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Izquierda Socialista de Valladolid en la defensa de los Servicios Públicos

Falsedades sobre la reforma

VICENÇ NAVARRO

Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

 

En el debate actual sobre la reforma constitucional y la ley orgánica complementaria se están haciendo afirmaciones que no son sostenibles. A continuación detallo las más representativas:

 

“El mayor problema que tiene España es el tamaño del déficit y de la deuda pública”.

No es cierto. En 2007, el Estado tenía superávit y la deuda era de las más bajas de la Eurozona y ello no protegió a España de tener una Gran Recesión. Incluso hoy, la deuda pública es menor que el promedio de la Eurozona y el déficit ha descendido, lo cual no ha evitado que los intereses que el Estado español ha tenido que pagar para vender su deuda pública hayan sido los mayores en su historia.

 

 

“La ley aprobada por el pacto PSOE-PP no es un ataque al Estado del bienestar”.

Sí que lo es. Si se le exige al sector público que reduzca el déficit publico, hay varias maneras de hacerlo. Bajando el gasto público, aumentando los impuestos o incrementando el crecimiento económico para ingresar más fondos al Estado. En España, la mayor reducción del déficit público siempre se ha conseguido con recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social. Pasó cuando el Estado español tuvo que reducir el déficit para acomodarnos al criterio de Maastricht, y bajar el déficit al 3% del PIB. Y pasa ahora, cuando quieren reducirlo al 0,4% del PIB. Es más, la fiscalidad del Estado español (tanto central como autonómico) es profundamente regresiva. Si miramos los niveles efectivos (reales) de tributación y no sólo nominales, las grandes familias, las grandes empresas y la banca, pagan niveles muy inferiores (restando al Estado 44.000 millones de euros al año) a lo que paga un trabajador en nómina. El Estado ya ha demostrado todos estos años su incapacidad o falta de valentía política de corregir esta situación. Le es más fácil recortar los servicios domiciliarios a las personas con dependencia (600 millones de euros) o congelar las pensiones (1.200 millones) que revertir la bajada de impuestos (37%), que afectaron a los súper ricos (300.000 euros o más al año) en los últimos quince años (2.500 millones de euros). Las clases populares tienen menos poder sobre el Estado español que las clases dominantes.

 

 

“Si no se toman estas medidas, los mercados no se calmarán y terminaremos peor”.

Los mercados no son calmables. El problema no es la especulación de los mercados, sino la falta de protección de los estados frente a los mercados. Lo que un Estado hace frente a las maniobras especulativas es imprimir dinero y comprar su propia deuda pública, forzando la bajada de los intereses de tal deuda. Pero, con la creación del euro, los países del euro no pueden hacer esto. Sólo el Banco Central Europeo puede imprimir dinero. Pero en lugar de hacer lo que los bancos centrales hacen, es decir, comprar deuda pública de los estados de la Eurozona, lo que hace es proveer liquidez a los bancos privados, pero no a los estados. Sólo, recientemente y con grandes reticencias, se ha estado haciendo, pero tarde e insuficientemente. Cuando compró deuda pública de España e Italia, los intereses bajaron. Esto debiera hacerlo pero no excepcionalmente, sino como parte de su función. Es más, los estados de la Eurozona debieran tener bancos públicos para garantizar el crédito. En España se está yendo en sentido contrario. La privatización de las cajas dificultará todavía más la garantía del crédito.

 

 

“Todos los estados de la Eurozona debieran tener una legislación igual, prohibiendo que tengan déficits públicos”.

Como ha indicado el Center for Economic and Policy Research, uno de los centros de investigación más prestigiosos de EEUU, tal política “sería un desastre”. Sería equivalente a que Estados Unidos, cuyos estados tienen que tener un déficit cero para los gastos ordinarios (pero no en inversiones), no tuvieran un Estado Federal con un Gobierno que tiene déficits del 8,2% del PIB (y una deuda del 160% del PIB) y con un Banco Central (The Federal Reserve Board) que ayuda a los estados (California tiene unas cuentas públicas en tan mala forma como Grecia) y compra deuda pública (algo que no está permitido al Banco Central Europeo).

 

 

“Estas políticas de austeridad nos evitarán llegar a la situación griega”.

Todo lo contrario, están acelerando a alcanzar la situación griega. Tales medidas, congelación de pensiones y recortes sociales, que están empobreciendo todavía más el subfinanciado Estado del bienestar español (el gasto público social por habitante es el más bajo de la Eurozona) está dificultando enormemente la recuperación económica al reducir la demanda de bienes y servicios, que es el mayor problema de la economía española. Estas políticas de austeridad están empobreciendo tal demanda. Hoy está creciendo la percepción, incluso en centros financieros, de que el mayor problema de España es el escaso crecimiento económico. La explosión de la burbuja inmobiliaria creó un agujero equivalente a un 7% del PIB que tendría que rellenarse con gasto público para permitir una estimulación de la economía. Tras cuatro años de austeridad, la economía española continúa estancada.

 

 

“El estímulo económico se aplicó en España y no ayudó mucho”.

No es cierto. Ayudó poco porque consistió sobre todo en recortes fiscales que beneficiaron sobre todo a las rentas superiores que son las que proporcionalmente consumen menos y tienen, por lo tanto, escaso impacto estimulante de la demanda. Muy pocos de los estímulos fueron encaminados explícitamente a crear empleo. De la misma manera que las derechas están utilizando la crisis para obtener lo que siempre han querido, es decir, disminuir los salarios, la protección social y privatizar el Estado del bienestar, las izquierdas debieran utilizar la crisis para conseguir sus objetivos, es decir, hacer un reforma fiscal profunda que, a base de corregir el enorme déficit fiscal de las clases pudientes –grandes familias, grandes empresas y banca– se resolviera el déficit social, creando empleo, y a la vez se estimulara la economía. Así se salió de la Gran Depresión y así se debería salir ahora.

publico.es

AVEs, Aeropuertos, Autopistas y Tranvías: la cleptocracia arruina a España

En estos días está de moda comentar la modificación de nuestra constitución para incluir en ella un límite al déficit público, de tal forma que, de alguna manera, se frene la tendencia al endeudamiento del Estado, para que, a largo plazo, el presupuesto esté siempre equilibrado.

Evidentemente se trata de una exigencia de Alemania (vía BCE), ………….

http://dfc-economiahistoria

 

A donde van las economías occidentales

Francisco Parra Rodríguez

Doctor en Economía

 

La semana pasada se han publicado los resultados trimestrales del crecimiento del PIB de las principales economías occidentales, los resultados son desalentadores ya que apuntan a lo que nadie desea que el crecimiento económico, hasta ahora insuficiente para crear empleo, se desacelera, y las economías se encaminen bien a un estancamiento económico o bien a una nueva recesión. De hecho la directora del FMI ve riesgos de una nueva recesión global.

