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GOBIERNO PATRIÓTICO CON ANTIPATRIOTAS DEL PP

¿GOBIERNO PATRIÓTICO CON ANTIPATRIOTAS DEL PP?

 


 José Antonio Pérez Tapias, Diputado y miembro de IS-PSOE

 


El compañero José Bono, presidente del Congreso de los Diputados hasta que el próximo 26 de septiembre, según lo previsto, se disuelvan las Cortes para convocar oficialmente las próximas elecciones generales, se ha dejado caer con una propuesta que bien podemos atribuir a los efectos de alguna insolación que haya sufrido en estos días de estío en los que la calor no perdona ni a quienes llevan bien protegida la cabeza. Con todo el respeto a quien preside los debates en el hemiciclo, y con toda mi lealtad fraterna hacia quien ocupa tan alto rango, no sólo en las instituciones del Estado, sino en el partido en el que juntos militamos, el compañero Bono me va a permitir que disienta de la propuesta que ha lanzado a bombo y platillo a los medios de comunicación acerca de la posibilidad de un "gobierno patriótico" constituido por PSOE y PP (o por PP y PSOE, que puede que el orden de los factores sí altere el producto).

 


Tan chocante propuesta, que se pretende justificada por la acuciante necesidad de hacer frente a la crisis que no cesa, es aún más chocante por cuanto la expone quien ocupa tan alta magistratura sin considerar que cualquier futura coalición de gobierno, en el caso del PSOE, es asunto sobre el que tendrá palabra especial que decir Alfredo Pérez Rubalcaba, a la sazón candidato socialista, sobre el que no deben pesar más condicionantes que los que la difícil situación política y la grave coyuntura económica ya suponen.

 


Proponer un "gobierno patriótico" con el PP es una fórmula cuando menos de mal gusto toda vez que el PP está destacando en los últimos tiempos por todo menos por patriotismo. ¿En qué patriotismo está pensando el compañero Bono? ¿En el patriotismo de quienes nada ayudan para salir de la crisis, sino todo lo contrario, como muestran sus declaraciones sobre la economía española dentro y fuera del país -véase desde Aznar hasta Montoro cuando abren el pico-? ¿O quizá esté pensando en el patriotismo de quienes no han hecho otra cosa que cálculos electorales y, como Rajoy, no saben, no contestan en lo que se refiere a los graves asuntos que afronta la sociedad española? ¿O será en el patriotismo de quienes infamia tras infamia no han hecho sino explotar el "caso Faisán", rompiendo el pacto antiterrorista y tratando de empañar la hoja de servicios en la lucha contra ETA de quien ha sido brillante ministro del Interior del gobierno de Zapatero? ¿O será, por ir a lo último, que tiene en mente el patriotismo de quienes juguetean pidiendo otro adelanto electoral, aliándose con los mismos especuladores que nos acosan? ¿O es, en definitiva, el patriotismo de quienes han amparado a corruptos y de quienes han promovido a un procesado al Consejo Consultivo de la Comunidad Valenciana?

 


No puede ser que el presidente del Congreso esté pensando en ese patriotismo del PP, que en verdad es antipatriotismo, dada la deslealtad institucional con la que viene actuando el partido representativa de la derecha española. ¿Cómo entonces propone un pacto para un gobierno patriótico del PSOE con esa derecha españolista, nacional-católica, imbuida de afanes de dominio y tan escasamente democrática. como día a día podemos comprobar? Habrá que pensar que el compañero Bono no lo ha sopesado bien, que las buenas intenciones en ofrecer fórmulas para transmitir credibilidad a la ciudadanía y confianza a los mercados le han jugado una mala pasada. El PP, por su parte, ni ha querido ni quiere un pacto con el PSOE. Más bien lo que quiere es barrernos a los socialistas del mapa político cuanto más, mejor. ¿A qué, entonces, una propuesta extemporánea a título individual que supondría tragarnos sapos y culebras sin fin, todos los que nos suministran y nos suministrarían quienes abominan de derechos laborales, de autonomías, de lo público, de igualdad, de políticas de inclusión, de memoria histórica, etc., etc.?

 


Hablar ahora en esos términos de pacto con el PP es darle la razón en lo que sus más destacados líderes y lideresas vienen diciendo con tan altas dosis de demagogia, populismo y cinismo como de continuo muestran. Si en el futuro se tiene que pactar, hay otras posibilidades, más productivas para la sociedad española, más eficaces para luchar contra la crisis, más integradoras, y sin duda menos humillantes y sin la carga de sospecha de definitivo entreguismo al neoliberalismo que lo que supondría un pacto con el PP.

 


Ante una cuestión tan crucial como esa, lo procedente es recordar al compañero Bono las excelencias de la fórmula Rubalcaba: Escuchar, hacer y explicar (no sólo hacia fuera, sino también hacia dentro de este partido más que centenario que es el PSOE). Es lo que esperamos de un socialista de tanta veteranía y largo recorrido como acumula el presidente del Congreso.

 


Sábado 6 de agosto de 2011

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