar la supervivencia del bipartidismo mediante reformas electorales que garanticen mayorías? Siempre es una posibilidad. Pero violentar las reglas del juego para prolongarlo sólo haría aumentar la pérdida de legitimidad de ambos partidos. Una medida tan caciquil como desesperada.

 

El escenario político es imprevisible. La situación muy volátil. Sólo la presente dificultad para relanzar las luchas sociales da un inmerecido aliento a las fuerzas de un régimen agotado. Ésta es la debilidad crucial en nuestro campo. No lo olvidemos.

 

publico.es

 

16/07/2014 07:49. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

¿Y si el PSOE no estuviera muerto?

Reviento de ganas por conocer las próximas encuestas serias sobre intenciones de voto. En ellas ya conoceremos el impacto de la llegada de Sucedáneo Sánchez. Sí, ya sé que las encuestas no son dogmas de fe y se equivocan, muchas veces con fines interesados. Pero señalan tendencias, y la demoscopia no deja de ser una ciencia y constituye el único método de aproximación a la realidad.

 

Conoceremos también si Podemos cristaliza como fuerza poderosa. Y sobre todo sabremos si el total de la izquierda supera el de la derecha.

 

La aparición de Sánchez, como sucedáneo de Susana Díaz, es una de las incógnitas para despejar si el PSOE recupera credibilidad y se organiza en indubitada izquierda admitida en el club.

 

Sánchez tiene una vena de pijo que no le favorece. Su esbozado programa es el menos a la izquierda de los tres candidatos. Paradójicamente perdió el más a la izquierda, el de Pérez Tapias, y ganó el bendecido por la derecha. Sánchez corre el peligro de querer nadar entre dos aguas y ahogarse. O se está con la izquierda o con la derecha, no hay término medio. Mal presagio es que la jefa in pectore Susana Díaz ya haya descalificado a Podemos al precisar que con su programa tendríamos la inflación de Venezuela. De modo que la armonía no está muy cercana, y gobernar el PSOE con IU en Andalucía no es óbice para la descalificación.

 

Es de temer, pues, que la desunión de la izquierda continuará, y el nuevo PSOE preferirá permanecer en soledad, ante el regocijo del PP. Acaba de nacer y ya levanta sospechas. Pero démosle, si les parece, su oportunidad. Veamos qué propone Sánchez en firma y qué confianza nos inspira. Tal vez el muerto sea un vivo. Pero ya es la hora de los hechos y no de las palabras. Pedir unidad en el partido y prometer cambio en el PSOE es no decir nada. No sé si le vendrá grande el cargo. Pero, como digo, esperemos, pero no mucho, el tiempo aprieta. Los descastados que le votaban no serán fáciles de recuperar. Está en el filo de la navaja, en el alambre del funambulismo socialista. Y sin red. Y no se sabe si sería mejor para anunciar Nespresso que para dirigir el PSOE.

publico.es

15/07/2014 11:43. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Tras las primarias: PSOE On

- Diputado del PSOE
  • Pedro Sánchez deberá fijar un plan estratégico que le permita ir cumpliendo sus compromisos porque la grave situación del PSOE no admite vacaciones

 

La prioridad es volver a conectar con una ciudadanía incrédula que espera decisiones rápidas y de consenso interno que resitúen al PSOE en la izquierda que es su espacio natural. Esto permitiría abrir expectativas y recuperar su confianza. Se trata de "encender" la pasión por hacer política desde el PSOE y tras las primarias, tomando la iniciativa política frente a un Gobierno corrupto y antisocial.

 

Pedro Sánchez se ha ganado la confianza de la militancia tras un proceso democrático e innovador, más allá de los vicios e imperfecciones del sistema. Como prioridad deberá fijar un plan estratégico que le permita ir cumpliendo sus compromisos porque la grave situación del PSOE no admite vacaciones.

 

De entrada, ha de acertar, superando posibles presiones, en la composición de una Comisión Ejecutiva de integración y muy operativa, haciendo posible un liderazgo compartido y una dirección en la que la incorporación de los perdedores estará en función de cómo se perfile su programa en cuestiones fundamentales.

 

Me refiero al mandato de un voto negativo a nuestros eurodiputados en la investidura de Juncker (como expresión del rechazo a implicarnos en grandes coaliciones con la derecha) y a la fijación argumentada de la fecha de las primarias abiertas por parte del Comité Federal a propuesta del nuevo Secretario General tras la oportuna reflexión y consulta a las direcciones territoriales. ¿Será posible encontrar el equilibrio entre el compromiso público contraído sobre la celebración en noviembre de las primarias abiertas y lo que convenga a los intereses del PSOE de cara a las municipales y a la consolidación del nuevo líder?

 

También se ha de poner en marcha un plan con medidas concretas de impulso a la regeneración democrática de las instituciones, sin esperar a nuevas comedias del presidente Rajoy, y de combate hacia dentro y en la vida política contra la corrupción. En el terreno de la crisis y sus consecuencias, hay otro gran reto que atender; me refiero a la urgencia de alcanzar acuerdos básicos con Renzi, el SPD y Hollande para crear un frente amplio que presione en favor de un cambio en la política económica de la UE.

 

En el calendario pesa ya mucho el laberinto en el que se encuentra Cataluña. Y soy de los que piensan que, junto al proyecto federal aprobado en Granada, Pedro Sánchez podría incorporar como salida, de acuerdo con el PSC e Iceta, el reconocimiento de la plurinacionalidad de España y la búsqueda de una fórmula de Consulta legal, democrática y pactada que permita visualizar la voluntad democrática real de la ciudadanía catalana de cara a un deseable proceso constituyente. Una exigencia de pulso democrático a plantear con fuerza tanto a Mas como al PP. Pero no deja de ser mi opinión personal apoyada en los principios del proceso político negociado por Cameron que dará lugar a una Consulta que se va a producir en breve en Escocia, así como en los precedentes jurídicos de la Consulta en Quebec y la Ley de la Claridad canadiense.

 

La cercanía de las elecciones municipales, primer examen para la nueva dirección, y la propia debilidad del PSOE que carece de un relato propio para salir de la crisis y reinventar los contornos de la socialdemocracia europea para el siglo XXI, obligan a un rearme ideológico y argumental del Partido Socialista. Ello nos permitirá hacer frente a la sangría de votos en favor de la abstención, Podemos e IU. De ahí que agosto tenga que ser un mes de trabajo intensivo para afrontar el inicio de curso con una batería de objetivos y propuestas (entre ellas la que reconsidere el texto y consecuencias del reformado artículo 135 de la C.E.) que vayan dibujando la alternativa del PSOE para salir de la crisis.

 

Las urnas han sentenciado y la combinación entre integración, generosidad y lealtad han de ponerse en práctica para evitar otro desplome del PSOE. Eso significa pacificar los ánimos y garantizar la unidad, objetivos en los que el papel de Edu Madina resulta clave. Lo anterior no debería ser contradictorio con la plena aceptación del pluralismo de "sensibilidades" (no me refiero a familias) existente en la organización, ni con la necesidad de fortalecer el ala izquierda del PSOE. Estoy pensando, además, en evitar nuevas fugas de militantes por desánimo o por asfixia. Por lo que intuyo, Pérez Tapias tiene una importante tarea para las próximas semanas.

eldiario.es

15/07/2014 11:38. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

LOS REYES MAGOS DE FERRAZ

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Permitidme la comparativa, creo que hoy, al igual que grandes y chicos se ilusionan cada mes de diciembre con la proximidad de la llegada de los “Reyes Magos de Oriente”, así nos ilusionamos los afiliados y militantes ante la llegada a Ferraz del “Rey”, (Secretario General), que nos devuelva los sueños perdidos y el vislumbrar de renovadas esperanzas.

 

Ahora bien, ¿quién será el vencedor? De antemano, se nos ha advertido, que ocurra lo que ocurra, no habrá ni vencedores ni vencidos y, que el único ganador en el proceso será el PSOE. Ya se verá, pero llegados a este punto, prefiero que quien gane sea el ESTADO DE BIENESTAR de cada uno de cuantos conformamos la sociedad, sin excluir a nadie, dirigido por el partido político que en otros tiempos nos llenó de anhelo y puso brillo al futuro. De eso ya ha trascurrido casi siglo y medio.

 

Analizaré los matices que encuentro entre los “Magos” y les haré unas peticiones a ellos y a vosotros “los Niños”, en este caso “los militantes”.

 

Melchor, es el guapo, el poderoso, quien podría representar lo “mejor, lo más de lo más”, y aporta como regalo, o al menos así nos lo han relatado, el ORO.

Querido Melchor, aunque muchos matarían por conseguir oro, y/o piedras preciosas. Te voy a explicar, que para una “niña moza” como yo, no quiero oro, ni similares, pues aunque adorna mucho, si no se trueca por otra materia. Con el oro, se deslumbra, se ornamenta pero nadie sale adelante nutriéndose del preciado metal. Siento decirte que siempre fui y creo que seré una Cenicienta Rebelde. Pedro Sánchez, te comunico que te ha tocado el rol de Melchor, así que juegas con la ventaja de las mayorías.

 

Gaspar, es el de medio, quien podría representar a la “clase media”, y siempre nos ha traído INCIENSO. Querido Gaspar, el incienso es humo, humo que aromatiza el ambiente, y el cual algunos adoran y otros repudiamos, por aquello de alergias y estornudos. Por ello, te rogaría que no me trajeses incienso, me gustaría que me regalases tus gestos de humildad y bondad, pues siempre he valorado los detalles de sencillez por encima de otras dotes.

Eduardo Madina, te he dado el papel de Gaspar, también tienes muchos seguidores.

 

Baltasar, es el negro, el último, quien representa las “minorías”, y su regalo es MIRRA. Querido Baltasar, aunque la mirra, es una sustancia resinosa y aromática, al igual que el incienso, provoca adeptos y retractores. Ahora bien, he pensado que como tú, has sido siempre mi favorito, precisamente por ser distinto, quiero que me traigas para el día trece de julio, mucha mirra, puesto que la mirra sirve para embalsamar a los muertos, ¡Ojalá!, resucite también a los vivos, pues falta nos hace. Además, Mirra, en Turquía es la ciudad de Esmirna (moderna, tolerante y cosmopolita). Si hacemos eco de la mitología, Mirra o Esmirna, (hija de reyes), que por seducir a su padre y cometer incesto, fue convertida en el árbol de la Mirra. Y los árboles,…, los árboles me encantan, porque generan oxígeno, representan vida, echan raíces, aprovechan los nutrientes del subsuelo, dan sombra y cobijo a cuantos seres vivos lo requieran. José Antonio Pérez, te exijo que representes a Gaspar, que suele ir con desventaja, pero lo dicho yo prefiero la mirra por lo que representa.

 

Queridos afiliados del PSOE:

Os escribo no para pediros nada, más bien para compartir con vosotros este escrito con mis puntos de vista acerca de los tres “Magos de Ferraz”, que pretendo que nadie malinterprete, ni saque conclusiones erróneas. Os aconsejo e invito a que el próximo domingo día 13 ejerzáis vuestro derecho a votar y, no os dejéis arrastrar por la corriente, bueno si es por la de Izquierda Socialista, tampoco estaría mal, aunque sé que muchos os dejaréis llevar por la desidia u otro tipo de corrientes.

 

Saludos cordiales para mis queridos y valientes candidatos y para todos los militantes, agradeciendo de antemano las atenciones, el esfuerzo y el tiempo que habéis invertido en todo este interesante y espero que eficiente y eficaz proceso.

 

Amelia Lapeña Rincón. 

 

11/07/2014 09:36. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Continuismo o ruptura: ¿Hacia donde se encamina el PSOE?

José Manzanares Miembro de la Corriente de Izquierda Socialista (PSOE)

 

Cerrada la fase de avales de militantes (76.488 válidos) a diferentes candidatos a la Secretaría General del PSOE, se acerca el día (13 de julio) de votación a cada uno de los tres candidatos que ha superado el 5% de avales del censo de afiliados: Eduardo Madina (25.238); José Antonio Pérez Tapias (9.912) y Pedro Sánchez (41.338). Más allá de una valoración crítica de esta fase del proceso, que deberá ser mejorado para próximas experiencias: límite “por arriba” del número de avales, “igualdad de oportunidades” de los precandidatos, segunda vuelta… Como ha declarado Pérez Tapias: “todos los avales son iguales”, es decir, los tres candidatos están en la misma posición de salida para, conocidas sus alternativas sobre el Ideario socialista hoy, Modelo de Partido y su relación con los ciudadanos (ver debate “a tres” del 7 de Julio) hacer posible, por primera vez en nuestro sistema de partidos, la mayor experiencia conocida de “democracia interna” (un afiliado un voto) para la elección de cargos orgánicos. Resultado que deberá ser ratificado por los 900 Delegados en el Congreso Extraordinario los próximos días 26 y 27 de Julio. Quizás el escaso tiempo para la campaña y la etapa veraniega sean dificultades a superar con un esfuerzo añadido de los militantes (“boca a boca”) para hacerse presentes en las urnas de sus Agrupaciones el 13 de julio.

 

 

En efecto, se trata de superar ciertas anomalías (falta de neutralidad) provocadas por los denominados “aparatos” (Secretarios Generales, de Organización…) que, en todos los niveles organizativos, incluidas las Agrupaciones Locales, se han posicionado a favor de un candidato: Pedro Sánchez (Andalucía, País Valenciano, Madrid…), en primer lugar y Eduardo Madina, (Asturias, Extremadura, País Vasco…) en menor medida. Es claro, que Pérez Tapias no ha gozado del beneplácito de esos “aparatos” y que sus avales han requerido de un mayor trabajo organizativo, al no disponer de los censos: teléfonos, e-mail…  Ahora, en esta fase del proceso (voto individual, reflexivo y secreto) el militante se sitúa ante su propia dignidad y responsabilidad.

 

Así las cosas: ¿Qué hay de nuevo en los actuales candidatos a la Secretaría General del PSOE?. Si analizamos la trayectoria, perfil y apoyos de los  candidatos, observamos “más de lo mismo” o (“continuismo”) en Pedro Sánchez y, en menor medida, en Eduardo Madina. Sólo Pérez Tapias aparece como un candidato de “ruptura”, de “reconstrucción del Proyecto socialista”. Veamos.

 

1. El balance de los errores recientes cometidos por el PSOE o “cómo se ha llegado a su hundimiento electoral”. Ni Sánchez, ni Madina han dicho nada al respecto hasta ser pre-candidatos, ni abordado con claridad lo ocurrido en política económica, fiscal, laicidad… en los recientes Gobiernos socialistas, especialmente durante la última etapa de Rodriguez Zapatero. No sólo respaldando la reforma del artículo 135 de la CE, sino recientemente, en las votaciones ante la abdicación del anterior Rey Juan Carlos. Justo lo contrario de Pérez Tapias, que no votó el citado artículo 135, sino que ha prometido restituir su redacción anterior. Además, ha hecho explicita su apuesta republicana, posibilitando en su momento una consulta popular al respecto. Sin un reconocimiento de políticas erróneas, no socialistas, el PSOE no podrá recuperar la credibilidad y la confianza de su electorado, ni la ilusión, autoestima y compromiso de sus militantes.

2.Las propuestas ideológicas y programáticas. Releyendo las declaraciones de cada candidato: En Pedro Sánchez, destaca la idea generalista de “Unidad y cambio”, evitando “el error del Congreso de Sevilla”, pero, sin despejar las ideas fuerza para esa unidad y cambio que el PSOE necesita: politica económica (Banca pública…), gobierno de coalición PP-PSOE o la reforma constitucional (referéndum catalán, Monarquía/República…), entre otras cuestiones clave. Además, llaman la atención poderosos “apoyos mediáticos” o “ciertos padrinazgos”. En el caso de Eduardo Madina, recientemente, se observa una radicalización del discurso: quizás para “distanciarse” de Sánchez y “aproximarse” a Pérez Tapias. Pero, la “trayectoria de silencio” en su etapa parlamentaria resta coherencia a estos cambios. Por el contrario,  en las “15 claves de la candidatura” de Pérez Tapias: www.pereztapias.es aparece: un posicionamiento claro ante el desempleo: “política económica socialista frente a la antipolitica neoliberal”; “nuevo pacto constitucional” (Estado Federal plurinacional, mayor protección de los derechos sociales y económicos, referéndum Monarquía/República…) o “articulación de alianzas contra las políticas de austeridad: eurobonos…” de la “Troika” en la UE.

 

3. El modelo de Partido. Este aspecto resulta de especial importancia, en medio de la desafección ciudadana hacia los partidos y, entre los socialistas, para que el PSOE sea una “verdadera” herramienta de transformación social. Los tres candidatos apuestan por mayor democracia interna. Pero sólo Pérez Tapias, realiza una propuesta “rupturista” en el modelo de Partido, al anunciar que si es elegido Secretario General del PSOE, promoverá de inmediato unas Primarias abiertas, evitando ser “juez y parte” para elegir Presidente de Gobierno, no presentándose a las mismas. Se iniciaría así una separación entre Partido (legislativo) y Gobierno (ejecutivo), incluidos todos los cargos institucionales… que, quizás hubiera evitado algunos fracasos, corrupción y políticas erróneas; por ejemplo, con las medidas de Mayo de 2010 y la citada modificación del citado artículo 135 de la CE. O, ante las tentaciones de un “Gobierno de coalición PP-PSOE”, explícito o “en  la sombra”, entre otras.

 

En resumen,”Sanchez y Madina no tienen un perfil ideológico propio e identificable” (Josep Borrell). Solo en el caso de Perez Tapias aparece con claridad un “giro a la izquierda” como demandan, según diferentes encuestas, tanto los militantes como el electorado socialista. La sensatez, responsabilidad y compromiso de todos y cada uno de los militantes socialistas pueden  producir la “ruptura” con las políticas no socialistas. En esta segunda fase del proceso los tres candidatos, al contrastar ante la militancia socialista sus opciones de futuro para el PSOE y su proyecto de sociedad, pueden emerger algunas sorpresas. El voto personal y secreto es un “arma  de construcción” democrática. Así ocurrió en los procesos de Primarias Borrell/Almunia o Morán/Leguina. Ahora, puede darse una situación parecida.

 

El PSOE se juega mucho. Pero también la izquierda y el país: “O con los poderes establecidos o con los ciudadanos”, ofreciéndoles y comprometiéndose con un “modelo de sociedad” alternativa a la actual, a favor del crecimiento sostenible, con empleo digno y con derechos, los Servicios Públicos de calidad y una democracia plena, en España y en la UE (frente a la exclusión, la pobreza, la desigualdad y los totalitarismos de todo tipo: frente al “democidio”, citando a Pérez Tapias). El próximo día 13 de julio, 198.456 afiliados socialistas tienen la palabra…! 

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nuevatribuna.es



09/07/2014 14:14. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Pablo Iglesias y los supuestos defensores de los derechos humanos

Por Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra

 

Es una constante en la narrativa del establishment (es decir, la estructura de poder) político y mediático español denunciar al gobierno venezolano, durante el mandato del gobierno Chávez, por sus supuestas violaciones de los derechos humanos. Se presenta a Venezuela como una dictadura cruel y sangrienta, la más oprimente existente en América Latina. Una de las voces más promovidas en esta campaña es la del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, presentado en los mayores medios de información españoles como un autor especialmente sensible a las violaciones de los derechos humanos en América Latina. Y últimamente hemos estado viendo como este mismo establishment se ha movilizado para destruir la persona de Pablo Iglesias y el movimiento que fundó, Podemos, denunciando su trabajo realizado para el gobierno venezolano, presentado como dictatorial, carente de sensibilidad democrática.

 

El establishment político y mediático español y sus portavoces han guardado, mientras tanto, un silencio ensordecedor sobre lo que ocurre en Honduras. Este silencio va parejo a la atención mediática por lo que está pasando en América Latina y en las fronteras del sur de EEUU con la infancia. Hoy es noticia mundial que se han detenido casi 50.000 niños (sí, ha leído bien, niños) en su intento de atravesar solos la frontera de México con EEUU huyendo muchos de ellos de Honduras. Pues bien, según Dan Beeton (“The Child Migration Crisis and the Legacy of the Honduran Coup”, del Center for Economic and Policy Research, de Washington DC), el 28% de estos niños son de Honduras. Sin embargo, en ninguno de los grandes medios se ha relacionado a estos niños con Honduras.

 

¿Qué pasa en Honduras?

Si usted es lector de estos medios, la conclusión a la que llegará es que no pasa nada. La atención se centra en Venezuela, gobernada por un partido de izquierdas. Honduras no tiene ninguna cobertura mediática, y ello a pesar de que hoy es uno de los países más violentos en el mundo, con mayores violaciones de los derechos humanos. Está gobernado por las derechas, por partidos (conservadores y liberales) que pertenecen a la misma sensibilidad y familias políticas (pertenecen a las Internacionales Conservadoras y Liberales) que las derechas españolas, es decir, PP, CiU, UPyD y C’s. Honduras (país con algo más de 8 millones de habitantes) es definida como la capital mundial de los asesinatos políticos, los cuales están ocurriendo los siguientes hechos silenciados por los establishments políticos y mediáticos españoles (incluyendo los catalanes):

 

Una mujer es asesinada cada 13 horas. Según un informe de la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos, el feminicidio ha aumentado un 92% desde que tuvo lugar el golpe militar en el año 2009 liderado por un partido liberal. El equivalente en España serían 3.623 feminicidios.

 

116 miembros de movimiento sociales han sido asesinados desde el golpe del año 2009. El equivalente en España serían 668 asesinatos.

 

Más de 30 periodistas han sido asesinados desde el golpe, sin que –según Reporteros sin Fronteras- ninguno de los asesinos haya sido imputado. El equivalente en España habría sido de 173 periodistas.

 

74 abogados, conocidos defensores de los derechos humanos, han sido asesinados desde el año 2009. El equivalente en España serían 426 abogados.

 

18 miembros del partido del Ex presidente Manuel Zelaya, (depuesto por el golpe militar) han sido asesinados. El equivalente en España serían 104 miembros.

 

100 activistas del movimiento campesino de protesta frente a la Dinant Corporation han sido asesinados, y sus tierras expropiadas, durante este periodo. El equivalente en España serían 576 campesinos.

 

El clima de terror ha sido generalizado, pues sostiene una de las estructuras sociales más injustas de las muchas existentes en América Latina. La pobreza es sangrante y ha empeorado desde el año del golpe.

 

Esta situación ha generado una protesta por parte de 108 miembros del Congreso de EEUU, que han escrito una carta al Ministro de Asuntos Exteriores, el Sr. John Kerry, exigiendo que se interrumpa cualquier ayuda al gobierno hondureño, y denunciando los abusos existentes en aquel país, que han conducido a la huída de personas (incluyendo niños solos) de esta situación de miseria, pobreza, terror y represión. Desde que sucedió el golpe militar, el número de niños solos que intentan huir a EEUU, a través de la frontera, ha aumentado en 1.272 veces. Y los liberales y conservadores españoles no dicen ni pío. Este silencio es un indicador de su inexistente compromiso con la libertad y con los derechos humanos que constantemente cacarean.

 

El País y sus silencios ensordecedores, incoherencias e hipocresías.

 

Mientras se daba este silencio ensordecedor sobre la enorme violación de los derechos humanos que está ocurriendo en Honduras, ha habido una algarabía casi histriónica contra el gobierno Chávez (que fue uno de los más exitosos en reducir la pobreza, incluyendo la infantil). Este doble estándar se muestra en la agresividad frente al fundador de Podemos, Pablo Iglesias, acusándolo de haber recibido dinero del demonio, el gobierno Chávez. El diario El País ha sido uno de los mayores acusadores, denunciado que Pablo Iglesias recibió dinero como consecuencia de sus servicios prestados como asesor. Lo que El País no ha dicho es que este rotativo ha recibido 4 millones de dólares del gobierno Chávez por los servicios proveídos por este periódico, vendiéndole (su casa editorial) un millón de ejemplares de El Quijote. Es más, El País colaboró con el gobierno Chávez al sacar un prólogo de Vargas Llosa y sustituirlo por otro, escrito por el Premio Nobel José Saramago.

 

Imagínese el lector por un momento que esto lo hubiera hecho el diario Público. Habría habido una movilización mediática liderada por El País en contra de Público por ser un instrumento del gobierno venezolano, servil y dócil al Presidente Chávez. Ni que decir tiene que El País no ha dicho ni pío de todo esto. Para leerlo tiene que ir al último número de la revista Mongolia (Julio/agosto 2014, pagina 61), que lo explica con gran detalle.

 

Estamos viendo, pues, el intento de destruir por todos los medios imaginables un movimiento que se considera amenazante a la estructura de poder financiero, económico, y por lo tanto financiero y mediático, de este país. Y el establishment responsable de tal agresividad tiene la osadía de justificar sus manipulaciones y falsedades bajo el argumento de que son ellos los defensores de los derechos humanos. El grado de incoherencia, por no decir hipocresía, del establishment español alcanza niveles auténticamente hiperbólicos.

 

publico.es

07/07/2014 09:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

CANDIDATOS A SECRETARIO GENERAL (S.G.): SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

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Ante los acontecimientos que estamos viviendo durante estos dos meses, dentro y fuera del PSOE, de los cuales algunos se mofan pensando en lo entretenidos que estamos con nuestros “jaleos”, otros pensamos que en este juego nos apostamos un resurgimiento del partido, que ya muchos dan por muerto.

 

Algunos medios se han dedicado en estos últimos días a generar sospechas acerca de los candidatos a ocupar la Secretaría General del Partido Socialista Español, eso en el mejor de los casos, porque los más “mediáticos” o los de más influencia social, se han regocijado con dos candidatos, ocultando o medio dejando de soslayo a un tercero. A veces ocurre, que los últimos son los primeros, y esa tercera vía, es el candidato de IZQUIERDA SOCIALISTA. Una alternativa con la que muy pocos o casi nadie contaba, ¿Por qué?, pues sencillamente porque los miembros de la corriente de opinión, según algunos, sólo están, estamos,  para hablar, para debatir y para hacer propuestas, pero son tan “pobrecillos” que nunca presentarán una alternativa, pues no tienen aspiraciones de éxito. Y cierto es, cierto que no buscamos el estrellato personal y sí el éxito del bienestar social desde el consenso de equipo y decisiones consensuadas, esto es así que hasta en esta ocasión, a nuestro queridísimo José Antonio Pérez Tapias, le hemos rogado que fuese nuestro futuro y nuestra ilusión. Menudo peso y responsabilidad te hemos echado José Antonio. Y al resto de los lectores, os animamos a que consideréis “la tercera vía”.

 

Volviendo a los medios de comunicación, cuando ya han ido constatando que la partida la jugaban tres personas y no dos: Pedro, Eduardo y Juan Antonio, ha perdón José Antonio, hasta esto ha sido así, no conocían ni su nombre, menos mal que lo de Pérez Tapias es más difícil de confundir. Pues bien, cuando al fin se han dado cuenta de que existían tres, se han dedicado a divulgar, presuntamente, que son los tres la misma cosa, e incluso, a sembrar el descrédito sobre sus semejanzas e igualdades. Han llegado a escribir: Ricos, jóvenes, diputados y rentistas”, refiriéndose a que todos tienen un sobrado patrimonio, han sido o son diputados, que son jóvenes (alguno, no tanto). Y en lo de joven, puede que el que tiene 59, sea el más joven en un cuerpo algo más vapuleado. La jovialidad de sus ideales y sus directrices marcadamente socialistas nunca se han marchitado, así es Pérez Tapias.

 

Rebatimos que ser rico, no es delito, porque un individuo puede serlo por méritos propios y esfuerzo personal, cierto es, que algunos lo son por ocupar escaños, otros por un golpe de suerte y otros por malas formas. En cualquier caso, nos interesan más las riquezas de otra naturaleza, que son las del bagaje cultural e intelectual y la elegancia del saber estar, que esa no se consigue de la noche a la mañana, y podemos afirmar que nuestro filosofo Pérez Tapias, en esto sin desdeñar a nadie tiene el listón muy alto.

 

Analizando lo de diputados, algunos lo han sido marcando diferencias, sin dejarse imponer lo que un partido socialista nunca debió aceptar, y ese fue el caso de Pérez Tapias, que nadó contracorriente cuando la mayoría “perdió el culo” por un cambio expres en la Constitución, aunque ello supusiera poner en jaque nuestro estado del bienestar. Esa Constitución que tan intocable es para temas mucho más banales.

 

Lo de “rentista”, creemos que  no merece la pena ni mencionar, pues cada uno alquila o hace con sus bienes lo que le resulta más práctico, además, mejor es alquilar o ceder inmuebles que desahuciar familias, aunque por ello se obtengan beneficios.

 

En cuanto a la belleza física, que también se ha escuchado estos días en las redes sociales como reclamo de alguno de los candidatos, para alcanzar la Secretaría General, sinceramente y con todos los respetos, es una solemne “petardada”, porque aunque suene a tópico, de poco sirve la belleza exterior, si la interior brilla por su ausencia. No estamos en un concurso de Mises, perdón en este caso de “Misters”, se trata de elegir a la persona más capaz de dirigir el barco, de saber y poder sacarlo a flote y el que elija el mejor camino. Desde Izquierda Socialista, no nos gusta tener un LIDER, que consiga objetivos pastoreando rebaños, preferimos un Director de equipo, y Pérez Tapias, lo ha dicho y lo cree: “SOMOS EQUIPO”.

 

Por lo tanto semejanzas entre candidatos hay algunas pero diferencias TODAS.

 

Izquierda Socialista de Valladolid manifiesta algunas diferencias:

-                 El SG ha de ser la persona que vele y dirija el partido, (en exclusividad).

-                 El SG ha de ser sólo Secretario y no Presidente del Gobierno, (de hay la exclusividad del punto anterior. (Pérez Tapias, ya ha descartado presentarse a las primarias).

-                 El SG ha de tener un programa previamente diseñado y bien establecido, sin improvisaciones, nos consta que Pérez Tapias tiene más que definido el camino.

-                 El SG no ha de ser una persona que crea en ÉL, ha de ser la persona en la que creen los demás.

-                 El SG ha de ser una persona que no entre en el juego de las descalificaciones, ese juego que llevamos soportando durante más de diez años.

-                 El SG no ha de ser el que más nos imponga la publicidad, como si se tratase de un frasco de perfume, a veces, lo que más nos ocultan es lo que más brilla, y por ello no ha de ser mostrado, no vaya a ser que se descubra.

-                 …

Nos hemos dejado seducir por la emoción y lo que pretendía ser un pequeño texto se ha convertido en algo más farragoso, en cualquier caso agradecer a todos los que lo leáis vuestro interés y, os animamos a modo de campaña que los que sois militantes consideréis a PÉREZ TAPIAS. Pues, como hicieron los turolenses o sorianos: “Pérez Tapias, también existe”. Y para que veáis que él tiene argumentos y programa, os invitamos a que busquéis sus 15 CLAVES De PROGRAMA, (en http://www.pereztapias.es/ ).

 

Fdo.: Amelia Lapeña Rincón

(Miembro de izquierda Socialista en Valladolid)

04/07/2014 13:18. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Pérez Tapias, una esperanza para el PSOE

José Manzanares | Miembro de la corriente Izquierda Socialista (PSOE)

 

Inmersos en el anuncio de la abdicación del Rey Juan Carlos I y las consecuencias políticas desatadas: mantenimiento del  actual “estatus quo” constitucional o una consulta democrática  vinculante sobre Monarquía o República, el PSOE ha convocado un Congreso Extraordinario para los días 26 y 27 de julio, para elegir nueva Secretaría General pueda reconducir al PSOE hacia un renovado protagonismo político, perdido desde noviembre de 2011 y agravado con los resultados de la Elecciones al Parlamento Europeo del pasado 25 de marzo.