 

 Y esta desaceleración del crecimiento económico ocurre en las principales economías occidentales con independencia de la política económica que hayan puesto en marcha, expansión cuantitativa o lucha a muerte contra el déficit público. Los sistemas laborales, independientemente del tipo que sean, me refiero a más neoliberales o menos, presentan idéntica capacidad de aumentar el empleo y consecuentemente reducir las altas tasas de desempleo o de subempleo[1], y apenas nadie logra evitar que el desempleo se cebe entre los más jóvenes y los más humildes.  La estrategia de todos a exportar  ha dado magros resultados, ni ha incrementado el empleo industrial, ni ha extendido sus efectos sobre los sectores interiores, y puesto que el crecimiento económico de los emergentes se debilita al estar limitado por el precio de las materias primas, dicha estrategia, en donde haya causado efectos económicos relevantes, tampoco va a poder sostenerse por mucho más tiempo. Entre tanto, los gobiernos occidentales agotados por los rescates al sistema bancarios se muestran limitados en lo físico y en lo moral (ideológico)  para impulsar un crecimiento de la demanda agregada que sustituya al de la demanda exterior como fuente de crecimiento real. En fin que las economías occidentales se encuentran orbitando en torno un agujero negro del que parecen no salir hagan lo que hagan.

 

El estudio de la economía, ha idealizado a esta como un sistema mecánico gobernado por la mano invisible del mercado, y cuyo devenir es observable a través  de modelos matemáticos que simulan las consecuencias presentes y futuras de las decisiones que se han de adoptar para su mejor gobernanza, y esto impide una política económica ajena a su ideario. Al igual que cuando se creía que la tierra era plana y se veía imposible mandar barcos allende las islas canarias , en esta materia, cuando se propone que el gobierno aumente su déficit para impulsar la economía, le dirán que quita los recursos financieros que tanto necesitan las empresas para llevar a cabo sus negocios e inversiones, si este propone imprimir nuevo dinero para evitar el efecto expulsión, le dirán que el aumento de medios de pago traerá en el futuro inflación, y los resabiados mercados financieros lo descontarán igualmente sobre los precios de los bonos y acciones que negocian. Y así haciendo números, se concluye que las economías occidentales deben defenderse de la competencia global reduciendo salarios, incorporando más técnica y haciendo sus productos lo suficientemente atractivos en precio  y llegado el caso ganar cuota en los mercados exteriores. No hay más solución que restituir los niveles de rentabilidad para las empresas aún a costa del empobrecimiento general. Y ello sin la garantía de que los excedentes logrados se reinviertan en el propio país creando empleo o se dirijan, lo que es más probable, a los nuevos focos de crecimiento económico en donde la demanda interna tiene amplio recorrido.

 

A medida que las factorías de occidente operan a mayor productividad y logran menores costes laborales unitarios, el trabajo se vuelve redundante en occidente y acaba debilitando a su clase media  muy dependiente de los ingresos que obtienen por esta vía, aumenta  así el malestar (España, Israel) y la conflictividad se extiende (Inglaterra, Francia, Grecia). Ante la pérdida de peso del trabajo en la producción y la evidencia de que el crecimiento industrial tiene el foco puesto en otras latitudes, el pensamiento único, viene diseñando un cambio económico para el primer mundo que viene a poner un mayor énfasis en la economía financiera que en la productiva, es decir se orientarse hacia un modelo de economía en donde predominen las rentas que genera la propiedad sobre la producción. Y es en este contexto vienen adquiriendo protagonismo diversos aspectos de la política económica hoy puestos en boga: la santificación de los mercados financieros, la internacionalización de las empresas, el desarrollo de una economía del conocimiento y del I+D que tiene más puesto el foco en los royalties y los derechos de propiedad con que se deben remunerar a los creadores que en el desarrollo industrial que acompaña a nuevos productos y necesidades. De igual manera, y dado que el estado del bienestar al sostenerse básicamente por los impuestos que pagan los trabajadores queda en entredicho al minorarse los ingresos de estos, se propone que la mano invisible administre los ingresos que cada individuo esté dispuesto a dejar de consumir para ser consumidos una vez se jubile o devenga en mala salud. El desarrollo de los sistemas colectivos de ahorro y los sistemas privados de previsión acaba siendo también un eje clave de esta filosofía política  que trata de sustituir la actividad económica por la financiera. El estado se convierte así en un actor cuyo objetivo es únicamente evitar la conflictividad que genera el tránsito de modelo, a la vez que la actividad legislativa pone más énfasis en los sistemas de protección de la propiedad  que en la materialización de los derechos a la educación, a la salud o al trabajo, que acaban acotados al esfuerzo que haga cada cual. Imponer constitucionalmente el presupuesto equilibrado es una parte más de este proceso  que limita al estado la función de garantizar seguridad, tal y como lo concibieron los economistas del siglo XVIII, los mismos que idearon la economía como un sistema dirigido por la mano invisible del mercado.



[1] El subempleo no se mide estadísticamente en la mayoría de las economía occidentales, la oficina estadística de USA que se encarga del mercado laboral, US Bureau of Labor Statistics, considera como subempleados aquellas personas que queriendo trabajar a tiempo completo no les queda otro remedio que hacerlo a tiempo parcial. Pues bien, si el desempleo norteamericano en Agosto del 2011 alcanzaba a 14 millones de personas, y la tasa de desempleo era del 9,1%, el subempleo involuntario alcanzaba a otras 8,8 millones de personas. Es decir que un 14,8% de los activos estaba sin trabajo o tenía que conformarse con un trabajo menor.

EEUU demandará a varios bancos por inflar los títulos hipotecarios

NUEVA YORK, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

 

   La Agencia Federal de Finanzas de Estados Unidos prepara una demanda contra más de una docena de bancos por valorar erróneamente los títulos hipotecarios que se concedieron en plena burburja inmobiliaria, según informa el diario 'The New York Times'.

 

   La demanda irá dirigida, entre otros, contra Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs y Deutsche Bank, según informan tres fuentes cercanas al caso, citadas por el rotativo estadounidense.

 

   La agencia argumenta que estos grandes bancos no observaron la diligencia debida a la hora de calificar los títulos hipotecarios, ya que inflaron su valor, el cual se redujo significativamente con la aparición de los primeros deudores.

 

   El objetivo de la agencia es recuperar las pérdidas millonarias que ocasionaron y que, en su mayoría, han tenido que sufragar los estadounidenses con subidas de impuestos. En concreto, pretende recuperar parte de las pérdidas ocasionadas por las agencias de calificación hipotecaria Fannie Mae y Freddie Mac, valoradas en unos 30.000 millones de dólares (21.043 millones de euros).

 

   'The New York Times' señala que la agencia espera obtener una indemnización de 900 millones de dólares (631 millones de euros), la misma cifra que exigió el pasado mes de julio a USB, otra agencia de calificación hipotecaria, en una demanda similar.

 

   Las fuentes citadas por el rotativo han explicado que la demanda se presentará antes del miércoles, cuando vence el plazo para presentar reclamaciones a tenor de las citaciones enviadas hace un año por la agencia a estos bancos.

 

   De forma paralela, medio centenar de fiscales generales estadounidenses preparan una demanda contra varias entidades financieras --entre ellas Bank of America, JP Morgan y Citigroup-- por los abusos cometidos con las hipotecas. Con ello esperan obtener 20.000 millones de dólares (14.029 millones de euros) que destinarán a pagar parte de las hipotecas en riesgo de ejecución.

europapress.es

 

CUANDO LA SOLUCIÓN ES EL PROBLEMA

Antonio García Santesmases*


El problema de la izquierda en España no se puede analizar con rigor sin tener en cuenta que confluyen dos problemas diferentes que hay que resolver. El uno remite a un problema específicamente español que tiene que ver con la transición a la democracia, con el modelo de la Constitución del 78 y con todos los avatares vividos en los últimos años en torno al Laicismo, el Republicanismo y el Federalismo. El segundo  remite  a nuestro encaje en el modelo europeo y  a la propia pervivencia del modelo europeo.

