Blogia
Izquierda Socialista de Valladolid en la defensa de los Servicios Públicos

INTER”ACCION”

¡Cómo está cambiando todo!, ¡con qué rapidez!; tal es la velocidad  que nos está pillando tan de sorpresa que no reaccionemos con la suficiente fuerza y celeridad.

 

Los poderes económicos marcan el paso y supeditan a los Gobiernos mediante las presiones bursátiles, mercantilistas y financieras.

 

Las organizaciones políticas y sindicales no cambian, siguen aferradas a sus estructuras, viejas fórmulas y métodos (manifestaciones, movilizaciones, huelgas, etc.) que hoy por hoy, por si solas, no son ni efectivas ni suficientes como para hacer varias las políticas impuestas por el nuevo orden mundial.

 

Todo está cambiando hacia un nuevo sistema que regirá al mundo del siglo XXI.

 

Un nuevo sistema totalmente liberalizado, basado en el poder financiero, en el que priman los resultados económicos frente a los derechos de los ciudadanos; donde se da mas importancia a los beneficios que a la redistribución de la riqueza; donde los movimientos bursátiles doblegan  la libertad de los Estados.

 

Un nuevo sistema en el que las libertades individuales y la democracia están supeditadas al interés de los poderes económicos.

 

Ante esta situación, no cabe más que reformar las organizaciones políticas y sindicales rápidamente. Ya no nos sirven, para defendernos, las viejas recetas..

 

Hay que cambiar y readaptarse a la nueva situación rapidísimamente o corremos el peligro de que el sistema que se está imponiendo nos enguya a todos.

 

No podemos seguir esperando a que la situación mejore, pensando que luego volveremos al estado anterior como si nada, esto no ocurrirá si no nos reformamos rápidamente y plantamos cara de forma eficaz a la nueva concepción mundial que se nos impone.

 

Las manifestaciones, movilizaciones, huelgas, etc., han pasado a servir simplemente para escenificar el descontento popular y la existencia de un conflicto, no siendo en sí mismas el camino para una solución efectiva. Si realmente queremos “incidir” en las decisiones debemos conjugarlas con el uso de otros mecanismos; los mismos mecanismos y medios que los poderes económicos están utilizando para doblegar a los gobiernos.

 

Para ello necesitamos reforzar el “internacionalismo social”, es imprescindible la unidad total, la unidad de todas las organizaciones políticas, sindicales, asociaciones, etc., que coinciden en que existen otras formulas para salir de la crisis y que es posible otro ordenamiento mundial.

 

Hay que concienciarnos de que solos o divididos tenemos la derrota asegurada; perderemos todo lo conquistado durante estos últimos siglos y los mercados nos impondrán su régimen económico, financiero, político y social.

 

Frente a la globalización mercantil y especulativa, debemos reforzar el “internacionalismo social”.

 

Hay que introducirse en sus organismos,  estructuras; hay que entrar, mediante el accionariado, en los medios de comunicación, entidades financieras, banca, multinacionales, mercados de bolsa, adquirir deuda de los diferentes países, de forma totalmente organizada, estructurada, coordinada y a todos los niveles: nacional, continental y mundial.

 

Todo ello con el objetivo de poder mover, comprar ó vender, con el fin de contar con un poder real de presión e incidir en las decisiones de los diferentes gobiernos y poderes económicos (banca, grandes empresas, bolsas, etc.), siempre en defensa de los intereses de los ciudadanos en defensa de sus derechos y libertades; de la misma manera y formas que ahora están haciendo los poderes económicos contra los Estados.

 

Por otro lado, tenemos que entrar masivamente en todas las instituciones mediante la unidad, fusión, coalición o convergencia de “todas” las organizaciones de izquierdas en una única fuerza de “alternativa social” con el objetivo “no de alcanzar el poder”, sino de obtener la representación suficiente “para incidir en el poder”.

 

Tenemos que reaccionar rápida y decididamente, debemos readaptarnos y reformarnos a la carrera. Hay que hacerlo ya, utilizando ese triple camino: desde dentro del sistema político, moviendo los hilos en el sistema financiero y ganando la calle.

 

Frente a la globalización especulativa: internacionalismo social.

0 comentarios