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Izquierda Socialista de Valladolid en la defensa de los Servicios Públicos

ADIOS MARCELINO CAMACHO

Se nos ha ido Marcelino Camacho, un referente de la lucha por las libertades públicas y los derechos de los trabajadores; fundador de las Comisiones Obreras y militante del Partido Comunista de España, CCOO y PCE únicas fuerzas sindical y política existentes y activas en el interior de España,  luchando por los derechos laborales desde las mismas empresas y a pie de calle contra la dictadura franquista.

 

Algunos dicen que Marcelino Camacho representa a un tipo de sindicalismo anticuado y obsoleto, de tiempos pasados. Por contra yo pienso que con los tiempos que corren si Marcelino viviera y contara con cuarenta o cincuenta años sería el primero que estaría, ya hace tiempo, en la calle luchando contra la dictadura de los mercados.

 

“Ni nos doblegaron, ni nos domaron,  ni nos van a domesticar”.

 

El histórico líder de CCOO Marcelino Camacho, nació hace 92 años. Portador de los valores de la honestidad y la ética junto a su compañera Josefina Samper. Además ha resaltado en varias ocasiones que no sólo la paz, la libertad y la democracia son imprescindibles en la sociedad española, sino que también lo es la igualdad; acabar con las diferencias tanto de género como económicas.

 

Marcelino siempre ha asegurado que hay soluciones para acabar con las desigualdades pero que éstas pasan por la unión y la movilización de los trabajadores. A juicio de Marcelino, “este problema viene marcado por el capitalismo y el carácter monárquico”, por lo que apostaba por una sociedad basada en la República, ya que “el mundo avanza, pero desgraciadamente dominado por el gran capital, que nos lleva a la miseria”.

 

Hoy en día la gente está “dormida” ante las dificultades de la vida, que son “muy difíciles”, aunque él nunca tiró “tirado la toalla” afirma su esposa. Esa que nunca dejó ni de estar a su lado en la lucha contra el capitalismo. Esta misma asegura que apostó por “no dejar la lucha nunca, porque no nos han regalado nada, aunque lo que se gana luego te lo quitan con una suavidad de la que no te das cuenta”.

 

El poquísimo reconocido Marcelino, después de estar catorce años y medio de su vida en la cárcel por la lucha de los más desfavorecidos, dejó por desacuerdo con la línea política de CC.OO la presidencia honorífica, a la cual se podía haber aferrado perpetuamente como hacen muchos.

 

No recuerdo a nadie de la llamada izquierda, haciendo esto y me pregunto ¿donde estaban en el franquismo?, pero eso sería otro tema.

 

Siguió viviendo junto a su esposa hasta el final, en su barrio de siempre, en un edificio sin ascensor. Debido a su edad no podía salir apenas de su domicilio, mientras otros conciben la política como un medio para enriquecerse rápidamente.

 

Los cambios sociales, la historia de los pueblos se encarnan en personas excepcionales que se aferran a unas ideas que defienden por encima de todo y por las que tienen que pagar un alto precio.

 

 

Jesús Molíns

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