 


I – EL SIGNIFICADO DE UN CICLO QUE TERMINA.


 ¿Qué ha significado el ciclo que  ahora termina en relación a estos dos problemas?  El ciclo que termina es el del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ciclo que conviene dividir en dos etapas: la que abarca la primera legislatura y la que se desarrolla en la segunda, especialmente a lo ocurrido desde el 10 de mayo del 2.010 cuando se produce el giro en la política económica del gobierno.

 


 La primera legislatura comienza con un gesto sorprendente para muchos como fue la retirada de las tropas de Irak. Acostumbrados a la distinción de los años ochenta entre las promesas efectuadas en la oposición y los designios inexorables de la realidad, cuando se accede a los gobiernos, muchos pensaban que Zapatero haría como  Felipe González , olvidaría las razones del corazón, bajaría la cabeza y aceptaría contribuir a la causa del Occidente imperial, asumiendo su cuota-parte de responsabilidad (por decirlo en el lenguaje felipista de aquella época). No lo hizo y fue  a partir de entonces cuando cayeron sobre él toda suerte de improperios, de vejaciones, de insultos y descalificaciones;  toda la  prensa de derechas le recordaba una y otra vez que, ante tal desacato a la autoridad imperial, nunca sería recibido por el Presidente Bush. Y en ese punto hay que decir que acertaron. Lo que a Bush le pareció una afrenta intolerable a los electores de izquierda les congració con una política que respondía a sus demandas pacifistas.

 


 Cuanto más bramaban los propagandistas de ultraderecha acusándole de relativismo moral, de estar acomplejado ante el Islam, de propagar la entelequia de la Alianza de civilizaciones, más iba siendo admirado por una parte de la opinión pública española que se sentía orgullosa de ese gesto de audacia. Esa política, que había reconciliado a las bases progresistas con la política de la izquierda gubernamental, fue acusada de antinorteamericana, de antioccidental; este reproche conectó con   un intento de deslegitimación política de Zapatero producido desde la victoria electoral de marzo del 2.004. Estábamos ante un Presidente “ilegitimo”, un Presidente “por accidente”, un Presidente “traidor”, que ponía en peligro nuestro lugar en la escena internacional y que estaba dispuesto a romper con los pactos de la transición.

 


 A partir de ese momento comenzó el ensalzamiento de los dirigentes socialistas de los años ochenta y la demonización de los miembros de la generación zapaterista. Aquellos habían sido hombres de Estado, serios y responsables, éstos eran una generación de aventureros, insolventes e incapaces que querían abrir las heridas cerradas por la transición, fomentar un anticlericalismo trasnochado y poner en cuestión el modelo de Estado.

 


 Hoy, cuando asistimos al final del ciclo, cuando ya se han convocado elecciones para el próximo 20 de noviembre, hay que decir que muchas de estas invectivas de la derecha mediática han hecho mella en bastantes  electores del PSOE que no saben a qué atenerse, que no saben si tenían razón los dirigentes socialistas de los años ochenta o si la razón les asiste a los que se atrevieron a dar una respuesta, por tibia que pareciera a los sectores de la  izquierda más radical, a  los problemas de la llamada memoria histórica y  a la articulación federal del poder. Esos mismos dirigentes caracterizados como “insolventes” que    apostaron por la aprobación de determinados derechos cívicos como la legalización del matrimonio homosexual.

 


 La resistencia feroz de los sectores eclesiásticos a las reformas del gobierno Zapatero, las campañas en contra de la memoria republicana que llega hasta el desatino del Diccionario aprobado por  la Academia de la Historia y la sentencia del Tribunal Constitucional de julio del 2.010 sobre el Estatuto de Cataluña  reflejan que  se habían tocado puntos extraordinariamente sensibles para los sectores conservadores. Si esto es así  sería ingenuo pensar que el debate ha concluido con el final del ciclo político.

 


 Van a ser muchos los sectores mediáticos que van a presionar para que se vuelva a la “normalidad” y se alcance un pacto de Estado entre los partidos mayoritarios donde no se vuelvan a plantear estos temas.  Los sectores conservadores van a presionar para intentar repetir la jugada  desarrollada en contra del Estatuto de Cataluña. De la misma forma que una mayoría del Tribunal Constitucional decidió  enmendar lo aprobado en el Parlamento de Cataluña, modificado en el Congreso de los diputados y ratificado en referéndum, intentarán modificar la ley del matrimonio homosexual y la modificación de la ley del aborto. El peso de los sectores confesionales más beligerantes es muy grande y no van a cejar en el empeño de modificar las leyes aprobadas por el gobierno de Zapatero, para que nada quede de aquellos años.

 


  Tampoco van a bajar la guardia en el intento de reescribir la historia de España en una versión favorable a las tesis conservadoras y contraria a la reivindicación de la memoria republicana. Tampoco es un tema en el que quepa imaginar que, una desbordados  los estrechos límites del proceso de transición, esta cuestión vaya  desaparecer de la escena pública.

 


II- EL NUEVO ESCENARIO   

         
 Donde está la gran diferencia es en el tratamiento del problema de Europa. El  gobierno de Zapatero trató de  reorientar la política internacional española seguida en  los años de Aznar. Para ello era imprescindible  fortalecer el papel de Europa en la escena internacional. Son los años de la reivindicación del eje franco-alemán, de la vieja Europa, frente a la nueva Europa dispuesta a alinearse incondicionalmente con los Estados Unidos. Son los años en los que Colin Powel se queda en minoría en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Volver a Europa era la consigna que animaba a muchos  electores españoles que habían abominado de la guerra de Irak y habían llenado las calles españolas en contra del  trío de las Azores.

 


  La retirada de las tropas de Irak, la apuesta por un ministro como Moratinos (resistiendo las presiones a favor del nombramiento de Javier Solana como Ministro de Exteriores) se enmarcaron en un proyecto donde España quería ser la primera en suscribir la Constitución europea,  y estaba dispuesta a encabezar entusiasta el “gran paso adelante”. Un paso que una parte de la opinión pública entendía imprescindible para afianzar una Europa líder frente a los Estados Unidos de Bush y dispuesta a implicarse en los problemas del Mediterráneo, el  conflicto de Oriente Medio y en la incorporación de Turquía a la Unión europea.

 


  Programa tan ambicioso hizo que en España no se discutiera ni poco ni mucho acerca de las bondades y las limitaciones del proyecto de Constitución Europea. De ahí la sorpresa ante el No en el referéndum en Francia. Nada parecido a los debates entre Gunter Grass y Lafontaine o entre J.Habermas y P. Bourdieu se produjo en España. Y no fue  porque en España no apasionen los debates internacionales. Creo que la razón es más profunda y  remite a la historia de España en el siglo veinte. Volviendo la mirada al pasado veremos por qué, sin embargo, esa situación no se va a poder mantener y estamos en el inicio de una nueva etapa; aquí sí que podemos afirmar que estamos  ante el final de un ciclo político.