 

Sin duda, estamos en una encrucijada histórica para España. En efecto, de cómo se resuelvan ambos procesos en esta etapa, tanto el modelo constitucional como el debate interno de ideas y personas al interior del PSOE, dependerán importantes consecuencias para nuestro futuro como ciudadanos, por el decisivo papel que la actual Constitución Española y el protagonismo político del PSOE han tenido en nuestros últimos 35 años. Se habla de “nuevos tiempos”, “segunda transición”… necesaria, ante los importantes problemas que tenemos en la “agenda politica”: crisis de identidad de la UE; modelo socioeconómico ineficiente e injusto para la mayoría de los ciudadanos; sistema político “agotado”; desafío del “soberanismo”… Todo ello, en medio de la desconfianza ciudadana en nuestras instituciones y de una creciente contestación social y recomposición del “mapa político” que ha venido gobernando nuestro país.

 

Dejando aparte si España necesita un “nuevo proceso constituyente”, nos centraremos en el actual proceso que se vive en el PSOE y las posiciones para remontar tanto su credibilidad como el necesario “liderazgo político y social”, antes los retos a que nos enfrentamos.

 

Ya se han analizado profusamente los resultados de las Elecciones al PE del 25 de marzo que pueden resumirse en una alta abstención, final del “bipartidismo”, con un rotundo rechazo de las negativas políticas de austeridad (neoliberales) desarrolladas en España y en la UE, con gobiernos socialistas y conservadores, hundimiento del PSOE y ascenso de fuerzas de izquierda: IU, PODEMOS, BILDU…

 

Así las cosas, sería necio que los socialistas no contemplaran en su “orden del día” estos temas en el próximo Congreso Extraordinario. Parece ser que, desde el “aparato” del PSOE (CEF, “barones”…) se pretendiera focalizar o limitar el citado cónclave en las personas. Por el contrario, el resultado está siendo otro: las diversas posiciones que han emergido en el proceso previo a la convocatoria de Congreso Extraordinario han modificado, en parte, aquellas intenciones con la petición de “un afiliado un voto”, debate sobre las causas de nuestra derrota y como rectificar, convocar Primarias abiertas a candidatos a la Presidencia de Gobierno, CC.AA y Municipios…

 

En este contexto, la corriente de opinión Izquierda Socialista (IS-PSOE), decidió en su Coordinadora Federal del 31 de mayo, presentar candidato propio a la Secretaria General del PSOE a José Antonio Pérez Tapias, exdiputado socialista en la última legislatura de Rodriguez Zapatero y actual Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada. Pérez Tapias no votó la modificación del artículo 135 de la CE y su primera declaración ha sido:

“Mi candidatura tiene el objetivo claro de reubicar al PSOE a la izquierda para profundizar en la democracia, dar un tratamiento diferente al abordaje de la crisis, del crecimiento de las desigualdades y al problema institucional, sobre todo en el ámbito territorial que tiene el Estado”.

 

¿Parece utópico que un candidato con estos planteamientos a la Secretaría General del PSOE, tuviera “algún recorrido” en este proceso?. No tanto. Pérez Tapias recoge las inquietudes, propuestas y alternativas que la corriente de opinión de Izquierda Socialista viene trabajando políticamente desde su constitución, a partir del 28 Congreso del PSOE (1979) cuando Felipe González planteó abandonar el marxismo. Con el compromiso de Luis Gómez Llorente, Antonio García Santesmases, Manuel de la Rocha, Vicent Garcés y Juan Antonio Barrio, entre otros militantes de base, Izquierda Socialista se posicionó claramente contra la OTAN (1986), a favor de los sindicatos UGT y CCOO en la convocatoria de Huelga General del 14-D (1988), contra la reciente reforma del artículo 135 de la CE (agosto de 2011) o, estos días,  solicitando un Referéndum entre Monarquía y República.  

 

En todos los Congresos del PSOE, hasta la reciente Conferencia Política, Izquierda Socialista  ha apostado por el abandono de las políticas neoliberales, el desarrollo de una fiscalidad progresiva y un Estado de Bienestar homologable con otros países de la UE,  la Banca Pública, la derogación de la recientes reformas laborales, la República como modelo de Estado, la laicidad y la denuncia de los Tratados con la Santa Sede, la democracia interna (corrientes de opinión, primarias…), la honestidad en la vida política, Estado Federal, entre otras muchas alternativas que, sin duda, estos días tendrá ocasión Pérez Tapias de “poner sobre la mesa” .

 

Valoramos este paso como “histórico” en el PSOE, ya que, hasta este momento Izquierda Socialista no había presentado candidato propio a la Secretaria General en ningún Congreso. Se pretende no sólo hablar de personas, sino de “personas con ideas y un modelo de Partido” que respalde un Proyecto de Gobierno, no sólo de alternancia, sino de “transformación social”, democrático, que tenga en cuenta en primer lugar a las personas  y territorios más desfavorecidas. En nuestro caso, y ahora, en convergencia con otras fuerzas de izquierda en España y en la UE.

 

Es previsible que Pérez Tapias e IS.-PSOE no lo tengan fácil. El primer reto será conseguir más de 10.000 avales que apoyen su candidatura en toda España entre los militantes socialistas, hasta el 27 de junio y, posteriormente, en la votación a Secretario o Secretaria General del PSOE el próximo 13 de julio, entre los más de 200.000 afiliados al PSOE. Con todo, la fuerza, coherencia, pertinencia de las ideas y propuestas de Izquierda Socialista, así como la honestidad, responsabilidad e idoneidad de Pérez Tapias, seguro que serán una “ventana de esperanza” para muchos socialistas.

 

Es tiempo de discutir serenamente, sin imposiciones. La actual etapa que atraviesa el PSOE (¿la más difícil de su historia reciente?) se presenta como la última oportunidad de recuperar  la “hegemonía” política del PSOE en la izquierda, así como para contribuir a superar positiva y democráticamente el  delicado momento económico, político y social por el que atraviesa nuestro país.

nuevatribuna.es

06/06/2014 11:20. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Un paso adelante

ANTONIO GARCÍA SANTESMASES

 

Este lunes 2 de junio la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha aprobado una resolución favorable a la participación directa de los afiliados en la elección del secretario general del partido. Son varios los posibles candidatos que van apareciendo ante la opinión pública (Eduardo Madina, Carmen Chacón, Pedro Sánchez, Susana Díaz); el sábado 31 de mayo dio un paso adelante otro candidato, menos conocido, portavoz de Izquierda Socialista, José Antonio Pérez Tapias. Vayan estas reflexiones apresuradas, ¡y a qué negarlo llenas de emoción!, como apoyo al compañero que se lanza a esta aventura.

 

Me gustaría comenzar contestando a una pregunta: ¿por qué se milita en un partido político? Muchos contestarán que para ejercer un cargo público y no cabe duda que son muchos los militantes de un partido político que en algún momento de su vida han ejercido de concejales, de alcaldes, de diputados, de miembros de un gobierno autonómico o han ejercido cargos en la administración del Estado. Pero es evidente también que en los partidos grandes los cargos públicos siempre serán una minoría dentro del conjunto de los afiliados. Para muchos vincularse a una organización es algo distinto que sólo se puede explicar desde los sentimientos y los valores que se comparte.

 

Los afiliados son llamados a colaborar en las campañas electorales, a repartir propaganda, a acudir a los grandes mítines, a representar al partido como interventores o como apoderados en las campañas electorales. ¿Nada más? También pueden acudir a actos en su barrio, a charlas en su agrupación, y a la elección de delegados que los representen en los congresos del partido. La novedad que se introduce, y es de suma importancia, es que en esta ocasión pueden participar en la elección directa de su secretario general.

 

Optar por ese mecanismo tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sus luces y sus sombras. La ventaja inequívoca es que llama a la participación directa de los afiliados en un tema decisivo; el inconveniente estriba en que puede abonar todavía más la deriva presidencialista a la que se ve condenada cada vez más la democracia representativa. Nuestra democracia es parlamentaria pero desde el partido grande hasta el más pequeño todos los candidatos insisten en que se sienten presidentes del gobierno. Elegimos diputados a un parlamento pero actuamos como si eligiéramos directamente al presidente del gobierno. Otro día volveré sobre las consecuencias negativas de este presidencialismo pernicioso.

 

El hecho es que, tras la convocatoria del congreso extraordinario por parte del la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, se abre una oportunidad para que las bases del partido puedan escuchar y debatir con los distintos candidatos acerca de sus propuestas ante la situación actual: ¿cómo hemos llegado a esta situación?; ¿cuáles son las causas del malestar que ha penetrado en tantos sectores de nuestra sociedad?; ¿cómo afrontar los retos del futuro?

 

Hemos llegado a esta situación de angustia e incertidumbre porque los resultados electorales muestran que hay una gran crisis del proyecto socialista. El Partido popular ha perdido muchos votos desde noviembre del 2011 pero todavía no ha cuajado nada a su derecha y sigue teniendo la posibilidad de alcanzar acuerdos con un partido liberal que puede surgir de una coalición entre UPyD y el partido de los Ciudadanos. Mucho más complicada es la situación del PSOE, donde a su izquierda van creciendo los nacionalismos, emerge Podemos y se produce un ascenso de Izquierda Unida.

 

En esta circunstancia son muchos los que hablan de crisis del bipartidismo. El término es muy equívoco porque desde el comienzo de la transición lo que ha habido es cuatro partidos estatales -AP, UCD, PSOE y el PCE- y dos fuerzas nacionalistas ( CIU y PNV). Suarez no logró ni consolidar la UCD ni articular una fuerza liberal entre el Partido Popular y el PSOE. Anguita sí logró hacer crecer a Izquierda Unida en torno a una cifra parecida a la que hoy suman Podemos y la actual Izquierda Unida.

 

En esa circunstancia imaginemos un resultado de la suma de Podemos e Izquierda Unida superior a la que consiguió Anguita y una caída del Partido Popular en las próximas elecciones. Es previsible que si el Partido Popular no logra alcanzar una mayoría con UPyD (más Ciudadans) sean muchas las voces que reclamen una salida a la alemana para preservar la unidad nacional, el euro y la corona. De ahí la necesidad de mantener abierta la hipótesis de la gran coalición, sugerida por Felipe González, y de tener controlado el liderazgo del Partido Socialista.

 

Que esta sea la perspectiva de fuerzas económicas, mediáticas y políticas no es sorprendente; son maniobras de palacio que se dan en toda democracia; el obstáculo ante el que se encuentran es que no se sabe qué piensa de todo esto la militancia socialista. Por ello algunos pensaron que la mejor formula para tener manos libres y actuar según conviniera en cada momento era buscar una elección por aclamación de la secretaria general del PSOE andaluz, apoyada por distintos líderes regionales.

 

La solución ha fracasado porque, es de sentido común que si la situación es tan grave, es imprescindible contar con un secretario o secretaria general con plena dedicación al liderazgo que tiene que asumir. Ello es incompatible con ejercer la presidencia de Andalucía.

 

Al fracasar esta opción solo cabe que los candidatos se pateen las agrupaciones y den respuesta a las dos interrogantes que se abren ante nosotros. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Y, ¿qué debemos hacer? El motivo del desconcierto está, entre otros, en el brusco giro de la política del gobierno de Zapatero a partir de mayo del 2010. Giro que no implicó únicamente golpear a los derechos sociales, recortar los salarios de los funcionarios, congelar las pensiones y reformar el mercado laboral. Implicó también reformar la constitución del 78. Hubo algunos diputados socialistas que se opusieron a este giro. Algunos figuraban en las listas socialistas como independientes como era el caso del anterior secretario de CCOO; otros eran militantes socialistas, eran miembros de Izquierda Socialista y no secundaron al presidente del gobierno en su decisión, no ampararon la reforma del artículo 135. Fueron excluidos de las listas. Entre ellos ( Juan Antonio Barrio, Manuel de la Rocha) estaba José Antonio Pérez Tapias. Pérez Tapias no sólo no secundó aquella decisión sino que argumentó por qué era un error profundo desde un punto de vista democrático.

 

Un militante del PSOE escribía a un diario madrileño una carta donde pedía a los distintos candidatos a la secretaria general del PSOE que se pronunciaran acerca de los desahucios, de la reforma laboral, del Euro, o del derecho a decidir; todas esas interrogantes están contestadas en los escritos de Pérez Tapias. Al dar un paso adelante Pérez Tapias se presenta con una reflexión política desparramada durante años en infinitos escritos de prensa, en su blog y en múltiples publicaciones donde ha profundizado en los grandes temas que preocupan hoy a las izquierdas: la educación intercultural, la ciudadanía europea, la laicidad inclusiva, la democracia deliberativa, los distintos rostros de la nación y donde, como hace en su última obra, nos ha invitado a pensar acerca del federalismo.

 

Esa capacidad intelectual, reconocida hace muchos años en la comunidad académica, se ejerce desde una ciudad como Granada, donde los socialistas siempre han contado con grandes intelectuales. Fernando de los Ríos fue diputado por Granada, lo fue también Pedro Cerezo y lo ha sido José Antonio Pérez Tapias. Todos ellos lograron que la combinación entre el alma republicana y el alma obrera pudiera dar al proyecto socialista un sentido. El socialismo es una pasión por la igualdad pero es también una defensa de la libertad de conciencia, de la libertad de cátedra, de la libertad de pensamiento, de la autonomía moral y del derecho a crear y recrear identidades colectivas. Identidades que son en ocasiones culturales, en otras nacionales y en otras religiosas. Pocos pensadores tienen el mundo socialista del fuste del hombre que ha decidido dar un paso al frente.

 

Pero Pérez Tapias tiene que conseguir los avales para poder acceder a la campaña por la secretaria general del PSOE. Si supera este primer obstáculo tiene una gran posibilidad de explicar cómo debemos afrontar el problema del federalismo, la identidad europea, la combinación entre el reconocimiento de las identidades y la lucha por la igualdad. Argumentos no le faltan pero tiene que superar la barrera, me temo que esos líderes regionales que hablan por todos los afiliados no estarán por la labor. Pero puede que los militantes sí.

 

Y lo creo por lo que he vivido durante este año. Llevo meses recorriendo España presentando un libro de homenaje -Luís Gómez Llorente: educación pública y socialismo- dedicado al fundador de Izquierda Socialista. En todos los lugares me he ido encontrando con gentes que están descorazonados porque no saben quienes son, qué lugar ocupan en el espectro político; optaron de jóvenes por el socialismo y han vivido tal cantidad de cosas que no saben qué significa hoy ser de izquierdas ni cómo encarar el futuro. Muchos son militantes del PSOE y del sindicato UGT; otros luchadores por la escuela pública; no faltan los defensores de una laicidad inclusiva y los partidarios de un cristianismo de izquierda; unos y otros estaban esperando que alguien encabezara una bandera distinta y diera un paso al frente. Estaban hartos del discurso monocorde de líderes intercambiables. José Antonio Pérez Tapias ha tenido la valentía de dar ese paso. Ahora solo necesita los avales para poder competir. El mío- con toda mi admiración la decisión que ha tomado, consciente como soy de las dificultades que le esperan y de los obstáculos que tendrá que esquivar- ya lo tiene.

 

Antonio García Santesmases es catedrático de Filosofía Política de la UNED. 

publico.es

05/06/2014 13:55. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

No es época de cambios, es cambio de época

-Patricia Hernández-

Que lo que vivimos no es una época de cambios sino un cambio de época se percibe con mayor nitidez si cabe en esta semana con la abdicación del rey y las reacciones que le han sucedido.

 

Es cierto que la sucesión está lo suficientemente regulada en la Constitución, pero a quienes “ni creemos en el origen divino del poder, ni compartimos la aceptación de carisma alguno que privilegie a este o aquel ciudadano por razones de linaje” (Gómez Llorente, en la defensa del voto particular del PSOE sobre la defensa de la República como forma de Gobierno. 2 de Mayo de 1978) nos “chirrían” las herencias en las jefaturas del Estado. Seguía Gómez Llorente afirmando que “si democráticamente se establece la monarquía, en tanto sea constitucional, nos consideramos compatibles con ella”.

 

Y así ha sido. el PSOE ha respetado un pacto constitucional que ha permitido afianzar la democracia en España y llevarnos a cotas de bienestar y progreso que nuestros abuelos nunca soñaron.

 

Pero no es menos cierto que la Constitución no es inmutable y que cada vez parece más claro que la Carta Magna ha cumplido un ciclo, y al más que evidente debilitamiento del Estado Social, se suman ahora la crisis del modelo territorial y el descrédito de las instituciones que exigen que nos pongamos manos a la obra sin más dilación.

 

La Constitución se redactó, vivió y sirvió como instrumento para garantizar un Estado Social que hoy está claramente en cuestión, con unos cuatro millones de españoles y españolas que no ingresan ni un euro a fin de mes, con más de 700.000 hogares en los que no entra ni sueldo alguno, ni prestaciones, ni ayudas de ningún tipo, y con una generación entera que asume que vivirá peor que sus padres.

 

El instrumento que permitió poner en marcha mecanismos para acabar o corregir las desigualdades está ‘roto’. No se puede hablar de otra forma de un sistema que lleva a que los chicos y chicas, los hijos de trabajadores y trabajadoras, no puedan llegar académica y, por lo tanto, profesionalmente al máximo de sus capacidades, sino al máximo que sus padres puedan pagar. Un sistema que permite que los mayores dejen de tomar las medicinas que necesitan y sólo tomen las que pueden pagar… Es evidente en este escenario, que el pacto social está resquebrajado; es evidente que en estos años han roto ese pacto del Estado Social.

 

La Constitución ha cumplido una misión histórica. Pero 36 años después, y con consensos agrietados, como queda patente también en el diseño territorial, debemos abrir un proceso de reforma sin miedo, que aborde todas las cuestiones. También, la de la jefatura del Estado.

 

Los menores de 57 años no pudieron votar la Constitución. Lo que significa que se suman ya al menos dos generaciones que no han podido dar su opinión en este asunto clave. Y es el momento de que la sociedad en su conjunto, las nuevas generaciones de las que hablaba el Rey, desde luego, elijan en qué modelo de sociedad quieren vivir.

 

Es el momento también de hablar de la jefatura del Estado. No se proclama la República en una plaza, o en el balcón de tu vivienda aprovechando que el rey abdica. Vivimos (afortunadamente) en una democracia con una Constitución vigente, pero tampoco se dice “esto no se toca” o “de esto no se habla”. Ya está bien; debate reflexivo sí, pero debate.

 

Una nueva generación del PSOE debe comprometerse a poner en hora la Constitución y hablar de todos los temas con responsabilidad, sí, pero con coherencia con nuestras ideas y principios que son netamente republicanos.

 

No se trata de la Ley Orgánica de artículo único que dice: 1, El Rey abdica; 2, La abdicación se hará efectiva cuando se publique la ley en el BOE. No se trata sólo de un problema técnico del artículo 57.5 de la C.E. Se trata de un problema político mayúsculo: la sociedad ha cambiado, España ha cambiado y esto no se resuelve con inmovilismo, ni con repetir “no hay consenso” como un mantra que sólo pretende cerrar un debate. Porque esa cuestión va a más, y no se va a detener exclusivamente con la llegada al trono de Felipe VI.

 

Soy consciente de que la República no es la solución a los problemas reales de la gente, pero también lo soy de que es falso aquello de que la Monarquía es la garante de la democracia y la concordia. De manera que la reforma de una Constitución que ha cumplido un ciclo debe ser profunda. Y el PSOE no puede ni debe renunciar a defender sus ideales republicanos que le llevaron, ya en el 78, a plantear un voto particular en defensa de la República.

 

Patricia Hernández, diputada del PSOE, 

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05/06/2014 11:03. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Felipe VI logrará el 18 de junio que se diga que el PP y el PSOE son iguales

Parafraseando al célebre cantante negro Antonio Machín, que explicaba aquello de cómo querer a dos mujeres a la vez y no estar loco, habría que avisar, y con urgencia, al PSOE de que no puede haber en el socialismo español dos pesoes a la vez y sí acabar loco. La cúpula de Ferraz aplaude la abdicación del Rey, Juan Carlos I y, desde luego, la entronización de su hijo, y sucesor en el trono, Felipe VI.

 

Pablo Iglesias, el fundador de UGT y PSOE
Sin embargo, una parte de las bases, de simpatizantes y de votantes, considera que ha llegado la hora de abandonar La Monarquía y rescatar a la República, fusilada literalmente por el golpe militar del 18 de julio de 1936 y la guerra incivil. El PSOE de Pablo Iglesias [el fundador de la UGT y del PSOE, no nos equivoquemos de persona] nació republicano. Y el Partido Socialista formalmente lo ha seguido siendo. Es verdad que Juan Carlos I contribuyó a democratizar la España de Franco. Pero también es verdad que antes fue Rey gracias a Franco.

 

Poco a poco
El próximo 18 de junio Felipe VI será elevado al trono en su calidad de Rey y de Jefe de Estado. Si Juan Carlos I y algunos de sus familiares más cercanos/as hubieran sido modélicos y no protagonistas de oscuros escenarios de supuesto enriquecimiento, no precisamente santo, es probable que las ansias de los republicanos se hubieran ido desapareciendo poco a poco. La ciudadanía estuvo, mayoritariamente, entregada al Rey y agradecida, porque defendió, frente a los golpistas del 23-F, a nuestra joven entonces democracia.

 

Derecha sin complejos
Volvamos al PSOE. La derecha, capitaneada por el PP, apoyará sin complejos, al nuevo monarca. El PSOE, también. Rubalcaba y compañía no han marcado alguna que otra diferencia respecto a la Monarquía. Ante la opinión pública, reaparecerá la leyenda de que PP y PSOE son lo mismo. En plena derrota electoral -los socialistas no remontan, mal que nos duela-, surge otra exhibición de paralelismo político para que el nuevo Jefe del Estado sea aupado sin pasar por las urnas.

¿Dogma de fe?
La Constitución debe ser obedecida. Y asimismo, modificada, como sucede en muchos países democráticos. La Constitución no es felizmente un dogma de fe. El PSOE no puede continuar ni un minuto más -con la que le está cayendo a chorros y con tempestades- sin rehacerse a toda prisa. El abismo que abunda en demasía entre el aparato o la cúpula de este partido y numerosos sectores que verían con alegría que una cosa es la bonita canción de Machín y otra que el PSOE no aguante, tal como está ahora, dos pesoes a la vez. Situación peligrosa. ¡Ojo al hundimiento!

Enric Sopena

05/06/2014 10:58. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

No pasa un día últimamente en que no me sienta traicionada

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Como socialista, como europea, como demócrata, como ciudadana

 

Traidor el que me promete que cada militante tendrá un voto pero luego se guarda en la manga una estrategia para que en realidad mi participación se limite a votar en una consulta no vinculante, a aquéllos que hayan superado los obstáculos de los avales. Y posteriormente, además, tengo que pasar de nuevo por la criba de los delegados, que moverán mi voto como si fuera un guisante debajo de un cubilete de trilero.

 

Traidor el que sabe del proceso y se llena la boca alegrándose de que, por fin, los militantes lo hemos conseguido. Quien anuncia a bombo y platillo que, gracias al clamor de la militancia socialista, hemos conseguido que por primera vez en un Congreso decidan los militantes directamente. ¿No os da vergüenza? En serio ¿os creéis lo que decís (si es así, deberíais leer más despacio las normas), o sois conscientes del engaño, y pensáis que los tontos somos los demás?

 

Traidores algunos medios de comunicación que han destapado sin lugar a dudas su apoyo a determinados poderes fácticos, al aparato de un partido que está dando sus últimos coletazos. Ha sido evidente cómo han tratado de dar cobertura a una información sesgada y con un interés evidente: que la militancia se diera por escuchada, por satisfecha, cuando en realidad todas las trampas están previstas para que el Partido Socialista Obrero Español siga funcionando como hasta ahora, a pesar de esforzarse por aparentar un cambio y modernizarse (por aparentarlo, vaya). Pero si en algo voy a darle la razón al Secretario General es que, tal y como dijo en la Conferencia Política, “han vuelto”. Y efectivamente, aquí los tenemos, los especialistas en hacer y en deshacer y demostrar que están por encima del bien y del mal.

 

Somos los que decimos las cosas claras los que rompemos el partido, según ellos y quienes les aplauden. Será que ellos lo están haciendo de maravilla, y no sabemos interpretar correctamente la pérdida a raudales de militantes y de votos.

 

Y por mucho que traten de limpiar la cara con algún que otro rostro joven, es evidente que las opciones que nos plantean son de un color gris bastante deprimente. Sin frescura, sin valentía, sin alegría ni la bravura que hace falta en los tiempos que corren. Así no se cambia nada, que es lo que queremos muchos militantes y es lo que exige la ciudadanía.

 

Cambiar una estructura no es cambiar la cara visible y tratar de esconder los cables de la marioneta. Regenerar no es bajar la media de edad, sino analizar seriamente hacia dónde se ha llevado una organización que, prácticamente está a punto de morir. Reanimar al partido a base de ideales, de personas con firmes convicciones y con coherencia y valentía para defenderlas. Ya no sirven los complacientes, los tibios y los grises. Por muy jóvenes que sean. Es tiempo de afrontar con responsabilidad la tarea de limpiar todo lo que se ha acumulado durante demasiado tiempo. Traición a la democracia interna, a la verdadera regeneración, a la ética, al respeto a los compañeros y compañeras.

 

Traidores todos los que os estáis riendo en nuestra cara al haber urdido un plan durante mucho tiempo. Un teatro que termina con un gol por la escuadra. Esta función donde “érase una vez un rey, y otra, y otra….”. Un cuento de miedo donde tus cartas están marcadas y alguien tira los dados por ti continuamente. Traición a todo lo que nos habéis contado: nacimos en una aparente democracia y no contáis con nosotros para hacerla efectiva. Pero esperáis que aguantemos en las listas del paro, encerrados en casa de nuestros padres, con los sueños pisoteados mientras escuchamos vuestras carcajadas, ya insultantes.

 

Traidores los que nos han hecho asumir que somos todos iguales ante la ley, que todos debemos tener las mismas oportunidades, y que la justicia ha de ser la misma. Mantener una institución antidemocrática, que se perpetúa de manera hereditaria -y ninguneando a las mujeres- no es más que un insulto a la ciudadanía. Si este príncipe quería ser rey debería haber sido, entre otras cosas, más consecuente: “Felipe, a las duras y a las maduras. O sea, que si quieres ser un ciudadano normal para casarte con la “plebeya” de la tele, renuncias a tu trono y como todo hijo de vecino, te pones a trabajar y te casas enamorado y tienes hijos y comes perdices. Pero te las pagas tú. Si lo que quieres es llegar al trono, asume que te debes a tu sangre azul, por muy triste que te parezca.”

 

Traición es no consultar a la ciudadanía que en definitiva es soberana y está capacitada para elegir a sus representantes. Y el rey, de momento, lo es. ¿Cómo es posible que sea tan sencillo cambiar la Constitución a la sombra del articulo 135 y ahora plantear una consulta popular sea prácticamente imposible?

 

Traición es pertenecer a un partido político republicano, que fue defendido con la vida de tantos compañeros y compañeras (yo sí los puedo llamar así), que hoy llorarían al escuchar las cosas que han dicho algunos dirigentes que se denominan “socialistas”. No tendría yo la sangre fría para hablar mirando a los ojos de aquéllos que se echaron al monte y acabaron enterrados en cunetas por defender la libertad, la solidaridad, el socialismo y la república. No me creo que queráis preservar la estabilidad del Estado respetando la Constitución; más bien me huele a intereses creados y mantenidos durante mucho tiempo. Y me huele a miedo y a fines que también suenan a traición de valores y principios que sé que no compartimos.

 

Traición la de Europa ahora que resulta que después de habernos contado que íbamos a elegir por primera vez a nuestro presidente en la Comisión Europea, resulta que el Consejo está tratando de imponerse. Traición que los grupos de izquierdas tales como PODEMOS, IU, o el propio PSOE están planteando su apoyo a Juncker, sí, ése a quien atacaron toda la campaña por ser uno de los de la troika y de derechas. Traición por los unos y por los otros. Traición por los de más allá.

 

No tengo imaginación para tratar de adivinar la sorpresa que me espera mañana. Pero sin lugar a dudas habéis conseguido que espere cualquier cosa de vosotros. No confío en vosotros; y por eso decido pelear y gritar bien alto. Para que se me oiga. Y trabajar duro, para cargar mis palabras de razones. Y tengo tiempo para ver todas las veletas girar; para ver cambiar las chaquetas, para observar cómo desfilan los traidores.

 

Los de la falsa democracia, la falsa estabilidad, la falsa europa, la falsa militancia, la falsa participación, la falsa transparencia, el falso socialismo, la falsa verdad y la falsa transición.

 

Entre tanta falsedad parece imposible encontrar algo de autenticidad, y sin lugar a dudas, el proyecto que emprendemos desde Izquierda Socialista de momento es lo único que me lo parece y por eso, apuesto por ello con toda la exigencia y dispuesta a no aguantar traiciones.

elplural.com

05/06/2014 10:48. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Regreso del futuro

La fractura generacional y la crisis institucional amenazan el futuro de la democracia

 

BELÉN BARREIRO 1 JUL 2012 - 00:04 CET

 

Domingo, 21 de junio de 2016. No hace ni una hora del anuncio por parte del portavoz del Gobierno de los resultados de las elecciones. Los pronósticos de los últimos meses se confirman: nos convertimos en el quinto país europeo que pone fin a su tradicional sistema de partidos. El propio ministro portavoz así lo ha expresado: “Hoy, tras la legislatura más turbulenta de la historia de nuestra democracia, el bipartidismo, tal y como lo hemos conocido en las últimas décadas, toca a su fin”.

 

En las filas de los dos principales partidos, el Partido Conservador y la Alianza Social Demócrata, se han producido ya varias dimisiones en cadena. En sus sedes, un puñado de militantes y simpatizantes viven con desesperación estos momentos. Los conservadores han resistido algo mejor que los socialdemócratas. Juntos, en todo caso, no suman más que el 38% del voto.

 

A medio camino entre las dos sedes, en una conocida plaza de la capital, el Partido Radical (PR) celebra lo que hasta hace unas horas era una incierta victoria. La nueva fuerza política se define a sí misma como una “plataforma”: rechaza explícitamente el uso de la palabra “partido”. Se trata de una agrupación variopinta de ciudadanos, asociaciones y movimientos sociales, unida bajo un programa político común, inusualmente breve (no llega a las 40 páginas), pero dotado de contenido, y enormemente ambicioso. Su líder es una mujer de 37 años, capaz, preparada, y sin experiencia política previa. Detrás de ella, en las lista al congreso de los diputados, se alternan sin criterio aparente los nombres de unas pocas personas conocidas, los de algunos políticos provenientes de los partidos tradicionales y los de individuos anónimos, que han dejado temporalmente sus trabajos, muchos de ellos de alta cualificación, para defender un proyecto de “rescate ciudadano”, el lema del PR en estos comicios.