 


 Si recordamos lo ocurrido en los años ochenta del siglo pasado podemos ver la diferencia. El debate sobre la permanencia de España en la Otan provocó la intervención de los intelectuales más importantes de aquel momento como  José Luis Aranguren, Manuel Sacristán o  Rafael Sánchez Ferlosio y  la irrupción de movimientos sociales (Comisión anti-OTAN) que conectaban con los debates que protagonizaban en Europa los movimientos pacifistas, favorables a la distensión y al desarme nuclear. Todo aquel clima cuajó  en España porque existía el recuerdo del apoyo inequívoco de Estados Unidos a la Dictadura de Franco. No era posible vender las bondades democráticas de una Alianza militar que había apoyado una dictadura.

 


  A diferencia de Estados Unidos, Europa aparecía como el marco imprescindible para alcanzar una democracia plena, como la meta a la que no pudimos acceder tras el final de la segunda guerra mundial, por los imperativos de la guerra fría. Un lugar en el mundo que había conseguido superar la crisis de los años treinta y alcanzar los años dorados del Estado del Bienestar. Mientras los europeos conjugaban prosperidad económica con pleno empleo, desarrollaban los derechos económico-sociales y fomentaban la redistribución de la riqueza, nosotros soportamos la dictadura, nuestros trabajadores emigraban,  los sindicatos y los partidos estaban prohibidos y  el falso consumismo tapaba la realidad de un Estado dictatorial.

 


  Queríamos salir de ese pasado tenebroso y homologarnos como  fuera con Europa e  incorporarnos cuanto antes: de ahí la unanimidad en torno al proyecto europeo frente a la confrontación que provocó  el ingreso en la OTAN. La pregunta es ¿hemos hecho desde entonces un debate sobre lo que implica el actual proyecto europeo?

 


  Creo que no. Las consecuencias más relevantes del actual pacto del Euro como son la limitación radical de la soberanía de los países,  y la imposición de una única política económica que vacía de contenido la práctica de la democracia, no aparecen ni por asomo en las posiciones de la derecha política que sólo trata de endosar la responsabilidad de la crisis a las decisiones del gobierno de Zapatero. Quieren convencer a la opinión pública de que todo se debe a la maldad del hombre que nunca debió llegar a gobernar.

 


  La izquierda mayoritaria, la formada por el PSOE y los sindicatos de clase, tampoco han estado muy interesados en discutir sobre el tema en profundidad. Han seguido repitiendo el estribillo de que lo que necesitamos es  más Europa. No. Lo que necesitamos es saber qué Europa queremos.

 


 De ahí la importancia del movimiento del 15 M. La importancia estriba en que gracias a estas movilizaciones vuelven a aparecer  las auténticas preguntas. Ante una política en la que no cabe hacer otra cosa que cumplir lo que nos mandan desde fuera: ¿Cómo distinguir entre derecha e izquierda? La importancia del clamor del 15M se ha dejado sentir en todos los ámbitos de la vida política española. Entre otros en el discurso de presentación del candidato del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba. Se preguntaba el candidato como no iban a existir diferencias entre políticos como Mandela y Le Pen o entre Thatcher y Lula. Los ejemplos estaban muy bien traídos a escena pero al remitir a políticos que se mueven en lugares distintos no responde a las inquietudes de los “Indignados”. Cuando éstos dicen que no se sienten representados hay que preguntarse por las diferencias entre la derecha y la izquierda en Grecia o en Portugal, cuando gobierne quien gobierne, los mercados y Bruselas imponen una única política económica, que está acabando con el modelo social europeo.

 


 La importancia del movimiento está en recordar que no es posible mantener las instituciones democráticas sin comprender que el pacto social de posguerra provenía de la necesidad de alcanzar un consenso entre fuerzas que habían sido antagónicas. Al vaciar de contenido la democracia desde los poderes económico-financieros es el propio modelo europeo, todo él, el que queda puesto en cuestión. Por ello no cabe pensar que invocar una vez más  el europeísmo sigue siendo la solución a nuestros problemas. Hoy la solución se ha convertido en el problema.
  Si no estoy equivocado los problemas que aparecieron en la primera legislatura de Zapatero no van a desaparecer y la crisis del modelo europeo se va a agudizar. Los problemas de la memoria, de la laicidad y de la articulación territorial del poder no van a desparecer por más que un pacto entre el Partido Popular y los nacionalistas catalanes trate de echar tierra sobre la memoria histórica, de atender a las peticiones eclesiásticas y de reducir la querella territorial al pacto fiscal. Ese pacto PP/CIU ya ha comenzado y puede perpetuarse en los próximos años pero no es previsible que federalistas y republicanos, laicistas y feministas vayan a desaparecer de escena.

 


  El nuevo debate sobre Europa va a afectar de una manera sustantiva a los partidos y a los sindicatos mayoritarios. Serán muy fuertes las presiones para que un PSOE en la oposición suscriba un europeísmo acrítico, como corresponde a un partido “con vocación de gobierno” y serán también muy fuertes las presiones para que los sindicatos mayoritarios no trasciendan los límites de los acuerdos corporativos. Pero el malestar social que va aumentando y la emergencia de una nueva izquierda (como la que creo representa el movimiento del 15M) no permitirá que esa política la puedan asumir partidos y sindicatos sin un gran coste social. También para ellos- lo quieran o no- la solución se ha convertido en problema.

 


* Antonio García Santesmases, es Catedrático de Filosofía Política de la UNED y miembro de IS-PSOE


Articulo publicado en Le Monde Diplomatique. Septiembre 2011.    

La moción laica muestra que el edil independiente controla a PSOE e IU

El PSOE se pliega a la negativa de Rodríguez y obliga a Izquierda Unida a retirar su propuesta de aconfesionalidad

 

«Tenían que haber obligado a Mon (Jesús Ramón Rodríguez Galván) a respetar los términos del pacto que tienen entre ellos al igual que cuando el PSOE cede en otras cuestiones que plantea su socio de gobierno.» Con esta reflexión el concejal y portavoz de IU en el Ayuntamiento de Medina del Campo, Francisco de la Rosa, deja caer algunas de las razones que podrían haber provocado que pasada la medianoche del lunes se cayera del orden día del pleno la moción que presentaba este grupo, y que contaba con el apoyo del PSOE, en la que los verdes solicitaban que el Ayuntamiento cumpliera a rajatabla el principio de aconfesionalidad de las instituciones públicas.
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Cospedal dice que el PP no subirá los impuestos a los más ricos porque “equivale a más paro”

La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, ha considerado hoy "de extrema gravedad" la subida del paro en agosto y ha rechazado por "demagógico" reimplantar el impuesto de patrimonio, porque "las grandes fortunas no pagan este tributo" y, además, "más impuestos equivale a más paro".
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Inspección da un mes de plazo al Hospital Rio Hortega para arreglar los vestuarios

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha dado un mes de plazo a la Gerencia del citado centro hospitalario para que subsane las deficiencias detectadas en los vestuarios del Hospital Rio Ortega. Según CCOO el inmueble, de dos años de vida, reproduce los mismos problemas que el hospital al que sustituye.
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Un juez reconoce la incapacidad de una trabajadora por síndrome de hipersensibilidad a los móviles

El Juzgado de lo Social número 24 de Madrid ha declarado la incapacidad permanente y absoluta de una trabajadora de la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense de Madrid derivada del síndrome que padece de fatiga crónica y de hipersensibilidad electromagnética y ambiental --por exposición a ondas como las que utilizan los teléfonos móviles--.

 

La resolución, que ha dictado el juez sustituto Juan Manuel Carrillo Sanz, ha establecido que esta mujer, que trabajaba como auxiliar de servicios en la universidad desde 1989, será beneficiaria de una pensión equivalente al cien por cien de la base reguladora de 1.640,80 euros.

Esta sentencia pionera, a la que ha tenido acceso Europa Press, reconoce que las dolencias sufridas por esta mujer, que le fueron diagnosticadas el pasado año, la incapacitan para realizar su labor profesional en la universidad.

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pelperiodico.com

 

Aguirre pone en manos privadas el control de los nuevos hospitales

Esperanza Aguirre puso en marcha en 2008 siete hospitales nuevos a la vez con un sistema, inédito en Madrid, que le permitía desentenderse de todo lo que no fuera asistencia sanitaria. Mediante una concesión administrativa, encomendó a varias empresas la construcción de los edificios y la gestión de todo menos lo estrictamente sanitario: administración, limpieza, restauración, mantenimiento, esterilización... Las empresas eran propietarias de los edificios y gestionaban todos los servicios. Si lo hacen bien o mal, si cumplen las condiciones o si subsanan a tiempo los errores, está también en manos privadas. La Comunidad de Madrid se gasta 1,2 millones de euros al año en contratar a una empresa para que supervise a las concesionarias de los hospitales.

 

La empresa que gane el concurso para "monitorizar los contratos de concesión de obra pública" de siete de los nuevos hospitales deberá prestar apoyo a la Administración para "la supervisión en cuanto al correcto y continuo funcionamiento de los servicios no sanitarios que deben prestar las sociedades concesionarias", asegura el pliego de condiciones técnicas. El trabajo consiste en controlar "la disponibilidad y calidad" de los servicios privatizados y dar apoyo a la Unidad Técnica de Control. Los siete hospitales públicos de gestión mixta público-privada son Puerta de Hierro (Majadahonda), Infanta Cristina (Parla), Henares (Coslada), Infanta Leonor (Vallecas), Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes), Sureste (Arganda) y Tajo (Aranjuez). La vigencia del contrato, que actualiza otro ya existente, empieza el 21 de diciembre próximo y se ejecutará durante dos años. La Comunidad pagará 2,4 millones de euros en total en estos dos años.

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elpais.com/articulo

 

RAZONES PARA UN REFERÉNDUM

José Antonio Pérez Tapias
 
 
      ¿Dónde termina el miedo y empieza la prudencia? ¿Dónde acaba el valor y comienza la temeridad? No son preguntas para alentar reflexiones de cuño aristotélico. Son cuestiones relevantes en el actual momento político. Conocido el pacto entre PSOE y PP para reformar la Constitución incorporando el principio de estabilidad presupuestaria, así como para llevar los límites de déficit a ley orgánica, surge en la opinión pública la demanda de ratificar mediante referéndum dicha reforma. Dado que para una reforma de estas características basta el trámite parlamentario y no es legalmente necesario el refrendo ciudadano, desde los partidos firmantes del pacto se viene a insistir en que no es aconsejable convocar ese referéndum. Pero aflora la sospecha: ¿de verdad es éste un argumento prudencial o se trata de una objeción dictada por el miedo a dar la palabra, expresada en voto, a los ciudadanos? Apoyar un referéndum al que jurídicamente no estamos obligados, ¿es temeridad o coraje político?


 
   No llamar a las urnas para refrendar una reforma constitucional como la planteada para el artículo 135 de nuestra Carta Magna sería un error alimentado, sin duda, por la desconfianza respecto a una ciudadanía crítica que reclama participación. La excusa ofrecida desde el PP acerca de lo innecesario del referéndum por tratarse de un complejo asunto técnico es una ofensa a la ciudadanía, a la que niega capacidad de conocimiento crítico y madurez política, dejando traslucir una mentalidad tecnocrática no acorde con la democracia. Desde el PSOE no faltan quienes recuerdan que un referéndum es en este caso potestativo, habiendo motivos para desechar esa posibilidad, por más que la permita nuestra normativa. Desestimar esa vía de refrendo democrático denota una actitud timorata de graves repercusiones, pues priva a esta reforma constitucional de un caudal de legitimación social que le es necesario a la vista de las premuras y escaso debate público que han acompañado al procedimiento puesto en marcha, el cual ha sorprendido a una sociedad perpleja –entre otras cosas por la facilidad para cambiar ahora una Constitución antes sacralizada en exceso, incluso respecto a otros cambios, algunos hasta urgentes-. Si, según Rubalcaba, se ha firmado un acuerdo razonable, ¿por qué hurtar la posibilidad de que sea respaldado por una ciudadanía también razonable, asumiendo el compromiso de dar cuenta de su porqué?


 
   No es imprudente, pues, convocar un referéndum para la reforma constitucional que se propone. Además, no siendo una temeridad, sería un acto de coraje político en las actuales circunstancias. Y no sólo por la revalorización de Rubalcaba como candidato socialista que propugna mayores cotas de participación democrática –a lo que apunta su propuesta de un “escaño 351” en el Congreso para hacer que ciudadanas y ciudadanos tomen la palabra en la iniciativa legislativa popular-, sino por la imperiosa necesidad de salvar la brecha entre pueblo e instituciones democráticas, entre ciudadanía y políticos, que en España se ha evidenciado. No estamos sólo en una grave crisis económica. Hemos de afrontar además y a la vez una profunda crisis de la representación política. Se equivoca quien infravalore el clamor social por una democracia más efectiva, yerra quien menosprecie el significado de movimientos sociales como el 15M y desbarra quien se tome las apelaciones a un referéndum como ejercicio desleal de izquierdistas irredentos. Hay mucho en juego: credibilidad de la democracia y dignidad de la política.  

  
 
   No aceptar el reto de un referéndum significa atascarse en esa política del miedo que nos tiene a expensas de poderes económicos que, en cuanto a democracia, sólo quisieran una sin ciudadanos. En este momento, lo temerario es seguir el criterio alicorto de asegurar en el parlamento una reforma políticamente importante, escamoteando a la ciudadanía su poder constituyente, para incrementar respecto a nuestra democracia un peligroso déficit de legitimidad –no sólo hay déficit de cuentas públicas-. Si, como ha dicho Rubalcaba, hacen falta “finanzas saludables y una deuda pagable”, con la misma perentoriedad necesitamos una democracia saludable, democracia de los ciudadanos y no mero engranaje institucional de un Estado al servicio de los mercados. Este es el fondo de las razones que defiendo en público y en los órganos del PSOE de los que formo parte. De ellas estoy convencido. ¿Serán convincentes?


 
(Publicado en el diario El Mundo el 29 de Agosto de 2011)

IZQUIERDA SOCIALISTA SE MOVILIZA CONTRA LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Ha reclamado una reunión urgente del grupo parlamentario para exigir que no se incluya una cifra como techo de gasto

 


Se avecina marejada en el PSOE. La propuesta de Zapatero de constitucionalizar la estabilidad presupuestaria ha provocado una airada reacción por parte del sector más progresista del partido, Izquierda Socialista. Los representantes de esta corriente han exigido una reunión extraordinaria del grupo parlamentario, y algunos han amenazado con votar en contra.