 

Que algo así era posible, se veía venir desde hace tiempo. EL PR nace de dos fracturas. La primera, la que se produjo entre quienes gozan de una vivienda en propiedad y un trabajo estable, y quienes, por haber nacido años más tarde, han visto usurpados una parte de los derechos sociales que sí tenían sus padres. La fractura, por tanto, es aparentemente generacional. En la práctica, sin embargo, la fuente del conflicto no es la edad sino los derechos asociados a la misma. Resulta llamativo que ninguno de los partidos tradicionales haya entendido a tiempo la magnitud de esta nueva fractura social. No es casualidad que los radicales, por lo que indican las encuestas preelectorales, se hayan situado a distancias de alrededor de los 20 puntos porcentuales respecto a esos partidos entre los jóvenes.

 

La segunda fractura tiene, en gran medida, su origen en la crisis institucional que ha convivido con la recesión económica en estos últimos años. Una larga lista de escándalos y errores ha ido salpicando a casi todas las instituciones de la democracia, forjando en la ciudadanía la imagen de una sociedad dividida entre un grupúsculo de privilegiados y una masa de personas que se han ido despertando cada día con nuevas y mayores dificultades.

 

En estos años ha habido abuso de poder en puestos destacados del sistema judicial; tramas de corrupción mal resueltas en algunos partidos; operaciones financieras que han arruinado a miles de familias; o affairescuanto menos turbios en la Jefatura del Estado. Y la lista no es exhaustiva.

 

La crisis de confianza en las instituciones también ha afectado a la Unión Europea, que no ha caído en prácticas corruptas pero sí en políticas equivocadas. En estos años, se ha reducido drásticamente el europeísmo de los ciudadanos, que creen que la UE ha abdicado del proyecto solidario con el que nació. La imposición por parte de los países acreedores de un programa de medidas que ha hundido en poco tiempo a muchos hogares de los países deudores, está en el origen del antieuropeísmo que, como una plaga, se ha extendido dentro de nuestras fronteras. No es esta la Europa que los ciudadanos quieren.

 

Son las dos fracturas, la generacional y la de origen institucional (ya sea por malas prácticas de las instituciones o por políticas erróneas), las que explican lo sucedido el 21 de junio. Al PR se han sumado muchas de las personas nacidas después de 1970, que piensan que nadie les ha ayudado a superar los obstáculos que les impiden elegir su propia vida. Y al PR se han unido también todos aquellos que creen que, con urgencia, se debe hacer frente a la enorme desigualdad de hoy en día. Es el inmovilismo o los titubeos a la hora de afrontar estas dos fracturas sociales los que han terminado por engullir a los partidos tradicionales.

 

Pero aún es 2012. Y esto es España. El Partido Radical no ha nacido. De haberlo hecho, podría haber adoptado una identidad mucho menos atractiva y bastante más peligrosa. El nombre podría haber sido Unión Nacional. Aún es 2012. Hay tiempo para reaccionar. Es urgente, creo yo, hacerlo.

 

Belén Barreiro es directora del Laboratorio de la Fundación Alternativas y ex presidenta del Centro de Investigaciones Sociológicas.

elpais.com

 

03/06/2014 08:30. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Reflexiones de una humilde militante de Izquierda Socialista.

 

Queridos compañeros de caminos, inquietudes y fatigas:

Una humilde militante de Izquierda Socialista, que siempre ha amado los fundamentos del socialismo, esos que preconizaba antaño el Partido Socialista Obrero Español, los cuales hicieron que sencillos ciudadanos nos ilusionásemos por un futuro lleno de esperanzas, de oportunidades, de libertades y respeto en las ideologías individuales, religiosas, culturales y de asociacionismos, de igualdades entre personas, quiere expresar hoy su sentir profundo.

 

Lejanos quedan aquellos años en los que sufrimos, unos más que otros, porque queríamos que nuestras voluntades o deseos se pudiesen plasmar en las urnas, en unas elecciones democráticas. Recuerdo en este punto a familiares, amigos y conocidos que ya no están entre nosotros, el nerviosismo, la alegría y el entusiasmo que contagiaban hasta a los más pequeños de la casa el primer día que pudieron ir a votar. El hincapié y el esmero que pusieron en decirnos a los que no pudimos en aquella ocasión ejercer el derecho al voto, que nunca olvidáramos cuánto esfuerzo y cuántos años habían empleado en aquel añorado momento, he de reconocer que muchos de los “míos” lloraron, y lloraban de emoción, Después de ver la participación en las pasadas elecciones al parlamento europeo, y en las anteriores nacionales y en las anteriores municipales,…. Se me rompen las entrañas, al comprobar que ni tan siquiera el 50 % de los votantes ejerce su derecho al voto, y no creo que sea mucho pedir que aunque no nos gusten los candidatos, aunque nos sintamos cada día más huérfanos, hemos de ir a votar aunque sea en blanco o nulo, aunque sólo sea por respeto a nuestros antepasados.

 

Y digo yo: ¿A quién despreciamos? ¿A los políticos, al sistema o a nosotros mismos?, la gran mayoría estamos dormidos, me incluyo, actuamos como autómatas. Se lanzan unos mensajes y todos los repetimos: “estamos en crisis”, “todos los políticos son iguales”, “todos unos chorizos”, “los mismos perros con distinto collar”… Y por qué no nos implicamos, porque lo cómodo es dejarse llevar, lo cómodo es quejarse, lo cómodo es no hacer nada, lo cómodo es criticar. Y pienso que eso es lo cómodo pero también lo peor, dejemos de ser autistas y emprendamos la acción, si no se pueden lograr grandes grupos, mejor dicho equipos, ayudémonos entre los que tenemos cerca.

 

Cierto es que del Partido Socialista Obrero Español, sólo queda lo de partido, y no precisamente por lo de equipo, sino por su connotación peyorativa, de división incluso me atrevería a decir de extinción. En cuanto a la palabra socialista ya se “prostituyó” en el segundo gobierno de Felipe González. Se vislumbró un período de resurgir en la primera legislatura de Zapatero para volver a caer en el más fondo del fango en la segunda y más concretamente en mayo del 2010, y ahí es donde yo encuentro que en la sociedad, fuera de la militancia o de la afiliación, entre los que no van a votar, más de un 60 % de la población votante, se encuentran los auténticos socialistas por sus actos. Por supuesto, lo de OBRERO que tendría que ser el pilar hace tiempo que se desplomó o descolgó, si nos hemos olvidado de las masas que sustentaban el sentido de este partido porque iban a ser beneplácitos con él, y lo de español se conserva porque no se puede cambiar de territorio que si no ya veríamos, aunque en realidad España se ha vendido o al menos las empresas que eran rentables. Hasta su símbolo, la rosa roja, se ha ido desdibujando hasta perder su color y sus espinas, precisamente ahora que es cuando más espinoso es el caminar de los obreros, perdiendo derechos y bienestar y ganando cargas de trabajo e impuestos que apenas pueden soportar para pagar una deuda que no les corresponde porque ellos sí que son estupendos gestores, que con mil euros pagan hipotecas y malviven con lo que les queda.

 

Como dice la canción ¿a quién le importa lo que yo haga, a quién le importa lo que yo diga? Pues claro que importa, si sólo hemos sabido actuar como deidades en nuestras grandes poltronas, con grandes sueldos, con coches espectaculares, todo ello aderezado por enormes casos de corrupción con ninguna o casi ninguna consecuencia, cómo es que nos extrañamos de la lejanía y el desprecio que nos muestran los ciudadanos. Algunos de los mal llamados socialistas solamente han pretendido estar calentitos, mirarse su propio ombligo y desdeñar a los que realmente son socialistas y obreros que no llegan a fin de mes, (los que aún tienen empleo), que se quedan sin casa, que ven reducido su salario o que tienen que subsistir por la caridad de sus parientes jubilados o de otras instituciones sociales.

Por no hablar de aquellos que se han quitado la vida, que parece que o se está teniendo en cuenta el suicidio existe aunque se vete hablar de ello. A veces pienso en la sabiduría de los refranes: “no pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió”, o “quien te ha visto y quién te ve”. Y aquí quiero creer que “ni son todos los que son ni son todos los que están”, alguno se salvará y lo agradezco de corazón.

 

Surgen nuevos movimientos sociales, partidos políticos y les deseo lo mejor, porque creo que nacen desde la ilusión de cambiar las cosas, algunos hasta tienen el nombre de una persona, que si volviese a nacer se moriría del susto, Pablo Iglesias.

Sé que desde la ilusión y la motivación son buenos antídotos contra la frustración, pero me temo muy mucho que está lleno de utopías. Me alegra que queráis cambiar las cosas, pero advierto no cometáis los mismos errores. Un líder sí, porque no todo el mundo sirve para el liderazgo, pero no os centréis en las mismas caras, que para mí ha sido el peor de los errores del partido socialista, parece ser que cuatro personas, son las que tienen que estar en cinco sitios a la vez, ni que no hubiese otros relevos cuanto menos igual de válidas, digo yo.

 

Quiero agradeceros compañeros de Izquierda Socialista vuestra comprensión, vuestra amistad, vuestros anhelos que son los míos porque sin vosotros yo ya me habría desilusionado y con vosotros sé que quedan rescoldos del Partido Socialista Obrero Español para rato. Es un contrasentido, que el propio partido nos haya humillado, se haya pensado que somos un grupo de “cuatro” amigos románticos y trasnochados, mis esperanzas están en vosotros, en que se vean nuevas caras que vivan la realidad de la calle y en el entramado social, es decir auténticos socialistas y no “socioslistos” como bien decía una persona a la que yo apreciaba mucho Claudio López Serrano.

 

Por cierto, un Afiliado igual a un voto, pero a ver quiénes son los candidatos porque yo me duermo cada vez que vemos el NODO, digo las noticias.

 

30/05/2014 08:42. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

DESATAR EL CONGRESO

El PSOE ha sido abocado a un congreso extraordinario. Así, de golpe, como respuesta al golpe de la derrota en las elecciones al parlamento europeo. Golpe a golpe. ¿O golpe por golpe? Lejos del verso a verso machadiano, muy prosaico ha sido poner la convocatoria del congreso por delante de las previstas elecciones primarias para candidatura socialista a presidencia del gobierno. Eso de controlar los tiempos es tan atributo del poder como modificar el sentido de las palabras.

 

El término "congreso", entre otras acepciones, designa asamblea de delegados de un colectivo, con capacidad para decidir mediante procedimientos democráticos, como es elegir dirigentes de un partido político, por ejemplo. Pero si se utiliza la palabra "congreso" para una reunión de personas cooptadas, susceptibles de ser manipuladas en las decisiones que se tomen, designa otra cosa. Ocurre siempre que un congreso se convoca bajo control para que arroje un resultado predeterminado, de modo que todo se produzca conforme al guión establecido por quienes mandan. Eso es justamente lo que se teme cuando se observa cómo se fragua y se presenta la decisión sobre un congreso extraordinario del PSOE. Si se quiere que éste sea eficaz respuesta ante y para la ciudadanía después de otro desastre electoral más, esa posible percepción de un congreso amañado debe quedar ahuyentada de raíz. ¿Cómo? Con transparencia, participación y juego democrático, a la vez que todo ello propicia auténtica apertura a la sociedad.

 

 

Visto todo, la militancia socialista parece estar acordándose del aforismo inmortalizado por Benedetti a partir de una lúcida pintada en las calles de Quito: "Cuando teníamos las respuestas, nos cambiaron las preguntas". Pensábamos en primarias y convocaron congreso. ¿Qué hacer tras cambiazo seguramente irreversible? Exigir que se aplique al congreso la lógica participativa de las primarias: elección directa del secretario general conforme al principio un militante, un voto. Y para que la dinámica sea clara, empezar por dimisión efectiva de Rubalcaba y nombramiento de una comisión gestora para sacar adelante, sin favoritismos de aparato, el congreso anunciado. Son condiciones para un proceso democrático creíble. El Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos, debe tomar la palabra para iniciar una partida de juego limpio. Hay que desatar todo lo relativo a un congreso que algunos quisieran atado y bien atado.

 

 

José Antonio Pérez Tapias

30/05/2014 08:29. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Se les terminó el chollo, se terminó nuestro silencio

Parecía imposible y finalmente, sucedió. Batacazo electoral en los comicios europeos. No se engañe, usted también ha perdido. Está claro que unos más que otros; y entre quienes tenían especial interés puesto en esta cita, cada cual pasó la noche en vilo del domingo al lunes por distintas razones.

 

De los de los sobres, los de la superioridad intelectual, por mucho que se empeñen en tratar de vendernos que han ganado, es como venir a presumir de poseer un trozo de piedra brillante en medio de un desierto. Podrá ser objetivamente un mineral valioso, pero desde luego que en estas circunstancias no sirve absolutamente de nada. No soluciona ninguno de los problemas que tenemos y solamente evidencia que vamos a seguir comiéndonos con patatas recortes y más medidas injustas. Por lo tanto, a no ser que tenga algún tipo de cuenta en Suiza, reciba algún que otro sobre o tenga alguna inexplicable razón que se me escapa (será porque no tengo una altura intelectual suficiente para llegar a entender por qué han votado al Sr. Cañete), usted también ha perdido en estas elecciones.

 

Noche de festejo para la gente de Podemos, Izquierda Unida, Equo, Ciutadans, que han conseguido obtener representatividad. Tampoco durmieron. Sin duda sus motivos son otros: han peleado por defender un proyecto diferente (cada cual el suyo) y ayer vieron que estaban apoyados por mucha más gente de lo que calcularon. Es una buena señal, sin duda. Pero desgraciadamente me temo que aunque el cambio está empezando y la gente despierta poco a poco, usted también ha perdido estas elecciones. Porque hasta que no nos pongamos todos a remar en la misma dirección, pues en la izquierda compartimos la mayoría de los mensajes, usted seguirá sintiéndose sólo.

 

Pero sin duda si alguien no durmió ayer fueron aquéllos con los que comparto carnet de militante en el PSOE. El batacazo se veía venir (algunos seguían sin quererlo asumir) y muchos ya lo llevábamos diciendo hace tiempo. Íbamos de cabeza, cuesta abajo y sin frenos. Y no solamente porque de las cien medidas que llevábamos en el programa electoral no se haya oído más que una matraca constante contra las tonterías que soltó por esa gran boca el Sr. Cañete. A pesar de la gravedad de su error, con un mensaje para dejarle en evidencia habría bastado. Faltó pedagogía en los mensajes. Y sobre todo, ¡faltaron mensajes!

 

Una campaña que ha sido la de los “besos y abrazos”, timorata y de puertas para adentro, con abucheos en mercados, actos reventados por ciudadanos indignados, denuncias en juzgados por nombrar a los candidatables de manera nada democrática en sus aparatos oficiales… Encuestas absurdas que nadie creía y datos inflados de subjetividad. Acuerdos de no hablar de primarias para después, repartir mítines entre los candidatables “permitidos” por el aparato, y abrir ya la carrera en una absoluta falta de igualdad de oportunidades para con los militantes que pudieran querer concurrir.

 

Militantes desmotivados, que ni si quiera han votado por los supuestamente “suyos”. Los que han recibido llamadas y cartas de “agradecimiento” por su implicación, mientras su cara se transformaba en una mueca, que al colgar el teléfono o guardar el mail en la “papelera”, han murmurado en muchos casos no entender tanta hipocresía y lejanía. La sensación de estar mandando un autobús a Bruselas lleno de salvavidas y salvoconductos. Perfiles que no responden ni al querer ni al sentir de la militancia; personas que han profesionalizado la tarea de exhibir unas siglas que han quedado vacías de contenido gracias a quienes llevan ocupando sillas y pisando alfombras desde que tienen “memoria”.

 

Y dándose así la situación algunos aparecían hoy con cara de sorpresa, de no entender qué estaba pasando y por qué los datos habían sido tan tremendamente malos. El resto no llegamos a entender que de verdad no nos estaban escuchando durante todo este tiempo. ¿De verdad cuando hemos hablado miles de veces con ustedes, Rubalcaba y compañía, no nos han prestado la más mínima atención?


Reconozco que muchas veces lo he sentido. Hacen que escuchan, pero desde luego si lo hacen les importa muy poco. Utilizan la palabra “partido” para asegurarse su situación. Lo que pensemos la militancia (el verdadero “partido”) y la ciudadanía (esos que les legitiman con sus votos) les resulta totalmente lejano e irrisorio. Hasta ayer.

 

Pero les ha durado poco el grito que han escuchado. Porque han vuelto de nuevo a mirar para otro lado: habíamos acordado, sí, ustedes y los militantes -ustedes y yo, en tal caso- que habría unas primarias abiertas y transparentes después de verano. Habíamos acordado que elaborarían el reglamento de las primarias; que garantizaríamos un juego limpio; que era el momento de la militancia y de la ciudadanía. Que íbamos a ser ejemplares… Habíamos acordado.


Pero resulta que al ritmo de las alfombras el ruido se vuelve sordo. Han acordado hacer un congreso extraordinario para urdir sus deseos. De nuevo. A nuestra costa. Jugarán con nosotros, porque allí somos indios que mover. Teléfonos que se van a descolgar y delegados que van a cerrarse en filas. Un gatopardismo insultante. Están demostrando no creer en la política como servicio público, sino como herramienta a sus intereses personales; están teniendo la desfachatez de hablar de Primarias refiriéndose a lo que sucedió en Andalucía. Y se quedan ustedes tan a gusto. No se están preocupando en absoluto por garantizar que se realicen las primarias en tiempo y forma adecuada. Solamente se preocupan por cubrir expediente y salir airosos de ésta. ¿Por qué no planteamos un reglamento en condiciones para unas primarias realmente ejemplares? ¿De qué tienen miedo?

 

Y dicen muchas cosas, y como los millones de votos que han perdido de los ciudadanos, la militancia nos sentimos cansada, cabreada y ninguneada. Dedicamos tiempo, energía, esfuerzo para que ustedes vivan mejor que cualquiera -a nuestra costa-. No nos rinden cuentas; nos miran por encima del hombro y encima ni si quiera nos escuchan. ¿Para qué pagamos cuotas, para qué llenamos actos, pegamos carteles, les acompañamos llegando a enfrentarnos con ciudadanos con los que ya no tenemos nada que discutir? ¿Para que ustedes se vayan a Bruselas a cobrar 12.000 euros mientras se ríen de nosotros? Tengan valor y demuestren que pueden vivir con 2.000 euros; donen lo demás para solucionar los problemas que hay en nuestra sociedad. Atrévanse, demuestren lo que significa solidaridad con quienes les pagan el salario. Repartan su riqueza, que de eso hablan ustedes de vez en cuando.

 

Escuchen a sus compañeros y compañeras: ustedes no valen más que nosotros. Aunque sus zapatos sean más caros. Sus zapatos los tienen gracias a nuestro aguante; los votos que hemos conseguido han ido para su beneficio personal (el de ustedes) que siguen saltando de un puesto a otros sin consultarnos. Y además, si decimos verdades como puños nos ningunean, nos insultan y nos tratan de silenciar. Que dimita Rubalcaba no es suficiente; si tienen conciencia de clase trabajadora (esa a la que las siglas se refiere), mírense en el espejo y salgan corriendo. No nos representan: ni a las siglas, ni a su historia, ni a su militancia. No esperen que la ciudadanía pueda hacer milagros.

 

Se acabó. Ya no tienen ninguna excusa para justificar su suspenso. No han conseguido ilusionar a la ciudadanía y se han cargado las ganas de la militancia. Han roto la confianza que se les entregó. Han terminado con nuestra paciencia. Ha llegado el momento del golpe en la mesa: vamos a decidir entre todos y todas; no nos van a silenciar. Por muchos esfuerzos que hagan en influir en medios de desinformación que les bailan el agua para difamarnos. Se les ha terminado el chollo porque muchos no nos vamos a callar.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético

elplural.com

28/05/2014 09:44. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Un ridículo Cañete, representante de un machismo rancio y casposo

Cañete, un “gracioso” prepotente, siempre fue mediocre y ridículo como político, y lleva muchos años viviendo de los chascarrillos para tapar sus propias carencias. ¿Alguien sería capaz, sin pensárselo mucho, de destacar alguno de sus “éxitos”? Sin embargo todos le identificamos de inmediato con el chiste fácil o con los yogures caducados. Y ese personaje patético, que sólo se pone serio para defender sus intereses privados mezclados con lo público, es ni más ni menos que el candidato número uno del partido del gobierno para las elecciones europeas, y aspirante a ocupar un puesto de relevancia como comisario en la UE. ¿No tenían otro mejor?

 

 

En el debate con Elena Valenciano estuvo a su altura, en coherencia con su menguada capacidad intelectual. Obviamente no había preparado su intervención, como en él es habitual, pero ni tan siquiera supo disimularlo, y transmitió la sensación de que es un vago desganado que, eso sí, sabe leer, aunque le falte entonación; al menos entiende su letra, o más bien la de los que le escriben sus discursos.

 

 

Pero si estuvo mal o muy mal en el debate, su actuación “estelar” la tuvo al día siguiente, al sacar a relucir un rancio y casposo machismo para justificar su propio fracaso. Cañete parte de un grave error de inicio al creer que se contrapone con el feminismo, y no es así. Mientras que este último persigue la igualdad entre hombres y mujeres, el machismo trata de degradarlas, hasta límites insultantes. Decir que un hombre no debe mostrar su superioridad ante una mujer indefensa, y que por eso ha sido benévolo en el debate, le descalifica personal, intelectual, moral y políticamente para siempre, y no tiene vuelta atrás, por mucho que quiera disculparse o suavizar sus palabras; puede que tenga palmeros que las aplaudan, pero en estos momentos recibe el desprecio de todos en general, y de las mujeres en particular. ¿Es que los políticos no piensan lo que dicen? Más bien en esta ocasión, y que no sirva de precedente, ha dicho lo que piensa; y es que el subconsciente puede gastar estas bromas tan pesadas.

 

 

Por eso no ha sido un error involuntario sino una transposición en palabras de sus pensamientos más íntimos, como lo confirma su espontaneidad y naturalidad al expresarlas, dentro de un discurso que se antoja meditado previamente. Y no olvidemos que no es la primera vez que hace aflorar su incorregible machismo; ya en el año 2000, siendo ministro de Agricultura, se atrevió a afirmar que “los regadíos hay que manejarlos como a las mujeres”. Parece todo un caballero, un galán de los de antes, que trata la mujer como un ser inferior, y se siente orgulloso de ello.

 

 

¿Y qué dicen las mujeres del PP? Nada, muy poca cosa o miran para otro lado, como ha hecho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aparentemente molesta. Eso sí, Ana Botella le justifica; aunque no sabemos que es peor, si las declaraciones machistas de Cañete, o que salga Ana Botella a defenderle.

            

 

 

Una periodista llamada Mariola Cubells Paví escribía en Twitter: “Imaginad a Mccain decir en el debate con Obama: Me contuve para no mostrar superioridad ante un negro. Si acorralas a un negro pareces racista”. Pues eso, a buen entendedor pocas palabras. Convendría meditar un poco más nuestro voto, aunque los rancios machistas de la derecha, que son muchos, votarán al PP por coherencia. Y así nos va.

elplural.com

Fernando de Silva es abogado 

21/05/2014 11:19. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Confesiones de un banquero arrepentido

  • El ejecutivo Rainer Voss cuenta en un documental los secretos de las empresas de inversiones que provocaron la crisis actual

El rascacielos está vacío. En una planta diáfana, un hombre se asoma al gran ventanal, desde el que se ven los otros edificios que componen el distrito financiero de Fráncfort. El hombre se da la vuelta: "En una sala como esta, un lugar sagrado, una trade room, cabrían un centenar de brokers". Así arranca el documental Master of universe, el Yo confieso de Rainer Voss, ejecutivo alemán de banca, un hombre que delante de una cámara cuenta -eso sí, sin decir nombres ni concretar datos para no pillarse los dedos- cómo se llegó a la crisis financiera desde un punto de vista único: el de un poderoso trabajador de un banco de inversiones.

 

 

Master of universe se proyectó en DocumentaMadrid hace dos semanas y Voss presentó sus sesiones. El alemán dejó la banca en 2008 (tras casi 20 años de trabajo), cuando en su último puesto -no dice el banco, pero un paseo por Internet aclara que fue el Deustche Bank- le acabaron reventando la vida. Voss, que tiene ahora 55 años, no es un radical, cree en el capitalismo, en los mercados de valores, le gustaba ganar dinero. "Lo que me enfurece es en lo que se ha convertido el sistema. Se ha pervertido". Cuenta que en su primer día de trabajo como trader ya ganó más que lo que su padre ingeniero ahorró en toda su carrera. Que algunos días hizo ganar a su empresa varios millones de euros. "¿Mi puesto? Umm, a ver. Primero está el Consejo de Administración, luego un primer anillo o escalafón, y luego uno segundo: ahí estaba yo". Y empieza a recordar su vida y a analizar la crisis de forma iluminadora: "Creamos innovaciones financieras. Logramos que la economía real se subordinara a la financiera. Y sobre todo, se desregularizó el mercado. No te engañes: no existe el libre mercado. ¿La crisis es culpa de la desregularización? No. ¿Es un prerrequisito? Desde luego".

 

 

Voss ganó mucho dinero. Aprendió inglés -hoy lo habla fluido-, se compró una casa de veraneo en Cataluña, dejó de ver a su familia, dormía en la oficina. "No existe el mundo exterior. Te vas de vacaciones con compañeros, de fiesta con ellos. De casa al trabajo en coche y vuelta". Y seguía recolectando ganancias: "Es fácil hacer ganar una millonada con minúsculos movimientos de precios. Si tienes millones de euros a tu disposición para invertir, solo necesitas que el precio varíe un 0,0001% para obtener grandes beneficios. En la pirámide alimenticia mercantil, empresas como Siemens o Volkswagen son más listas que un banco. Y debajo de ellos estarían las compañías intermedias, los Gobiernos locales y los inversores privados. Hay un viejo dicho en las bolsas: los inversores privados siempre pierden. A veces ganan, pero es como jugar a la ruleta". Y recuerda: "Hace dos décadas, una acción estaba unos cuatro años en manos de su dueño. Hoya la media es de 22 segundos".

 

 

No hay grandes lamentaciones: Voss sabía lo que hacía. "Pero sentía que a mi alrededor los valores morales que yo poseía se iban pudriendo, que el sistema y la sociedad se alejaban de mí". Delante de la cámara el exejecutivo para tres veces la grabación: cuando le preguntan por cuánto sabían los clientes de los productos que él les colocaba, aunque en persona explica: "La avaricia, la competición es tremenda. Solo vendes tu producto a clientes sin las mismas oportunidades que tú"; la segunda cuando le inquieren por su familia (tampoco añade mucho más en persona, salvo que sus hijos le recordaron por qué había empezado en la banca: "Para ayudar a la gente"), y la tercera, para hablar del miedo de un trader cuando peligra su trabajo. A cambio aporta grandes titulares: "El próximo país en peligrar en la Eurozona será Francia"; "Los mercados no aprenden"; "Claro que sabíamos que iba a haber guerra en Irak"; "Los bancos tienen un plan B para todo. Bueno, para casi todo. Porque no hay plan B para esta crisis"; "El dinero es como el amor: nunca tienes suficiente"; "¿Cuánto gané? Más de lo que algunos piensan, menos de lo que otros creen. Es como los futbolistas: unos pensarán que ganan poco, otros que mucho".

 

¿Y qué puede hacer un ciudadano normal? "El abatimiento es un sentimiento estéril. Enfádate, levántate, protesta como Occupy Wall Street, escribe a tus políticos. De verdad que la gente que hay en Bruselas es inteligente, competente. ¿Por qué no controlan el sistema financiero? Bueno. es es como si quisieras sacar el dinero del sistema como el aire dentro de un globo y solo tienes una aguja. No quieres estallar el globo-sistema, sería una catástrofe. Debes pinchar con mucho cuidado para que salga el aire poco a poco... mientras los países siguen pidiendo ayuda a paladas. Complejo".

 

 

"Quiero que la gente que vea el documental entienda que el dinero es irrelevante en ese contexto, en el que se mueve tanto. Es más importante la avaricia, la competición, la sensación de pertenecer a una secta, a un movimiento especial. Y que no hay buenos o malos como dicen los medios de comunicación. No hay un grupo de gánsteres. Es todo más complicado, es el mismo sistema el que ha olvidado la moral, es gente que se convierte en culpable sin ser culpable según las reglas del sistema".

 

A Voss le gusta cómo refleja su mundo el documental Inside job y el filme Margin call. "¿Wall street? Bah, es como una ópera". Ahora el alemán lleva camisetas, va en vaqueros: "Me dedico a hacer nada [risas]. Hace 200 años había gente que filosofaba, pensaba y nos parecía bien. Hago eso ahora y parece extraño". ¿Qué opina de la situación actual en España? "No sé mucho... Mira, una vez vine a unas reuniones en la sede de Bankia [en las torres KIO]. Y nada bueno podía salir de un edificio inclinado, en el que te asomabas al vacío desde sus ventanas".

elpais.com

19/05/2014 14:24. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Marcando las diferencias

  • El 'cara a cara' entre Cañete y Valenciano ha sido una reedición de lujo del "y tú más". Ninguno acabó de explicar qué motivos hay para que los ciudadanos se decidan a ir a votar el 25 de mayo

 

En este debate sobre las elecciones europeas en que Europa estuvo ausente, quedó bien claro que el candidato del PP, Miguel Arias Cañete, vive en un país de las maravillas, tan "maravillosas" como lo fueron, a su juicio, las condiciones del rescate bancario que pagan la mayoría de los ciudadanos españoles no solo con sus impuestos, también con los recortes que ha aplicado el Gobierno de Rajoy a las prestaciones sociales esenciales y a los derechos laborales. Pero la candidata del PSOE, Elena Valenciano, llegó dispuesta a amargarle la fiesta, no tanto por atacar a su contrincante como por demostrar a los votantes indecisos y a los cabreados con el tijeretazo de Zapatero, que PSOE y PP no son lo mismo. Ese es el objetivo fundamental de los socialistas, la única manera que tienen de intentar recuperar el voto, porque si algo les ha hecho daño en los últimos años ha sido el eslogan, precisamente del 15-M, de que los dos grandes partidos hacen las mismas políticas. Ese empeño es el que permitió también que en la TVE controlada por el PP se desgranara la infinita lista de problemas sociales que sufren hoy tantos españoles.

 

Por resumir. Cañete se dedicó -en un original debate leído- a cantar las alabanzas de la política del Gobierno de Mariano Rajoy que, según él, ha conseguido que España vuelva a ir bien, y a atacar a los socialistas sin piedad -y sin preocuparse por la veracidad ni la actualización de los datos aportados- porque tienen, según se desprendía de sus palabras, la costumbre de hundir el país. Es decir, que el candidato del PP arremetió con la herencia que Rajoy se comprometió a no utilizar políticamente en su debate de investidura, hace dos años y medio, y que se ha convertido en su único argumento de legislatura y de campaña electoral. Pero Valenciano se empeñó en desgranar las consecuencias de las políticas de recorte aplicadas por el PP y las penurias que causan en cientos de miles de españoles que se han quedado sin ayudas a la dependencia, sin becas, sin subsidios de desempleo, sin derechos laborales y civiles. "Hay que reducir el déficit y pagar la deuda, pero sin que nos cueste la vida", dijo en su intento de recuperar votantes perdidos en 2011 y de achicar el espacio a su izquierda.