 


Según explican a El Confidencial Digital los líderes de esta facción interna del PSOE, “casi todos los diputados del grupo socialista están en contra de esta propuesta del Gobierno, por lo que es ineludible que el portavoz acepte una reunión de urgencia”. Los impulsores de este encuentro han pedido a José Antonio Alonso que el debate tenga lugar el jueves 1 de septiembre, un día antes de que se vote en el Congreso la reforma constitucional.

 


 El deseo de Izquierda Socialista es promover que la estabilidad presupuestaria se fije a través de una ley, pero sin la necesidad de ‘tocar’ la Carta Magna. Conscientes de que esa posibilidad es “prácticamente imposible, ante el pacto PSOE-PP”, los convocantes de la reunión apuestan por evitar que en la Constitución haya cualquier cifra como techo de gasto.

 


 “Introducir un límite, como se ha hecho en Francia y Alemania, supondrá ‘hipotecar’ las futuras políticas económicas de este país, por lo que los próximos Gobiernos deberán recortar las prestaciones sociales si quieren llevar a cabo otras iniciativas”, afirman las fuentes consultadas por ECD.

 


 Si finalmente el Gobierno apuesta por introducir una cifra concreta, “no podemos garantizar que todos los diputados socialistas voten a favor de esta medida”. De hecho, ya son cuatro parlamentarios los que han expresado su intención de no apoyar la reforma constitucional en el Congreso: Antonio Gutiérrez, Manuel de la Rocha, Juan Antonio Barrio, y José Antonio Pérez Tapias.

 


 Rubalcaba y el socialismo europeo, ‘bazas’ para la reunión


 Los líderes de Iniciativa Socialista se apoyarán en “lo insólito de reformar la constitución, intacta en 30 años, a escasos veinte días de que se disuelvan las Cortes” para defender su postura. Además, mantendrán que “es imperativo, de cara a la ciudadanía, realizar un referéndum para consultar a todos los españoles su opinión acerca de un cambio en la Carta Magna”.

 


 No obstante, el principal argumento que emplearán los diputados contrarios a constitucionalizar la estabilidad presupuestaria será la oposición a esta medida del candidato del PSOE a las generales del 20-N, Alfredo Pérez Rubalcaba, que no ha disimulado su disgusto con la propuesta realiza por Zapatero y pactada con el PP.
 Además, recordarán que los partidos socialistas de Francia y Alemania se han opuesto a ‘tocar’ la Constitución para introducir un techo de gasto: “Seríamos la primera formación socialista en Europa que apoyase e incentivase esta medida”.
http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=29805

Viernes, 26 de agosto de 2011

 

DIPUTADOS DE IZQUIERDA SOCIALISTA NO DESCARTAN FIRMAR LA PETICIÓN DE REFERÉNDUM PORQUE ES

Si no se hace, aconsejan a Rubalcaba olvidarse de su ’escaño 351’


Reiteran su rechazo a la reforma aunque se hayan "salvado los muebles" no incluyendo las cifras de déficit en la Constitución

 


 Izquierda Socialista, la única corriente interna del PSOE, no descarta que sus diputados con escaño en el Congreso apoyen con su firma la petición de que la reforma de la Constitución pactada entre PSOE y PP se someta a referéndum como quieren promover formaciones minoritarias si su partido veta esta posibilidad.
Así lo ha adelantado a Europa Press el portavoz de Izquierda Socialista y diputado por Madrid Juan Antonio Barrio de Penagos, quien ha querido dejar claro que antes de tomar una decisión sobre este tema centrarán sus esfuerzos en intentar convencer a su partido de la conveniencia de convocar una consulta sobre la revisión constitucional.

 


"Convocar un referéndum sería más democrático", ha sentenciado Barrio en contra del criterio expresado por el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha recordado que un cambio en el artículo 135 de la Constitución no requiere este tipo de consulta.

 


LO PLANTEARÁN EN EL GRUPO SOCIALISTA


De hecho, el también miembro de Izquierda Socialista y diputado por Madrid, Manuel de la Rocha, ha avanzado que planteará formalmente la oportunidad de celebrar un referéndum en la reunión que el Grupo Socialista ha convocado para debatir sobre la reforma el próximo lunes, la víspera de su toma en consideración por el Pleno del Congreso.

 


Aún admitiendo que es "jurídicamente posible" aprobar la reforma sin referéndum, ha recalcado que "políticamente sería muy importante" someterlo a las urnas. "Rubalcaba debería apoyar la propuesta de referéndum que han hecho los sindicatos así, volver a enlazar tambiçen con el movimiento 15-M, del que dijo que quería que fueran la voz de los ciudadanos en el escaño 351 del Congreso", ha sugerido.

 


En la misma línea se ha pronunciado el diputado por Granada y miembro de la corriente José Antonio Pérez Tapias, que lleva varios días defendiendo un referéndum a través de su cuenta de Twitter. "Si Rubalcaba quiere seguir hablando de escaño 351 debe apoyar referéndum para reforma CE. De lo contrario, habrá de abandonar ese tema", ha avisado. También ha lamentado que se tenga "temor a dar la palabra a la ciudadanía". "¿No confiamos en su madurez política? ¿O no confiamos en nuestras razones?", se ha preguntado.

 


Aunque los tres se han congratulado de que la dirección del Grupo Socialista haya accedido a reunir a sus miembros para discutir un asunto de tanto calado y también de que finalmente las cifras concretas sobre el límite de déficit y deuda no se vayan a plasmar en la Carta Magna, siguen rechazando el fondo de la reforma.
"Eso es positivo, se han salvado los muebles", ha comentado Barrio, incidiendo en que era "descabellado" e "ilógico" incluir cantidades concretas en la Constitución, un texto que contiene "principios generales" y que sólo puede ser reformado por consenso entre PSOE y PP.

 


NO AL FONDO Y A LAS PRISAS


Para De la Rocha, "la intervención de Rubalcaba ha permitido que no se incluyan cifras en la Carta Magna", pero aún así el texto acordado es "muy negativo" porque sí introduce en la ley de leyes "un principio económico neoliberal de forma absolutamente injustificada".

 


Además, Izquierda Socialista ha vuelto a denunciar la premura con la que se va a llevar a cabo y continúa defendiendo que antes de adoptar una decisión era oportuno abrir un debate "amplio" entre las fuerzas políticas y la sociedad en su conjunto.

 


"Eso implicaba haberlo dejado para la siguiente legislatura", explica Barrio. "Una reforma de este calado no debe hacerse en ocho días a finales de agosto a toda velocidad", ha reiterado Manuel De la Rocha.

 


Europa Press. 26 de agosto de 2011

UGT Y CCOO RECHAZAN LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN Y EXIGEN LA CELEBRACIÓN DE UN REFERÉNDUM

Las centrales sindicales UGT y CCOO quieren manifestar conjuntamente su extrema preocupación y firme rechazo de la propuesta del presidente del Gobierno, apoyada por el PP, de reformar la Constitución para introducir en ella la exigencia formulada por Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy de constitucionalizar el déficit cero de las cuentas públicas.

 

La propuesta es sumamente inconveniente pues anula o limita gravemente la capacidad de actuación de los gobiernos con políticas fiscales adecuadas a las diferentes fases del ciclo económico. Conlleva también un grave riesgo para el mantenimiento de las prestaciones e instituciones básicas del Estado de Bienestar. Supone la constitucionalización de una de las señas de identidad de las políticas conservadoras y neoliberales que han producido la crisis económica global y que, en el ámbito europeo, están gestionando de modo desastroso la crisis de las deudas soberanas. Por otro lado, la propuesta no ayuda, por su contenido y por los plazos de aplicación, a la necesaria reducción de los niveles actuales de déficit público que sólo puede lograrse, sin deteriorar gravemente el tejido económico y social de nuestro país, mediante la promoción del crecimiento económico y el empleo, un justo reparto de las cargas de la crisis y un permanente rigor en el uso del gasto público.

 

Para CCOO y UGT resulta inaceptable que una reforma constitucional de tal calado se pretenda hacer en menos de quince días, sin referéndum, en pleno período de vacaciones, sin debate político alguno, y sin tener en cuenta para nada las opiniones de las organizaciones sociales. Esto pone en entredicho todas las declaraciones públicas que los dirigentes políticos han realizado recientemente, como respuesta al movimiento del 15M, en el sentido de que van a tener en cuenta sus peticiones para superar la esclerosis de la vida política española y fomentar la participación ciudadana.

 

Por ello, UGT y CCOO piden al Gobierno de España que retire su propuesta, a los grupos parlamentarios que no voten favorablemente su tramitación y que, en todo caso, cualquier propuesta de reforma de la Constitución de esta naturaleza sea sometida a referéndum.

 

CCOO y UGT van a estudiar, con la máxima urgencia y en coordinación con otras organizaciones sociales, las medidas de movilización social que puedan adoptarse para que los trabajadores y la ciudadanía española puedan expresar su rechazo a esta reforma constitucional y exigir la celebración de un referéndum sobre la misma.

http://www.ugt.es/index1.html

 UGT.- jueves, 25 de agosto de 2011

REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN o LA DEFUNCIÓN DE KEYNES

La modificación de nuestra Normal Fundamental que pretende emprender el Gobierno de la Nación con la connivencia del principal Partido de la oposición requiere una mayoría favorable de tres quintos en ambas Cámaras o, subsidiariamente, mayoría absoluta en la Cámara Alta y mayoría de dos tercios en el Congreso si no prosperase el proyecto de reforma de la Constitución por el procedimiento inicial ,y  todo ello sin necesidad de sometimiento a consulta popular para su ratificación, salvo que una décima parte de los integrantes de cualquiera de las Cámaras representativas de la soberanía popular lo soliciten. (Art.167 CE).
 

No obstante, a pesar de formalismos jurídicos o procedimentales, cabe someter a juicio la celeridad y oportunidad con la que se emprende una reforma constitucional que no solo supondrá un duro límite a la política presupuestaria en situaciones excepcionales o ciclos económicos decrecientes, obstaculizándose así la acción de gobierno consistente en asignar la prioridad de gasto de acuerdo con su proyecto político, sino que supone el asentamiento definitivo de una línea económica en el texto constitucional ante este acta de defunción del Keynesianismo que representa la reforma anunciada. Combatir el desempleo con una inversión pública que abra las puertas al crecimiento económico y al consumo será una quimera de difícil aplicación, a pesar de que los Poderes Públicos no solo tienen la orden constitucional de remover los obstáculos que dificulten o impidan la igualdad o la libertad (Art.9.2 CE), sino también la de someter su gasto  a los principios de asignación equitativa de los recursos públicos, eficiencia y economía (Art.31.2 CE).

 

Aunque cabe preguntarse si todas las administraciones territoriales han  inspirado sus políticas en esos principios, ha sido la ausencia de previsiones ante políticas económicas equivocadas lo que ha impulsado el aumento del gasto público como consecuencia de la eclosión de la burbuja inmobiliaria surgida de bajos tipos de interés  impuestos por el Banco central Europeo, y todo ello sin perjuicio de una confianza ciega en los mercados que aún hoy, carentes de regulación y con descaro, piden austeridad.
 

José Luis Garrido

Izquierda Socialista de Valladolid pide un referéndum para ratificar la reforma de la Constitución

 Instamos a que todos los Diputados y los Senadores pidan un referéndum y que sean los ciudadanos los que aprueben o no, la reforma constitucional que se plantea.

ESQUERRA SOCIALISTA DE CATALUNYA corriente interna del PSC, EN CONTRA DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL ANUNCIADA

ESC respalda plenamente la oposición expresada por los diputados de Izquierda Socialista a la propuesta de reforma constitucional para establecer un techo de gasto. Es una medida más que tiene como finalidad de dar tranquilidad a los mercados, en la vía que aconsejan-imponen Alemania y la derecha europea.


La decisión de José Luís Rodríguez Zapatero es un contrasentido y un enorme error, pues renuncia a que nuestro país cuente con el mínimo margen legal necesario para efectuar una política fiscal anticíclica.


Esta decisión del Presidente Zapatero es un exceso de una gravedad extraordinaria, por cuanto está en los últimos días de su mandato, condicionará el proyecto programático a elaborar por la próxima Conferencia del PSOE de finales de octubre y no cuenta con el apoyo de ninguna de los órganos pertinentes: Grupo Parlamentario Socialista, Comité Federal, etc., donde ni se ha presentado ni se ha debatido.


Dicha reforma tendrá repercusión directa en las cantidades asignadas a la sanidad, la educación, los servicios sociales, ayudas a la dependencia, pensiones, etc..


Ante la gravedad del tema, ESC hace un llamamiento a todos los sectores socialdemócratas y de izquierda, tanto a nivel de dirigentes como de base para levantar su voz y tomar las iniciativas adecuadas para hacerle ver, u obligarle, a J.L Rodríguez Zapatero, de la necesidad de una rectificación urgente de la citada reforma constitucional.


Instamos a su vez a que todas/os los diputadas/os del PSC, PSOE, ICV, IU, y otros, que el próximo pleno de congreso, reúnan las suficientes firmas ya que una décima parte de los Diputados o de los Senadores puede solicitar un referéndum vinculante sobre el establecimiento de un límite al déficit público,


Barcelona, 24 de agosto del 2.011
ESQUERRA SOCIALISTA DE CATALUNYA

EL PRESIDENTE, DESNUDO

Por José Antonio Pérez Tápias

miércoles 24 de agosto de 2011


 En el Congreso de los diputados, tras anunciar una reforma constitucional para introducir en la Carta Magna un límite al déficit público -reforma por lo menos discutible en su fondo y aún más en sus formas, como hoy, 24 de agosto, la califica cierta prensa amable-, el Presidente del gobierno, después de insistir en que contaba para ello con el respaldo del líder de la oposición -éste había pedido anteriormente que se tomara esa medida sumamente conservadora, a tenor de las directrices de Merkel-, cedió a la tentación de la confidencia y desde la tribuna del hemiciclo dijo:


"Todos sabemos que la reforma constitucional no va a arreglar el desempleo ni la crisis, pero es un buen camino".

 


La confesión no dio para aclarar hacia dónde era un buen camino, dando por supuesto que todos sabemos la dirección en que va.