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eldiario.es

16/05/2014 10:17. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La impunidad del piquete empresarial y el castigo del piquete sindical

¿Cuántos piquetes empresariales fueron detenidos en las últimas huelgas generales? ¿Cuántos miembros de esos piquetes empresariales han sido juzgados, cuántos condenados? ¿Cuántos han recibido penas de cárcel?

 

 

Sí, han leído bien: he dicho “piquetes empresariales”, no sindicales. En cada huelga general los primeros actúan con toda la violencia de que son capaces, pero nunca los vemos. Son discretos, no van por ahí gritando, con silbatos y megáfonos, poniendo pegatinas, como sí hacen los piquetes informativos de los sindicatos.

 

 

Los piquetes empresariales, que a diferencia de los sindicales no han sido reconocidos por el Constitucional ni por ninguna forma de legalidad, actúan en cada huelga. Coaccionan a muchos trabajadores para que acudan a sus puestos de trabajo, obstaculizan la actuación de los representantes sindicales, y a menudo recurren al esquirolaje, como el caso reciente de Coca Cola.

 

 

En las últimas huelgas generales los piquetes empresariales se emplearon a fondo. Sé de muchos trabajadores que no pudieron ejercer su derecho de huelga por miedo al despido o la no renovación del contrato, después de que el jefe de turno pasase lista los días previos para ver quién iba a hacer huelga. Esa es la versión sutil, la de quienes preguntan y dicen que lo hacen por necesidades de organización. Luego está la versión más burda, los que directamente amenazan de despido a quien se le ocurra hacer huelga.

 

 

¿Cuántos de esos violentos piquetes fueron detenidos en la jornada de huelga? ¿Y en los meses posteriores? ¿Contra cuántos cargó la policía? ¿Cuántos han sido condenados? ¿Para cuántos de ellos pidió el fiscal la pena máxima de tres años de cárcel por delito contra los derechos de los trabajadores?

 

 

Busco y rebusco, y solo encuentro unas pocas sentencias contra empresas por vulnerar el derecho de huelga en las dos generales de 2012. Y en todos los casos no ha ido más allá de sanciones económicas, y ni siquiera la máxima posible.

 

 

Ahora veamos qué sucede con los piquetes sindicales. Sin hacer ningún tipo de simetría entre unos y otros, pues estos sí están autorizados, son parte del derecho de huelga. No es delito ir a una empresa para informar a los trabajadores durante una huelga, siempre que no haya coacción. Incluso si se trata de una empresa donde el piquete empresarial ha coaccionado previamente a los trabajadores para que permanezcan en sus puestos.

 

 

En las últimas dos huelgas generales, las de 2012, cientos de miembros de piquetes fueron detenidos en la misma jornada. Y otros muchos recibieron la visita policial o la citación judicial en meses posteriores. La justicia lleva sus ritmos, y ahora vamos sabiendo de los primeros juicios y condenas. Y en todos los casos, de manera sistemática, el fiscal pide la pena máxima por delito contra los derechos de los trabajadores (artículo 315.3 del Código Penal): tres años de prisión. A los que siempre se suman otros delitos, atentado contra la autoridad o lesiones, para acabar pidiendo más años de cárcel, y multas elevadas.

 

 

En la mayoría de los casos se repite el mismo relato de los hechos: un piquete informativo que llega a un centro de trabajo (una cafetería, por ejemplo) que está abierto y con trabajadores dentro. El piquete quiere entrar a informar de sus derechos a los trabajadores, y así comprobar si ya ha actuado el piquete empresarial de turno. Entonces se produce el típico encontronazo sin consecuencias: gritos, pegatinas en la fachada, tensión, llegada de la policía, empujones, carga y detenidos. Luego viene la denuncia, y el parte hospitalario del policía que siempre se luxa un dedo. Conozco varios casos así, como el de los miembros de UGT  José Manuel y Rubén, para quienes el fiscal pide siete años de cárcel para cada uno por un incidente como el relatado, durante la huelga del 29 de marzo de 2012. O el caso de Carmen y Carlos en Granada, pero hay muchos otros, y muy similares.

 

 

Este tipo de incidentes vienen ocurriendo en huelgas desde los primeros años de esta democracia. Pero hasta ahora primaba el derecho de huelga por encima de otras consideraciones, y aunque había denuncias y sanciones, era raro el caso en que se pedían penas de cárcel por sucesos sin gravedad. Hasta ahora, que la justicia ha decidido ser ejemplarizante. Impunidad para el piquete empresarial, mano dura contra el piquete sindical. Está claro el mensaje para futuras huelgas.

 

eldiario.es

16/05/2014 10:14. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

La pareja infiel

Estos días se habla de Europa. Sobre todo muchos que nunca hablan de ella se ponen a tratar de dar la imagen de que tienen algo que decir, y para los que llevamos ya un tiempo en el ámbito europeísta nos cuesta creer que pretendan convencer a alguien sin poner un sólo argumento sobre la mesa.

 

No dudo que tengan buenas razones para defender una Europa diferente. Pero desde luego falta pedagogía. Y para conseguir que un mensaje se entienda es necesario hacerlo comprensible, con ejemplos claros, que sirvan como una sencilla historia que nos haga visualizar de una manera más clara todo el jaleo que parece haberse montado y del que todos dicen saber y a la hora de la verdad, la gente no sabe a cuál de ellos elegir (pues les parece que todos dicen lo mismo).

 

Participo de vez en cuando en charlas abiertas donde tengo la oportunidad de compartir mi punto de vista sobre Europa. No es nueva la sensación de que los que acuden a estos encuentros se dividen en dos grupos muy diferentes: los que tienen un conocimiento bastante detallado sobre las instituciones y la política de la Unión y los que todavía consideran que “Europa está ahí fuera”. No es casualidad que  las encuestas nos desvelen que 2 de cada 3 españoles no creen en las instituciones europeas, y quizás por eso en las últimas elecciones del año 2009 hubo un 40% de abstención entre la población joven de Europa (y según las encuestas tiende a aumentar este porcentaje).

 

Cuando comenzamos nuestras charlas siempre partimos más o menos del mismo punto: “Europa no gusta, está demostrando ser un fracaso”. Cuando terminamos el encuentro el mensaje es diferente: “Esta Europa no nos gusta; necesitamos una Europa social, que tenga como prioridad a las personas a través de las políticas sociales”.

 

Lo que está sucediendo no es casualidad. Responde claramente a una serie de medidas que se enmarcan dentro de una estrategia neoliberal. Como bien señalasen los Economistas Frente a la Crisis, “No es crisis, es ideología”. Aunque intenten contarnos la película de que no queda más remedio que hacer los ajustes que se están haciendo, y que hay que apretarse el cinturón para salir de este bache, no son más que excusas para seguir haciendo lo que a unos pocos se les antoja, para vivir bien a costa de la mayoría.

Para entender esta situación de una manera visual me gusta emplear una historia que, si bien quizás simplifique demasiado las cosas, sirve para hacer entender a quienes no tienen ganas ni tiempo de asomarse a leer y a comprender los artículos de los expertos sobre Europa. Para ilustrar lo que nos ocurre cuento la historia de la pareja infiel.

 

Una pareja que se promete fidelidad, amor eterno, cuidarse el uno al otro y que sella su “contrato” en una unión matrimonial. Todo va bien al comienzo: la convivencia es sencilla, puesto que los dos tienen un buen trabajo y las tareas más o menos se van equilibrando sin problema. Llegan los hijos y todo parece ir viento en popa. La pareja trabaja la mayor parte del tiempo fuera de casa, por lo que la comunicación es escasa, pero cuando llegan al hogar todo está en calma: no falta un plato en la mesa, la diversión en el tiempo libre, los hijos obtienen buenos resultados en el colegio y están perfectamente atendidos por una trabajadora del hogar que les prepara la comida y les ayuda con las tareas de la escuela, no tienen problemas de salud, y en general, no tienen quejas. Y quizás por una vida tan llena de actividad, la madre no se percata de la doble vida del padre (disculpen que el rol de la historia sea así, puede darse la vuelta indistintamente).

 

Mariano (por ponerle un nombre) se dedica a salir, con excusa de viajes de negocios y reuniones de trabajo, con “malas compañías” con quienes gasta muchísimo dinero en fiestas, apuestas en casinos y negocios turbios. En casa, como no falta el dinero, nadie le pide explicaciones. Cada vez sus apuestas son mayores y los ahorros familiares comienzan  a debilitarse. Llega al punto de endeudarse, tras algunas apuestas arriesgadas que le salieron “mal”, y como piensa que todavía puede seguir jugando, no se plantea en ningún momento dejar de hacerlo. De hecho entre los “amigotes” se dedican a prestarse dinero, sobre todo algunos multimillonarios no tienen problema en hacer suculentos préstamos a quienes, como Mariano, están dando ya como aval su propia casa, su propio coche, y hasta las cuentas de ahorro de sus propios hijos -las previstas para estudiar algún día en la universidad-. Los intereses son elevadísimos, pero no es momento de pararse a pensar cuando la adrenalina está por las nubes. ¿Cómo puede salir mal?

 

Por supuesto Mariano hace todo esto sin contar con su mujer, porque él considera que Ciudadana (así se llama la pareja) no entendería, y en realidad tampoco tiene por qué entender; al fin y al cabo él es el hombre de la familia y sabe lo que se hace.

 

Después de una temporada de “mala suerte”, Mariano se ve con el agua al cuello. Se ha endeudado tanto que ya no puede seguir jugando sin tomar medidas drásticas. Ha llegado el momento de hablar con Ciudadana. Le cuenta que por motivos de recortes en su empresa van a tener que reducirle el sueldo -una mentira piadosa- y que por lo tanto, lo mejor será ahorrar en todos los gastos posibles en casa. De hecho, llegan a la conclusión de que Ciudadana dejará de trabajar para así poder ahorrar el sueldo de la mujer que ayuda en casa; los niños dejarán las clases extraescolares, y se acabó el salir tan a menudo. Pero Mariano, a pesar de los esfuerzos de Ciudadana, sigue apostando duro con sus “amigotes” (sin contarle absolutamente nada).

 

La cantidad en que se supone que le “han recortado del sueldo” en realidad es para pagar las deudas que tenía pendientes con los que sigue quedando para jugar. Pero esta vez sabe que lo que pone sobre la mesa significa el sacrificio de Ciudadana, la educación de sus hijos, o las gafas que tenían pensado comprarle al pequeño. Tampoco parece importarle.

Como Ciudadana tiene más tiempo ahora que no trabaja fuera de casa, comienza a preocuparse por las cuentas del hogar. Revista los extractos bancarios y descubre que los números no cuadran. Que Mariano no sólo no cobra menos sino que le han subido el sueldo; revisa bien las facturas del teléfono y comprueba las llamadas realizadas, descubriendo todo el engaño. Mariano tenía un seguro sanitario privado a su nombre, un coche de lujo guardado en un garaje, dinero que ella desconocía en cuentas en Suiza con el que de vez en cuando se daba homenajes con sus “amigotes”, descubrió facturas de cientos de miles de euros en fiestas; descubrió que todos sus bienes estaban en peligro y que ella había dejado todo y calculado en cada instante todos los gastos para que en su casa no faltase de nada. No podía creerse semejante engaño.

 

Mientras tanto, Mariano se lo estaba fundiendo a espaldas de su familia, y a su costa: invirtiendo los ahorros y destrozando la salud y el porvenir de su mujer y sus hijos. A Ciudadana le llega una orden de embargo por la deuda que Mariano no pagó, y se ve en la calle con sus tres hijos. Mariano, por supuesto, dice que hay que tener paciencia que esto lo arregla él. Que está teniendo una buena racha y que hablará con los jefes para que le den un poco de espacio y recuperar…

 

En ese momento nos encontramos. Ciudadana ha descubierto la situación: ha destapado a Mariano y a sus compañeros de fiesta. Está preparando las maletas para que su marido se marche de casa. Ella solamente quiere reclamar lo que es suyo, de su familia. Y solamente podrá conseguirlo si da el paso y decide por sí misma cuál es el futuro que quiere para ella y para sus hijos.

 

Cuando hablamos de Europa hablamos de un proyecto que ponga por delante a los ciudadanos (a Ciudadanía y a sus hijos), un lugar donde la gente como Mariano -y los que se lo permiten- no deben seguir jugando con el dinero de todos. Nuestro proceso de divorcio comienza con las elecciones, porque no votar es no decirle al Mariano de turno que “hasta aquí hemos llegado”. Y si Ciudadana se calla y mira para otro lado está siendo una madre irresponsable y una persona sometida a una situación que no debe consentir. Nuestra demanda de divorcio se llama “elecciones” y si no ejercitamos este derecho y echamos a los “Marianos” de casa, ahora que sabemos la verdad, seremos tan cómplices como ellos de lo que le ocurra a nuestras familias.

 

Beatriz Talegón es presidenta de Foro Ético
@BeatrizTalegon


elplural.com

06/05/2014 13:53. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Una grave denuncia

Las afirmaciones del fiscal del Estado exigen una respuesta contundente contra la corrupción

 

El aldabonazo del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, sobre el estado de la lucha contra la corrupción debería hacer reaccionar a los líderes políticos. Es intolerable que no hayan convertido ese combate en una de sus grandes prioridades de verdad, dedicándole medios importantes y abordando reformas legales serias para agilizar los procedimientos y hacerlos desembocar en juicios y sentencias. Prueba de que no es una prioridad es la modificación propuesta por el Gobierno de Rajoy sobre financiación de los partidos, que se encuentra en el Parlamento simplemente en fase de “consulta” a expertos.

 

Pero el fiscal del Estado no se queda en la mera constatación de problemas legales y procedimentales. Además afirma que “las causas más complejas no las instruyen ni el juez ni el fiscal, sino que llegan precocinadas por la policía y la Agencia Tributaria”. Es decir, que la instrucción depende de dos de los más poderosos instrumentos del poder ejecutivo (Interior y Hacienda), frente a los cuales el fiscal y el juez tienen una “capacidad de filtraje crítico muy limitada”.

 

Si a ello se suman una legislación “insuficiente, enrevesada y con penas no acordes con la gravedad que se demanda por la ciudadanía”, las “prescripciones incomprensibles” y los “indultos a corruptos”, hay que convenir en que Torres-Dulce ha articulado una versión contemporánea del yo acuso. No están claras las razones de haberse callado durante dos años y medio, y esa es la parte de responsabilidad que le toca en el estado de alarma nacional que transmite a la ciudadanía, avisando ahora de que la sociedad está harta de la sensación de impunidad y de que puede deducir de ella una patente de corso para defraudar masivamente.

 

Es verdad que la Fiscalía Anticorrupción tiene limitado su campo de acción si carece de acceso a los bancos de datos de registros de la propiedad y mercantiles, de Seguridad Social y de Hacienda. Y de poco vale que el ministro de Justicia anunciara hace un año la voluntad de configurar una fiscalía con fuertes poderes de investigación, para decir ahora que le parece más conveniente confiar la instrucción a secciones de tres jueces. Titubeos y bandazos es lo que menos se necesita.

 

No faltan ideas contra la corrupción, sino voluntad demostrada de combatirla. Ni se reconocen responsabilidades por los casos Gürtel, Bárcenas, EREs de Andalucía y otros muchos, ni los instrumentos legales existentes producen apenas juicios y sentencias. En ese clima deletéreo, el goteo de datos sobre investigaciones de casos de corrupción que se alargan en el tiempo contribuye a alimentar un ambiente populista de rechazo de las instituciones, en vez de promover la disuasión de nuevas tentaciones corruptas.

 

En España no hay garantía de impunidad, pero todo lo referido a la corrupción afecta con saña al prestigio y a la legitimidad de la democracia. Y el que no quiera verlo está ciego.

 

elpais.com

25/04/2014 09:13. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Los ricos destruirán la civilización

Con el título de A Minimal Model for Human and Nature Interaction, un grupo de matemáticos de la NASA publicó hace poco más de un año un interesante artículo en el que pronosticaban el final de nuestra civilización en pocas décadas. El artículo ha causado sensación en diversos medios, por el prestigio de los firmantes, algunos de ellos, como Safa Motesharrei de la universidad de Maryland, conocido por sus estudios interdisciplinares que relacionan sistemas de población humana con modelos globales terrestres. Sus conclusiones son escalofriantes, si sus modelos matemáticos no fallan, en pocas décadas nuestra civilización podría colapsar.

 

El modelo presentado tiene solo cuatro ecuaciones que describen la evolución de las elites, del resto de la población, de la naturaleza y de la acumulación de riqueza. Estas variables se han aplicado a distintas civilizaciones históricas, como a los pueblos minoicos y micénicos, las civilizaciones del próximo oriente, los griegos, los romanos, mayas o aztecas. El estudio demuestra como las civilizaciones avanzadas, sofisticadas, creativas y complejas son a la vez frágiles y destructibles. Los autores concluyen que en la mayoría de casos concurren dos circunstancias que acompañan al fin de una civilización, una referente a la explotación desmesurada de los recursos naturales a unos niveles superiores a la capacidad de renovación de los ecosistemas, la otra a la división social entre elites y masa, y la exagerada acumulación de la riqueza en unos pocos.

 

El modelo HANDY (Human And Nature Dynamical Model) que han creado para estudiar la relación entre civilización y medio es asimilable al modelo matemático que define la relación entre depredador y presa, siendo la presa el medio natural donde obtenemos los recursos y el depredador la población humana, pero también es aplicable a la relación entre las elites y las masas. Los autores auguran un colapso en pocas décadas de nuestra civilización, por la interrelación entre la explotación del medio y la desproporcionada concentración de riqueza en las elites. Y, curiosamente, no auguran una revolución, el colapso llega según los modelos matemáticos por la inacción. La situación podría salvarse si las elites fueran capaces de introducir los cambios necesarios para ajustar el sistema, pero les puede la codicia. La codicia inmoviliza a la clase dirigente, y el hundimiento de la civilización actual llega forzada por el inmovilismo, por la falta de adaptación. Los ricos acabarán con su propia gallina de los huevos de oro, por ceguera y codicia. En los modelos estudiados, las elites no pueden modular ni frenar su crecimiento, va contra su propia razón de ser. La falta de adaptación a los cambios medioambientales es la causa principal de la desaparición de una especie, en el caso de una civilización, su falta de adaptabilidad será su sentencia de muerte. El colapso, lo provocarán los ricos, pero no nos engañemos, nos perjudicará a todos.

 

publico.es

20/03/2014 08:27. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

El persistente nacionalcatolicismo

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

 

Estamos viendo hoy en España una avalancha de políticas públicas de clara orientación ultraliberal que están dañando el bienestar y calidad de vida de la ciudadanía. Estas políticas incluyen recortes del gasto público social que están empobreciendo e incluso desmontando el ya escasamente financiado Estado del Bienestar español, uno de los que tiene el gasto público social por habitante más bajo de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo al de España. Estos recortes van acompañados de reducciones sin precedentes de derechos laborales, sociales e incluso políticos, afectando muy negativamente a la calidad del sistema democrático (ya en sí, uno de los menos desarrollados en la UE-15). Hoy se están revertiendo las conquistas sociales que se habían conseguido durante el periodo democrático postdictatorial, siendo el caso más llamativo el de la eliminación de los derechos de la mujer de controlar su propio cuerpo, una de las conquistas más significativas alcanzadas por el movimiento feminista en España.

 

Nunca antes, durante el periodo democrático, se había visto un ataque tan frontal al bienestar de la población y, muy en particular, de las clases populares, y, sin embargo, el partido político responsable de llevar a cabo tales políticas ganaría las elecciones legislativas hoy según muchas encuestas, en caso de que estas se convocaran. Ni que decir tiene que ha sufrido un descenso en su apoyo electoral, pero lo sorprendente es que continuaría ganándolas, un caso único en la Unión Europea, donde la gran mayoría de partidos gobernantes que han impuesto estas políticas de austeridad y reducción de derechos laborales y sociales han sufrido enormes descalabros y perdido las elecciones. Es, pues, paradójico que el partido gobernante español, que ha sido el partido que ha aplicado políticas más duras y políticas sociales más reaccionarias (no hay otra manera de definirlas), todavía cuente con el considerable apoyo popular que tiene. ¿Por qué?

 

La continuidad del nacionalcatolicismo

 

Para responder a esta pregunta hay que remontarse a un debate que ha tenido lugar sobre la naturaleza del sistema dictatorial que existió en España desde 1939 hasta 1978, y de la Transición de aquel sistema dictatorial al actual democrático. Este debate sobre la naturaleza de aquel régimen dictatorial ha sido entre politólogos, habiendo sido considerado por muchos de ellos (siendo el más prominente el Profesor de Ciencias Políticas de Yale, EEUU, el Sr. Juan Linz) como un sistema autoritario pero no totalitario, entendiéndose por esto último un sistema claramente ideológico que intentaba configurar todas las dimensiones del ser humano. Según la interpretación del Profesor Linz y sus seguidores, el régimen dictatorial no era totalitario. Era meramente autoritario, es decir, su objetivo era primordialmente reproducir, siguiendo medidas autoritarias, incluso coercitivas, el orden social existente, sin desear configurar la ideología y manera de ser de la sociedad.

 

Frente a esta interpretación había los autores –incluyéndome a mí- que señalábamos que el régimen era mucho más que autoritario: era totalitario, es decir, que intentaba abarcar y configurar todas las dimensiones del ser humano, a través de una ideología totalizante que normativizaba la gran mayoría de las actividades humanas, desde el sexo hasta el lenguaje que la ciudadanía utilizaba, y ello lo hacía a través de la promoción de una ideología que entraba en todos los entresijos del orden social. Dicha ideología incluía un nacionalismo extremo, dominante, y que era percibido como asfixiante para cualquier otra visión de España distinta de la que tuviera el orden dominante. Este nacionalismo iba acompañado de un catolicismo enormemente fundamentalista y conservador, y sumamente intervencionista en todas las esferas de la actividad humana. Este nacionalcatolicismo invadía todas las dimensiones de la sociedad. Frente a esta interpretación de la dictadura como régimen totalitario, el Profesor Linz y otros autores, sostenedores de la tesis de que el régimen era meramente un régimen autoritario, contestaban que, si bien era cierto que el nacionalcatolicismo podría haber imbuido aquel régimen muy al principio de su existencia, esta característica desapareció, convirtiéndose en un régimen meramente autoritario.

 

El nacionalcatolicismo durante el periodo democrático

 

Pues bien, la realidad muestra que no solo el nacionalcatolicismo configuró aquel régimen, sino que esta ideología ha permanecido durante el periodo postdictatorial como la ideología dominante en los mayores medios y fórums del establishment español conservador. Ni que decir tiene que la cultura política y mediática en el país ha cambiado mucho y los elementos progresistas de la cultura, apoyados por las fuerzas progresistas del país, han conseguido cambios notables. Pero la estructura ideológica dominante, reproducida en el establishment político-mediático-económico y cultural español, es una evolución del nacionalcatolicismo, que adquiere mayor prominencia en la cultura de las derechas españolas, las cuales, en el abanico político del espectro europeo, equivalen a las ultraderechas. No hay diferencias notables en la cultura política entre las ultraderechas españolas y las europeas y estadounidenses (como el Tea Party, por ejemplo). Las derechas del establishment español conservador son herederas de las derechas gobernantes durante la dictadura. Y su comportamiento –desde sus tics autoritarios, su falta de sensibilidad democrática, su tolerancia cuando no participación en la corrupción (rampante durante la dictadura), su nacionalismo españolista, su catolicismo reaccionario– es continuista con el de las derechas del régimen dictatorial.

 

Naturalmente que hay algunas peculiaridades que las distinguen. Hoy, por ejemplo, las ultraderechas en Europa están, en general, en contra de la Unión Europea y del euro, mientras que el Partido Popular está a favor, siendo uno de sus mayores promotores. Ello se debe a que la articulación de la ultraderecha española con la gran patronal (tanto financiera como industrial) es más intensa en España que en los otros países.

 

Pero en la mayoría de las políticas económicas y sociales, las semejanzas son más intensas que las diferencias. Definir a este partido, como hacen la mayoría de medios en España, como de centroderecha es una manera incorrecta de definir su orientación política (si consideramos el panorama europeo como el punto de referencia).

 

Lo que llama la atención es que este nacionalismo españolista es el único en España que no se considera nacionalista. Niega la plurinacionalidad de España –una de sus características-, presentándose con distintas variedades, desde la extrema –muy común en la Iglesia Católica y el Ejército- a la más moderada –que aparece en gran número de medios de comunicación y persuasión con sede en la capital del reino, Madrid.

 

La mayor parte de este nacionalismo va acompañado de la versión católica profundamente conservadora, aunque existe también en nacionalismo españolista no católico, como es el C’s y UPyD, que no tiene nada que envidiar al nacionalismo extremo. C’s y UPyD representan también el nacionalismo extremo (de sensibilidad económica liberal), y son los aliados naturales del PP. En realidad, algunos de sus portavoces en Catalunya proceden de la extrema derecha.

 

Este nacionalcatolicismo o su rama meramente nacionalista tiene todavía una enorme capacidad de movilización, pues paradójicamente las fuerzas políticas que se identifican con él se presentan como las más “patrióticas” (y digo paradójicamente porque han sido responsables de las políticas públicas que han dañado más a las clases populares de este país). Este “patriotismo” que define a todos los que tienen otra visión de España como antiespañoles es hegemónico en grandes sectores del territorio central del país.

 

La población, incluidas las clases populares, es fácilmente movilizada a nivel electoral, pues sus sistemas de influencia continúan inalterados. Son incluso las mismas capas sociales, herederas del régimen anterior, las que continúan dominando el Partido Popular, clases muy provincianas, de escasísima cultura democrática (o cultura en general) y de limitadísima experiencia internacional (ver mi artículo “La Marca España”, El Plural, 24.02.14), que continúan dominando la España de siempre.

 

El enorme error de las izquierdas

 

Las izquierdas españolas se adaptaron a este sistema, y no cuestionaron la hegemonía que este pensamiento tenía y todavía tiene en la cultura del establishment español. Ni que decir tiene que tuvieron lugar avances considerables. Pero las izquierdas no presentaron una visión plurinacional y laica, alternativa a la dominante. Se me dirá, con razón, que mucho se consiguió en el periodo de gobiernos socialistas en el avance de los derechos sociales, políticos, y laborales. Pero en el terreno cultural –un terreno clave para configurar la subjetividad popular- el cambio fue muy limitado, en parte debido al enorme control que las fuerzas conservadoras tenían y continúan teniendo de los medios de información y persuasión. Las autoridades responsables de la política cultural de los gobiernos socialistas, incluido el ministro Jorge Semprún, no tuvieron como objetivo cambiar radicalmente la cultura hegemónica del país. Ha contribuido a ello que España sea uno de los países con unos medios más derechizados y con menos diversidad ideológica de la UE-15. Y ahí está el meollo de la cuestión. Es sorprendente la falta de atención de las izquierdas hacia este punto, situación que podrían haber resuelto si hubiera habido conciencia del problema y voluntad política de resolverla. El caso de la inviabilidad económica del diario Público es un ejemplo de ello. En contra de lo que constantemente se lee, Público dejó de publicarse en papel porque no tuvo apoyo entre las instituciones progresistas del país. Si los movimientos sociales como los sindicatos y los partidos progresistas lo hubieran apoyado, hoy este diario (el único que existía de izquierdas en el país) continuaría dando una visión de izquierdas en España.

 

Como consecuencia, hoy existe en España un dominio casi absoluto de los medios por parte de una ideología nacionalcatólica ultraconservadora que, tanto en su versión original como en su deriva exclusivamente nacionalista, domina el sistema reproductor de valores, y que, respondiendo a los intereses económicos que la promocionan, es neoliberal en sus políticas económicas. No es de extrañar que el gobierno central español esté utilizando su nacionalismo (negando que sea nacionalismo) para atacar a los “nacionalismos periféricos”, a los que define como la anti España, ocultando así el enorme ataque frontal al Estado social que está realizando, y está siendo exitoso en este empeño. 

publico.es

19/03/2014 08:56. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Lo que no se está diciendo sobre Ucrania

La gran mayoría de medios españoles están presentando la situación que ocurre en Ucrania como un alzamiento popular en contra de un gobierno corrupto y sumamente impopular. De ahí que esté generando una simpatía generalizada, favorecida por unos medios que, todavía estancados en la ideología de la Guerra Fría, ven a Rusia como el enemigo. Y puesto que Rusia había apoyado a ese gobierno, mientras que los que se le opusieron favorecían más su conexión con la Unión Europea, se explica la lectura tan favorable de la revuelta popular contra el gobierno, la cual ha acabado deponiéndolo, aun cuando dicho gobierno había sido elegido democráticamente.

 

Ni que decir tiene que la revuelta contra el gobierno depuesto ha sido una revuelta popular. Pero la realidad es más complicada que la que los medios anuncian. En realidad, no se ha señalado (con la excepción de Rafael Poch, corresponsal de La Vanguardia en Alemania) que hoy Ucrania es el único país de Europa donde existen miembros de un partido nazi en posiciones de gran poder. El partido nazi se llama paradójicamente Libertad (Svoboda) y sus miembros en el gobierno son el ministro de Defensa (Igor Tenyukh), el viceprimer ministro para Asuntos Económicos (Aleksandr Sych, que es el ideólogo del partido que ha presionado, entre otras medidas, para que se prohíba el aborto), el ministro de Agricultura Igor Shvaika (uno de los mayores terratenientes de Ucrania), el ministro de Ecología (Andriy Moknyk, que había sido la persona de contacto con grupos nazis europeos), el director del Consejo Nacional de Seguridad Andry Parubiy (y director de la milicia militar del partido), el Fiscal General del Estado (Oleh Makhnitsky), y el ministro de Educación Serhiy Kvit, entre muchos otros. El poder de este partido condiciona claramente al nuevo gobierno de Ucrania.

 

Dicho partido fue fundado en 1991, presentándose como el sucesor de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (ONU) fundada por un personaje, Stepan Bandera, clave en la historia reciente de Ucrania. El partido Svoboda lo presenta como su máxima inspiración. Fue definido como un héroe nacional en el año 2010 por el Presidente Victor Yushchenko, más tarde sustituido por el democráticamente elegido Yanukovich, el Presidente del gobierno depuesto como resultado de la revuelta popular. Este último gobierno retiró el honor que se había concedido a Bandera, aunque es más que probable que el nuevo gobierno lo restituya.

 

Bandera, cuyo homenaje conllevó la protesta de la Tribunal Europeo de Justicia (European Court of Justice), fue el mayor aliado del régimen nazi de Hitler en Ucrania, habiendo dirigido dos batallones que se integraron en las SS nazis alemanas en su lucha contra la Unión Soviética durante la II Guerra Mundial (según el Centro Simon Wiesenthal, esos batallones detuvieron a 4.000 judíos ucranianos, enviándolos a campos de concentración nazis en Lviv en julio de 1941). En los escritos de la organización fundada y dirigida por Bandera (ONU) se habla explícitamente de la necesidad de limpiar la raza, eliminando a los judíos. El Profesor de Historia de la Tufts University Gary Leupp, en su detallado artículo “Ukraine: The Sovereignty Argument, and the Real Problem of Fascism” (CounterPunch, 10.03.2014), del cual extraigo todos los datos que presento en esta primera parte del artículo, cita textos enteros mostrando el carácter nazi de dicha organización. Cuando la Alemania nazi invadió Ucrania, Bandera declaró su independencia, cuyo gobierno trabajó “muy próximo y hermanado con el nacionalsocialismo de la Gran Alemania, bajo el liderazgo de Adolf Hitler, que está formando una nueva Europa”.

 

El partido dominante en el nuevo gobierno de Ucrania, Svoboda, se considera orgulloso heredero del ONU, y quiere purificar la sociedad ucraniana, persiguiendo violentamente a homosexuales, prohibiendo el aborto, estableciendo un orden jerárquico y disciplinado, enfatizando la masculinidad y la parafernalia militar, llamando a la expulsión de la mafia judía moscovita y eliminando el comunismo, comenzando por la prohibición del Partido Comunista y la persecución de sus miembros o intelectuales afines. Piensa también eliminar más tarde a todos los partidos. En realidad, el programa no puede ser más claro. En el año 2010, la web del partido indicaba “Para crear una Ucrania libre… tendremos que cancelar el Parlamento y el parlamentarismo, prohibir todos los partidos políticos, estatalizar todos los medios, purgar a todo el funcionariado y ejecutar (término que utilizan) a todos los miembros de los partidos políticos antiucranianos”. El Congreso Mundial Judío (World Jewish Congress) declaró a este partido como partido neonazi el mayo del año pasado.

 

¿Cómo es que un partido nazi está gobernando hoy Ucrania?


Las movilizaciones populares que terminaron con el gobierno eran en su mayoría movilizaciones espontaneas, con escasa estructura organizativa. De ahí que un grupo, incluso armado, con apoyo político internacional, pudiera adueñarse fácilmente de aquellas movilizaciones, jugando un papel importante en las etapas finales del movimiento popular. Y, por paradójico que parezca, tanto EEUU como la UE jugaron un papel clave en esta promoción. En realidad, EEUU más que la UE. Fue precisamente Victoria Nuland, responsable del Departamento de Estado para Asuntos Europeos y Euroasiáticos (una funcionaria de la ultraderecha dura nombrada por el Vicepresidente Cheney durante la Administración Bush, y que sorprendentemente fue mantenida en este cargo por la Administración Obama) la que apoyó más fuertemente y abiertamente al partido Svoboda, pues era el más antiruso de los grupos que existían en esas manifestaciones. Fue este personaje la que utilizó la famosa expresión “¡Que se joda la UE!” (“Fuck the EU!”), insistiendo en que el gobierno tenía que tener en cuenta a Svoboda, por muy mala imagen que ello creara. En realidad, dicho partido, en las últimas elecciones, solo ha recibido un 10% del voto. Pero su enorme influencia no deriva de su apoyo popular, sino de las maquinaciones que han tenido lugar, en las que el gobierno estadounidense y el alemán han jugado un papel central. Ambos desean expandir el área de influencia de la OTAN hacia el este de Europa, y ven la situación de Ucrania como favorable a ello. El miembro de Svoboda que es ministro de Defensa es favorable a la OTAN y ha estudiado en el Pentágono en EEUU.

 

¿Cuál es el futuro de Ucrania?


Hoy las elites gobernantes a los dos lados del Atlántico norte se encuentran en una situación conflictiva. Por un lado, está el complejo militar industrial de EEUU, que está muy a la defensiva (debido a los recortes tan notables del gasto militar del gobierno federal, resultado del hartazgo de la población estadounidense hacia las campañas bélicas que caracterizan la política exterior de EEUU) y que desea reavivar por todos los medios la Guerra Fría para justificar la recuperación de su papel central en el sistema político-económico estadounidense.

 

Pero esta estrategia choca claramente con los intereses financieros y económicos de la UE y también de EEUU. Rusia es el tercer socio comercial de la UE después de EEUU y China, con un intercambio comercial de más de 500.000 millones de dólares en 2012 (Bob Dreyfuss “Capitalism Will Prevent a Cold War Over Ukraine”, The Nation, 10.03.2014). Alrededor del 75% de todas las inversiones extranjeras en Rusia proceden de la UE, siendo Rusia la mayor proveedora de gas de la UE. Y el capital de los grandes oligarcas rusos está en bancos europeos, en su mayor parte en la City de Londres. Hoy, el gran capital financiero e industrial no desea una Guerra Fría. En realidad, gran parte del armamento de Rusia es construido hoy en Suecia y Francia (la última compra es de helicópteros, 1.700 millones de dólares). De ahí que por mucho que se hable de penalizar a Rusia, poca acción militar es probable que ocurra. No estamos en la primera página de la III Guerra Mundial, pero ello no implica que no estemos viendo el resurgimiento del nazismo, apoyado paradójicamente por élites gobernantes a los dos lados del Atlántico norte, que representa la mano dura necesaria para llevar a cabo las políticas de corte neoliberal que el gobierno ucraniano realizará para facilitar su integración en la UE.

 

publico.es

19/03/2014 08:49. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Un grupo de críticos del PSOE censura que Valenciano no se someta a primarias para las europeas

Es un problema de "credibilidad" el que tiene el PSOE a juicio de la plataforma Líneas Rojas, una organización creada en 2011 para defender precisamente eso, los puntos y los principios que jamás debería traspasar el hoy principal partido de la oposición. Por eso, sus miembros ven "incoherente" y perjudicial para esa credibilidad que el mismo partido que agita con fuerza la bandera de las primarias, no las celebre para la elegir a la cabeza de lista de las primeras elecciones que se celebrarán tras la Conferencia Política de noviembre que tanto reclamó esas votaciones.

A través de su web, y tal y como explican a este diario quienes firman la última entrada de la página, el grupo considera así que "resulta muy difícil de explicar a la ciudadanía, en general, y a los simpatizantes del PSOE, en particular", por qué no se celebran primarias para confirmar a la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, como cabeza de lista de los comicios. El nombre de la mano derecha de Alfredo Pérez Rubalcaba será el que llevará la Ejecutiva al Comité Federal del partido de mediadios de marzo, que refrendará toda su candidatura.

La plataforma se pregunta por qué la dirección de los socialistas da cuenta convincente de "cuáles han sido las razones que han motivado tal decisión", y juzga "decepcionante" que en la primera cita electoral que se celebra después del "avance valiente" acordado en la Conferencia Política, la nueva orientación "se quiebre sin ninguna argumentación de peso". "En estos momentos", agregan, "las primarias son una necesaria vía de reforzamiento del funcionamiento democrático de cualquier partido político, y el PSOE debe dar ejemplo".

Un partido víctima del "aturdimiento"
El texto, que esta firmado por dos militantes socialistas —Borja Suárez y Antonio Arroyo—, y por un tercero que no lo es —Alberto del Pozo, considera que "tampoco es sencillo de explicar cómo podrá compatibilizarse la condición de vicesecretaria general de un partido como el PSOE con la de europarlamentaria llamada a jugar un papel relevante dentro del grupo socialista del próximo parlamento".

Con esta decisión, insisten, el partido "parece olvidarse de que los ciudadanos quieren que sus representantes se dediquen plenamente a las tareas que tienen encomendadas, algo incompatible con simultanear dos puestos de tanta responsabilidad como los mencionados". Asimismo, consideran que "lo más grave" es que la determinación de Ferraz y "el hecho de que no haya habido voces discrepantes relevantes dentro del partido" es "reflejo del aturdimiento en el que sigue sumido el PSOE".

"Consternados" por el resultado del 20-N
"Los dirigentes del partido parecen incapaces de entender que los ciudadanos, sus potenciales votantes, reclaman desde hace tiempo una profunda renovación de personas y de liderazgos", remarcan.

Borja Suárez explica a Público que la plataforma Líneas Rojas nació a raíz de la derrota socialista del 20-N de 2011 por parte de diferentes personas de "distinta procedencia como el PSOE, o el mundo de los sindicatos", que se confesaron "consternados" por el resultado electoral de los comicios generales, así como con las políticas puestas en marcha por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Si bien hoy existen a nivel interno del grupo discrepancias al respecto, el principal nexo de unión de todos los participantes es creer que "la alternativa progresista debe estar liderada por el PSOE".

 

publico.es/

20/02/2014 10:55. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Justicia universal: malos tiempos para la lírica judicial

Debo confesar que no he sido nunca un acérrimo partidario de la jurisdicción universal, acaso por escepticismo acerca de la posibilidad de celebrar un juicio en condiciones cuando los hechos han ocurrido en otro país y todas las pruebas de las que uno puede echar mano en la vista oral están fuera de nuestro territorio.

 

Sin embargo, quizá esta perspectiva, en la medida en que refleja la mirada que debe tener siempre toda acusación al enfrentarse a un caso -la prosperabilidad de la pretensión penal en la vista oral-, olvida un aspecto que, a la luz de la experiencia habida en España, es fundamental: el efecto de remover obstáculos y -por qué no- conciencias en el país donde se han producido los hechos y que, hasta que la causa no ha sido abierta por la justicia española, no ha realizado el menor esfuerzo en la averiguación de los delitos.

 

Desde esta perspectiva, podría hablarse de una cierta idea romántica de  justicia, que se simboliza en esa dama cuyos ojos están vendados y sostiene una balanza, sin ver quién o qué está a un lado u otro.

 

Y puede hacerse esta afirmación tras lo sucedido en Argentina, donde las leyes de punto final fueron cuestionadas y, finalmente, dejadas sin efecto, después de la investigación llevada a cabo en el sumario 19/1997 del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional. Lo mismo ha ocurrido en Chile, muy recientemente, con respecto al asesinato de Carmelo Soria Espinoza, diplomático español que trabajaba para las Naciones Unidas en aquel país. En la República de Chile, tras la petición de extradición formulada por vía diplomática contra los presuntos responsables, se ha reabierto el procedimiento, cuestionando la aplicabilidad del art. 1 del Decreto ley 2191 de 1978 de amnistía.

 

Junto a lo anterior, hay otro efecto que no es, ni mucho menos, baladí: cuando se libra una orden de detención internacional a través de Interpol, si cualquier persona buscada pone un pie fuera de su país, ello supondrá su inmediato arresto y el inicio de un procedimiento de extradición. El caso Pinochet es un vivo ejemplo de ello.

 

¿Qué consecuencias tendrá la proposición de ley de 17 de enero, asumida ayer en el Congreso, en este y otros casos? Dado que según la propuesta de modificación del art. 23.4.a) de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), para poder seguir el procedimiento por genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra o narcotráfico se exigirá que el presunto responsable extranjero resida habitualmente en España, debiéndose sobreseerse la causa caso contrario, el futuro no es difícil de adivinar, puesto que los posibles responsables del asesinato de Soria jamás han vivido aquí.

 

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, creo que la reforma crea un problema donde no lo había. Los fueros de conexión del artículo 23.4 LOPJ en su redacción actual son razonables y se sitúan en un punto medio entre la extensión ilimitada de nuestra potestad jurisdiccional y su práctica desaparición. Que la víctima sea de nacionalidad española, que los posibles responsables se encuentren en nuestro territorio -incluso accidentalmente- o que los indicios y evidencias del delito puedan encontrarse en España parecen elementos relevantes de conexión entre el interés universal en la persecución de determinados crímenes que conmocionan a la comunidad internacional y el propio interés nacional.

 

No se alcanza a comprender que carezca de interés a efectos de activar un procedimiento por delito de genocidio que la víctima sea nacional español. Es cierto que, en sí y por sí, el llamado principio de personalidad pasiva era un fuero abusivo, que tradicionalmente se imponía por los países poderosos como medio para la ultra-actividad de sus jurisdicciones en el territorio de otros Estados. Pero como elemento relevante de conexión en materia de persecución de un delito de genocidio es irrenunciable. Nótese que en la propuesta sí que aparece la nacionalidad española como nexo relevante de la competencia de la jurisdicción española en los delitos de terrorismo, tortura (sometido a otro requisito), piratería, delitos contra la libertad sexual (sometido a otro requisito), violencia contra la mujer (sometido a otro requisito), trata de seres humanos, desaparición forzada (sometido a otro requisito), pero es omitido deliberadamente en el delito de genocidio. Basta observar el contenido de los arts. 607 y 607 bis de nuestro Código Penal (genocidio y lesa humanidad), para ver que estamos ante tipos delictivos cuya investigación extraterritorial resulta molesta para otros países. Por ello, parece que se pretende mutilar la conexión, no sea que por mala suerte nos encontremos un español entre las víctimas de un genocidio.

 

En conclusión, de salir adelante la propuesta y a pesar de su votación en el Congreso, la sociedad verá con absoluta rabia e impotencia cómo no será suficiente en un caso de genocidio que los muertos sean españoles, que los indicios se encuentren en España y ni siquiera que los presuntos autores tengan una residencia eventual en nuestro territorio (imaginen, en la playa, tomando copas), porque el legislador no lo considera suficiente.

 

Una última cuestión relativa al sobreseimiento de las causas. Una cosa es el principio de subsidiariedad -únicamente se investiga si otro país o el Tribunal Penal Internacional no lo hacen- actualmente vigente y que personalmente comparto, como apuntaba al principio; y otra muy distinta es el principio de abstención -de momento no investigo y luego ya veremos si lo hago-, que es lo que parece inspirar la Disposición transitoria única de la propuesta.

 

En definitiva, parece que se nos está obligando a elegir entre nuestra economía y nuestra dignidad. Sin embargo, puede que finalmente perdamos nuestra dignidad y eso no sea suficiente para mantener nuestra economía. La historia europea nos enseña que la política de apaciguamiento por temor al poderoso no es la mejor solución.

 

Corren, pues, malos tiempos para la lírica judicial. Es difícil defender la idea de justicia cuando afecta a ciertos países (repásese la lista de los que no se han adherido al Tribunal Penal Internacional). Parafraseando a Carmelo Soria, minutos antes de morir, puede decirse: “pobre España”.

Carlos Bautista

Fiscal de la Audiencia Nacional.

 

eldiario.es/

12/02/2014 10:15. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

'El País' del no Podemos

En memoria de Miguel 'Moro' Romero, militante histórico de la Comunicación

 

El silencio del periódico El País sobre la aparición de la plataforma electoral Podemos y del "liderazgo audaz" reivindicado por Pablo Iglesias merece reflexión política. Esta iniciativa ya acumula una más que considerable presencia informativa y opinativa en la nueva generación de periódicos digitales y en las redes sociales, sin duda reforzada por el propio espacio televisivo que el "presentador de la coleta" y su equipo vienen labrando desde hace tres años en la televisión alternativa en internet (antes en Telek y hoy HispanTV y PúblicoTV). El joven profesor de Ciencia Política ha sabido cubrir el sentimiento de orfandad que invadía al telespectador de izquierdas en las diversas tertulias de las cadenas generalistas, que desde que participa han visto aumentar sus niveles de audiencia. Las 50.000 firmas planteadas para lanzar la candidatura se recogieron en poco más de dos días y a tres semanas de su presentación se han construido decenas de Círculos Podemos en España (once en Madrid).

 

Este "movimiento de ficha" ha generado reacciones de todo tipo en el espectro político y llamado la atención de mucha gente que hace tiempo anhela los reacomodos políticos necesarios para pensar en mayorías sociales de cambio. Más o menos abiertamente, algunos líderes partidarios muestran su preocupación (sobre todo de IU y el PSOE) y otros su interés por estudiar iniciativas de colaboración. En espacios sociales como la PAH, las mareas o la Red Ciudadana del Partido X, pero también partidarios como ICV, Anova, Equo. Incluso personalidades "electoralmente disponibles" (Elpidio Silva, Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón) se muestran expectantes ante este proyecto que se plantea ir más allá de las izquierdas en la reconstrucción del campo popular.

 

No pasaba desde hacía mucho tiempo. Pablo Iglesias viene dejando gente en la calle en todos los locales donde ha convocado, abarrotados como para tener que cambiar el sitio de su discurso en más de una ocasión. Abre espacio a la ilusión política sobre todo en aquellos sectores que, estando fuera de las redes tradicionales de militantes partidistas y activistas sociales, simpatizan con la movilizaciones cognitivas y sociales abiertas por el 15-M. Sin duda estamos ante un tipo de capital intelectual, discursivo y mediático de efectos hasta ahora desconocidos en el campo político español. La dinámica es tan poderosa como para haber tenido un inédito impacto demoscópico: logró aparecer como respuesta espontánea en intención de voto en un sondeo (Metroscopia), y eso que su periodo de recogida de datos apenas cubrió escasos días después de su presentación pública el 17 de enero.

 

Desde la Transición ha habido pocos momentos de tanta expectación y esperanza políticas. Los momentos de crisis abren ventanas de oportunidad, en esta ocasión para dar paso a una nueva generación de militantes con ricas trayectorias trasnancionalizadas y un importante bagaje tecnológico e intelectual. Conscientes de que ninguno de los grandes proyectos de cambio en el mundo de los últimos cincuenta años los ha puesto en marcha la vieja izquierda, nos fuerzan a pensar un nuevo populismo del que tienen un serio "conocimiento (teórico y político) de causa". Las organizaciones de la vieja izquierda están desconcertadas; sus bases, curiosas y esperanzadas.

 

El País está en el punto de mira. ¿Por qué el periódico que pretende seguir presentándose como referencia de los públicos progresistas españoles no ha escrito una sola palabra sobre Podemos y Pablo Iglesias, ni en la edición impresa ni en la digital? Porque esta iniciativa por fuera de los aparatos controlados por las élites de la transición tiene capacidad para trastocar su papel histórico, de verdadero muro de contención de las opiniones públicas del campo progresista. Analicemos las estrategias de iluminación y de apagones informativos que nos sumergieron en El País del no Podemos, promovidos por esta cabecera aparecida en mayo del 1976. Un año fundamental en las bambalinas transicionales donde nuestras élites transnacionales recompusieron los pactos internacionales para mantener bajo control tanto la soberanía nacional como la popular en España.

 

El primer apagón ha sido por ocultamiento. Este periódico lo fundó Fraga Iribarne para apoyar su proyecto bipartidista, es decir, para que dibujase el perímetro del campo donde se jugaría el partido entre izquierda y derecha. Un manejo hábil de agenda cultural y de identidad (género, cultura, religión...) hizo sentir a la gente de izquierdas, "progre" frente al franquismo sociológico que hoy sigue alimentando la caverna. Pero oscureció hasta ocultar la constante coincidencia bipartidista en el ámbito económico y geopolítico materializada en la votación parlamentaria. El trabajo estratégico de su Consejo de Redacción ha sido siempre clave para que el proyecto de sumisión a los mercados y dependencia de las grandes potencias no fuese cuestionado en la esfera pública española.

 

Al compararnos con Europa, un socialdemócrata coherente como Vicenç Navarro recordaba que durante las décadas de implementación del programa neoliberal, España es de los pocos países que no ha tenido en sus quioscos un sólo periódico que en su línea editorial criticase la liberalización, privatización y flexibilización laboral. Qué decir del hiriente tratamiento informativo dado a los líderes y de las agendas posneoliberales latinoamericanos de la última década, o su línea aquiescente, cuando no aduladora, con la banca alemana y el Banco Central Europeo que depredan nuestra economía. Simplemente vergonzante.

 

El segundo apagón ha sido por invisibilización y se dirigió a "la izquierda de la izquierda" del PSOE, la que había soportado el peso de la lucha antifranquista. Con un tratamiento crítico marginador, pero sobre todo con el silenciamiento, el diario dirigido —no por casualidad— por el hijo del mayor responsable de la propaganda del movimiento franquista y jefe de los servicios informativos de RTVE (Cebrián) tuvo éxito en su disciplinaria estrategia de "hambruna informativa" para la izquierda. Levantó un verdadero dique informativo para segregar los imaginarios revolucionarios de los reformistas, una operación clave para validar los pactos de la Transición y abrir el foso bipartidista entre la "Izquierda del Mar Menor" y la "Izquierda de la Elite al revés" que mantuvo durante décadas a la izquierda paralizada (Alba Rico). La ausencia de cualquier reconocimiento informativo y/o cultural de las trayectorias, iniciativas, debates o proyectos más o menos valiosos que en distintos momentos vivieron todas las culturas militantes, fue un acicate para que las burocracias sindicales y partidarias se acomodaran fácilmente y sin sufrir demasiadas contradicciones. Una vez que el único patrimonio militante construido en la movilización se arrojó por la borda, la cooptación de las élites llevó a abandonar irresponsablemente el pensamiento crítico. Justo en el momento en que, tras la larga noche franquista, era necesaria una consistente pedagogía democrática. El País fue el "espejito mágico" para que esa izquierda cansada de luchar diese por exitoso su recorrido biográfico en la Transición, para creer que el franquismo reducido al búnker moriría aislado y, en definitiva, para hacernos sentir modernos y europeos por arte de magia.

 

Pero la cultura de la impunidad que hasta hoy continúa no deja ser la triste constatación de lo errado de ese cálculo sobre el recorrido que debe tener el proyecto democrático. En aquel contexto del "desencanto programado" (Alfonso Ortí) muchos militantes de las izquierdas sociales y extraparlamentarias vieron amenazados sus proyectos biográficos si "no rebajaban su perfil ideológico". La estrategia de "devolución selectiva" del patrimonio histórico incautado por el franquismo condenaba a estos sectores a una situación de cuasi indigencia de recursos organizativos. Las menguadas militancias apenas alcanzaron a poner en marcha dinámicas de resistencia, con frecuentes derivas altamente narcisistas que alimentaron procesos de creciente (auto) marginación, donde lo políticamente relevante parecía ser salvaguardar las purezas doctrinales y rituales discursivos de radicalidad. En el nuevo milenio, con la aparición del ciclo antiglobalización, sólo algunos habrían sobrevivido con fuerza intelectual e ideológica suficiente para colaborar en la promoción de alguna conciencia subalterna, para la construcción de alternativa desde abajo en un mercado cultural e ideológico totalmente transformado. Fue el caso del Moro, arriba homenajeado.

 

El foco permanente del grupo Prisa sirvió para iluminar artificialmente la modernización tardofranquista y proponer al conjunto de la sociedad el modelo de consumismo suntuoso y pacato de las clases medias formateadas en ese periodo. Fue tarea apuntalada particularmente desde los suplementos, el de Estilo en su revista dominical o los culturales desde los que se nos recomendaba la levedad de los ensayistas y novelistas posmodernos de franquicia Starbucks. Recién estamos evaluando cómo la continuidad en democracia de ese modelo cultural de clases medias consumistas incívicas (Pablo Sánchez León), nos mantuvo intelectualmente bien atados en El País del no Podemos. Pero la dieta informativa fue cambiando con el altermundismo en internet y con la aparición de Público en los quioscos en septiembre de 2007. Nuevas proteínas alimentaron el encuentro intergeneracional en el ciclo de movilización que abrió el 15-M para encarar la insostenible crisis—estafa. En las nuevas dinámicas horizontales asamblearias se producen diálogos entre discursos e identidades largamente enemistadas y se reclama una nueva pedagogía política por para los recién incorporados. La crisis nos ha despertado del sueño y nos ha dejado frente a la pesadilla de unas élites depredadoras, interrogándonos si podemos pensar en otro proyecto de país. Un primer paso es que ya podemos consumir otra información, que ya podemos votar otras opciones electorales.

 

*Ariel Jerez es profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

publico.es

12/02/2014 08:04. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Nos sobran los motivos

Con la que está cayendo algunos ingenuos nos permitimos el lujo de seguir creyendo en la política. Cuando las encuestas señalan con el dedo a los dirigentes como los principales responsables de lo que está pasando, algunos estamos cada vez más convencidos de que saldremos de esta mejorando y cambiando lo que conocemos (apostando por nuevas fórmulas, resultado de la evidente derrota de los métodos aplicados). Pero tomando como base lo que conocemos al fin y al cabo.

 

Si fuera posible reiniciarlo todo créanme: se haría. Pero son más ingenuos todavía quienes piensan que la catastrófica situación que estamos sufriendo desea ser combatida por todo el mundo. Precisamente hacer una tábula rasa no será posible porque quienes nos someten a esta situación se encargan, además de generarla, de perpetuarla. Sus redes son globales; nuestros gritos, aunque suenen por todos los rincones del mundo, carecen de los medios que ellos tienen para conectarse y tener fuerza. Y eso es precisamente lo que tenemos que hacer. No es muy inteligente perder demasiado tiempo en mirar al dedo cuando debemos ocuparnos de la luna.

 

Por cada día perdido en mezquindades banales que a nadie le arreglan la vida se desperdicia una oportunidad para proponer una alternativa. Y a la vista está que llevamos mucho tiempo perdido y mucha gente pagando las consecuencias.

 

Las soluciones no vendrán de fórmulas mágicas ni salvapatrias recolectores de cabreos generalizados. Las respuestas hemos de hallarlas dialogando, tendiendo puentes y buscando a los mejores. Y para ello es imprescindible la ética, la honestidad y no olvidar el objetivo final que no ha de ser otro que el bien común de la sociedad. Eso y no otra cosa entiendo que es la Política.

 

No es tiempo de ponernos trampas a nosotros mismos. Es momento de buscar de entre los mejores, al mejor. En proyecto, en equipo y en perfiles concretos. Las primarias no son la panacea, claro está, pero es un mecanismo que se supone ayuda a encontrar alguna pista. Siempre y cuando las reglas sean justas y garanticen un proceso transparente y legitimador. Las del Partido Socialista de Cataluña eran una gran oportunidad para ponerlo en práctica. Muchos mirábamos con ilusión esperando que fueran un ejemplo de apertura, coherencia, participación y transparencia.

 

Un 9% de participación (teniendo en cuenta el censo de militancia únicamente, ya que si tenemos en cuenta que podían participar no militantes se reduce todavía más el porcentaje de afiliados que han acudido a votar) demuestra la falta de legitimidad en los resultados. Dicho de otro modo: de los militantes del PSC el 91% ha pasado olímpicamente del asunto. Algunos dicen que ha faltado información, otros comentan que les parecía un proceso trucado desde el inicio por el aparato de la calle Nicaragua. La contrincante al candidato oficial ha denunciado irregularidades en el proceso.

 

Sea como fuere, queda claro que se podría haber hecho muchísimo mejor y hay muchos datos para plantearse por qué ni tan si quiera los afiliados tienen interés en participar (suponiendo que un militante tenga una mayor implicación en política que los ciudadanos no adscritos a un partido).

 

Para las elecciones europeas en el PSOE no se han preocupado ni por preguntar. Para eso tenemos a la dirección del partido que toma las decisiones por todos nosotros (no vaya a ser que nos pregunten y resulte que la mayoría decidamos algo que ellos no quieran). Elena Valenciano encabezará la lista al Parlamento Europeo. Un buen perfil que sin lugar a dudas tiene experiencia, habla idiomas y conoce perfectamente el terreno. Habría sido un buen momento para hacer una consulta a los militantes (y por qué no a los simpatizantes) y así seguramente no habría sido tan criticada ni puesta en duda su valía. Es momento de poner en práctica el decálogo que desde Foro Ético se ha preparado para elegir a un buen eurodiputad@

 

Puestos a pedir, habría sido muy enriquecedor plantear opciones alternativas: hacernos partícipes de un debate sobre Europa que nos permitiese conocer distintos proyectos, diferentes perspectivas. Involucrarnos en una decisión que se supone ha de representar al partido socialista en su conjunto. Una vez más, se pierde la ocasión de que el PSOE lo conformemos entre todas y todos. Se pierde el momento de hacer patente que creemos en la igualdad de oportunidades en nuestra propia casa.

 

Que la política deba adaptarse a la era digital hace referencia a las nuevas tecnologías y no a las decisiones a dedo. Para defender un proyecto común debemos hacerlo entre todos.

 

Cada día cuesta más trabajo dar la cara por un partido que da la espalda a sus militantes.

 

Sin embargo, como decía Sabina, nos sobran los motivos. A pesar de las frustraciones de la política del politiqueo, la necesidad de una regeneración democrática pasa porque algunos tengan que decir lo que muchos piensan y no se atreven (eso es precisamente la lealtad frente al servilismo).

 

Es necesario reactivar la maquinaria para hacer frente a lo que nos ha caído encima: una reforma laboral que no ha conseguido crear empleo (de hecho lo ha destruido, ha empeorado las condiciones laborales disminuyendo la estabilidad de los trabajadores y la calidad de su trabajo); una propuesta de modificación de la ley del aborto sobre la mesa (haciéndonos retroceder décadas y degradando a las mujeres); el destrozo de la educación pública; los intentos por acabar con la sanidad de tod@s; la impunidad contínua ante la corrupción; la tensión generada a nivel territorial; las barbaridades que se cometen contra personas que vienen de otros países y son tratadas sin humanidad; la criminalización de las protestas; la desprotección de la ciudadanía ante las leyes protectoras de la banca…

 

Estas son las razones por las que hay que luchar unidos. Y son los motivos que algunos tenemos para la militancia activa y no callarnos ante cualquier tipo de atropello (donde quiera que se dé).

 

Beatriz Talegón es secretaria general de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas
@BeatrizTalegon

elplural.com


11/02/2014 14:50. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Cuidado: ¡la demagogia!

Las fechorías de Miguel Blesa y su corte directiva en Caja Madrid componen un espectáculo corrosivo sobre la ambición y la ruindad humana. Pero también suponen una lección política. Vuelven a conducirnos al debate sobre la legalidad y la legitimidad. Porque el comportamiento de un poder mezquino, fundado en una estructura injusta, convierte en inadmisibles no sólo las decisiones tomadas al margen de la ley, sino muchas de las actuaciones legales.

 

Aunque uno ya no puede estar seguro de nada, me atrevo a decir que está fuera de la ley vender a la gente, con plena conciencia del engaño, un producto especulativo que implica la pérdida de sus ahorros. A eso se dedicó Caja Madrid con la estafa de las preferentes, robando mucho más dinero de lo que podría conseguir un ejército de chorizos con navajas, picando carteras y asaltando comercios durante 30 años.

 

Pero lo verdaderamente espectacular al leer los correos cruzados entre Miguel Blesa y sus directivos es asistir por dentro a la iniquidad de unos movimientos legales destinados a autogarantizarse sueldos, comisiones e indemnizaciones millonarias. De forma muy legal, se las componen los señores del dinero para conseguir cantidades desproporcionadas. Resulta deprimente el entramado de ambición y avaricia con el que obtienen de la Comisión de Retribuciones de la entidad una fortuna que, entre unas cosas y otras, asciende a los 71, 5 millones de euros. Si se compara con el salario de un trabajador normal y con las indemnizaciones por despido que han consagrado las dos últimas reformas laborales, resulta inevitable un escalofrío ante el estado de la columna vertebral de la realidad. La explotación bárbara y la desigualdad más hiriente forman parte de nuestra legislación.

 

Entre todos los correos, hay uno que me parece especialmente significativo. El señor Sánchez Barcoj –así está el nivel del señorío en la banca y la política española-, con intención de meter prisa y evitar un retraso molesto en su botín, escribe a Miguel Blesa el 24 de noviembre de 2006: “Si lo hacemos el año que viene se podría usar la demagogia de que con las plusvalías de la cartera industrial el presidente y su equipo se aseguran una jubilación dorada”. ¡Cuidado, que viene la demagogia!

 

Sacar un dineral de las arcas de una entidad que se conduce a la bancarrota, situarse a mil años luz de los ciudadanos, provocar una quiebra que el dinero público tendrá que solucionar, es completamente normal. Y quien no esté de acuerdo y proteste se transforma en un demagogo. La escenificación en correos de este disparate nos da una verdadera lección de política y sociología.