¿El camino apunta a salir de la crisis? El mismo Zapatero explicitó que no. El camino sólo apunta a intentar una vez más tranquilizar a los mercados. Por ello, tan impotente confesión no arroja más revelación que ver al presidente desnudo, desnudo de argumentos para defender con buenas razones una reforma que ha sido calificada por muchos como "reforma exprés" -el mismo Alfonso Guerra ha dicho que no entiende el que se plantee de forma tan apresurada: en dos próximas sesiones extraordinarias del Congreso, y lista para remitir al Senado-.

 

Lo malo es que quedando desnudo el presidente, con él nos vemos todos así, los diputados del PSOE y el Partido en su conjunto. De hecho, tal apreciación es la que transmite el mismo diario a que hacía referencia, que su primera página rotula:
"El presidente sacrifica la posición del PSOE en un nuevo intento de calmar a los mercados y satisfacer al BCE y al eje París-Berlín".

 


¿Desnudos como los hijos de la mar, que cantaba el poeta? No exactamente; desnudos como náufragos, apenas supervivientes de nuestro propio proyecto. De suyo, nuestro nuevo candidato para la presidencia del gobierno, con rostro demudado, se aferra a un madero astillado en el que, a pesar de todo, se puede leer una inscripción grabada: "Escuchar, hacer y explicar"

 


http://argumentosptapias.blogspot.com/2011/08/el-presidente-desnudo.html

Pide un referéndum para ratificar la reforma de la Constitución

Pide un referéndum para ratificar la reforma de la Constitución

por Vicenç Navarro

 

Una décima parte de los Diputados o de los Senadores puede solicitar un referéndum vinculante sobre el establecimiento de un límite al déficit público

 

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho un anuncio inesperado este martes en el pleno extraordinario: reformar la Constitución para introducir un límite al déficit público.

 

El límite al déficit no es algo abstracto: es lo que va a determinar que tengas o no acceso a la educación o a la sanidad, entre otras muchas cosas. Limitar el déficit es limitar la inversión en la sociedad. Con esto, el Gobierno podrá dejar a personas como tú en la cuneta. Pero podemos detener esta iniciativa.

 

La Constitución no exige que esta modificación sea aprobada por referéndum vinculante. Para que los ciudadanos seamos consultados sobre esta cuestión fundamental que va a afectar al resto de nuestras vidas es necesario que una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras lo solicite tras su aprobación en el Congreso y el Senado.

 

Los ciudadanos debemos poder votar en un asunto tan fundamental como este. Pide a los Diputados y Senadores de todos los grupos políticos que se comprometan a solicitar la celebración del referéndum para su ratificación como permite la Constitución en su artículo 167.3.

 

Es muy importante que se movilice la población para que se exija que una medida de tal envergadura se vote en referéndum por la población española. Esta medida afectaría muy negativamente al Estado del Bienestar español que está hoy financiado predominantemente a nivel de las CCAA. Limitar su gasto implica limitar el poco desarrollado Estado del Bienestar.

 

Animo a mis amigos del movimiento 15-M, así como a todos los demócratas en España a que se movilicen. La democracia española es de las menos participativas de las existentes en la Unión Europea y es escasamente democrático que una medida de tal envergadura se apruebe por las Cortes Españolas sin haber sido consultado el pueblo español.

 

Esta medida puede significar un ataque frontal al Estado del Bienestar español que tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la Unión Europea. Aunque se habla genéricamente de gasto público, la realidad es que este gasto constituye la mayoría del gasto público y los recortes que se han hecho han sido predominantemente en las pensiones y en el empleo de los servicios del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, pensiones de vejez y otras, así como otros componentes del Estado del Bienestar.

 

actuable.es

Crecen las voces críticas en el PSOE por la

"Zapatero le ha hecho el trabajo sucio a la derecha", dice Antonio Gutiérrez

 

El desconcierto ha dado paso a la protesta en un amplio sector del PSOE. Veinticuatro horas después de que José Luis Rodríguez Zapatero planteara por sorpresa una reforma exprés de la Constitución para poner tope al déficit público, algunos diputados y veteranos del partido mostraron ayer sus dudas o directamente su oposición ante lo que consideran una renuncia a los principios para contentar a "los mercados". Existe, además, el temor a que la reforma constitucional salga solo con el apoyo de PSOE y PP, frente al consenso transversal de 1978.

 

El descontento en el grupo parlamentario puede tener consecuencias prácticas: si un número considerable de diputados o senadores del PSOE decidiera respaldar la petición de convocatoria de un referéndum que impulsa IU, esta podría prosperar, y todos los plazos pactados por el Gobierno y el PP saltarían por los aires.

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- Josep Borrell. "Hasta anteayer había oído en boca del presidente del Gobierno y del candidato [Alfredo Pérez Rubalcaba] un rechazo bastante rotundo a esa medida", subrayó el exministro. Aseguró que si él fuera diputado no votaría una reforma constitucional "deprisa y corriendo". Y añadió: "Es un sacrificio a una concepción ideológica del rol del Estado". "Ya hemos renunciado a la política monetaria y ahora se nos exige que renunciemos a la política fiscal", señaló Borrell, antes de calificar la reforma como "un sacrificio ritual a las exigencias de la señora Merkel".

- Antonio Gutiérrez. "Votaré en contra", anunció el diputado del PSOE (aunque sin carné del partido) y exsecretario general de CC OO. Tras lamentar que un asunto "de tanta envergadura" se vaya a aprobar sin "el más mínimo debate", tachó la propuesta de "disparate", "atrocidad" y "barbaridad", y afirmó que, de haber estado ya en vigor, no se habrían podido afrontar, por ejemplo, "los extraordinarios gastos por protección al desempleo". Zapatero, añadió, le está haciendo "el último trabajo sucio a la derecha".

 

- Juan Fernando López Aguilar. El exministro y portavoz socialista en el Parlamento Europeo mostró su "perplejidad". "No vamos a salir del bache con una receta de austeridad draconiana, que supone una anorexia fiscal", dijo, sorprendido porque "en el tramo final de la legislatura [la reforma] pueda ser puesta sobre la mesa sin haber sido debatida", informa Txema Santana.

 

- Tomás Gómez. "Una cosa es que uno conduzca despacio y otra que se te cale el coche. No se puede supeditar el sostenimiento del Estado del bienestar al cumplimiento del déficit", opinó el líder del PSOE en Madrid.

 

- Patxi López. El lehendakari respaldó la reforma pero pidió ver "la letra pequeña". El límite al gasto público, dijo, "no puede ser un corsé" que impida hacer política en época de crisis o sostener el Estado del bienestar.

 

- Guillermo Fernández Vara. "Si hay alguna razón que impide someter la reforma a referéndum, hay que explicarla. Si no se hace, nadie nos entenderá. Y si nadie lo entiende será una reforma aprobada por las Cortes pero con una mayoría social en contra. Yo el primero", dijo en Twitter el expresidente extremeño.

 

- Izquierda Socialista. "Desnudos como náufragos" ha dejado Zapatero a los socialistas, escribió en su web José Antonio Pérez Tapias, miembro de la corriente Izquierda Socialista. El diputado dibujó una estampa desoladora: "Apenas supervivientes de nuestro propio proyecto. Nuestro nuevo candidato [Rubalcaba], con rostro demudado, se aferra a un madero astillado en el que, a pesar de todo, se puede leer una inscripción: escuchar, hacer y explicar".

 

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