 

Los sueldos altísimos de los ejecutivos españoles en la banca y las multinacionales se conciben como una muralla. Además de avaricia, representan la necesidad de separar con la frontera tajante del dinero el mundo del poder y la realidad de la población. Los ejecutivos, gracias a su sueldo, viven en otra esfera y por eso no les debe temblar la mano a la hora de explotar, estafar y despedir a la gente. El zapato del gigante no duda al pisar la fila de unas pobres hormigas que se afanan en acarrear un trozo de pan a su agujero. Un salario justo es el factor democrático principal en el reparto de la riqueza producida por una comunidad. Un salario injusto es la causa principal en la generación de desigualdades y desequilibrios. El salario digno favorece el tejido social. Los disparates salariales consagran la ruptura, se parecen mucho a las alambradas con cuchillas que marcan una división cortante. Esa es la política buscada, la consigna de esta pretendida recuperación económica.

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Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es una de las principales figuras de la actual poesía española. Autor de más de 25 poemarios, recibió el Premio Adonais en 1982 por El jardín extranjero, el Premio Loewe en 1993 y el Premio Nacional de Literatura en 1994 por Habitaciones separadas. En 2003, con La intimidad de la serpiente, obtuvo el Premio Nacional de la Crítica.

publico.es

07/02/2014 09:56. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Una de las mil razones para estar indignados

Si usted, lector, no está indignado es que no sabe qué está pasando en su país. Seguro que es consciente de que la situación económica y social del país no está yendo bien. En realidad, está yendo muy mal. El desempleo ha alcanzado niveles récord en la Unión Europea y en España. Y las agencias internacionales más fiables dicen que la economía española no alcanzará los niveles de desempleo que tenía antes de que se iniciara la crisis hasta veinte años (sí, ha leído bien, veinte años a partir de ahora). Y puesto que el desempleo juvenil es el doble del general, estos pronósticos quieren decir que estamos quemando nuestro futuro, pues muchas generaciones jóvenes estarán en una situación desesperada, habiendo sido convertidas en inservibles. Esta situación de los jóvenes está también afectando negativamente al futuro de la Seguridad Social, contradiciendo, por cierto, el famoso argumento de que el problema de las pensiones es que hay demasiados ancianos y muy pocos jóvenes. La falacia de este argumento queda claramente al descubierto en la crisis actual. El problema de las pensiones no es que no haya jóvenes sino que no hay trabajo para ellos. Este es el problema que el famoso argumento catastrofista basado en la transición demográfica oculta. 

 

Esta crisis ha sido consecuencia de unas políticas públicas llevadas a cabo por gobiernos bajo el mandato de instituciones altamente influenciadas por la banca, tales como el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Se lo digo yo, que soy Catedrático de Políticas Públicas y he visto muchos casos antes, en otros continentes, que experimentaron crisis muy semejantes. En realidad, a finales del siglo XX, Latinoamérica sufrió una situación muy parecida.

 

Estos bancos que tienen una enorme influencia política (muy, pero que muy marcada en España, donde el gobierno Rajoy es un mero instrumento de la banca), están forzando e imponiendo políticas que son la causa de la crisis. Cito solo un detalle. El gobierno Rajoy está recortando y desmantelando el Estado del Bienestar de España (lo mismo ocurre en Catalunya con el gobierno de Artur Mas), recortando y recortando gasto y empleo público afín de reducir el déficit y la deuda pública. Estos recortes están contribuyendo a destruir empleo y bajar la demanda que debería estimular la economía.

 

Ahora bien, a pesar de los recortes, la deuda pública española continúa subiendo y subiendo, ascendiendo ya a 664.000 millones de euros (lo cual es mucho dinero). Usted yo pagamos los intereses de esta deuda, que representa ya el segundo capítulo del presupuesto del Estado después de la Seguridad Social. Este dinero suyo y mío va a los bancos que han comprado esta deuda. Hoy los bancos españoles tienen casi la mitad de esta deuda, 299.000 millones. La pregunta que debe hacerse es: ¿Y de dónde saca el banco el dinero para comprar la deuda? Pues, mire usted, por mucho que le sorprenda, procede de préstamos públicos. Cada año los bancos españoles piden prestado dinero al Banco Central Europeo, BCE, una institución pública (que no funciona en realidad como un banco central, sino como un lobby de la banca), a unos intereses bajísimos, menos del1%. El BCE se lo presta para que los bancos se lo presten a usted y a mí, y a las pequeñas y medianas empresas, y así se resuelva el enorme problema de falta de crédito que ha paralizado la economía. No sé si usted ha intentado conseguir un préstamo de la banca. Si lo intenta, verá que no es fácil. ¿Y, por qué no es fácil, si reciben tanto dinero del BCE?

 

La respuesta no es difícil de ver. Los bancos ganan mucho más dinero comprando deuda pública a unos intereses muy altos (que el discurso oficial indica que el Estado necesita ofrecer para que los Estados puedan conseguir prestado dinero de los bancos), de un 4%,6%, o incluso 13%. Imagínese el chollo que significa que reciban dinero a menos del 1% y con ello compren bonos que les generan una cantidad de dinero muchas veces mayor que la que pidieron prestada del BCE. ¿Se da cuenta? Y, sepa usted, que los banqueros en España están entre los mejor pagados de la Unión Europea. Y los bancos más importantes de España han estado entre las empresas con mayores beneficios. Si después de leer todo esto no se ha indignado, es que no me he explicado bien.

 

Pero si me ha entendido bien, entonces prepárese para incrementar su nivel de indignación, pues todo esto es totalmente innecesario. Todo este enorme sufrimiento, incluido el elevado desempleo, es totalmente evitable. Es, repito, innecesario y dañino y existe única y exclusivamente para el beneficio primordialmente de la banca. La solución a esta situación es extremadamente fácil. El BCE debería prestar el mismo dinero, no a la banca privada, sino a los Estados, y dejar que estos lo ofreciesen a usted, a mí y a las pequeñas y medianas empresas, al mismo tipo de interés que el Estado lo recibe del BCE. Mire que fácil.

 

Y usted preguntará ¿Y por qué no se hace así? Pues porque la banca tiene un enorme poder sobre el BCE, sobre las instituciones que gobiernan la Eurozona, sobre el gobierno español y, no lo olvide, sobre los medios de información y persuasión. Y un ejemplo de ello es que este artículo que ha estado leyendo no se publicará en ninguno de los cinco rotativos más importantes del país. De ahí que le sugiera que lo distribuya ampliamente entre amigos y familiares, porque la escasísima democracia que tenemos tiene que cambiarse y ello empezará por tener una ciudadanía informada, que es lo que no tenemos.

 

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, yProfesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

06/02/2014 13:49. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Por qué UPyD no es de fiar

El consejo de ministros de Marruecos acaba de ratificar el infame acuerdo de pesca aprobado por la Unión Europea. No hay mucha noticia en este hecho, pues lo realmente noticiable se produjo el pasado 10 de diciembre, cuando la Eurocámara aprobó un acuerdo hecho a la medida de Mohamed VI. Un acuerdo que vulnera el Derecho Internacional más esencial, pues permite decidir a Marruecos sobre un terroritorio que no le pertenece: el Sáhara Occidental.

 

La Unión Europea, esa Nobel de la Paz de pacotilla, con su presidente de la Comisión Europea cómplice de la matanza de Iraq, reconoció con este acuerdo la soberanía de una dictadura sobre un territorio invadido, arremetiendo contra las mismas resoluciones de la ONU. Y todos tan tranquilos.

 

En este escenario, hay una postura que llama especialmente la atención: la del eurodiputado español por UPyD Francisco Sosa Wagner. Un tipo con una moralidad tan esclerótica como despreciable, que el día de la votación decidió abstenerse, a pesar de decir defender un programa que reconoce el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

 

La abstención, en realidad, no era una opción decente, porque o se apoya al invasor marroquí o se está en su contra; todo lo demás es no tomar partido y eso choca frontalmente con lo que al menos un servidor espera de un representante público… con un matiz: la abstención aquel día era un sí, era una aprobación a unos acuerdos de pesca que autorizan la ilegalidad de robar los recursos de un pueblo oprimido.

 

Entonces, el señor Sosa Wagner justificaba su voto asegurando que “valoro los esfuerzos realizados por la Comisión Europea para mejorar el acuerdo. [...] Me abstengo porque la cuestión del Sáhara Occidental sigue sin resolverse: el Acuerdo no excluye explícitamente sus aguas territoriales ni garantiza el respeto de los intereses legítimos del pueblo saharaui. Carece asimismo de un mecanismo de verificación del respeto de los derechos humanos por parte del Reino de Marruecos, asunto grave si se tienen en cuenta las coacciones ejercidas sobre sectores de la población como trabajadores, periodistas y otros profesionales”.

 

Imagino que fue esa moral de la que carece la que le impidió ver la contradicción en que incurría: si la cuestión del Sáhara Occidental continuaba sin resolverse, si era evidente que se daba carta blanca a Mohamed VI para seguir esquilmando los recursos que legítimamente pertenecen al pueblo saharaui, ¿por qué demonios no votó en contra del acuerdo de pesca?

 

Ahora lo sabemos, porque el eurodiputado ha dado nuevas explicaciones, tal y como relata magníficamente Javier Perote. Al parecer, las presiones pudieron con él, las del propio Gobierno español al que si poco importan los Derechos Humanos dentro de nuestras fronteras cómo esperar que le importen los de fuera; las de los pescadores españoles a los que pueden más sus ganas de comer que la decencia de admitir que le están robando el pescado a otro; las del poderoso lobbymarroquí…

 

¿Qué retrato nos queda ahora de Sosa Wagner? El que él mismo nos ha dibujado y que representa más una caricatura que una efigie de sí mismo. Un político que falta a su programa, que no tiene un mínimo de integridad ni principios para mantenerse firme ante presiones externas y, además, un mentiroso, que ahora salta con unas explicaciones que nada tienen que ver con las que dio en su día. Un político traicionero que despierta esa terrible sensación de incertidumbre de a cuántas otras presiones externas habrá cedido o cederá en un futuro próximo. Un político cuyo partido le respalda, haciendo extensible las cualidades de uno al otro.

 

¿Saben por qué? Porque el señor Sosa Wagner repite como cabeza de lista de UPyD a las elecciones europeas. Así que, si son amantes de jugar a la ruleta rusa en política, si lo que les mueve es votar a alguien cuya postura es tan cambiante como incoherente, si lo que les satisface es fiarse de quien no te puedes fiar, voten a Sosa Wagner. Es su candidato. No les defraudará.

O sí.

publico.es

 

23/01/2014 10:55. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Una oposición acomplejada

 

El complejo de inferioridad que muestra la oposición parlamentaria ante el gobierno deJuan Vicente Herrera lleva camino de resultar patético. Lejos de plantar cara a sus continuos abusos de poder, cuanto mayor es la humillación y ninguneo a que le somete la Junta, más claudicante y dócil es su actitud.
Ayer tuvimos un nuevo ejemplo en la reunión semiclandestina celebrada entre el presidente de la Junta y el secretario autonómico del PSOE, Julio Villarrubia, quien hace mas de un mes que había solicitado dicho encuentro para abordar en qué situación queda, tras la aprobación de la reforma local de Montoro, la Ley de ordenación territorial pactada en la comunidad. 

 

El encuentro al máximo nivel y en pie de igualdad que pretendía Villarrubia  ha quedado reducido al simple acuerdo de constituir un grupo bilateral de trabajo que se ocupe de analizar la compatibilidad entre ambas normas. Y para eso han estado un mes mareando la perdíz.

 

Una vez que la Junta y el PP parten de la base de que dicha compatibilidad es absoluta, el único que tiene que aclararse es el PSOE, que es quien la ha puesto en duda y ha venido amagando con la posibilidad de romper el consenso alcanzado sobre la "ordenación territorial". Y veremos a ver si lo que en principio es un problema para la Junta, obsesionada con sacar adelante el invento, no acaba siendo motivo de una nueva discordia entre Villarrubia y  Óscar López, bicefalia que, para variar, mantiene divergencias al respecto.

 

No consta que, ya que acordaron constituir un grupo bilateral, Villarrubia le reprochara ayer Herrera el flagrante incumplimiento por parte de la Junta de lo pactado en su día respecto a la "ordenación" del sector público de la comunidad. De aquel compromiso de “constituir un grupo de trabajo para concretar y seguir la ordenación” sobre la base de “un informe financiero y de gestión que determine la necesidad y dimensión del futuro sector publico de la comunidad” nunca más se supo.

 

Con la disolución del Instituto de la Juventud y el trasvase de ADE Parques y su monumental deuda financiera (350 millones) a la consejería de Economía, la Junta ha dado prácticamente por concluida dicha reestructuración, ninguneando completamente al PSOE. Una operación  que, como ya hemos señalado en otras ocasiones, tiene mucho de maquillaje “nominalista” y que ha dejado activa gran parte de esa llamada “Administración B” caracterizada por el despilfarro, el enchufismo y el reiterado incumplimiento de la Ley de Contratos del Sector Público.

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http://elblogdepedrovicente.blogspot.com.es/

 


23/01/2014 09:36. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

Gómez reclamará primarias abiertas, pero para todas las federaciones del PSOE

  • El líder del PSM matiza a su número dos y defiende las elecciones abiertas, pero que tengan lugar en todos los territorios
  • Propondrá, de cara al Comité Federal, que las primarias autonómicas se celebren al tiempo que las nacionales para favorecer la participación
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    El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, se declaró este jueves partidario de las primarias abiertas, pero consideró que el modelo debe ser igual en todos los territorios, una postura que va a defender ante el Comité Federal de este sábado.

    "Yo soy partidario de las elecciones primarias, soy partidario de elecciones primarias abiertas y lo que voy a proponer en el Comité Federal del PSOE es que sea para todos los territorios igual. Si se decide que son abiertas que sean abiertas para todos los territorios, si se decide que son cerradas que sean cerradas para todos los territorios", ha declarado Gómez en una comparecencia ante los medios en la sede del PSM, informa Europa Press.

    Las palabras de hoy de Gómez suponen una matización de las declaraciones de ayer miércoles de Maru Menéndez, su número dos, quien descartó primarias abiertas en el PSM con el argumento de que el liderazgo del secretario general está "consolidado". La posición de Gómez, además, choca con la visión que de este asunto tienen otras federaciones socialistas: unas, como Valencia o Extremadura, las quieren abiertas. Y Aragón o Castilla-La Mancha las prefieren cerradas. O sea, que voten sólo los militantes, no los ciudadanos.

    Asimismo, el líder de los socialistas madrileños abogó por que, en el caso de que se decida que las primarias sean abiertas, las autonómicas se celebren el mismo día que las nacionales, para favorecer la participación. Ha argumentado que "no tiene sentido" llamar dos veces a votar en un corto periodo de tiempo a los ciudadanos, junto con los militantes, y obligarles a pagar la cuota de participación.Esa no es la tesis, sin embargo, ni de la dirección federal ni de la mayoría de las federaciones, que quieren las elecciones para elegir a los candidatos autonómicos antes de la designación del pretendiente a la Moncloa.

    En cuanto al modelo de las primarias (cerradas o abiertas), Gómez manifestó su voluntad de que sean "lo más participativas posible" y "abiertas a todos los ciudadanos que sean o no afiliados pero que se sienten socialistas". En definitiva, dijo que defiende "la máxima democracia", pero además "la máxima eficacia, y la eficacia política de cualquier elección, también de unas elecciones internas como son estas es la máxima participación". Según Gómez, la "máxima participación se consigue poniéndoselo fácil a todas las personas que quieran participar, opinar, colaborar con cambiar el futuro".

     

    Si son cerradas, sin necesidad de acompasar los tiempos

    Gómez recalcó que "lo que vale para Madrid vale para todos los territorios", por lo tanto, defendió que "en todos los territorios debería hacerse lo mismo". "En todo caso, yo soy militante del PSOE y, por lo tanto, me atendré, como siempre, a lo que se decida el próximo sábado en el Comité Federal, que es el máximo órgano de mi partido y el que tiene como encargo tomar esa decisión". En cuanto a las declaraciones de ayer de Menéndez, Gómez explicó que lo que hizo, como responsable de Organización, fue "defender los procedimientos estatutarios y los acuerdos tomados por el partido en la Conferencia Política", así como manifestar una "posición personal". "Yo defiendo las primarias abiertas y yo quiero las primarias abiertas", ha insistido Gómez.

    Según Gómez, si se decide que las primarias sean cerradas en todos los territorios, no existiría la necesidad de celebrar al mismo tiempo las nacionales y las territoriales, "porque el cuerpo electoral sería diferente", pero en el caso de primarias abiertas, una única fecha sería "más eficaz y probablemente habría mucha mayor participación". "Lo que decida el Comité Federal va a ser lo mejor para todos nosotros, sea lo que sea", ha agregado.

    El líder de los socialistas madrileños no se ha pronunciado sobre el calendario que desea para las primarias, aunque ha dicho que a estas alturas las fechas que se están apuntando en los medios (primeros de otoño para las autonómicas, y entre finales de noviembre y primeros de diciembre para las nacionales) son las más probables. Tanto el calendario como el reglamento de las primarias se encuentran a la espera de la ronda de contactos entre el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y todos los secretarios generales.

     

    infolibre.es

    17/01/2014 11:47. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    ¿Por el bien del partido?

    Es terrible ver cómo un partido mira hacia otro lado ante los atropellos porque

    hay a quien le interesa quitarse "rivales" del medio

     

    ANÁLISIS DE BEATRIZ TALEGÓN | 16/01/2014

     

    17/01/2014 11:16. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    DIAS DE ESCUELA

    Por Francisco Parra

     

    “Bien abrigado, llegaba al colegio, mil novecientos sesenta, hace poco tiempo…”, canta el vocalista de asfalto, el grupo actúa algo incomodo en un pequeño escenario improvisado en una discoteca rural que tiene más apariencia de salón de baile que de discoteca, al fondo los paisanos escuchan el rasgueo de guitarras eléctricas y el tum tum del baterista “.. formados ante una cruz  y a ciertos retratos….”, los músicos acostumbrados a los teatros de los colegios mayores de Madrid, a las amplias campas de los conciertos estivales que empiezan a proliferar en la España que estrena democracia y libertad, o a los selectas salas de conciertos de las capitales a los que acude una muchedumbre de entregados, que no paran de bailar imitando a los guitarristas, punteando en guitarras imaginadas, se van dando cuenta de lo efímera que resulta la fama, desplazados por la movida madrileña, los rockeros apuran los últimos réditos de sus pasados éxitos, actuando para un público en su mayoría indiferente, en el que apenas unos pocos pulsan su imaginario instrumento….  “…entre bostezo y bostezo, gloriosos himnos pesados…” prosigue el cantante con su tonada.

     

    Entre ese público diríamos más actual, hay alguien que evoca su escuela tan parecida a aquella que el compositor ha versado, “ … despertamos en pupitres de dos en dos, aún recuerdo el estrecho bigote de Don Ramón… ”- retumba  la música lo largo de la sala de baile. Don Ramón o Don Antonio, que más da, también con su estrecho bigote, su cara angulosa y  pelo abrillantado por la gomina, facha agitanada , voz bronca, y mano larga, enhiesto y siempre con el cigarro en la mano, dictando las tablas de multiplicar, dos por uno, dos, dos por dos, cuatro,…era el  director de aquella escuela  rural con aires capitalinos, construida  en la república, de ladrillo rojo, amplios ventanales y aspecto modernista, tenía dos plantas para separar conveniente la instrucción de niños y niñas”.. la estufa de carbón frente al profesor, la dichosa estufa que no calienta ni a Dios..” – resuena la canción. Frente a la entrada  un patio delantero  colmado de plataneras que habrían sus ramas para dar mejor sombra, fruto sin duda de los buenos oficios de algún bedel  que debió tomarle el gusto a la jardinería, el patio de atrás ralo era campo gimnástico, aquella escuela que debió ser limpia y alegre en su momento, estaba dejada de la mano de dios, gris, sucia, desconchada y con unos servicios tan malolientes que las necesidades se hacía a uno de los costados del edificio, allí crecía la mala yerba  abonada por los orines y cacas de los muchachos. Jardineras en donde antaño crecía la caléndula, eran pasto de ortigas y cardos.  Integradas en el patio se habían construido viviendas en planta baja para los maestros , con jardincillos en donde crecían rosales, lilas, begonias , margaritas y calendulas.

     

    “…Suena el timbre ¡Al Fin!, bocadillo, recreo, ¡Qué pasión!...”, “Una tortura más, antes del juego, la leche en polvo y el queso americano…” – ahora la guitarra y el bajo quitan protagonismo al vocalista. Que poco nos gustaba aquella leche, los que podíamos llevábamos envuelto en papel unos gramos de “colacao” para digerir el presente del amigo americano, a la escuela se iba jugando, chascando cantos rodados, uno tiraba el pedrusco y otro había de acertar y por mor de la física desplazarlo algunos centímetros hacía atrás, el primer tirador recogía su guijarro y guiñando el ojo hacía puntería para acertar al canto del otro tirador, al final siempre había que correr porque se hacía tarde y la puerta de la escuela quedaba cerrada a cal y canto. En el recreo se jugaba al abrigo de las plataneras con la peonza, las canicas, las bolas de rodamiento y las chapas. Liberados del temor que infundía el magisterio, en el patio se avivaba la imaginación para lo malo y para lo bueno, surgían así las bravatas más groseras, junto a las rifas en las que nos desprendíamos de canicas, cromos, indios y vaqueros, con la ayuda del papel de la suerte, cuyas caras interiores convenientemente coloreadas daban cuenta de la jerarquía del premio, o los mercados de estampas  recortadas de cajas de cerillas, cuya cara se adornaba con litografías de animales, flores, toreros, loza, etc….”…sales   Sales tú y el gordo después, te cambio los cromos, te juego al tacón.” …”…Sabes tú, la ligo yo, apuremos el tiempo que ya nos meten dentro,,,,” . “Yeahh..” – grita al cantante.

     

    Maestros como en botica, de todo había en la escuela, buenos y malos, estirados y cariñosos, laxos y severos, y alguno hasta impedido de ejercer su magisterio por antiguas rebeldías, lo cierto es que la memoria de un niño solo recoge los buenos recuerdos, los de Don Julián que premiaba la aplicación enseñando en la salita de estar de una de aquellas viviendas en donde aún crecía la caléndula, los libros de Salvat con esplendidas fotografías la fauna ibérica o selvática, ó don Ricardo que premiaba el cuaderno de deberes más airoso, en el que cabía el dibujo, el recorte de revista y el poema. ¡Hay las bravuconadas que nos llevaron a querer ser hombres apurando las colillas que encontrábamos por el suelo!. Con cuanta razón uso aquella vez Don Ricardo la vara de fresno para que  entendiéramos que el tabaco no solo era malo para la salud, sino que apurar la colilla de algún achacoso podría causarnos algún mal mayor.

     

    “… Dos horas de catecismo y en Mayo la comunión. La letra con sangre entra, otro capón,…”- vuelve a oírse al cantante con su tonada. El cura  todos los lunes daba la religión, y preguntaba de que iba el sermón del domingo, siempre a aquellos que no había ido a misa o los que habiendo ido habían estado distraídos, bien lo sabía el ya que niños y niñas en misa siempre ocupaban las primeras bancadas de la iglesia, a la derecha del párroco los hombres a la izquierda las mujeres. Los lunes el capón era seguro. Mayo, el mes de las flores y los altarcitos para la virgen, era la única vez en que los chicos subíamos hasta la planta de las chicas, solo para rezar juntos el rosario. Los recreos siempre a horas distintas. Ascender aquellas escaleras en otro momento, era pena de muerte segura… “…tarea para mañana y puesto el abrigo, otra copla a los del cuadro y hasta mañana Don Ramón…”….Hasta mañana Don Ramón o quizás hasta después, pues los magros sueldos requerían de permanencias que abonaban las familias que podían.

     

    El sonido de la banda es poderoso, limpio, entre rock y pop, sin duda son buenos músicos, actuando con profesionalidad incluso para un público para nada entregado…, “ Y ahora tú, qué pensarás, si cuando más me oprimían, más amé la libertad…y es a ti a quién canto hoy,…enseña a tu hijo, oooohhhhh enseña a tu hijo a amar, laaaa,,,,,,, libertad”.

     

    El vinilo de Chapa-discos ha dejado de sonar, y el final de la canción me ha devuelto a la realidad de este cuartucho trastero al que de cuando en cuando bajo a escuchar música de los años ochenta, es una aparato destartalado y remendado cuyo tiempo se contará por el que dure la aguja de su brazo que ya parece ir teniendo el tiempo contado, sin duda cuarenta años de servicio ya es mucho tiempo para un electrodoméstico. Subo a casa a leer el periódico:  el dichoso paro que no mengua, los recortes, a vueltas con la ley Wert, la reforma de la ley del aborto,..he puesto la televisión y por la uno ponen la homilía de Cañizares en el día de la familia….la apago y salgo a la ventana a airearme, miro lejos, agudizo mi vista de miope todo lo que puedo y en el horizonte alcanzo a ver ajado el jardincillo en donde Don Julián plantaba las pocas caléndulas que aún crecían en la escuela del pueblo.

     

                    DIAS DE ESCUELA

    Bien abrigado llegaba al colegio,
    1960 hace poco tiempo.
    Formados frente a una cruz
    y a ciertos retratos
    ente bostezo y bostezo,
    gloriosos himnos pesados.
    Despertamos en pupitres de dos en dos, 
    aún recuerdo el estrecho bigote de Don Ramón,
    y la estufa de carbón frente al profesor,
    la dichosa estufa que no calienta ni a Dios.

    Suena el timbre, ¡Al fín!
    bocadillo, recreo, ¡Qué pasión!
    Una tortura más, antes del juego,
    la leche en polvo y el queso americano.

    Sales tú y el gordo después,
    te cambio los cromos, te juego al tacón.
    Sabes tú, la ligo yo,
    apuremos el tiempo que ya nos meten dentro.

    Yeahh...

    Dos horas de catecismo y en Mayo la comunión.
    La letra con sangre entra, otro capón,
    tarea para mañana y puesto el abrigo,
    otra copla a los del cuadro y hasta mañana Don Ramón.
    Y ahora tú, qué pensarás,
    si cuando más me oprimian, más amé la libertad
    y es a tí a quién canto hoy,
    enseña a tu hijo, oooohhhhh enseña a tu hijo
    a amar, la libertad

     

    Escuchar la canción:

    http://www.youtube.com/watch?v=kkMcqt5o0Hk

    09/01/2014 09:14. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    TU COÑO

    Por: Diana López Varela 

    24 de diciembre 2013 

     

    Es Nochebuena de 2013 y mientras escribo esto más de 76.000 personas han leído el artículo que escribí hace dos días donde, simplemente, daba voz a MI coño, como afectado figurado de la nueva ley del aborto propuesta por el señor Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Pero todos sabemos que los afectados no son sólo los coños. Nuestro coños, amigos, tienen dueña: NOSOTRAS.

     

     

    He recibido cientos de mensajes a través del blog y de las redes sociales. Si pudiese hacer una estadística matemática os aseguro que más de 90 por ciento de los comentarios están a favor de mi opinión. Muchas personas, y os lo agradezco, han escrito incluso sus historias personales. Y aunque yo sea una mujer muy cachonda –siempre he creído que el humor es un arma- lo que se cuenta en los comentarios (mucho más interesantes que mi artículo) son testimonios de hombres y mujeres con miedos y preocupaciones y que no se toman, desde luego, esto del aborto como un “paseo por el parque” como señaló, muy acertadamente, una de mis lectoras.

     

     

    Parto de la inteligencia de las personas adultas. Sé que hay personas que, por su edad, su situación social o económica, sus presiones –familiares, laborales, sociales- o su religión o creencias no pueden permitirse pensar libre y sensatamente. Entonces, hablemos de educación, que es un tema que tenemos bastante olvidado en este país. Educación sexual, educación cívica y educación moral. Y de protección. Protejamos a las mujeres que se encuentran en una situación de desamparo o que, y esto no es broma, tienen alguna discapacidad que les impide tomar decisiones de manera autónoma. Hagámoslo, señores del Gobierno, pero legislen -con excepciones- para una mayoría de ciudadanos adultos y responsables que tienen derecho a decidir sobre sus cuerpos y, lo más importante, sobre el destino de sus vidas y de las de sus hijos.

     

    Hablaré del 10 por ciento de personas que creen que lo que sale de mi coño y del vuestro es un tema que merece ser discutido en los pasillos del Congreso y legislado dictatorialmente por señores que ni nos conocen ni les importamos una mierda. Una mierda. Una puta mierda. Y esto, llevan años demostrándolo. Las sotanas mueven más influencias que todos nuestros coños gimiendo al unísono. Qué pena.

     

     

    Para vosotras –y vosotros- os diré que, a diferencia de lo que opináis, a mí no me preocupa ni me molesta si parís o dejáis de parir. Si abortáis o no. Si tenéis un hijo o dieciocho. Si disfrutáis con el sexo u os da asco –lo siento por vosotras, de veras-. Si creéis que a la Virgen la embarazó una paloma o el Espíritu Santo. Si estáis convencidas de que vuestra hija de 25 años es pura y casta. No me importa y no me molesta. De hecho, si de mí dependiese jamás dejaría que una mujer –y, subsidiariamente un hombre- no pudiese elegir si quiere reproducirse o no. Y lo puntualizo porque alguien comentaba que mi hipotético aborto sería pagado por la Seguridad Social y, eso, era inadmisible.

     

     

    Mujer, yo pago mis impuestos y mi Seguridad Social, hasta tal punto, que soy autónoma. Y mi tolerancia llega a tal extremo que cuando tus ocho hijos cojan la varicela, sean hospitalizados o peguen una paliza a un vagabundo en un cajero –y tengan que intervenir un fiscal y un juez- parte de mi dinero se utilizará para movilizar los recursos y al personal humano que sean necesarios. Entonces, ¿qué coño me estás contado? Tu parto cuesta dinero. Tu hijo no cotizará hasta pasados los 20 y será atendido –espero- por la Seguridad Social aunque tú estés en el paro o no hayas pegado palo al agua en tu santa y divina vida.

     

     

    ¿Pero qué tenéis en la cabeza? ¿Vais a cuidar a mi hijo? ¿Si sale con una grave discapacidad correréis con sus gastos y os ocuparéis de que mi vida no se convierta en una peregrinación de hospitales, pesadillas y colectas públicas? ¿Me queréis vacilar, verdad?

     

     

    Haced lo que queráis con vuestros coños. Y sí, diré coño hasta que me muera. Y las que me dicen que soy “una niñata maleducada” y que escribo “como una barriobajera” os diré que soy Licenciada en Periodismo, tengo dos másteres y un léxico lo suficientemente amplio como para utilizar palabras asépticas que no dañen vuestra moral católica. Pero es que a mí me encanta la palabra coño. Refleja todo lo que quiero transmitir: la cruda realidad. Mucho más que “vagina” o “aparato genital femenino”. Es algo con fuerza, que todos entendemos.

     

     

    El día que descubráis que vuestros coños no sirven sólo para parir quizá, empecemos a entendernos. Os deseo suerte.

    tu-cono
    02/01/2014 09:11. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    MI COÑO

    Por: Diana López Varela 

    domingo, 22 de diciembre 2013 

     

    Es bastante probable que a simple vista parezca que tengo un coño normal: tiene sus labios (internos y externos), su clítoris justo encima, su vagina en medio, su vello púbico (más del que me gustaría)… absolutamente nada con lo que sorprender al personal (con el gustazo que tiene que dar ser hermafrodita). Pero, desde mi punto de vista, mi coño tiene una particularidad bestial: es mío, y yo decido lo que entra y lo que sale de él.

     

     

    Cuando una mujer es consciente de su sexualidad y de su cuerpo, que no es ni más ni menos que una parte importantísima de su vida, sabrá qué tiene que hacer con su coño. Del mismo modo en que aprendimos a no meter los dedos en los enchufes (sinceramente, no conozco ningún caso de muerte por choque eléctrico) o a no echar las piernas a la vía del tren, sabemos lo que hacer con nuestros órganos sexuales. Cualquier mujer inteligente, que sepa utilizar sus manos y sus piernas y alimentarse solita sabrá cómo utilizar su coño. Las mujeres, señor Ministro, no somos deficientes por defecto. Puede que usted haya tenido malas experiencias, pero le advierto que abusar de una persona deficiente no está bien visto. Ni siquiera en España.

     

     

    Dicho esto, yo me considero una mujer competente, autónoma y lo suficientemente adulta como para saber si quiero procrear o no. Del mismo modo, considero que absolutamente todas las mujeres que conozco y con las que tengo relación: mis amigas, mis compañeras de trabajo, la dependienta del Zara, la de la gasolinera, la contable de mi padre, mi madre o mis cuñadas, están sobradamente capacitadas para saber qué hacer con sus respectivos coños. Lo cual, además, no deja de ser una decisión personal que de ninguna manera me afecta a mí. Bastante trabajo me da el mío (depilaciones, citologías, menstruaciones…) cómo para preocuparme del de la vecina.

     

     

    Pero partiendo cómo partimos del principio de que la inmensa mayoría de la población española es medianamente inteligente me pregunto yo qué coño –con perdón- le importará a usted señor Ministro, a la Iglesia y a la panda de fachas que pasean carteles asquerosos mientras defienden guerras que matan a niños (de los carne y hueso), lo que sale de MI COÑO.

     

     

    Porque yo follo con quien quiero, Alberto. Y cómo quiero. Como soy una mujer inteligente, utilizo métodos de anticoncepción que, dicho sea de paso, son una barrera contra las indeseables enfermedades de trasmisión sexual. Sepa también, que prácticamente ningún hombre –inteligente, a mi entender- con el que me he acostado se negaría a tener sexo sin protección la primera noche. Y que algunos hombres –inteligentes, por supuesto-, lo pidieron expresamente. Si yo, nublada por el calentamiento o por el amor que sentía hacia esa persona, hubiese cedido y hubiese aceptado mantener relaciones sin preservativo quizá me hubiese quedado embarazada. Quizá también me podría haber quedado embarazada con mi pareja, por haber jugado algún día más de la cuenta –las relaciones son un juego de dos, a mí la masturbación no suele embarazarme-, porque falló el método anticonceptivo –fallan, se lo aseguro- o porque esa persona me obligó a hacerlo.

     

     

    Afortunadamente, a mí no me ha pasado. Pero si me hubiese pasado, yo, mujer inteligente, hubiese querido abortar.

     

     

    ¿Sabe por qué? Tengo 27 años, he estudiado, soy profesional y NO quiero ser madre en estos momentos. Además, creo que tengo derecho a equivocarme como usted y como alguno de sus cuatro hijos, que, seguro, alguna vez debieron de haber practicado sexo sin haber convertido ese polvo en un ser humano.

     

    Tengo derecho a abortar sin ser estigmatizada por ello y a hacerlo en las condiciones médico-sanitarias que se esperan de un país europeo en el año 2014. Tengo derecho a no joderme la vida porque un día algo salió mal y ni usted, ni mis padres, ni un cura, ni un psiquiatra ni el mismísimo Dios aparecido en la Tierra pueden negarme mi derecho a decidir lo que sale de MI coño.

     

     

    Porque entonces, cuando yo y otras mujeres demos a luz, y en el hipotético caso de que todo saliese bien, tendrían usted y su gobierno que hacerse cargo de todos los hijos no deseados que llevan mala vida porque sus padres simplemente, no estaban preparados. O no podían darle un hogar. O no se conocían casi entre ellos. O no podían alimentarlos correctamente, o comprarles sus medicinas. Cosa, que, como bien sabrá, pasa cada día en España. Una nación que tiene el vergonzoso honor de tener a casi un 30 por ciento de la población infantil viviendo bajo el umbral de la pobreza, sólo por detrás de Bulgaria y Rumanía en el conjunto de los 27 países de la Unión Europea.

     

     

    ¿Sabe usted, señor Ministro, cuántos niños hay tirados ahora mismo en las calles de España? ¿O sin calefacción? ¿Y sabe los que comen todos los días lo mismo? ¿Se ha preocupado de conocer a aquellos que llevan los zapatos rotos al colegio? ¿Y a los que no han podido comprar un abrigo este año? ¿No le dan pena? A mí, sí. Lo que no me da pena es un embrión de pocas semanas que, sintiéndolo mucho señor Ministro, ni siente ni padece y que, efectivamente, podría convertirse en algo mucho más importante y entonces sí –y no antes- merecería toda su atención y la de su gobierno. Mientras tanto, amantes como son de la vida, deberían de preocuparse de que yo y el resto de las mujeres de este país tengamos una vida digna, estemos sanas y traigamos hijos deseados al mundo que tendremos que cuidar, inteligentemente, el resto de nuestras vidas.

     

     

    A veces cuando lo escucho, señor Ministro, me hace sentir usted como mi gata. Le contaré que he tenido que esterilizarla porque la pobre no dejaba de traer hijos al mundo que no podía mantener, ni yo tampoco. Ella, simplemente, se acostaba con varones sin saber lo que hacía ni sus consecuencias. Tuvo dos partos múltiples. Como mi gata es un animal, si yo hubiese querido habría abandonado a todas esas crías, o las habría matado –qué más da, son gatos- Pero no hice eso, me preocupé de cuidar a cada uno de esos gatitos y de buscarles un hogar donde los quisiesen. Me preocupé, además, de llevar a mi gata al veterinario cuando enfermó después del parto –y de pagarlo-. Y después, me responsabilicé de que mi preciosa gata no volviese a quedarse embarazada otra vez. Porque no me gusta abandonar a los animales. Y menos, a las personas. Ojalá ustedes cuidasen a las ciudadanas de este país tanto como yo a mi gata.

     

     

    mi-cono

    02/01/2014 09:09. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    La hostia

    La electricidad lleva camino de convertirse en caviar. Cada vatio, una hueva, no sabemos si de beluga o de sevruga, tendríamos que preguntarle a Miguel Blesa. Un producto prohibitivo, en fin, para la mayoría. Nuestros representantes políticos, si queda alguno que merezca ese nombre, deberían explicarnos cómo hemos llegado a esta situación en la que un servicio esencial ha devenido en artículo de lujo. Sería interesante que alguien escribiera una historia de la luz, donde se nos contara cómo se privatizó este sector estratégico, en manos de quién se encuentra ahora, y cómo calmar su voracidad. No entendemos la trampa verbal del llamado “déficit tarifario” cuando Endesa, por ejemplo, obtuvo 2.212 millones de euros de beneficios netos en 2011. Ya me gustaría vivir con un déficit económico de esa naturaleza.


    Las eléctricas son empresas reguladas, de modo que una parte de las subidas las decide el mercado y otra parte el Gobierno. El problema es que, en esto de las subidas, el ministro de Industria no solo obedece ciegamente al mercado, sino que ha decidido obedecerse a sí mismo tras una breve etapa de rebeldía en la que no acababa de ponerse de acuerdo con su conciencia. Ignoramos qué parte de él ganó a qué otra, lo cierto es que después de jurar que no lo haría, lo ha hecho. El resultado es que nos van a dar por los dos lados. Si hubiera tres, nos darían por los tres. Seguro que hay alguien trabajando en ello.


    La oposición en bloque, en un acto de caridad, que no de justicia, ha propuesto en el Parlamento que no se cortara la luz, durante los días de frío, a las familias pobres. El PP, tras calificar la iniciativa de demagógica, ha votado que no. Quiere decirse que este invierno morirán helados bebés demagógicos y ancianos demagógicos y enfermos en general demagógicos. Todo esto empieza a ser la hostia.

    elpais.com

    30/12/2013 07:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    Crónicas insumisas Bárcenas, Fabra, cultura de corrupción

    Tica Font
    Directora del Instituto Catalán Internacional por la Paz y miembro del Centre Delás d’Estudis per la Pau

     

    Carlos Fabra, ciudadano ejemplar según Mariano Rajoy y Carlos Corazón de León según Alberto Fabra presidente de la Comunidad Valenciana, está contento con su sentencia, solo le han caído 4 condenas de 1 año cada una y por fraude fiscal, ya que el juez no pudo demostrar otros cargos, aunque eran evidentes; también está contento porque no lo han condenado por corrupción y cohecho. A pesar de reconocer que ha sido leve la condena piensa recurrir al supremo, su intención, no ir a prisión y dejar transcurrir el tiempo; está sentencia ha tardado 10 años en dictarse. La sentencia condenatoria no ha provocado su cese como secretario de la Cámara de Comercio de Castellón, esperemos que si sirva para mantenerlo alejado de las contrataciones públicas.

     

    Este es el pan de cada día, procesos judiciales que se dilatan en el tiempo, para finalmente producir sentencias socialmente insatisfactorias; políticos que se protegen colectivamente para negar que hayan sido corruptos, para poner trabas e impedir que se demuestre que han llevado a cabo acciones corruptas, aunque los hechos indiquen lo contrario y políticos que no están dispuestos a reconocer responsabilidad política alguna sobre la corrupción imperante.

     

    Es evidente la poca voluntad de los políticos para hacer las reformas legislativas necesarias, para aplicar medidas internas que eliminen las actitudes corruptas en el partido, medidas para regenerar la cultura y los valores políticos, como mínimo en el ámbito que les corresponde.

     

    Pero todo no acaba en la esfera política, para combatir la corrupción necesitamos regenerar la cultura imperante en ciudadanos, políticos, empresarios y en todos los estamentos públicos, privados o laborales. Es necesario favorecer los valores de la honradez, de la honestidad y de la transparencia, es necesario combatir la cultura del soborno y la picaresca popular.

     

    Tenemos que ser consciente que la cultura de la corrupción se instala cuando hay consenso social, cuando mayoritariamente la población valora que aprovecharse de la posición en beneficio propio se normal, que los listos son el que se aprovechan de las situaciones en su propio beneficio y que el que no se aprovecha es porque o es tonto o un inútil. Los municipios y comunidades donde ha habido más corrupción, la gente ha votado mayoritariamente a políticos corruptos o imputados por corrupción, siempre esperando que alguna migaja les pudiera caer, esperando a que su finca pueda ser recalificada para la construcción y que con las ganancia de la venta poder vivir algo mejor. La gente sabía que eran corruptas, pero confiaban en que alguna migaja les tocaría.

     

    Quién de nosotros diariamente cuando ha tenido que pagar cualquier servicio no ha hablado de qué parte de la factura iba con IVA o sin IVA, quién cuando hace la declaración de renta no intenta escabullir pagar impuestos, quienes no vive la declaración de renta como si le sacaran una muela. Quién de nosotros no intenta utilizar una amistad para avanzar en la cola de una intervención quirúrgica o quien no empadrona al niño a la casa del abuelo para poder entrar en una determinada escuela pública.

     

    La diferencia entre nuestras actitudes cotidianas y las prácticas de políticos y empresarios radica en las cuantías, mientras que la gente lo hace por un centenar de euros los otros lo hacen por miles o millones de euros, pero la actitud es la misma, el beneficio propio en detrimento del beneficio común.

     

    Regenerar la cultura de la corrupción implica regenerar la cultura de todo el mundo, si solamente miramos a los políticos no cambiaremos la cultura de la picaresca.

     

    publico.es

    03/12/2013 09:01. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    ¿Somos todos unos corruptos?

    La tolerancia con la picardía, la complacencia con el tramposo, hacerse el tonto cuando descubrimos, o incluso convivimos, con una irregularidad… Ese es el problema que tenemos en nuestro país con la corrupción: nuestro problema es la actitud.

     

    En su post de este lunes en “Público” Tica Font explica que, para que en un colectivo se instale la cultura de la corrupción, es preciso que exista consenso social, que mayoritariamente la población considere que “aprovecharse de la posición en beneficio propio es normal“. Quizás derivado de un comportamiento de siglos, elocuentemente descrito en “El Lazarillo“, “El Buscón” y otras obras maestras de la novela picaresca española, nuestro problema es la actitud.

    -  ¿Cómo iba yo a decirle que no al duque de Palma? Si quien me lo proponía era el duque de Palma! explicaba hace unos meses con aire candoroso Jaume Matas en un programa de televisión para justificar que el duque se lo llevara crudo a costa de las arcas públicas de Baleares, la comunidad que Matas presidía y por cuya controvertida gestión sigue visitando juzgados y recibiendo condenas.

    - ¿Cómo que lo que hacemos es ilegal? solía preguntarle Jesús Gil a sus acólitos. Capullos, que sois unos capullos: de la cárcel se sale más fácil que de la miseria. Sois unos pringaos y como no espabiléis lo vais a ser toda vuestra vida. Y claro, con ese tipo de arenga, ¿quién no se pone inmediatamente a la faena, llámese Julián, Isabel o Marisol?

    - ¿Cómo, qué me pagas un sobresueldo en negro? Muchas gracias, tío… Luis

    - ¿Cómo, que me piensa pagar parte del sueldo en negro y si no busca a otro que lo acepte? ¿Doce horas de trabajo pero contrato de media jornada? Bueno, vaaale.

    - ¿Cómo, que me cobra el doble si me hace factura? Bueno, pues sin factura.

    - ¿Cómo, que has echado del despacho a ese constructor que nos podía haber sacado de pobres? – le podría decir su pareja al concejal o concejala que llega a casa contando orgulloso que ha sido capaz de rechazar un soborno-. Pero ¿tú eres gilipollas o qué? Niños, espero que vosotros no seáis tan tontos cuando os hagáis mayores.

     

    Urdangarín seguro que tenía miedo el pobre a que le regañaran en casa si no le sacaba partido al braguetazo como es debido. Y además, puede que le dijera algún amiguete, o se dijera él a sí mismo, no seas tonto, ¿no sabes lo que Peñafiel ha contado de tu suegro, del céntimo que cobraba por cada barril que entraba de Arabia Saudí tras su gestión durante la crisis del petróleo de 1973? Se lo puso Franco y se lo mantuvieron, por lo menos, Adolfo Suárez y Felipe. Pues total, tú lo que tienes que encontrar es la manera de hacer algo parecido. Y el muchacho parece que se lanzó. Sin paracaídas. El pobre.

     

    Del rey abajo ninguno nos libramos. Es como si estuviera en nuestro adeene, como si no lo pudiéramos evitar. Ni escarmentamos ni queremos escarmentar. Para eso hace falta contar con una conciencia de transgresión que parece que no tenemos demasiado desarrollada. No he cubierto información en ningún juzgado de España, y he visitado muchos, donde el alcalde detenido por presunta corrupción no haya gritado a voces su inocencia antes de que lo empuraran. Y como recuerda Tica en su post, en muchos casos continúan votándolo.

     

    Lo verdaderamente trágico es que no haya institución que se salve: ni empresarial, con un presidente de la patronal en la cárcel; ni sindical, con un secretario general recién dimitido, ni política, cuya relación completa más que un post necesita las páginas de un vademécum. Hasta al cura del pueblo del famoso “Ecce homo” lo han pillao con el carrito del helao.

     

    La mucha porquería acumulada durante decenios va saliendo a la luz poco a poco. Pero muy poca aún. Tiene razón Tica Font cuando sostiene que “regenerar la cultura de la corrupción implica regenerar la cultura de todo el mundo“. Es algo que se dice poco y que yo creo que hay que repetir mucho. Todas las veces que lo repitamos serán pocas. Por eso me he permitido escribir este post, al hilo de sus reflexiones.

     

    Los corruptos tipo Mario Conde o Javier de la Rosa que roban millones, y más si meten la mano en los dineros públicos como MunarFabra o Roldán, tienen que pagar por ello con muchos años de cárcel y devolviendo, por supuesto, todo el dinero trincado. Pero admitamos, si queremos plantearnos de verdad cómo acabar con esto, que “la diferencia entre nuestras actitudes cotidianas y las prácticas de políticos y empresarios, aunque eso no signifique poner ningún tipo de paño caliente, radica en las cuantías“.

     

    Nos tenemos que regenerar todos para que esto no continúe siendo la misma aburrida y vergonzosa historia otros quinientos años más. Se trata de no dejar pasar ninguna conducta irregular a tu alrededor, por nimia que sea. De lo contrario, tanta vestidura rasgada se quedará siempre en un mero ejercicio de hipocresía y como Lázaro de Tormes, seguiremos comiéndonos las uvas del ciego de tres en tres cuando él lo haga de dos en dos. Eso sí, arriesgándonos a que si nos pillan, del pedazo de tortazo que nos calcen acabemos con el ojo a la virulé y los dientes por el suelo. Pero mientras tanto…

     

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    03/12/2013 08:54. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    Los errores y falacias de las políticas públicas del Gobierno Rajoy

    La sabiduría convencional del pensamiento económico neoliberal alcanza su máxima expresión en España en las políticas económicas del gobierno del Partido Popular, bien reflejadas en los pronunciamientos de su Presidente Rajoy. Predeciblemente, los medios de mayor difusión del país proveen las cajas de resonancia para que tales posturas se promuevan, habiendo alcanzado un nivel de aceptación generalizada, que es sumamente preocupante, pues cada una de sus posturas tiene en su contra una enorme cantidad de evidencia que las cuestiona. Veamos tales posturas expresadas en varias formas y ocasiones y la evidencia que señala su error.

     

    España no puede vivir por encima de lo que uno tiene, postura de la que se deriva que hay que recortar el gasto público y bajar los salarios a fin de reducir el consumo. Vayamos por partes. En cuanto al gasto público, España tiene uno de los gastos públicos por habitante más bajos de la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países europeos de desarrollo semejante al español. En realidad, dicho gasto está muy por debajo del que le correspondería por el nivel de desarrollo de riqueza que tiene. Su gasto público social por habitante es solo el 74% del promedio de la UE-15, cuando el PIB por habitante es ya el 94% del promedio de la UE-15. Si fuera el 94% en lugar del 74%, el Estado español se gastaría 66.000 millones de eurosmás al año de lo que se gasta ahora. España los tiene, lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Un análisis de las políticas fiscales del país muestra la enorme regresividad y fraude fiscal existente en España.

     

    En cuanto al sector privado, el hecho de que las familias estén endeudadas no se debe a su derroche, como Rajoy indica, sino al hecho de que las rentas salariales han ido bajando en España, con lo cual la población (cuya mayoría deriva sus ingresos de las rentas del trabajo) ha tenido que ir endeudándose. Es más, contribuyó a este endeudamiento la bajada del precio del dinero, resultado del euro y de la altamente rentable inversión de la banca alemana en actividades especulativas, que, en maridaje con la española, fue responsable de la burbuja inmobiliaria.

     

    El gobierno no puede gastar el dinero que no tiene, lo cual ignora que el Estado puede tenerlo si hay voluntad política para tenerlo. El Estado puede recoger dinero de impuestos y tasas, los cuales en el Estado español, incluyendo el central y las autonomías, lo recogían en mucha menor cantidad (equivalente al 34% del PIB) que en el promedio de la UE-15 (el 44% del PIB) en 2009, y ello se debe, en gran parte, como he indicado antes, a la enorme regresividad de las políticas fiscales del Estado y de sus CCAA. Así, mientras la mayoría de la ciudadanía que trabaja y está en nómina paga en impuestos cantidades similares (ligeramente inferiores) a las que pagan sus homólogos en la UE-15, los súper ricos que derivan sus ingresos de la propiedad de capital pagan mucho, mucho menos (un 20% nominalmente) de lo que pagan sus homólogos en la UE-15.

     

    La deuda es una rémora para las generaciones futuras a las cuales se les pasa la carga de tener que pagar por esta deuda. Este argumento tergiversa la realidad, pues el gasto público en inversiones significa que las futuras generaciones podrán gozar de unas infraestructuras que no tendrían si no existieran dichas estructuras. Si se invierte, por ejemplo, en educación u otros servicios públicos del Estado del Bienestar, o en infraestructuras físicas, como transporte, ello mejora la calidad y bienestar de la sociedad presente y futura. Es más, esta mejora se está consiguiendo a un coste menor, pues los precios son más bajos ahora que en el futuro, con lo cual las generaciones futuras ahorrarán dinero en lugar de derrocharlo. En realidad, el punto clave no es el tamaño de la deuda, sino la naturaleza de esta deuda. En España el problema mayor de la deuda no es su tamaño, sino el elevado porcentaje de dicha deuda derivado de tener que pagar sus intereses hipertróficos y elevados, consecuencia del diseño del sistema financiero centrado en el Banco Central Europeo (BCE), el cual no es un Banco Central, como he mostrado en muchos artículos (ver páginas económicas de mi blog www.vnavarro.org) sino que es un lobby de la banca privada, la cual es constantemente favorecida a costa de los Estados. El gobierno Rajoy y sus políticas han favorecido enormemente a la banca, que ha aprovechado el dinero que le ha transferido el BCE no para ofrecer crédito, sino para comprar deuda pública del Estado a unos intereses desorbitados. Otras políticas alternativas podrían haber sido implementadas. Así de claro.

     

    Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

    Ver todos los artículos de Vicenç Navarro.

    03/12/2013 08:46. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    La banca contra España

    Las declaraciones del señor Botín y después las de otros directivos de la banca abrieron la puerta a una campaña perfectamente organizada, orientada a disimular la situación real de sus entidades y también a facilitar la recuperación política del Partido Popular y la puesta en marcha de nuevas reformas que sigan privatizando servicios públicos y recortando derechos sociales.

     

    La orquestación ha sido perfecta: afirmaciones rotundas de grandes banqueros, del gobierno o del Príncipe, conferencias al unísono en universidades y en todo tipo de foros por economistas y profesores a su servicio y el sempiterno coro de los medios de comunicación de su propiedad divulgando a los cuatro vientos la idea de que la economía española se recupera.

     

    Lo cierto es que no hay indicadores que muestren realmente que la economía está mejorando. Una crisis es el momento en que se producen los cambios de fase y en el que se plantean con toda su crudeza los problemas que hay que resolver. En ese sentido, y estrictamente hablando, incluso se podría decir que hace meses que salimos de la crisis, pues de esta se sale en el momento en que las medidas que se ponen en marcha para hacerle frente de un modo u otro empiezan a surtir efecto, y eso ya ha sucedido en España.

     

    Otra cosa es que esas medidas sean más o menos efectivas para resolver los auténticos problemas que causaron la crisis y, por tanto, para evitar que se produzca de nuevo en el futuro. Y, por supuesto, otro asunto es que de una crisis se puede salir no solo con brío y con reactivación productiva sino también con atonía y depresión, con una economía en la que solo los más fuertes y privilegiados están en condiciones de salvarse, que es lo que se ha procurado y se está a punto de conseguir en España.

     

    Solo así se puede decir que en España se está saliendo de la crisis cuando el paro sigue aumentando, cuando crece el número de empresas que cierran y la inversión o la producción no se recuperan, cuando sigue aumentando la morosidad y cae el crédito sin cesar, cuando solo venden más y obtienen beneficios las grandes empresas que tienen poder oligopolista de mercado, cuando la deuda sigue disparándose, cuando las empresas, las administraciones y los servicios públicos no tienen apenas liquidez e incluso dejan de funcionar, cuando la desigualdad se desboca, cuando miles de personas siguen perdiendo sus viviendas o cuando, a pesar de las declaraciones triunfalistas de sus propietarios o directivos, hay que seguir poniendo dinero público para salvar a la banca.

     

    Lo que está ocurriendo en España no es otra cosa que el desarrollo de una nueva estafa por parte de la banca, otro colosal engaño al que los partidos políticos mayoritarios (no solo el PP, sino también los nacionalistas de derechas, el PSOE o también Izquierda Unida que no termina de romper con todo esto) no le hacen frente porque son esclavos materiales de los bancos y de las grandes empresas que los financian.

     

    La primera mentira se refiere a la cuantía de las ayudas que los españoles hemos dado y seguimos dando a la banca. No es verdad, como se viene diciendo, que hayan sido de unos 60.000 millones de euros y tampoco es cierto que el rescate haya acabado y que ya no se vaya a dedicar más dinero público a los bancos españoles.

     

    La realidad es otra: si se suman la ayudas a la capitalización (unos 60.000 millones de euros), los avales (110.000 millones), los esquemas de protección de activos (28.000), la adquisición de activos (72.000) y otras ayudas de liquidez (unos 5.000 millones) la ayuda total sería de unos 275.000 millones de euros. Pero si a eso se le añaden, como debe ser a pesar de que la Comisión Europea diga lo contrario, los préstamos del Banco Central Europeo (360.000) y los avales implícitos del Estado al asegurar 100.000 euros por cada titular de depósitos bancarios (792.000 millones) el total de la ayuda recibida por los bancos españoles es mucho mayor, de 1,4 billones de euros (un desglose con más detalle en Carlos Sánchez Mato, Por una banca pública en http://bit.ly/1843LpS).

     

    La segunda gran mentira es que la situación de la banca española esté saneada cuando lo cierto es que está quebrada prácticamente en su totalidad.

     

    Los grandes banqueros impusieron a los gobiernos de Zapatero y Rajoy una estrategia inteligente para resolver su situación: “tirar de la manta” de las cajas para que quedara al descubierto su insolvencia mientras se seguía ayudando a los bancos privados. Con la excusa de la politización y mala gestión de las cajas ha sido fácil acabar con ellas para que los bancos privados terminen quedándose con el mercado que dejarían libres como forma de salir del hoyo en el que se encuentran .

     

    Pero ni siquiera así, ni con las ayudas millonarias que han recibido, se puede seguir ocultando la situación real de la banca española si no es a base de las mentiras que el señor Botín y sus acólitos se empeñan en difundir mientras cubren su impresionante irresponsabilidad de años anteriores con dinero gratis de los españoles de a pie.

     

    La realidad de la banca española es que su patrimonio neto disminuye y que su deuda es gigantesca a pesar, como he dicho, de las ayudas que ha recibido y de que se le está permitiendo que tome aire sin cesar dándole liquidez prácticamente gratis y sin límite desde el Banco Central Europeo para que haga el negocio del siglo comprando a buen precio deuda pública.

     

    Esta realidad escandalosa se oculta y disimula con la complicidad y ayuda de las autoridades que permiten que se realicen todo tipo de trampas y manipulaciones contables. Empezaron nada más estallar la crisis cuando, en contra  de toda lógica y de la transparencia más elemental, se permitió a los bancos que valorasen sus activos a precios de adquisición y no de mercado y han seguido con un rosario de triquiñuelas para ocultar las pérdidas reales y hacer que se generen beneficios donde nos los hay. Bien por la vía de no contabilizar el riesgo de la deuda pública, bien haciendo pasar como capital unos 50.000 millones de euros de los llamados activos fiscales, una especie de “deuda” con Hacienda que se supone que puede recuperarse con los beneficios que se obtengan en el futuro y que además permite que los bancos se ahorren millones de euros en impuestos o que incluso apenas los paguen (Un análisis más detallado de la situación patrimonial de la banca en Vicente Ríos, Españoles, su banco ha muerto en http://bit.ly/18AIfNi).

     

    La consecuencia de todo esto es que mientras que los beneficios de los grandes bancos ha aumentado un 80% en el primer semestre de este año, gracias a todas las ayudas anteriores, el crédito que han concedido ha disminuido en 44.800 millones de euros, y a pesar de que los depósitos han aumentado en un 9% en ese periodo.

     

    Para correr un velo sobre esta situación y contribuir a dar una cierta imagen de recuperación la solución que se viene promoviendo no es otra que aumentar las facilidades para entregar España al capital especulativo de medio mundo, que hace el agosto comprando lo que queda de nuestras empresas y propiedades

     

    Es, en resumen, un robo y una traición en toda regla: gracias a su enorme poder político la banca ha implantado una auténtica creditocracia que mantiene cautivos a los grandes partidos, a los medios de comunicación y a los grandes focos que generan opinión pública. Así consiguen los banqueros mentir sobre la situación patrimonial de sus bancos  y obligar a que se le sigan dando ayudas multimillonarias que no usan para dar financiación a las empresas y familias sino para aumentar beneficios a pesar de que están quebrados.

     

    Es imprescindible y urgente exigir que se pongan en claro las cuentas de la banca ante toda la población, para que se sepa lo que hizo en estos últimos años y lo que nos está costando lavarle la cara y que los banqueros recuperen el beneficio a costa de todos los ciudadanos. O se salva a la banca quebrada que va a hundir cada día más a la economía española y a todos los españoles o se acaba con ella y se salva a las empresas y a las personas. Y la solución está a nuestro alcance: crear una banca de nuevo tipo, de servicio público, obligada a financiar correctamente a empresas y consumidores, completamente ajena a la inversión especulativa y bajo un férreo control técnico y social que impida lo que ha ocurrido en España con los bancos privados o con las cajas de ahorros que emularon su forma de actuar al ponerse al servicio de intereses particulares o de los partidos.

     

    publico.es

    26/11/2013 14:39. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    La matrioska genovesa: un gobierno dentro del Gobierno

    Cuando el CIS pregunta a los contribuyentes la valoración que les merece Cospedal,Cañete o Sáenz de Santamaría, un buen número de esos encuestados no tendrían dificultades para, al menos, situarles como personajes públicos con responsabilidades de gobierno dentro de los diferentes clanes genoveses que circulan a lo largo y ancho de España. Si además, ese mismo CIS preguntara por un tal, Temboury, Pérez Renovales, De la Rosa, González Echenique, Centeno, Díaz Abad, etc. es más que probable que poco o nada tendrían que decir ya que los titulares de esos apellidos son unos verdaderos desconocidos para una inmensa mayoría de los encuestados.

     

    Y sin embargo, unos y otros, no solo comparten la misma nómina que se sufraga con los impuestos de los ciudadanos, sino que tienen en común que forman parte de un club de funcionarios que desde que Rajoy se pasea por los jardines de La Moncloa dirigen, vigilan, controlan, intervienen, deciden, forman su propio gobierno en la sombra y en el BOE.


    Dentro de la estructura de la Administración General del Estado están integrados en el cuerpo de los Abogados del Estado, que según el último escalafón publicado, está compuesto por poco más de 650. La estadísticas corporativas informan que de esos, unos 250, se encuentran trabajando en el sector privado, tras formarse y pasar periodos relativamente breves en el sector publico. Otros 350, generalmente los más jóvenes, están en activo y ejercen con eficacia y rigor sus trabajos en diferentes ministerios y organismos públicos. Y por último, el resto , unos 70, se encuentran dentro de una figura administrativa que bien conoce Rajoy, el Registrador y que no es otra que estar en  “ servicios especiales “. Es decir, ocupando “transitoriamente“ puestos reservados a Altos Cargos nombrados por el Consejo de Ministros, parlamentarios nacionales, miembros de Consejos de Gobierno de las CCAA y otros asimilados. Sobre este selecto grupo trata nuestra crónica.

     

    Pero, como en todos los colectivos, conviven de todo un poco : Condenados en firme por los tribunales de justicia, caso por ejemplo de Mario Conde, imputados de postín, como Lamela y Lapuerta; ex altos responsables orgánicos del Partido Popular. Hernández Mancha o Calero; parlamentarios nacionales, Bravo de Laguna, Fernández de Troconiz, García Tizón, Calero etc. y como no, Altos Cargos en los gobiernos de Aznar y Rajoy, véase Eduardo Serra, Arias Cañete o la actual Vicepresidenta, Sáenz de Santamaría. Por estar, está también Jaime Alfonsín, actual Jefe de la Secretaría de la Casa del Príncipe.

     

    En el sector privado también tienen su cuota de presencia : Grandes Bancos, como el Santander o en un selecto número empresas del IVEX, por ejemplo, Telefónica.

     

    Pero sin duda es con el actual Gobierno donde brillan con luz propia, disponen de despacho y coche oficial y forman una tupida red de poder y control que no se recuerda desde aquellos plomizos tiempos en los que tecnócratas de los Planes de Desarrollo se habían hecho los dueños de la Administración franquista.

     

    En realidad su poder se concentra en poco más de 30 de los 70 que están en servicios especiales. Con el BOE bajo el brazo, dirigen la Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios, son los propietarios de la mayoría de las Secretarias Generales Técnicas y tienen presencia en centros estratégicos de la Administración : CNMV, CNMC, RTVE, SEPI, etc. Por último, si se confirman el acuerdo alcanzado para renovar el CGPJ, también tendrán su cuota a través de Nuria Díaz Abab, vocal a propuesta del Partido Popular.

     

    Se autodefinen como firmes partidarios de lo público pero como bien señala el Gran Wyoming no tienen complejos en privatizar todo aquello que se les pone a tiro de Real Decreto. Se ponen de ejemplo de sufridos servidores públicos que sacrifican su calidad de vida a favor de la cosa pública pero son los mismos que tampoco tienen complejo alguno en entrar y salir de la Administración como Pedro por su casa bordeando el conflicto de interés que en el caso de que hubiera alguna duda razonable de lo perpetren, son los mismos que se encargan de interpretar sus difusos límites practicando el tan recurrido y recurrible refranero hispano : “ Yo me lo guiso y yo me lo como “   


    En esta escasa treintena en los que se centraliza el poder corporativo se dan casos dignos de señalar y que en alguna ocasión hemos comentado. Por un lado, están los que comparten su corporativismo con su propia pareja y/o cónyuge. Valgan dos ejemplos. El actual Presidente de la Corporación Radio Televisión Española y la Secretaria del Consejo de Administración de Banesto o la Vicepresidenta del Gobierno y el asesor del Área internacional de Telefónica. Los hay igualmente que generación tras generación se van dando el relevo en el escalafón y acaban teniendo el suyo propio ( Díaz Ambrona o los Lapuerta ).

     

    Y por último, están aquellos que sin compartir pareja ni escalafón, se reparten durante años y años en rigurosa exclusiva determinados puestos bien retribuidos y situados atendiendo a criterios de jerarquía corporativa aliñada con una antigüedad bien entendida.

     

    Como hemos dicho son unos auténticos desconocidos para la inmensa mayoría de los ciudadanos. Algunos son socios de selectos clubs de golf, viven en distinguidas urbanizaciones alejadas del mundanal ruido y ajenas a cualquier escrache potencial que pudiera suceder , no ocultan sus profundas convicciones religiosas, compatibles como es el caso de María Dolores Cospedal García, con practicas penalizadas por la misma Iglesia a la que adoran y genuflectan y en más de un caso y de dos, pertenecen a las más rancias familias de la dictadura franquista. Hijas de ex ministros y procuradores por los tercios correspondientes se dan la mano y comparten promoción con nietos de cofundadores de grupos para fascistas de los años treinta y siguientes.

     

    Como diría el capo entre los capos Mariano Rajoy en sus inigualables artículos publicados en el Faro de Vigo son los genes familiares los que determinan el futuro de las personas: Un hijo de juez está llamado a ser Registrador de la Propiedad, mientras que el hijo de un albañil, dándose muy bien la cosa, como mucho puede llegar a Aparejador.

     

    Y mire por donde ser mire, de eso estamos hablando y no de otra cosa.

    Blog Los Genoveses

     

    elplural.com

    26/11/2013 14:35. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    La luz al final del túnel

    Que ha dicho Rajoy que ya se ve la luz al final del túnel. Lo malo es que solo saldrán la máquina y los vagones de Preferente. Porque los más económicos han quedado descolgados y detenidos en mitad del túnel. En los tres vagones dejados a oscuras, en uno de ellos van los votantes apestados del PSOE, en otro los de IU y pequeños partidos aún más a la izquierda, y en el tercero se apiñan abstencionistas, anarquistas y ácratas de pura cepa. Pero los de Primera que salgan no podrán avanzar mucho sin ellos, sin mano de obra, sin sus equipajes que iban en el furgón de cola. Eso si salen y no les explota antes la bomba del voto. Porque aún queda trecho para la salida, y cuando salgan pueden salir despedidos urna y terraplén abajo.

     

    Entretanto las ruedas del convoy crujen, como bien demostraron los barrenderos y jardineros de Madrid ganando su huelga por goleada o con los autos judiciales que siembran temo en las otras Comunidades Autónomas y no se atreven a privatizar hospitales. El camino de la salida está lleno de piedras, entre escombros de tanto ERE que ciegan la luz, por chulo y confiado que se muestre el maquinista Rajoy. No está todo dicho, si los viajeros de clase económica entran en razón. Le da al manómetro para avalar la reforma educativa del viajero Wert, pone a tope la velocidad del AVE del PP, pero se puede encontrar con que al llegar a la estación de destino, ELECCIONES City se llama, no haya banda de música ni vecinos para recibirles y aclamarles. Se les acaba el combustible y los corren a gorrazos a través del páramo en que ha dejado convertida España. Sí, es un sueño, un torpe y onírico deseo, pero quién sabe, vamos a ver. Esa nueva luz no sería de pago y estafa. Puede que los componentes de las Nuevas Generaciones del PP, ante quienes Rajoy afirmó semejante tópico en un alarde de originalidad, sean bobos e interesadamente crédulos. Pero el resto de españoles, no; tienen muy mala leche y por vengarse de Rajoy son capaces de ir a votar, cuando toque, y mientras tanto coordinarse y hacerle la puñeta todo lo que puedan. Pero no son bobos ni crédulos ni tuercebotas como ellos, son ciudadanos dignos. Y a veces se producen milagros en la oscuridad de los túneles.

     

    Los ocupantes de los tres vagones detenidos permanecen incomunicados entre ellos, las puertas de salida están bloqueadas con la silicona de la soberbia, y empieza a faltarles el oxígeno. Es necesario romper las ventanillas de seguridad y salir de ese tren-trampa, de ese cautiverio, y correr hacia la estación UNIDAD, previa parada en el apeadero LUCHA-TOKA. De lo contrario serán ellos quienes rueden por los terraplenes de la pobreza, la humillación y la explotación.

     

    Los ocupantes de los tres vagones detenidos permanecen incomunicados entre ellos, las puertas de salida están bloqueadas con la silicona de la soberbia, y empieza a faltarles el oxígeno. Es necesario romper las ventanillas de seguridad y salir de ese tren-trampa, de ese cautiverio, y correr hacia la estación UNIDAD, previa parada en el apeadero LUCHA-TOKA. De lo contrario serán ellos quienes rueden por los terraplenes de la pobreza, la humillación y la explotación.

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    19/11/2013 09:03. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    El ‘Relaxing party’

    José Francisco Mendi
    Espacio Abierto

     

    España podrá alejarse del bipartidismo, en un escenario de fuerte abstención, pero sigue siendo una sociedad profundamente polarizada y politizada, que no necesariamente partidaria. La realidad electoral es así de cruda y no refleja la diversidad de la sociedad española, ya que no debería ser incompatible la bipolaridad, izquierda-derecha y la diversidad en la izquierda.

     

    Los históricos bloques electorales entre izquierda y derecha que recorren nuestra historia reciente a base de votos, y algún que otro golpe de estado fascista, se mantienen en líneas generales. Echen números gruesos y les saldrán las cuentas. Las diferencias medias entre los bloques de votantes progresistas y conservadores oscilan en unos dos millones de media histórica por elección. Si bien los comicios de 1982 y 2011 marcan los máximos puntos de inflexión con diferencias cercanas o superiores a los 4 millones de votos.

     

    La victoria electoral, hasta el momento, se ha decantado por el bloque que menos ha frustrado y/o engañado a sus votantes. En la etapa más reciente, la desolación en la derecha española tras las mentiras de Aznar por los atentados del 11-M provocó la inesperada victoria de Zapatero. Y la desesperanza de los electores de izquierda con el camino emprendido por el PSOE en el final de su última legislatura, facilitaron la victoria de Rajoy.

     

    El PSOE por muchas y diversas razones va a ser la referencia mayoritaria de la izquierda española, como lo ha sido en todo el periodo democrático, a pesar de sus muchos e importantes errores, mientras PCE e IU a pesar de sus esfuerzos y luchas nunca ha llegado al 15% del electorado a nivel estatal.

     

    El bipartidismo es negativo porque no representa a la sociedad real como cada vez se percibe más en el propio electorado cuando descendemos a escenarios de elecciones autonómicas o municipales. Así que bipartidismo no, reequilibrio en la izquierda si, y a partir de ese reequilibrio pacto y colaboración.

     

    Resulta preocupante que siendo este el panorama real, una parte de la izquierda transformadora, representada principalmente por IU, haya asumido el discurso de una  nueva doctrina política de la izquierda única y verdadera. Hemos pasado del “sorpasso”, de las dos orillas, al objetivo de la derrota del bipartidismo PPSOE. Pero tanto la teoría como la práctica, y las consecuencias, son las mismas. Esperar sentados a que llegue esa mayoría electoral suficiente de la izquierda única, que permita gobernar en solitario, mientras la derecha sigue rematando su demolición de los derechos sociales.

     

    Sin duda ha habido comportamientos del PSOE desde el gobierno que nada tienen que envidiar de algunas medidas neoliberales de la derecha europea. Y así les ha ido. El problema es que el enunciado correcto de esa frase es: “así nos ha ido”. Por lo tanto me afecta, nos afecta a todos los progresistas. Me preocupa ese comportamiento, como también a la socialdemocracia le afecta que otras izquierdas se alejen del acuerdo y vean al PSOE como el objetivo a batir en la contienda electoral. Mientras, los conservadores mantienen aglutinadas a sus huestes. Desde los liberales hasta su propio “amanecer dorado”. En una engrasada y engominada maquinaria que representaría en España, el “Relaxing party”.

     

    Por esta y muchas razones he participado y ¡he votado! en la Conferencia Política del PSOE sin ser miembro de ese partido. Me permito esa exclamación porque no pude disimular la mezcla de extrañeza y satisfacción al ver cómo se aprobaba en esa reunión la celebración de elecciones primarias abiertas a la ciudadanía para las candidaturas electorales. O que, simplemente, me dejaran votar siendo sólo un invitado codecidiendo con hombres y mujeres, militantes o no, el futuro de un proyecto de cambio para la izquierda en este país y, sobre todo, para este país desde la izquierda. Incluso, junto a otras personas que militamos en la izquierda transformadora, hemos sido tildados como peligrosos aperturistas por defender lo obvio: el acercamiento entre representantes y representados. Algo sencillamente necesario, pero no suficiente, para reconciliarse con la sociedad que sigue siendo profundamente política pero distantemente partidista.

     

    Parece que participar en un debate abierto con militantes de base de otro partido de la izquierda en su conferencia política y representantes de distintos movimientos sociales presentes y no afiliados al PSOE es una traición, mientras que pactar, cosa que nos congratula por lo que supone de freno a las políticas del PP, en un ámbito como Andalucía, es legítimo.

     

    Humildemente pensamos que las dos cosas son legítimas y necesarias en un momento de ataque a todos los derechos sociales conseguidos.

     

    Mientras hombres y mujeres libres, diversos y plurales, con diferentes militancias, pero con un mismo objetivo, dialogamos, debatimos, discutimos y decidimos, la derecha, fuerte y unida, mostraba su inquietud temiendo perder el poder de todas y todos para quedarse sólo con su poder. La respuesta visceral de sus voceros y analistas es la mejor demostración de que vamos en la buena dirección.

     

    Hemos visto estos días cómo la poderosa maquinaria económica y mediática del “Relaxing party” español ha desplegado sus garras para golpear, una vez más, a los defensores de los más desfavorecidos. Esa misma derecha que intentará noquear a quien pretenda oponerse a la rapiña de lo público para su beneficio

     

    La fiera, que pacía relajada en los prados de los derechos sociales relamiéndose tras cada Consejo de Ministros, sabe que ya no puede dormir tranquila. Que se acercan gritos de protesta dispuestos a traspasar las calles con la gente, junto a sindicatos y mareas, para llegar a las urnas. Y ese será su final. El de una pesadilla en blanco y negro que llevamos sufriendo demasiado tiempo.

     

    publico.es

    14/11/2013 11:14. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    La necesidad de disminuir el tiempo de trabajo

    Vicenç Navarro

    Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

     

    Una medida que ha sido propuesta para disminuir el elevado desempleo es la de compartir el tiempo de trabajo de manera que cada trabajador trabaje menos horas por día, necesitándose así un número mayor de puestos de trabajo para realizar la misma tarea. Esta medida ya se ha experimentado ampliamente en varios países, como en Alemania, y en varias empresas (como varias cooperativas del País Vasco), evitando el despido masivo de trabajadores cuando la necesidad de producción disminuye como consecuencia de la reducción de la demanda de los productos producidos.

     

    Una de las causas de que no se haya implantado con mayor intensidad esta medida es el enorme dominio que la patronal, y muy en especial la gran patronal, tiene en los centros de trabajo. Una de las causas de la resistencia a compartir el trabajo es que el empresario quiere evitar los costes de formación de nuevos trabajadores, prefiriendo retener a los que ya tiene y conoce, adaptando el tiempo de trabajo a sus necesidades de producción. La gran flexibilidad del mercado de trabajo en España, muy favorable para el empresario, explica que este prefiera la reducción del número de trabajadores cuando baja la producción y aumentar las horas extra del trabajador que permanece en la empresa cuando aumenta la demanda de sus productos, y por lo tanto, la necesidad de que aumente la producción.

     

    Es interesante subrayar que el trabajador puede también ser reacio a compartir el tiempo de trabajo si ello significa que sufrirá una reducción del salario. De ahí que en varios países, como en Alemania, el gobierno permita el acceso a fondos públicos (por regla general, del seguro de desempleo) para complementar esa reducción salarial, manteniendo así su nivel de ingresos. Para el Estado es más económico hacer este subsidio complementario al trabajador que ve reducido su salario al disminuir el tiempo de trabajo, que pagar el seguro de desempleo completo en caso de que el trabajador dejara el trabajo.

     

    Ahora bien, estas medidas, seguidas en momentos de gran recesión y elevado desempleo, no deberían retrasar la muy necesaria reducción del tiempo de trabajo manteniendo el nivel salarial. Hay que darse cuenta de que el día laboral de ocho horas no ha cambiado desde el siglo XIX, cuando se consiguió por primera vez reducir el tiempo de trabajo diario a este número de horas. Es importante subrayar que los mismos economistas neoliberales (de los cuales hay una gran densidad en los fórums mediáticos del país) que se alarman de que la edad de jubilación no haya variado desde hace algo más de noventa años (desde 1919, con el Retiro Obrero Obligatorio, hasta 2012), deseando que se retrase la jubilación, no dicen ni pío sobre el horario laboral, que no ha variado desde el siglo XIX. En realidad, la productividad se ha incrementado enormemente, permitiendo que el PIB español sea 24 veces más grande ahora que en 1900. En cambio, los salarios no han cambiado en la misma proporción. Y el horario laboral tampoco. Esta falta de cambio del horario laboral frente al enorme aumento de la productividad es un indicador del enorme poder del mundo empresarial. En realidad, John Maynard Keynes había predicho que en 2030 la gente trabajaría solo 15 horas a la semana (“Economic Possibilities for our Grandchildren”, citado en “Work-Time Reduction: Possibilities and Problems”, de Herbert J. Gans), predicción que hizo basándose en su estimación del crecimiento de la productividad. Ahora bien, lo que estamos viendo es precisamente lo contrario. La reducción del tiempo de trabajo se está haciendo a costa de la reducción del salario y del crecimiento del pluriempleo para sostener el nivel de ingresos. Ello ocurre como consecuencia de la debilidad del mundo del trabajo.

     

    Esta situación está deteriorando la calidad de vida y bienestar de la población, así como debilitando la economía al reducir la demanda, y con ello el estímulo económico (ver mi artículo “Bajar salarios no es bueno”. Público 01.11.13).

     

    La lucha para reducir el tiempo de trabajo sin reducción salarial es clave para mantener y enriquecer el bienestar de la población y la eficiencia del sistema económico. Debería ser parte de la política familiar de un país para permitir un mayor tiempo de los padres con sus hijos. Y también debería ser parte de la política cultural del país facilitar y estimular la educación y formación (como intentaron tradicionalmente las casas del pueblo y cooperativas obreras) para instruir a la población, oponiéndose, a la vez, a los sistemas culturales televisivos que promueven la mediocridad como mecanismo de escape y parte de la campaña para idiotizar a la población sin ningún intento de enriquecimiento cultural. Para alcanzar estas medidas se requiere un mayor intervencionismo estatal que favorezca las políticas enumeradas anteriormente. Pero ello requiere un giro de 180º de las políticas públicas neoliberales que todavía hoy dominan los gobiernos.

     

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    14/11/2013 11:07. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    Otras políticas, otra forma de hacer política

    Cristina Narbona
    Militante del PSOE

     

    En 1982 dejé mi trabajo en la Universidad para incorporarme a mi primera responsabilidad pública, en la Junta de Andalucía. No pertenecía entonces al PSOE: decidí afiliarme en 1993, en vísperas de unas elecciones generales en las que el PP parecía el seguro ganador. Pero, desde el inicio, compartía los ideales del proyecto socialista y me sentía privilegiada por tener la oportunidad de contribuir, con modestia, a la construcción de una España más justa, más libre y más prospera.

     

    A lo largo de más de treinta años he mantenido la misma voluntad y el mismo compromiso, al servicio del interés publico, en diferentes administraciones, en la banca pública, en el parlamento... Eso ha significado, entre otras cosas, renunciar a otras opciones profesionales, rechazando incluso ofertas del sector privado (por cierto, mucho mejor remuneradas); y ha supuesto, también, un importante coste personal en periodos de fuerte tensión —por ejemplo, siendo Ministra de Medio Ambiente durante la peor sequía de la historia de España...— Pero, una y otra vez, —y desde una actitud de permanente autocrítica— me he reafirmado en la necesidad de la Política (con mayúscula) como herramienta para la transformación de la sociedad; y en la convicción de que los socialistas debemos empeñarnos a fondo para construir esa España más justa, más libre y mas prospera, que no solo es posible, sino cada vez más urgente.

     

    Creo que, para que el PSOE contribuya hoy a avanzar en esa dirección, necesitamos volver a colocar inequívocamente la igualdad (y no el crecimiento del PIB, compatible con el aumento de las desigualdades) como objetivo principal de la acción pública. No basta con reiterar nuestra defensa del Estado del bienestar. Es preciso impulsar una política económica alternativa a la existente (y en gran medida alternativa a la desarrollada por gobiernos socialistas, no solo en España), de forma que se produzca una distribución más equitativa de la renta, de la riqueza, de la información... incorporando, además, mecanismos que eviten la impunidad de quienes se han beneficiado de las desigualdades sociales y de la creciente concentración del poder económico. Y que se entienda, de una vez por todas, la sostenibilidad ambiental como garantía de equidad global, de seguridad y de progreso duradero. Una política económica alternativa que se defienda en las instituciones europeas, consolidando nuestros vínculos con otras fuerzas progresistas.

     

    Ello requiere que los socialistas reflexionemos, con humildad, sobre las lecciones de la crisis, que entendamos mejor su origen, y que rectifiquemos en temas cruciales, —como la política fiscal, la política energética, la regularización y la supervisión del sector financiero, las limitaciones del PIB como indicador de prosperidad...— Y en los documentos que serán debatidos durante el próximo fin de semana en nuestra Conferencia Política hay ya mucha concreción en algunas de estas cuestiones, a mi juicio en la buena dirección.

     

    Pero también creo que es urgente introducir cambios radicales en nuestra forma de hacer política, en el funcionamiento de nuestra organización, con un mayor esfuerzo en términos de coherencia, de ejemplaridad, de integración en la sociedad....como requisito imprescindible para establecer un nuevo vinculo de reciproca confianza con la ciudadanía.

     

    Ninguna sociedad puede progresar si los ciudadanos no confían en aquellas instituciones cuya existencia debe garantizar al máximo el interés general, el "bien común"; y es evidente que, durante los últimos años, en España esa confianza se ha desmoronado dramáticamente. Las razones son objetivas, y debemos reconocer nuestra propia responsabilidad como partido político, ya que los ciudadanos perciben que la democracia resulta impotente frente al poder económico... e intuyen que, en realidad, los " mercados "han ocupado el espacio que les ha permitido la "política"  (también la socialdemocracia).

     

    A ello hay que añadir la lacra de la corrupción, y la evidencia de que las instituciones democráticas carecen de los mecanismos adecuados para su efectiva prevención y penalización; y, también, la evidencia de que la corrupción no afecta solo a la credibilidad de los políticos, sino también de los empresarios, de los medios de comunicación... Erradicar la tolerancia social hacia la corrupción —además de todas las reformas legales en gran medida ya identificadas— requiere de un auténtico cambio cultural, donde los valores de la responsabilidad individual y colectiva, la solidaridad, la cooperación... desplacen al consumismo irresponsable e insolidario que ha impregnado  la sociedad. Para recuperar la confianza de los ciudadanos, el PSOE debe aparecer liderando dicho cambio cultural, incorporando en su propia organización mecanismos que garanticen mayor coherencia entre lo que se propone y lo que se hace, la rendición sistemática de cuentas y la exigencia efectiva de responsabilidades, así como criterios más exigentes y más democráticos para la selección de los cargos orgánicos e institucionales.

     

    Quienes ostentan responsabilidades públicas deben ser capaces de comprender la creciente complejidad de la realidad que pretenden transformar, así como de comunicar adecuadamente el correspondiente diagnóstico y las oportunas respuestas.

     

    Para ello, la política no puede ser considerada una actividad permanente y exclusiva, sino un compromiso,una vocacion compatible con otras actividades laborales: ello exige la continua actualización del propio conocimiento, de forma que se garantice tanto la conexión con la sociedad como el respeto por parte de las ciudadanos. Además, cuanto mayor autonomía personal tengan nuestros militantes, mayor será su libertad de expresión en el debate interno.

     

    Más allá de las "primarias abiertas" para elegir a los candidatos a la Presidencia del Gobierno —que ya fueron objeto de acuerdo en el Congreso Federal de 2012—, el principio de "un militante, un voto" debería instaurarse con carácter general para la elección de los secretarios generales. En todo caso, las primarias por sí solas no son una panacea. Para mejorar la calidad de la democracia interna hay que establecer mecanismos para fortalecer la cohesión interna, para evitar que las discrepancias se entiendan como falta de lealtad y para que los liderazgos se construyan a partir de los principio antes anunciados: coherencia, rigor, rendición de cuentas y asunción de responsabilidades.

     

    publico.es

    07/11/2013 10:33. Izquierda Socialista en Valladolid #. OPINIONES No hay comentarios. Comentar.

    Una izquierda con vocación de mayoría

    Hay muchas razones que explican la Conferencia Política del PSOE en el ecuador de esta legislatura. Perdimos cuatro millones de votantes en el 2011 y su recuperación exige reconocimientos y rectificaciones. El mundo cambia tanto y tan rápidamente que la izquierda debe ser capaz de renovar sus propuestas y sus soluciones en los nuevos parámetros de la globalización, de la revolución tecnológica y en la nueva sociedad de la información. El Estado-nación, como escenario de la acción política transformadora, se ha quedado pequeño, incapaz de construir espacios de cohesión social, incluso de democracia plena. El proyecto socialista de los ochenta, con el que somos identificados como partido, ha sido en gran parte construido ya y la sociedad española nos presenta hoy problemas diferentes. Pero, además y quizás lo más importante, la crisis económica, social y de empleo, inédita por sus dimensiones y efectos, se prolonga y se acentúa en el contexto de la crisis política más grave que hemos vivido en los últimos 30 años: crisis de la democracia y de sus instituciones e implosión del modelo territorial con el reto soberanista de Cataluña.

     

    A los que dejaron de votarnos y a todos los españoles que se sienten progresistas o de izquierdas, queremos decirles que hemos articulado un proyecto político para los próximos años que da respuesta a la triple crisis española. Empezando por nuestra democracia, hemos presentado un ambicioso programa de regeneración de la política española y de renovación de nuestras reglas democráticas. No se trata de partir de cero ni de refundar el sistema. Son reformas que responden a las principales quejas que recibimos y a las más graves carencias que padecemos. Para ello, hemos propuesto al conjunto de las fuerzas políticas abordar, desde el máximo consenso, un conjunto de reformas en nuestras leyes para erradicar la corrupción en la política, reformar la vida interna y financiera de los partidos políticos, reformar el sistema electoral aumentando las facultades de elección de los ciudadanos, modernizar nuestro Parlamento para hacerlo más abierto y participado por la ciudadanía y una nueva regulación de las condiciones de ejercicio de la política sometidas a las exigencias de la ejemplaridad. Recuperar la confianza de la ciudadanía en sus instituciones, y relegitimar la política y los partidos son condiciones necesarias para reforzar nuestra vida en común con más y mejor democracia.

     

    Junto a ello, hemos planteado una oferta de diálogo serio para revisar nuestro modelo territorial. El marco autonómico ha sido un éxito, pero la tensión soberanista de Cataluña y los desajustes que el modelo viene exhibiendo desde hace años aconsejan una reforma de nuestro Título VIII. El PSOE propone al país reafirmar el mapa autonómico actual, haciéndolo evolucionar en una doble dirección. De una parte, incorporando las fórmulas del modelo federal alemán: con un Senado de las CC AA, clarificando y consolidando el reparto competencial, pactando un modelo de financiación basado en la autonomía financiera, la suficiencia y la solidaridad y fortaleciendo los instrumentos de cooperación y de lealtad federal. De otra, dar carta de naturaleza constitucional a las singularidades o hechos diferenciales que explican la España plural y que hacen posible la conformación de nuestro Estado complejo.

     

    Vamos a proponer una agenda por la igualdad a la política española. De nuevo, la igualdad, porque constatamos el crecimiento rampante de la desigualdad y sus síntomas más alarmantes con la política de ajustes y recortes en nuestro modelo de bienestar. No es solo que se dispare el abanico entre los más ricos y los más pobres, sino que, junto a ello, se empobrecen las clases medias, es decir, la mayoría social, y cada vez es más grande el número de hogares en la pobreza.

     

    Hemos pensado seriamente en este fenómeno demasiado frecuente en los países que venimos del Estado de bienestar y hemos decidido articular una agenda de reformas estructurales para recuperar cohesión social y para garantizar, de verdad, la igualdad de oportunidades ante la vida. Nuestra agenda es atrevida y resumidamente contempla: a) Una apuesta clara y rotunda por aumentar nuestro gasto en educación y por fortalecer la escuela pública como verdadero instrumento igualitario; b) una reforma fiscal que reduzca el fraude, recupere progresividad y nos sitúe en la presión fiscal europea aportando cinco puntos de PIB a nuestros ingresos; c) la creación de un fondo social de ayuda a los hogares sin ingresos con aportaciones fiscales de las rentas y patrimonios más altos; d) la limitación de las remuneraciones de directivos en las entidades financieras (si el Estado se hace cargo de sus quiebras, el Estado tiene derecho a intervenir en su remuneración), establecer exigencias a los Consejos para que las remuneraciones de los directivos de las empresas se ajusten a resultados, riesgos y transparencia y desincentivar con cargas fiscales y de cotización a la Seguridad Social los ingresos variables y las retribuciones en especie; e) fortalecimiento del poder sindical en las pymes, recuperación de la negociación colectiva sectorial y aumento del salario mínimo; f) el desarrollo de un programa de igualdad de la mujer en el trabajo y en la empresa, auténtico espacio de desigualdad de género en nuestro país.

     

    Hemos diseñado una política para el crecimiento y el empleo. España tiene ante sí una larga marcha para recuperar competitividad, crear nuevas empresas, y empleo, diversificar la actividad económica, modernizar nuestro aparato productivo, mejorar nuestra I+D+i, aumentar el tamaño de nuestras pymes, internacionalizarlas, mejorar nuestra Universidad y nuestra Formación Profesional y tantas cosas más. Queremos proponer al país una estrategia para la modernización de la economía española a medio plazo. Hemos cometido muchos excesos y muchos errores en los años de la abundancia y nos faltan miradas largas y consensos básicos para ser un país de los grandes en el mundo, que recupere el empleo en las dos próximas legislaturas. Que ofrezca una salida de medio plazo a la generación de nuestros jóvenes de hoy.

     

    Propondremos a los agentes sociales un pacto de rentas que nos permita ganar productividad con costes proporcionados, a trabajadores y empresas y con recuperación del consenso sobre el marco laboral roto por el Gobierno y revisaremos las políticas públicas de inversión en las prioridades de política industrial, energética, medioambiental, formativa, de infraestructuras inteligentes, economía digital, etcétera.

     

    Hay una constante en nuestra reflexión: las bases sobre las que hemos convivido estos últimos 30 años necesitan un ajuste, una adaptación a nuevos tiempos y a nuevas necesidades. La sociedad española ha perdido ilusiones colectivas, coincidencias básicas y hay crecientes rupturas internas: territoriales, democráticas, generacionales. Podemos mirar para otro lado y creer que el tiempo lo arregla todo. Pero quienes creemos que ocurre lo contrario, proponemos al país una reforma de fondo. Por eso hemos llegado a la conclusión de que una reforma puntual de nuestra Constitución es necesidad y oportunidad a la vez.

     

    Necesidad de incorporar a nuestra Carta Magna los cambios que la sociedad española ha hecho suyos: la secularización y la laicidad, la igualdad de género, el derecho a la asistencia sanitaria, Internet, el matrimonio homosexual o las distintas formas de familia, la igualdad de sexos en la sucesión de la corona y el derecho a las prestaciones de la Seguridad Social entre otras. Necesidad de revisar nuestro Título VIII y encontrar nuevos acuerdos con nuestras CC AA para seguir juntos. Necesidad de incorporar el marco jurídico institucional europeo a nuestras fuentes del derecho. Pero también oportunidad para volver a la política sensata y grande. La que recupera consensos para abordar los problemas principales del país. La que supere partidismos sectarios y recupere confianza ciudadana. La que lidere al país desde la moderación y vertebre a la ciudadanía hacia objetivos colectivos. Queremos liderar este proyecto modernizador del país, que recupera crecimiento y empleo, que rehace los equilibrios sociales de España, que reconduce las tensiones independentistas hacia un proyecto común, que recupera igualdad, que relegitima la política y la democracia. Queremos hacerlo desde una izquierda renovada con vocación de mayoría social. Queremos ofrecernos como el partido capaz de todo eso, recordando que el PSOE ha sido el partido del progreso y la justicia social, de la libertad y los avances sociales en los últimos 100 años de vida española.

     

    Ramón Jáuregui es coordinador de la Conferencia Política del PSOE.

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